UNA NUEVA PRIMAVERA ESPIRITUAL


«Si se promueve la lectio divina con eficacia, estoy convencido de que producirá una nueva primavera espiritual en la Iglesia… La lectura asidua de la Sagrada Escritura acompañada por la oración permite ese íntimo diálogo en el que, a través de la lectura, se escucha a Dios que habla, y a través de la oración, se le responde con una confiada apertura del corazón… No hay que olvidar nunca que la Palabra de Dios es lámpara para nuestros pasos y luz en nuestro camino»

Benedicto XVI, 16 septiembre 2005

HISTORIA Y PASOS DE LA LECTIO DIVINA

INVOCACIÓN AL ESPÍRITU SANTO





jueves, 19 de noviembre de 2015

Lectio Divina: Viernes, 20 de Noviembre, 2015: Evangelio según san Lucas 19, 45-48. (33ª Semana del Tiempo durante el Año - Ciclo B -)


Lectio Divina: 
Viernes, 20 Noviembre, 2015
Tiempo Ordinario
1) Oración inicial Señor, Dios nuestro, concédenos vivir siempre alegres en tu servicio, porque en servirte a ti, creador de todo bien, consiste el gozo pleno y verdadero. Por nuestro Señor.
2) Lectura Del santo Evangelio según Lucas 19,45-48
Jesús entró en el Templo y comenzó a echar fuera a los que vendían, diciéndoles: «Está escrito: Mi Casa será Casa de oración. ¡Pero vosotros la habéis hecho una cueva de bandidos!»
Enseñaba todos los días en el Templo. Por su parte, los sumos sacerdotes, los escribas y también los notables del pueblo buscaban matarle, pero no encontraban modo de hacerlo, porque todo el pueblo le oía pendiente de sus labios.
Palabra del Señor
3) Reflexión• El contexto. Tras describir la subida de Jesús a Jerusalén (17,11-19,28), Lucas lo presenta ahora realizando su acción en el contexto del templo. Después de la entrada del enviado del Señor a Jerusalén pasando por la puerta de oriente (19,45), el templo es el primer lugar en que Jesús lleva a cabo su acción: las controversias que se narran tienen lugar en este sitio y a él hacen referencia. La subida de Jesús al templo no es sólo una acción personal sino que afecta también a la “multitud de los discípulos” (v.37) en su relación con Dios (vv.31-34). Lucas narra ante todo un primer episodio en el que presenta los preparativos de la entrada de Jesús en el templo (vv.29-36) y su realización (vv.37-40); sigue después una escena en la que se presenta a Jesús llorando sobre la ciudad (vv.41-44), mientras que en la siguiente encontramos la narración de nuestro pasaje de hoy: su presencia en el templo y la expulsión de los vendedores (vv.45-48).
• El gesto de Jesús. No tiene un valor político, sino una significación profética. Parecerá al lector que la meta del gran viaje de Jesús a Jerusalén es su ingreso en el templo. Es evidente la referencia a la profecía de Malaquías y su cumplimiento con la entrada de Jesús en el templo: “Y enseguida vendrá a su Templo el Señor a quien vosotros buscáis…” (3.1). Jesús une al gesto de expulsar del templo a los vendedores dos referencia a la Escritura: Ante todo Is 56, 7: “Mi casa será casa de oración”. El templo es el lugar en el que Jesús se dirige al Padre. La actividad comercial y especulativa ha convertido el templo en una cueva de ladrones y lo ha desprovisto de su única y exclusiva misión: el encuentro con la presencia de Dios. La segunda referencia a la Escritura está tomada de Jr 7,11: “¿En cueva de bandoleros se ha convertido a vuestros ojos esta Casa que se llama por mi Nombre?”. La imagen de cueva de ladrones le sirve a Jesús para condenar el tráfico material en sentido amplio y no sólo los tráficos deshonestos que de manera velada e ilegal se cometían en el templo. Jesús exige un cambio de rumbo: purificar el templo de todas aquellas negatividades humanas y conducirlo a su función originaria: rendir verdadero servicio a Dios. Expulsando a estos impostores del comercio se cumple la profecía de Zacarías: “Y no habrá más comerciante en la Casa de Yahvé Sebaot aquel día” (14,21). Al pronunciarse así Jesús sobre el templo, no se refiere a una restauración de la pureza del culto, como era la intención de los zelotas. La intención de Jesús va más allá de la pureza del culto, es más radical, es intransigente: el templo no es una obra realizada por el esfuerzo humano; la presencia de Dios no está ligada a su aspecto material; el autentico servicio a Dios lo realiza Jesús en su enseñanza. Con motivo de esta predicación “los sumos sacerdotes, los escribas y los notables del pueblo buscaban matarlo” (v.47). En los límites temporales del espacio del templo, Jesús lleva a cabo una enseñanza altamente significativa, es más, es justamente en este lugar tan fundamental para los judíos donde su enseñanza alcanza el vértice, y será desde aquí desde donde partirá la palabra de los apóstoles (Hch 5,12.20.25.42). La difusión de la Palabra de gracia de la que Jesús es el único portador se abre como un arco que tiene su inicio cuando con doce años discute entre los Doctores de la ley en el templo; continúa con su enseñanza mientras atraviesa Galilea y durante el camino hacia Jerusalén; y se completa con la entrada en el templo donde toma posesión de la casa de Dios. En este lugar se echan los fundamentos para la futura misión de la Iglesia: la difusión de la palabra de Dios. Los principales del pueblo no pretenden suprimir a Jesús por haber destruido los negocios económicos del templo, sino que sus motivos alcanzan a toda su anterior actividad docente y se hacen patentes ante el discurso contra el templo. Jesús reivindica algo que desencadena la reacción de los sumos sacerdotes y de los escribas. En contraste con esta actitud hostil aparece la actitud del pueblo “que le oía pendiente de sus labios”. Jesús es visto como el mesías que, con su Palabra de gracia, reúne en torno a él al pueblo de Dios.
4) Pare el examen personal• Tu oración al Señor ¿consiste en una relación sencilla de padre a hijo como fuerza para comunicarte con Dios, o más bien está recubierta de costumbres y prácticas con la pretensión de conseguir su benevolencia?
• Al escuchar la palabra de Jesús, ¿te sientes cogido por su enseñanza como la multitud que estaba pendiente de sus labios? Es decir, ¿prestas la debida atención a la escucha del Evangelio para unirte a Cristo?  
5) Oración finalConsidero un bien la ley de tu boca,
más que miles de monedas de oro y de plata.
¡Qué dulce me sabe tu promesa,
más que la miel a mi boca! (Sal 119,72.103)

miércoles, 18 de noviembre de 2015

Audiencia General (video y texto integral) del Papa Francisco del miércoles 18 de noviembre 2015: Familias e iglesia salgan al encuentro con el Señor

(RV).- «Yo soy la puerta. El que entra por mí se salvará; podrá entrar y salir, y encontrará su alimento. Pero yo he venido para que las ovejas tengan Vida, y la tengan en abundancia» (Jn 10, 9.10b). En la catequesis del miércoles dieciocho de noviembre, en la cercanía del Jubileo de la Misericordia, el Papa centró su reflexión en el sentido de la puerta santa.

Familias e iglesia salgan al encuentro con el Señor
Manifestando su deseo de reflexionar en el umbral del Año de la Misericordia sobre el sentido de la puerta santa, “una puerta que se abre en la Iglesia para salir al encuentro de aquellos que por tantas razones se encuentran lejos”, el pontífice hizo presente que también las familias están invitadas “a abrir sus puertas para salir al encuentro de Jesús, que nos espera paciente, y que quiere traernos su bendición y su amistad”.
Recordó que en el mundo hay lugares en los que las puertas no se cierran con llave y que también los hay en donde las puertas blindadas son normales, e invitó a no rendirnos a la idea “de tener que aplicar este sistema a toda nuestra vida”, y menos aún, a la vida de la Iglesia. “Una Iglesia que no fuera hospitalaria o una familia cerrada en sí misma sería una realidad terrible, que mortifica el Evangelio y hace más árido el mundo”.

La puerta es para proteger no para rechazar
“La puerta abierta nos habla de confianza, de hospitalidad, de acogida, -reflexionó Francisco. La puerta es para proteger pero no para rechazar, y además no puede ser forzada, pues la hospitalidad brilla por la libertad de la acogida. Jesús siempre llama, siempre pide permiso. Al mismo tiempo, la puerta debe abrirse frecuentemente, aunque sólo sea para ver si hay alguien que espera y que no tiene el valor ni la fuerza para llamar”.
Así es como la puerta dice muchas cosas de la casa, y también de la Iglesia. La gestión de esta puerta, “necesita de un atento discernimiento” y al mismo tiempo, “debe inspirar una gran confianza”. 

La Iglesia es la portera de la casa del Señor, no la patrona.
Nosotros mismos somos los guardianes y los siervos de la Puerta de Dios que es Jesús, siguió explicando el Papa; es Él quien elige las ovejas, no las elige el guardián, porque también éste, obedece a la voz del Pastor.  En el Evangelio de san Juan, Jesús se compara con la puerta del redil, en el que encontramos seguridad. “Una puerta por la que podemos entrar y salir sin temor. La Iglesia debe colaborar con Cristo como el guardián del que habla el evangelio, escuchando la voz del Pastor y dejando entrar a todas las ovejas que Él trae consigo”.

Concluyendo la catequesis impartida en italiano, el Pastor de la Iglesia Universal alentó a las familias cristianas a hacer del umbral de sus hogares, “un pequeño gran signo de la Puerta de la misericordia y de la hospitalidad de Dios”. “Es así como la Iglesia deberá ser reconocida en cada rincón de la tierra: como la custodia de un Dios que llama a la puerta, como la hospitalidad de un Dios que no te cierra la puerta con la excusa de que no eres de casa”.

Encomendarse a la familia de Nazaret

En sus saludos dirigidos a los peregrinos de lengua española el Obispo de Roma invitó a pedirle a la Sagrada Familia “que supo lo que significa encontrar una puerta cerrada, que ayude a los hogares cristianos a ser un signo elocuente de la Puerta de la Misericordia, que se abre al Señor que llama y al hermano que viene. Que Dios los bendiga”.

Lectio Divina: Domingo, 22 de Noviembre, 2015: Evangelio según San Juan 18, 33-37.: (Solemnidad de Cristo Rey del Universo - Ciclo B -)


Lectio Divina: 
Domingo, 22 Noviembre, 2015
Jesús es el Rey Mesías

Él nos lleva consigo a su reino del mundo futuro
Junto a su trono, que es la cruz, escuchamos la verdad

1. Oración inicial
¡Oh Padre! Tu Verbo ha llamado en la noche a mi puerta; prisionero y atado, sin embargo hablaba todavía, llamaba todavía, como siempre, y me ha dicho: “¡Levántate de prisa y sígueme!” Al amanecer, lo he visto prisionero en el pretorio de Pilato, y no obstante todo el dolor de la pasión, todo el abandono en el que se encontraba, Él todavía me conocía, me esperaba. Hazme entrar, ¡oh, Padre! con Jesús en el pretorio, en este lugar de acusación, de condena, de muerte; es mi vida de hoy, mi mundo interior. Sí, todas las veces que tu Palabra me invita, es casi como entrar en el pretorio de mi corazón, lugar contaminado y contaminante, que espera la presencia purificadora de Jesús. Tengo miedo, Tú lo sabes, pero si Jesús está conmigo, no debo ya temer. Me quedo, Padre y escucho con atención la verdad de tu Hijo que me habla; miro y contemplo sus gestos, sus pasos, lo sigo, con todo lo que soy, con toda la vida que tú me has dado. Cúbreme y lléname de tu Santo Espíritu, te lo suplico.
2. Lectura
a) Para situar el pasaje en su contexto:
Estos pocos versículos nos ayudan a entrar más profundamente todavía en el relato de la Pasión y nos conducen casi hasta la intimidad de Jesús, en un lugar cerrado, apartado, donde Él se encuentra solo, cara a cara con Pilato: el pretorio. Aquí es interrogado, responde, pregunta, continúa revelando su misterio de salvación y a llamarnos para Él. Aquí Jesús se muestra como rey y como pastor. Aquí está atado y coronado en su condena a muerte, aquí Él nos conduce a las verdes praderas de sus palabras de verdad. El pasaje forma parte de una sección algo más amplia, comprendida entre los versículos 28-40 y relata el proceso de Jesús ante el Gobernador. Después de una noche de interrogatorios, de golpes, desprecios y traiciones, Jesús es entregado al poder romano y condenado a muerte, pero precisamente en esta muerte, Él se revela Rey y Señor, Aquel que ha venido a dar la vida, justo por nosotros injustos, inocente por nosotros pecadores.
b) Para ayudar en la lectura del pasaje:
vv. 33-34: Pilato entra en el pretorio y comienza el interrogatorio a Jesús, haciéndole la primera pregunta: ¿Eres tú el rey de los judíos? Jesús no responde enseguida directamente, sino que obliga a Pilato a poner en claro lo que tal realeza significa, lo lleva a caminar a la profundidad. Rey de los Judíos significa Mesías y es en cuanto Mesías como Jesús será juzgado y condenado.
v. 35: Pilato parece responder con desprecio a lo que piden los judíos, los cuales aparecen claramente como acusadores de Jesús, los sumos sacerdotes y el pueblo, cada uno con su responsabilidad, como se lee en el prólogo: “Vino a los suyos, pero los suyos no le recibieron” (Jn 1,11) Sigue después la segunda pregunta de Pilato a Jesús; “¿Qué has hecho?, pero no tendrá respuesta.
v. 36: Jesús responde a la primera pregunta de Pilato y por tres veces usa la expresión: “mi reino”. Aquí nos ofrece una explicación admirable sobre lo que pueda ser en realidad el reino y la realeza de Jesús: no es de este mundo, sino del mundo venidero, no tieneguardias o ministros para la lucha, sino la entrega amorosa de la vida en las manos del Padre.
v. 37: El interrogatorio vuelve a la pregunta inicial, a la que Jesús sigue dando respuesta afirmativa: “Yo soy rey”, pero explicando su origen y su misión. Jesús ha nacido para nosotros, ha sido enviado para nosotros, para revelarnos la verdad del Padre, de la que obtenemos la salvación y para permitirnos escuchar su voz y seguirla, haciendo que nos adhiramos a ella con toda nuestra vida.
c) El texto:
Juan 18, 33-37 Evangelio según San Juan 18, 33-37.:
33 Entonces Pilato entró de nuevo al pretorio y llamó a Jesús y le dijo: «¿Eres tú el rey de los judíos?» 34Respondió Jesús: «¿Dices eso por tu cuenta, o es que otros te lo han dicho de mí?» 35 Pilato respondió: «¿Es que yo soy judío? Tu pueblo y los sumos sacerdotes te han entregado a mí. ¿Qué has hecho?»36 Respondió Jesús: «Mi Reino no es de este mundo. Si mi Reino fuese de este mundo, mi gente habría combatido para que no fuese entregado a los judíos; pero mi Reino no es de aquí.» 37 Entonces Pilato le dijo: «¿Luego tú eres rey?» Respondió Jesús: «Sí, como dices, soy rey. Yo para esto he nacido y para esto he venido al mundo: para dar testimonio de la verdad. Todo el que es de la verdad, escucha mi voz.»
Palabra del Señor
  Continúa

Lectio Divina: Jueves, 19 de Noviembre, 2015: Evangelio según san Lucas 19, 41-44. (33ª Semana del Tiempo durante el Año - Ciclo B -)



Lectio Divina: 
  Jueves, 19 Noviembre, 2015
Tiempo Ordinario
1) Oración inicial
Señor, Dios nuestro, concédenos vivir siempre alegres en tu servicio, porque en servirte a ti, creador de todo bien, consiste el gozo pleno y verdadero. Por nuestro Señor.
2) Lectura
Del Evangelio según Lucas 19,41-44
Al acercarse y ver la ciudad, lloró por ella, diciendo: «¡Si también tú conocieras en este día el mensaje de paz! Pero ahora ha quedado oculto a tus ojos. Porque vendrán días sobre ti en que tus enemigos te rodearán de empalizadas, te cercarán y te apretarán por todas partes, te estrellarán contra el suelo a ti y a tus hijos que estén dentro de ti y no dejarán en ti piedra sobre piedra, porque no has conocido el tiempo de tu visita.»
Palabra del Señor
3) Reflexión
• El evangelio de hoy nos dice que Jesús, al llegar cerca de Jerusalén, viendo la ciudad, empieza a llorar y a pronunciar palabras que hacían vislumbrar un futuro muy sombrío para la ciudad, capital de su pueblo.
• Lucas 19,41-42 Jesús llora sobre Jerusalén. “Al acercarse y ver la ciudad, lloró por ella, diciendo: ¡Si también tú conocieras en este día el mensaje de paz! ¡Pero ahora ha quedado oculto a tus ojos!”. Jesús llora, pues ama su patria, a su pueblo, la capital de su tierra, el Templo. Llora porque sabe que todo va a ser destruido por culpa del pueblo mismo que no sabe percibir ni valorar la llamada de Dios dentro de los hechos. La gente no percibe el camino que podría llevarlo a la Paz, Shalóm. Pero ahora esto está oculto a tus ojos. Esta afirmación evoca la crítica de Isaías a la persona que adoraba los ídolos: “Se alimenta de ceniza, un corazón engañado le extravía y no salva su alma, diciéndose: ¿No es mentira lo que tengo en mi diestra?" (Is 44,20). La mentira estaba en sus ojos y por esto se volvieron incapaces de percibir la verdad. Como dice San Pablo: “Ellos se rebelan a la verdad y obedecen a la injusticia” (Rom 2,8). La verdad se hace presa de la injusticia. En otra ocasión, Jesús lamenta que Jerusalén no sepa percibir ni acoger la visita de Dios: "¡Jerusalén, Jerusalén!, la que mata a los profetas y apedrea a los que le son enviados. ¡Cuántas veces he querido reunir a tus hijos, como una gallina su nidada bajo las alas, y no habéis querido! Pues bien, se os va a dejar desierta vuestra casa” (Lc 13,34-35).
• Lucas 19,43-44 Anuncio de la destrucción de Jerusalén. “Porque vendrán días sobre ti en que tus enemigos te rodearán de empalizadas, te cercarán y te apretarán por todas partes, te estrellarán contra el suelo a ti y a tus hijos que estén dentro de ti y no dejarán en ti piedra sobre piedra.". Jesús describe el futuro que le va a tocar a Jerusalén. Usa las imágenes de guerra que eran comunes en aquel tiempo, cuando un ejército atacaba a una ciudad: trincheras, cerco cerrado alrededor, matanza de la gente y destrucción total de las murallas y de las casas. Así, en el pasado, Jerusalén fue destruida por Nabucodonosor. Así, las legiones romanas solían hacer con las ciudades rebeldes y así se hará nuevamente cuarenta años después, con la ciudad de Jerusalén. De hecho, en el año 70, Jerusalén fue cercada e invadida por los ejércitos romanos. Todo fue destruido. Ante este trasfondo histórico, el gesto de Jesús se convierte en una advertencia muy seria a todos los que pervierten el sentido de la Buena Nueva de Dios. Ellos tienen que escuchar la advertencia final: “Porque no has conocido el tiempo de tu visita”. En esta advertencia, toda la labor de Jesús está definida como una “visita”, la visita de Dios.
4) Para la reflexión personal
• ¿Lloras a veces viendo la situación del mundo? Mirando la situación del mundo, ¿Jesús lloraría ahora? La previsión es sombría. Desde el punto de vista de la ecología, pasamos ya el límite. La previsión es trágica.
• La labor de Jesús está visto como una visita de Dios. ¿Has recibido en tu vida alguna visita de Dios?
5) Oración final
¡Cantad a Yahvé un cántico nuevo:
su alabanza en la asamblea de sus fieles!
¡Regocíjese Israel en su Hacedor,
alégrense en su rey los de Sión. (Sal 149,1-2)

ORACIÓN PARA PEDIR EL DON DEL DISCERNIMIENTO.


(¡TODOS TENEMOS QUE PEDIR EL "DISCERNIMIENTO" PORQUE ES EL "GPS" DE NUESTRA VIDA CRISTIANA DE CADA DÍA!).

Amado Dios Padre Misericordioso:
invoco tu santa presencia
por medio del poder del Espíritu Santo,
por los méritos de tu Hijo Jesucristo,
para darte gracias y alabarte, por regalarme el don de la vida
y para pedirte el don tan necesario del Discernimiento.
Quiero colocar en estos momentos a tus divinos pies,
todo mi caminar....
para que las cosas que piense y haga de aquí en adelante,
estén iluminadas por tu perfectísima Voluntad,
a fin de que pueda cumplir con la misión
para la cual me regalaste la vida
y a la vez pueda disfrutar con equilibrio y madurez
todas las bendiciones que tienes para mí y para los míos.
Quiero consagrarte mis pensamientos, mi intelecto,
mi cuerpo, mí espíritu, mi alma y todo mi ser,
para que en todo momento actúe iluminado
sólo por la luz y la gracia de tu Espíritu Santo
y pueda tomar las mejores decisiones
conforme a tu Voluntad,
transformándome así en un fiel y auténtico
discípulo misionero de tu amado Hijo Jesús
Te pido me des la gracia de recuperar el tiempo
perdido en cosas que no tenían sentido
y me ayudes a entender
que tú tienes un camino perfecto para mi vida,
el cual me conducirá a vivir una vida plena hoy
y a llegar a la salvación por la eternidad.
Te pido me regales la fuerza
para perseverar en tu camino
y que nunca apartes de mí tu rostro misericordioso
aunque haya pecado contra Ti.
Amén.


Importante etapa democrática en Argentina: Macri - Scioli - Debate Completo HD ( 15 de Noviembre de 2015 )

martes, 17 de noviembre de 2015

Miércoles 18 de Noviembre: Dedicación de las basílicas de los santos Pedro y Pablo

Lectio Divina: Miércoles, 18 de Noviembre, 2015: Evangelio según san Lucas 19, 11-28. (33ª Semana del Tiempo durante el Año - Ciclo B -)



Lectio Divina: 
  Miércoles, 18 Noviembre, 2015
Tiempo Ordinario
1) Oración inicial
Señor, Dios nuestro, concédenos vivir siempre alegres en tu servicio, porque en servirte a ti, creador de todo bien, consiste el gozo pleno y verdadero. Por nuestro Señor.
2) Lectura
Del Evangelio según Lucas 19,11-28
Mientras la gente escuchaba estas cosas, añadió una parábola, porque estaba él cerca de Jerusalén y creían ellos que el Reino de Dios aparecería de un momento a otro. Dijo, pues: «Un hombre noble marchó a un país lejano, para recibir la investidura real y volverse. Llamó a diez siervos suyos, les dio diez minas y les dijo: `Negociad hasta que vuelva.' Pero sus ciudadanos le odiaban y enviaron detrás de él una embajada que dijese: `No queremos que ése reine sobre nosotros.' «Cuando regresó, después de recibir la investidura real, mandó llamar a aquellos siervos suyos a los que había dado el dinero, para saber lo que había ganado cada uno. Se presentó el primero y dijo: `Señor, tu mina ha producido diez minas.' Le respondió: `¡Muy bien, siervo bueno!; ya que has sido fiel en lo insignificante, toma el gobierno de diez ciudades.' Vino el segundo y dijo: `Tu mina, Señor, ha producido cinco minas.' Dijo a éste: `Ponte tú también al mando de cinco ciudades. ' «Vino el otro y dijo: `Señor, aquí tienes tu mina, que he tenido guardada en un lienzo; pues tenía miedo de tí, que eres un hombre severo; que tomas lo que no pusiste y cosechas lo que no sembraste.' Dícele: `Por tu propia boca te juzgo, siervo malo; sabías que yo soy un hombre severo, que tomo lo que no puse y cosecho lo que no sembré; pues, ¿por qué no colocaste mi dinero en el banco? Y así, al volver yo, lo habría cobrado con los intereses.' Y dijo a los presentes: `Quitadle la mina y dádsela al que tiene las diez minas.' Dijéronle: `Señor, tiene ya diez minas.' -`Os digo que a todo el que tiene, se le dará; pero al que no tiene, aun lo que tiene se le quitará.'
«`Y a esos enemigos míos, que no querían que yo reinara sobre ellos, traedlos aquí y matadlos delante de mí.'» Y dicho esto, marchaba por delante, subiendo a Jerusalén.
Palabra del Señor
3) Reflexión
• El evangelio de hoy nos trae la Parábola de los Talentos, en la que Jesús nos habla de los dones que las personas reciben de Dios. Toda persona tiene alguna cualidad, recibe algún don o sabe alguna cosa que puede enseñar a los otros. Nadie es sólo alumno, nadie es sólo profesor. Aprendemos unos de otros.
• Lucas 19,11: La llave para entender la historia de la parábola. Para introducir la parábola Lucas dice lo que sigue: “Mientras la gente escuchaba estas cosas, añadió una parábola, porque estaba él cerca de Jerusalén y creían ellos que el Reino de Dios aparecería de un momento a otro”. En esta información inicial, Lucas destaca tres motivaciones que llevan a Jesús a contar la parábola: (a) La acogida que hay que dar a los excluidos, pues, diciendo “mientras la gente escuchaba estas cosas”, se refiere al episodio de Zaqueo, el excluido que fue acogido por Jesús (b) La proximidad de la pasión, de la muerte y de la resurrección, pues decía que Jesús estaba cerca de Jerusalén donde iba a morir en breve. (c) La llegada inminente del Reino de Dios, pues las personas que acompañaban a Jesús pensaban que el Reino de Dios llegaría luego.
• Lucas 19,12-14: El inicio de la Parábola. “Dijo, pues: Un hombre noble marchó a un país lejano, para recibir la investidura real y volverse. Llamó a diez siervos suyos, les dio diez minas y les dijo: `Negociad hasta que vuelva.' Pero sus ciudadanos le odiaban y enviaron detrás de él una embajada que dijese: `No queremos que ése reine sobre nosotros”. Algunos estudiosos piensan que en esta parábola Jesús se refiere a Herodes quien setenta años antes (40 aC), había ido a Roma con el fin de recibir el título y el poder de Rey de Palestina. A la gente no le gustaba Herodes y no quería que fuera rey, pues la experiencia que habían tenido con él como comandante para reprimir las rebeliones en la Galilea contra Roma fue una experiencia trágica y dolorosa. Por esto decían: “No queremos que ése reine sobre nosotros” A este mismo Herodes se aplicaría la frase final de la parábola: “Y a esos enemigos míos, que no querían que yo reinara sobre ellos, traedlos aquí y matadlos delante de mí.” De hecho, Herodes mató a mucha gente.
• Lucas 19,15-19: Rendimiento de cuentas de los primeros empleados que recibieron cien monedas de plata. La historia nos dice que Herodes recibió el título de rey y volvió a Palestina para asumir el poder. En la parábola, el rey llama a los empleados a los que había dado cien monedas de plata, para saber cuánto habían ganado. Se presentó el primero y dijo: `Señor, tu mina ha producido diez minas.' Le respondió: `¡Muy bien, siervo bueno!; ya que has sido fiel en lo insignificante, toma el gobierno de diez ciudades. Vino el segundo y dijo: `Tu mina, Señor, ha producido cinco minas.' Dijo a éste: `Ponte tú también al mando de cinco ciudades.' Según la historia, tanto Herodes Magno como su hijo Herodes Antipas, ambos sabían tratar con el dinero y promover a las personas que los ayudaban. En la parábola, el rey da diez ciudades al empleado que multiplicó por diez las cien monedas que había recibido, y cinco ciudades al empleado que las multiplicó por cinco.
• Lucas 19,20-23: Rendimiento de cuentas del empleado que no ganó nada. El tercer empleado llegó y dijo: ''Señor, aquí tienes tu mina, que he tenido guardada en un lienzo; pues tenía miedo de ti, que eres un hombre severo; que tomas lo que no pusiste y cosechas lo que no sembraste”. En esta frase aflora una idea equivocada de Dios que es criticada por Jesús. El empleado ve a Dios como a un dueño severo. Ante un Dios así, el ser humano siente miedo y se esconde detrás de la observancia exacta y mezquina de la ley. Piensa que, al actuar así, no será castigado por la severidad del legislador. En realidad, una persona así no cree en Dios, sino que cree solamente en si misma, en su propia observancia de la ley. Ella se cierra en sí misma, se aleja de Dios y no consigue ocuparse y preocuparse de los otros. Se vuelve incapaz de crecer como persona libre. Esta imagen falsa de Dios aísla al ser humano, mata la comunidad, acaba con la alegría y empobrece la vida. “El rey responde: '`Por tu propia boca te juzgo, siervo malo; sabías que yo soy un hombre severo, que tomo lo que no puse y cosecho lo que no sembré; pues, ¿por qué no colocaste mi dinero en el banco? Y así, al volver yo, lo habría cobrado con los intereses.” El empleado no fue coherente con la imagen que tenía de Dios. Si imaginaba a un Dios tan severo, hubiera tenido que colocar, por lo menos, el dinero en el banco. Así que es condenado no por Dios, sino por la idea errada que tenía de Dios y que le vuelve temeroso e inmaduro. Una de las cosas que más influye en la vida de la gente es la idea que nos hacemos de Dios. Entre los judíos de la línea de los fariseos, algunos imaginaban a Dios como a un Juez severo que los trataba de acuerdo con el mérito conquistado por las observancias. Esto producía miedo e impedía a las personas el poder crecer. Sobretodo, impedía que las personas pudiesen abrir un espacio dentro de sí para acoger la nueva experiencia de Dios que Jesús comunicaba.
• Lucas 19,24-27: Conclusión para todos. “Y dijo a los presentes: `Quitadle la mina y dádsela al que tiene las diez minas.' Dijéronle: `Señor, tiene ya diez minas.' -`Os digo que a todo el que tiene, se le dará; pero al que no tiene, aun lo que tiene se le quitará”. El señor manda quitarle las cien monedas y darlas a aquel que ya tenía mil, porque “a todo el que tiene, se le dará, pero al que no tiene, aun lo que tiene se le quitará. En esta frase final está la clave que aclara la parábola. En el simbolismo de la parábola, las monedas de plata del rey son los bienes del Reino de Dios, esto es, todo aquello que hace crecer a las persona y revela la presencia de Dios: amor, servicio, compartir. Aquel que se cierra en si mismo con miedo a perder lo poco que tiene, éste va a perder lo poco que ya tiene. La persona, pues, que no piensa en sí, sino que se entrega a los otros, ésta va a crecer y a recibir a su vez, de forma inesperada, todo lo que entregó y mucho más: “cien veces más, con persecuciones” (Mc 10,30). “Pierde la vida quien quiere salvarla, gana su vida quien tiene el valor de perderla” (Lc 9,24; 17,33; Mt 10,39;16,25;Mc 8,35). El tercer empleado tiene miedo y no hace nada. No quiere perder nada y, por esto, no gana nada. Pierde hasta lo poco que tiene. El Reino es riesgo. Aquel que no quiere correr riesgos, ¡pierde el Reino!
• Lucas 19,28: Volviendo a la triple llave inicial. Al final, Lucas concluye el asunto con esta información: “Y dicho esto marchaba por delante, subiendo a Jerusalén”. Esta información final evoca la triple llave dada al comienzo: acogida a los excluidos, proximidad de la pasión, muerte y resurrección de Jesús en Jerusalén y la idea de la inminente llegada del Reino. A los que pensaban que el Reino de Dios estaba por llegar, la parábola manda mudar la mirada. El Reino de Dios llega, sí, pero a través de la muerte y de la resurrección de Jesús que acontece en breve en Jerusalén. Y el motivo de la muerte fue su acogida, la acogida que Jesús daba a los excluidos como Zaqueo y a tantos otros. Molestaba a los grandes y ellos lo eliminaron condenándolo a muerte y a una muerte de cruz.
4) Para la reflexión personal
• En nuestra comunidad, ¿tratamos de conocer y valorar los dones de cada persona? A veces los dones de unos generan envidia y competitividad en otros. ¿Cómo reaccionamos?
• Nuestra comunidad ¿es un espacio donde las personas pueden explayar sus dones?
5) Oración final
Alabad a Dios en su santuario,
alabadlo en su poderoso firmamento,
alabadlo por sus grandes hazañas,
alabadlo por su inmensa grandeza. (Sal 150,1-2)

Homilía de Papa Francisco en Casa Santa Marta - Martes 17 de noviembre: Atentos a la mundanidad que nos “lleva a la doble vida”.

(RV).- Atentos a la mundanidad que nos “lleva a la doble vida”. Es la admonición que hizo el Papa Francisco en su homilía de la Misa matutina celebrada en la capilla de la Casa de Santa Marta. El Pontífice reafirmó que, para custodiar la identidad cristiana, es necesario ser coherentes y evitar las tentaciones de una vida mundana.
El anciano Eleazar “no permite que el espíritu de la mundanidad” lo debilite y prefiere morir, antes que rendirse a la apostasía del “pensamiento único”. ElPapa Bergoglio se inspiró en la primera lectura, tomada del segundo librode los Macabeos, para advertir nuevamente a los cristianos acerca de las tentaciones de la vida mundana. Eleazar, ya con 90 años, no aceptó comer carne de cerdo como le pedían también sus “amigos mundanos” preocupados por salvarle la vida. Y observó que este anciano mantuvo su dignidad “con aquella nobleza” que le venía “de una vida coherente”, que va al martirio y da testimonio”.
La mundanidad nos aleja de la coherencia de la vida cristiana
“La mundanidad espiritual nos aleja de la vida coherente – refirmó el Santo Padre – nos hace incoherentes”, uno “finge ser así” pero vive “de otra manera”. Y la mundanidad – añadió – “es difícil conocerla desde el inicio porque es como la carcoma que lentamente destruye, degrada la tela y después esa tela se vuelve inservible” y el hombre que “se deja llevar adelante por la mundanidad, pierde su identidad cristiana”:
“La carcoma de la mundanidad ha arruinado su identidad cristiana, es incapaz de coherencia. ‘Oh, yo soy tan católico, Padre, yo voy a Misa todos los domingos, tan católico’. Y después vas a trabajar, a realizar tu profesión: Pero si tú me compras esto, hacemos este tráfico de influencias y tú recibes el soborno’. Esta no es coherencia de vida, ésta es mundanidad, para dar un ejemplo. La mundanidad te conduce a la doble vida, a la que aparece y a la que es verdadera, y te aleja de Dios y destruye tu identidad cristiana”.
Pedir al Señor apoyo contra las tentaciones mundanas
Por esto – prosiguió explicando el Papa – Jesús es “tan fuerte” cuando pide al Padre que salve a los discípulos del espíritu mundano, “que destruye la identidad cristiana”. Un ejemplo de bastión contra este espíritu es precisamente Eleazar que piensa en los jóvenes que si hubieran cedido al espíritu mundano, se habrían perdido por su culpa:
“El espíritu cristiano, la identidad cristiana, jamás es egoísta, siempre trata de cuidar con la propia coherencia, cuidar, evitar el escándalo, cuidar a los demás, dar un buen ejemplo. ‘Pero no es fácil, Padre, vivir en este mundo, donde las tentaciones son tantas, y el truco de la doble vida nos tienta todos los días, no es fácil’. Para nosotros no sólo no es fácil, es imposible. Sólo Él es capaz de hacerlo. Y por esto hemos rezado en el Salmo: ‘El Señor me sostiene’. Nuestro apoyo contra la mundanidad que destruye nuestra identidad cristiana, que nos lleva a la doble vida, es el Señor”.
Tener el coraje de llevar adelante la identidad cristiana
El Señor es el único que puede salvarnos – dijo nuevamente el Santo Padre – y nuestra oración humilde será: “Señor, soy pecador, verdaderamente, todos lo somos, pero te pido tu apoyo, dame tu apoyo para que, por una parte, no finja ser cristiano y, por otra, viva como un pagano, como mundano”:
“Si ustedes tienen hoy un poco de tiempo, tomen la Biblia, el segundo libro de los Macabeos, capítulo sexto, y lean esta historia de Eleazar. Les hará bien, les dará valor para ser ejemplo para todos y también les dará fuerza y apoyo para llevar adelante la identidad cristiana, sin componendas, sin doble vida”.

(María Fernanda Bernasconi - RV).

Rafael Freitas, el niño que con mucha ternura "jugaba" a celebrar Misa...volvió a la casa del Padre a los 4 años.

Video-Homilía de Papa Francisco en Casa Santa Marta - Lunes 16 de noviembre: No destruir nuestra identidad cristiana

Video-Ángelus de Papa Francisco - Domingo 15 de noviembre 2015: Firme condena a los atentados de París.

lunes, 16 de noviembre de 2015

Martes 17 de Noviembre: Santa Isabel de Hungría (biografía completa) - Vida ejemplar para con los pobres!

ORACIÓN DE LOS PADRE POR LOS HIJOS.


Señor, Padre todopoderoso y misericordioso,
te damos gracias por habernos dado este hermoso regalo
que son nuestros hijos.
Ellos son una gran alegría para nosotros,
y por eso que las preocupaciones,
temores y fatigas
que nos cuestan,
las aceptamos con serenidad y confianza.
Ayúdanos, cada día, a amarlos sinceramente.
A través nuestro has hecho surgir el milagro de la vida.
Desde toda la eternidad
tú conocías a nuestros hijos y los amabas.
Danos sabiduría para guiarlos,
paciencia para instruirlos,
coherencia para
acostumbrarlos al bien
mediante nuestro ejemplo.
Que le podamos transmitir
una profunda Fe y un Amor sincero
hacia ti y la Virgen Santísima.
Fortalece y sana nuestro amor
para corregirlos con ternura y firmeza
y hacerlos cada vez más buenos y honestos.
Es tan difícil a veces comprenderlos
ser como ellos nos desean,
ayudarlos a hacer su camino.
Enséñanos tú Padre bueno
a ser "buenos Padres"
por los méritos de Jesús
tu Hijo y Señor nuestro y
de la Virgen María.

Amén

Lectio Divina: Martes, 17 de Noviembre, 2015: Evangelio según san Lucas 19, 1-10. (33ª Semana del Tiempo durante el Año - Ciclo B -)


Lectio Divina: 
Martes, 17 Noviembre, 2015
Tiempo Ordinario
1) Oración inicial
Señor, Dios nuestro, concédenos vivir siempre alegres en tu servicio, porque en servirte a ti, creador de todo bien, consiste el gozo pleno y verdadero. Por nuestro Señor.
2) Lectura
Del Evangelio según Lucas 19,1-10
Entró en Jericó y cruzaba la ciudad. Había un hombre llamado Zaqueo, que era jefe de publicanos, y rico. Trataba de ver quién era Jesús, pero no podía a causa de la gente, porque era de pequeña estatura. Se adelantó corriendo y se subió a un sicómoro para verle, pues iba a pasar por allí. Y cuando Jesús llegó a aquel sitio, alzando la vista, le dijo: «Zaqueo, baja pronto; porque conviene que hoy me quede yo en tu casa.» Se apresuró a bajar y le recibió con alegría. Al verlo, todos murmuraban diciendo: «Ha ido a hospedarse a casa de un hombre pecador.» Zaqueo, puesto en pie, dijo al Señor: «Daré, Señor, la mitad de mis bienes a los pobres; y si en algo defraudé a alguien, le devolveré cuatro veces más.» Jesús le dijo: «Hoy ha llegado la salvación a esta casa, porque también éste es hijo de Abrahán, pues el Hijo del hombre ha venido a buscar y salvar lo que estaba perdido.»
Palabra del Señor
3) Reflexión
• En el evangelio de hoy, estamos llegando al final de la larga caminada que empezó en el capítulo 9 (Lc 9,51). Durante esa caminada, no se sabía bien por dónde Jesús iba. Lo único que se sabía era que iba hacia Jerusalén. Ahora, al final, la geografía queda clara y definida. Jesús lleva a Jericó, a la ciudad de las palmeras, en el valle del Jordán. Última parada de los peregrinos, antes de subir para Jerusalén. Allí en Jericó terminó la larga caminada del éxodo 40 años por el desierto. También el éxodo de Jesús está terminando. Al entrar a Jericó, Jesús encuentra a un ciego que quería verle (Lc 18,35-43). Ahora, al salir de la ciudad, encuentra a Zaqueo, un publicano, que también quiere verle. Un ciego y un publicano. Los dos eran excluidos. Los dos molestaban a la gente: el ciego con sus gritos, el publicano con sus impuestos. Los dos son acogidos por Jesús, cada cual a su manera.
• Lucas 19,1-2: La situación. Jesús entra en Jericó y atraviesa la ciudad. "Había un hombre llamado Zaqueo, muy rico, jefe de los publicanos". Publicano era la persona que cobraba el impuesto público sobre la circulación de la mercancía. Zaqueo era el jefe de los publicanos de la ciudad. Sujeto rico y muy ligado al sistema de dominación de los romanos. Los judíos más religiosos argumentaban así: “El rey de nuestro pueblo es Dios. Por esto, la dominación romana sobre nosotros es contra Dios. ¡Quien colabora con los romanos peca contra Dios!” Así, los soldados que servían en el ejército romano y los cobradores de impuestos, como Zaqueo, eran excluidos y considerados como pecadores e impuros.
• Lucas 19,3-4: La actitud de Zaqueo. Zaqueo quiere ver a Jesús. Siendo pequeño, corre hacia delante, sube a un árbol, y espera para ver a Jesús que pasa. ¡Tiene enormes ganas de ver a Jesús! Anteriormente, en la parábola del pobre Lázaro y del hombre rico, sin nombre, (Lc 16,19-31), Jesús mostraba lo difícil que es para que un rico se convierta y abra la puerta de separación para acoger al pobre Lázaro. Aquí aparece el caso de un rico que no encierra en si riqueza. Zaqueo quiere algo más. Cuando un adulto, persona de peso en la ciudad, sube a un árbol es porque no está de acuerdo con la opinión de los demás. Algo más importante lo mueve por dentro. Está queriendo abrir la puerta al pobre Lázaro.
• Lucas 19,5-7: La actitud de Jesús, reacción del pueblo y de Zaqueo. Al llegar cerca y viendo a Zaqueo sobre un árbol, Jesús no pregunta ni exige nada. Apenas responde al deseo del hombre y dice: "Zaqueo, ¡baja pronto! Porque conviene que hoy me quede yo en tu casa." Zaqueo baja y recibe a Jesús en su casa, con mucha alegría. Todos murmuraban: "¡Ha ido a hospedarse en casa de un hombre pecador!" ¡Lucas dice que todos murmuraban! Esto significa que Jesús estaba quedándose solo en su actitud de acoger a los excluidos, sobre todo a los colaboradores del sistema. Pero a Jesús no le importan las críticas. Va a casa de Zaqueo y lo defiende contra las críticas. En vez de pecador, le llama “hijo de Abrahán” (Lc 19,9).
• Lucas 19,8: Decisión de Zaqueo. "Daré, Señor, la mitad de mis bienes a los pobres; y si en algo defraudé a alguien, le devolveré cuatro veces más.” Esta es la conversión en Zaqueo por la acogida de parte de Jesús. Devolver cuatro veces lo que la ley mandaba en algunos casos (Ex 21,37; 22,3). Dar la mitad de los bienes a los pobres era una novedad que producía el contacto con Jesús. Era el compartir que tenía lugar de hecho.
• Lucas 19,9-10: Palabra final de Jesús. "Hoy ha llegado la salvación a esta casa, porque también éste es hijo de Abrahán" La interpretación de la Ley por a Tradición antigua excluía a los publicanos de la raza de Abrahán. Jesús dice que vino a buscar y a salvar a lo que estaba perdido. El Reino es para todos. Nadie podía ser excluido. La opción de Jesús es clara, su llamada también: no es posible ser amigo de Jesús y seguir apoyando el sistema que margina y excluye a tanta gente. Al denunciar las divisiones injustas, Jesús abre el espacio para una nueva convivencia, regida por los nuevos valores de verdad, justicia y amor.
• Hijo de Abrahán: "Hoy ha llegado la salvación a esta casa, porque también éste es hijo de Abrahán!" A través de la descendencia de Abrahán, todas las naciones de la tierra serán bendecida (Gén 12,3; 22,18). Para las comunidades de Lucas, formadas por los cristianos de origen judaica como de origen pagana, la afirmación de Jesús llamando a Zaqueo “hijo de Abrahán” era muy importante. En ella encontraban la confirmación de que, en Jesús, Dios estaba cumpliendo las promesas hechas a Abrahán, dirigidas a todas las naciones, tanto a los judíos como a los gentiles. Estos son también hijos de Abrahán y herederos de las promesas. Jesús acoge a los que no eran acogidos. Ofrece un sitio a los que no lo tienen. 
Recibe como hermano y hermana a las personas que la religión y el gobierno excluían y etiquetaban como:
- inmorales: prostitutas y pecadores (Mt 21,31-32; Mc 2,15; Lc 7,37-50; Jo 8,2-11),
- herejes: paganos y samaritanos (Lc 7,2-10; 17,16; Mc 7,24-30; Jn 4,7-42),
- impuras: leprosos e poseídos (Mt 8,2-4; Lc 17,12-14; Mc 1,25-26),
- marginados: mujeres, niños y enfermos (Mc 1,32; Mt 8,16;19,13-15; Lc 8,2-3),
- luchadores: publicanos y soldados (Lc 18,9-14;19,1-10);
- pobres: la gente de la tierra y los pobres sin poder (Mt 5,3; Lc 6,20; Mt 11,25-26).
4) Para la reflexión personal
Nuestra comunidad, ¿cómo acoge a las personas despreciadas y marginadas? ¿Somos capaces de percibir los problemas de las personas y de prestarles atención, como lo hizo Jesús?
• ¿Cómo percibimos que la salvación entra hoy en nuestra casa y en nuestra comunidad? La ternura acogedora de Jesús produce un cambio total en la vida de Zaqueo. La ternura acogedora de nuestra comunidad ¿está provocando algún cambio en el barrio? ¿Cuál?
5) Oración final
Te busco de todo corazón,
no me desvíes de tus mandatos.
En el corazón guardo tu promesa,
para no pecar contra ti. (Sal 119,10-11)

En París el nombre de Dios usado para cerrar los corazones, el Papa a los Luteranos

domingo, 15 de noviembre de 2015

Lectio Divina: Lunes, 16 de Noviembre, 2015: Evangelio según san Lucas 18,35-43. (33ª Semana del Tiempo durante el Año - Ciclo B -)



Lectio Divina: 
  Lunes, 16 Noviembre, 2015
Tiempo Ordinario
1) Oración inicial
Señor, Dios nuestro, concédenos vivir siempre alegres en tu servicio, porque en servirte a ti, creador de todo bien, consiste el gozo pleno y verdadero. Por nuestro Señor.
2) Lectura
Del evangelio de Lucas 18,35-43
Cuando se acercaba a Jericó, estaba un ciego sentado junto al camino pidiendo limosna; al oír que pasaba gente, preguntó qué era aquello. Le informaron que pasaba Jesús el Nazareno y empezó a gritar, diciendo: «¡Jesús, Hijo de David, ten compasión de mí!» Los que iban delante le increpaban para que se callara, pero él gritaba mucho más: «¡Hijo de David, ten compasión de mí!» Jesús se detuvo, y mandó que se lo trajeran. Cuando se acercó, le preguntó: «¿Qué quieres que te haga?» Él dijo: «¡Señor, que vea!» Jesús le dijo: «Recobra la vista. Tu fe te ha salvado.» Y al instante recobró la vista y le seguía glorificando a Dios. Y todo el pueblo, al verlo, alabó a Dios.
Palabra del Señor
3) Reflexión
• El evangelio de hoy describe la llegada de Jesús a Jericó. Es la última parada antes de la subida a Jerusalén, donde se realiza el “éxodo” de Jesús según había anunciado en su Transfiguración (Lc 9,31) y a lo largo de la caminada hasta Jerusalén (Lc 9,44; 18,31-33).
• Lucas 18,35-37: El ciego sentado junto al camino. “Cuando se acercaba a Jericó, estaba un ciego sentado junto al camino pidiendo limosna; al oír que pasaba gente, preguntó qué era aquello. Le informaron que pasaba Jesús”. En el evangelio de Marcos, el ciego se llama Bartimeo (Mc 10,46). Al ser ciego, no podía participar en la procesión que acompañaba a Jesús. En aquel tiempo, había muchos ciegos en Palestina, pues el sol fuerte golpeando contra la tierra pedregosa emblanquecida hacía mucho daño a los ojos sin protección.
• Lucas 18,38-39: El grito del ciego y la reacción de la gente. “Entonces el ciego gritó: "Jesús, hijo de David, ¡ten piedad de mí!" E invoca a Jesús usando el título de “Hijo de David”. El catecismo de aquella época enseñaba que el mesías sería de la descendencia de David, “hijo de David”, mesías glorioso. A Jesús no le gustaba este título. Citando el salmo mesiánico, él llegó a preguntar: “¿Cómo es que el mesías puede ser hijo de David si hasta el mismo David le llama “mi Señor” (Lc 20,41-44) ? El grito del ciego incomodaba a la gente que acompañaba a Jesús. Por esto, “Los que iban delante le increpaban para que se callara”. Ellos trataban de acallar el grito, pero él gritaba mucho más fuerte: “¡Hijo de David, ten compasión de mí!” Hoy también, el grito de los pobres incomoda la sociedad establecida: migrantes, enfermos de SIDA, mendigos, refugiados, ¡tantos!
Lucas 18,40-41: La reacción de Jesús ante el grito del ciego. Y Jesús ¿qué hace? “Jesús se detuvo y mandó que se lo trajeran”. Los que querían acallar el grito del pobre, ahora, a petición de Jesús, se ven obligados a ayudar al pobre a que llegue hasta Jesús. El evangelio de Marcos añade que el ciego dejó todo y se fue hasta Jesús. No tenía mucho. Apenas un manto. Pero era lo que tenía para cubrir su cuerpo (cf. Es 22,­25-26). Era su seguridad, ¡su tierra firme! Hoy también Jesús escucha el grito de los pobres que a veces nosotros no queremos escuchar. Cuando se acercó, le preguntó: “¿Qué quieres que te haga?” No basta gritar. ¡Hay que saber porqué se grita! Él dijo: “¡Señor, que vea!”.
• Lucas 18,42-43: “Recobra tu vista.” Jesús dice: "Recobra tu vista Tu fe te ha salvado. Y al instante recobró la vista y le seguía glorificando a Dios. Y todo el pueblo, al verlo, alabó a Dios”. El ciego había invocado a Jesús con ideas no totalmente correctas, pues el título de “Hijo de David” no era muy exacto. Pero él tiene más fe en Jesús que en sus ideas sobre Jesús. Dio en el blanco. No expresa exigencias como Pedro (Mc 8,32-33). Sabe entregar su vida aceptando a Jesús sin imponer condiciones. La curación es el fruto de su fe en Jesús. Curado, sigue a Jesús y sube con él a Jerusalén. De este modo, se vuelve discípulo, modelo para todos nosotros que queremos “seguir a Jesús por el camino” hacia Jerusalén: creer más en Jesús que en nuestras ideas sobre Jesús. En esta decisión de caminar con Jesús está la fuente de valor y la semilla de la victoria sobre la cruz. Pues la cruz no es una fatalidad, ni una exigencia de Dios. Es la consecuencia del compromiso de Jesús, en obediencia al Padre, de servir a los hermanos y no aceptar privilegios.
• La fe es una fuerza que transforma a las personas. La Buena Nueva del Reino estaba escondida entre la gente, escondida como el fuego bajo las cenizas de las observancias sin vida. Jesús sopla sobre las cenizas y el fuego se enciende, el Reino aparece y la gente se alegra. La condición es siempre la misma: creer en Jesús. La curación del ciego aclara un aspecto muy importante de nuestra fe. A pesar de invocar a Jesús con ideas no del todo correctas, el ciego tuvo fe y fue curado. Se convirtió, lo dejó todo y siguió a Jesús por el camino del Calvario. La comprensión total del seguimiento de Jesús no se obtiene por la instrucción teórica, sino por el compromiso práctico, caminando con él por el camino del servicio, desde Galilea hasta Jerusalén. Aquel que insiste en mantener la idea de Pedro, esto es, del Mesías glorioso sin la cruz, no va a entender nada de Jesús y no llegará nunca a tomar la actitud del verdadero discípulo. Aquel que sabe creer en Jesús y se entrega (Lc 9,23-24), que acepta ser el último (Lc 22,26), beber el cáliz y cargar con su cruz (Mt 20,22; Mc 10,38), éste, al igual que el ciego, aún teniendo las ideas no enteramente justas, “seguirá a Jesús por el camino” (Lc 18,43). En esta certeza de caminar con Jesús está la fuente de la audacia y la semilla de la victoria sobre la cruz.
4) Para la reflexión personal
• ¿Cómo veo y siento el grito de los pobres: migrantes, negros, enfermos de SIDA, mendigos, refugiados, tantos?
• ¿Cómo es mi fe: me fijo más en las ideas sobre Jesús o en Jesús?
5) Oración final
Feliz quien no sigue consejos de malvados
ni anda mezclado con pecadores
ni en grupos de necios toma asiento,
sino que se recrea en la ley de Yahvé,
susurrando su ley día y noche. (Sal 1,1-2)

Oración de petición al Sagrado Corazón de Jesús


Oh Señor Jesús,
a tu Sagrado Corazón
yo confío esta intención____________.
Solo mírame,
entonces haz conmigo
lo que tu Corazón indique.
Deja que tu Sagrado Corazón decida.
Yo confío en ti.
Me abandono en tu Misericordia,
Señor Jesús! Ella no me fallará.
Sagrado Corazón de Jesús, en ti confío.
Sagrado Corazón de Jesús,
creo en tu amor por mi.
Sagrado Corazón de Jesús,
que venga tu Reino.
Oh Sagrado Corazón de Jesús,
te he pedido por tantos favores,
pero con ansias te imploro por esta petición.
Tómala, ponla en tu abierto y herido corazón,
y cuando el Padre Eterno la mire,
cubierta por tu Preciosa Sangre,
no podrá rehusarla.
Ya no será más mi oración,
sino la tuya, Oh Jesús.
Oh Sagrado Corazón de Jesús,
pongo toda mi confianza en Ti.
Nunca permitas que me confunda...

Amén

El Papa repudió los atentados en París y dijo: "Esto no es humano", es una "Tercera Guerra Mundial a trozos"


El papa Francisco dijo hoy que los atentados de París "no tienen justificación ni religiosa ni humana". "Esto no es humano", agregó, en una breve declaración hecha al canal de televisión TV200, de la Conferencia Episcopal Italiana.

"Estoy conmovido y siento dolor. No entiendo estas cosas, son difíciles de entender, hechas por seres humanos. Por eso estoy conmovido, con dolor y rezo", declaró el pontífice por teléfono.

"Estoy muy próximo al pueblo francés tan amado, estoy cerca de los familiares de las víctimas y rezo por todos ellos", declaró en la entrevista.

Preguntado por si los ataques de París son una muestra de la "guerra mundial a trozos" de la que el pontífice ha hablado en repetidas ocasiones, el Papa respondió: "Este es un trozo, no hay justificaciones para estas cosas".
Anteriormente el papa había advertido que el mundo ya está viviendo un tercer conflicto bélico a escala mundial, el cual se está desarrollando de manera fragmentada a partir de conflictos, crímenes, masacres y destrucciones que recorren el planeta. Más temprano, el portavoz vaticano, Federico Lombardi, se había referido a la conmoción que había producido en Francisco la noticia de lo sucedido en Francia. "El Papa ha acogido con consternación las noticias sobre los ataques terroristas en París que han causado al menos 120 muertos", dijo en declaraciones distribuidas por la emisora de la Santa Sede.

Lombardi expresó en nombre del Vaticano la "condena de la manera más radical" de los ataques y manifestó que se trata de una afrenta contra "la paz de toda la humanidad que requiere una reacción decidida y solidaria".


"Estamos siguiendo en el Vaticano las terribles noticias de París. Estamos consternados por esta nueva manifestación de violencia terrorista sin sentido y de odio que condenamos en el modo más tajante junto al Papa y a todas las personas que aman la paz. Rezamos por las víctimas y los heridos y por todo el pueblo francés", dijo el vocero.

ORACIÓN DE SANACIÓN FÍSICA E INTERIOR.


De la misma manera que Jesús sanó y liberó hace dos mil año así lo sigue haciendo hoy por medio de los que creen profundamente en Él. No sólo nos sana y libera físicamente sino también interiormente, nuestra alma, nuestro espíritu y nuestra mente.
ORACIÓN :
Ven a mi Señor Jesús. Tócame. Toca mi cuerpo. Toca mi mente. Toca mi alma. Envía tu Espíritu Santo a mi mente Señor Jesús, como enviaste tu Espíritu Santo a los Apóstoles. Sáname Señor como sanaste a todos los enfermos que te buscaron. Yo te alabo Señor Jesús. Yo te agradezco Señor Jesús.
Perdóname Señor. Perdona mis pecados. Limpia mi mente. Limpia mi imaginación. Limpia mis sentimientos. Toca mi cólera. Toca mis frustraciones de la vida. Fortaléceme Señor Jesús. Gracias Señor por tocarme como tocaste a Jeremías y a Ezequiel. Gracias Señor por tu toque sanador y por darme tu Santo Espíritu. Gracias Señor, alabado seas Señor. Yo te venero Señor. Gracias Señor. Ven a mí Señor. Quédate conmigo Señor.
Perdona mis pecados. “Perdona los pecados y errores de mi juventud”. Perdona a mis padres. Perdona a mis ancestros. Límpiame Señor Jesús. Remueve la esclavitud de mi vida y mi familia. “He pecado contra Ti Señor, ten piedad de mi y sáname. Tócame Señor. Toca mis pensamientos. Toca mis sentimientos. Toca mi cólera. Toca mi debilidad. Toca mi espíritu implacable. En Isaías 1:18 Tu dijiste que aunque mis pecados sean como el rojo más vivo, Tú Señor los dejarás blancos como la nieve; aunque sean como tela teñida de púrpura, Tú los dejarás blancos como la lana.
Desde el momento de mi concepción he sido un pecador. He odiado por mucho tiempo. No podía perdonar a las personas que me han ofendido. Dame fuerzas para perdonar a los que me han ofendido. Perdón Señor. Pues he pecado en mi cólera (Ef. 4:26). Señor Jesús, cuando estabas en la cruz dijiste: “Padre perdónalos, porque no saben lo que hacen” (Lc. 23:34). Señor Jesús, Tú perdonaste a todos desde la Cruz. Ayúdame para perdonar a quienes me han ofendido. Cuando ellos me hirieron, ellos estaban esclavizados por el pecado y el demonio. Ellos no sabían lo que hacían. No los castigues Señor Jesús. En Tu Santo Nombre, perdono a____________ que abusaron de mi cuerpo y mi alma. En Tu Santo nombre perdono a ___________y a todos los que me han dañado, física, mental o emocionalmente. En Tu Santo nombre yo los bendigo, en Tu Santo nombre yo los amo. Gracias Señor por la libertad interna.
Fortaléceme Señor Jesús con Tu Espíritu redentor. Úngeme Señor Jesús con el poder de tu Espíritu Santo. Riega sobre mí Tu Espíritu sanador. Tócame Jesús con Tu mano sanadora. Sáname Señor. Sana mi mente, mi alma y mi espíritu. Sana mis sentimientos. Sana mi imaginación. Sana mi memoria. Sana mi intelecto. Sana mis genes. Sana mis cromosomas. Sana _________.
Tócame Jesús. Toca mi cerebro. Toca mi sistema nervioso. Toca mis ojos. Toca mis sentimientos. Toca mis oídos. Toca mi cara. Toca mi piel. Toca mi garganta. Toca mis brazos. Toca mis palmas. Toca mi pecho. Toca mi corazón. Toca los músculos de mi corazón. Toca mis venas y arterias. Toca mi columna. Toca mis huesos. Toca mis pulmones. Toca mis riñones. Toca mi hígado. Toca mi estómago. Toca mis intestinos. Toca todos mis órganos internos. Toca mis caderas. Toca mis articulaciones. Toca mis rodillas y codos. Toca mis pies. Toca ___________. Toca cada parte de mi cuerpo. “Tú has creado cada parte de mi cuerpo” (Salmo. 51) Proclamo que tienes el poder para sanarlo. Sana cada parte de mi cuerpo. Yo soy tuyo y Tú me perteneces. Sáname Señor Jesús. Sana a mis familiares ____________. Sana a mis amigos y vecinos____________. Sana a mis enemigos _________, si es que los tengo. Sáname Señor como sanaste a todos que te lo pidieron cuando estabas en medio de nosotros. (Jn. 5:6-8, Mt. 9:20-22) Gracias Señor. Alabado seas Señor.
Alabado seas Señor Jesús. Gracias Jesús. Alabado seas Espíritu Santo. Gracias Espíritu Santo. Sáname Señor. Sáname Señor. Aleluya. Alabado seas, Señor. Amén

viernes, 13 de noviembre de 2015

Tweet 652 de Papa Francisco al Pueblo de Dios. 12 de noviembre 2015: Todos los cristianos estamos llamados a imitar al Buen Pastor y ocuparnos de las familias heridas.

Tweet 652 de Papa Francisco al Pueblo de Dios. 
12 de noviembre 2015: 
Todos los cristianos estamos llamados a imitar 
al Buen Pastor y ocuparnos de las familias heridas. 

LAS CATACUMBAS CRISTIANAS, Documental muy interesante

Urnas de cristal - Santos incorruptos (Documental Católico)

Lectio Divina: Domingo, 15 de Noviembre, 2015: Evangelio según San Marcos 13,24-32. : (33° Domingo del Tiempo Ordinario - Ciclo B -)



Lectio Divina: 
  Domingo, 15 Noviembre, 2015
Discurso final


1. Oración inicial
Shadai, Dios de la montaña,
que haces de nuestra frágil vida
la roca de tu morada,
conduce nuestra mente
a golpear la roca del desierto,
para que brote el agua para nuestra sed.
La pobreza de nuestro sentir
nos cubra como un manto en la obscuridad de la noche
y abra el corazón para acoger el eco del Silencio
para que el alba
envolviéndonos en la nueva luz matutina
nos lleve
con las cenizas consumadas por el fuego de los pastores del Absoluto
que han vigilado por nosotros junto al Divino Maestro,
el sabor de la santa memoria.
2. Lectio
a) El texto: San Marcos 13,24-32
Marco 13,24-32Evangelio según San Marcos 13,24-32. :
24 «Mas por esos días, después de aquella tribulación, el sol se oscurecerá, la luna no dará su resplandor, 25 las estrellas irán cayendo del cielo, y las fuerzas que están en los cielos serán sacudidas.26 Y entonces verán al Hijo del hombre que viene entre nubes con gran poder y gloria; 27 entonces enviará a los ángeles y reunirá de los cuatro vientos a sus elegidos, desde el extremo de la tierra hasta el extremo del cielo.
28 «De la higuera aprended esta parábola: cuando ya sus ramas están tiernas y brotan las hojas, sabéis que el verano está cerca.29 Así también vosotros, cuando veáis que sucede esto, sabed que Él está cerca, a las puertas. 30 Yo os aseguro que no pasará esta generación hasta que todo esto suceda. 31 El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán.32 Mas de aquel día y hora, nadie sabe nada, ni los ángeles en el cielo, ni el Hijo, sino sólo el Padre.
Palabra del Señor
b) Momento de silencio:
Dejamos que la voz del Verbo resuene en nosotros.
  Continúa