UNA NUEVA PRIMAVERA ESPIRITUAL


«Si se promueve la lectio divina con eficacia, estoy convencido de que producirá una nueva primavera espiritual en la Iglesia… La lectura asidua de la Sagrada Escritura acompañada por la oración permite ese íntimo diálogo en el que, a través de la lectura, se escucha a Dios que habla, y a través de la oración, se le responde con una confiada apertura del corazón… No hay que olvidar nunca que la Palabra de Dios es lámpara para nuestros pasos y luz en nuestro camino»

Benedicto XVI, 16 septiembre 2005

HISTORIA Y PASOS DE LA LECTIO DIVINA

INVOCACIÓN AL ESPÍRITU SANTO





lunes, 8 de julio de 2013

Visita y Misa del Papa a la Isla de Lampedusa (integral - Italiano)



El Papa Francisco ha visitado este lunes a la isla italiana de Lampedusa, en su 
primer viaje oficial fuera de Roma. Allí, el papa ha recordado a los inmigrantes 
muertos en el mar en su intento de llegar a Europa y ha echo votos para que 
novuelva a ocurrir.
El papa ha estrechado las manos de los inmigrantes irregulares y después se 

ha trasladado al campo de deportes "Arena", de la localidad de Salina, para 
oficiar una misa.También ha arrojado una corona de flores al mar, como 
recuerdo de los inmigrantes fallecidos.
"Nos hemos acostumbrados al sufrimiento de los otros - ha dicho Francisco 

durante la homilía - no nos afecta, no nos interesa, no es cosa nuestra".
"Pidamos al Señor que nos de la gracia de llorar por nuestra indiferencia, 

por la crueldad que hay en el mundo, en nosotros y en aquellos que en el 
anonimato toman decisiones socio económicas a nivel mundial que abren 
el camino a dramas como estos", ha añadido.
Francisco ha sido recibido por el arzobispo de Agrigento, Francesco Montenegro, 

y la alcaldesa de la isla, Giusi Nicolini, las únicas autoridades presentes.
Lampedusa, una arriesgada puerta hacia Europa
La pequeña isla de Lampedusa, la más meridional de Italia, se ha convertido 

en los últimos años en la primera puerta de entrada hacia Europa para los 
inmigrantes que intentan llegar desde de África a través del Mediterráneo, 
ya que apenas la separan 120 kilómetros de las costas tunecinas y 200 de 
la isla de Sicilia.
Se calcula que en los últimos 20 años unas 25.000 personas han perdido la 

vida intentando llegar a sus costas.
En 2011, con el estallido de la primavera árabe, casi 50.000 inmigrantes 

llegaron a la isla, muchos de ellos procedentes del África subsahariana, 
incluyendo a los refugiados de las guerras de Etiopía y Somalia, y también 
a aquellos que escapaban de Libia y Túnez.
Sólo en los seis primeros meses de 2013 han desembarcado un total 3.648 

inmigrantes. Y en lo que va de año, al menos 40 inmigrantes han perdido 
la vida intentando cruzar las aguas del Mediterráneo. Mientras se esperaba 
la llegada del Pontífice, una barcaza con 166 inmigrantes indocumentados 
a bordo llegó al puerto de esa pequeña isla italiana.