UNA NUEVA PRIMAVERA ESPIRITUAL


«Si se promueve la lectio divina con eficacia, estoy convencido de que producirá una nueva primavera espiritual en la Iglesia… La lectura asidua de la Sagrada Escritura acompañada por la oración permite ese íntimo diálogo en el que, a través de la lectura, se escucha a Dios que habla, y a través de la oración, se le responde con una confiada apertura del corazón… No hay que olvidar nunca que la Palabra de Dios es lámpara para nuestros pasos y luz en nuestro camino»

Benedicto XVI, 16 septiembre 2005


HISTORIA Y PASOS DE LA LECTIO DIVINA




INVOCACIÓN AL ESPÍRITU SANTO





martes, 29 de noviembre de 2011

BELÉN : El Pueblo donde nació Jesús

Belén ayer y hoy 


Pueblo en que nació Jesús
Belén es uno de los pueblos más antiguos de Palestina, situado 8km. al sur de Jerusalén y a 130km de Nazareth. 
Belén fue asentamiento de beduinos hace más de cinco mil años. La llamaban Éfrata (Ephrathah, ¿fructífera?). Su nombre en hebreo (Bet leehem: casa del pan).  En Belén nació Nuestro Señor Jesucristo, descendiente del Rey David que también nació allí.
En la Biblia, la ciudad se llama Belén de Judá, para distinguirla de otra localidad homónima de la tribu de Zabulón.  Raquel, esposa de Jacob, muere al dar a luz a Benjamín y es sepultada en el camino de Éfrata. Jacob erigió allí el sepulcro de Raquel (Cf. Gn 35, 19-20) que es muy venerado en la actualidad por los judíos por ser considerada como la madre de la nación. Ella es también venerada por cristianos y musulmanes por lo que el lugar de su tumba sigue siendo objeto de continuas fricciones. Los judíos la controlan en la actualidad.
Al oriente de Belén está el pueblo de Beit Sahour donde se encuentran los Campos de Rut. Según la tradición aquí ocurrió el relato bíblico del libro de Rut, en el que un rico propietario local se enamora de una pobre viuda moabita, al llegar esta acompañando a su suegra Noemí. El hijo de Rut y Boaz es Obed, padre de Jesé, padre de David (cf Rut 4, 17-22).
El profeta Samuel unge a David como rey de Israel en Belén, remplazando a Saúl (cf 1Sam 16, 1-14). La cisterna dentro de la Basílica de la Natividad, en el sitio en el que los cristianos pusieron una fuente bautismal, es el tradicional lugar del "pozo de David" (2Sam 23, 13-17).
Roboam, nieto de David gobierna entre el 928 y 911 a.C. y construye muros y torres de defensa en Belén pero dos siglos más tarde ya la ciudad ha quedado devastada. El profeta Miqueas anuncia la promesa de Dios para Belén en el contexto de la destrucción de Samaria, la deportación de sus habitantes y de la invasión de Judea por parte de Senaquerib:
Miqueas 5:1Mas tú, Belén Efratá,
aunque eres la menor entre las familias de Judá,
de ti me ha de salir
aquel que ha de dominar en Israel,
y cuyos orígenes son de antigüedad,
desde los días de antaño.


El Nuevo Testamento relata que Jesús nació en Belén porque José, siendo de la casa de David, debía ir a Belén desde Nazaret con su esposa embarazada a cumplir con el censo. (Cf. Lc 2, 1-5). Así se cumplió lo anunciado por los profetas.


Jesús nació hacia el año 6 o 7 a.C. en una de las muchas cuevas donde se guardaban animales. 
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En el centro de Belén se encuentra la Iglesia de la Natividad, construida directamente sobre la cueva donde nació Jesucristo. La primera construcción se remonta al reinado de Constantino, 330 A.C. Es, por tanto, una de las estructuras Bizantinas más antiguas. Las grandes puertas de la catedral fueron clausuradas para evitar la fácil penetración y profanación del santuario por los no creyentes.
A la cueva del nacimiento se desciende desde el interior de la basílica por dos escaleras cortas. El piso de la cueva ha sido cubierto de mármol. El lugar del nacimiento está marcado por una estrella de plata que tiene un orificio para poder ver el piso de piedra original. En la estrella están inscritas las palabras: "Hic De Virgine Maria Iesus Christus Natus Est" (Aquí, de la Virgen María, nació Cristo Jesús). Cincuenta y tres lámparas se mantienen aquí encendidas día y noche. Aquí se celebra diariamente la Misa de Navidad, con los creyentes de rodillas sobre el piso.

Cuando los magos de oriente  llegaron a Jerusalén los pobladores supieron dar instrucciones: El Mesías debía nacer en Belén. Pero ellos mismos no fueron.  Los magos sí fueron y encontraron al Niño Dios.
En la actualidad, la población de palestinos cristianos de Belén ha quedado muy reducida por los conflictos de la región. Jesús es el Príncipe de la Paz pero cuenta con nosotros para que su paz se establezca. Recemos por Belén, que pronto reine en ella la auténtica paz.