UNA NUEVA PRIMAVERA ESPIRITUAL


«Si se promueve la lectio divina con eficacia, estoy convencido de que producirá una nueva primavera espiritual en la Iglesia… La lectura asidua de la Sagrada Escritura acompañada por la oración permite ese íntimo diálogo en el que, a través de la lectura, se escucha a Dios que habla, y a través de la oración, se le responde con una confiada apertura del corazón… No hay que olvidar nunca que la Palabra de Dios es lámpara para nuestros pasos y luz en nuestro camino»

Benedicto XVI, 16 septiembre 2005


HISTORIA Y PASOS DE LA LECTIO DIVINA




INVOCACIÓN AL ESPÍRITU SANTO





viernes, 17 de marzo de 2017

El sentimiento de culpa

El sentimiento de culpa es uno de los tumores más peligroso y letal que pueda existir en el corazón (conciencia) y la mente humana.
La persona que se siente culpable sé autocastiga (a si misma) de diferentes maneras: sintiéndose indigna del amor misericordioso de Dios, no se siente bendecida sino maldecida y perseguida, induciendo enfermedades, trastornos y dolencias (sin causa física) en su cuerpo. Puede caer en angustia, ansiedad, obsesiones, pánico, depresión y sobre todo no se siente en comunión con Dios porque teme su "severo juicio".
Satanás aprovecha nuestros sentimientos de culpabilidad para separarnos de Dios, de la alegría de vivir y de la paz interior.
La humildad, la fe y la confianza en un Dios Misericordioso constituyen el arma más poderosa para expulsar cualquier forma de sentimiento de culpa. #DiosEsMisericordioso.

¡Bendito sea nuestro Señor Jesucristo, porque su Preciosa Sangre nos purifica y libera de toda culpa! #PoderDeLaSangreDeCristo

Fausto (1926), película con valores

Lectio Divina: Domingo, 19 de marzo, 2017: Evangelio según san Juan 4,5-42. (3° Domingo del Tiempo de Cuaresma - Ciclo A-)


Lectio Divina: 
 Domingo, 19 Marzo, 2017
El encuentro de Jesús con la Samaritana
Un diálogo que genera vida nueva

1. ORACIÓN INICIAL

Señor Jesús, envía tu Espíritu, para que Él nos ayude a leer la Biblia en el mismo modo con el cual Tú la has leído a los discípulos en el camino de Emaús. Con la luz de la Palabra, escrita en la Biblia, Tú les ayudaste a descubrir la presencia de Dios en los acontecimientos dolorosos de tu condena y muerte. Así, la cruz, que parecía ser el final de toda esperanza, apareció para ellos como fuente de vida y resurrección.
Crea en nosotros el silencio para escuchar tu voz en la Creación y en la Escritura, en los acontecimientos y en las personas, sobre todo en los pobres y en los que sufren. Tu palabra nos oriente a fin de que también nosotros, como los discípulos de Emaús, podamos experimentar la fuerza de tu resurrección y testimoniar a los otros que Tú estás vivo en medio de nosotros como fuente de fraternidad, de justicia y de paz. Te lo pedimos a Tí, Jesús, Hijo de María, que nos has revelado al Padre y enviado tu Espíritu. Amén.

2. LECTURA

a) Una clave de lectura:
El texto describe el diálogo entre Jesús y la Samaritana. Diálogo muy humano, que demuestra cómo Jesús se relacionaba con las personas y cómo Él mismo aprendía y se enriquecía hablando con otros. Durante la lectura, intenta prestar atención a lo que más te sorprende en la conducta tanto de Jesús como de la Samaritana.
b) Una división del texto para ayudar a la lectura:
Jn 4,5-6: Crea el escenario donde se entabla el diálogo
Jn 4,7-26: Describe el diálogo entre Jesús y la Samaritana
 7-15: Sobre el agua y la sed
 16-18: Sobre el marido y la familia
 19-25: Sobre la religión y el lugar de la adoración
Jn 4,27-30: Describe el resultado del diálogo en la persona de la Samaritana
Jn 4,31-38: Describe el resultado del diálogo en la persona de Jesús
Jn 4,39-42: Describe el resultado de la misión de Jesús en la Samaría
c) El texto:Evangelio según san Juan 4,5-42. 
5-6: En aquel tiempo: Jesús llegó a un pueblo de Samaría llamado Sicar, cerca de la tierra que Jacob dio a su hijo José. Allí se encuentra el pozo de Jacob. Jesús, cansado por la caminata, se sentó al borde del pozo. Era cerca del mediodía.
7-15: Fue entonces cuando una mujer samaritana llegó para sacar agua, y Jesús le dijo: «Dame de beber.» Los discípulos se habían ido al pueblo para comprar algo de comer. La samaritana le dijo: «¿Cómo tú, que eres judío, me pides de beber a mí, que soy una mujer samaritana?» (Se sabe que los judíos no tratan con los samaritanos). Jesús le dijo: «Si conocieras el don de Dios, si supieras quién es el que te pide de beber, tú misma le pedirías agua viva y él te la daría.» Ella le dijo: «Señor, no tienes con qué sacar agua y el pozo es profundo. ¿Dónde vas a conseguir esa agua viva? Nuestro antepasado Jacob nos dio este pozo, del cual bebió él, sus hijos y sus animales; ¿eres acaso más grande que él?» Jesús le dijo: «El que beba de esta agua volverá a tener sed, pero el que beba del agua que yo le daré nunca volverá a tener sed. El agua que yo le daré se convertirá en él en un chorro que salta hasta la vida eterna.» La mujer le dijo: «Señor, dame de esa agua, y así ya no sufriré la sed ni tendré que volver aquí a sacar agua.»
16-18: Jesús le dijo: «Vete, llama a tu marido y vuelve acá.» La mujer contestó: «No tengo marido.» Jesús le dijo: «Has dicho bien que no tienes marido, pues has tenido cinco maridos, y el que tienes ahora no es tu marido. En eso has dicho la verdad.»
19-26: La mujer contestó: «Señor, veo que eres profeta. Nuestros padres siempre vinieron a este cerro para adorar a Dios y ustedes, los judíos, ¿no dicen que Jerusalén es el lugar en que se debe adorar a Dios?» Jesús le dijo: «Créeme, mujer: llega la hora en que ustedes adorarán al Padre, pero ya no será "en este cerro" o "en Jerusalén". Ustedes, los samaritanos, adoran lo que no conocen, mientras que nosotros, los judíos, adoramos lo que conocemos, porque la salvación viene de los judíos. Pero llega la hora, y ya estamos en ella, en que los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y en verdad. Entonces serán verdaderos adoradores del Padre, tal como él mismo los quiere. Dios es espíritu, y los que lo adoran deben adorarlo en espíritu y en verdad.» La mujer le dijo: «Yo sé que el Mesías, (que es el Cristo), está por venir; cuando venga, nos enseñará todo.» Jesús le dijo: «Ese soy yo, el que habla contigo.»
27-30: En aquel momento llegaron los discípulos y se admiraron al verlo hablar con una mujer. Pero ninguno le preguntó qué quería ni de qué hablaba con ella. La mujer dejó allí el cántaro y corrió al pueblo a decir a la gente: «Vengan a ver a un hombre que me ha dicho todo lo que he hecho. ¿No será éste el Cristo?» Salieron, pues, del pueblo y fueron a verlo.
31-38: Mientras tanto los discípulos le insistían: «Maestro, come.» Pero él les contestó: «El alimento que debo comer, ustedes no lo conocen.» Y se preguntaban si alguien le habría traído de comer. Jesús les dijo: «Mi alimento es hacer la voluntad de aquel que me ha enviado y llevar a cabo su obra. Ustedes han dicho: "Dentro de cuatro meses será tiempo de cosechar". ¿No es verdad? Pues bien, yo les digo: Levanten la vista y miren los campos: ya están amarillentos para la siega. El segador ya recibe su paga y junta el grano para la vida eterna, y con esto el sembrador también participa en la alegría del segador. Aquí vale el dicho: Uno es el que siembra y otro el que cosecha. Yo los he enviado a ustedes a cosechar donde otros han trabajado y sufrido. Otros se han fatigado y ustedes han retomado de su trabajo.»
39-42: Muchos samaritanos de aquel pueblo creyeron en él por las palabras de la mujer, que declaraba: «El me ha dicho todo lo que he hecho.» Cuando llegaron los samaritanos donde él, le pidieron que se quedara con ellos. Y se quedó allí dos días. Muchos más creyeron al oír su palabra, y decían a la mujer: «Ya no creemos por lo que tú has contado. Nosotros mismos lo hemos escuchado y sabemos que éste es verdaderamente el Salvador del mundo.»
Palabra del Señor

Continúa....

Lectio Divina: Viernes, 17 de marzo, 2017: Evangelio según san Mateo 21,33-43.45-46. (2ª semana del Tiempo de Cuaresma - Ciclo A-)


Lectio Divina: 
  Viernes, 17 Marzo, 2017
Tiempo de Cuaresma

1) ORACIÓN

Por medio de nuestras privaciones cuaresmales, purifícanos, Señor todopoderoso, a fin de que podamos llegar con un espíritu nuevo a las próximas fiestas de la Pascua. Por nuestro Señor Jesucristo...

2) LECTURA

Del Evangelio según Mateo 21,33-43.45-46
Escuchad otra parábola. Era un propietario que plantó una viña, la rodeó de una cerca, cavó en ella un lagar y edificó una torre; la arrendó a unos labradores y se ausentó. Cuando llegó el tiempo de los frutos, envió sus siervos a los labradores para recibir sus frutos. Pero los labradores agarraron a los siervos, y a uno le golpearon, a otro le mataron, a otro le apedrearon. De nuevo envió otros siervos en mayor número que los primeros; pero los trataron de la misma manera. Finalmente les envió a su hijo, diciendo: `A mi hijo le respetarán.' Pero los labradores, al ver al hijo, se dijeron entre sí: ‘Éste es el heredero. Vamos, matémosle y quedémonos con su herencia.' Y, agarrándole, le echaron fuera de la viña y le mataron. Cuando venga, pues, el dueño de la viña, ¿qué hará con aquellos labradores?» Dícenle: «A esos miserables les dará una muerte miserable y arrendará la viña a otros labradores, que le paguen los frutos a su tiempo.» Y Jesús les dice: «¿No habéis leído nunca en las Escrituras:
La piedra que los constructores desecharon,
en piedra angular se ha convertido;
fue el Señor quien hizo esto
y es maravilloso a nuestros ojos?
Por eso os digo: Se os quitará el Reino de Dios para dárselo a un pueblo que rinda sus frutos. Los sumos sacerdotes y los fariseos, al oír sus parábolas, comprendieron que estaba refiriéndose a ellos. Y trataban de detenerle, pero tuvieron miedo a la gente porque le tenían por profeta.
Palabra del Señor

3) REFLEXIÓN

• El texto del evangelio de hoy forma parte de un conjunto más amplio que engloba Mateo 21,23-46. Los jefes de los sacerdotes y de los ancianos habían preguntado a Jesús con qué autoridad hacía las cosas (Mt 21,23). Ellos se consideraban los dueños de todo y pensaban que nadie podía decir nada sin su permiso. La respuesta de Jesús consta de tres partes: 1) El mismo plantea una pregunta y quiere saber de ellos si Juan Bautista era del cielo o de la tierra (Mt 21,24-27). 2) Cuenta la parábola de dos hijos (Mt 21,28-32). 3) Cuenta la parábola de la viña (Mt 21,33-46) que es el evangelio de hoy.
• Mateo 21,33-40: La parábola de la viña. Jesús empieza así:
"Escuchad otra parábola. Era un propietario que plantó una viña, la rodeó de una cerca, cavó en ella un lagar y edificó una torre”. La parábola es un bonito resumen de la historia de Israel, sacado del profeta (Is 5,1-7). Jesús se dirige a los jefes de los sacerdotes, a los ancianos (Mt 21,23) y a los fariseos (Mt 21,45) y da una respuesta a la pregunta que ellos habían hecho sobre el origen de su autoridad (Mt 21,23). Por medio de esta parábola, Jesús aclara varias cosas sobre el origen de su autoridad: es el hijo, el heredero. (b) Denuncia el abuso de la autoridad de los viñadores, esto es, de los sacerdotes y ancianos que no cuidan del pueblo de Dios. (c) Defiende la autoridad de los profetas, enviados por Dios, pero masacrados por los sacerdotes y ancianos. (4) Desenmascara a las autoridades que manipulan la religión y matan al hijo, porque no quieren perder la fuente de renta que consiguieron acumular para sí, a lo largo de los siglos.
• Mateo 21,41: La sentencia dada por ellos mismos. Al final de la parábola, Jesús pregunta: “Cuando venga, pues, el dueño de la viña, ¿qué hará con aquellos labradores?” Ellos no se dieron cuenta de que la parábola estaba hablando de ellos mismos. Por esto, por la respuesta dada, decretaron su propia condena: “Dícenle: A esos miserables les dará una muerte miserable y arrendará la viña a otros labradores, que le paguen los frutos a su tiempo.”
Varias veces Jesús usa ese mismo método. Lleva a la persona a que diga la verdad sobre si misma sin que se dé cuenta de que se está condenando a si misma. Por ejemplo, en el caso del fariseo que condena a la mujer considerándola una pecadora (Lucas 7,42-43) y en el caso de la parábola de los dos hijos Mt 21,28-32).
• Mateo 21,42-46: La sentencia dada por ellos mismo es confirmada por su mismo comportamiento. Por medio de la aclaración de Jesús, los sacerdotes, los ancianos y los fariseos entendieron que la parábola hablaba de ellos mismos, pero no se convirtieron. ¡Por el contrario! Mantuvieron su proyecto de matar a Jesús. Rechazaron la “piedra fundamental”. Pero no tuvieron el valor de hacerlo abiertamente, porque temían a la gente.
• Los varios grupos de poder en el tiempo de Jesús. En el evangelio de hoy aparecen algunos de los grupos que, en aquel tiempo, ejercían el poder sobre el pueblo: sacerdotes, ancianos y fariseos. Sigue aquí una breve información sobre el poder da cada uno de estos grupos y de otros:
a) Sacerdotes: Eran los encargados del culto en el Templo. La gente llevaba el diezmo y los otros impuestos y ofertas para pagar sus promesas. El sumo sacerdote ocupaba un lugar muy importante en la vida de la nación, sobre todo después del exilio. Era escogido o nominado entre las tres o cuatro familias aristócratas, que detenían más poder y más riqueza.
b) Ancianos o Jefes del pueblo: Eran los líderes locales en las diversas aldeas y ciudades. Su origen venía de los jefes de las tribús antiguas.
c) Saduceos: Eran la elite laica aristocrática de la sociedad. Muchos de ellos eran ricos comerciantes o latifundistas. Desde el punto de vista religioso eran conservadores. No aceptaban las mudanzas defendidas por los fariseos, como por ejemplo, la fe en la resurrección y en la existencia de los ángeles.
d) Fariseo: Fariseo significa: separado. Ellos luchaban para que, a través de la observancia de la ley de pureza, ¡la gente llegara a ser puro, separado y santo como lo exigían la Ley y la Tradición! Por causa del testimonio ejemplar de su vida dentro de las normas de la época, ellos tenían una lideranza moral muy grande en las aldeas de Galilea.
e) Escribas o doctores de la ley: Eran los encargados de la enseñanza. Dedicaban su vida al estudio de la Ley de Dios y enseñaban a la gente cómo hacer para observar en todo la Ley de Dios. No todos los escribas eran de la misma línea. Algunos estaban unidos a los fariseos, otros a los saduceos.

4) PARA LA REFLEXIÓN PERSONAL

• ¿Te has sentido alguna vez controlado/a, indebidamente, en casa, en el trabajo, en la iglesia? ¿Cuál ha sido tu reacción? ¿Cómo la de Jesús?
• Si Jesús hoy volviera y contara la misma parábola, ¿cómo reaccionaría yo?

5) ORACIÓN FINAL

Señor, como se alzan sobre la tierra los cielos,
igual de grande es su amor con sus adeptos;
como dista el oriente del ocaso,
así aleja de nosotros nuestros crímenes. (Sal 103,11-12)

jueves, 16 de marzo de 2017

¿EL DEMONIO PUEDE PROVOCAR ENFERMEDADES EN EL CUERPO?

¿EL DEMONIO PUEDE PROVOCAR ENFERMEDADES EN EL CUERPO?

Ante todo hay que dejar bien claro que las enfermedades aparecen por causas naturales. Pensar que las enfermedades tienen su causa en el mundo de los espíritus sería como querer regresar a un estado precientífico donde la razón sería sustituida por el mito. Ahora bien, si los demonios existen tampoco se puede descartar absolutamente que ellos puedan actuar alguna vez en este campo. Las reglas generales son como su nombre indica generales, pero nada impide que sucedan hechos especiales, por muy raros que éstos sean. Normalmente del cielo llueve agua, o cae nieve o granizo, pero alguna vez también cae del cielo un meteorito.
Así también de forma extraordinaria e inusual Dios puede permitir que un demonio provoque una enfermedad. De hecho, San Lucas menciona expresamente el caso de “una mujer, que desde hacía dieciocho años padecía una enfermedad producida por un espíritu, y estaba encorvada” (Lc 13,10-14). De esta mujer no se dice que estuviera endemoniada, pero sí se dice que el demonio era la causa de esa enfermedad. Esa afirmación es categórica en el Evangelio. A esto podemos
añadir el caso de la muerte de los esposos de Sara en el libro de Tobías causada por el demonio Asmodeo (Tob 3).

Santa Teresa de Liseaux escribió un capítulo muy interesante al hablar de su vida:
La enfermedad que me acometió provenía, ciertamente, del demonio. Furioso por vuestra entrada en el Carmelo [la de su hermana] quiso vengarse en mí de todo el daño que nuestra familia había de causarle en el futuro, pero no me hizo casi sufrir; pude proseguir mis estudios, y nadie se preocupó por mí. Hacia finales de año me sobrevino un continuo dolor de cabeza. (…)Esto duró hasta la fiesta de Pascua de 1883. (…) Al desnudarme, me sentí invadida por un extraño temblor. No sé como describir una enfermedad tan extraña. Hoy estoy persuadida de que fue obra del demonio. (…) Casi siempre parecía estar en delirio, pronunciando palabras sin sentido. (…) Con frecuencia parecía estar desvanecida, sin poder ejecutar el más mínimo movimiento. (….) Creo que el demonio había recibido un poder exterior sobre mí, pero que no podía acercarse ni a mi alma, ni a mi espíritu, si no era para inspirarme grandísimos temores de ciertas cosas”. (Historia de un alma, cap.III)

p. Fortea

miércoles, 15 de marzo de 2017

Lectio Divina: Jueves, 16 de marzo, 2017: Evangelio según san Lucas 16,19-31. (2ª semana del Tiempo de Cuaresma - Ciclo A-)


Lectio Divina: 
  Jueves, 16 Marzo, 2017
Tiempo de Cuaresma

1) ORACIÓN INICIAL

Señor, tú que amas la inocencia y la devuelves a quien la ha perdido, atrae hacia ti nuestros corazones y abrázalos en el fuego de tu Espíritu, para que permanezcamos firmes en la fe y eficaces en el bien obrar. Por nuestro Señor.

2) LECTURA

Del santo Evangelio según Lucas 16,19-31
«Había un hombre rico que vestía de púrpura y lino, y celebraba todos los días espléndidas fiestas. Y uno pobre, llamado Lázaro, que, echado junto a su portal, cubierto de llagas, deseaba hartarse de lo que caía de la mesa del rico...pero hasta los perros venían y le lamían las llagas. Sucedió, pues, que murió el pobre y los ángeles le llevaron al seno de Abrahán. Murió también el rico y fue sepultado.
Estando en el Hades entre tormentos, levantó los ojos y vio a lo lejos a Abrahán, y a Lázaro en su seno. Y, gritando, dijo: 'Padre Abrahán, ten compasión de mí y envía a Lázaro a que moje en agua la punta de su dedo y refresque mi lengua, porque estoy atormentado en esta llama.' Pero Abrahán le dijo: 'Hijo, recuerda que recibiste tus bienes durante tu vida y Lázaro, al contrario, sus males; ahora, pues, él es aquí consolado y tú atormentado. Y además, entre nosotros y vosotros se interpone un gran abismo, de modo que los que quieran pasar de aquí a vosotros, no puedan hacerlo; ni de ahí puedan pasar hacia nosotros.'
Replicó: 'Pues entonces, te ruego, padre, que le envíes a la casa de mi padre, porque tengo cinco hermanos, para que les advierta y no vengan también ellos a este lugar de tormento.' Abrahán le dijo: 'Tienen a Moisés y a los profetas; que les oigan.' Él dijo: 'No, padre Abrahán, que si alguno de entre los muertos va a ellos, se convertirán.' Le contestó: ' Si no oyen a Moisés y a los profetas, tampoco se convencerán aunque un muerto resucite.'»
Palabra del Señor

3) REFLEXIÓN

• Cada vez que Jesús tiene una cosa importante que comunicar, el crea una historia y cuenta una parábola. Así, a través de la reflexión sobre una realidad visible, lleva a los oyentes a descubrir los llamados invisibles de Dios, presentes en la vida. Una parábola está hecha para pensar y reflexionar. Por esto, es importante prestar atención a sus mínimos detalles. En la parábola del evangelio de hoy, aparecen tres personas: el pobre Lázaro, el rico sin nombre y el Padre Abrahán. Dentro de la parábola, Abrahán representa el pensamiento de Dios. El rico sin nombre representa la ideología dominante de la época. Lázaro representa el grito callado de los pobres del tiempo de Jesús y de todos los tiempos.
• Lucas 16,19-21: La situación del rico y del pobre. Los dos extremos de la sociedad. Por un lado, la riqueza agresiva. Por el otro, el pobre sin recursos, sin derechos, cubierto de úlceras, impuro, sin nadie que lo acoge, a no ser los cachorros que lamen sus heridas. Lo que separa a los dos es la puerta cerrada de la casa del rico. De parte del rico no hay acogida ni piedad hacia los problemas del pobre que está a su puerta. Pero el pobre tiene nombre y el rico no lo tiene. Es decir, que el pobre tiene su nombre inscrito en el libro de la vida, el rico no. El pobre se llama Lázaro. Significa Dios ayuda. A través del pobre Dios ayuda al rico y el rico podrá tener su nombre en el libro de la vida. Pero el rico no acepta ser ayudado por el pobre, pues guarda cerrada su puerta. Este inicio de la parábola que describe la situación es un espejo fiel de lo que estaba ocurriendo en el tiempo de Jesús y en el tiempo de Lucas. ¡Es el espejo de lo que acontece hoy en el mundo!
• Lucas 16,22: La mudanza que revela la verdad escondida. El pobre murió y fue llevado por los ángeles en el seno de Abrahán. Muere también el rico y es enterrado. En la parábola, el pobre muere antes del rico. Esto es un aviso para los ricos. Hasta que el pobre está a la puerta, todavía hay salvación para los ricos. Pero después de que el pobre muere, muere también el único instrumento de salvación para los ricos. Ahora, el pobre está en el seno de Abrahán. El seno de Abrahán es la fuente de vida, de donde nació el pueblo de Dios. Lázaro, el pobre, forma parte del pueblo de Abrahán, del cual era excluido cuando estaba ante la puerta del rico. El rico que piensa ser hijo de Abrahán no va a estar en el seno de Abrahán. Aquí termina la introducción de la parábola. Ahora comienza la revelación de su sentido, a través de la conversación entre el rico y el padre Abrahán.
• Lucas 16,23-26: La primera conversación. En la parábola, Jesús abre una ventana sobre el otro lado de la vida, el lado de Dios. No se trata del cielo. Se trata del lado verdadero de la vida que sólo la fe abre y que el rico sin fe no percibe. Y sólo bajo la luz de la muerte la ideología del imperio se desintegra en la cabeza del rico y aparece para él lo que es el valor real en la vida. Al lado de Dios, sin la propaganda, sin la propaganda engañadora, los papeles se cambian. El rico ve a Lázaro en el seno de Abrahán, y le pide que sea aliviado de sus sufrimientos. El rico descubre que Lázaro ¡es su único posible bienhechor! ¡Pero ahora es demasiado tarde! El rico sin nombre es pío, ya que reconoce a Abrahán y le llama Padre. Abrahán responde y le llama hijo. Esta palabra de Abrahán, en realidad, está siendo dirigida a todos los ricos vivos. En cuanto vivos, ellos tienen aún la posibilidad de volverse hijos, hijas de Abrahán, si supieran abrir la puerta a Lázaro, el pobre, el único que en nombre de Dios puede ayudarlos. La salvación para el rico no es que Lázaro le traiga una gota para refrescar su lengua, sino que él, el rico, abra al pobre la puerta cerrada y así llene el gran abismo.
• Lucas 16,27-29: La segunda conversación. El rico insiste: "Padre, te suplico: manda Lázaro para la casa de mi padre. ¡Tengo cinco hermanos!” El rico no quiere que sus hermanos lleguen al mismo lugar de tormento. Lázaro, el pobre, es el único verdadero intermediario entre Dios y los ricos. Es el único, porque sólo a los pobres los ricos pueden devolver aquello que les han y, así, restablecer la justicia perjudicada. El rico está preocupado con los hermanos. Nunca estuvo preocupado con los pobres. La respuesta de Abrahán es clara: "Tiene a Moisés y a los Profetas: ¡que los escuchen!" ¡Tienen la Biblia! El rico tenía la Biblia, la conocía de memoria. Pero nunca se dio cuenta de que la Biblia tenía algo que ver con los pobres. La llave para que el rico pudiera entender la Biblia es el pobre sentado a su puerta.
• Lucas 16,30-31: La tercera conversación "No, padre, si alguien entre los muertos les avisa de algo, ellos se van a arrepentir." El rico reconoce que esté equivocado, pues habla de arrepentimiento, cosa que durante la vida no sintió nunca. El quiere un milagro, ¡una resurrección! Pero este tipo de resurrección no existe. La única resurrección es la de Jesús. Jesús resucitado viene hasta nosotros en la persona del pobre, de los que no tienen derechos, de los sin tierra, de los hambrientos, de los sin techo, de los que no tienen salud. En su respuesta final, Abrahán es breve y contundente: "Si no oyen a Moisés y a los profetas, tampoco se convencerán aunque un muerto resucite.” Fin de la conversación. ¡Final de la parábola!
• La llave para entender el sentido de la Biblia es el pobre Lázaro, sentado a la puerta. Dios viene a nosotros en la persona del pobre, sentado a nuestra puerta, para ayudarnos a llenar el abismo insondable que los ricos crearon. Lázaro es también Jesús, el Mesías pobre y siervo, que no fue aceptado, pero cuya muerte mudó radicalmente todas las cosas. Es la luz de la muerte del pobre que lo cambia todo. El lugar del tormento es la situación de la persona sin Dios. Por más que el rico piense tener la religión y la fe, no hay forma de que pueda estar con Dios, pues no ha abierto la puerta al pobre, como hizo Zaqueo (Lc 19,1-10).

4) PARA UNA REFLEXIÓN PERSONAL

• ¿Cuál es el tratamiento que damos a los pobres? ¿Tienen un nombre para nosotros? En las actitudes que tomo en la vida, ¿soy percibido como Lázaro o como el rico?
• Entrando en contacto con nosotros, los pobres ¿perciben algo diferente? ¿Perciben una Buena Noticia? ¿Hacia que lado se inclina mi corazón: hacia el milagro o hacia la Palabra de Dios?

5) ORACIÓN FINAL

Feliz quien no sigue consejos de malvados
ni anda mezclado con pecadores
ni en grupos de necios toma asiento,
sino que se recrea en la ley de Yahvé,
susurrando su ley día y noche. (Sal 1,1-2)

Papa Francisco - Audiencia general del miércoles 15 de marzo 2017: “Pecado gravísimo” cerrar empresas y quitar trabajo

«Que la caridad no tenga ficciones». Papa Francisco comenzó su reflexión a partir de este pasaje de la Carta de San Pablo a los romanos, durante la Audiencia general en la Plaza San Pedro, para advertir sobre «un amor vivido con hipocresía», «egoísmo disfrazado de amor», caridad hecha «para sentirnos satisfechos» o por «visibilidad». Todas estas actitudes esconden «una idea falsa, engañosa, es decir que, si amamos, es porque somos buenos». Mientras el amor es gracia de Dios, «que nos permite, incluso en nuestra pequeñez y pobreza, experimentar la compasión del Padre y celebrar las maravillas de su amor». Al final de la catequesis, Francisco hizo un llamado por los trabajadores de Sky Italia, subrayando que, en general, «quien por maniobras económicas, para hacer negocios no del todo claros, cierra fábricas, cierra empresas y le quita el trabajo a los hombres, comete un pecado gravísimo». 

Al principio de la Audiencia, cuando Jorge Mario Bergoglio bajó del jeep blanco, después de su acostumbrada vuelta entre los fieles presentes en la plaza San Pedro, se encontró primero con un niño, luego con una señora, que pasó casi gateando entre las piernas de los guardias suizos, y un anciano chinos, que se arrodillaron frente al Papa para besarle las manos y pedirle que bendijera una estatua de una Virgen. 

San Pablo, dijo Francisco, «nos pone en guardia: existe el riesgo que nuestra caridad sea hipócrita, que nuestro amor sea hipócrita. Entonces nos debemos preguntar: ¿Cuándo sucede esto, esta hipocresía? Y ¿Cómo podemos estar seguros de que nuestro amor sea sincero, que nuestra caridad sea auténtica? ¿De no aparentar de hacer caridad o que nuestro amor no sea una telenovela? Amor sincero, fuerte. La hipocresía puede introducirse en todas partes, también en nuestro modo de amar. Esto se verifica cuando nuestro amor es un amor interesado, motivado por intereses personales; y cuantos amores interesados existen… cuando los servicios caritativos en los cuales parece que nos donamos son realizados para mostrarnos a nosotros mismos o para sentirnos satisfechos: “pero, qué bueno que soy”, ¿no?: esto es hipocresía; o aún más, cuando buscamos cosas que tienen “visibilidad” para hacer alarde de nuestra inteligencia o de nuestras capacidades. Detrás de todo esto existe una idea falsa, engañosa, es decir que, si amamos, es porque nosotros somos buenos; como si la caridad fuera una creación del hombre, un producto de nuestro corazón».  

Por el contrario, la caridad «es sobre todo una gracia, un regalo; poder amar es un don de Dios, y debemos pedirlo. Y Él lo da gustoso, si nosotros se lo pedimos. La caridad es una gracia: no consiste en el hacer ver lo que nosotros somos, sino en aquello que el Señor nos dona y que nosotros libremente acogemos; y no se puede expresar en el encuentro con los demás si antes no es generada en el encuentro con el rostro humilde y misericordioso de Jesús. Pablo nos invita a reconocer que somos pecadores, y que también nuestro modo de amar está marcado por el pecado. Al mismo tiempo, pero, se hace mensajero de un anuncio nuevo, un anuncio de esperanza: el Señor abre ante nosotros una vía de liberación, una vía de salvación. Es la posibilidad de vivir también nosotros el gran mandamiento del amor, de convertirnos en instrumentos de la caridad de Dios. Y esto sucede cuando nos dejamos sanar y renovar el corazón por Cristo resucitado. El Señor resucitado que vive entre nosotros, que vive con nosotros es capaz de sanar nuestro corazón: lo hace, si nosotros lo pedimos. Es Él quien nos permite, a pesar de nuestra pequeñez y pobreza, experimentar la compasión del Padre y celebrar las maravillas de su amor. Y entonces se entiende que todo aquello que podemos vivir y hacer por los hermanos no es otra cosa que la respuesta a lo que Dios ha hecho y continúa a hacer por nosotros. Es más, es Dios mismo que, habitando en nuestro corazón y en nuestra vida, continúa a hacerse cercano y a servir a todos aquellos que encontramos cada día en nuestro camino, empezando por los últimos y los más necesitados en los cuales Él en primer lugar se reconoce».  

Todos, continuó Papa Bergoglio, «tenemos la experiencia de no vivir a plenitud o como deberíamos el mandamiento del amor. Pero también esta es una gracia, porque nos hace comprender que por nosotros mismos no somos capaces de amar verdaderamente: tenemos necesidad de que el Señor renueve continuamente este don en nuestro corazón, a través de la experiencia de su infinita misericordia. Y entonces sí que volveremos a apreciar las cosas pequeñas, las cosas sencillas, ordinarias; que volveremos a apreciar todas estas cosas pequeñas de todos los días y seremos capaces de amar a los demás como los ama Dios, queriendo su bien, es decir, que sean santos, amigos de Dios; y estaremos contentos por la posibilidad de hacernos cercanos a quien es pobre y humilde, como Jesús hace con cada uno de nosotros cuando nos alejamos de Él, de inclinarnos a los pies de los hermanos, como Él, Buen Samaritano, hace con cada uno de nosotros, con su compasión y su perdón».  

Al final de la catequesis, el Papa saludó, entre otros, a las personas que participaron en el congreso promovido por el Movimiento de los Focolares, en ocasión del 50 aniversario de su fundación, y los exhortó a ofrecer testimonio de la belleza de las familias nuevas, guiadas por la paz y por el amor de Cristo. 

Francisco dirigió un «pensamiento especial» a los trabajadores de Sky Italia, que en una nota habían anunciado la presencia de un contingente de unos cien empleados para denunciar la situación «dramática de alrededor de 600 personas y sus familias», después de que la empresa revelara el plan de recortes y transferencias. «Espero –dijo el Papa– que su situación laboral pueda encontrar una solución rápida, en el respeto de los derechos de todos, especialmente de las familias». Francisco añadió: «El trabajo nos da dignidad y los responsables de los pueblos, los dirigentes, tienen la obligación de hacer todo lo posible para que cada hombre y cada mujer pueda trabajar, para tener la frente en alto, ver a la cara a los demás, con dignidad. Quienes, por maniobras económicas, para hacer negocios no del todo claros, cierra fábricas, cierra empresas y le quita el trabajo a los hombres, esta persona comete un pecado gravísimo». 

Papa Francisco, homilía miércoles 14 de marzo 2016: No es fácil hacer el bien, debemos aprender todos los días

¿Cómo distinguir una posesión demoniaca de una enfermedad mental?

Aleteia ha entrevistado al doctor Valter Cascioli, médico psiquiatra, portavoz  y asesor científico de la Asociación Internacional de Exorcistas (A.I.E) que ha recibido el reconocimiento jurídico de la Congregación para el Clero del Vaticano, la cual reúne aproximadamente 300 exorcistas de todo el mundo.

Sobre el número de personas que reciben asistencia y rituales de exorcismo por parte de la Asociación aún no hay cifras oficiales. Lo cierto es que “sabemos por lo que nos refieren los sacerdotes exorcistas, que los casos están en constante aumento debido a la prácticas del ocultismo y la falta de fe”, aseguró Cascioli también miembro del equipo docente del curso de “Exorcismo y oración de liberación” organizado por el Ateneo Pontificio Regina Apostolorum de Roma.

El padre Francesco Bamonte desde 2012 es el presidente de la Asociación y recuerda que Dios ha llamado a algunos sacerdotes al “ministerio del exorcismo y de la liberación”. Precisamente, junto a la misión de los sacerdotes que tienen el mandato oficial a través del obispo de exorcizar, las recomendaciones de la Iglesia que acompañan el ritual del exorcismo incluyen la asistencia profesional de expertos en medicina o psiquiatría. Por esto, hemos conversado con Cascioli, psiquiatra de 58 años con más de 30 años de experiencia profesional y especialista en psiquiatría.

– ¿Por que están aumentando los casos de posesión demoníaca en el mundo?
El aumento de la actividad demoníaca extraordinaria, es decir de las infestaciones, obsesiones, vejaciones y posesiones, aumenta debido a la falta de fe y por el aumento de prácticas esotéricas, magia y ocultismo. Estas prácticas involucran millones de personas y pueden abrir el camino a las posesiones diabólicas o a otras manifestaciones de la actividad demoníaca extraordinaria.

– ¿Cuales son los síntomas de una posesión demoníaca?
La posesión diabólica es la más grave actividad demoníaca extraordinaria. Recordamos que la actividad ordinaria del diablo está representada en la tentación. Hago énfasis en este aspecto porque la tentación es lo que abre el camino a fenómenos más graves.

– ¿Cómo se reconoce la posesión demoníaca?
La aversión a todo aquello que es sagrado. Repugnancia a la oración, a todo lo que es bendecido aún si no se tiene conciencia de que lo sea, inesperadas reacciones de violencia en personas de una índole diversa. Se manifiesta con blasfemia, agresiones físicas, reacciones furiosas si se bendice o se ora ante la persona.

– ¿Estos síntomas son suficientes para decir que existe una posesión diabólica?
No son suficientes para hacer una diagnosis de posesión diabólica.

– ¿Qué otras evidencias existen para comprobar casos de posesiones diabólicas?
Otros síntomas son conocer profundamente materias o lenguas desconocidas al sujeto. Conocer la ubicación de objetos escondidos a la vista, conocer cosas ocultas. Entender y hablar idiomas desconocidos. Manifestar una fuerza sobrehumana anormal para la edad y la condición física de la persona. A veces, se manifiesta en el marco de una agitación psicomotora, la cuál sin explicación no responde a la terapia sedativa farmacológica.

– ¿Es posible que personas poseídas se alcen del suelo en levitación?
Seguramente este fenómeno extraordinario de la levitación puede sumarse a los síntomas antes mencionados de la actividad diabólica. Es un indicio de posesión. Existen también otros síntomas extraordinarios. Clarividencia del pasado y del futuro. Materializaciones. Estos son algunos de los elementos de diagnosis de posesión diabólica.
– ¿Cómo una persona puede entender si está poseído por algún espíritu?
No es fácil saberlo, sobre todo si no se conoce la materia. Recuerdo que estos síntomas son claros solo si se manifiestan juntos. A veces es difícil reconocerlos. Se confunden con enfermedades psiquiátricas que se deben a causas naturales.
En cambio, la posesión demoníaca se debe a causas preternaturales.
Los síntomas de la posesión en ocasiones pueden parecer una enfermedad psiquiátrica. Por lo tanto pueden confundir. Las personas que llevan una vida desordenada pueden confundir los síntomas. Esto no es suficiente para hablar de posesión.

– ¿Cómo se abre un caso psiquiátrico?
El padre exorcista decide caso por caso. El padre decide si involucrar a un médico psiquiatra. Este profesional debe tener una preparación académica pero también espiritual. Hay médicos que no creen en la existencia del diablo. No reconocen la actividad demoníaca ordinaria o extraordinaria.
Los exorcistas a veces se encuentran en dificultad cuando envían a sus pacientes a los psiquiatras que no tienen fe y que no reconocen el maligno.

– ¿Cuales son las enfermedades psíquicas que pueden ser confundidas con una posesión demoníaca?
Son aquellas como la esquizofrenia, el trastorno obsesivo. Esto por ejemplo en los casos de obsesión diabólica. En un marco de psicosis delirante podría, depende de los casos, parecer una posesión demoníaca. Debemos por lo tanto considerar estas patologías con una gran atención y con la competencia que se requiere para ello.

– ¿Cuál es el primer paso que debe dar una persona que tiene un problema y quiere saber si es una cuestión espiritual o psiquiátrica?
Muchas de las cosas que hemos mencionado implican personas que viven fuera de la gracia de Dios en la mayor parte de los casos. Personas que viven en situaciones de pecado mortal.
Es claro que para un creyente el primer paso es reconciliarse con Dios a través de la oración, la sagrada escritura y los sacramentos. La persona puede seguir un camino de fe acompañado por un padre espiritual. Por su puesto, si estas personas manifiestan problemas psíquicos o médicos pueden pedir la ayuda de un especialista.

– Un  reconocido exorcista, Sante Babolin S.J., confirma que de los casos de personas que piden un ritual de liberación solo 2% son verdaderos casos de posesión diabólica, el 98% restante son casos psiquiátricos. ¿Existen estadísticas sobre el porcentaje de casos reales de exorcismo?

Es difícil cuantificar el fenómeno. Debido a que las fuentes son diversas. Puedo decir que seguramente al exorcista que usted citó, un exorcista de clara fama internacional, le llegan probablemente un numero superior de casos de problemas preternaturales en relación a los casos psiquiátricos.

A mí como especialista me llegan muchos casos psiquiátricos y constato que existe un porcentaje muy bajo de casos que requieren un exorcismo. 

martes, 14 de marzo de 2017

Lectio Divina: Miércoles, 15 de marzo, 2017: Evangelio según san Mateo 20,17-28. (2ª semana del Tiempo de Cuaresma - Ciclo A-)



Lectio Divina: 
  Miércoles, 15 Marzo, 2017
Tiempo de Cuaresma
1) Oración inicial
Señor, guarda a tu familia en el camino del bien que tú le señalaste; y haz que, protegida por tu mano, en sus necesidades temporales, tienda con mayor libertad hacia los bienes eternos. Por nuestro Señor.
2) Lectura
Del santo Evangelio según Mateo 20,17-28
Cuando iba subiendo Jesús a Jerusalén, tomó aparte a los Doce, y les dijo por el camino: «Mirad que subimos a Jerusalén, y el Hijo del hombre será entregado a los sumos sacerdotes y escribas; le condenarán a muerte y le entregarán a los gentiles, para burlarse de él, azotarle y crucificarle, y al tercer día resucitará.»
Entonces se le acercó la madre de los hijos de Zebedeo con sus hijos, y se postró como para pedirle algo. Él le dijo: «¿Qué quieres?» Dícele ella: «Manda que estos dos hijos míos se sienten, uno a tu derecha y otro a tu izquierda, en tu Reino.» Replicó Jesús: «No sabéis lo que pedís. ¿Podéis beber la copa que yo voy a beber?» Dícenle: «Sí, podemos.» Díceles: «Mi copa, sí la beberéis; pero sentarse a mi derecha o mi izquierda no es cosa mía el concederlo, sino que es para quienes está preparado por mi Padre.»
Al oír esto los otros diez, se indignaron contra los dos hermanos. Mas Jesús los llamó y dijo: «Sabéis que los jefes de las naciones las dominan como señores absolutos, y los grandes las oprimen con su poder. No ha de ser así entre vosotros, sino que el que quiera llegar a ser grande entre vosotros, será vuestro servidor, y el que quiera ser el primero entre vosotros, será vuestro esclavo; de la misma manera que el Hijo del hombre no ha venido a ser servido, sino a servir y a dar su vida como rescate por muchos.»
Palabra del Señor
3) Reflexión
• El evangelio de hoy habla de tres puntos: el tercer anuncio de la pasión (Mt 20,17-19), la petición de la madre de los hijos de Zebedeo (Mt 20,20-23) y la discusión de los discípulos que quieren el primer puesto (Mt 20,24-28). 
• Mateo 20,17-19: El tercero anuncio de la pasión. Están de camino hacia Jerusalén. Jesús los precede. Sabe que le matarán. El profeta Isaías lo había ya anunciado (Is 50,4-6; 53,1-10). Por esto, su muerte no es el fruto de un plan ya preestablecido, sino que es consecuencia de un compromiso asumido con la misión recibida del Padre junto con los excluidos de su tiempo. Por esto, Jesús alerta a los discípulos sobre la tortura y la muerte que encontrarán en Jerusalén. Pues el discípulo ha de seguir al maestro, aunque fuera para sufrir con él. Los discípulos están asustados y le acompañan con miedo. No entienden lo que está ocurriendo (cf. Lc 18,34). El sufrimiento no concuerda con la idea que ellos tienen del mesías (cf. Mt 16,21-23).
• Mateo 20,20-21: La petición de la madre que pide el primer puesto para los hijos. Los discípulos no sólo no entienden el alcance del mensaje de Jesús, sino que continúan con sus ambiciones personales. Jesús insistía en el servicio y en la entrega, y ellos seguían con sus ambiciones personales y pedían los primeros puestos en el Reino. La madre de Santiago y de Juan, llevando consigo los dos hijos, llega cerca de Jesús y pide un lugar en la gloria del Reino para sus hijos, uno a la derecha y el otro a la izquierda de Jesús. Los dos no entendieron la propuesta de Jesús. Estaban preocupados solamente con sus propios intereses. Señal de que la ideología dominante de la época había penetrado profundamente en la mentalidad de los discípulos. A pesar de la convivencia de varios años con Jesús, no habían renovado su manera de ver las cosas. Miraban hacia Jesús con una mirada antigua. Querían una recompensa por el hecho de seguir a Jesús. Las mismas tensiones existían en las comunidades en el tiempo de Mateo y existen hoy en nuestras comunidades.
• Mateo 20,22-23: La respuesta de Jesús. Jesús reacciona con firmeza: “¡Ustedes no saben lo que están pidiendo!” Y pregunta si son capaces de beber el cáliz que él, Jesús, va a beber, y se están dispuestos a recibir el bautismo que él va a recibir. Es el cáliz del sufrimiento, el bautismo de sangre. Jesús quiere saber si ellos, en vez del lugar de primer plano, aceptan entregar su vida hasta la muerte. Los dos contestan: “¡Podemos!” Parece una respuesta de boca hacia fuera, pues pocos días después, abandonarán a Jesús y lo dejarán sólo en la hora del sufrimiento (Mc 14,50). Ellos no tienen mucha conciencia crítica, ni perciben la realidad personal. Cuanto al lugar de primer plano en el Reino al lado de Jesús, aquel que lo da es el Padre. Lo que Jesús tiene que ofrecer es el cáliz y el bautismo, el sufrimiento y la cruz. 
• Mateo 20,24-27: Entre ustedes no sea así. Jesús habla, de nuevo, sobre el ejercicio del poder (cf. Mc 9,33-35). En aquel tiempo, los que detenían el poder no prestaban atención a la gente. Actuaban conforme a lo que oían (cf. Mc 6,27-28). El imperio romano controlaba el mundo y lo mantenía sometido por la fuerza de las armas y así, a través tributos, impuestos y tasas, lograba concentrar la riqueza de la gente en manos de pocos allí en Roma. La sociedad estaba caracterizada por el ejercicio represivo y abusivo del poder. Jesús tiene otra propuesta. Dice: “¡Entre vosotros no debe ser así! Quien quiere ser el mayor, sea el servidor de todos.” Enseña en contra de los privilegios y las rivalidades. Quiere mudar el sistema e insiste en el servicio como remedio contra la ambición personal. 
• Mateo 20,28: El resumen de la vida de Jesús. Jesús define su misión y su vida: “¡No he venido para ser servido, sino para servir!” Vino a dar su vida en rescate de muchos. El es el Mesías siervo, anunciado por el profeta Isaías (cf. Is 42,1-9; 49,1-6; 50,4-9; 52,13-53,12). Aprendió de su madre, que dijo: “¡He aquí la esclava del Señor!”(Lc 1,38). Propuesta totalmente nueva para la sociedad de aquel tiempo.
4) Para la reflexión personal
• Santiago y Juan piden favores, Jesús promete sufrimiento. Yo, ¿qué le pido al Señor en la oración? ¿Cómo acepto el sufrimiento y los dolores que acontecen en mi vida?
• Jesús dice: “¡Entre ustedes no sea así!” Mi forma de vivir en comunidad, ¿concuerda con este consejo de Jesús?
5) Oración final
Sácame de la red que me han tendido,
pues tú eres mi refugio;
en tus manos abandono mi vida
y me libras, Yahvé, Dios fiel. (Sal 31,5-6)

¿PUEDE EL DEMONIO PROVOCAR UNA ENFERMEDAD MENTAL?

¿PUEDE EL DEMONIO PROVOCAR UNA ENFERMEDAD MENTAL?

Si el demonio puede tentar, también podría hacerlo de forma continua, intensa, sin descanso, y tratar de provocar por tanto una obsesión o una fobia o una depresión u otras enfermedades. Si hemos dicho que puede transmitir especies inteligibles, podría transmitirlas con tal frecuencia que perturbara seriamente la vida ordinaria de la persona hasta el punto de desequilibrarla. Por poder hacerlo lo puede hacer. Pero Dios impide su libre actuación sobre nosotros. Toda acción del demonio sobre los hombres debe ser permitida por Dios.

A la pregunta por tanto de si el demonio puede provocar enfermedades mentales la respuestas es: sí, si Dios lo permite. Respuesta que vale para todo. Incluso a la pregunta ¿podemos contraer una enfermedad mental sin intervención del demonio? La respuesta sería exactamente la misma: sí, si Dios lo permite. Se trata de una respuesta que tiene un carácter casi universal. Pero por amplia que sea -de hecho cabe casi de todo en ella-, mucho me temo que no hay otra respuesta a esa pregunta.
Conocido el mecanismo interno que usa para provocar la tentación -la infusión de especies inteligibles en nuestra inteligencia, memoria e imaginación-, este modus operandi también se puede usar de forma tan pertinaz que desequilibre a la persona. Entra dentro del poder del demonio el hacerlo. Lo único que puede impedirlo es la voluntad de Dios. Ahora bien, ¿lo impide siempre? Indudablemente no. Si Dios no impide siempre la actuación de las causas naturales que provocan la enfermedad, tampoco impide siempre la actuación del demonio. Ahora bien, en este ámbito como en todo el campo de las causas de las patologías físicas o mentales, la actuación del demonio es excepcional. Toda enfermedad mental se debe a causas naturales mientras no se demuestre lo contrario.

Por otro lado, si pusiéramos una al lado de la otra a una persona enferma mental por causas naturales y a otra enferma mental por causa demoníaca, no habría manera de distinguir la una de la otra pues sólo veríamos el efecto externo.

Fuente: Padre Fortea, en “Posesión y Exorcismo”, Signos de estos Tiempos.

Lectio Divina: Martes, 14 de marzo, 2017: Evangelio según san Mateo 23,1-12. (2ª semana del Tiempo de Cuaresma - Ciclo A-)



Lectio Divina: 
  Martes, 14 Marzo, 2017
Tiempo de Cuaresma

1) ORACIÓN INICIAL

Señor, vela con amor continuo sobre tu Iglesia; y pues sin tu ayuda no puede sostenerse lo que se cimienta en la debilidad humana, protege a tu Iglesia en el peligro y mantenla en el camino de la salvación. Por nuestro Señor.

2) LECTURA

Del santo Evangelio según Mateo 23,1-12
Entonces Jesús se dirigió a la gente y a sus discípulos y les dijo: «En la cátedra de Moisés se han sentado los escribas y los fariseos. Hagan, pues, y observen todo lo que les digan; pero no imiten su conducta, porque dicen y no hacen. Atan cargas pesadas y las echan a las espaldas de la gente, pero ellos ni con el dedo quieren moverlas. Todas sus obras las hacen para ser vistos por los hombres; ensanchan las filacterias y alargan las orlas del manto; quieren el primer puesto en los banquetes y los primeros asientos en las sinagogas, que se les salude en las plazas y que la gente les llame 'Rabbí'.
«Ustedes, en cambio, no se dejen llamar 'Rabbí', porque uno solo es vuestro Maestro; y ustedes son todos hermanos. Ni llamen a nadie 'Padre' vuestro en la tierra, porque uno solo es vuestro Padre: el del cielo. Ni tampoco se dejéis llamar 'Instructores', porque uno solo es vuestro Instructor: el Cristo. El mayor entre ustedes será vuestro servidor. Pues el que se ensalce, será humillado; y el que se humille, será ensalzado.»
Palabra del Señor

3) REFLEXIÓN

• El evangelio de hoy trae una crítica de Jesús en contra de los escribas y de los fariseos de su tiempo. Al comienzo de la actividad misionera de Jesús, los doctores de Jerusalén habían ido hasta Galilea para observarlo (Mc 3,22; 7,1). Incomodados por la predicación de Jesús, habían esparcido la calumnia según la cual era un endemoniado (Mc 3,22). A lo largo de tres años la popularidad de Jesús fue creciendo. Creció también el conflicto entre él y las autoridades religiosas. La raíz de este conflicto estaba en la manera en que ellos se pusieron ante Dios. Los fariseos buscaban su seguridad no tanto en el amor de Dios para con él, sino más bien en la observancia rigurosa de la Ley. Confrontado con esta mentalidad, Jesús acentúa la práctica del amor que relativiza la observancia de la ley y le da su verdadero sentido.
• Mateo 23,1-3: La raíz de la critica: “Ellos dicen, pero no hacen”. Jesús reconoce la autoridad de los escribas y fariseos. Ellos ocupan la cátedra de Moisés y enseñan la ley de Dios, pero ellos mismos no observan lo que enseñan. De ahí la advertencia a la gente: “Haced, pues, y observad todo lo que os digan; pero no imitéis su conducta, porque dicen y no hacen. Pero no imitéis su conducta, porque dicen y no hacen.” ¡Es una crítica que arrasa! Enseguida, como en un espejo, Jesús hace ver algunos aspectos de incoherencia de las autoridades religiosas.
• Mateo 23,4-7: Mirarse en el espejo para hacer una revisión de vida. Jesús llama la atención de los discípulos sobre el comportamiento incoherente de algunos doctores de la ley. Al meditar estas incoherencias, conviene pensar no en los fariseos y en los escribas de aquel pasado lejano, sino más bien en nosotros mismos y en nuestras incoherencias: atar cargas pesadas y echarlas a las espaldas de la gente, pero ni con el dedo queremos moverlas. Todas nuestras obras las hacemos para ser vistos por los hombres; queremos el primer puesto en lugares destacados y que la gente nos llame 'doctor'. ¡A los escribas les gustaba entrar en las casas de las viudas y hacer largas preces en cambio de dinero! (Mc 12,40)
• Mateo 23,8-10: Ustedes todos son hermanos. Jesús manda tener la actitud contraria. En vez de usar la religión y la comunidad como medio de autopromoción para parecer más importante ante los demás, pide que no se use el título de Maestro, Padre o Guía, pues uno sólo es el guía: Cristo; sólo Dios en el cielo es Padre, y Jesús es el maestro. Todos los demás somos hermanos. Esta es la base de la fraternidad que nace de la certeza de que Dios es nuestro Padre.
• Mateo 23,11-12: El resumen final: el mayor es el menor. Esta frase final es lo que caracteriza tanto la enseñanza como el comportamiento de Jesús: “El más grande de ustedes, será servidor de ustedes. Quien se exalta será humillado, y quien se humilla será exaltado” (cf. Mc 10,43; Lc 14,11; 18,14).

4) PARA LA REFLEXIÓN PERSONAL

• ¿Qué es lo que Jesús criticó en los doctores de la Ley, y en qué los elogió? ¿Qué es lo que él critica en mí y qué elogiaría en mí?
• ¿Te has mirado al espejo?

5) ORACIÓN FINAL

"Me honra quien sacrifica dándome gracias,
al que es recto le haré ver la salvación de Dios." (Sal 50,23

domingo, 12 de marzo de 2017

Papa Francisco. Angelus Domini. 12 de marzo de 2017 (activar subtítulos).

Lectio Divina: Lunes, 13 de marzo, 2017: Evangelio según san Lucas 6,36-38. (2ª semana del Tiempo de Cuaresma - Ciclo A-)



Lectio Divina: 
  Lunes, 13 Marzo, 2017
Tiempo de Cuaresma

1) ORACIÓN INICIAL

Señor, Padre santo, que para nuestro bien espiritual nos mandaste dominar nuestro cuerpo mediante la austeridad; ayúdanos a librarnos de la seducción del pecado y a entregarnos al cumplimiento filial de tu santa ley. Por nuestro Señor.

2) LECTURA

Del santo Evangelio según Lucas 6,36-38
«Sean compasivos como vuestro Padre es compasivo. No juzguen y no serán juzgados, no condenen y no serán condenados; perdonen y serán perdonados. Den y se les dará; una medida buena, apretada, remecida, rebosante pondrán en el halda de vuestros vestidos. Porque con la medida con que midan se les medirá a ustedes.»
Palabra del Señor

3) REFLEXIÓN

• Los tres breves versículos del Evangelio de hoy (Lc 6,36-38) constituyen la parte final de un breve discurso de Jesús (Lc 6,20-38). En la primera parte de este discurso, él se dirige a los discípulos (Lc 6,20) y a los ricos (Lc 6,24) proclamando para los discípulos cuatro bienaventuranzas (Lc 6,20-23), y para los ricos cuatro maldiciones (Lc 6,20-26). En la segunda parte, se dirige a todos los que lo escuchan (Lc 6,27), a saber, aquella multitud inmensa de pobres y enfermos, venida de todos los lados (Lc 6,17-19). Las palabras que dice a esta multitud y a todos nosotros son exigentes y difíciles: amar a los enemigos (Lc 6,27), no maldecir (Lc 6,28), ofrecer la otra mejilla a los que te golpean la cara y no reclamar cuando alguien toma lo que es nuestro (Lc 6,29). ¿Cómo entender estos consejos tan exigentes? La explicación nos la dan tres versículos del evangelio de hoy, de donde sacamos el centro de la Buena Nueva que Jesús vino a traernos.
• Lucas 6,36: Ser misericordioso como vuestro Padre es misericordia. Las bienaventuranzas para los discípulos (Lc 6,20-23) y las maldiciones contra los ricos (Lc 6,24-26) no pueden ser interpretadas como una ocasión para que los pobres se venguen de los ricos. Jesús manda tener la actitud contraria. Y dice:"¡Amad a vuestros enemigos!" (Lc 6,27). La mudanza o la conversión que Jesús quiere realizar en nosotros no consisten en algo superficial solamente para invertir el sistema, pues así nada cambiaría. El quiere cambiar el sistema. La Novedad que Jesús quiere construir viene de la nueva experiencia que tiene de Dios como Padre/Madre lleno de ternura que acoge a todos, buenos y malos, que hace brillar el sol sobre malos y buenos y hace llover sobre justos e injustos (Mt 5,45). El amor verdadero no depende de lo que yo recibo del otro. El amor debe querer el bien del otro independientemente do lo que él o ella hacen por mí. Pues así es el amor de Dios por nosotros. El es misericordioso no solamente para con los buenos, sino para con todos, hasta “con los ingratos y con los malos” (Lc 6,35). Los discípulos y las discípulas de Jesús deben irradiar este amor misericordioso.
• Lucas 6,37-38: No juzgad y no seréis juzgados. Estas palabras finales repiten de forma más clara lo que él había dicho anteriormente: “Así, pues, tratad a los demás como queréis que ellos os traten” (Lc 6,31; cf. Mt 7,12). Si no deseas ser juzgado, ¡no juzgues! Si no deseas ser condenado, ¡no condenes! Si quieres ser perdonado, ¡perdona! No te quedes esperando hasta que el otro tome la iniciativa, ¡tómala tú la iniciativa y comienza ya! Y verás que todo esto ocurre.

4) PARA LA REFLEXIÓN PERSONAL

• La Cuaresma es tiempo de conversión. ¿Cuál es la conversión que el evangelio de hoy me pide?
• ¿Has procurado ser misericordioso como el Padre del cielo es misericordioso?

5) ORACIÓN FINAL

Ayúdanos, Dios salvador nuestro,
por amor de la gloria de tu nombre;
líbranos, borra nuestros pecados,
por respeto a tu nombre. (Sal 79,9)

El Papa viajará a Colombia en septiembre

viernes, 10 de marzo de 2017

Lectio Divina: Domingo, 12 de marzo, 2017: Evangelio según san Mateo 17,1-9. (2° Domingo del Tiempo de Cuaresma - Ciclo A-)



Lectio Divina: 
  Domingo, 12 Marzo, 2017
La transfiguración de Jesús

1. LECTIO

a) Oración inicial:
¡Oh Dios!, que en la gloriosa Transfiguración de tu Unigénito, confirmaste los misterios de la fe con el testimonio de la ley y los profetas y prefiguraste maravillosamente nuestra perfecta adopción como hijos tuyos: concédenos, te rogamos, que escuchando siempre la palabra de tu amadísimo Hijo, seamos un día coherederos de su gloria.
b) Lectura del Evangelio: Evangelio según san Mateo 17,1-9.
 1 Seis días después, toma Jesús consigo a Pedro, a Santiago y a su hermano Juan, y los lleva aparte, a un monte alto. 2 Y se transfiguró delante de ellos: su rostro se puso brillante como el sol y sus vestidos se volvieron blancos como la luz. 3 En esto, se les aparecieron Moisés y Elías que conversaban con él. 4 Tomando Pedro la palabra, dijo a Jesús: «Señor, bueno es estarnos aquí. Si quieres, haré aquí tres tiendas, una para ti, otra para Moisés y otra para Elías.» 5 Todavía estaba hablando, cuando una nube luminosa los cubrió con su sombra y de la nube salió una voz que decía: «Este es mi Hijo amado, en quien me complazco; escuchadle.» 6 Al oír esto los discípulos cayeron rostro en tierra llenos de miedo.7 Mas Jesús, acercándose a ellos, los tocó y dijo: «Levantaos, no tengáis miedo.» 8 Ellos alzaron sus ojos y no vieron a nadie más que a Jesús solo.
9 Y cuando bajaban del monte, Jesús les ordenó: «No contéis a nadie la visión hasta que el Hijo del hombre haya resucitado de entre los muertos.»
Palabra del Señor

c) Momentos de silencio:
para que la Palabra de Dios pueda entrar en nosotros e iluminar nuestra vida.
Continúa....