UNA NUEVA PRIMAVERA ESPIRITUAL


«Si se promueve la lectio divina con eficacia, estoy convencido de que producirá una nueva primavera espiritual en la Iglesia… La lectura asidua de la Sagrada Escritura acompañada por la oración permite ese íntimo diálogo en el que, a través de la lectura, se escucha a Dios que habla, y a través de la oración, se le responde con una confiada apertura del corazón… No hay que olvidar nunca que la Palabra de Dios es lámpara para nuestros pasos y luz en nuestro camino»

Benedicto XVI, 16 septiembre 2005


HISTORIA Y PASOS DE LA LECTIO DIVINA




INVOCACIÓN AL ESPÍRITU SANTO





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miércoles, 14 de diciembre de 2011

Lectio Divina : Jueves 15 de Diciembre 2011 : Evangelio según San Lucas 7,24-30. : (3ª Semana de Adviento - Ciclo B -)

 Lectio Divina : 
Jueves, 15 Diciembre, 2011
Evangelio según San Lucas 7,24-30. 
(3ª Semana de Adviento - Ciclo B -)

 
Oración
La conciencia de nuestra culpa nos entristece, Señor, y nos hace sentirnos indignos de servirte; reconocemos que tenemos necesidad de tu salvación y de tu perdón de Padre. Manda, una vez más, a tu mensajero para que prepare el camino de tu Hijo ante nosotros: deseamos recorrerlo fielmente, dejándonos sumergir en el bautismo de tu misericordia. Concédenos tu alegrìa y tu salvación con la venida del Redentor, tu Hijo, que es Dios y vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo per los siglos de los siglos. Amén.


Lectura
Evangelio según San Lucas 7,24-30.
Cuando los enviados de Juan partieron, Jesús comenzó a hablar de él a la multitud, diciendo: "¿Qué salieron a ver en el desierto? ¿Una caña agitada por el viento?
¿Qué salieron a ver? ¿Un hombre vestido con refinamiento? Los que llevan suntuosas vestiduras y viven en la opulencia, están en los palacios de los reyes.
¿Qué salieron a ver entonces? ¿Un profeta? Les aseguro que sí, y más que un profeta.
El es aquel de quien está escrito: Yo envío a mi mensajero delante de ti para prepararte el camino.
Les aseguro que no hay ningún hombre más grande que Juan, y sin embargo, el más pequeño en el Reino de Dios es más grande que él.
Todo el pueblo que lo escuchaba, incluso los publicanos, reconocieron la justicia de Dios, recibiendo el bautismo de Juan.
Pero los fariseos y los doctores de la Ley, al no hacerse bautizar por él, frustraron el designio de Dios para con ellos.
Palabra del Señor

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