Lectio Divina:
Domingo, 19 Julio, 2015
Jesús tiene compasión de la gente
El banquete de la vida – Jesús invita a compartir
1. Oración inicial
Señor Jesús, envía tu Espíritu, para que Él nos ayude a leer la Biblia en el mismo modo con el cual Tú la has leído a los discípulos en el camino de Emaús. Con la luz de la Palabra, escrita en la Biblia, Tú les ayudaste a descubrir la presencia de Dios en los acontecimientos dolorosos de tu condena y muerte. Así, la cruz, que parecía ser el final de toda esperanza, apareció para ellos como fuente de vida y resurrección.
Crea en nosotros el silencio para escuchar tu voz en la Creación y en la Escritura, en los acontecimientos y en las personas, sobre todo en los pobres y en los que sufren. Tu palabra nos oriente a fin de que también nosotros, como los discípulos de Emaús, podamos experimentar la fuerza de tu resurrección y testimoniar a los otros que Tú estás vivo en medio de nosotros como fuente de fraternidad, de justicia y de paz. Te lo pedimos a Ti, Jesús, Hijo de María, que nos has revelado al Padre y enviado tu Espíritu. Amén.
Señor Jesús, envía tu Espíritu, para que Él nos ayude a leer la Biblia en el mismo modo con el cual Tú la has leído a los discípulos en el camino de Emaús. Con la luz de la Palabra, escrita en la Biblia, Tú les ayudaste a descubrir la presencia de Dios en los acontecimientos dolorosos de tu condena y muerte. Así, la cruz, que parecía ser el final de toda esperanza, apareció para ellos como fuente de vida y resurrección.
Crea en nosotros el silencio para escuchar tu voz en la Creación y en la Escritura, en los acontecimientos y en las personas, sobre todo en los pobres y en los que sufren. Tu palabra nos oriente a fin de que también nosotros, como los discípulos de Emaús, podamos experimentar la fuerza de tu resurrección y testimoniar a los otros que Tú estás vivo en medio de nosotros como fuente de fraternidad, de justicia y de paz. Te lo pedimos a Ti, Jesús, Hijo de María, que nos has revelado al Padre y enviado tu Espíritu. Amén.
2. Lectura
a) Clave de lectura:
El texto que meditaremos en este 16º Domingo del Tiempo Ordinario es breve. Sólo cinco versículos. A primera vista, estas pocas líneas parecen ser una breve introducción al milagro de la multiplicación de los panes en el desierto. (Mc 6,34-44). Pero si la Liturgia de este domingo ha separado del resto y subrayado estos cinco versículos, quiere decir que recogen algo muy importante que quizás no se notaría si sirviesen sólo para introducir el milagro de la multiplicación de los panes.
En efecto, estos cinco versículos revelan una característica de Jesús que siempre ha llamado la atención y sigue llamando: su preocupación por la salud y formación de los discípulos, su humanidad acogedora hacia la gente pobre de Galilea, su ternura hacia las personas. Si la Iglesia, por medio de la liturgia del domingo, nos invita a reflexionar sobre estos aspectos de las actividades de Jesús es para animarnos a prolongar esta misma conducta de Jesús en nuestra relación con los otros. Durante su lectura prestaremos atención a los mínimos detalles del comportamiento de Jesús hacia los otros.
En efecto, estos cinco versículos revelan una característica de Jesús que siempre ha llamado la atención y sigue llamando: su preocupación por la salud y formación de los discípulos, su humanidad acogedora hacia la gente pobre de Galilea, su ternura hacia las personas. Si la Iglesia, por medio de la liturgia del domingo, nos invita a reflexionar sobre estos aspectos de las actividades de Jesús es para animarnos a prolongar esta misma conducta de Jesús en nuestra relación con los otros. Durante su lectura prestaremos atención a los mínimos detalles del comportamiento de Jesús hacia los otros.
b) Una división del texto para ayudarnos en su lectura:
Marcos 6,30: Revisión de la obra apostólica
Marcos 6,31-32: Preocupación de Jesús por el descanso de los discípulos
Marcos 6,33: La gente tiene otros criterios y sigue a Jesús
Marcos 6,34: Movido a compasión, Jesús cambia su plan y acoge a la gente
Marcos 6,31-32: Preocupación de Jesús por el descanso de los discípulos
Marcos 6,33: La gente tiene otros criterios y sigue a Jesús
Marcos 6,34: Movido a compasión, Jesús cambia su plan y acoge a la gente
c) El texto:
30 Los apóstoles se reunieron con Jesús y le contaron todo lo que habían hecho y lo que habían enseñado. 31 Él, entonces, les dice: «Venid también vosotros aparte, a un lugar solitario, para descansar un poco.» Pues los que iban y venían eran muchos, y no les quedaba tiempo ni para comer.32 Y se fueron en la barca, aparte, a un lugar solitario. 33 Pero les vieron marcharse y muchos cayeron en cuenta; y fueron allá corriendo, a pie, de todas las ciudades y llegaron antes que ellos. 34 Y al desembarcar, vio mucha gente, sintió compasión de ellos, pues estaban como ovejas que no tienen pastor, y se puso a enseñarles muchas cosas.
Palabra del Señor
3. Un momento de silencio orante
para que la Palabra de Dios pueda entrar en nosotros e iluminar nuestra vida.
Continúa







