Lectio Divina:
Domingo, 14 Junio, 2015
Domingo, 14 Junio, 2015
Las parábolas del Reino de Dios
El Reino es como una semilla
1. Oración inicial
Señor Jesús, envía tu Espíritu para que nos ayude a leer la Escritura con la misma mirada con la que tú se la leíste a los discípulos en el camino de Emaús. Con la luz de la Palabra, escrita en la Biblia, les ayudaste a descubrir la presencia de Dios en los acontecimientos estremecedores de tu condena y muerte. De este modo, la cruz que parecía ser el fin de toda esperanza, se mostró a ellos como origen de vida y de resurrección.
Señor Jesús, envía tu Espíritu para que nos ayude a leer la Escritura con la misma mirada con la que tú se la leíste a los discípulos en el camino de Emaús. Con la luz de la Palabra, escrita en la Biblia, les ayudaste a descubrir la presencia de Dios en los acontecimientos estremecedores de tu condena y muerte. De este modo, la cruz que parecía ser el fin de toda esperanza, se mostró a ellos como origen de vida y de resurrección.
Haz en nosotros el silencio para escuchar tu voz en la creación y en la Escritura, en los acontecimientos y en las personas, sobre todo en los pobres y en los que sufren. Que tu Palabra nos oriente para que también nosotros, como los dos discípulos de Emaús, podamos experimentar la fuerza de tu resurrección y dar testimonio a los demás de que tú estás vivo en medio de nosotros como fuente de fraternidad, de justicia y de paz. Te lo pedimos a tí, Jesús, hijo de María, que nos has revelado al Padre y enviado al Espíritu. Amén.
2. Lectura
a) Una división del texto per ayudarte en la lectura
Mc 4,26-29: La parábola de la semilla que nace por sí misma
Mc 4,30-32: La parábola del grano de mostaza
Mc 4,33-34: La conclusión sobre la parábola
b) El texto:
Evangelio según San Marcos. 4, 26-34. :
En aquel tiempo, Jesús decía ( a la multitud): Así es el reino de Dios, como cuando un hombre echa semilla en la tierra; y duerme y se levanta, de noche y de día, y la semilla brota y crece sin que él sepa cómo.
Porque de suyo lleva fruto la tierra, primero hierba, luego espiga, después grano lleno en la espiga; y cuando el fruto está maduro, en seguida se mete la hoz, porque la siega ha llegado.
Decía también: ¿A qué haremos semejante el reino de Dios, o con qué parábola lo compararemos?
Es como el grano de mostaza, que cuando se siembra en tierra, es la más pequeña de todas las semillas que hay en la tierra; pero después de sembrado, crece, y se hace la mayor de todas las hortalizas, y echa grandes ramas, de tal manera que las aves del cielo pueden morar bajo su sombra.
Con muchas parábolas como estas les hablaba la palabra, conforme a lo que podían oír.
Y sin parábolas no les hablaba; aunque a sus discípulos en particular les declaraba todo.
Con muchas parábolas como estas les hablaba la palabra, conforme a lo que podían oír.
Y sin parábolas no les hablaba; aunque a sus discípulos en particular les declaraba todo.
Palabra del Señor
Continúa
