UNA NUEVA PRIMAVERA ESPIRITUAL


«Si se promueve la lectio divina con eficacia, estoy convencido de que producirá una nueva primavera espiritual en la Iglesia… La lectura asidua de la Sagrada Escritura acompañada por la oración permite ese íntimo diálogo en el que, a través de la lectura, se escucha a Dios que habla, y a través de la oración, se le responde con una confiada apertura del corazón… No hay que olvidar nunca que la Palabra de Dios es lámpara para nuestros pasos y luz en nuestro camino»

Benedicto XVI, 16 septiembre 2005


HISTORIA Y PASOS DE LA LECTIO DIVINA




INVOCACIÓN AL ESPÍRITU SANTO





Mostrando las entradas con la etiqueta 19 de Julio. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta 19 de Julio. Mostrar todas las entradas

lunes, 18 de julio de 2016

Lectio Divina: Martes, 19 de julio, 2016: Evangelio según san Mateo 12,46-50. (- 16ª Semana del Tiempo durante el Año - Ciclo C -)



Lectio Divina: 
  Martes, 19 Julio, 2016
Tiempo ordinario

1) Oración inicial 
Muéstrate propicio con tus hijos, Señor, y multiplica sobre ellos dones de tu gracia, para que, encendidos de fe, esperanza y caridad, perseveren fielmente en el cumplimiento de tu ley. Por nuestro Señor. Amen.

2) Lectura Del santo Evangelio según Mateo 12,46-50
Todavía Jesús estaba hablando a la muchedumbre, cuando su madre y sus hermanos se presentaron fuera y trataban de hablar con él. Alguien le dijo: «¡Oye! ahí fuera están tu madre y tus hermanos que desean hablarte.» Pero él respondió al que se lo decía: «¿Quién es mi madre y quiénes son mis hermanos?» Y, extendiendo su mano hacia sus discípulos, dijo: «Estos son mi madre y mis hermanos. Pues todo el que cumpla la voluntad de mi Padre de los cielos, ése es mi hermano, mi hermana y mi madre.»
Palabra del Señor

3) Reflexión• La familia de Jesús. Los parientes llegan a la casa donde se encuentra Jesús. Probablemente venían de Nazaret. De allí hasta Cafarnaún hay unos 40 km. Su madre estaba con él. No entran, pero envían un recado: «¡Oye! ahí fuera están tu madre y tus hermanos que desean hablarte.» La reacción de Jesús es firme: «¿Quién es mi madre y quiénes son mis hermanos?» Y, extendiendo su mano hacia sus discípulos, dijo: «Estos son mi madre y mis hermanos. Pues todo el que cumpla la voluntad de mi Padre de los cielos, ése es mi hermano, mi hermana y mi madre.» Para entender bien el significado de esta respuesta conviene mirar la situación de la familia en el tiempo de Jesús. 
• En el antiguo Israel, el clan, es decir la gran familia (la comunidad) era la base de la convivencia social. Era la protección de las familias y de las personas, la garantía de la posesión de la tierra, el cauce principal de la tradición, la defensa de la identidad. Era la manera concreta que la gente de la época tenía de encarnar el amor de Dios en el amor al prójimo. Defender el clan era lo mismo que defender la Alianza. 
• En Galilea, en el tiempo de Jesús, a causa del sistema implantado durante los largos gobiernos de Herodes Magno (37 aC a 4 aC) y de su hijo Herodes Antipas (4 aC a 39 dC), el clan (la comunidad) se estaba debilitando. Había que pagar impuestos tanto al gobierno como al Templo, la deuda pública crecía, dominaba la mentalidad individualista de la ideología helena, había frecuentes amenazas de represión violenta de parte de los romanos, la obligación de acoger a los soldados y de hospedarles, los problemas cada vez mayores de supervivencia, todo esto llevaba las familias a encerrarse en sus propias necesidades. Esta cerrazón se veía reforzada por la religión de la época. Por ejemplo, quienes dedicaban su herencia al Templo, podían dejar a sus padres sin ayuda. Esto debilitaba el cuarto mandamiento que era el gozne del clan (Mc 7,8-13). Además de esto, la observancia de las normas de pureza era factor de marginalización para mucha gente: mujeres, niños, samaritanos, extranjeros, leprosos, endemoniados, publicanos, enfermos, mutilados, paralíticos. 
• Y así, la preocupación por los problemas de la propia familia impedía que las personas se unieran en comunidad. Ahora, para que el Reino de Dios pudiera manifestarse en la convivencia comunitaria de la gente, las personas tenían que superar los límites estrechos de la pequeña familia y abrirse, nuevamente, para la gran familia, para la Comunidad. Jesús nos da el ejemplo. Cuando su familia trató de apoderarse de él, reacción y alargó la familia: «¿Quién es mi madre y quiénes son mis hermanos?» Y, extendiendo su mano hacia sus discípulos, dijo: «Estos son mi madre y mis hermanos. Pues todo el que cumpla la voluntad de mi Padre de los cielos, ése es mi hermano, mi hermana y mi madre.» Creó comunidad. 
• Jesús pedía lo mismo a todos los que querían seguirlo. Las familias no podían encerrarse en sí mismas. Los excluidos y los marginados debían ser acogidos dentro de la convivencia y, así, sentirse acogidos por Dios (cf. Lc 14,12-14). Este era el camino para alcanzar el objetivo de la Ley que decía: “No debe de haber pobres en medio de ti” (Dt 15,4). Como los grandes profetas del pasado, Jesús procura reforzar la vida comunitaria en las aldeas de Galilea. El retoma el sentido profundo del clan, de la familia, de la comunidad, como expresión de la encarnación del amor de Dios en el amor hacia el prójimo.

4) Para la reflexión personal• Vivir la fe en comunidad. ¿Cuál es el lugar y la influencia de las comunidades en mi manera de vivir la fe?
• Hoy, en grandes ciudades, la masificación promueve el individualismo que es lo contrario de la vida en comunidad. ¿Qué estoy haciendo para combatir este mal?

5) Oración finalYo esperaba impaciente a Yahvé:
hacia mí se inclinó
y escuchó mi clamor.
Puso en mi boca un cántico nuevo,
una alabanza a nuestro Dios. (Sal 40,2.4)

domingo, 19 de julio de 2015

Lectio Divina (Método en 10 pasos): Domingo, 19 de Julio, 2015: Evangelio según San Marcos. 6, 30-34. : (16° Domingo del Tiempo Ordinario - Ciclo B -)

LECTIO DIVINA DEL EVANGELIO DEL DOMINGO DE LA 16ª SEMANA DEL TIEMPO DURANTE EL AÑO. 19 DE JULIO 2015.

El método de la Lectio Divina consiste en la lectura-escucha-meditación -orante de la Palabra de Dios para encarnarla en la vida diaria.

1°. ORACIÓN DE PREPARACIÓN:
Espíritu Santo, ilumina nuestras mentes, para que al leer y meditar la Sagrada Escritura, sintamos la presencia de Dios Padre que se manifiesta a través de tu Palabra.
Abre nuestro corazón para darnos cuenta del querer de Dios y la manera de hacerlo realidad en nuestras acciones de cada día. Instrúyenos en tus sendas para que, teniendo en cuenta tu Palabra, seamos signos de tu presencia en el mundo. Amén.

2°. LECTURA DEL EVANGELIO:
Al regresar de su misión, los Apóstoles se reunieron con Jesús y le contaron todo lo que habían hecho y enseñado. Él les dijo: “Vengan ustedes solos a un lugar desierto, para descansar un poco”. Porque era tanta la gente que iba y venía, que no tenían tiempo ni para comer. Entonces se fueron solos en la barca a un lugar desierto. Al verlos partir, muchos los reconocieron, y de todas las ciudades acudieron por tierra a aquel lugar y llegaron antes que ellos. Al desembarcar, Jesús vio una gran muchedumbre y se compadeció de ella, porque eran como ovejas sin pastor, y estuvo enseñándoles largo rato.
Palabra del Señor.

VIDEOS-EVANGELIO:

3°.MEDITACIÓN DEL EVANGELIO:
A. COMENTARIO INTRODUCTORIO

  • Los discípulos han llegado de su labor apostólica a contarle a Jesús todo lo que les había pasado, Jesús entonces los invita a descansar en un lugar apartado pero cuando llegan allí fue imposible porque una gran multitud ya estaba en el lugar esperándolos.
  • Jesús siente compasión de la multitud porque andaban como ovejas sin pastor y se pone a enseñarles.
  • Es la misma compasión que siente antes de cada milagro o sanación. 
  • Siente compasión cuando ve la multitud hambrienta.
  • Siente compasión cuando cura a los ciegos.
  • Compasión que no es lástima, clemencia, o piedad. 
  • Compasión que es compartir la misma pasión, el mismo sentir, el mismo dolor, porque se siente con las entrañas. No se siente desde “arriba”, desde el poder, sino desde abajo, desde el mismo sufrimiento, desde la misma angustia. De allí nace el milagro y la actitud samaritana y el amor del padre ante el hijo perdido.
  • El amor y la preocupación compasiva de los cristianos es una respuesta de agradecimiento a Dios por los cuidados que Él nos brinda.
  • El inmerecido amor de Dios anunciado para todo el mundo en el Evangelio   de Jesucristo es nuestra razón para solidarizarnos con nuestro vecino en su necesidad y a reconocer que todos debemos ser “pastores compasivos” de todos.
  • Jesús respondió con amor a las personas que estaban enfermas, solas, quebradas, marginadas y desesperanzadas sin considerar sus méritos.
  • De esa misma manera nosotros somos llamados a “ser Cristos” para todos aquellos que sufren en el cuerpo o en el alma con sus “mismos sentimientos”.

B. REFLEXIÓN DEL PAPA FRANCISCO.
Queridos hermanos y hermanas, ¡buenos días!
Veo que son valientes con este calor en la plaza, ¡felicidades!
El Evangelio de hoy nos dice que los Apóstoles, después de la experiencia de la misión, regresaron contentos pero también cansados. Y Jesús, lleno de comprensión, quiere darles un poco de consolación; y entonces los conduce a otro lado, en un lugar apartado para que puedan descansar un poco (Cfr. Mc 6,31). «Muchos entre la gente, los vieron partir y entendieron… y se adelantaron» (v. 32). A este punto el evangelista nos presenta una imagen de Jesús de singular intensidad, “fotografiando”, por así decir, sus ojos y captando los sentimientos de su corazón, y dice así el evangelista: «Bajando de la barca, vio una gran multitud, tuvo compasión de ellos, porque eran como ovejas sin pastor, y se puso a enseñarles muchas cosas» (v. 34).
Retomemos los tres verbos de este sugestivo fotograma: ver, tener compasión, enseñar. Los podemos llamar los verbos del Pastor. Ver, tener compasión, enseñar.  El primero y el segundo, ver y tener compasión, están siempre asociados a la actitud de Jesús: de hecho su mirada no es la mirada de un sociólogo o de un reportero gráfico, porque Él mira siempre con “los ojos del corazón”. Estos dos verbos, ver y tener compasión, configuran a Jesús como Buen Pastor. También su compasión, no es solamente un sentimiento humano, sino es la conmoción del Mesías en la cual se ha hecho carne la ternura de Dios. Y de esta compasión nace el deseo de Jesús de nutrir a la gente con el pan de su Palabra, es decir, de enseñar la palabra de Dios a la gente. Jesús ve, Jesús tiene compasión, Jesús enseña. ¡Esto es hermoso!
Y yo he pedido al Señor que el Espíritu de Jesús, Buen Pastor, este Espíritu, me guiara durante el Viaje apostólico que he realizado en los días pasados a América Latina y que me ha permitido visitar Ecuador, Bolivia y Paraguay. Agradezco a Dios con todo el corazón por este don. Agradezco a los pueblos de los tres países, por su afectuosa y calurosa acogida y entusiasmo. Renuevo mi reconocimiento a las Autoridades de estos Países por su acogida y colaboración. Con gran afecto agradezco a mis hermanos Obispos, a los sacerdotes, a las personas consagradas y a toda la población por el calor con el cual han participado. Con estos hermanos y hermanas he alabado al Señor por las maravillas que ha obrado en el Pueblo de Dios en camino, en camino en estas tierras, por la fe que ha animado y anima sus vidas y su cultura. Y también lo hemos alabado por las bellezas naturales con las cuales ha enriquecido estos Países. El Continente Latinoamericano tiene grandes potencialidades humanas y espirituales, conserva valores cristianos profundamente enraizados, pero también vive graves problemas sociales y económicos. Para contribuir a la solución, la Iglesia está comprometida a movilizar las fuerzas espirituales y morales de sus comunidades, colaborando con todos los componentes de la sociedad. Ante los grandes desafíos que el anuncio del Evangelio debe afrontar, he invitado a recibir de Cristo Señor la gracia que salva y que da fuerza al empeño del testimonio cristiano, a desarrollar la difusión de la Palabra de Dios, para que la sólida religiosidad de aquellas poblaciones pueda siempre ser testimonio fiel del Evangelio.
A la materna intercesión de la Virgen María, que toda América Latina venera como patrona con la advocación de Nuestra Señora de Guadalupe, confío los frutos de este inolvidable Viaje apostólico.
 (Ángelus de Papa Francisco, Domingo 19 de Julio de 2015).

4°. ORACIÓN: Dialogo con el Divino Maestro
Jesús, hermano,
nos enseñaste
a vivir con el corazón
abierto a los demás.
Sintiendo con el otro,
acercándose a su lado,
padeciendo con sus problemas,
buscando las soluciones
para una vida mejor para todos.
Ayúdanos a vivir la compasión
y haznos vivir con pasión
por los otros,
construyendo el Reino
con nuestras palabras y actos.
Amén


6°. CONSOLACIÓN: Es sentir íntimamente el "gusto" de la Palabra de Dios.

7°. DISCERNIMIENTO: Pensar y Discernir la Palabra.
¿El trabajo a favor de los pobres y de los que sufren es una prioridad irrenunciable de mi vida de Fe?
¿Me siento llamado a prolongar el amor Jesús en la historia especialmente con los pobres?
¿Puedo contemplar y descubrir el rostro de Cristo, en el rostro de aquellos con los que Él mismo ha querido identificarse?

8°. COMPARTIR: Comparto la Palabra.

9°. DELIBERACIÓN: Tomo una decisión concreta iluminado por la Palabra.

10. ACCIÓN CONCRETA: Propósito del día.
Hoy pediré al Señor de tener su misma “Compasión” hacia las persona que me rodean.

SANTOS DE HOY - PIDAMOS LA INTERCESIÓN DE TODOS ELLOS
-Divino Niño Jesús
-Nuestra Señora de la Divina Gracia
-Nuestra Señora de Moyen Point, cerca de Peronne, Francia
-San Ambrosio, Abad
-San Antonio, Confesor
-San Arsenio de Scetim, Diácono Anacoreta
-San Arsenio "el Grande", Eremita
-San Bernoldo o Bernulfo de Utrecht, Obispo
-San Copres, Mártir
-San Cragón de Egipto, Mártir
-San Dío de Constantinopla, “Taumaturgo” Sacerdote y Fundador
-San Diodoro de Milán, y 3 compañeros (Santos Inocentes de Milán) (Busco Estampa)
-San Epafra o Epafras, Discípulo de San Pablo Mártir
-San Félix, Obispo
-San Isaac de Semama, Mártir
-San Juan Bautista Zhou Wurui, Mártir (Busco Estampa)
-San Guillermo Juan Plessington, Presbítero y Mártir
-San Lampiros, Mártir
-San Liberio, Obispo
-San Lorenzo, Obispo
-San Macedonio de Frigia, Mártir
-San Martín, Obispo y Mártir
-San Osén, Confesor
-San Pablo, Diácono y Mártir
-San Pedro Crisci, Penitente
-San Reticio, Obispo
-San Símaco, Papa y Confesor
-San Simón Qin Chunfu, Adolescente y Mártir
-San Taciano de Frigia, Mártir
-San Teodoro, Confesor
-San Teódulo de Frigia, Mártir
-San Vicente, Confesor
-Santa Áurea de Córdoba, Virgen y Mártir
-Santa Estila, Virgen
-Santa Justa de Sevilla, Mártir y Patrona de Sevilla
-Santa Lilaria, Mártir
-Santa Macrina de Annesis, la Menor, Monja y Virgen, hermana de San Basilio Magno
-Santa Milica o Militsa de Serbia, Princesa
-Santa Rufina, Mártir, Patrona de Sevilla
-Santa Tecla de Alejandría, Mártir

San Cayetano Errico, ruega por nosotros

viernes, 17 de julio de 2015

Lectio Divina (Método clásico): Domingo, 19 de Julio, 2015: Evangelio según San Marcos. 6, 30-34. : (16° Domingo del Tiempo Ordinario - Ciclo B -)


Lectio Divina: 
 
Domingo, 19 Julio, 2015
Jesús tiene compasión de la gente

El banquete de la vida – Jesús invita a compartir


1. Oración inicial
Señor Jesús, envía tu Espíritu, para que Él nos ayude a leer la Biblia en el mismo modo con el cual Tú la has leído a los discípulos en el camino de Emaús. Con la luz de la Palabra, escrita en la Biblia, Tú les ayudaste a descubrir la presencia de Dios en los acontecimientos dolorosos de tu condena y muerte. Así, la cruz, que parecía ser el final de toda esperanza, apareció para ellos como fuente de vida y resurrección.
Crea en nosotros el silencio para escuchar tu voz en la Creación y en la Escritura, en los acontecimientos y en las personas, sobre todo en los pobres y en los que sufren. Tu palabra nos oriente a fin de que también nosotros, como los discípulos de Emaús, podamos experimentar la fuerza de tu resurrección y testimoniar a los otros que Tú estás vivo en medio de nosotros como fuente de fraternidad, de justicia y de paz. Te lo pedimos a Ti, Jesús, Hijo de María, que nos has revelado al Padre y enviado tu Espíritu. Amén.
2. Lectura
a) Clave de lectura:
El texto que meditaremos en este 16º Domingo del Tiempo Ordinario es breve. Sólo cinco versículos. A primera vista, estas pocas líneas parecen ser una breve introducción al milagro de la multiplicación de los panes en el desierto. (Mc 6,34-44). Pero si la Liturgia de este domingo ha separado del resto y subrayado estos cinco versículos, quiere decir que recogen algo muy importante que quizás no se notaría si sirviesen sólo para introducir el milagro de la multiplicación de los panes.
En efecto, estos cinco versículos revelan una característica de Jesús que siempre ha llamado la atención y sigue llamando: su preocupación por la salud y formación de los discípulos, su humanidad acogedora hacia la gente pobre de Galilea, su ternura hacia las personas. Si la Iglesia, por medio de la liturgia del domingo, nos invita a reflexionar sobre estos aspectos de las actividades de Jesús es para animarnos a prolongar esta misma conducta de Jesús en nuestra relación con los otros. Durante su lectura prestaremos atención a los mínimos detalles del comportamiento de Jesús hacia los otros.
b) Una división del texto para ayudarnos en su lectura:
Marcos 6,30: Revisión de la obra apostólica
Marcos 6,31-32: Preocupación de Jesús por el descanso de los discípulos
Marcos 6,33: La gente tiene otros criterios y sigue a Jesús
Marcos 6,34: Movido a compasión, Jesús cambia su plan y acoge a la gente
c) El texto:
Marcos 6,30-34Evangelio según San Marcos. 6, 30-34. : 
30 Los apóstoles se reunieron con Jesús y le contaron todo lo que habían hecho y lo que habían enseñado. 31 Él, entonces, les dice: «Venid también vosotros aparte, a un lugar solitario, para descansar un poco.» Pues los que iban y venían eran muchos, y no les quedaba tiempo ni para comer.32 Y se fueron en la barca, aparte, a un lugar solitario. 33 Pero les vieron marcharse y muchos cayeron en cuenta; y fueron allá corriendo, a pie, de todas las ciudades y llegaron antes que ellos. 34 Y al desembarcar, vio mucha gente, sintió compasión de ellos, pues estaban como ovejas que no tienen pastor, y se puso a enseñarles muchas cosas.
Palabra del Señor
3. Un momento de silencio orante
para que la Palabra de Dios pueda entrar en nosotros e iluminar nuestra vida.
  Continúa

lunes, 13 de julio de 2015

Lectio Divina (Método clásico): Domingo, 19 de Julio, 2015: Evangelio según San Marcos. 6, 30-34. : (16° Domingo del Tiempo Ordinario - Ciclo B -)


Lectio Divina: 
Domingo, 19 Julio, 2015
Jesús tiene compasión de la gente

El banquete de la vida – Jesús invita a compartir


1. Oración inicial
Señor Jesús, envía tu Espíritu, para que Él nos ayude a leer la Biblia en el mismo modo con el cual Tú la has leído a los discípulos en el camino de Emaús. Con la luz de la Palabra, escrita en la Biblia, Tú les ayudaste a descubrir la presencia de Dios en los acontecimientos dolorosos de tu condena y muerte. Así, la cruz, que parecía ser el final de toda esperanza, apareció para ellos como fuente de vida y resurrección.
Crea en nosotros el silencio para escuchar tu voz en la Creación y en la Escritura, en los acontecimientos y en las personas, sobre todo en los pobres y en los que sufren. Tu palabra nos oriente a fin de que también nosotros, como los discípulos de Emaús, podamos experimentar la fuerza de tu resurrección y testimoniar a los otros que Tú estás vivo en medio de nosotros como fuente de fraternidad, de justicia y de paz. Te lo pedimos a Ti, Jesús, Hijo de María, que nos has revelado al Padre y enviado tu Espíritu. Amén.
2. Lectura
a) Clave de lectura:
El texto que meditaremos en este 16º Domingo del Tiempo Ordinario es breve. Sólo cinco versículos. A primera vista, estas pocas líneas parecen ser una breve introducción al milagro de la multiplicación de los panes en el desierto. (Mc 6,34-44). Pero si la Liturgia de este domingo ha separado del resto y subrayado estos cinco versículos, quiere decir que recogen algo muy importante que quizás no se notaría si sirviesen sólo para introducir el milagro de la multiplicación de los panes.
En efecto, estos cinco versículos revelan una característica de Jesús que siempre ha llamado la atención y sigue llamando: su preocupación por la salud y formación de los discípulos, su humanidad acogedora hacia la gente pobre de Galilea, su ternura hacia las personas. Si la Iglesia, por medio de la liturgia del domingo, nos invita a reflexionar sobre estos aspectos de las actividades de Jesús es para animarnos a prolongar esta misma conducta de Jesús en nuestra relación con los otros. Durante su lectura prestaremos atención a los mínimos detalles del comportamiento de Jesús hacia los otros.
b) Una división del texto para ayudarnos en su lectura:
Marcos 6,30: Revisión de la obra apostólica
Marcos 6,31-32: Preocupación de Jesús por el descanso de los discípulos
Marcos 6,33: La gente tiene otros criterios y sigue a Jesús
Marcos 6,34: Movido a compasión, Jesús cambia su plan y acoge a la gente
c) El texto:
Marcos 6,30-34Evangelio según San Marcos. 6, 30-34. : 30 Los apóstoles se reunieron con Jesús y le contaron todo lo que habían hecho y lo que habían enseñado. 31 Él, entonces, les dice: «Venid también vosotros aparte, a un lugar solitario, para descansar un poco.» Pues los que iban y venían eran muchos, y no les quedaba tiempo ni para comer.32 Y se fueron en la barca, aparte, a un lugar solitario. 33 Pero les vieron marcharse y muchos cayeron en cuenta; y fueron allá corriendo, a pie, de todas las ciudades y llegaron antes que ellos. 34 Y al desembarcar, vio mucha gente, sintió compasión de ellos, pues estaban como ovejas que no tienen pastor, y se puso a enseñarles muchas cosas.
Palabra del Señor
3. Un momento de silencio orante
para que la Palabra de Dios pueda entrar en nosotros e iluminar nuestra vida.
 Continúa

jueves, 18 de julio de 2013

Lectio Divina : Viernes,19 de Julio, 2013 : Evangelio según San Mateo 12, 1-8. : (15ª Semana del Tiempo Ordinario - Ciclo C -)



Lectio Divina : 


Viernes, 19 Julio, 2013
Tiempo Ordinario
1) Oración inicial
¡Oh Dios, que muestras la luz de tu verdad a los que andan extraviados, para que puedan volver al buen camino!, concede a todos los cristianos rechazar lo que es indigno de este nombre y cumplir cuanto en él se significa. Por nuestro Señor.
2) Lectura
Del Evangelio según Mateo 12,1-8
En aquel tiempo cruzaba Jesús un sábado por los sembrados. Y sus discípulos sintieron hambre y se pusieron a arrancar espigas y a comerlas. Al verlo los fariseos, le dijeron: «Mira, tus discípulos hacen lo que no es lícito hacer en sábado.» Pero él les dijo: «¿No habéis leído lo que hizo David cuando sintió hambre él y los que le acompañaban, cómo entró en la Casa de Dios y comieron los panes de la Presencia, que no le era lícito comer a él, ni a sus compañeros, sino sólo a los sacerdotes? ¿Tampoco habéis leído en la Ley que en día de sábado los sacerdotes, en el Templo, quebrantan el sábado sin incurrir en culpa? Pues yo os digo que hay aquí algo mayor que el Templo. Si hubieseis comprendido lo que significa Misericordia quiero, que no sacrificio, no condenaríais a los que no tienen culpa. Porque el Hijo del hombre es señor del sábado.»
Palabra del Señor
3) Reflexión
• En el evangelio de hoy veremos de cerca uno de los muchos conflictos entre Jesús y las autoridades religiosas de la época. Son conflictos entorno a las prácticas religiosas de aquel tiempo: ayuno, pureza, observancia del sábado, etc.. En términos de hoy, serían conflictos como por ejemplo, la boda de de personas divorciadas, la amistad con prostitutas, la acogida de los homosexuales, el comulgar sin estar casados por la iglesia, el faltar a la misa en domingo, no ayunar el día de viernes santo. Son muchos los conflictos: en casa, en la escuela, en el trabajo, en la comunidad, en la iglesia, en la vida personal, en la sociedad. Conflictos de crecimiento, de relaciones, de edad, de mentalidad. ¡Tantos! Vivir la vida sin conflicto ¡es imposible! El conflicto forma parte de la vida y aparece desde el nacimiento. Nacemos con dolores de parto. Los conflictos no son accidentes por el camino, sino que son parte integrante del camino, del proceso de conversión. Lo que llama la atención es la manera en que Jesús se enfrenta a los conflictos. En la discusión con los adversarios, no se trataba de que tuviera razón en contra de ellos, sino de que prevaleciera la experiencia que él, Jesús, tenía de Dios como Padre y Madre. La imagen de Dios que los otros tenían era de un Dios juez severo, que sólo amenazaba y condenaba. Jesús trataba de hacer prevalecer la misericordia sobre la observancia ciega de las normas y de las leyes que no tenían nada que ver con el objetivo de la Ley que es la práctica del amor.
• Mateo 12,1-2: Arrancar el trigo en día de sábado y la crítica de los fariseos. En un día de sábado, los discípulos pasaban por las plantaciones y se abrieron camino arrancando espigas para comerlas. Tenían hambre. Los fariseos llegaron e invocaron la Biblia para decir que los discípulos estaban cometiendo una trasgresión de la ley del sábado (Cf. Ex 20,8-11). Jesús también usa la Biblia y responde evocando tres ejemplos sacados de la Escritura: (a) de David, (b) da la legislación sobre el trabajo de los sacerdotes en el templo y (c) de la acción del profeta Oseas, es decir, cita un libro histórico, un libro legislativo y un libro profético.
• Mateo 12,3-4: El ejemplo de David. Jesús recuerda que David había hecho una cosa prohibida por la ley, pues sacó a los panes sagrados del templo y los dio a los soldados para que los comiesen porque tenían hambre (1 Sam 21,2-7). ¡Ningún fariseo tenía el valor de criticar al rey David!
• Mateo 12,5-6: El ejemplo de los sacerdotes.. Acusado por las autoridades religiosas, Jesús argumenta a partir de lo que ellas mismas, las autoridades religiosas, hacen en día de sábado. En el templo de Jerusalén, en día de sábado, los sacerdotes trabajan mucho más que en los días entre semana, pues deben sacrificar los animales para los sacrificios, deben limpiar, barrer, cargar peso, degollar animales, etc. Y nadie decía que iban contra la ley, pues pensaban que era normal, etc. La ley misma los obligaba a hacer esto (Núm 28,9-10).
• Mateo 12,7: El ejemplo del profeta. Jesús cita la frase del profeta Oseas: Misericordia quiero y no sacrificio. La palabra misericordia significa tener el corazón (cor) en la miseria (miseri) de los otros, es decir, la persona misericordiosa tiene que estar bien cerca del sufrimiento de las personas, tiene que identificarse con ellas. La palabra sacrificio significa hacer (fício) que una cosa queda consagrada (sacri), es decir, quien ofrece un sacrificio separa el objeto sacrificado del uso profano y lo distancia de la vida diaria de la gente. Si los fariseos tuviesen en sí esta mirada del profeta Oseas, sabrían que el sacrificio más agradable a Dios no es que la persona consagrada viva distanciada de la realidad, sino que ponga enteramente su corazón consagrado al servicio de la miseria de sus hermanos y hermanas para aliviarla. Ellos no debían condenar como culpables a aquellos que en realidad eran inocentes.
• Mateo 12,8: El Hijo del Hombre es señor del sábado. Jesús termina con esta frase: el Hijo del Hombre es señor del sábado. Jesús, él mismo, es el criterio para la interpretación de la Ley de Dios. Jesús conocía la Biblia de memoria y la invocaba para mostrar que los argumentos de los otros no tenían fundamento. En aquel tiempo, no había Biblias impresas como tenemos hoy en día. En cada comunidad sólo había una Biblia, escrita a mano, que quedaba en la sinagoga. El que Jesús conociera tan bien la Biblia es señal de que durante treinta años de vida en Nazaret, ha participado intensamente en la vida de la comunidad, donde todos los sábados se leían las escrituras. La nueva experiencia de Dios como Padre hacía que Jesús llegara a descubrir mejor cuál había sido la intención de Dios al decretar las leyes del Antiguo Testamento. Al convivir con la gente de Galilea, durante treinta años en Nazaret, y sintiendo en la piel la opresión y la exclusión de tantos hermanos y hermanas en nombre de la Ley de Dios, Jesús tiene que haber percibido que esto no podía ser el sentido de aquellas leyes. Si Dios es Padre, entonces él acoge a todos como hijos e hijas. Si Dios es Padre, entonces debemos ser hermanos y hermanas unos de otros. Fue lo que Jesús vivió y rezó, desde el comienzo hasta el fin. La Ley debe estar al servicio de la vida y de la fraternidad. “El ser humano no está hecho para el sábado, sino el sábado para el ser humano” (Mc 2,27). Fue por su fidelidad a este mensaje que Jesús fue condenado a muerte. El incomodaba al sistema, y el sistema se defendió, usando la fuerza contra Jesús, pues él quería la Ley al servicio de la vida, y no viceversa. Falta todavía mucho para que tengamos esa misma familiaridad con la Biblia y la misma participación en la comunidad como Jesús.
4) Para la reflexión personal
• ¿Qué tipo de conflictos tú vives en familia, en la sociedad y en la iglesia? ¿Cuáles son los conflictos relativos a prácticas religiosas que, hoy hacen sufrir a las personas y son motivo de mucha discusión y polémica? ¿Cuál es la imagen de Dios que está por detrás de todos estos preconceptos, normas y prohibiciones?
• ¿Qué te ha enseñado el conflicto en estos años? ¿Cuál es el mensaje que sacamos de todo esto para nuestras comunidades de hoy?
5) Oración final
Señor, si acostado me vienes a la mente,
quedo en vela meditando en ti,
porque tú me sirves de auxilio
y exulto a la sombra de tus alas;
mi ser se aprieta contra ti,
tu diestra me sostiene. (Sal 63,7-9)