UNA NUEVA PRIMAVERA ESPIRITUAL


«Si se promueve la lectio divina con eficacia, estoy convencido de que producirá una nueva primavera espiritual en la Iglesia… La lectura asidua de la Sagrada Escritura acompañada por la oración permite ese íntimo diálogo en el que, a través de la lectura, se escucha a Dios que habla, y a través de la oración, se le responde con una confiada apertura del corazón… No hay que olvidar nunca que la Palabra de Dios es lámpara para nuestros pasos y luz en nuestro camino»

Benedicto XVI, 16 septiembre 2005


HISTORIA Y PASOS DE LA LECTIO DIVINA




INVOCACIÓN AL ESPÍRITU SANTO





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domingo, 2 de agosto de 2015

Lectio Divina (Método en 10 pasos): Domingo, 2 de Agosto, 2015: Evangelio según San Juan 6, 24-35. : (18° Domingo del Tiempo Ordinario - Ciclo B -)


LECTIO DIVINA DEL EVANGELIO DEL DOMINGO DE LA 18ª SEMANA DEL TIEMPO DURANTE EL AÑO. DOMINGO 2 DE AGOSTO 2015. 
(San Eusebio de Vercelli, obispo. San Julián, presbítero).

El método de la Lectio Divina consiste en la lectura-escucha-meditación -orante de la Palabra de Dios para encarnarla en la vida diaria.

1°. ORACIÓN DE PREPARACIÓN:
Señor, ¡dame siempre de tu pan! De ese pan Eucaristía que diviniza mi humanidad. De ese pan de tu Palabra que me muestra el camino que hay que recorrer, con sus luces y sombras. Y en este momento, de ese pan de la oración que fortalece mi espíritu, por eso te pido que ilumines esta lectura orante del Evangelio (Lectio Divina) para llenarme de Ti y poder, así, llevarte a los demás. Amén

2°. LECTURA DEL EVANGELIO:
Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Juan. 6, 24-35
Cuando la multitud se dio cuenta de que Jesús y sus discípulos no estaban en el lugar donde el Señor había multiplicado los panes, subieron a las barcas y fueron a Cafarnaún en busca de Jesús. Al encontrarlo en la otra orilla, le preguntaron: “Maestro, ¿cuándo llegaste?”. Jesús les respondió: “Les aseguro que ustedes me buscan, no porque vieron signos, sino porque han comido pan hasta saciarse. Trabajen, no por el alimento perecedero, sino por el que permanece hasta la Vida eterna, el que les dará el Hijo del hombre; porque es él a quien Dios, el Padre, marcó con su sello”. Ellos le preguntaron: “¿Qué debemos hacer para realizar las obras de Dios?”. Jesús les respondió: “La obra de Dios es que ustedes crean en Aquel que él ha enviado”. Y volvieron a preguntarle: “¿Qué signos haces para que veamos y creamos en ti? ¿Qué obra realizas? Nuestros padres comieron el maná en el desierto, como dice la Escritura: ‘Les dio de comer el pan bajado del cielo’”. Jesús respondió: “Les aseguro que no es Moisés el que les dio el pan del cielo; mi Padre les da el verdadero pan del cielo; porque el pan de Dios es el que desciende del Cielo y da Vida al mundo”. Ellos le dijeron: “Señor, danos siempre de ese pan”. Jesús les respondió: “Yo soy el pan de vida. El que viene a mí jamás tendrá hambre; el que cree en mí jamás tendrá sed”.
Palabra del Señor.


3°.MEDITACIÓN DEL EVANGELIO:
A. COMENTARIO INTRODUCTORIO
  • La multiplicación de los panes y peces del domingo pasado, le brindó a Jesús un impresionante éxito popular. Pero ése no era el éxito que Jesús deseaba.
  • El evangelio de Juan nos lleva de la mano hasta la ciudad de Cafarnaún después de la multiplicación de los panes.
  • La multitud que lo seguía comió, se sació y con ello se dio por satisfecha.
  • Jesús huye de los que quieren proclamarlo rey confundiéndolo con un Mesías político. Con un rey de tales características tenían cubiertas, para siempre, todas sus necesidades.
  • La actitud de la gente que busca a Jesús, está condicionada porque comieron todo lo que  quisieron. Pero la misión de Jesús no era dar de comer a los hambrientos, sino despertar el hambre de los satisfechos.
  • Jesús a partir del pan que ha multiplicado, va a llevarlos hacia otra hambre y otro pan. hacia las hambres profundas, hacia el hambre de vivir intensamente y de vivir eternamente.
  • Por eso los invita a “trabajar”. Cuando le pregunta en qué consiste este trabajo, la respuesta es sorprendente. No se trata del trabajo para conseguir el pan ni el cumplir con la ley de Moisés: este trabajo es “creer”. Creer en Jesús, en el enviado de Dios.
  • Los invita a trabajar porque creer en su persona implica un "esfuerzo de fe".
  • Quien acepta a Jesús por la fe tiene que trabajar su corazón, sus actitudes, sus pensamientos, sus criterios y valores para sentir como Jesús sintió, para vivir como Jesús vivió.
  • El pan de Dios es el que desciende del cielo y da Vida al mundo.
  • El pan del cielo es el pan de vida, el que no sólo sirve para sustentar la vida, sino que le da sentido.
  • El pan que da el Padre es el que perdura.
  • Es perecedero el pan que sólo sirve para consumir y nos hace consumidores. Perdura el pan que se reparte y comparte y que nos hace hermanos.
  • “Yo soy el pan de vida”. El pan es el símbolo de la vida. Un pan que no se compra ni se vende, que no se reduce a peso ni medida, que no se opone al pan que alimenta, sino que le da a ese pan una visión de trascendencia.
  • Jesús es el pan que Dios ofrece a los hombres. Este pan es el que únicamente puede saciar el hambre profunda del hombre y hacer que el hombre alcance la verdadera calidad de vida.
  • Jesús pan es su palabra, es el alimento que hace al hombre abierto, interesado por los valores verdaderos de paz, justicia, libertad, amor, amistad, comunicación, convivencia, esperanza, fe, belleza y eternidad. 
  • Conformarse con menos es no haber entendido la fe en Jesús.


B. REFLEXIÓN DEL PAPA FRANCISCO
« Además del hambre físico, el hombre lleva en sí otro hambre, un hambre que no puede ser saciado con el alimento ordinario. Es hambre de vida, hambre de amor, hambre de eternidad.
Y el signo del maná —como toda la experiencia del éxodo— contenía en sí también esta dimensión: era figura de un alimento que satisface esta profunda hambre que hay en el hombre. Jesús nos da este alimento, es más, es Él mismo el pan vivo que da la vida al mundo. Su Cuerpo es el verdadero alimento bajo la especie del pan; su Sangre es la verdadera bebida bajo la especie del vino. No es un simple alimento con el cual saciar nuestro cuerpo, como el maná; el Cuerpo de Cristo es el pan de los últimos tiempos, capaz de dar vida, y vida eterna, porque la esencia de este pan es el Amor.
En la Eucaristía se comunica el amor del Señor por nosotros: un amor tan grande que nos nutre de sí mismo; un amor gratuito, siempre a disposición de toda persona hambrienta y necesitada de regenerar las propias fuerzas. Vivir la experiencia de la fe significa dejarse alimentar por el Señor y construir la propia existencia no sobre los bienes materiales, sino sobre la realidad que no perece: los dones de Dios, su Palabra y su Cuerpo.» (Homilía de S.S. Francisco, 19 de junio de 2014).

4°. ORACIÓN: Dialogo con el Divino Maestro
Perdona, Señor y Maestro, mi ingratitud. En mi necedad me limito a pedirte cosas pasajeras, alimento que me satisface hoy pero no es suficiente para mañana, mientras que Tú me ofreces el alimento espiritual que auténticamente puede saciar mi hambre. Gracias, Señor, por tu Eucaristía, por el gran don de Ti mismo, gracias por esta gran prueba de tu amor. Quiero corresponderte siempre. Amén

Señor,
andamos como perdidos entre tantas cosas.

Tenemos la casa llena de cosas,
tenemos llenos de cosas las tiendas y los almacenes,
llenos de cosas los museos y las ciudades,
lleno de cosas el tiempo,
llena de cosas el alma.

Enséñanos a desprendernos de las que nos estorban,
a repartir las que no necesitamos,
a compartir las necesarias,
para ganar a los hermanos,
aunque perdamos dinero y prestigio.

Enséñanos a descubrir el verdadero sentido de las cosas,
su funcionalidad y caducidad,
su sentido de solidaridad,
su verdadera dimensión de dones tuyos.

Ayúdanos a usar bien de las cosas,
sin empobrecer a los otros,
sin degradar la naturaleza,
sin poner en ellas el corazón ni la esperanza,
para que no seamos consumidores,
sino vivientes, creyentes,
hermanos de todos los hombres;
pues tú, Señor, eres el Padre de todos
y todo nos lo has dado
para que todos podamos vivir felices y en paz.

Amén

5°. CONTEMPLACIÓN: Silencio ante la Palabra.
6°. CONSOLACIÓN: Es sentir íntimamente el "gusto" de la Palabra de Dios.

7°. DISCERNIMIENTO: Pensar y Discernir la Palabra.
¿Cuáles son mis hambres más profundas? ¿Con qué panes las alimento?
¿Me adhiero al proyecto de Jesús o sólo espero lo que me puede dar?
¿Es capaz mi fe de descubrir la presencia de Dios en los acontecimientos pequeños y grandes de mi existencia?
¿Soy de los que buscan más el pan material que el pan que lleva a la eternidad?

8°. COMPARTIR: Comparto la Palabra.
9°. DELIBERACIÓN: Tomo una decisión concreta iluminado por la Palabra.

10°. ACCIÓN CONCRETA: Propósito del día.
Señor, no permitas que yo busque señales sino que siempre confíe en tu amor incondicional.
Voy a repetir varias veces: “Señor, danos siempre de ese pan”.

SANTOS DE HOY - PIDAMOS LA INTERCESIÓN DE TODOS ELLOS
-Nuestra Señora de los Ángeles o Porciúncula
-Nuestra Señora de la Candelaria de Copacabana, Bolivia
-San Abu 'I-Arah (Abibas), Mártir de Alejandría
-San Basilio el Bendito, Taumaturgo de Rusia
-San Betario de Carnuto o Chartres, Obispo (Busco Estampa)
-Santa Calixto de Nicea, Mártir
-San Esteban I, Papa y Mártir
-San Eusebio de Vercelli, Obispo y Confesor (Memoria Litúrgica)
-San Hermógenes de Nicea, Mártir
-San Máximo de Padua, Obispo
-San Pedro de Osma, Monje y Obispo
-San Pedro Julián Eymard, Presbítero y Fundador (Memoria Litúrgica)
-San Rutilo o Rutilio de África, Mártir
-San Sereno de Marsella, Obispo


San Cayetano Errico, ruega por nosotros

domingo, 26 de julio de 2015

Lectio Divina (Método en 10 pasos): Domingo, 26 de Julio, 2015: Evangelio según San Juan 6, 1-15. : (17° Domingo del Tiempo Ordinario - Ciclo B -)

LECTIO DIVINA DEL EVANGELIO DEL DOMINGO DE LA 17ª SEMANA DEL TIEMPO DURANTE EL AÑO. 26 DE JULIO 2015. 

Santos Joaquín y Ana, padres de la Virgen María https://www.youtube.com/watch?v=4Me3mFqsZJA - 
Día de los Abuelos 

El método de la Lectio Divina consiste en la lectura-escucha-meditación -orante de la Palabra de Dios para encarnarla en la vida diaria.

1°. ORACIÓN DE PREPARACIÓN:
Señor, te ofrezco sinceramente toda mi vida, para que sea como esos cinco panes y dos pescados que dieron de comer a tantas personas. Ilumina esta lectio divina para que, con determinación, no desperdicie tu gracia, la gratuidad de tu amor.

2°. LECTURA DEL EVANGELIO:
Jesús atravesó el mar de Galilea, llamado Tiberíades. Lo seguía una gran multitud, al ver los signos que hacía sanando a los enfermos. Jesús subió a la montaña y se sentó allí con sus discípulos. Se acercaba la Pascua, la fiesta de los judíos. Al levantar los ojos, Jesús vio que una gran multitud acudía a él y dijo a Felipe: “¿Dónde compraremos pan para darles de comer?”. Él decía esto para ponerlo a prueba, porque sabía bien lo que iba a hacer. Felipe le respondió: “Doscientos denarios no bastarían para que cada uno pudiera comer un pedazo de pan”. Uno de sus discípulos, Andrés, el hermano de Simón Pedro, le dijo: “Aquí hay un niño que tiene cinco panes de cebada y dos pescados, pero ¿qué es esto para tanta gente?”. Jesús le respondió: “Háganlos sentar”. Había mucho pasto en ese lugar. Todos se sentaron y eran unos cinco mil hombres. Jesús tomó los panes, dio gracias y los distribuyó a los que estaban sentados. Lo mismo hizo con los pescados, dándoles todo lo que quisieron. Cuando todos quedaron satisfechos, Jesús dijo a sus discípulos: “Recojan los pedazos que sobran, para que no se pierda nada”. Los recogieron y llenaron doce canastas con los pedazos que sobraron de los cinco panes de cebada. Al ver el signo que Jesús acababa de hacer, la gente decía: “Este es, verdaderamente, el Profeta que debe venir al mundo”. Jesús, sabiendo que querían apoderarse de él para hacerlo rey, se retiró otra vez solo a la montaña.
Palabra del Señor.

VIDEOS-EVANGELIO:
1. https://www.youtube.com/watch?v=odTXwIXTfIM
2. https://www.youtube.com/watch?v=x_qmaPoViJo

3°.MEDITACIÓN DEL EVANGELIO:
A. COMENTARIO INTRODUCTORIO
  • La multitud seguía a Jesús, se sentían impresionados y tocados por Él; curaba enfermos, se acercaba a los pecadores y a los marginados, abría a todos a la esperanza dándole un sentido nuevo a la vida.
  • Jesús se da cuenta que toda esa multitud que lo viene siguiendo no ha comido, y que quizá lleva mucho tiempo sin comer. 
  • El maestro se decide a intervenir y plantea el problema, quiere probar la fe de sus discípulos y también la de toda la multitud.
  • Le pregunta a Felipe: “Dónde“.
  • Felipe, le muestra que su pretensión de darle de comer a toda esa multitud es absurda: “Doscientos denarios de pan no bastan para que cada uno coma un poco”.
  • El discípulo responde de un modo humano porque doscientos denarios, que son casi el equivalente del salario de un año, “no basta” para alimentar a tanta gente.
  • Andrés presenta a un joven que tiene unos pocos panes y peces como un posible camino de solución, que también resulta insuficiente: “¿Pero qué es eso para tantos?”.
  • Tenían sólo “cinco panes y dos peces”.
  • La desproporción entre los cinco panes y los cinco mil hombres es grandísima.
  • La matemática de Dios es distinta a la de los hombres.
  • Ahí aparecerá la verdadera enseñanza: Jesús parte de lo poco, que en realidad es suficiente. 
  • Lo poco que se tenga puede ser mucho según cómo se utilice y se comparta. Esto es lo que Jesús busca: que compartan lo propio.
  • A continuación manda que se sienten y se acomoden en grupos, tomó los cinco panes y los dos peces que tenían y pronunció la bendición.
  • “La acción de gracias” de Jesús crea la abundancia, pero sin sustituir la colaboración siempre necesaria del hombre.
  • Dios multiplica siempre lo que se posee cuando se pone a disposición de todos.
  • Dios actúa y pone su parte sólo cuando los hombres hemos hecho lo nuestro.
  • No importa que lo que tengamos sea pobre; lo que importa es que sea todo: Jesús hará lo demás.
  • La gente comió hasta hartarse y sobró.
  • Los doce canastos con las sobras manifiestan que el amor de Dios es total, sin límite, sin medida.
  • Dios desborda todos los cálculos humanos; cuando se hace presente, trasciende todas las expectativas, toda lógica, todo esquema mental.
  • Él está más allá de toda mezquindad.
  • Este milagro se repite en cada Eucaristía.
  • Para los discípulos de Jesús, la clave de la solidaridad está en la eucaristía, el misterio y milagro que celebramos ininterrumpidamente.
  • No se trata de que Dios multiplique el pan para darnos de comer, Dios mismo se hace pan en Jesús para ser el alimento que sacia el hambre de pan y todas las hambres del hombre.


B. REFLEXIÓN DEL PAPA FRANCISCO - ÁNGELUS EN LA PLAZA SAN PEDRO DEL DOMINGO 26 DE JULIO 2015
Queridos hermanos y hermanas, ¡buenos días!
El Evangelio de este domingo (Jn 6, 1-15) presenta el gran signo de la multiplicación de los panes, en la narración del evangelista Juan. Jesús se encuentra en la orilla del lago de Galilea, y está rodeado por “una gran multitud”, atraída por los “signos que hacía curando a los enfermos” (v. 2).
En Él actúa el poder misericordioso de Dios, que cura todo mal del cuerpo y del espíritu. Pero Jesús no es un sanador, es también maestro: en efecto sube al monte y se si sienta, en la típica actitud del maestro cuando enseña: sube sobre aquella “cátedra” natural creada por su Padre celestial. Llegado a este punto Jesús, que sabe bien lo que está por hacer, pone a la prueba a sus discípulos.
¿Qué hacer para dar de comer a toda aquella gente? Felipe, uno de los Doce, hace un rápido cálculo: organizando una colecta, se podrán recoger, al máximo, doscientos denarios para comprar el pan que, sin embargo, no alcanzaría para dar de comer a cinco mil personas.
Los discípulos razonan en términos de “mercado”, pero Jesús, a la lógica del comprar, sustituye aquella otra lógica, la lógica del dar. Las dos lógicas, ¿no? La del comprar y la del dar. Y he aquí que Andrés, otro de los Apóstoles, hermano de Simón Pedro, presenta a un muchacho que pone a disposición todo lo que tiene: cinco panes y dos pescados; pero ciertamente – dice Andrés – son nada para aquella gente (Cfr. v. 9).
Pero Jesús esperaba precisamente esto. Ordena a los discípulos que hagan sentar a la gente, después tomó aquellos panes y aquellos pescados, dio gracias al Padre y los distribuyó (Cfr. v. 11). Estos gestos anticipan aquellos de la Última Cena, que dan al pan de Jesús su significado más verdadero.
El pan de Dios es Jesús mismo. Tomando la Comunión con Él, recibimos su vida en nosotros y llegamos a ser hijos del Padre celestial y hermanos entre nosotros. Tomando la Comunión nos encontramos con Jesús, realmente vivo y resucitado. Participar en la Eucaristía significa entrar en la lógica de Jesús, la lógica de la gratuidad, de la participación. Y por más pobres que seamos, todos podemos dar algo. “Tomar la Comunión” también significa tomar de Cristo la gracia que nos hace capaces de compartir con los demás lo que somos y lo que tenemos.
La multitud está sorprendida por el prodigio de la multiplicación de los panes; pero el don que Jesús ofrece es plenitud de vida para el hombre hambriento. Jesús sacia no sólo el hambre material, sino aquella más profunda, el hambre de sentido de la vida, el hambre de Dios.
Frente al sufrimiento, a la soledad, a la pobreza y a las dificultades de tanta gente, ¿qué podemos hacer nosotros? Lamentarse no resuelve nada, pero podemos ofrecer lo poco que tenemos. Como aquel muchacho. Ciertamente tenemos alguna hora de tiempo, algún talento, alguna competencia... ¿Quién de nosotros no tiene sus “cinco panes y dos pescados”? Todos tenemos.
Si estamos dispuestos a ponerlos en las manos del Señor, bastarán para que en el mundo haya un poco más de amor, de paz, de justicia y, sobre todo, de alegría. ¡Cuán necesaria es la alegría en el mundo! Dios es capaz de multiplicar nuestros pequeños gestos. Gestos de solidaridad y hacernos partícipes de su don.
Que nuestra oración sostenga el empeño común para que jamás falte a nadie el Pan del cielo que da la vida eterna y lo necesario para una vida diga, y para que se afirme la lógica del compartir y del amor. Que la Virgen María nos acompañe con su intercesión maternal.

4°. ORACIÓN: Dialogo con el Divino Maestro

MULTIPLICACIÓN DE LOS PANES
Tan sólo cinco panes, tenemos, y dos peces
exclaman los discípulos mientras Jesús observa
—,
son cinco mil las gentes, hasta más que otras veces.
No importa, que se sienten allí, sobre la hierba;

y ya panes y peces multiplica su arte.
Y son peces y panes lo que se distribuye
para que cada uno saboree su parte,
que el refrigerio al fin en saciedad concluye.

Después que se recogen con prontitud los restos,
en verdad, esparcidos, no parecían tanto;
llenos hasta los bordes se colman doce cestos
y al obrar diligentes al Maestro recuerdan,
que cauto les ha dicho, previsor entretanto:
Recoged los pedazos, cuidad que no se pierdan,
el pan de Dios por siempre será alimento santo.
Marilina Rébora

6°. CONSOLACIÓN: Es sentir íntimamente el "gusto" de la Palabra de Dios.

7°. DISCERNIMIENTO: Pensar y Discernir la Palabra.
¿Doy lo que me sobra o lo que los demás me piden?
¿Doy automáticamente o dando me doy?
¿Descubro el dar como expresión del amor?

8°. COMPARTIR: Comparto la Palabra.
9°. DELIBERACIÓN: Tomo una decisión concreta iluminado por la Palabra.

10. ACCIÓN CONCRETA: Propósito del día.
Ojalá que nosotros también hoy poner a disposición de nuestro Señor y de nuestros semejantes "todo" lo que somos y tenemos –aunque objetivamente sea muy poco– para que Él pueda realizar milagros en nuestra vida, con nosotros, en nosotros y a través de nosotros.

SANTOS DE HOY - PIDAMOS LA INTERCESIÓN DE TODOS ELLOS
-Nuestra Señora de la Fe, Cauchy
-Virgen del Puy
-San Alejandro, Confesor
-San Austindo de Auch, Obispo
-San Benigno de Malcesine, Ermitaño y Confesor
-San Caro de Malcesine, Asceta Ermitaño
-San Doroteo, Mártir
-San Ebrulfo, Abad
-San Erasto de Filipos, Obispo y Mártir del NT
-San Hermolao de Nicomedia, Presbítero y Mártir
-San Hugo, Monje
-San Jacinto de Porto, Mártir
-San Joaquín y Santa Ana, Los padres de la Virgen María (Memoria Litúrgica)
-San Jorge Preca, Presbítero Fundador
-San Olimpio de Roma, Esposo, Padre y Mártir
-Santa Cristina, Mártir
-Santos Mártires de Seúl

San Cayetano Errico, ruega por nosotros

Oración por los abuelos
“Señor Jesús, tú naciste de la Virgen María, hija de San Joaquín y Santa Ana.
Mira con amor a los abuelos de todo el mundo. ¡Protégelos! Son una fuente de enriquecimiento para las familias, para la Iglesia y para toda la sociedad.
¡Sosténlos! Que cuando envejezcan sigan siendo para sus familias pilares fuertes de la fe evangélica, custodios de los nobles ideales, hogareños, tesoros vivos de sólidas tradiciones religiosas.
Haz que sean maestros de sabiduría y valentía, que transmitan a las generaciones futuras los frutos de su madura experiencia humana y espiritual.
Señor Jesús, ayuda a las familias y a la sociedad a valorar la presencia y el papel de los abuelos. Que jamás sean ignorados o excluidos, sino que siempre encuentren respeto y amor.
Ayúdales a vivir serenamente y a sentirse acogidos durante todos los años de vida que les concedas.

Amén. (Benedicto XVI, Papa Emérito).”

domingo, 19 de julio de 2015

Lectio Divina (Método en 10 pasos): Domingo, 19 de Julio, 2015: Evangelio según San Marcos. 6, 30-34. : (16° Domingo del Tiempo Ordinario - Ciclo B -)

LECTIO DIVINA DEL EVANGELIO DEL DOMINGO DE LA 16ª SEMANA DEL TIEMPO DURANTE EL AÑO. 19 DE JULIO 2015.

El método de la Lectio Divina consiste en la lectura-escucha-meditación -orante de la Palabra de Dios para encarnarla en la vida diaria.

1°. ORACIÓN DE PREPARACIÓN:
Espíritu Santo, ilumina nuestras mentes, para que al leer y meditar la Sagrada Escritura, sintamos la presencia de Dios Padre que se manifiesta a través de tu Palabra.
Abre nuestro corazón para darnos cuenta del querer de Dios y la manera de hacerlo realidad en nuestras acciones de cada día. Instrúyenos en tus sendas para que, teniendo en cuenta tu Palabra, seamos signos de tu presencia en el mundo. Amén.

2°. LECTURA DEL EVANGELIO:
Al regresar de su misión, los Apóstoles se reunieron con Jesús y le contaron todo lo que habían hecho y enseñado. Él les dijo: “Vengan ustedes solos a un lugar desierto, para descansar un poco”. Porque era tanta la gente que iba y venía, que no tenían tiempo ni para comer. Entonces se fueron solos en la barca a un lugar desierto. Al verlos partir, muchos los reconocieron, y de todas las ciudades acudieron por tierra a aquel lugar y llegaron antes que ellos. Al desembarcar, Jesús vio una gran muchedumbre y se compadeció de ella, porque eran como ovejas sin pastor, y estuvo enseñándoles largo rato.
Palabra del Señor.

VIDEOS-EVANGELIO:

3°.MEDITACIÓN DEL EVANGELIO:
A. COMENTARIO INTRODUCTORIO

  • Los discípulos han llegado de su labor apostólica a contarle a Jesús todo lo que les había pasado, Jesús entonces los invita a descansar en un lugar apartado pero cuando llegan allí fue imposible porque una gran multitud ya estaba en el lugar esperándolos.
  • Jesús siente compasión de la multitud porque andaban como ovejas sin pastor y se pone a enseñarles.
  • Es la misma compasión que siente antes de cada milagro o sanación. 
  • Siente compasión cuando ve la multitud hambrienta.
  • Siente compasión cuando cura a los ciegos.
  • Compasión que no es lástima, clemencia, o piedad. 
  • Compasión que es compartir la misma pasión, el mismo sentir, el mismo dolor, porque se siente con las entrañas. No se siente desde “arriba”, desde el poder, sino desde abajo, desde el mismo sufrimiento, desde la misma angustia. De allí nace el milagro y la actitud samaritana y el amor del padre ante el hijo perdido.
  • El amor y la preocupación compasiva de los cristianos es una respuesta de agradecimiento a Dios por los cuidados que Él nos brinda.
  • El inmerecido amor de Dios anunciado para todo el mundo en el Evangelio   de Jesucristo es nuestra razón para solidarizarnos con nuestro vecino en su necesidad y a reconocer que todos debemos ser “pastores compasivos” de todos.
  • Jesús respondió con amor a las personas que estaban enfermas, solas, quebradas, marginadas y desesperanzadas sin considerar sus méritos.
  • De esa misma manera nosotros somos llamados a “ser Cristos” para todos aquellos que sufren en el cuerpo o en el alma con sus “mismos sentimientos”.

B. REFLEXIÓN DEL PAPA FRANCISCO.
Queridos hermanos y hermanas, ¡buenos días!
Veo que son valientes con este calor en la plaza, ¡felicidades!
El Evangelio de hoy nos dice que los Apóstoles, después de la experiencia de la misión, regresaron contentos pero también cansados. Y Jesús, lleno de comprensión, quiere darles un poco de consolación; y entonces los conduce a otro lado, en un lugar apartado para que puedan descansar un poco (Cfr. Mc 6,31). «Muchos entre la gente, los vieron partir y entendieron… y se adelantaron» (v. 32). A este punto el evangelista nos presenta una imagen de Jesús de singular intensidad, “fotografiando”, por así decir, sus ojos y captando los sentimientos de su corazón, y dice así el evangelista: «Bajando de la barca, vio una gran multitud, tuvo compasión de ellos, porque eran como ovejas sin pastor, y se puso a enseñarles muchas cosas» (v. 34).
Retomemos los tres verbos de este sugestivo fotograma: ver, tener compasión, enseñar. Los podemos llamar los verbos del Pastor. Ver, tener compasión, enseñar.  El primero y el segundo, ver y tener compasión, están siempre asociados a la actitud de Jesús: de hecho su mirada no es la mirada de un sociólogo o de un reportero gráfico, porque Él mira siempre con “los ojos del corazón”. Estos dos verbos, ver y tener compasión, configuran a Jesús como Buen Pastor. También su compasión, no es solamente un sentimiento humano, sino es la conmoción del Mesías en la cual se ha hecho carne la ternura de Dios. Y de esta compasión nace el deseo de Jesús de nutrir a la gente con el pan de su Palabra, es decir, de enseñar la palabra de Dios a la gente. Jesús ve, Jesús tiene compasión, Jesús enseña. ¡Esto es hermoso!
Y yo he pedido al Señor que el Espíritu de Jesús, Buen Pastor, este Espíritu, me guiara durante el Viaje apostólico que he realizado en los días pasados a América Latina y que me ha permitido visitar Ecuador, Bolivia y Paraguay. Agradezco a Dios con todo el corazón por este don. Agradezco a los pueblos de los tres países, por su afectuosa y calurosa acogida y entusiasmo. Renuevo mi reconocimiento a las Autoridades de estos Países por su acogida y colaboración. Con gran afecto agradezco a mis hermanos Obispos, a los sacerdotes, a las personas consagradas y a toda la población por el calor con el cual han participado. Con estos hermanos y hermanas he alabado al Señor por las maravillas que ha obrado en el Pueblo de Dios en camino, en camino en estas tierras, por la fe que ha animado y anima sus vidas y su cultura. Y también lo hemos alabado por las bellezas naturales con las cuales ha enriquecido estos Países. El Continente Latinoamericano tiene grandes potencialidades humanas y espirituales, conserva valores cristianos profundamente enraizados, pero también vive graves problemas sociales y económicos. Para contribuir a la solución, la Iglesia está comprometida a movilizar las fuerzas espirituales y morales de sus comunidades, colaborando con todos los componentes de la sociedad. Ante los grandes desafíos que el anuncio del Evangelio debe afrontar, he invitado a recibir de Cristo Señor la gracia que salva y que da fuerza al empeño del testimonio cristiano, a desarrollar la difusión de la Palabra de Dios, para que la sólida religiosidad de aquellas poblaciones pueda siempre ser testimonio fiel del Evangelio.
A la materna intercesión de la Virgen María, que toda América Latina venera como patrona con la advocación de Nuestra Señora de Guadalupe, confío los frutos de este inolvidable Viaje apostólico.
 (Ángelus de Papa Francisco, Domingo 19 de Julio de 2015).

4°. ORACIÓN: Dialogo con el Divino Maestro
Jesús, hermano,
nos enseñaste
a vivir con el corazón
abierto a los demás.
Sintiendo con el otro,
acercándose a su lado,
padeciendo con sus problemas,
buscando las soluciones
para una vida mejor para todos.
Ayúdanos a vivir la compasión
y haznos vivir con pasión
por los otros,
construyendo el Reino
con nuestras palabras y actos.
Amén


6°. CONSOLACIÓN: Es sentir íntimamente el "gusto" de la Palabra de Dios.

7°. DISCERNIMIENTO: Pensar y Discernir la Palabra.
¿El trabajo a favor de los pobres y de los que sufren es una prioridad irrenunciable de mi vida de Fe?
¿Me siento llamado a prolongar el amor Jesús en la historia especialmente con los pobres?
¿Puedo contemplar y descubrir el rostro de Cristo, en el rostro de aquellos con los que Él mismo ha querido identificarse?

8°. COMPARTIR: Comparto la Palabra.

9°. DELIBERACIÓN: Tomo una decisión concreta iluminado por la Palabra.

10. ACCIÓN CONCRETA: Propósito del día.
Hoy pediré al Señor de tener su misma “Compasión” hacia las persona que me rodean.

SANTOS DE HOY - PIDAMOS LA INTERCESIÓN DE TODOS ELLOS
-Divino Niño Jesús
-Nuestra Señora de la Divina Gracia
-Nuestra Señora de Moyen Point, cerca de Peronne, Francia
-San Ambrosio, Abad
-San Antonio, Confesor
-San Arsenio de Scetim, Diácono Anacoreta
-San Arsenio "el Grande", Eremita
-San Bernoldo o Bernulfo de Utrecht, Obispo
-San Copres, Mártir
-San Cragón de Egipto, Mártir
-San Dío de Constantinopla, “Taumaturgo” Sacerdote y Fundador
-San Diodoro de Milán, y 3 compañeros (Santos Inocentes de Milán) (Busco Estampa)
-San Epafra o Epafras, Discípulo de San Pablo Mártir
-San Félix, Obispo
-San Isaac de Semama, Mártir
-San Juan Bautista Zhou Wurui, Mártir (Busco Estampa)
-San Guillermo Juan Plessington, Presbítero y Mártir
-San Lampiros, Mártir
-San Liberio, Obispo
-San Lorenzo, Obispo
-San Macedonio de Frigia, Mártir
-San Martín, Obispo y Mártir
-San Osén, Confesor
-San Pablo, Diácono y Mártir
-San Pedro Crisci, Penitente
-San Reticio, Obispo
-San Símaco, Papa y Confesor
-San Simón Qin Chunfu, Adolescente y Mártir
-San Taciano de Frigia, Mártir
-San Teodoro, Confesor
-San Teódulo de Frigia, Mártir
-San Vicente, Confesor
-Santa Áurea de Córdoba, Virgen y Mártir
-Santa Estila, Virgen
-Santa Justa de Sevilla, Mártir y Patrona de Sevilla
-Santa Lilaria, Mártir
-Santa Macrina de Annesis, la Menor, Monja y Virgen, hermana de San Basilio Magno
-Santa Milica o Militsa de Serbia, Princesa
-Santa Rufina, Mártir, Patrona de Sevilla
-Santa Tecla de Alejandría, Mártir

San Cayetano Errico, ruega por nosotros

domingo, 12 de julio de 2015

Lectio Divina (Método en 10 pasos): Domingo, 12 de Julio, 2015: Evangelio según San Marcos. 6, 7-13. : (15° Domingo del Tiempo Ordinario - Ciclo B -)


LECTIO DIVINA DEL EVANGELIO DEL DOMINGO DE LA 15ª SEMANA DEL TIEMPO DURANTE EL AÑO. DOMINGO 12 DE JULIO 2015.

El método de la Lectio Divina consiste en la lectura-escucha-meditación -orante de la Palabra de Dios para encarnarla en la vida diaria.

1°. ORACIÓN DE PREPARACIÓN:
Espíritu Santo, ilumina nuestras mentes, para que al leer y meditar la Sagrada Escritura, sintamos la presencia de Dios Padre que se manifiesta a través de tu Palabra.
Abre nuestro corazón para darnos cuenta del querer de Dios y la manera de hacerlo realidad en nuestras acciones de cada día. Instrúyenos en tus sendas para que, teniendo en cuenta tu Palabra, seamos signos de tu presencia en el mundo. Amén.

2°. LECTURA DEL EVANGELIO:
Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Marcos. 6, 7-13
Jesús llamó a los Doce y los envió de dos en dos, dándoles poder sobre los espíritus impuros. Y les ordenó que no llevaran para el camino más que un bastón; ni pan, ni provisiones, ni dinero; que fueran calzados con sandalias y que no tuvieran dos túnicas. Les dijo: “Permanezcan en la casa donde les den alojamiento hasta el momento de partir. Si no los reciben en un lugar y la gente no los escucha, al salir de allí, sacudan hasta el polvo de sus pies, en testimonio contra ellos”. Entonces fueron a predicar, exhortando a la conversión; expulsaron a muchos demonios y sanaron a numerosos enfermos, ungiéndolos con óleo.
Palabra del Señor.

3°.MEDITACIÓN DEL EVANGELIO:
A. COMENTARIO INTRODUCTORIO

  • El Evangelio Marcos dice que Jesús, después del rechazo y del  fracaso que acababa de sufrir en Nazaret, su propio pueblo, mientras visitaba las aldeas de alrededor confía la primera misión a los apóstoles. Se trata de una misión que se mueve en el ámbito próximo, el de Israel, donde Jesús ejercía su ministerio.
  • Marcos para describir la misión de los discípulos y de la Iglesia usa las mismas palabras que utiliza para describir la misión de Jesús: envió a los Doce, de dos en dos, predicaban la conversión, curaban a los enfermos, echaban a los demonios. La misión de los discípulos depende totalmente de la de Cristo y encuentra en ella su motivación y su modelo.
  • Jesús no trae solamente una palabra sino una vida que manifiesta que el Reino de Dios ya es una realidad en medio de los hombres con dos signos especiales: el demonio es vencido en el corazón de los hombres y el mal es destruido allí donde se hizo carne. La misión de los doce, como la de Jesús, no es para enseñar, sino para proclamar la conversión por la cercanía del reino de Dios
  • Conversión que significa un cambio radical de mentalidad, un giro total en las categorías que determinan el modo de actuar de los hombres. La misión de los doce busca provocar una transformación.
  • El alcance de esta transformación queda puesto de manifiesto en el poder que Jesús les confiere sobre los espíritus inmundos, es decir, sobre todo aquello que destruye al hombre. La transformación no es solo espiritual, sino que afecta a la totalidad del hombre y de la vida de los hombres. La misión es una lucha contra el maligno; donde llega la palabra del discípulo, tienen que salir a la luz el pecado, la injusticia, la ambición; y aparecen la oposición y la resistencia. Por eso el discípulo es un testigo que se compromete en la lucha de parte de la verdad, de la libertad y del amor.
  • Los doce deben ser ellos mismos signo visible de la conversión que proclaman en las circunstancias concretas en las que se vive. La pobreza es condición indispensable esta misión: ni pan, ni morral, ni dinero, sino sólo calzado corriente, un bastón y un solo manto. Fueron enviados para llevar la Buena Noticia de Jesús. Esa era su riqueza, y a eso debían aferrarse.
  • La misión de los doce es la misión de la Iglesia. Hoy igual que ayer y hasta el fin de los tiempos somos llamados como Iglesia a presentarnos ante el mundo como verdaderos testigos que transparentan el amor de Dios. Un amor que en Jesús y por Jesús ha derrochado su gracia para que podamos conocer el misterio de su voluntad. Nos ha asociado, como dice San Pablo, a su plan de recapitular todas las cosas, las del  cielo y las de la tierra, en Cristo.
  • Somos hombres llamados a la vida de Dios según el modo de Cristo, según la medida de Cristo, el primer elegido por el Padre; su Hijo y su apóstol por excelencia. Nosotros participamos de su elección, de su filiación, de su herencia y de su Espíritu en la medida que nos ponemos en su camino, creyendo en Él y viviendo como Él.
  • Con Cristo se ha abierto el principio de la nueva tierra en que habita la justicia, la verdad, la libertad, la fraternidad universal.
  • Aceptar su llamada implica ir más allá nosotros mismos y encontrarle sentido a la vida porque somos capaces de brindarnos al servicio de la vida para hacer la Historia de la Salvación. Llamados no para separarnos y aislarnos del mundo, sino para insertarnos con más intensidad en el mundo, sabiendo para qué estamos en el mundo, y qué tenemos algo invalorable para brindarle.
  • Si como los apóstoles, que sacaban demonios y curaban enfermedades, luchamos por todo esto se empieza ya a realizar esta “recapitulación en Cristo de todas las cosas” y podemos convertirnos en testigos creíbles de la vida plena que esperamos.
  • También a nosotros Jesús nos da las mismas instrucciones. La fuerza y credibilidad de la misión no radica en modelos sociales establecidos. La misión se mueve en el campo de la urgencia, de la dedicación al anuncio y de la exposición al rechazo.
  • Esto no es posible sin una pobreza que es fe y libertad. Fe porque como discípulos no confiamos sólo en nosotros mismos ni en nuestras propias posibilidades sino en la fuerza y el poder de Aquel que nos envía. Como discípulos se nos ha confiado una tarea, pero no se nos ha garantizado el resultado. El anuncio es una palabra que actúa, en la que se hace presente el poder de Dios, una palabra que compromete y frente a la cual es preciso tomar una postura. Una palabra que sacude, que provoca contradicciones.
  • Una pobreza que también es libertad porque un discípulo cargado de equipaje se hace inmóvil, incapaz de percibir y transparentar la novedad de Dios por estar demasiado instalado en seguridades humanas.
  • Pobreza que es libertad para aceptar esta dimensión misionera de la vocación cristiana para responder a Dios con generosidad, sin ataduras egoístas siguiendo dócilmente los movimientos del Espíritu Santo dentro de nosotros mismos. Libres para presentar el Evangelio puro, con la conciencia clara de que somos servidores del hombre. Equipados solamente con un gran amor a Jesucristo, nuestro modelo; cargados con el Evangelio hecho vida; armados con la confianza en Dios y con la esperanza en la acción del Espíritu Santo en el corazón de los hombres.
  • Libres para compartir los anhelos más profundos de la gente y caminar con todos los que también se esfuerzan por realizarlos: anhelos de una vida más digna y solidaria, de una mejor relación entre todos los hombres, de una riqueza mejor repartida, de una convivencia más humana.
  • Este tesoro que sólo se puede dar pobremente, con la sinceridad  de los pobres, ya que toda fuerza que no sea  la fuerza del propio mensaje lo debilita, lo oscurece, lo hace sospechoso e increíble. Sólo en medio de la debilidad y pobreza de los testigos Jesús resplandece como la  verdad y como una gracia de Dios que nos libera. Vivir como discípulos y anunciar a Jesús es liberar, no conquistar ni sólo buscar aumentar el número de miembros de una institución, sino crear fraternidad y extender con gozo la noticia de que Dios nos ama, acrecentar el  número de los verdaderos hijos de Dios, cuyo derecho irrenunciable es y será siempre  la libertad.
  • Porque fuimos engendrados en el Amor, anunciemos con confianza en ese Amor que nos hace hijos, pueblo, testigos y apóstoles.
  • Confiemos en el amor de Dios que nos llama, abandonémonos en sus manos; desprendiéndonos de nosotros mismos, vistiéndonos de Cristo y apoyando en él, nuestro bastón. Que la santidad de nuestra vida sea el signo de que hemos aceptado su llamada.
  • Quien ve al discípulo, debe poder ver a Cristo. Quien nos ve a nosotros, cristianos, debe encontrarse con la imagen más aproximada de Cristo. Esta es nuestra gran responsabilidad. Como vemos, cuando Dios nos llama en Cristo, nos transforma también en él.
  • Nuestra fe en Dios Padre: una íntima y radical convicción de  que, viviendo en el estilo de Jesús, es posible cambiar las cosas.

B. REFLEXIÓN DEL PAPA FRANCISCO.

  • “Camino, servicio, gratuidad”. Son las tres palabras en torno a las cuales el Papa Francisco desarrolló su homilía. El Pontífice subrayó que un discípulo está llamado a caminar para servir y anunciar el Evangelio gratuitamente, venciendo el engaño de que “la salvación viene de las riquezas”.
  • El Evangelio de la Salvación
  • “Camino, servicio, gratuidad”. El Santo Padre articuló su homilía sobre estos tres puntos, comentando el pasaje del Evangelio del día, en que Jesús envía a los discípulos a anunciar la Buena Nueva. Y recordó que el Señor los envía a hacer un camino que no es “un paseo”, sino que los envía con “un mensaje: anunciar el Evangelio, salir para llevar la Salvación, el Evangelio de la Salvación”.
  • Llevar la Buena Nueva a través de un recorrido interior
  • El Papa Bergoglio explicó que la tarea que Jesús da a los discípulos es llevar la Buena Noticia. Mientras si un discípulo se queda detenido y no sale, no da a los demás lo que ha recibido en el Bautismo, no es un verdadero discípulo de Jesús, puesto que le falta el carácter misionero, le falta salir de sí mismo para llevar algo bueno a los demás”:
  • “El recorrido del discípulo de Jesús es ir más allá para llevar esta buena noticia. Pero hay otro recorrido del discípulo de Jesús: el recorrido interior, el recorrido dentro de sí, el recorrido del discípulo que busca al Señor todos los días en la oración, en la meditación. También ese recorrido el discípulo debe hacerlo, porque si no busca siempre a Dios, el Evangelio que lleva a los demás será un Evangelio débil, diluido, sin fuerza”.
  • Un discípulo de Jesús que no sirve no es cristiano
  • “Este doble recorrido  – dijo el Papa– es el doble camino que Jesús quiere de sus discípulos”. Después está la segunda palabra: “Servir”. “Un discípulo que no sirve a los demás  – añadió Francisco – no es cristiano. El discípulo debe hacer lo que Jesús ha predicado en aquellas dos colonias del cristianismo: las Bienaventuranzas y después el ‘protocolo’ sobre el cual nosotros seremos juzgados, Mateo, (capítulo) 25”. Estas dos columnas – advirtió el Santo Padre – “son el marco propio del servicio evangélico”:
  • El servicio a Cristo en los demás
  • “Si un discípulo no camina para servir no sirve para caminar. Si su vida no es para el servicio, no sirve para vivir como cristiano. Y allí se encuentra la tentación del egoísmo: ‘Sí, yo soy cristiano, para mí estoy en paz, me confieso, voy a Misa, cumplo los mandamientos’. ¡Pero el servicio! A los demás: el servicio a Jesús en el enfermo, en el encarcelado, en el hambriento, en el desnudo. ¡Lo que Jesús nos ha dicho que debemos hacer porque Él está allí! El servicio a Cristo en los demás”.
  • Servir gratuitamente, contrastar el engaño de las riquezas
  • La tercera palabra es “gratuidad”. “Gratuitamente han recibido, gratuitamente den”, es la admonición de Jesús. “El camino del servicio es gratuito – subrayó Francisco  – porque hemos recibido la salvación gratuitamente, pura gracia: ninguno de nosotros ha comprado la salvación, ninguno de nosotros la ha merecido. Es pura gracia del Padre en Jesucristo, en el sacrificio de Jesucristo”:
  • “Es triste cuando se encuentran a cristianos que se olvidan de esta Palabra de Jesús: ‘Gratuitamente han recibido, gratuitamente den’. Es triste cuando se encuentran comunidades cristianas, ya sean parroquias, congregaciones religiosas, diócesis, independientemente de las comunidades cristianas que sean, que se olvidan de la gratuidad,  porque detrás de esto y debajo de esto está el engaño  (de presumir) que la salvación viene de las riquezas, del poder humano”.
  • Tres palabras – reafirmó el Papa  – “camino como un envío para anunciar. Servicio: la vida del cristiano no es para sí mismo, sino para los demás, como fue la vida de Jesús. Y tercera: “gratuidad. Nuestra esperanza está en Jesucristo que nos envía así una esperanza que no decepciona jamás”. Pero – advirtió – “cuando la esperanza está en la propia comodidad en el camino o la esperanza está en el egoísmo de buscar las cosas para sí mismos y no para servir a los demás, o cuando la esperanza está en las riquezas o en las pequeñas seguridades mundanas, todo esto se derrumba. El Señor mismo lo hace caer”. (Homilía de Papa Francisco, 11 de junio 20015, Casa Santa Marta)

4°. ORACIÓN: Dialogo con el Divino Maestro

  • Bienaventurado el misionero que vive enamorado de Cristo, que se fía de Él como lo más necesario y absoluto, porque no quedará defraudado.
  • Bienaventurado el misionero que cada mañana dice “Padre Nuestro”, llevando en su corazón todas las razas, pueblos y lenguas, porque no se conformará con una vida mezquina.
  • Bienaventurado el misionero que mantiene su ideal e ilusión por el Reino y no pierde el tiempo en cosas accidentales, porque Dios acompaña a los que siguen su ritmo.
  • Bienaventurado el misionero con un corazón puro y transparente, que sabe descubrir el amor y la ternura de Dios sin complicaciones, porque Dios siempre se le revelará.
  • Bienaventurado el misionero que reconoce y acepta sus limitaciones y debilidades y no pretende ser invencible, porque Dios se complace en los humildes.
  • Bienaventurado el misionero que sabe discernir con sabiduría lo que conviene callar y hablar en cada circunstancia, porque nunca tendrá que arrepentirse de haber ofendido a un hermano.
  • Bienaventurado el misionero que no puede vivir sin la oración y sin saborear las riquezas de la Palabra de Dios, porque esto dará sentido a su vida.
  • Bienaventurado el misionero que anuncia la verdad sobre Jesucristo y denuncia las injusticias que oprimen a los hombres, porque será llamado profeta de los signos de los tiempos.
  • Bienaventurado el misionero que sabe asumir y valorar la cultura de los pueblos, porque habrá entendido el misterio de la Encarnación.
  • Bienaventurado el misionero que tiene tiempo para hacer felices a los demás, que encuentra tiempo para los amigos, la lectura, el esparcimiento, porque ha comprendido el Mandamiento del Amor y se conoce humano y necesitado.

5°. CONTEMPLACIÓN: Silencio ante la Palabra.
6°. CONSOLACIÓN: Es sentir íntimamente el "gusto" de la Palabra de Dios.

7°. DISCERNIMIENTO: Pensar y Discernir la Palabra.
¿Me siento llamado a anunciar la novedad de Jesucristo?
¿Experimento el anuncio como parte esencial de mi vida de fe?
¿En dónde pongo mis fortalezas?

8°. COMPARTIR: Comparto la Palabra.
9°. DELIBERACIÓN: Tomo una decisión concreta iluminado por la Palabra.

10. ACCIÓN CONCRETA: Propósito del día.
Ahora que hemos intuido cuál es el modo de pensar y de obrar del Maestro, iniciemos en nuestra vida los cambios necesarios para pensar y actuar como Cristo nos pide.

SANTOS DE HOY - PIDAMOS LA INTERCESIÓN DE TODOS ELLOS
-Nuestra Señora de Lure, Aviñón, Francia (1110)
-Virgen De Las Tres Manos
-San Abundio, Presbítero y Mártir
-San Andrés, Mártir
-San Ansbaldo, Confesor
-San Arduino, Confesor
-San Ciro, Anacoreta
-San Colman, Confesor
-San Dagila, confesor
-San Desiderio, Confesor
-San Felipe, Mártir
-San Félix, Obispo
-San Félix de Milán, Mártir
-San Fortunato de Aquileya, Diácono y Mártir
-San Gaudencio de Brescia, Obispo
-San Hermágoras de Aquileya, Obispo y Mártir
-San Hilario o Hilarión de Ancira, Mártir
-San Ignacio Clemente Delgado Cebrián, Obispo y Mártir Dominico
-San Jasón de Chipre, Obispo y Mártir
-San José Fernández, presbítero y mártir
-San Juan el Ibérico, Abad
-San Juan Gualberto, Abad y Confesor
-San Juan Jones, Presbítero y Mártir
-San Juan Wall, Abad
-San Juan, Protomártir Ruso
-San León I de Lucca o de la Cava, Abad
-San Lucio de Val Cavargna, Mártir
-San Máximo, Confesor
-San Menulfo, Obispo
-San Menou de Quimper, Obispo
-San Miguel, Mártir
-San Mnasón, Obispo
-San Nabor de Milán, Mártir
-San Oliver, Religioso
-San Olivier, Arzobispo y Mártir
-San Partenio, Obispo
-San Paterniano de Fano, Obispo
-San Paulino de Luca, Obispo y Mártir
-San Pedro Khanh, Presbítero y Mártir
-San Probo, Mártir
-San Proclo o Próculo de Ancira, Mártir
-San Teodoro, Protomártir Ruso
-San Ultán, Confesor
-San Vivenciolo de Lyon, Obispo
-Santa Epífana o Epifanía de Lentino, Mártir
-Santa Inés Lê Thi Thành, Madre y Mártir
-Santa Marcia o Marciana, Virgen y Mártir
-Santa María Angélica Álvarez Icaza, Religiosa
-Santa Verónica, mujer piadosa del NT


San Cayetano Errico, ruega por nosotros