UNA NUEVA PRIMAVERA ESPIRITUAL


«Si se promueve la lectio divina con eficacia, estoy convencido de que producirá una nueva primavera espiritual en la Iglesia… La lectura asidua de la Sagrada Escritura acompañada por la oración permite ese íntimo diálogo en el que, a través de la lectura, se escucha a Dios que habla, y a través de la oración, se le responde con una confiada apertura del corazón… No hay que olvidar nunca que la Palabra de Dios es lámpara para nuestros pasos y luz en nuestro camino»

Benedicto XVI, 16 septiembre 2005


HISTORIA Y PASOS DE LA LECTIO DIVINA




INVOCACIÓN AL ESPÍRITU SANTO





domingo, 26 de mayo de 2013

Papa Francisco llama a la Iglesia a tener sus puertas abiertas en su homilía, transmitida por Radio Vaticano.

El papa Francisco llamó este sábado a la Iglesia a tener sus"puertas abiertas" y a no actuar como "una  aduana", citando el ejemplo de curas que se niegan a bautizar a hijos de parejas que no están casadas. 
A menudo nos comportamos como "controladores de fe" y no como "facilitadores", se lamentó el papa durante su misa diaria en la residencia de  Santa Marta, en el Vaticano. 
En su homilía, transmitida por Radio Vaticano, el papa argentino citó el ejemplo de un cura que se negó a bautizar al hijo de una madre soltera. 
"Esta mujer tuvo la valentía de proseguir su embarazo (...) ¿y qué es lo que encuentra Una puerta cerrada", lanzó el papa. 
"Cuando escogemos este camino, no estamos ayudando al pueblo de Dios", dijo, añadiendo que "Jesús creó los siete sacramentos y con este tipo de actitud creamos un octavo: el sacramento de la aduana pastoral!" 
En septiembre 2012, Jorge Bergoglio, entonces arzobispo de Buenos Aires, había criticado a los sacerdotes que se negaban a bautizar a los niños nacidos fuera del matrimonio, calificándolos de "hipócritas". 
Desde su elección, el Papa Francisco ha llamado la atención por su lenguaje simple y directo, así como por su proximidad con los fieles.

Papa Francisco: nunca más el poder ni el dinero, por encima de la dignidad humana


Sábado 25 de Mayo
(RV).- Ante una crisis ética, que por encima de la centralidad del hombre, sigue los ídolos del poder y del dinero y propaga la pobreza en todo el planeta, hoy es más urgente que nunca difundir y destacar la actualidad de la Doctrina social de la Iglesia, «cuyo valor fundamental es la solidaridad», «arraigada en el Evangelio, es decir en Cristo», destacó el Santo Padre Francisco, evocando al Beato Juan Pablo II y a Benedicto XVI. Al recibir con gran alegría a unos quinientos participantes en el Encuentro internacional de la Fundación Centesimus Annus Pro Pontífice - instituida hace veinte años por el Beato Juan Pablo II y que lleva el nombre de la Encíclica que este Papa firmó en el centenario de la Rerum Novarum – el Santo Padre Francisco destacó el tema de este encuentro «Repensar la solidaridad para el empleo: los desafíos del siglo XXI».

Tras destacar que «su ámbito de reflexión y de acción es por lo tanto el de la Doctrina Social de la Iglesia, a la que han contribuido en diversos modos los Papas del siglo pasado y también Benedicto XVI, en particular, con su Encíclica Caritas in Veritate, así como con sus discursos memorables», el Obispo de Roma quiso expresar su gratitud por los esfuerzos que realiza esta Fundación en profundizar y difundir el conocimiento de la Doctrina Social, con sus cursos y publicaciones, brindando así un servicio importante y bello al magisterio social, de parte de laicos que viven en la sociedad, en el mundo de la economía y del trabajo.

Al recordar también que el Beato Juan Pablo II, en 1981, diez años antes de la Centesimus Annus, escribió la encíclica Laborem exercens, dedicada al trabajo humano, el Papa Francisco reflexionó sobre qué significa ‘repensar la solidaridad’, destacando que no se trata de poner en discusión el reciente magisterio, que de hecho, «muestra cada vez más su previsión y su actualidad: RealAudioMP3 

«Más bien, me parece que ‘repensar’ quiere decir dos cosas: ante todo, conjugar el magisterio con la evolución socio-económica, que, al ser constante y rápida, presenta aspectos cada vez más nuevos, y, en segundo lugar, ‘repensar’ quiere decir profundizar, reflexionar ulteriormente, para hacer emerger toda la fecundidad de un valor - la solidaridad, en este caso - que en profundidad se arraiga en el Evangelio, es decir en Jesucristo, y como tal contiene potencialidades inagotables».

En este contexto, el Santo Padre hizo hincapié en la apremiante actualidad de impulsar el valor de la solidaridad: RealAudioMP3 

«La actual crisis económica y social hace aún más urgente este ‘repensar’ y subraya aún más la verdad y actualidad de afirmaciones del magisterio social, como la que leemos en la Laborem exercens: ‘Echando una mirada sobre la familia humana entera... no se puede menos de quedar impresionados ante un hecho desconcertante de grandes proporciones, es decir, el hecho de que, mientras por una parte siguen sin utilizarse conspicuos recursos de la naturaleza, existen por otra grupos enteros de desocupados o subocupados y un sinfín de multitudes hambrientas: un hecho que atestigua sin duda el que... hay algo que no funciona» (n. 18). 

Una vez más, el Papa Francisco expresó su preocupación por el fenómeno del desempleo y la pobreza que se está propagando en el mundo y puso de relieve la exigencia de ‘repensar la solidaridad’ abarcando de forma global todo el sistema: RealAudioMP3 

«Es un fenómeno, el del desempleo - de la falta y de la pérdida del trabajo - que se está extendiendo en amplias zonas de Occidente y que está propagando de forma preocupante los límites de la pobreza. Y no hay peor pobreza material - me apremia subrayarlo - que aquella que no permite ganarse el pan y que priva de la dignidad del trabajo. Este ‘algo que no funciona’ ya no interesa sólo al sur del mundo, sino a todo el planeta. De ahí la exigencia de ‘repensar la solidaridad’, ya no como simple asistencia a los más pobres, sino como un replanteamiento global de todo el sistema, como búsqueda de maneras de reformarlo y corregirlo de una manera coherente con los derechos humanos fundamentales, de todos los hombres. A esta palabra ‘solidaridad’ no muy bien vista por el mundo económico – como si fuera una mala palabra – hay que volverle a dar su merecida ciudadanía social».

El Obispo de Roma reiteró, también este sábado, un apremiante llamamiento a tutelar la centralidad de la persona humana, señalando que la crisis ética y antropológica que vive la humanidad ha colocado el provecho por encima de la dignidad humana: RealAudioMP3 
«La crisis actual no es sólo económica y financiera, sino que tiene sus raíces en una crisis ética y antropológica. Seguir los ídolos del poder, del provecho, del dinero, por encima del valor de la persona humana, se ha vuelto una norma básica de funcionamiento y el criterio decisivo de la organización. Se ha olvidado y se sigue olvidando que por encima de la lógica de los negocios, de la lógica y de los parámetros del mercado, está el ser humano y que hay algo que es debido al hombre en cuanto hombre, en virtud de su dignidad profunda: ofrecerle la posibilidad de vivir con dignidad y de participar activamente en el bien común. Benedicto XVI nos ha recordado que todas las actividades humanas, incluyendo la económica, precisamente porque es humana, debe ser articulada e institucionalizada de manera ética (cfr. Encíclica Caritas in veritate, 36). Por lo tanto, tenemos que volver a la centralidad del hombre, a una visión más ética de las actividades y de las relaciones humanas, sin el temor de perder algo».

(CdM - RV)

viernes, 24 de mayo de 2013

Lectio Divina : Domingo, 26 de Mayo, 2013 : Evangelio según San Juan 16,12-15. : (Fiesta Santísima Trinidad - 8ª Semana del Tiempo Ordinario - Ciclo C -)


1. LECTIO
a) Oración inicial:
Oh Dios, que al enviar a tu hijo Jesús, nos has revelado la intención más clara de tu amor en el querer salvar al hombre. Pasa siempre junto a nosotros revelándonos tus atributos de compasión, misericordia, clemencia y lealtad. Espíritu de amor ayúdanos a progresar en el conocimiento del Hijo para llegar a la posesión de la vida.
Haz que meditando tu Palabra en esta fiesta podamos descubrir con más conocimiento, que tu misterio, oh Dios, es un canto de amor compartido. Tú eres nuestro Dios y no un Dios solitario. Eres Padre fuente fecunda. Eres Hijo, Palabra hecha carne, amor vecino y fraterno. Eres Espíritu Santo, amor hecho abrazo.
Juan 16,12-15b) Lectura del Evangelio : Evangelio según San Juan 16,12-15.
12 Mucho tengo todavía que deciros, pero ahora no podéis con ello. 13 Cuando venga él, el Espíritu de la verdad, os guiará hasta la verdad completa; pues no hablará por su cuenta, sino que hablará lo que oiga, y os explicará lo que ha de venir. 14Él me dará gloria, porque recibirá de lo mío y os lo explicará a vosotros. 15 Todo lo que tiene el Padre es mío. Por eso he dicho: Recibirá de lo mío y os lo explicará a vosotros.
Palabra del Señor
c) Momentos de silencio orante:
Digamos con San Agustín: “ Concédeme tiempo para meditar sobre los secretos de tu ley, no cierres la puerta a quien llama. Oh Señor, realiza tu obra en mí y revélame estas páginas. Haz que yo encuentre gracia delante de ti y se me abran, cuando llamo, los íntimos secretos de tu Palabra”
2. MEDITATIO
a) Preámbulo:
Antes de entrar en el camino de la lectio, es importante pararse brevemente sobre el contexto en el cual se ha inserto nuestro pasaje litúrgico. Las palabras de Jesús en Juan 16,12-15 forman parte de aquella sección del evangelio de Juan que los exegetas llaman el libro de la revelación (13,1-17,26). Jesús en el discurso de despedida, se revela en profunda intimidad, los llama amigos, les promete su Espíritu Santo que los acompañará en el acoger el misterio de su Persona. Los discípulos, luego, son invitados a crecer en el amor hacia el Maestro, que se ofrece totalmente a ellos.
Siempre, en esta sección, se pueden separar tres secuencias o partes bien delimitadas. La primera comprende los capítulos 13-14 y tiene como hilo conductor el siguiente tema: la nueva comunidad está fundada sobre el mandamiento nuevo del amor. Con sus instrucciones Jesús explica que la práctica del amor es el itinerario que la comunidad debe recorrer en su camino hacia el Padre. En la segunda Jesús describe el rostro de la comunidad en medio del mundo. Les recuerda que la comunidad por Él fundada desarrolla su misión en un mundo hostil y sólo a través de la práctica del amor es posible su crecimiento agregando nuevos miembros. En esto consiste el “llevar frutos” por parte de la comunidad. Las condiciones pedidas para un amor fecundo en el mudo: estar unidos a Jesús. De Él promana la vida – el Espíritu (Jn 15,1-6); la unión a Jesús con un amor que responde al suyo de modo que se establezca una relación de amistad entre Jesús y sus discípulos (Jn 15,7-17).
Aunque la misión de la comunidad, semejante a la de Jesús, tendrá lugar en medio del odio del mundo (Jn 15,18-25), sin embargo, los discípulos estarán sostenido por el Espíritu (Jn 15,26-16.15). Jesús les revela que la misión en el mundo comporta dolor y gozo y que Él estará ausente-presente (Jn 16,16-23a), pero les asegura la ayuda del amor del Padre y su victoria sobre el mundo (Jn 16,23b-33). La tercera parte de la sección contiene la plegaria de Jesús: Él ruega por la comunidad presente (Jn 17,6-19); por la comunidad del futuro (Jn 17,20-23) y expresa el deseo de que el Padre honre a todos los que lo han reconocido y, finalmente, que se cumpla su obra en el mundo (Jn 17,24-26).
b) Para meditar:
- La voz del Espíritu es la voz de Jesús mismo.
Precedentemente en Jn 15,15, Jesús había comunicado a sus discípulos lo que había oído del Padre. Este mensaje no sería y no podía ser comprendido por sus discípulos en toda su fuerza. El motivo es, que los discípulos ignoran por el momento el significado de la muerte en cruz de Jesús y la substitución del viejo modo de ser salvado. Con su muerte se abre una nueva y definitiva intervención salvífica en la vida de la humanidad. Los discípulos comprenderán las palabras y los gestos de Jesús después de su resurrección (Jn 2,22) o después de su muerte (Jn 12,16). En la enseñanza de Jesús hay tantas realidades y tantos mensajes que podrán ser comprendidos a poco que la experiencia ponga a la comunidad delante de nuevos acontecimientos o circunstancias; es en la vida diaria, comprendida a la luz de la resurrección, cuando se podrá comprender el significado de su muerte –exaltación.
Será el Espíritu Santo, el profeta de Jesús. El que comunicará a los discípulos lo que haya oído de Él. En la misión que la comunidad de Jesús realizará, el Espíritu Santo le comunica la verdad, en el sentido de explicar y ayudar a aplicar lo que Jesús es y lo que significa como manifestación del amor del Padre. Con sus mensajes proféticos la comunidad de los discípulos no transmite una nueva doctrina, sino propone con continuidad la realidad de la persona de Jesús, contenido de su testimonio y orientación de su misión en el mundo. La voz del Espíritu Santo, que la comunidad percibirá, es la voz del mismo Jesús. Tras las huellas de los profetas veterotestamentarios, que interpretaban la historia a la luz de la alianza, el Espíritu Santo se muestra determinante para hacer conocer a Jesús ofreciendo a la comunidad de los creyentes la clave para comprender la historia como una confrontación continua entre lo que el “mundo” representa y el proyecto de Dios. El punto de partida para leer la propia presencia en el mundo es la muerte–exaltación de Jesús y creciendo siempre más en su comprensión, los cristianos podrán descubrir en los acontecimientos diarios “el pecado del mundo” y sus deletéreos efectos.
Es determinante el papel del Espíritu Santo como intérprete del misterio de la vida de Jesús en la vida de los discípulos: es su guía en el emprender el justo cometido a favor del hombre. Para obtener éxito en su actividad a favor del hombre deben por un lado escuchar las problemáticas de la vida y de la historia y por otra parte estar atentos a la voz del Espíritu Santo, única fuente atendible para dar con el verdadero sentido de los sucesos históricos en el mundo.
- La voz del Espíritu Santo: el verdadero intérprete de la historia
Después Jesús explica las modalidades con las que el Espíritu Santo interpreta la vida y la historia humana. Ante todo manifestando su “gloria”, lo que quiere decir que “tomará de lo suyo”. Más específicamente “de lo mío” quiere decir que el Espíritu Santo toma de Jesús el mensaje, toda cosa pronunciada por Él. Manifestar la gloria quiere decir manifestar el amor que Él ha demostrado en su muerte. Estas palabras de Jesús son muy importantes porque evitan el reducir el papel del Espíritu Santo a una iluminación. Lo suyo es una comunicación del amor de Jesús que los pone en sintonía con su mensaje, pero también con el sentido profundo de su vida: el amor demostrado donando la propia vida sobre la cruz. En esto consiste el papel del Espíritu Santo, Espíritu de verdad. El escuchar el mensaje y su penetración, el estar en sintonía con el amor, son dos aspectos del papel del Espíritu Santo que permiten a la comunidad de los creyentes interpretar la historia. Todavía mejor, las palabras de Jesús intentan comunicar que sólo a través de la comunicación del amor por parte del Espíritu Santo es posible conocer qué es el hombre, entender la meta de su vida, y realizar un mundo nuevo. El modelo es siempre el amor de Jesús.
- Jesús, el Padre, el Espíritu Santo y la comunidad de creyentes (v.15)
Cuando Jesús dice que “todo lo que posee el Padre es mío” ¿ qué cosa quiere decir? Ante todo que esto que Jesús posee es en común con el Padre. El primer don del Padre a Jesús ha sido su gloria (v.1.14), más específicamente, el amor leal, el Espíritu (Jn 1,3; 17,10). Esta comunicación, no ha de entenderse como estática, sino dinámica, quiere decir continua y recíproca. En este sentido el Padre y Jesús son uno. Tal comunicación recíproca y constante compenetra la actividad de Jesús, el cual puede realizar las obras del Padre, su diseño sobre la creación. Para ser capaces de entender, de interpretar la historia, los creyentes son llamados a estar en sintonía con Jesús, aceptando en su existencia la realidad de su amor y concretizándolo a favor del hombre. Tal es el diseño del Padre: el amor de Jesús por sus discípulos va investido de la realización del hombre. El diseño del Padre que se ha realizado en la vida de Jesús, debe realizarse en la comunidad de los creyentes y guiar el empeño de los creyentes por promover la vida de los hombres. ¿Quién es el ejecutor del diseño del Padre en la vida de Jesús? Es el Espíritu Santo, que uniendo Jesús al Padre, realiza y lleva a cumplimiento el proyecto del Padre y hace a la comunidad de los creyentes partícipes de esta actividad dinámica de Jesús: “ tomará de lo mío”, la comunidad, gracias a la acción del Espíritu de la verdad, lo oye en su mensaje, lo concretiza como amor para comunicarlo.
El Espíritu Santo comunica a los discípulos de Jesús toda la verdad y riqueza de Jesús; el lugar en el que habita es Jesús; “viene” a la comunidad; acogido, hace a la comunidad partícipe del amor de Jesús.
b) algunas preguntas:
- Un gran peligro amenaza, hoy, a las comunidades cristianas. ¿Estamos cayendo en la tentación de dividir a Jesús, siguiendo o a un Jesús hombre que con su obrar ha cambiado la historia, o un Jesús glorioso separado de su existencia terrena y por tanto de la nuestra?
- ¿Somos conscientes de que Jesús no es sólo un ejemplo del pasado, sino que es sobre todo el salvador presente? ¿Qué Jesús no es sólo objeto de contemplación y gozo, sino el Mesías a quien seguir y con cuya obra es necesario colaborar?
- Dios no es una abstracción, sino el Padre que se hace visible en Jesús. ¿Te empeñas en “verlo” y reconocerlo en la humanidad de Jesús?
- ¿Estás atento al Espíritu de la Verdad que te comunica toda la verdad total de Jesús?
3. ORATIO
a) Salmo 103: Manda tu Espíritu Señor a renovar la tierra
Es un canto glorioso de acción de gracias que invita a meditar sobre la caducidad humana en comparación con la misericordia eterna de Dios. A la liberación del pecado, de la enfermedad y de la muerte, sigue la acción benévola y afectuosa de Dios: nos sacia de bienes para toda la vida.
b) Oración final
¡Espíritu de la verdad!
Tú nos haces hijos e hijas de Dios,
de modo que podamos acercarnos al Padre.
¡Oh Padre! nos dirigimos a ti
con un corazón sólo y una sóla alma
y te pedimos:
¡Oh Padre, envía tu Santo Espíritu !
¡Envía tu Espíritu sobre la Iglesia!
Que cada cristiano crezca, en sintonía con el amor de Cristo,
en el amor por Dios y por sus hermanos.
¡Oh Padre! renueva nuestra fe
en el Reino que Jesús ha venido a proclamar
y a encarnar sobre la tierra.
No permitas que nos dejemos dominar por la desilusión
y vencer por el cansancio.
Que nuestras comunidades sean la levadura
que haga crecer en la sociedad
la justicia y la paz.

Papa Francisco : Homilía del Viernes 24 de Mayo en Santa Marta : Soportar con paciencia las dificultades y vencer con amor las opresiones.


(RV).- (Con audio)  “Soportar con paciencia y vencer con amor las opresiones externas e internas”: fue la oración que el Papa Francisco elevó esta mañana durante la Misa celebrada en la capilla de la Casa de Santa Marta en la memoria litúrgica de María Auxiliadora. 
En su homilía, Francisco pidió dos gracias, a saber: “Soportar con paciencia y vencer con amor”. Se trata de “gracias propias de un cristiano” – dijo –. Y observó que “soportar con paciencia ¡no es fácil!”. “No es fácil – dijo – cuando se presentan las dificultades desde afuera, o cuando llegan los problemas el corazón, al alma, los problemas internos”. Y explicó que soportar no es “llevar encima una dificultad”:
“Soportar es tomar la dificultad y llevarla arriba, con fuerza, para que la dificultad no nos abaje. Llevarla arriba con fuerza: esta es una virtud cristiana. San Pablo habla de esto varias veces. Soportar. Esto significa no dejarse vencer por la dificultad. Esto significa que el cristiano tiene la fuerza de no bajar los brazos, sostenerlas.... Llevarlas, pero arriba: soportar. Y no es fácil, porque el desánimo viene, y uno tiene ganas de bajar los brazos y decir: ‘Pero, adelante, hagamos lo que podamos, pero nada más’, un poco así…’. Pero no, soportar es una gracia. Debemos pedirla, en las dificultades”.
La otra gracia que pidió el Santo Padre fue “vencer con amor”: 
“Se puede vencer por tantos caminos, pero la gracia que pedimos hoy es la gracia de la victoria con el amor, por medio del amor. Y esto no es fácil. Cando tenemos enemigos afuera que nos hacen sufrir tanto: no es fácil, vencer con el amor. Nos vienen ganas de vengarnos, de hacer algo contra él… El amor: esa mansedumbre que Jesús nos ha enseñado. ¡Y esa es la victoria! El apóstol, Juan nos dice, en la primera Carta: ‘Ésta es nuestra victoria: nuestra fe’. Nuestra fe es precisamente creer en Jesús que nos ha enseñado el amor y nos ha enseñado a amar a todos. Y la prueba de que nosotros estamos en el amor es cuando rezamos por nuestros enemigos”. 
Rezar por los enemigos, por los que nos hacen sufrir – prosiguió diciendo el Obispo de Roma – “no es fácil”. Pero somos “cristianos vencidos” si no perdonamos a los enemigos y si no rezamos por ellos. Y exclamó: “¡Cuántos cristianos tristes y desanimados encontramos”! porque “no han tenido esta gracia de soportar con paciencia y vencer con amor”:
“Por esto pedimos a la Virgen que nos dé esta gracia de soportar con paciencia y vencer con amor. ¡Cuántas personas – tantos ancianos y ancianas – han hecho este camino! Y es bello mirarlos: tienen esa mirada bella, esa felicidad serena. No hablan tanto, pero tienen un corazón paciente y lleno de amor. Saben qué cosa es el perdón a los enemigos, saben qué cosa es rezar por los enemigos. Tantos cristianos son así”. 
En esta Misa participaron los empleados del Consejo pontificio de las Comunicaciones Sociales guiados por el presidente del dicasterio, Mons. Claudio Maria Celli. Y precisamente en el día en que se celebra (celebraba) la Jornada de oración por la Iglesia en China, también participaron en esta celebración Eucarística Mons. Savio Hon Tai-Fai, secretario de la Congregación para la Evangelización de los pueblos, y un grupo de sacerdotes, religiosas, seminaristas y laicos chinos. 
Al término de la oración de los fieles, el Papa Francisco rezó con estas palabras: “Por el noble pueblo chino, para que el Señor lo bendiga y la Virgen lo custodie”. La Misa concluyó con un canto a la Virgen en lengua china.
(María Fernanda Bernasconi – RV).

Lectio Divina : Viernes, 24 Mayo, 2013 : Evangelio según San Marcos 10,1-12. : (7ª Semana del Tiempo Ordinario - Ciclo C -)


1) Oración inicial
Dios todopoderoso y eterno: concede a tu pueblo que la meditación asidua de tu doctrina le enseñe a cumplir de palabra y de obra, lo que a ti te complace. Por nuestro Señor.
2) Lectura
Del santo Evangelio según Marcos 10,1-12
Y levantándose de allí va a la región de Judea, y al otro lado del Jordán, y de nuevo vino la gente hacia él y, como acostumbraba, les enseñaba. Se acercaron unos fariseos que, para ponerle a prueba, preguntaban: «¿Puede el marido repudiar a la mujer?» Él les respondió: «¿Qué os prescribió Moisés?» Ellos le dijeron: «Moisés permitió escribir el acta de divorcio y repudiarla.» Jesús les dijo: «Teniendo en cuenta la dureza de vuestro corazón escribió para vosotros este precepto. Pero desde el comienzo de la creación, Él los hizo varón y hembra. Por eso dejará el hombre a su padre y a su madre, y los dos se harán una sola carne.De manera que ya no son dos, sino una sola carne. Pues bien, lo que Dios unió, no lo separe el hombre.» Y ya en casa, los discípulos le volvían a preguntar sobre esto. Él les dijo: «Quien repudie a su mujer y se case con otra, comete adulterio contra aquélla; y si ella repudia a su marido y se casa con otro, comete adulterio.»
3) Reflexión
• El evangelio de ayer traía los consejos de Jesús sobre la relación entre adultos y niños, entre grandes y pequeños en la sociedad. El evangelio de hoy trae consejos sobre cómo debe ser la relación entre hombre y mujer, entre marido y mujer.
• Marcos 10,1-2: La pregunta de los fariseos: “¿el marido puede repudiar a la mujer?” La pregunta es maliciosa Pretende poner a prueba a Jesús. “¿Es lícito a un marido repudiar a su mujer?” Señal de que Jesús tenía una opinión diferente, pues de lo contrario los fariseos no irían a interrogarlo sobre este asunto. No preguntan si es lícito que una esposa repudie a su marido. Esto no les pasa por la cabeza. Signo claro del fuerte dominio machista y de la marginación de la mujer en la sociedad de aquel tiempo.
• Marcos 10,3-9: La respuesta de Jesús: el hombre no puede repudiar a la mujer.En vez de responder, Jesús pregunta: “¿Qué dice la ley de Moisés?” La ley permitía al hombre escribir una carta de divorcio y repudiar a la mujer. Este permiso revela el machismo. El hombre podía repudiar a la mujer, pero la mujer no tenía este mismo derecho. Jesús explica que Moisés actuó así por la dureza de corazón de la gente, pero la intención de Dios era otra, cuando creó al ser humano. Jesús vuelve al proyecto del Creador y niega al hombre el derecho de repudiar a su mujer. Quita el privilegio del hombre ante la mujer y pide el máximo de igualdad entre los dos.
• Marcos 10,10-12: Igualdad hombre y mujer. En casa, los discípulos hacen preguntas sobre este asunto. Jesús saca las conclusiones y reafirma la igualdad de derechos y deberes entre hombre y mujer. Propone un nuevo tipo de relación entre los dos. No permite que una vez casados el hombre pueda repudiar a la mujer, y viceversa. El evangelio de Mateo añade un comentario de los discípulos sobre este asunto. Dicen: “Si la situación del hombre con la mujer es así, entonces mejor no casarse” (Mt 19,10). Prefieren no casarse, que casarse sin el privilegio de poder seguir mandando sobre la mujer y sin el derecho de poder pedir el divorcio en caso de que ella no les agrade más. Jesús va hasta el fondo y dice que hay solamente tres casos en que se permite a una persona no casarse:"No todos comprenden lo que acaban de decir, sino solamente los que reciben este don. Hay hombres que nacen incapacitados para casarse. Hay otros que fueron mutilados por los hombres. Hay otros que por amor al Reino de los Cielos han descartado la posibilidad de casarse. ¡Entienda el que pueda!” (Mt 19,11-12). Los tres casos son: “(a) impotencia, (b) castración y (c) por el Reino. No casarse sólo porque el hombre no quiere perder el dominio sobre la mujer, esto ¡la Nueva Ley del Amor no lo permite! Tanto el casarse como el celibato, ambos deben estar al servicio del Reino y no al servicio de los intereses egoístas. Ninguno de los dos puede ser motivo para mantener el dominio machista del hombre sobre la mujer. Jesús cambió la relación hombre-mujer, marido-esposa.
4) Para la reflexión personal
• En mi vida personal, ¿cómo vivo la relación hombre-mujer?
• En la vida de mi familia y de mi comunidad, ¿cómo está siendo la relación hombre-mujer?
5) Oración final
Yahvé es clemente y compasivo,
lento a la cólera y lleno de amor;
no se querella eternamente,
ni para siempre guarda rencor. (Sal 103,8-9)

jueves, 23 de mayo de 2013

Papa Francisco : Homilía Jueves 23 de Mayo en Santa Marta : Difundir la sal de la fe, de la esperanza y de la caridad para no ser cristianos de museo...



Que los cristianos difundan la sal de la fe, de la esperanza y de la caridad: es la exhortación que el Papa Francisco hizo esta mañana en la homilía de la Misa celebrada en la capilla de la Casa de Santa Marta. El Santo Padre subrayó que la originalidad cristiana “no es una uniformidad”, y puso en guardia ante el riesgo de convertirnos en insípidos “cristianos de museo”. 

En esta ocasión concelebraron con el Obispo de Roma los Cardenales Angelo Sodano y Leonardo Sandri junto al Arzobispo de La Paz, Edmundo Abastoflor Montero, y participó un grupo de sacerdotes y colaboradores laicos de la Congregación para las Iglesias Orientales.

¿Qué es la sal en la vida de un cristiano, y qué sal nos ha dado Jesús? El Papa se detuvo a considerar en su homilía el sabor que los cristianos están llamados a dar a su propia vida y a la de los demás. Y dijo que la sal que nos da el Señor es la sal de la fe, de la esperanza y de la caridad. A la vez que advirtió que debemos estar atentos a que esta sal, que nos es dada por la certeza de que Jesús murió y resucitó para salvarnos, “no se vuelva insípido, y no pierda su fuerza”. Porque esta sal, prosiguió Francisco, “no es para conservarla, porque si la sal se conserva en un frasco no hace nada, no sirve”:

“La sal tiene sentido cuando se da para dar sabor a las cosas. También pienso que la sal conservada en un frasco, con la humedad, pierde fuerza y no sirve. La sal que nosotros hemos recibido es para darla, es para dar sabor, es para ofrecerla. De lo contrario se vuelve insípida y no sirve. Debemos pedir al Señor que no nos convirtamos en cristianos con la sal insípida, con la sal cerrada en el frasco. Pero la sal también tiene una característica: cuando se la usa bien, no se siente el gusto de la sal, el sabor de la sal… ¡No se siente! Se siente el sabor de cada comida: la sal ayuda a que el sabor de esa comida sea mejor, se conserve más, sea más sabrosa. ¡Esta es la originalidad cristiana!” 

Y añadió que “cuando anunciamos la fe con esta sal”, quienes “reciben el anuncio, lo reciben según su propia peculiaridad, como sucede con las comidas”. Y así “cada uno con su propia peculiaridad recibe la sal se vuelve más bueno”:

“¡La originalidad cristiana no es una uniformidad! Toma a cada uno como es, con su personalidad, con sus características, con su cultura y lo dejo con todo ello, porque es una riqueza. Pero le da algo más: ¡le da el sabor! Esta originalidad cristiana es tan bella, porque cuando queremos hacer una uniformidad - todos somos salados del mismo modo - las cosas serán como cuando la mujer echa demasiada sal y se siente sólo el gusto de la sal y no el gusto de esa comida sabrosa con la sal. La originalidad cristiana es precisamente esto: cada uno es como es, con los dones que el Señor le ha dado”.

Esta, prosiguió diciendo el Papa, “es la sal que debemos dar”. Una sal que “no es para conservarla, es para darla”. Y esto “significa un poco de trascendencia”: “salir con el mensaje, salir con esta riqueza que nosotros tenemos de la sal y darla a los demás”. Por otra parte, subrayó, hay dos “salidas” para que esta sal no se arruine. Primero: dar la sal “al servicio de la comida, al servicio de los demás, al servicio de las personas”. Segundo: la “trascendencia hacia el autor de la sal, el Creador”. La sal, reafirmó el Obispo de Roma, “no se conserva sólo dándola en la predicación” sino que “también tiene necesidad de otra trascendencia, de la oración, de la adoración”:

“Y de este modo la sal se conserva, no pierde su sabor. Con la adoración del Señor yo trasciendo de mí mismo y con el anuncio evangélico voy fuera de mí mismo para dar el mensaje. Pero si nosotros no hacemos esto - estas dos cosas, estas dos trascendencias para dar la sal - la sal permanecerá en el frasco y nosotros nos convertiremos en cristianos de museo. Podemos hacer ver la sal: esta es mi sal. ¡Pero qué bella es! Esta es la sal que he recibido en el Bautismo, ésta es la que he recibido en la Confirmación, ésta es la que he recibido en la catequesis… Pero miren: ¡cristianos de museo! ¡Una sal sin sabor, una sal que no hace nada!”.

Profesión de fe del Episcopado italiano con Papa Francisco - Jueves 23 de Mayo 2013 : El Diablo aprovecha el desconcierto, las frustraciones y la incredulidad para aislar en la amargura.


(RV).- El Diablo aprovecha el desconcierto, las frustraciones y la incredulidad para aislar en la amargura. Jesús, en cambio, no humilla, sino que consuela y vuelve a dar coraje. Ser Pastores quiere decir disponerse a “caminar en medio y detrás del rebaño” y no ser seducidos por el dinero o la perspectiva de la carrera. Son algunos de los pasajes de la homilía del Papa Francisco, pronunciada esta tarde en la Basílica de San Pedro, durante la Profesión de fe del Episcopado italiano, reunido en la 65ª Asamblea general.

En efecto, a las seis de la tarde, el Obispo de Roma presidió la solemne Profesión de de del Episcopado Italiano, con una meditación en la que destacó que es significativo – y que se sentía particularmente contento – por el hecho de que este primer encuentro con los obispos italianos se produzca precisamente en este lugar que custodia no sólo la tumba de Pedro, sino también la memoria viva de su testimonio de fe, de su servicio a la verdad, de su entrega hasta el martirio por el Evangelio y por la Iglesia.

Esta tarde – dijo el Papa – el altar de la Confesión se convierte de este modo en nuestro lago de Tiberiades, en cuyas orillas volvemos a escuchar el estupendo diálogo entre Jesús y Pedro, con la pregunta dirigida al Apóstol, pero que debe resonar también en nuestro corazón... “¿Me amas tú?”; “¿Eres mi amigo?” (Cfr. Jn 21, 15ss).

Después del saludo del Cardenal Angelo Bagnasco, Presidente de la Conferencia Episcopal Italiana, y de la celebración de la Liturgia de la Palabra, el Papa Francisco, tras la Profesión de fe, la súplica y la bendición apostólica, durante el canto final del Salve Regina, presentó un homenaje floral a la imagen de la Bienaventurada Virgen María.

(María Fernanda Bernasconi – RV).

Un gran exorcismo de Papa Francisco!


Autor : jesuita Guillermo Ortiz

(RV).- (Audio) RealAudioMP3 En estos días varios medios de difusión dieron mucho espacio a un posible exorcismo realizado por Papa Francisco.

En tanto se discute el tema, entiendo, que si ponemos el foco solamente en cosas extraordinarias, espectaculares, no solamente volvemos a la condición de espectadores que juzgan sin comprometerse con los protagonistas, sino que también y sobre todo, se pierde de vista algo esencial, muy importante y profundo que esta sucediendo desde hace dos meses en Roma ante nuestros ojos.

Cuando Papa Francisco se acerca a tantos con la caricia del amor y la misericordia de Dios; sobre todo cuando se inclina ante los enfermos y a los que viven en situación de periferia existencial, mirándolos, dándoles la mano, un beso, un abrazo, una bendición, los reconoce como personas; les devuelve la conciencia de su dignidad; de su condición de hijos queridos de Dios; los hace sentir capaces de recibir y dar amor. Y esto es un gran exorcismo del espíritu del mal; esto es lo que hace el mismo Jesús, liberándonos del espíritu del mal, que nos domina desde el egoísmo, el individualismo, la comodidad. Porque el diablo existe escondido; se disfraza de ángel bueno y nos hace caer en sus trampas, sin que nos demos cuenta que quedamos encadenados, prisioneros, adictos del sentirnos bien. Y cuando este espíritu nos mueve, dirige nuestra vida, terminamos por ser violentos, mentirosos y hasta asesinos, porque faltamos el respeto, consideramos al otro algo que hasta puede ser “descartable”.

También con palabras que explican sus gestos, Francisco nos invita con autoridad y con el poder de su servicio, a vencer, con la ayuda de Dios, nuestros demonios interiores para salir del egoísmo, la comodidad, los intereses de parte, para ir al otro y compartir la alegría del amor de Dios. Esto ¿no es un gran exorcismo?

miércoles, 22 de mayo de 2013

Lectio Divina : Jueves, 23 Mayo, 2013 : Evangelio según San Marcos 9,41-40. : (7ª Semana del T. O. - Ciclo C -)



1) Oración inicial
Dios todopoderoso y eterno: concede a tu pueblo que la meditación asidua de tu doctrina le enseñe a cumplir de palabra y de obra, lo que a ti te complace. Por nuestro Señor.

2) Lectura
Del santo Evangelio según Marcos 9,41-50
«Todo aquel que os dé de beber un vaso de agua por el hecho de que sois de Cristo, os aseguro que no perderá su recompensa. «Y al que escandalice a uno de estos pequeños que creen, mejor le es que le pongan al cuello una de esas piedras de molino que mueven los asnos y que le echen al mar. Y si tu mano te es ocasión de pecado, córtatela. Más vale que entres manco en la Vida que, con las dos manos, ir a la gehenna, al fuego que no se apaga Y si tu pie te es ocasión de pecado, córtatelo. Más vale que entres cojo en la Vida que, con los dos pies, ser arrojado a la gehenna. Y si tu ojo te es ocasión de pecado, sácatelo. Más vale que entres con un solo ojo en el Reino de Dios que, con los dos ojos, ser arrojado a la gehenna, donde su gusano no muere y el fuego no se apaga; pues todos han de ser salados con fuego. Buena es la sal; mas si la sal se vuelve insípida, ¿con qué la sazonaréis? Tened sal en vosotros y tened paz unos con otros.»
Palabra del Señor
Versión en Castellano :
Evangelio según San Marcos 9,41-50. 
Y cualquiera que les dé de beber un vaso de agua porque son de Cristo, yo les aseguro que no quedará sin recompensa.»
«El que haga caer a uno de estos pequeños que creen en mí, sería mejor para él que le ataran al cuello una gran piedra de moler y lo echaran al mar.
Si tu mano te está haciendo caer, córtatela; pues es mejor para ti entrar con una sola mano en la vida que ir con las dos a la gehenna, al fuego que no se apaga.
Y si tu pie te está haciendo caer, córtatelo;
pues es mejor para ti entrar cojo en la vida que ser arrojado con los dos pies a la gehenna.
Y si tu ojo prepara tu caída, sácatelo;
pues es mejor para ti entrar con un solo ojo en el Reino de Dios que ser arrojado con los dos al infierno,
donde su gusano no muere y el fuego no se apaga.
Pues el mismo fuego los conservará.
La sal es buena, pero si la sal pierde su sabor, ¿con qué se lo devolverán? Tengan sal en ustedes y vivan en paz unos con otros.» 
Palabra del Señor


3) Reflexión
• El evangelio de hoy nos presenta algunos consejos de Jesús sobre la relación de los adultos con los pequeños y excluidos. En aquel tiempo, mucha gente pequeña era excluida y marginada. No podía participar. Muchos perdían la fe. El texto que vamos a meditar tiene algunas afirmaciones extrañas que si se toman al pie de la letra causan perplejidad en la gente.
• Marcos 9,41: Un vaso de agua es recompensado. Aquí se inserta una frase suelta de Jesús: En verdad os digo: Cualquiera que os dé de beber un vaso de agua porque sois de Cristo y lleváis su nombre, os aseguro que no quedará sin recompensa. Dos pensamientos: a) “Cualquier que os dé un vaso de agua”: Jesús está yendo a Jerusalén para entregar su vida. ¡Gesto de gran entrega! Pero no olvida los gestos pequeños de entrega del diario vivir: un vaso de agua, una acogida, una limosna, tantos gestos. Quien desprecia el ladrillo, ¡no construye nunca una casa! b) “Porque sois de Cristo”: Jesús se identifica con nosotros que queremos pertenecer a El. Esto significa que, para El, tenemos mucho valor.
• Marcos 9,42: Escándalo para los pequeños. Escándalo, literalmente, es la piedra por el camino, piedra en el zapato; es aquello que desvía a una persona del buen camino. Escandalizar a los pequeños es ser motivo por el cual los pequeños se desvían del camino y pierden la fe en Dios. Quien hace esto recibe la siguiente sentencia: “¡Al cuello una piedra de molino y ser echado al mar!” ¿Por qué tanta severidad? ¿Porque Jesús se identifica con los pequeños? (Mt 25,40.45). ¡Quien hace algo a ellos, lo hace a Jesús! Hoy, en el mundo entero, los pequeños, los pobres, muchos de ellos se están yendo de las iglesias tradicionales. Cada año, solamente en América Latina, casi unos tres millones de personas migran hacia otras iglesias. ¡No consiguen creer en lo que profesamos en nuestra iglesia! ¿Por qué será? ¿Hasta dónde tenemos la culpa? ¿Merecemos al cuello la piedra de molino?
• Marcos 9,43-48: Cortar la mano y el pie, arrancar el ojo. Jesús manda a la persona que se arranque la mano, el pie y el ojo, en caso de que fueran motivo de escándalo. Dice: “Es mejor entrar en la vida o en el Reino con un pie (mano, ojo) que entrar en el infierno con dos pies (manos, ojos)”. Estas frases no pueden tomarse al pie de la letra. Significan que una persona tiene que ser radical en la opción por Dios y por el Evangelio. La expresión ”geena (infierno) donde su gusano no muere y el fuego no se apaga”, es una imagen para indicar la situación de la persona que queda sin Dios. La geena era el nombre de un valle cerca de Jerusalén, donde se tiraba la basura de la ciudad y donde siempre había un fuego que quemaba la basura. Este lugar era nauseabundo y para la gente era símbolo de la situación de una persona que dejaba de participar en el Reino de Dios.
• Marcos 9,49-50: Sal e Paz. Estos dos versículos ayudan a entender las palabras severas sobre el escándalo. Jesús dice: “¡Tened sal en vosotros y tened paz unos con otros!” Una comunidad en la cual se vive en paz, unos con otros, es como un poco de sal que da gusto a toda la comida. La convivencia pacífica y fraterna en la comunidad es la sal que da gusto a la vida del la gente en el barrio. Es un signo del Reino, una revelación de la Buena Noticia de Dios. ¿Estamos siendo sal? Sal que no da gusto, ¡no sirve para nada!
• Jesús acoge y defiende la vida de los pequeños. Varias veces, Jesús insiste en la acogida que hay que dar a los pequeños. “Quien acoge a uno de estos pequeños en mi nombre, a mí me acoge” (Mc 9,37). Quien da un vaso de agua a uno de estos pequeños no perderá su recompensa (Mt 10,42). El pide que no se desprecien los pequeños (Mt 18,10). Y en el juicio final los justos serán recibidos porque dieron de comer “a uno de estos pequeñuelos” (Mt 25,40). Si Jesús insiste tanto en la acogida que hay que dar a los pequeños, es porque había probablemente mucha gente pequeña ¡que no era acogida! De hecho, muchas mujeres, muchos niños no contaban (Mt 14,21; 15,38), eran despreciados (Mt 18,10) y silenciados (Mt 21,15-16). Hasta los apóstoles impedían que llegasen cerca de Jesús (Mt 19,13; Mc 10,13-14). En nombre de la ley de Dios, mal interpretada por las autoridades de la época, mucha buena gente era excluida. En vez de acoger a los excluidos, la ley era usada para legitimar la exclusión. En los evangelios, la expresión “pequeños” (en griego se dice elachistoi, mikroi o nepioi), a veces indica “niños”, otras veces, indica los sectores excluidos de la sociedad. No es fácil discernir. A veces lo que es “pequeño” en un evangelio, es “niños” en otro. Porque los niños pertenecían a la categoría de los “pequeños”, de los excluidos. Además de esto, no siempre es fácil discernir entre lo que viene del tiempo de Jesús y lo que viene del tiempo de las comunidades para las cuales los evangelios fueron escritos. Aún así, lo que resulta claro es el contexto de exclusión que estaba presente en la época y la imagen que las primeras comunidades conservaron de Jesús: Jesús se pone del lado de los pequeños, de los excluidos, y asume su defensa.
4) Para la reflexión personal
• En nuestra sociedad y en nuestra comunidad, ¿quiénes son hoy los pequeños y los excluidos? ¿Cómo está siendo la acogida que les damos?
• “Cuerda al cuello”. Mi comportamiento ¿merece una cuerda o una cuerdecilla al cuello? ¿Y el comportamiento de nuestra comunidad: qué se merece?
5) Oración final
El Señor, que tus culpas perdona,
que cura todas tus dolencias,
rescata tu vida de la fosa,
te corona de amor y ternura. (Sal 103,3-4)

El padre Amorth exorcizó luego al hombre por quien había orado el Papa: «Tiene cuatro demonios»


Quien ya es el poseído más célebre del mundo fue exorcizado por 
el exorcista más célebre del mundo después de que el pasado 
domingo Francisco orase por él, en unas imágenes sobrecogedoras

Así lo desveló este martes por la tarde el mismo padre Gabriele Amorth,
 exorcista de Roma, en una entrevista al programa Un giorno da pecora 
de la emisora italiana Radio2 que recoge la agencia Ansa. Donde, 
además, precisó el número exacto de demonios que poseen el cuerpo 
de Ángel, el mexicano de 43 años, casado y con hijos, a quien 
el Papa impuso las manos mientras rezaba una oración de liberación.

El portavoz de la Santa Sede, Federico Lombardi, quiso aclarar que 
no se trató de un exorcismo, pero Amorth matiza: "Si lo han 
desmentido es que no han comprendido nada. No sólo 
es exorcismo el que se hace según las normas del ritual, con 
las oraciones escritas y reservadas para los exorcismos. 
También son exorcismos las oraciones de liberación que se 
hacen con las propias palabras. Yo mismo conozco tres casos 
realizados por Juan Pablo II sin ningún libro".

El padre Amorth ofreció además en antena una información 
muy relevante: "Les diré más. El hombre a quien el Papa 
exorcizó acudió a mí hoy a las 11.30 de la mañana. 
Está poseído por cuatro demonios y realicé sobre 
él un largo exorcismo".

La posesión de Ángel, añadió, "es una venganza del 
demonio contra los obispos mexicanos 
[é una vendetta del demonio contro i vescovi messicani] porque 
no se opusieron al aborto como debían haberlo hecho. 
Este hombre sólo será liberado cuando los obispos 
mexicanos se arrepientan y hagan penitencia por no 
haber intervenido más en esa cuestión".

Catequesis - Homilía del día Miércoles 22 de Mayo 2013 del Papa Francisco : “EVANGELIZAR Y ANUNCIAR A JESÚS NOS DA ALEGRÍA. EN CAMBIO, EL EGOÍSMO NOS DA AMARGURA”



<<¡Queridos hermanos y hermanas, buenos días! En el Credo, después de haber profesado la fe en el Espíritu Santo, decimos: "Creo en la Iglesia una, santa, católica y apostólica". Hay una conexión profunda entre estas dos realidades de la fe: es el Espíritu Santo, de hecho, quién da vida a la Iglesia, guía sus pasos. Sin la presencia y la acción incesante del Espíritu Santo, la Iglesia no podría vivir y no podría cumplir con la tarea que Jesús resucitado le ha confiado de ir y hacer discípulos en todas las naciones (cf. Mt 28:18). Evangelizar es la misión de la Iglesia, no sólo de algunos, sino la mía, la tuya, nuestra misión. El apóstol Pablo exclamaba: "¡Ay de mí si no predicara el Evangelio!" (1 Cor 9,16). Cada uno de nosotros debe ser evangelizador, ¡sobre todo con la vida! Pablo VI subrayaba que "... evangelizar es la gracia y la vocación propia de la Iglesia, su identidad más profunda. Ella existe para evangelizar” (Esort. ap. Evangelii nuntiandi, 14). 

¿Quién es el verdadero motor de la evangelización en nuestra vida y en la Iglesia? Pablo VI escribía con claridad: "Es él, el Espíritu Santo que, hoy como al principio de la Iglesia, actúa en cada evangelizador que se deje poseer y conducir por Él, que le sugiere las palabras que a solas no podría encontrar, disponiendo a la vez la preparación de la mente de quien escucha para que sea receptivo a la Buena Nueva y al Reino anunciado" (ibid., 75). Para evangelizar, pues, es necesario una vez más abrirse a la acción del Espíritu de Dios, sin temor a lo que nos pida y a dónde nos guíe. ¡Confiémonos a Él! Él nos permitirá vivir y dar testimonio de nuestra fe, e iluminará el corazón de aquellos que nos encontremos. 

Esta ha sido la experiencia de Pentecostés, los Apóstoles reunidos con María en el Cenáculo, "aparecieron lenguas como de fuego que se repartieron y se posaron sobre cada uno de ellos, y todos fueron llenos del Espíritu Santo y comenzaron a hablar en otros idiomas, en la manera en que el Espíritu les daba que hablasen "(Hechos 2:3-4). El Espíritu Santo, al descender sobre los apóstoles, los hace salir de donde estaban encerrados por miedo, los hace salir de sí mismos, y los convierte en heraldos y testigos de las "grandes maravillas de Dios" (v. 11). Y esta transformación obrada por el Espíritu Santo se refleja en la multitud que acudió al lugar y que provenía "de todas las naciones que hay bajo el cielo" (v. 5), porque todo el mundo escucha las palabras de los apóstoles, como si estuvieran pronunciadas en su propia lengua (6). 

Este es un primer efecto importante de la acción del Espíritu Santo que guía e anima el anuncio del Evangelio: la unidad, la comunión. En Babel, según la Biblia, había comenzado la dispersión de los pueblos y la confusión de las lenguas, como resultado del acto de soberbia y de orgullo del hombre que quería construir con sus propias fuerzas, sin Dios, "una ciudad y una torre cuya cúspide llegara hasta el cielo "(Génesis 11:04). En Pentecostés, estas divisiones se superan. Ya no hay orgullo con Dios, ni cerrazón entre unos y otros, sino apertura hacia Dios: el salir para anunciar su Palabra: una nueva lengua, la del amor que el Espíritu Santo derrama en los corazones (cf. Rom 5,5), una lengua que todos pueden entender y que, una vez acogida, puede expresarse en cualquier vida y en todas las culturas. La lengua del Espíritu, la lengua del Evangelio es la lengua de la comunión, que invita a superar la cerrazón y la indiferencia, divisiones y conflictos. 

Todos debemos preguntarnos ¿cómo me dejo guiar por el Espíritu Santo, para que mi testimonio de fe sea de unidad y de comunión? ¿Llevo la palabra de reconciliación y de amor, que es el Evangelio, en los lugares donde yo vivo? A veces parece que se repita hoy lo que sucedió en Babel: divisiones, incapacidad para entenderse entre sí, rivalidad, envidia, egoísmo. ¿Yo que hago con mi vida? Creo unidad a mí alrededor, o divido, divido, divido con las críticas, la envidia. ¿Qué hago? Pensemos en ello. Llevar el Evangelio es proclamar y vivir, nosotros en primer lugar, la reconciliación, el perdón, la paz, la unidad, el amor que el Espíritu Santo nos da. Recordemos las palabras de Jesús: "En esto todos reconocerán que ustedes son mis discípulos: en el amor que se tengan los unos a los otros " (Jn 13:34-35). 

Un segundo elemento: el día de Pentecostés, Pedro, lleno del Espíritu Santo, se pone de pie "con los once" y "en voz alta" (Hechos 2:14), "con confianza" (v. 29) anuncia la buena nueva de Jesús, que dio su vida por nuestra salvación y que Dios lo resucitó de entre los muertos. Este es otro efecto de la acción del Espíritu Santo: el coraje de proclamar la novedad del Evangelio de Jesús a todos, con franqueza (parresia), en voz alta, en todo tiempo y en todo lugar. Y esto ocurre incluso hoy para la Iglesia y para cada uno de nosotros: del fuego de Pentecostés, de la acción del Espíritu Santo, se desprenden siempre nuevas energías de misión, nuevas formas para proclamar el mensaje de la salvación, nuevo valor para evangelizar. ¡No nos cerremos nunca a esta acción! ¡Vivamos con humildad y valentía el Evangelio! Demos testimonio de la novedad, la esperanza, la alegría que el Señor trae a la vida. Escuchemos en nosotros "la dulce y confortadora alegría de evangelizar" (Pablo VI, Exhortación Apostólica. Ap. Evangelii nuntiandi, 80). Porque evangelizar y anunciar a Jesús nos da alegría. En cambio el egoísmo nos da amargura, tristeza, nos lleva hacia abajo. Evangelizar nos lleva hacia arriba. 

Menciono sólo un tercer elemento, que, sin embargo, es particularmente importante: una nueva evangelización, una Iglesia que evangeliza debe comenzar siempre con la oración, con el pedir, como los Apóstoles en el Cenáculo, el fuego del Espíritu Santo. Sólo la relación fiel e intensa con Dios permite salir de la propia cerrazón y anunciar el Evangelio con parresia. Sin la oración nuestras acciones se convierten en vacío y nuestro anunciar no tiene alma, no está animado por el Espíritu. 

Queridos amigos, como dijo Benedicto XVI, hoy la Iglesia "siente sobre todo el viento del Espíritu Santo que nos ayuda, nos muestra el camino justo; y así, con nuevo entusiasmo, estamos en camino y damos gracias al Señor" (palabras en la Asamblea Ordinaria del Sínodo de los Obispos, 27 de octubre de 2012). 

Renovemos cada día la confianza en la acción del Espíritu Santo, la confianza que Él obra en nosotros, Él está dentro de nosotros. Él nos da el fervor apostólico, nos da la paz, nos da la alegría. Renovemos esta confianza, dejémonos guiar por Él, seamos hombres y mujeres de oración, que dan testimonio del Evangelio con valentía, convirtiéndose en instrumentos en nuestro mundo de la unidad y de la comunión de Dios. Gracias>>. (Traducción Radio Vaticano-Eduardo Rubió)