UNA NUEVA PRIMAVERA ESPIRITUAL


«Si se promueve la lectio divina con eficacia, estoy convencido de que producirá una nueva primavera espiritual en la Iglesia… La lectura asidua de la Sagrada Escritura acompañada por la oración permite ese íntimo diálogo en el que, a través de la lectura, se escucha a Dios que habla, y a través de la oración, se le responde con una confiada apertura del corazón… No hay que olvidar nunca que la Palabra de Dios es lámpara para nuestros pasos y luz en nuestro camino»

Benedicto XVI, 16 septiembre 2005


HISTORIA Y PASOS DE LA LECTIO DIVINA




INVOCACIÓN AL ESPÍRITU SANTO





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jueves, 26 de mayo de 2016

Lectio Divina: Viernes, 27 de Mayo, 2016: Evangelio según san Marcos 11, 11-25. (8ª Semana del Tiempo durante el Año - Ciclo C -)

Lectio Divina: 
Viernes, 27 Mayo, 2016

ORACIÓN

Señor, Padre misericordioso. Tú has elegido a algunos hijos tuyos para que anuncien tu amor en el mundo, y así haces posible que llegue a todos los pueblos el fruto sabroso de tu Presencia. Haz que nuestro fruto permanezca a través de nuestra comunión contigo y con tu Hijo Jesús; ayúdanos a acogerlo como al Amigo y Maestro que cada día entra en el templo santo de nuestra vida."  Que él renueve cada día su alianza con nosotros por nuestra fe y nuestra oración, que rebosen de confiado abandono. Amén.

LECTURA

Del Evangelio según San Marcos (11, 11-25)
 11 Y entró en Jerusalén, en el Templo, y después de observar todo a su alrededor, siendo ya tarde, salió con los Doce para Betania.
 12 Al día siguiente, saliendo ellos de Betania, sintió hambre.13 Y viendo de lejos una higuera con hojas, fue a ver si encontraba algo en ella; acercándose a ella, no encontró más que hojas; es que no era tiempo de higos.14 Entonces le dijo: "¡Que nunca jamás coma nadie fruto de ti!" Y sus discípulos oían esto.
15 Llegan a Jerusalén; y entrando en el Templo, comenzó a echar fuera a los que vendían y a los que compraban en el Templo; volcó las mesas de los cambistas y los puestos de los vendedores de palomas
16 y no permitía que nadie transportase cosas por el Templo.
17 Y les enseñaba, diciéndoles: "¿No está escrito: “Mi Casa será llamada Casa de oración para todas las gentes? “¡Pero vosotros la tenéis hecha una ”cueva de bandidos!".
18 Se enteraron de esto los sumos sacerdotes y los escribas y buscaban cómo podrían matarle; porque le tenían miedo, pues toda la gente estaba asombrada de su doctrina. 19 Y al atardecer, salía fuera de la ciudad.
20 Al pasar muy de mañana, vieron la higuera, que estaba seca hasta la raíz. 21 Pedro, recordándolo, le dice: "¡Rabí, mira!, la higuera que maldijiste está seca." 22 Jesús les respondió: "Tened fe en Dios. 23 Yo os aseguro que quien diga a este monte: "Quítate y arrójate al mar" y no vacile en su corazón sino que crea que va a suceder lo que dice, lo obtendrá. 24 Por eso os digo: todo cuanto pidáis en la oración, creed que ya lo habéis recibido y lo obtendréis. 25 Y cuando os pongáis de pie para orar, perdonad, si tenéis algo contra alguno, para que también vuestro Padre, que está en los cielos, os perdone vuestras ofensas."
Palabra del Señor

MEDITACIÓN

* “Jesús entró en Jerusalén, en el templo”. Una de las características de este pasaje es el continuo movimiento de de Jesús, expresado en la repetición alternativa de los verbos “entrar” y “salir” (vv. 11; 12; 15; 19). Realmente el Señor viene continuamente a nuestra vida, entra en nuestros espacios, en nuestra experiencia, pasa, anda entre nosotros y con nosotros, pero luego se va, se aleja, se deja buscar y esperar, y vuelve de nuevo y se deja encontrar. No desdeña entrar en la ciudad Santa, en el templo, ni tampoco dentro de nosotros, en nuestro corazón, ofreciéndonos su visita salvadora.
* “Sintió hambre”. El verbo usado por la pluma de Marcos es el mismo que usan Mateo y Lucas al narrar las tentaciones en el desierto (Mt 4, 2: Lc 4, 2), y pretende concretar una situación de debilidad, de fragilidad, de necesidad, de cansancio. Jesús busca algo más que un simple alimento para calmar su hambre; no es a la higuera a la que pide algo fuera de tiempo, sino que pide a su pueblo, a nosotros, el buen fruto del amor, que se sirve en la mesa de la alianza, del sí pronunciado con fe y con confianza.     
* “una higuera con hojas”. La figura de la higuera, que en este pasaje ocupa un lugar central, es un símbolo muy fuerte del pueblo elegido, Israel; del templo y del culto ofrecido en él a Dios; e incluso de nosotros mismos, si así lo aceptamos, es decir, de la verdad más profunda que hay en nuestro corazón.
Las hojas de la higuera remiten claramente a la experiencia de Adán en el jardín del Edén, a su implicación con el pecado, a su desnudez y a su vergüenza posterior. En realidad, al pararse ante la higuera mientras iba de camino hacia Jerusalén y dirigir su mirada a las hojas que ocultan la falta de fruto, Jesús desvela nuestra verdad y deja al desnudo nuestro corazón, no para condenarlo, sino para salvarlo, para curarlo. De hecho, el fruto de la higuera es dulce; el Señor, para hablar a nuestra vida, busca la dulzura del amor. De esta manera, la higuera estéril, priva de fruto y de vida, hace presente el tiempo vacío de sentido y profanado, usado no para la relación con Dios, sino para la huída y para el no-encuentro. Como sucedió a Adán, así sucedió a Israel y tal vez lo mismo nos sucede también a nosotros.
* “los que vendían y compraban”. La escena de la purificación del templo (vv. 15-17), que Marcos introduce entre los dos momentos del relato, anticipando la maldición de la higuera sin fruto, es muy fuerte y viva. Ahora se nos invita a prestar atención a verbos y vocablos como “echar fuera”, “volcó”, “no permitía”, “vendían”, “compraban”, “cambistas”, “vendedores”, “bandidos”, transportar cosas”. Jesús inaugura una economía nueva en la que “hemos sido vendidos sin precio y rescatados sin dinero” (Is 52, 3), “hemos sido rescatados no por dinero ni por regalos” (Is 45, 13) y “hemos sido liberados no a precio de plata y oro, sino con la sangre preciosa de Cristo, el cordero sin defecto y sin mancha” (1 P 1, 18-19).
*  “casa de oración”.  Desde el templo somos conducidos a la casa, Morada de Dios, donde el verdadero sacrificio es la oración, es decir, el encuentro con Él cara a cara, como los hijos con su Padre. Aquí no se compra nada, no hay dinero, sino sólo el don del corazón que se abre con toda confianza a la oración y a la fe.
*  “la higuera seca hasta la raíz”. Realmente estos son los nuevos temas que las palabras de Marcos quieren proponer a nuestra meditación mientras seguimos la lectura del pasaje. Es necesario salir del templo para entrar en la casa, es necesario salir de la compraventa para entrar en el don de la confianza: el árbol sin fruto está seco y parece estar a nuestro paso sólo para indicar el camino nuevo que hay que recorrer, en una nueva mañana (V, 20); un camino hacia Dios y hacia los hermanos.
* “tened fe sin vacilar”. Con esta hermosísima expresión Jesús nos enseña a descender a lo más profundo de nosotros mismos y a tantear nuestro corazón desde la verdad. El texto griego pone un verbo estupendo, que ha sido traducido como “vacilar” y que quiere expresar al respecto una ruptura interior, una división, un combate entre partes contrarias. De esta manera, Jesús nos invita a tener plena confianza en Él y en el Padre, a fin de evitar rompernos por dentro. Podemos acercarnos a Dios de manera plena y total, podemos estar en relación con Él, sin que sean necesarias hojas para enmascararnos, sin tener que contar monedas y calcular el precio a pagar, sin hacer compartimentos dentro de nosotros, sino ofreciéndonos totalmente a Él, tal como somos, los que somos, llevando en nosotros el fruto bueno y dulce  del amor.
*  “cuando os pongáis de pie para orar, perdonad”. No puede ser de otra manera: en la vida del cristiano, el término y el iniciar de nuevo el camino de la fe y de la oración se concretan en la relación con los hermanos y las hermanas, en el encuentro con ellos, en el diálogo, en el don recíproco. No existe oración, ni culto a Dios, ni templo santo, ni sacrificio agradable a Dios, no existe fruto ni dulzura, sin el amor hacia el hermano y la hermana. Marcos lo llama perdón, Jesús lo llama amor, que es el único fruto capaz de saciar nuestra hambre, de aliviar nuestro cansancio.
Algunas preguntas
*  Al meditar este pasaje, he encontrado dos figuras muy fuertes: la higuera y el templo, ambos sin fruto, sin vida y sin amor. He visto a Jesús que con su venida y con su obrar firme y seguro ha cambiado esta situación y ofrece un nuevo rostro de la vida. ¿Reconozco que necesito dejarme alcanzar por el Señor, dejarme tocar por Él? ¿Me veo, en alguno de los aspectos de mi vida, como la higuera estéril, sin fruto, o como el templo, lugar frío de comercio y de cálculos? ¿Siento dentro de mí el deseo de producir el fruto dulce del amor, de la amistad, del compartir? ¿Tengo hambre de orar, de tener una verdadera relación con el Padre?
* Siguiendo a Jesús a lo largo del camino, también yo puedo entrar en la nueva mañana de su Ley, de su enseñanza. ¿Reconozco las rupturas que hay en mi corazón? ¿En qué siento especialmente que estoy  dividido, inseguro y desorientado? ¿Por qué no consigo fiarme totalmente de mi Padre? ¿Por qué aún cojeo de los dos pies, como dice el profeta Elías (cfr. 1 R 18, 21)? ¡Yo sé que el Señor es Dios y por eso deseo seguirlo! Pero no yendo solo, sino abriendo el corazón a muchos hermanos y hermanas, ofreciéndome como amigo y compañero de viaje, para compartir la alegría y las fatigas, los miedos y el entusiasmo del camino; estoy seguro de que siguiendo al Señor seré feliz. Amén.

ORACIÓN FINAL

Señor, quiero cantar un canto nuevo.
Cantad al Señor un cántico nuevo,
resuene su alabanza en la asamblea de los fieles.
Que se alegre Israel por su creador,
los hijos de Sión por su rey.
Alabad su nombre con danzas,
cantadle con tambores y cítaras.
Porque el Señor ama a su pueblo
y adorna con la victoria a los humildes.
Que los fieles festejen su gloria
y canten jubilosos en filas:
con vítores a Dios en la boca
y espadas de dos filos en las manos.
                                                (Salmo 149)

martes, 26 de mayo de 2015

Lectio Divina (Método en 10 pasos): Miércoles, 27 de Mayo, 2015: Evangelio según San Marcos. 10, 32-45. : (8ª Semana del Tiempo Durante el año - Ciclo B -)

LECTIO DIVINA DEL EVANGELIO DE LA 8ª SEMANA DEL TIEMPO DURANTE EL AÑO: MIÉRCOLES 27 DE MAYO 2015: Memoria de San Agustín de Cantorbery, obispo. 

La "Lectio Divina"(Lectura Orante de la Palabra de Dios) es un método para leer, meditar, rezar, actuar y encarnar la Palabra de Dios en la vida diaria. El método consiste en 10 pasos progresivos muy fáciles de realizar y que permiten a cada cristiano entender y realizar la Voluntad de Dios.

1°. PREPARACIÓN:
Espíritu Santo, ilumina mi entendimiento, para que al leer y meditar el Evangelio de hoy, sienta la presencia de Dios Padre que se manifiesta a través de tu Palabra.
Abre mi corazón para darme cuenta del querer de Dios y la manera de hacerlo realidad en mis acciones de cada día. Instrúyeme en tus sendas para que, teniendo en cuenta tu Palabra, sea signo de tu presencia en el mundo. Amén

2°. LECTURA DEL EVANGELIO:
Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Marcos. 10, 32-45
Mientras iban de camino para subir a Jerusalén, Jesús se adelantaba a sus discípulos; ellos estaban asombrados y los que lo seguían tenían miedo. Entonces reunió nuevamente a los Doce y comenzó a decirles lo que le iba a suceder: “Ahora subimos a Jerusalén; allí el Hijo del hombre será entregado a los sumos sacerdotes y a los escribas. Lo condenarán a muerte y lo entregarán a los paganos: Ellos se burlarán de él, lo escupirán, lo azotarán y lo matarán. Y tres días después, resucitará”. Santiago y Juan, los hijos de Zebedeo, se acercaron a Jesús y le dijeron: “Maestro, queremos que nos concedas lo que te vamos a pedir”. Él les respondió: “¿Qué quieren que haga por ustedes?”. Ellos le dijeron: “Concédenos sentarnos uno a tu derecha y el otro a tu izquierda, cuando estés en tu gloria”. Jesús les dijo: “¡No saben lo que piden! ¿Pueden beber el cáliz que yo beberé y recibir el bautismo que yo recibiré?”. “Podemos”, le respondieron. Entonces Jesús agregó: “Ustedes beberán el cáliz que yo beberé y recibirán el mismo bautismo que yo. En cuanto a sentarse a mi derecha o a mi izquierda, no me toca a mí concederlo, sino que esos puestos son para quienes han sido destinados”. Los otros diez, que habían oído a Santiago y a Juan, se indignaron contra ellos. Jesús los llamó y les dijo: “Ustedes saben que aquéllos a quienes se considera gobernantes dominan a las naciones como si fueran sus dueños, y los poderosos les hacen sentir su autoridad. Entre ustedes no debe suceder así. Al contrario, el que quiera ser grande que se haga servidor de ustedes, y el que quiera ser el primero que se haga servidor de todos. Porque el mismo Hijo del hombre no vino para ser servido, sino para servir y dar su vida en rescate por una multitud”.
Palabra del Señor.

3°.MEDITACIÓN DEL EVANGELIO:
A. COMENTARIO INTRODUCTORIO

  • Camino a  Jerusalén, ya cerca de la ciudad, Jesús «va delante» consciente de su destino. Su muerte no es un accidente fortuito en su vida. El sube voluntariamente a Jerusalén, el lugar de su  Pasión.
  • En Jerusalén se manifestará plenamente el poder de Dios en la absoluta debilidad.
  • El final es la resurrección y en ese camino anuncia por tercera vez su pasión.
  • Al anuncio de la pasión sucederá la incomprensión, para dar paso a la enseñanza.
  • Con este trasfondo, la petición de “Santiago y Juan, los hijos de Zebedeo” pretende tergiversar el contenido del mensaje del Reino.
  • Los dos hermanos quieren sentarse a la derecha y a la izquierda, buscan lugares de poder.
  • Jesús plantea la entrega de la propia vida, y ellos de forma absurda pretenden el poder de los primeros puestos.
  • La petición viene muy bien presentada bajo forma de fidelidad, de adhesión y amistad, sentimientos que seguramente tendrían estos dos apóstoles, pero mezclados con su ambición personal, sus deseos de honores y poder.
  • Jesús tratará de hacerles comprender que el camino para alcanzar la gloria es el suyo. Para estos usará los símbolos el cáliz como imagen de la renuncia y el sacrificio y el bautismo como imagen de la purificación por la muerte y el comienzo a una nueva existencia.
  • Los “hijos del trueno” pidieron un trono de poder y Jesús les ofrece llevar adelante la causa del reino hasta la entrega de la propia vida.
  • Los otros diez se llenan de indignación, no porque creyeran que la petición hubiera sido inconveniente, sino porque esos dos se les habían adelantado.
  • Jesús aprovecha para anunciarles la verdad evangélica sobre la autoridad y el servicio.
  • Jesús con su respuesta pone una vez más la entrega de la propia vida como base de todo seguimiento Se pone a sí mismo como el modelo porque «El Hijo del Hombre no ha venido para ser servido, sino para servir y dar su vida en rescate por todos».
  • Para Jesús, el camino de la cruz no es ante todo “sufrir” sino “servir”. Y es la regla de la nueva comunidad de los discípulos.
  • El mismo Jesús con su vida, y en el acto supremo de entregarla libremente a la muerte, introduce esta novedad de la autoridad como servicio.
  • Servicio que es expresión de la libertad que da el auténtico amor.
  • Es libre quien sirve a Dios y a los hermanos, como Cristo, por amor.
  • Los cristianos no podemos entender la autoridad como la de “los jefes de los pueblos”, porque esos, según la dura descripción de Jesús «los tiranizan y los oprimen».
  • Si examinamos con honestidad y sinceridad nuestro ejercicio del poder, descubrimos que tendemos a dominar y no a servir, que en el pequeño o gran espacio en el que ejercemos nuestra autoridad nos comportamos como los que tiranizan y oprimen.
  • Los discípulos tenemos que entender toda autoridad como servicio y entrega por los demás: «el que quiera ser primero, sea esclavo de todos», exige muchas veces renuncia, esfuerzo, sacrificio. Como tiene que sacrificarse, el deportista para ganar, el labrador para cosechar, el estudiante para aprobar, los padres para sacar la familia adelante.
  • Si bien el mundo de hoy nos invita a huir del dolor y el sufrimiento, los que queremos seguir al Señor necesitamos aceptar su evangelio con la cruz pero....la propuesta de la cruz no se basa en la cruz misma asumida con una actitud masoquista, sino en la construcción de un mundo nuevo, que inevitablemente supone la cruz del trabajo, de la lucha, de la incomprensión y de la persecución.
  • Buscar los últimos lugares para ser servidor de todos, sólo tiene sentido desde la perspectiva y el ejemplo de Jesús que dando su vida, abrió paso a una nueva realidad de vida entre los hombres.

B. REFLEXIÓN DEL PAPA FRANCISCO.
«Juan y Santiago, le piden sentarse, en su gloria, uno a su derecha y otro a su izquierda, lo que provocó una discusión entre los demás sobre quién era el más importante en la Iglesia. La tentación de los discípulos es la misma de Jesús en el desierto, cuando el demonio se había acercado para proponerle otro camino. […]
Una Iglesia que solo piensa en los triunfos, en los éxitos, que no sabe aquella regla de Jesús: la regla del triunfo a través del fracaso, el fracaso humano, el fracaso de la Cruz. Y esta es una tentación que todos tenemos.
Recuerdo que una vez, que estaba en un momento oscuro de mi vida espiritual y le pedía una gracia al Señor. Luego me fui a predicar los ejercicios a unas religiosas y el último día se confiesan. Y vino a confesarse una monja anciana, con más de ochenta años, pero con los ojos claros y brillantes: era una mujer de Dios. Al final vi en ella a una mujer de Dios, a la que le dije: «Hermana, como penitencia, ore por mí, porque necesito una gracia. Si usted se lo pide al Señor, me la concederá con toda seguridad». Se detuvo un momento, como si orara, y me dijo: «Claro que el Señor le dará la gracia, pero no se engañe: lo hará a su divina manera». Esto me hizo muy bien. Sentir que el Señor siempre nos da lo que pedimos, pero a su divina manera. Y la divina manera es hasta el extremo. La divina manera consiste en la cruz, pero no por masoquismo: ¡no, no! Sino por amor. Por amor hasta el extremo".
Pidamos al Señor la gracia de no ser una iglesia a mitad de camino, una Iglesia triunfalista, de grandes éxitos, sino de ser una Iglesia humilde, que camina con decisión, como Jesús. Adelante, adelante, adelante... Un corazón abierto a la voluntad del Padre, como Jesús. Pidamos esta gracia. (Cf Homilía de Papa Francisco, 29 de mayo de 2013, en Santa Marta).

4°. ORACIÓN: Dialogo con el Divino Maestro
Ven, Espíritu de Jesús!
Enséñanos a vivir unidos,
ayúdanos a zanjar diferencias,
revélanos el mejor camino
para ser fieles al Padre.
Descubre nuestros errores,
nuestras falencias,
nuestros orgullos y pecados,
conviértenos.
Haz que vivamos para servir,
sin ansías de poder,
sin “transas” con el poder.
Enséñanos a andar junto al pueblo,
arrimando nuestra levadura,
que es tu vida,
tus opciones, tus preferencias.
Enséñanos a aprender de otros
que dan su vida
para que las cosas cambien
y haya más justicia en este mundo.

Espíritu de Jesús,
Espíritu Santo de Dios,
fuerza de vida nueva,
aliéntanos,
danos esperanza,
construye
un corazón nuevo en cada uno
para que hagamos juntos
la gran fraternidad
soñada, vivida, ofrecida
por la entrega de Jesús
y confirmada por el Padre
en la Resurrección.

Ven a nosotros,
para que aprendamos
a ser comunidad,
para que cambiemos de vida,
para que sigamos a Jesús,
¡Ven, Espíritu, Ven!
Amén

5°. CONTEMPLACIÓN: Silencio ante la Palabra.
6°. CONSOLACIÓN: Es sentir íntimamente el "gusto" de la Palabra de Dios.

7°. DISCERNIMIENTO: Pensar y Discernir la Palabra.
¿Aceptamos el evangelio de Jesús con todo?... ¿Incluido la Cruz?
¿Seguimos el ejemplo de Jesús que dio su vida?
¿Cómo entendemos la autoridad?

8°. COMPARTIR: Comparto la Palabra.
9°. DELIBERACIÓN: Tomo una decisión concreta iluminado por la Palabra.

10. ACCIÓN CONCRETA: Propósito del día.
Hoy voy  a revisar dónde guardo mi ropa para regalar algo de lo que no uso y especialmente lo que tengo de más....

SANTOS DE HOY - PIDAMOS LA INTERCESIÓN DE TODOS ELLOS
-Nuestra Señora de Valdejimena - Horcajo (Salamanca)
-San Acacio, mártir


-San Agustín de Canterbury, obispo
-San Alipio, mártir
-San Atanasio Bazzekuketta, mártir
-San Boecio, mártir
-San Bruno de Würzburg, obispo
-San Cirilo, mártir
-San Clemente, monje
-San Cuadrado, mártir
-San Dídimo, mártir
-San Elías, mártir
-San Estratónico, mártir
-San Eutropio de Orange, obispo
-San Evangelio, mártir
-San Fanuro, mártir
-San Federico, obispo y mártir
-San Gausberto, abad
-San Gonzaga Gonza, mártir
-San Hildeberto, obispo
-San Juan el Ruso, confesor
-San Julio Doróstoro de Misia, Mártir
-San Luciano, mártir
-San Oliverio, confesor
-San Ranulfo de Arras, mártir
-San Restituto de Roma, mártir
-San Símaco, mártir
-San Teopépido, mártir
-San Teraponto, mártir
-San Valencio, Mártir
-San Zótico, mártir
-Santa Bárbara Kim, mártir
-Santa Bárbara Yi, mártir
-Santa María Bartolomé, virgen
-Santa Restituta de Sora, mártir
-Santa Teodora, mártir


lunes, 26 de mayo de 2014

Lectio Divina: Martes, 27 de Mayo, 2014: Evangelio según San Juan 16,5-11. : (6ª Semana del Tiempo Pascua - Ciclo A - )


Lectio Divina: 
Martes, 27 Mayo, 2014  
(6ª Semana del Tiempo Pascua - Ciclo A - )
 
1) Oración inicial 
Te pedimos, Señor de misericordia, que los dones recibidos en esta Pascua den fruto abundante en toda nuestra vida. Por Jesucristo nuestro Señor.
2) Lectura Del santo Evangelio según Juan 16,5-11
Ahora me voy a aquel que me ha enviado, y ninguno de vosotros me pregunta: ‘¿A dónde vas?' Sino que por haberos dicho esto vuestros corazones se han llenado de tristeza. Pero yo os digo la verdad: Os conviene que yo me vaya; porque si no me voy, no vendrá a vosotros el Paráclito; pero si me voy, os lo enviaré; y cuando él venga, convencerá al mundo en lo referente al pecado, en lo referente a la justicia y en lo referente al juicio; en lo referente al pecado, porque no creen en mí; en lo referente a la justicia, porque me voy al Padre, y ya no me veréis; en lo referente al juicio, porque el Príncipe de este mundo está juzgado.
Palabra del Señor

Versión en Castellano:
Evangelio según San Juan 16,5-11. 
En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos:
"Ahora me voy al que me envió, y ninguno de ustedes me pregunta: '¿A dónde vas?'.
Pero al decirles esto, ustedes se han entristecido.
Sin embargo, les digo la verdad: les conviene que yo me vaya, porque si no me voy, el Paráclito no vendrá a ustedes. Pero si me voy, se lo enviaré.
Y cuando él venga, probará al mundo dónde está el pecado, dónde está la justicia y cuál es el juicio.
El pecado está en no haber creído en mí.
La justicia, en que yo me voy al Padre y ustedes ya no me verán.
Y el juicio, en que el Príncipe de este mundo ya ha sido condenado."
Palabra del Señor
3) Reflexión• Juan 16,5-7: Tristeza de los discípulos. Jesús, a partir de la comunicación artificiosa de su separación, provoca que la tristeza que los discípulos guardaban en el corazón aflore en ellos: “Ahora voy a aquel que me ha enviado y ninguno de vosotros me pregunta: ¿A dónde vas?”. Es evidente que separarse del estilo de vida aprendido junto a Jesús comporta para los discípulos un sufrimiento. Jesús insiste: “Es más, porque os he dicho esto, vuestro corazón se ha llenado de tristeza” (v.6). San Agustín explica así este sentimiento de abandono que invadía a los discípulos: “Les daba miedo el pensamiento de perder la presencia visible de Jesús… Su afecto humano se entristecía al pensar que sus ojos no experimentarían más el consuelo de verlo” (Comentario al evangelio de Juan, XCIV, 4). Jesús intenta disipar esta tristeza, causada por la disminución de su presencia, al revelar la finalidad de su marcha. Es decir, que si él no parte, el Paráclito no vendrá a ellos; pero si él muere para retornar al Padre, lo podrá enviar a los discípulos. La partida y la separación son condición previa para la venida del Paráclito: “pues si no me voy, no vendrá a vosotros el Consolador…” (v.7).
• Juan 16,8-11: Misión del Paráclito. Jesús continúa describiendo la misión del Paráclito. El término “Paráclito” significa “abogado”, es decir, apoyo, asistente. Aquí el Paráclito viene indicado como el acusador en un proceso que se realiza ante Dios, en el cual el imputado es el mundo, culpable de condenar a Jesús: “demostrará la culpa del mundo referente al pecado, a la justicia y al juicio” (v.8). El texto de la CEI (1967) traduce: “él convencerá al mundo”; el verbo griego elègkein significa que investigará, interrogará, pondrá a prueba: sacará a la luz la realidad, ofrecerá la prueba de la culpabilidad.
El objeto de la demostración es el pecado: él ofrecerá al mundo la prueba del pecado que ha cometido en lo que se refiere a Jesús y se lo manifestará. ¿De qué pecado se trata? El de la incredulidad (Jn 5,44ss; 6,36; 8,21.24.26; 10,31ss). Además, el haber pensado el mundo que Jesús es un pecador (Jn 9,24; 18,30) resulta ser una culpa inexcusable (Jn 15,21ss).
En segundo lugar, “demostrará” la culpabilidad del mundo ”respecto a la justicia”. En el plano jurídico, la noción de justicia que más concuerda con el texto es la que conlleva una declaración de culpabilidad o de inocencia en un juicio. En nuestro contexto, es la única vez que en el evangelio de Juan aparece el término “justicia”, en otros lugares aparece el de “justo”. En Jn 16,8 la justicia está unida a cuanto Jesús ha afirmado de sí mismo, es decir, a la finalidad por la que va al Padre. Con esta exposición explica su glorificación: Jesús va al Padre, está a punto de eclipsarse, y por tanto, los discípulos no podrán verlo más; está a punto de entregarse y de sumergirse totalmente en la voluntad del Padre. La glorificación de Jesús confirma su filiación divina y la aprobación por parte del Padre de la misión llevada a cabo por Jesús. Por tanto, el Espíritu demostrará directamente la justicia de Cristo (Jn 14,26; 15,26) al proteger a los discípulos y a la comunidad eclesial.
El mundo, que pensaba haber juzgado a Jesús condenándolo, ahora es condenado por “el príncipe de este mundo”, porque es el responsable de su crucifixión (13,2.27). Jesús, muriendo en la cruz, ha sido levantado (12,31) y ha vencido a Satanás. Ahora el Espíritu testificará a todos el sentido de la muerte de Jesús, que coincide con la caída de Satanás (Jn 12,32; 14,30; 16,33)
4) Para la reflexión personal• ¿Tenemos el mismo miedo y preocupación de perder a Jesús que tenían los discípulos?
• ¿Te dejas conducir por el Espíritu Paráclito que te lleva a identificar con verdad el error del mundo, te ayuda a adherirte a Jesús y te conduce a conocer la verdad sobre tí mismo?
5) Oración finalTe doy gracias, Señor, de todo corazón,
por haber escuchado las palabras de mi boca.
En presencia de los ángeles tañeré en tu honor,
me postraré en dirección a tu santo Templo. (Sal 138,1-2)

domingo, 26 de mayo de 2013

Lectio Divina : Lunes, 27 de Mayo, 2013 : Evangelio según San Marcos 10,17-27. : (8ª Semana del Tiempo Ordinario - Ciclo C -)


1) Oración inicial
Concédenos tu ayuda, Señor, para que el mundo progrese, según tus designios; gocen las naciones de una paz estable y tu Iglesia se alegre de poder servirte con una entrega confiada y pacífica. Por nuestro Señor.
 
2) Lectura
Del santo Evangelio según Marcos 10,17-27
Se ponía ya en camino cuando uno corrió a su encuentro y, arrodillándose ante él, le preguntó: «Maestro bueno, ¿qué he de hacer para tener en herencia vida eterna?» Jesús le dijo: «¿Por qué me llamas bueno? Nadie es bueno sino sólo Dios. Ya sabes los mandamientos: No mates, no cometas adulterio, no robes, no levantes falso testimonio, no seas injusto, honra a tu padre y a tu madre.» Él, entonces, le dijo: «Maestro, todo eso lo he guardado desde mi juventud.» Jesús, fijando en él su mirada, le amó y le dijo: «Una cosa te falta: anda, cuanto tienes véndelo y dáselo a los pobres y tendrás un tesoro en el cielo; luego, ven y sígueme.» Pero él, abatido por estas palabras, se marchó entristecido, porque tenía muchos bienes. Jesús, mirando a su alrededor, dice a sus discípulos: «¡Qué difícil es que los que tienen riquezas entren en el Reino de Dios!» Los discípulos quedaron sorprendidos al oírle estas palabras. Mas Jesús, tomando de nuevo la palabra, les dijo: «¡Hijos, qué difícil es entrar en el Reino de Dios! Es más fácil que un camello pase por el ojo de la aguja, que el que un rico entre en el Reino de Dios.» Pero ellos se asombraban aún más y se decían unos a otros: «Y ¿quién se podrá salvar?» Jesús, mirándolos fijamente, dice: «Para los hombres, imposible; pero no para Dios, porque todo es posible para Dios.» 
Palabra del Señor

3) Reflexión
• El evangelio de hoy narra dos cosas: (a) cuenta la historia del hombre rico que pregunta por el camino de la vida eterna (Mc 10,17-22), y (b) Jesús llama la atención sobre el peligro de las riquezas (Mc 10,23-27). El hombre rico no aceptó la propuesta de Jesús, pues era muy rico. Una persona rica está protegida por la seguridad que la riqueza le da. Tiene dificultad en abrir la mano y dejar escapar esta seguridad. Agarrada a las ventajas de sus bienes vive defendiendo sus propios intereses. Una persona pobre no acostumbra tener esta preocupación. Pero puede que tenga una cabeza de rico. Entonces, el deseo de riqueza crea en ella una dependencia y hace que esta persona se vuelva esclava del consumismo. Hay gente que tiene tantas actividades que ya no tiene tiempo para dedicarse al servicio del prójimo. Con esta problemática en la cabeza, tanto de las personas como de los países, vamos a meditar el texto del hombre rico.
• Marcos 10,17-19: La observancia de los mandamientos y la vida eterna. Alguien llega cerca de Jesús y le pregunta: “Maestro bueno, ¿qué he de hacer para tener en herencia la vida eterna?” El evangelio de Mateo informa que se trata de unjoven (Mt 19,20.22). Jesús responde bruscamente: “¿Por qué me llamas bueno? ¡Nadie es bueno, sino sólo Dios!” Jesús aleja la atención sobre si mismo y apunta hacia Dios, pues lo que importa es hacer la voluntad de Dios, revelar el Proyecto del Padre. En seguida, Jesús afirma: “Ya sabes los mandamientos: No mates, no cometas adulterio, no robes, no levantes falso testimonio, no seas injusto, honra a tu padre y a tu madre”. Es importante mirar bien la respuesta de Jesús. El joven había preguntado por la vida eterna. ¡Quería vivir cerca de Dios! Pero Jesús no menciona los tres primeros mandamientos que definen nuestra relación con Dios. Recuerda los mandamientos que hablan del respeto a la vida ¡cerca del prójimo!Para Jesús, sólo conseguimos estar bien con Dios, si estamos bien con el prójimo. No sirve de nada engañarse. La puerta para llegar a Dios es el prójimo.
• Marcos 10,20: Observar los mandamientos, ¿para qué sirve? El hombre responde diciendo que ya observaba los mandamientos desde su juventud. Lo que es curioso es lo siguiente. El había preguntado por el camino de la vida.Ahora, el camino de la vida era y sigue siendo: hacer la voluntad de Dios expresada en los mandamientos. Quiere decir que él observaba los mandamientos sin saber a qué servían. De lo contrario, no hubiera hecho la pregunta. Es como lo que ocurre a muchos católicos de hoy: no saben decir para qué sirve ser católico. ”Nací en un país católico, ¡por esto soy católico!” ¡Cosa de costumbre!
• Marcos 10,21-22: Compartir los bienes con los pobres y seguir a Jesús.Oyendo la respuesta del joven: “Jesús fijando en él su mirada, le amó y le dijo: «Una cosa te falta: anda, cuanto tienes véndelo y dáselo a los pobres y tendrás un tesoro en el cielo; luego, ven y sígueme.» La observancia de los mandamientos es apenas el primer grado de una escalera que va más allá y más alto. ¡Jesús pide más! La observancia de los mandamientos prepara a la persona para que pueda llegar a la entrega total de sí a favor del prójimo. Jesús pide mucho, pero lo pide con mucho amor. El joven no aceptó la propuesta de Jesús y se fue “porque tenía muchos bienes”.
• Marcos 10,23-27: El camello y el ojo de la aguja. Después de que el joven se fuera, Jesús comentó su decisión: ¡Qué difícil es que los que tenga riquezas entren en el Reino de los Cielos! Los discípulos quedaron asombrados. Jesús repite la misma frase y añade: ¡Qué difícil es entrar en el Reino de Dios! Es más fácil que un camello pase por el ojo de la aguja, que el que un rico entre en el Reino de Dios.» La expresión “entrar en el Reino” indica no sólo y en primer lugar la entrada en el cielo después de la muerte, sino también y sobre todo la entrada en comunidad alrededor de Jesús. La comunidad es y debe ser una muestra del Reino. La alusión a la imposibilidad de que un camello pase por el ojo de la agujaviene de un proverbio popular de la época usado por el pueblo para decir que una cosa era humanamente imposible. Los discípulos quedaron desconcertados ante la afirmación de Jesús y se preguntaban unos a otros: "¿Y quién se podrá salvar?" Señal de que no habían entendido la respuesta de Jesús al joven rico:“Va, vende todos sus bienes y dalos a los pobres, luego ven y ¡sígueme!” El joven había observado los mandamientos desde su juventud, pero sin entender el porqué de la observancia. Algo semejante estaba aconteciendo con los discípulos. Ellos habían abandonado ya todos los bienes según había pedido Jesús al joven rico, pero ¡sin entender el porqué del abandono! Si lo hubiesen entendido no se hubiesen quedado asombrados ante la exigencia de Jesús. Cuando la riqueza o el deseo de la riqueza ocupan el corazón y la mirada, la persona deja de percibir el sentido del evangelio. ¡Sólo Dios puede ayudar! Jesús mira a los discípulos y dice: "Para los hombres, imposible, pero no para Dios. ¡Porque todo es posible para Dios!"
4) Para la reflexión personal
• Una persona que vive preocupada con su riqueza o que vive adquiriendo las cosas de la propaganda de la tele, ¿puede liberarse de todo para seguir a Jesús y vivir en paz en una comunidad cristiana? ¿Es posible? ¿Qué piensas tú? ¿Cómo lo haces tú?
• ¿Conoces a alguien que consiguió dejarlo todo por el Reino? ¿Qué significa hoy para nosotros: “Va, vende todo, dalo a los pobres”? ¿Cómo entender y practicar hoy a los consejos que Jesús dio al joven rico?
5) Oración final
Doy gracias a Yahvé de todo corazón,
en la reunión de los justos y en la comunidad.
Grandes son las obras de Yahvé,
meditadas por todos que las aman. (Sal 111,1-2)