UNA NUEVA PRIMAVERA ESPIRITUAL


«Si se promueve la lectio divina con eficacia, estoy convencido de que producirá una nueva primavera espiritual en la Iglesia… La lectura asidua de la Sagrada Escritura acompañada por la oración permite ese íntimo diálogo en el que, a través de la lectura, se escucha a Dios que habla, y a través de la oración, se le responde con una confiada apertura del corazón… No hay que olvidar nunca que la Palabra de Dios es lámpara para nuestros pasos y luz en nuestro camino»

Benedicto XVI, 16 septiembre 2005


HISTORIA Y PASOS DE LA LECTIO DIVINA




INVOCACIÓN AL ESPÍRITU SANTO





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miércoles, 29 de mayo de 2013

Lectio Divina : Jueves, 30 de Mayo, 2013 : Evangelio según San Marcos 10, 46-52. : (8ª Semana del Tiempo Ordinario - Ciclo C -)


1) Oración inicial
Concédenos tu ayuda, Señor, para que el mundo progrese, según tus designios; gocen las naciones de una paz estable y tu Iglesia se alegre de poder servirte con una entrega confiada y pacífica. Por nuestro Señor.
2) Lectura
Del santo Evangelio según Marcos 10,46-52
Llegan a Jericó. Y cuando salía de Jericó, acompañado de sus discípulos y de una gran muchedumbre, el hijo de Timeo (Bartimeo), un mendigo ciego, estaba sentado junto al camino. Al enterarse de que era Jesús de Nazaret, se puso a gritar: «¡Hijo de David, Jesús, ten compasión de mí!» Muchos le increpaban para que se callara. Pero él gritaba mucho más: «¡Hijo de David, ten compasión de mí!» Jesús se detuvo y dijo: «Llamadle.» Llaman al ciego, diciéndole: «¡Ánimo, levántate! Te llama.» Y él, arrojando su manto, dio un brinco y vino ante Jesús. Jesús, dirigiéndose a él, le dijo: «¿Qué quieres que te haga?» El ciego le dijo: «Rabbuní, ¡que vea!» Jesús le dijo: «Vete, tu fe te ha salvado.» Y al instante recobró la vista y le seguía por el camino.
Palabra del Señor
3) Reflexión
• El evangelio de hoy describe la curación del ciego Bartimeo (Mc 10,46-52) que encierra la larga instrucción de Jesús sobre la Cruz. Al inicio de la instrucción, había la curación de un ciego anónimo (Mc 8,22-26). Las dos curaciones de ciegos son el símbolo de lo que pasaba entre Jesús y los discípulos.
• Marcos 10,46-47: El grito del ciego Bartimeo. Finalmente, después de una larga travesía, Jesús y los discípulos llegan a Jericó, última parada antes de la subida a Jerusalén. El ciego Bartimeo está sentado junto al camino. No puede participar en la procesión que acompaña a Jesús. Pero grita, invocando la ayuda de Jesús:“¡Jesús, hijo de David, ten piedad de mí!”. A lo largo de los siglos, mediante la práctica de los monjes del desierto, esta invocación del pobre Bartimeo llegó a ser aquello que se tiene la costumbre de llamar “La oración de Jesús”. Los monjes lo repiten con los labios, sin parar, y va de los labios al corazón. La persona, dopo poco tiempo, no reza ya, sino que toda ella se vuelve oración.
• Marcos 10,48-51: Jesús escucha el grito del ciego. El grito del pobre incomoda. Los que van en procesión tratan de acallarlo. Pero “¡él gritaba mucho más!” Y Jesús, ¿qué hace? El escucha el grito del pobre, se para y ¡manda llamarle! Los que querían hacer callar el grito incómodo del pobre, ahora, a petición de Jesús, se ven obligados a llevar al pobre ante Jesús: “Animo. Levántate. Te llama". Bartimeo deja todo y va hacia Jesús. No tiene mucho. Apenas un manto. Era lo que tenía para cubrir su cuerpo (cf. Ex 22,25-26). Era su seguridad, ¡su tierra! Jesús pregunta: “¿Qué quieres que te haga?” No basta gritar. Hay que saber el porqué uno grita. “¡Rabbuni” Maestro! ¡Que vea!” Bartimeo había invocado a Jesús con ideas no del todo correctas, pues el título “Hijo de David” no era muy bueno. Jesús mismo lo había criticado (Mc 12,35-37). Pero Bartimeo tenía más fe en Jesús que en sus propias ideas. Dio en el blanco. No fue exigente como Pedro. Supo entregar su vida, aceptando a Jesús, sin imponer condiciones, y el milagro aconteció.
• Marcos 10,52: Tu fe te ha salvado. Jesús le dijo: "Vete, tu fe te ha salvado." En ese mismo instante, Bartimeo empezó a ver de nuevo y seguía a Jesús por el camino, su curación es fruto de su fe en Jesús. Curado, lo deja todo, sigue a Jesús por el camino y sube con él hacia el Calvario en Jerusalén. Bartimeo se vuelve discípulo modelo para todos nosotros que queremos “seguir a Jesús por el camino” en dirección hacia Jerusalén. En esta decisión de caminar con Jesús está la fuente del valor y la semilla de la victoria sobre la cruz. Pues la cruz no es una fatalidad, ni una exigencia de Dios. Es la consecuencia del compromiso asumido con Dios: servir a los hermanos y no aceptar el privilegio.
• La fe es una fuerza que transforma a las personas. La curación del ciego Bartimeo aclara un aspecto muy importante de cómo debe ser la fe en Jesús. Pedro había dicho a Jesús: “¡Tú eres el Cristo!” (Mc 8,29). Su doctrina era correcta, porque Jesús es el Cristo, el Mesías. Pero cuando Jesús dice que el Mesías ha de sufrir, Pedro reacciona y no acepta. Pedro tiene una doctrina correcta, pero se fe en Jesús no lo era mucho. Por el contrario, Bartimeo, había invocado a Jesús con el título de “¡Hijo de David!” (Mc 10,47). A Jesús no le gustaba mucho este título (Mc 12,35-37). Así que, aún invocando a Jesús con una doctrina no del todo correcta, Bartimeo tiene fe ¡y es curado! Diferentemente de Pedro (Mc 8,32-33), cree más en Jesús que en las ideas que tenía sobre Jesús. Se convierte, lo deja todo y sigue a Jesús por el camino hacia el Calvario. (Mc 10,52). La comprensión total del seguimiento de Jesús, no se obtiene por la instrucción teórica, sino por el compromiso práctico, caminando con él por el camino del servicio y de la gratuidad, desde Galilea hasta Jerusalén. Quien insiste en mantener la idea de Pedro, es decir, del Mesías glorioso sin la cruz, no va a entender nada de Jesús y nunca llegará a tener una actitud de verdadero discípulo. Quien sabe creer en Jesús y hacer “entrega de sí” (Mc 8,35), aceptar “ser el último” (Mc 9,35), “beber el cáliz y cargar con su cruz” (Mc 10,38), éste, al igual que Bartimeo, aún teniendo ideas no enteramente correctas, logrará entender y “seguirá a Jesús por el camino” (Mc 10,52). En esta certeza de caminar con Jesús está la fuente de la audacia y la semilla de la victoria sobre la cruz.

4) Para la reflexión personal
• Una pregunta indiscreta: “Yo, en mi forma de vivir la fe, ¿soy como Pedro o como Bartimeo?
• Hoy, en la iglesia, la mayoría de la gente ¿es como Pedro o como Bartimeo?

5) Oración final
Pues bueno es Yahvé y eterno su amor,
su lealtad perdura de edad en edad. (Sal 100,5)

martes, 28 de mayo de 2013

Lectio Divina : Miércoles, 29 de Mayo, 2013 : Evangelio según San Marcos 10, 32-45. : (8ª Semana del Tiempo Ordinario - Ciclo C -)


1) Oración inicial
Concédenos tu ayuda, Señor, para que el mundo progrese, según tus designios; gocen las naciones de una paz estable y tu Iglesia se alegre de poder servirte con una entrega confiada y pacífica. Por nuestro Señor.

2) Lectura
Del santo Evangelio según Marcos 10,32-45
Iban de camino subiendo a Jerusalén, y Jesús marchaba delante de ellos; ellos estaban sorprendidos y los que le seguían tenían miedo. Tomó otra vez a los Doce y comenzó a decirles lo que le iba a suceder: «Mirad que subimos a Jerusalén, y el Hijo del hombre será entregado a los sumos sacerdotes y a los escribas; le condenarán a muerte y le entregarán a los gentiles, y se burlarán de él, le escupirán, le azotarán y le matarán, y a los tres días resucitará.» Se acercan a él Santiago y Juan, los hijos de Zebedeo, y le dicen: «Maestro, queremos nos concedas lo que te pidamos.» Él les dijo: «¿Qué queréis que os conceda?» Ellos le respondieron: «Concédenos que nos sentemos en tu gloria, uno a tu derecha y otro a tu izquierda.» Jesús les dijo: «No sabéis lo que pedís. ¿Podéis beber la copa que yo voy a beber, o ser bautizados con el bautismo con que yo voy a ser bautizado?» Ellos le dijeron: «Sí, podemos.» Jesús les dijo: «La copa que yo voy a beber, sí la beberéis y también seréis bautizados con el bautismo con que yo voy a ser bautizado; pero, sentarse a mi derecha o a mi izquierda no es cosa mía el concederlo, sino que es para quienes está preparado.» Al oír esto los otros diez, empezaron a indignarse contra Santiago y Juan. Jesús, llamándoles, les dice: «Sabéis que los que son tenidos como jefes de las naciones, las dominan como señores absolutos y sus grandes las oprimen con su poder. Pero no ha de ser así entre vosotros, sino que el que quiera llegar a ser grande entre vosotros, será vuestro servidor, y el que quiera ser el primero entre vosotros, será esclavo de todos, que tampoco el Hijo del hombre ha venido a ser servido, sino a servir y a dar su vida como rescate por muchos.»
Palabra del Señor
3) Reflexión
• El evangelio de hoy presenta el tercer anuncio de la pasión y, de nuevo, como en las veces anteriores, muestra la incoherencia de los discípulos (cf. Mc 8,31-33 e Mc 9,30-37). Mientras que Jesús insistía en el servicio y en la entrega de su vida, ellos seguían discutiendo sobre los primeros puestos en el Reino, uno a la derecha y el otro a la izquierda del trono. Y todo esto indica que los discípulos ¡seguían ciegos! Señal de que la ideología dominante de la época había penetrado profundamente en su mentalidad. A pesar de la convivencia de varios años con Jesús, todavía no habían renovado su manera de ver las cosas. Miraban hacia Jesús con la vieja mirada. Querían una retribución por el hecho de seguir a Jesús.
• Marcos 10,32-34: El tercer anuncio de la pasión. Ellos van camino de Jerusalén. Jesús los precede. Tiene prisa. Sabe que van a matarlo. El profeta Isaías lo había anunciado ya. (Is 50,4-6; 53,1-10). Su muerte no es fruto de un destino ciego o de un plan ya preestablecido, sino que es la consecuencia del compromiso asumido con la misión que recibió del Padre al lado de los excluidos de su tiempo. Por esto, Jesús alerta a los discípulos sobre la tortura y la muerte a la que se va a enfrentar, allí en Jerusalén. Pues el discípulo tiene que seguir a su maestro, aunque fuera para sufrir como él. Los discípulos estaban espantados, y los que le seguían estaban con miedo. No entendían lo que estaba aconteciendo. El sufrimiento no se combinaba con la idea que ellos tenían del mesías.
• Marcos 10,35-37: Piden el primer puesto. Los discípulos no sólo no entendían, sino que seguían con sus ambiciones personales. Santiago y Juan piden un lugar preferencial en la gloria del Reino, uno a la derecha y el otro a la izquierda de Jesús. Quieren ¡adelantarse a Pedro! No entienden la propuesta de Jesús. Estaban preocupados sólo por sus propios intereses. Esto refleja el enfrentamiento y las tensiones que existían en las comunidades, en el tiempo de Marcos, y que existen hasta hoy en nuestras comunidades. En el evangelio de Mateo es la madre de Santiago y de Juan la que pide para los hijos (Mt 20,20). Probablemente, ante la difícil situación de pobreza y de falta de empleo creciente en aquella época, la madre intercede por los hijos e intenta garantizar el que tengan un empleo en la venida del Reino del que Jesús hablaba tanto.
• Marcos 10,38-40: La respuesta de Jesús. Jesús reacciona con firmeza: “No sabéis lo que pedís”. Y pregunta si son capaces de beber el cáliz que él, Jesús, beberá, y si están dispuestos a recibir el bautismo que él va a recibir. ¡Es el cáliz del sufrimiento, el bautismo de sangre! Jesús quiere saber si ellos, en vez de un lugar destacado, aceptan entregar la vida hasta la muerte. Los dos responden:“¡Podemos!” Parece una respuesta de labios para fuera, pues a los pocos días, abandonarán a Jesús y lo dejarán solo en la hora del sufrimiento (Mc 14,50). Ellos no tienen mucha conciencia crítica, ni perciben su realidad personal. Cuanto al lugar destacado, de honra, en el Reino al lado de Jesús, quien lo da es el Padre. Lo que el Jesús tiene para ofrecer es el cáliz y el bautismo, el sufrimiento y la cruz.
• Marcos 10,41-44: Entre vosotros no sea así. Al final de la instrucción sobre la Cruz, Jesús habla, de nuevo, sobre el ejercicio del poder (Mc 9,33-35). En aquel tiempo, los que detenían el poder en el Imperio Romano no tenían en cuenta a la gente. Actuaban según entendían (Mc 6,17-29). El Imperio Romano controlaba el mundo y lo mantenía sometido por la fuerza de las armas y, así, a través de tributos, impuestos y tasas, conseguía concentrar la riqueza de la gente en mano de pocos allá en Roma. La sociedad estaba caracterizada por el ejercicio represivo y abusivo del poder. Jesús tenía otra propuesta. Dice: “¡Entre vosotros no ha de ser así! El que quiera ser grande entre vosotros, será vuestro servidor.”El enseña contra los privilegios y contra la rivalidad. Invierte el sistema e insiste en el servicio como remedio en contra de la ambición personal. La comunidad tiene que presentar una alternativa para la convivencia humana.
• Marcos 10,45: El resumen de la vida de Jesús. Jesús define su misión y su vida: “El Hijo del hombre no ha venido a ser servido, sino a servir y a dar su vida como rescate por muchos”. Jesús es el Mesías Siervo, anunciado por el profeta Isaías (cf. Is 42,1-9; 49,1-6; 50,4-9; 52,13-53,12). Aprendió de su madre que dijo al ángel: “¡He aquí la esclava del Señor!” (Lc 1,38). Propuesta totalmente nueva para la sociedad de aquel tiempo. En esta frase en la que él define su vida, aparecen los tres títulos más antiguos, usados por los primeros cristianos para expresar y comunicar a los demás lo que Jesús quería indicar al usarlos: Hijo del Hombre, Siervo de Yavé, Rescate de los excluidos (libertador, salvador). Humanizar la vida, Servir a los hermanos y a las hermanas, Acoger a los excluidos.

4) Para la reflexión personal
• Santiago y Juan pidieron el primer puesto en el Reino. Hoy mucha gente reza a Dios pidiendo dinero, promoción, sanación, éxito. Yo, ¿qué es lo que busco en mi relación con Dios y qué le pido en la oración?
• Humanizar la vida, Servir a los hermanos y a las hermanas, Acoger a los excluidos. Es el programa de Jesús, y nuestro programa. ¿Cómo lo estoy llevando a cabo?

5) Oración final
Yahvé ha dado a conocer su salvación,
ha revelado su justicia a las naciones;
se ha acordado de su amor y su lealtad
para con la casa de Israel. (Sal 98,2-3)

Lectio Divina : Martes, 28 de Mayo, 2013 : Evangelio según San Marcos 10,28-31. : (8ª Semana del Tiempo Ordinario - Ciclo C -)



1) Oración inicial
Concédenos tu ayuda, Señor, para que el mundo progrese, según tus designios; gocen las naciones de una paz estable y tu Iglesia se alegre de poder servirte con una entrega confiada y pacífica. Por nuestro Señor.
 
2) Lectura
Del santo Evangelio según Marcos 10,28-31
Pedro se puso a decirle: «Ya lo ves, nosotros lo hemos dejado todo y te hemos seguido.» Jesús dijo: «Yo os aseguro: nadie que haya dejado casa, hermanos, hermanas, madre, padre, hijos o hacienda por mí y por el Evangelio, quedará sin recibir el ciento por uno: ahora, al presente, casas, hermanos, hermanas, madres, hijos y hacienda, con persecuciones; y en el mundo venidero, vida eterna. Pero muchos primeros serán últimos y los últimos, primeros.»
Palabra del señor
 
3) Reflexión
• En el evangelio de ayer, Jesús hablaba de la conversión que tiene que existir en la relación de los discípulos con los bienes materiales: desprenderse de las cosas, venderlo todo, darlo a los pobres y seguir a Jesús. Es decir, al igual que Jesús, vivir en una total gratuidad, entregando la propia vida a Dios y poniéndola en sus manos al servicio de los hermanos y de las hermanas (Mc 10,17-27). En el evangelio de hoy, Jesús explica mejor cómo debe ser esta vida de gratuidad y de servicio de los que abandonan todo por Jesús y por el Evangelio (Mc 10,28-31).
• Marcos 10,28-31: El ciento por uno, pero con persecuciones. Pedro observa:"Ya lo ves, nosotros hemos dejado todo y te seguimos". Es como si dijera: “Hicimos lo que el Señor pidió al joven rico. Lo dejamos todo y te seguimos. ¿Nos explica cómo debe ser nuestra vida?” Pedro quiere que Jesús explicite un poco más el nuevo modo de vivir con espíritu de gratuidad y de servicio. La respuesta de Jesús es bonita, profunda y simbólica: "Yo os aseguro: nadie que haya dejado casa, hermanos, hermanas, madre, padre, hijos o hacienda por mí y por el Evangelio, quedará sin recibir el ciento por uno: ahora, al presente, casas, hermanos, hermanas, madres, hijos y hacienda, con persecuciones; y en el mundo venidero, vida eterna”. El tipo de vida que resulta de la entrega de todo es lo que Jesús quiere realizar: (a) Ensancha la familia y crea comunidad, pues aumenta cien veces el número de hermanos y hermanas. (b) Hace que los bienes se compartan, pues todos tendrán cien veces más casas y campos. La providencia divina se encarna y pasa por la organización fraterna, donde todo es de todos y no habrá más necesitados. Ellos cumplen la ley de Dios que pide “entre vosotros no haya pobres” (Dt 15,4-11). Fue lo que hicieron los primeros cristianos (He 2,42-45). Es la vivencia perfecta del servicio y de la gratuidad. (c) No deben esperar ninguna ventaja en cambio, ni seguridad, ni promoción de nada. Por el contrario, en esta vida tendrán todo esto, pero con persecuciones. Pues los que en este mundo organizado a partir del egoísmo y de los intereses de grupos y personas, viven a partir del amor gratuito y de la entrega de sí, éstos, al igual que Jesús, serán crucificados. (d) Serán perseguidos en este mundo, pero, en el mundo futuro tendrán la vida eterna de la que hablaba el joven rico.
• Jesús y la opción por los pobres. Un doble cautiverio marcaba la situación de la gente en la época de Jesús: el cautiverio de la política de Herodes, apoyada por el Imperio Romano y mantenida por todo un sistema bien organizado de exploración y de represión, y el cautiverio de la religión oficial, mantenida por las autoridades religiosas de la época. Por esto, el clan, la familia, la comunidad, se estaba desintegrando y una gran parte de la gente vivía excluida, marginada, sin techo, sin religión, sin sociedad. Por esto había varios movimientos que, al igual que Jesús, buscaban una nueva manera de vivir y convivir en comunidad: esenios, fariseos y, más tarde, los celotes. Dentro de la comunidad de Jesús, sin embargo, había algo nuevo que marcaba la diferencia con los otros grupos. Era la actitud ante los pobres y excluidos. Las comunidades de los fariseos vivíanseparadas. La palabra “fariseo” quiere decir “separado”. Vivían separadas del pueblo impuro. Muchos fariseos consideraban al pueblo como ignorante y maldito (Jn 7,49), lugar de pecado (Jn 9,34). Jesús y su comunidad, por el contrario, vivían mezclados con las personas excluidas, consideradas impuras: publicanos, pecadores, prostitutas, leprosos (Mc 2,16; 1,41; Lc 7,37). Jesús reconoce la riqueza y el valor que los pobres poseen (Mt 11,25-26; Lc 21,1-4). Los proclama felices porque el Reino es de ellos, de los pobres (Lc 6,20; Mt 5,3). Define su propia misión como “anunciar la Buena Nueva a los pobres” (Lc 4, 18). El mismo vive como pobre. No posee nada suyo, ni siquiera una piedra donde reclinar la cabeza (Lc 9,58). Y a quien quiere seguirle para vivir con él, manda escoger: ¡o Dios, o el dinero! (Mt 6,24). ¡Manda hacer la opción por los pobres! (Mc 10,21) La pobreza que caracterizaba la vida de Jesús y de los discípulos, caracterizaba también la misión. Al contrario d los otros misioneros (Mt 23,15), los discípulos y las discípulas de Jesús no podían llevar nada, ni oro, ni plata, ni dos túnicas, ni saco, ni sandalias (Mt 10,9-10). Debían confiar en la hospitalidad (Lc 9,4; 10,5-6). Y en caso de que fueran acogidos por la gente, debían trabajar como todo el mundo y vivir de lo que recibían a cambio (Lc 10,7-8). Además de esto, debían ocuparse de los enfermos y necesitados (Lc 10,9; Mt 10,8). Entonces podían decir a la gente: “¡El Reino de Dios ha llegado!” (Lc 10,9).
4) Para la reflexión personal
• En tu vida, ¿cómo acoges la propuesta de Pedro: “Dejamos todo y te seguimos”?
• Compartir, gratuidad, servicio, acogida a los excluidos son signos del Reino. ¿Cómo los vivo hoy?
5) Oración final
Los confines de la tierra han visto
la salvación de nuestro Dios.
¡Aclama a Yahvé, tierra entera,
gritad alegres, gozosos, cantad! (Sal 98,3-4)

domingo, 26 de mayo de 2013

Lectio Divina : Lunes, 27 de Mayo, 2013 : Evangelio según San Marcos 10,17-27. : (8ª Semana del Tiempo Ordinario - Ciclo C -)


1) Oración inicial
Concédenos tu ayuda, Señor, para que el mundo progrese, según tus designios; gocen las naciones de una paz estable y tu Iglesia se alegre de poder servirte con una entrega confiada y pacífica. Por nuestro Señor.
 
2) Lectura
Del santo Evangelio según Marcos 10,17-27
Se ponía ya en camino cuando uno corrió a su encuentro y, arrodillándose ante él, le preguntó: «Maestro bueno, ¿qué he de hacer para tener en herencia vida eterna?» Jesús le dijo: «¿Por qué me llamas bueno? Nadie es bueno sino sólo Dios. Ya sabes los mandamientos: No mates, no cometas adulterio, no robes, no levantes falso testimonio, no seas injusto, honra a tu padre y a tu madre.» Él, entonces, le dijo: «Maestro, todo eso lo he guardado desde mi juventud.» Jesús, fijando en él su mirada, le amó y le dijo: «Una cosa te falta: anda, cuanto tienes véndelo y dáselo a los pobres y tendrás un tesoro en el cielo; luego, ven y sígueme.» Pero él, abatido por estas palabras, se marchó entristecido, porque tenía muchos bienes. Jesús, mirando a su alrededor, dice a sus discípulos: «¡Qué difícil es que los que tienen riquezas entren en el Reino de Dios!» Los discípulos quedaron sorprendidos al oírle estas palabras. Mas Jesús, tomando de nuevo la palabra, les dijo: «¡Hijos, qué difícil es entrar en el Reino de Dios! Es más fácil que un camello pase por el ojo de la aguja, que el que un rico entre en el Reino de Dios.» Pero ellos se asombraban aún más y se decían unos a otros: «Y ¿quién se podrá salvar?» Jesús, mirándolos fijamente, dice: «Para los hombres, imposible; pero no para Dios, porque todo es posible para Dios.» 
Palabra del Señor

3) Reflexión
• El evangelio de hoy narra dos cosas: (a) cuenta la historia del hombre rico que pregunta por el camino de la vida eterna (Mc 10,17-22), y (b) Jesús llama la atención sobre el peligro de las riquezas (Mc 10,23-27). El hombre rico no aceptó la propuesta de Jesús, pues era muy rico. Una persona rica está protegida por la seguridad que la riqueza le da. Tiene dificultad en abrir la mano y dejar escapar esta seguridad. Agarrada a las ventajas de sus bienes vive defendiendo sus propios intereses. Una persona pobre no acostumbra tener esta preocupación. Pero puede que tenga una cabeza de rico. Entonces, el deseo de riqueza crea en ella una dependencia y hace que esta persona se vuelva esclava del consumismo. Hay gente que tiene tantas actividades que ya no tiene tiempo para dedicarse al servicio del prójimo. Con esta problemática en la cabeza, tanto de las personas como de los países, vamos a meditar el texto del hombre rico.
• Marcos 10,17-19: La observancia de los mandamientos y la vida eterna. Alguien llega cerca de Jesús y le pregunta: “Maestro bueno, ¿qué he de hacer para tener en herencia la vida eterna?” El evangelio de Mateo informa que se trata de unjoven (Mt 19,20.22). Jesús responde bruscamente: “¿Por qué me llamas bueno? ¡Nadie es bueno, sino sólo Dios!” Jesús aleja la atención sobre si mismo y apunta hacia Dios, pues lo que importa es hacer la voluntad de Dios, revelar el Proyecto del Padre. En seguida, Jesús afirma: “Ya sabes los mandamientos: No mates, no cometas adulterio, no robes, no levantes falso testimonio, no seas injusto, honra a tu padre y a tu madre”. Es importante mirar bien la respuesta de Jesús. El joven había preguntado por la vida eterna. ¡Quería vivir cerca de Dios! Pero Jesús no menciona los tres primeros mandamientos que definen nuestra relación con Dios. Recuerda los mandamientos que hablan del respeto a la vida ¡cerca del prójimo!Para Jesús, sólo conseguimos estar bien con Dios, si estamos bien con el prójimo. No sirve de nada engañarse. La puerta para llegar a Dios es el prójimo.
• Marcos 10,20: Observar los mandamientos, ¿para qué sirve? El hombre responde diciendo que ya observaba los mandamientos desde su juventud. Lo que es curioso es lo siguiente. El había preguntado por el camino de la vida.Ahora, el camino de la vida era y sigue siendo: hacer la voluntad de Dios expresada en los mandamientos. Quiere decir que él observaba los mandamientos sin saber a qué servían. De lo contrario, no hubiera hecho la pregunta. Es como lo que ocurre a muchos católicos de hoy: no saben decir para qué sirve ser católico. ”Nací en un país católico, ¡por esto soy católico!” ¡Cosa de costumbre!
• Marcos 10,21-22: Compartir los bienes con los pobres y seguir a Jesús.Oyendo la respuesta del joven: “Jesús fijando en él su mirada, le amó y le dijo: «Una cosa te falta: anda, cuanto tienes véndelo y dáselo a los pobres y tendrás un tesoro en el cielo; luego, ven y sígueme.» La observancia de los mandamientos es apenas el primer grado de una escalera que va más allá y más alto. ¡Jesús pide más! La observancia de los mandamientos prepara a la persona para que pueda llegar a la entrega total de sí a favor del prójimo. Jesús pide mucho, pero lo pide con mucho amor. El joven no aceptó la propuesta de Jesús y se fue “porque tenía muchos bienes”.
• Marcos 10,23-27: El camello y el ojo de la aguja. Después de que el joven se fuera, Jesús comentó su decisión: ¡Qué difícil es que los que tenga riquezas entren en el Reino de los Cielos! Los discípulos quedaron asombrados. Jesús repite la misma frase y añade: ¡Qué difícil es entrar en el Reino de Dios! Es más fácil que un camello pase por el ojo de la aguja, que el que un rico entre en el Reino de Dios.» La expresión “entrar en el Reino” indica no sólo y en primer lugar la entrada en el cielo después de la muerte, sino también y sobre todo la entrada en comunidad alrededor de Jesús. La comunidad es y debe ser una muestra del Reino. La alusión a la imposibilidad de que un camello pase por el ojo de la agujaviene de un proverbio popular de la época usado por el pueblo para decir que una cosa era humanamente imposible. Los discípulos quedaron desconcertados ante la afirmación de Jesús y se preguntaban unos a otros: "¿Y quién se podrá salvar?" Señal de que no habían entendido la respuesta de Jesús al joven rico:“Va, vende todos sus bienes y dalos a los pobres, luego ven y ¡sígueme!” El joven había observado los mandamientos desde su juventud, pero sin entender el porqué de la observancia. Algo semejante estaba aconteciendo con los discípulos. Ellos habían abandonado ya todos los bienes según había pedido Jesús al joven rico, pero ¡sin entender el porqué del abandono! Si lo hubiesen entendido no se hubiesen quedado asombrados ante la exigencia de Jesús. Cuando la riqueza o el deseo de la riqueza ocupan el corazón y la mirada, la persona deja de percibir el sentido del evangelio. ¡Sólo Dios puede ayudar! Jesús mira a los discípulos y dice: "Para los hombres, imposible, pero no para Dios. ¡Porque todo es posible para Dios!"
4) Para la reflexión personal
• Una persona que vive preocupada con su riqueza o que vive adquiriendo las cosas de la propaganda de la tele, ¿puede liberarse de todo para seguir a Jesús y vivir en paz en una comunidad cristiana? ¿Es posible? ¿Qué piensas tú? ¿Cómo lo haces tú?
• ¿Conoces a alguien que consiguió dejarlo todo por el Reino? ¿Qué significa hoy para nosotros: “Va, vende todo, dalo a los pobres”? ¿Cómo entender y practicar hoy a los consejos que Jesús dio al joven rico?
5) Oración final
Doy gracias a Yahvé de todo corazón,
en la reunión de los justos y en la comunidad.
Grandes son las obras de Yahvé,
meditadas por todos que las aman. (Sal 111,1-2)