UNA NUEVA PRIMAVERA ESPIRITUAL


«Si se promueve la lectio divina con eficacia, estoy convencido de que producirá una nueva primavera espiritual en la Iglesia… La lectura asidua de la Sagrada Escritura acompañada por la oración permite ese íntimo diálogo en el que, a través de la lectura, se escucha a Dios que habla, y a través de la oración, se le responde con una confiada apertura del corazón… No hay que olvidar nunca que la Palabra de Dios es lámpara para nuestros pasos y luz en nuestro camino»

Benedicto XVI, 16 septiembre 2005


HISTORIA Y PASOS DE LA LECTIO DIVINA




INVOCACIÓN AL ESPÍRITU SANTO





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miércoles, 10 de diciembre de 2014

Lectio Divina: Miércoles, 10 de Diciembre, 2014: Evangelio según San Mateo 18,12-14. : (2ª Semana del Tiempo Adviento - Ciclo B -)


Lectio Divina: 
Miércoles, 10 Diciembre, 2014 
(2ª Semana del Tiempo Adviento - Ciclo B -)
1) Oración inicial
Señor, Dios todopoderoso, que nos mandas abrir camino a Cristo, el Señor; no permitas que desfallezcamos en nuestra debilidad los que esperamos la llegada saludable del que viene a sanarnos de todos nuestros males. Por nuestro Señor Jesucristo. Amen.
2) Lectura
Del santo Evangelio según Mateo 11,28-30
«Vengan a mí todos los que están afligidos y agobiados, y yo les daré descanso. Tomaen sobre ustedes mi yugo, y aprendan de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallarár descanso para sus almas. Porque mi yugo es suave y mi carga liviana».
Palabra del Señor
3) Reflexión
• Algunos textos de los evangelios nos revelan todo el significado cuando les ponemos como telón de fondo el Antiguo Testamento. Así es este texto tan breve y tan bello del evangelio de hoy. En este pasaje resuenan dos temas del Antiguo Testamento muy queridos y mencionados, un pasaje de Isaías y otro de los libros sapienciales. 
• Isaías habla del Mesías siervo y lo representa como un discípulo que va siempre en busca de una palabra de consuelo para poder animar a los desalentados: “El Señor Yahvé me ha concedido el poder hablar como su discípulo, y ha puesto en mi boca las palabras para aconsejar al que está aburrido. Cada mañana, él me despierta y lo escucho como lo hacen los discípulos”. (Is 50,4) Y el Mesías siervo lanza una invitación: “A ver ustedes que andan con sed ¡vengan a tomar agua! No importa que estén sin plata, vengan no más. Pidan trigo para el consumo, y también vino y leche, sin pagar” (Is 55,1). Estos textos estaban presentes en la memoria de la gente. Eran como los cantos de nuestra infancia. Cuando la gente los escucha, suscitan recuerdos, añoranzas. Asimismo la palabra de Jesús: “¡Vengan a mí! Despierta algo en la memoria y lleva consigo la añoranza de aquellos preciosos textos de Isaías. 
• Los libros sapienciales representan la sabiduría divina en la figura de una mujer, una madre que transmite a los hijos su sabiduría y les dice: "Adquieran sin dinero, sometan la cerviz a su yugo, que sus almas reciben la instrucción, pues está muy cerca al alcance de ustedes. Vean con sus propios ojos que he penado poco y conseguí mucho descanso”. (Sir 51,25-27). Jesús repite esta frase: “¡Encontrarán descanso!” 
• Justamente, por esta manera suya de hablar a la gente, Jesús aviva su memoria y así el corazón se alegra y dice: “¡Ha llegado el Mesías tan esperado!” Jesús transformaba la añoranza en esperanza. Hacía dar a la gente un paso más. En lugar de agarrarse a imágenes de un mesías glorioso, rey y dominador, imágenes que los escribas enseñaban, la gente cambiaba su visión y aceptaba a Jesús, mesías siervo. Mesías humilde y manso, acogedor y lleno de ternura, que hacía sentir ‘a gusto’ a los pobres en su presencia.
4) Para la reflexión personal
• La ley de Dios es para mí ¿yugo suave que me anima o un peso que me cansa?
• ¿He sentido alguna vez la ligereza y la alegría del yugo de la ley de Dios que Jesús nos ha revelado?
5) Oración final
Bendice, alma mía, a Yahvé,
el fondo de mi ser, a su santo nombre.
Bendice, alma mía, a Yahvé,
nunca olvides sus beneficios. (Sal 103, 1-2)

lunes, 8 de diciembre de 2014

Lectio Divina: Martes, 9 de Diciembre, 2014: Evangelio según San Mateo 18,12-14. : (2ª Semana del Tiempo Adviento - Ciclo B -)


Lectio Divina: 
Martes, 9 Diciembre, 2014 
(2ª  Semana del Tiempo Adviento - Ciclo B -)

1) Oración inicial
Señor y Dios nuestro, que has manifestado tu salvación hasta los confines de la tierra; concédenos esperar con alegría la gloria del nacimiento de tu Hijo. Que vive y reina contigo. Amen.
2) Lectura
Del santo Evangelio según Mateo 18,12-14.
«¿Qué os parece? Si un hombre tiene cien ovejas y se le descarría una de ellas, ¿no dejará en los montes las noventa y nueve, para ir en busca de la descarriada? Y si llega a encontrarla, os digo de verdad que tiene más alegría por ella que por las noventa y nueve no descarriadas. De la misma manera, no es voluntad de vuestro Padre celestial que se pierda uno solo de estos pequeños.
Palabra del Señor
3) Reflexión
• Una parábola no es una enseñanza que recibir de forma pasiva o que relegar en la memoria, sino que es una invitación para participar en el descubrimiento de la verdad. Jesús empieza diciendo: “¿Qué les parece?” Una parábola es una pregunta con una respuesta no definida. La respuesta depende de nuestra reacción y de la participación de los oyentes. Tratemos de buscar la respuesta a esta parábola de la oveja perdida. 
• Jesús cuenta una historia muy breve y muy sencilla: un pastor tiene 100 ovejas, pierde una, deja las otras 99 y va en busca de la oveja perdida. Y Jesús pregunta: “¿Qué les parece?” Es decir: “¿Ustedes harían lo mismo?” ¿Cuál será la respuesta de los pastores y de las demás personas que escuchaban a Jesús que cuenta esta historia? ¿Harían lo mismo? ¿Cual es mi respuesta a la pregunta de Jesús? Pensémoslo bien antes de contestar. 
• Si tú tuvieses 100 ovejas y pierdes una de ellas, ¿qué harías? No hay que olvidar que los montes son lugares de difícil acceso, con simas profundas, habitados por animales peligrosos y donde se esconden los ladrones. Y no puedes olvidar que has perdido una oveja, una sola, por consiguiente todavía ¡tienes 99 ovejas! ¡Has perdido poco! ¿Abandonarías a las demás 99 por el monte? Quizás solamente una persona con poco sentido común haría lo que hace el pastor de la parábola de Jesús. ¡Piénsatelo bien! 
• Los pastores que escucharon la historia de Jesús, habrán pensado y comentado: “¡Solamente un pastor sin fundamento actúa de este modo!” Seguramente le habrán preguntado a Jesús: “Perdona, pero ¿quién es ese pastor del que estás hablando? Hacer lo que él hizo, es pura locura” 
• Jesús contesta: “Este pastor es Dios, nuestro Padre, y la oveja perdida eres tú”. Dicho con otras palabras, aquel que actúa así es Dios movido por su gran amor hacia los pequeños, los pobres, los excluidos. Solamente un amor así de grande es capaz de hacer una locura de este tipo. El amor con que Dios nos ama supera la prudencia y el sentido común. El amor de Dios hace locuras. ¡Gracias a Dios! Si así no fuera, ¡estaríamos perdidos!
4) Para la reflexión personal
• Ponte en la piel de la oveja perdida y anima tu fe y tu esperanza. ¡Tú eres aquella oveja!
• Ponte en la piel del pastor y trata de ver si tu amor por los pequeños es verdadero amor.
5) Oración final
¡Cantad a Yahvé un nuevo canto,
canta a Yahvé, tierra entera,
cantad a Yahvé, bendecid su nombre!
Anunciad su salvación día a día. (Sal 96,1-2)

jueves, 2 de octubre de 2014

Lectio Divina: Jueves, 2 Octubre, 2014: Evangelio según San Mateo 18,1-5.10. : (26ª Semana del Tiempo Ordinario - Ciclo A -)

Lectio Divina: 
 
Jueves, 2 Octubre, 2014
(26ª Semana del Tiempo Ordinario - Ciclo A -)
  
1) Oración inicial
¡Oh Dios!, que manifiestas especialmente tu poder con el perdón y la misericordia; derrama incesantemente sobre nosotros tu gracia, para que, deseando lo que nos prometes, consigamos los bienes del cielo. Por nuestro Señor.
2) Lectura
Del Evangelio según Mateo 18,1-5.10
En aquel momento se acercaron a Jesús los discípulos y le dijeron: «¿Quién es, pues, el mayor en el Reino de los Cielos?» Él llamó a un niño, le puso en medio de ellos y dijo: «Yo os aseguro: si no cambiáis y os hacéis como los niños, no entraréis en el Reino de los Cielos. Así pues, quien se humille como este niño, ése es el mayor en el Reino de los Cielos. Y el que reciba a un niño como éste en mi nombre, a mí me recibe. Guardaos de menospreciar a uno de estos pequeños; porque yo os digo que sus ángeles, en los cielos, ven continuamente el rostro de mi Padre que está en los cielos.
Palabra del Señor
3) Reflexión
• El evangelio de hoy presenta un texto sacado del Sermón de la Comunidad (Mt 18,1-35), en el cual Mateo reúne frases de Jesús para ayudar a las comunidades del final del siglo primero a superar los problemas que debían abordar en aquel momento, es decir, la salida de los pequeños por causa del escándalo de algunos (Mt 18,1-14) y la necesidad de diálogo para superar los conflictos internos (Mt 18,15-35). El Sermón de la Comunidad aborda distintos asuntos: el ejercicio del poder en la comunidad (Mt 18,1-4), el escándalo que excluye a los pequeños (Mt 18,5-11), la obligación de luchar para que los pequeños vuelvan (Mt 18,12-14), la corrección fraterna (Mt 18,15-18), la oración (Mt 18,19-20) y el perdón (Mt 18,21-35). El acento cae en la acogida y en la reconciliación, pues el fundamento de la fraternidad es el amor gratuito de Dios que nos acoge y nos perdona. Sólo así la comunidad será señal del Reino.
• En el evangelio de hoy vamos a meditar sobre la acogida que hay que dar a los pequeños. La expresión, los pequeños, no se refiere sólo a los niños, sino a las personas sin importancia en la sociedad, inclusive a los niños. Jesús pide que los pequeños, estén en el centro de las preocupaciones de la comunidad, pues "el Padre quiere que ni uno sólo de estos pequeños se pierda" (Mt 18,14).
• Mateo 18,1: La pregunta de los discípulos que provoca la enseñanza de Jesús. Los discípulos quieren saber quién es el mayor en el Reino. El mero hecho de preguntar indica que no han entendido bien el mensaje de Jesús. La respuesta de Jesús, es decir, todo el Sermón de la Comunidad, es para que se entienda que entre los seguidores y las seguidoras de Jesús tiene que primar el espíritu de servicio, de entrega, de perdón, de reconciliación y de amor gratuito, sin buscar el propio interés.
• Mateo 18,2-5: El criterio de base: el menor es el mayor. “El llamó un niño y lo puso en medio”. Los discípulos quieren un criterio para poder medir la importancia de las personas en la comunidad. Jesús responde que el criterio son ¡los niños! Los niños no tienen importancia social, no pertenecen al mundo de los mayores. Los discípulos, en vez de crecer por encima o hacia el centro, deben crecer hacia abajo y hacia la periferia. ¡Así serán los mayores en el Reino! Y el motivo es éste: “Y el que reciba a un niño como éste en mi nombre, a mí me recibe.” El amor de Jesús por los pequeños no tiene explicación. Los niños no tienen méritos, son amados por los padres y por todos por ser niños. Aquí se manifiesta la pura gratuidad de Dios que pide ser imitada en la comunidad por los que creen en Jesús.
• Mateo 18,6-9: No escandalizar a los pequeños. El evangelio de hoy omite estos versículos de 6 a 9 y continúa en el versículo 10. Damos una breve clave de lectura para estos versículos de 6 a 9. Escandalizar a los pequeños significa: ser motivo por los cuales los pequeños pierden la fe en Dios y abandonan la comunidad. El insistir demasiado en las normas y en las observancias, como hacían algunos fariseos, alejaba a los pequeños, porque no encontraban la práctica libertadora traída por Jesús. Ante esto, Mateo guarda unas frases bien fuertes de Jesús, como aquella de la piedra de molino agarrada al cuello, o la otra: “¡Ay de aquel que fuera causa de escándalo!” Señal de que en aquel tiempo los pequeños no se identificaban con la comunidad y buscaban otros refugios. Y ¿hoy? Cada año, en Brasil casi un millón de personas abandonan las iglesias históricas y emigran hacia las iglesias pentecostales. Y son los pobres los que transitan. Si se van, es porque los pobres, los pequeños, no se sienten a gusto en nuestra casa. ¿Cuál es el motivo? Para evitar este escándalo, Jesús manda cortar la mano o el pie y arrancar el ojo. Estas afirmaciones de Jesús no pueden tomarse al pie de la letra. Significan que hay que ser muy exigente en combatir el escándalo que aleja a los pequeños. No podemos permitir, de ninguna forma, que los pequeños se sientan marginados en nuestra comunidad. Pues en este caso la comunidad dejaría de ser señal del Reino di Dios. No sería de Jesucristo. No sería cristiana.
• Mateo 18,10: Los ángeles de los pequeños en presencia del Padre. “Guardaos de menospreciar a uno de estos pequeños; porque yo os digo que sus ángeles, en los cielos, ven continuamente el rostro de mi Padre que está en los cielos”. Hoy, a veces, se oye que alguien pregunta: “Los ángeles ¿existen? ¿No serán un elemento de la cultura persa, donde los judíos vivieron tantos siglos cuando el exilio de Babilonia?” Es posible que sea así. Pero no es esto el quid de la cuestión, no es la cuestión principal. En la Biblia, el ángel tiene otro significado. Hay textos en que se habla del Ángel de Yahvé o del Ángel de Dios y de repente se habla de Dios. Se cambia en uno por el otro (Gén 18,1-2.9.10.13.16: cf Jue 13,3.18). En la Biblia, ángel es el rostro de Yahvé dirigido hacia nosotros. Ángel de la guarda es el rostro de Dios ¡hacia mí, hacia ti! Es la expresión personalizada de la convicción más profunda de nuestra fe, a saber, que Dios está con nosotros, conmigo, ¡siempre!. Es una forma de concretar el amor y la presencia de Dios en nuestra vida, hasta los mínimos detalles.
4) Para la reflexión personal
• Los pequeños ¿son acogidos en nuestras comunidades? Las personas más pobres del barrio ¿participan en nuestra comunidad?
• Ángel de Dios, ángel de la guarda. Muchas veces, el ángel de Dios es la persona que ayuda a otra persona. En tu vida, ¿hay muchos ángeles y ángelas?
5) Oración final
Porque tú Señor has formado mis riñones,
me has tejido en el vientre de mi madre;
te doy gracias por tantas maravillas:
prodigio soy, prodigios tus obras. (Sal 139,13-14)

viernes, 5 de septiembre de 2014

Lectio Divina: Domingo, 7 de Septiembre, 2014: Evangelio según San Mateo 18, 15-20. : (Domingo de la 23ª Semana del Tiempo Ordinario - Ciclo A -)


Lectio Divina: 
Domingo, 7 Septiembre, 2014  
La corrección fraterna en comunidad

Preocuparse por los hermanos que se alejan de la comunidad


1. ORACIÓN INICIAL
Señor Jesús, envía tu Espíritu, para que Él nos ayude a leer la Biblia en el mismo modo con el cual Tú la has leído a los discípulos en el camino de Emaús. Con la luz de la Palabra, escrita en la Biblia, Tú les ayudaste a descubrir la presencia de Dios en los acontecimientos dolorosos de tu condena y muerte. Así, la cruz, que parecía ser el final de toda esperanza, apareció para ellos como fuente de vida y resurrección.
Crea en nosotros el silencio para escuchar tu voz en la Creación y en la Escritura, en los acontecimientos y en las personas, sobre todo en los pobres y en los que sufren. Tu palabra nos oriente a fin de que también nosotros, como los discípulos de Emaús, podamos experimentar la fuerza de tu resurrección y testimoniar a los otros que Tú estás vivo en medio de nosotros como fuente de fraternidad, de justicia y de paz. Te lo pedimos a Ti, Jesús, Hijo de María, que nos has revelado al Padre y enviado tu Espíritu. Amén.

2. LECTURA

a) Una división del texto para ayudar a la lectura:
Mateo 18;15-16: Corregir al hermano y restablecer la unidad
Mateo 18,17: Quien no escucha a la comunidad se autoexcluye
Mateo 18,18: La decisión tomada en la tierra es aceptada en el cielo
Mateo 18,19: La oración en común por el hermano que sale de la comunidad
Mateo 18,20: La presencia de Jesús en la comunidad
b) Clave de lectura
- El Evangelio de Mateo organiza las palabras de Jesús en cinco grandes Sermones o Discursos. Esto indica que hacia el final del primer siglo, época en la que se procedió a la redacción final del Evangelio de Mateo, las comunidades cristianas tenían ya unas formas concretas de catequesis. Los cinco Discursos eran como cinco grandes flechas que indicaban la ruta del camino. Ofrecían criterios para instruir a las personas y ayudarles a resolver los problemas. El Sermón de la Comunidad (Mt 18,1-35), por ejemplo, presenta instrucciones sobre cómo debe ser la convivencia entre los miembros de la comunidad, de modo que ésta pueda ser una revelación del Reino de Dios.
- En este 23º Domingo del Tiempo Ordinario leeremos y meditaremos la segunda parte del Sermón de la Comunidad y veremos de cerca dos aspectos: la corrección fraterna (18,15-18) y la oración en común: cómo preocuparse por aquéllos que han abandonado la comunidad (18,19-20)
Mateo 18,15-20
c) El texto
Evangelio según San Mateo 18, 15-20. :
15 «Si tu hermano llega a pecar, vete y repréndele, a solas tú con él. Si te escucha, habrás ganado a tu hermano. 16Si no te escucha, toma todavía contigo uno o dos, para que todo asunto quede zanjado por la palabra de dos o tres testigos.17 Si les desoye a ellos, díselo a la comunidad. Y si hasta a la comunidad desoye, sea para ti como el gentil y el publicano.
18 «Yo os aseguro: todo lo que atéis en la tierra quedará atado en el cielo, y todo lo que desatéis en la tierra quedará desatado en el cielo.
19 «Os aseguro también que si dos de vosotros se ponen de acuerdo en la tierra para pedir algo, sea lo que fuere, lo conseguirán de mi Padre que está en los cielos. 20 Porque donde están dos o tres reunidos en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos.»
Palabra del Señor

3. UN MOMENTO DE SILENCIO ORANTE

para que la Palabra de Dios pueda entrar en nosotros e iluminar nuestra vida.

4. ALGUNAS PREGUNTAS

para ayudarnos en la meditación y en la oración.
a) ¿Qué parte del texto te ha llamado más la atención? ¿Por qué?
b) ¿Cuáles son los consejos que Jesús nos da para ayudar a las personas a resolver los problemas de la comunidad y reconciliarse entre ellos?
c) ¿Cuál es la exigencia fundamental que surge de estos consejos de Jesús?
d) En Mateo 16,19, el poder de perdonar viene dado a Pedro; en Jn 20,23 este mismo poder se le da a los Apóstoles. Aquí, el poder de perdonar se confiere a la Comunidad. Nuestra comunidad, ¿cómo usa este poder de perdonar que Jesús le confiere?
e) Jesús ha dicho: “Donde dos o tres está reunidos en mi nombre, estoy yo en medio de ellos”. ¿Qué significa esto para nosotros hoy?
  Continúa

jueves, 14 de agosto de 2014

Lectio Divina: Jueves, 14 de Agosto, 2014: Evangelio según San Mateo 18,21-19,1. : (19ª Semana del Tiempo Ordinario - Ciclo A -)


Lectio Divina: 
Jueves, 14 Agosto, 2014  
(19ª Semana del Tiempo Ordinario - Ciclo A -)
1) Oración inicial
Dios todopoderoso y eterno, a quien podemos llamar Padre; aumenta en nuestros corazones el espíritu filial, para que merezcamos alcanzar la herencia prometida. Por nuestro Señor.
2) Lectura del Evangelio
Del Evangelio según Mateo 18,21-19,1
Pedro se acercó entonces y le dijo: «Señor, ¿cuántas veces tengo que perdonar las ofensas que me haga mi hermano? ¿Hasta siete veces?» Dícele Jesús: «No te digo hasta siete veces, sino hasta setenta veces siete.» «Por eso el Reino de los Cielos es semejante a un rey que quiso ajustar cuentas con sus siervos. Al empezar a ajustarlas, le fue presentado uno que le debía diez mil talentos. Como no tenía con qué pagar, ordenó el señor que fuese vendido él, su mujer y sus hijos y todo cuanto tenía, y que se le pagase. Entonces el siervo se echó a sus pies, y postrado le decía: `Ten paciencia conmigo, que todo te lo pagaré.' Movido a compasión el señor de aquel siervo, le dejó ir y le perdonó la deuda. Al salir de allí aquel siervo se encontró con uno de sus compañeros, que le debía cien denarios; le agarró y, ahogándole, le decía: `Paga lo que debes.' Su compañero, cayendo a sus pies, le suplicaba: `Ten paciencia conmigo, que ya te pagaré.' Pero él no quiso, sino que fue y le echó en la cárcel, hasta que pagase lo que debía. Al ver sus compañeros lo ocurrido, se entristecieron mucho, y fueron a contar a su señor todo lo sucedido. Su señor entonces le mandó llamar y le dijo: `Siervo malvado, yo te perdoné a ti toda aquella deuda porque me lo suplicaste.¿No debías tú también compadecerte de tu compañero, del mismo modo que yo me compadecí de ti?' Y encolerizado su señor, le entregó a los verdugos hasta que pagase todo lo que le debía. Esto mismo hará con vosotros mi Padre celestial, si no perdonáis de corazón cada uno a vuestro hermano.»
Y sucedió que, cuando acabó Jesús estos discursos, partió de Galilea y fue a la región de Judea, al otro lado del Jordán.
Palabra del Señor
3) Reflexión
• En el evangelio de ayer oímos las palabras de Jesús sobre la corrección fraterna (Mt 18,15-20). En el evangelio de hoy (Mt 18,21-39) el asunto central es el perdón y la reconciliación.
• Mateo 18,21-22: ¡Perdonar setenta veces siete! Ante las palabras de Jesús sobre la corrección fraterna y la reconciliación, Pedro pregunta: “¿Cuántas veces tengo que perdonar? ¿Siete veces?” Siete es un número que indica una perfección y, en el caso de la propuesta de Pedro, siete es sinónimo de siempre. Pero Jesús va más lejos. Elimina todo y cualquier posible límite para el perdón: "¡No te digo hasta siete, sino hasta setenta veces siete!” Es como si dijera: “¡Siempre, no! Pedro, sino setenta veces siempre!” Pues no hay proporción entre el amor de Dios para con nosotros y nuestro amor para con el hermano. Aquí se evoca el episodio de Lamec del AT. “Dijo, pues, Lamec a sus mujeres Ada y Selía: ‘Escúchenme ustedes, mujeres de Lamec, pongan atención a mis palabras: yo he muerto a un hombre por la herida que me hizo y a un muchacho por un moratón que recibí. Si Caín ha de ser vengado siete veces, Lamec ha de serlo setenta siete veces" (Gén 4,23-24). La tarea de las comunidades es la de invertir el proceso de la espiral de violencia. Para esclarecer su respuesta a Pedro, Jesús cuenta la parábola del perdón sin límite.
• Mateo 18,23-27: La actitud del dueño. Esta parábola es una alegoría, esto es, Jesús habla de un dueño, pero piensa en Dios. Esto explica los contrastes enormes de ésta parábola. Como veremos, a pesar de que se trata de cosas normales y diarias, existe algo en esta historia que no acontece nunca en la vida cotidiana. En la historia que Jesús cuenta, el dueño sigue las normas del derecho de la época. Estaba en su derecho si tomaba a un empleado y a toda su familia y lo ponía en la cárcel hasta que hubiera pagado su deuda por el trabajo como esclavo. Pero ante la petición del empleado endeudado, el dueño perdona la deuda: diez mil talentos. Un talento equivale a 35 kg. Según los cálculos hechos, diez mil talentos equivalen a 350 toneladas de oro. Aunque el deudor junto con su mujer y sus hijos hubiesen trabajado la vida entera, no hubieran sido nunca capaces de reunir 350 toneladas de oro. El cálculo extremo está hecho a propósito. Nuestra deuda ante Dios es incalculable e impagable.
• Mateo 18,28-31: La actitud el empleado. Al salir de allí, el empleado perdonado encuentra a uno de sus compañeros que le debía cien monedas de plata. Agarrándole, le decía: ‘Paga lo que debes'. La moneda de cien denarios es el salario de cien días de trabajo. Algunos calculan que era de 30 gramos de oro. ¡No existe medio de comparación entre los dos! Ni tampoco nos hace entender la actitud del empleado: Dios le perdona 350 toneladas de oro y él no quiere perdonarle 30 gramos de oro. En vez de perdonar, hace con el compañero lo que el dueño podía haber hecho, pero no hizo. Mandó a la cárcel al compañero, según las normas de la ley, hasta que pagara toda la deuda. Actitud chocante para cualquier ser humano. Choca a los otros compañeros. Al ver sus compañeros lo ocurrido, se entristecieron mucho, y fueron a contar a su señor todo lo sucedido. Nosotros también hubiéramos tenido la misma actitud de desaprobación.
• Mateo 18,32-35: La actitud de Dios. “Su señor entonces le mandó llamar y le dijo: `Siervo malvado, yo te perdoné a ti toda aquella deuda porque me lo suplicaste. ¿No debías tú también compadecerte de tu compañero, del mismo modo que yo me compadecí de ti?' Y encolerizado su señor, le entregó a los verdugos hasta que pagase todo lo que le debía.” Ante el amor de Dios que perdona gratuitamente nuestra deuda de 350 toneladas de oro, es nada más que justo que perdonemos al hermano una pequeña deuda de 30 gramos de oro. ¡El perdón de Dios es sin límites. El único limite para la gratuidad de misericordia de Dios viene de nosotros mismos, de nuestra incapacidad de perdonar al hermano! (Mt 18,34). Es lo que decimos y pedimos en el Padre Nuestro: “Perdónanos nuestras ofensas, así como nosotros personamos a los que nos ofenden” (Mt 6,12-15).
La comunidad como espacio alternativo de solidaridad y fraternidad. La sociedad del Imperio Romano era dura y sin corazón, sin espacio para los pequeños. Estos buscaban un amparo para el corazón y no lo encontraban. Las sinagogas eran exigentes y no ofrecían un lugar para ellos. En la comunidad cristianas, el rigor de algunos en la observancia de la Ley, llevaba a la convivencia los mismos criterios de la sociedad y de la sinagoga. Así, en la comunidad empezaban a haber divisiones que existían en la sociedad y en la sinagoga entre rico y pobre, dominación y sumisión, hombre y mujer, raza y religión. La comunidad, en vez de ser un espacio de acogida, se volvía un lugar de condena. Juntando las palabras de Jesús, Mateo quiere iluminar la caminada de los seguidores y de las seguidoras de Jesús, para que las comunidades sean un espacio alternativo de solidaridad y de fraternidad. Deben ser una Buena Noticia para los pobres.
4) Para la reflexión personal
• Perdonar. Hay gente que dice: “¡Perdono, pero no olvido!” ¿Y yo? ¿Soy capaz de imitar a Dios?
• Jesús nos da el ejemplo. En la hora de su muerte pide perdón pos sus asesinos (Lc 23,34). ¿Soy capaz de imitar a Jesús?
5) Oración final
¡De la salida del sol hasta su ocaso,
sea alabado el nombre de Yahvé!
¡Excelso sobre los pueblos Yahvé,
más alta que los cielos su gloria! (Sal 113,3-4)

martes, 12 de agosto de 2014

Lectio Divina: Miércoles, 13 de Agosto, 2014: Evangelio según San Mateo 18, 15-20. : (19ª Semana del Tiempo Ordinario - Ciclo A -)


Lectio Divina: 
  Miércoles, 13 Agosto, 2014   
(19ª Semana del Tiempo Ordinario - Ciclo A -)

1) Oración inicial
Dios todopoderoso y eterno, a quien podemos llamar Padre; aumenta en nuestros corazones el espíritu filial, para que merezcamos alcanzar la herencia prometida. Por nuestro Señor.
2) Lectura del Evangelio
Del Evangelio según Mateo 18,15-20
«Si tu hermano llega a pecar, vete y repréndele, a solas tú con él. Si te escucha, habrás ganado a tu hermano. Si no te escucha, toma todavía contigo uno o dos, para que todo asunto quede zanjado por la palabra de dos o tres testigos. Si les desoye a ellos, díselo a la comunidad. Y si hasta a la comunidad desoye, sea para ti como el gentil y el publicano.
«Yo os aseguro: todo lo que atéis en la tierra quedará atado en el cielo, y todo lo que desatéis en la tierra quedará desatado en el cielo. «Os aseguro también que si dos de vosotros se ponen de acuerdo en la tierra para pedir algo, sea lo que fuere, lo conseguirán de mi Padre que está en los cielos. Porque donde están dos o tres reunidos en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos.»
Palabra del Señor
3) Reflexión
• En el evangelio de hoy y de mañana vamos a leer y a meditar la segunda parte del Sermón de la Comunidad. El evangelio de hoy habla de la corrección fraterna (Mt 18,15-18) y de la oración en común (Mt 18,19-20). El de mañana habla del perdón (Mt 18,21-22) y habla de la parábola del perdón sin límites (Mt 18,23-35). La palabra clave de esta segunda parte es “perdonar”. El acento cae en la reconciliación. Para que pueda haber reconciliación que permita el retorno de los pequeños, es importante saber dialogar y perdonar, pues el fundamento de la fraternidad es el amor gratuito de Dios. Sólo así la comunidad será señal del Reino. No es fácil perdonar. Ciertos dolores siguen machucando el corazón. Hay personas que dicen: “¡Perdono, pero no olvido!" Rencor, tensiones, broncas, opiniones diferentes, ofensas, provocaciones dificultan el perdón y la reconciliación.
• La organización de las palabras de Jesús en los cinco grandes Sermones del evangelio de Mateo muestran que al final del siglo primero, las comunidades tenían formas bien concretas de catequesis. El Sermón de la Comunidad (Mt 18,1-35), por ejemplo, trae instrucciones actualizadas de cómo proceder en caso de algún conflicto entre los miembros de la comunidad y de cómo encontrar criterios para solucionar los conflictos. Mateo reúne aquellas frases de Jesús que pueden ayudar a las comunidades de finales del siglo primero a superar los dos problemas agudos a los que se enfrentaban en aquel momento, a saber, la salida de los pequeños por causa del escándalo de algunos y la necesidad de diálogo para superar el rigorismo de otros y acoger a los pequeños, a los pobres, a la comunidad.
• Mateo 18,15-18: La corrección fraterna y el poder de perdonar. Estos versículos traen normas simples de cómo proceder en caso de conflicto en la comunidad. Si un hermano o una hermana pecan, esto es, si hubiera un comportamiento no acorde con la vida de la comunidad, no se debe inmediatamente denunciarlo/la. Primero, tratemos de saber los motivos del otro. Si no diera resultado, llevemos a dos o tres personas de la comunidad para ver si se consigue algún resultado. Sólo en caso extremo, hay que llevar el problema a toda la comunidad. Y si la persona no quisiese escuchar a la comunidad, que sea para ti “como un publicano o un pagano”, esto es, como alguien que ya no forma parte de la comunidad. No es que tu estás excluyendo, pero es la persona, ella misma, que se excluye. La comunidad reunida apenas constata y ratifica la exclusión. La gracia de poder perdonar y reconciliar en nombre de Dios fue dada a Pedro (Mt 16,19), a los apóstoles (Jn 20,23) y, aquí, en el Sermón de la Comunidad, a la comunidad misma (Mt 18,18). Esto revela la importancia de las decisiones que la comunidad toma con relación a sus miembros.
• Mateo 18,19: La oración en común. La exclusión no significa que la persona sea abandonada a su propia suerte. ¡No! Puede estar separada de la comunidad, pero nunca estará separada de Dios. En caso de que la conversación en la comunidad no llegue a buen fin, y la persona no quisiese integrarse en la vida de la comunidad, queda como último recurso el rezar juntos al Padre para conseguir la reconciliación. Y Jesús garantiza que el Padre escuchará: “Os aseguro también que si dos de vosotros se ponen de acuerdo en la tierra para pedir algo, sea lo que fuere, lo conseguirán de mi Padre que está en los cielos.”
• Mateo 18,20: La presencia de Jesús en la comunidad. El motivo de la certeza de ser oídos por el Padre es la promesa de Jesús: “¡Donde dos o tres están reunidos en mi nombre, yo estaré en medio de ellos!” Jesús es el centro, el eje de la comunidad y, como tal, junto con la Comunidad, estará rezando al Padre, para que conceda el don del retorno al hermano o a la hermana que se excluyó.
4) Para la reflexión personal
• ¿Por qué será que es tan difícil perdonar? En nuestra comunidad, ¿hay espacio para la reconciliación? ¿De qué manera?
• Jesús dice: "Allí donde dos o tres están reunidos en mi nombre, yo estaré en medio de ellos". ¿Qué significa esto para nosotros hoy?
5) Oración final
¡Alabad, siervos de Yahvé,
alabad el nombre de Yahvé!
¡Bendito el nombre de Yahvé,
desde ahora y por siempre! (Sal 113,1-2)

lunes, 11 de agosto de 2014

Lectio Divina: Martes, 12 de Agosto, 2014: Evangelio según San Mateo 18,1-5.10.12-14. : (19ª Semana del Tiempo Ordinario - Ciclo A -)


Lectio Divina: 
Martes, 12 Agosto, 2014   
(19ª Semana del Tiempo Ordinario - Ciclo A -)

1) Oración inicial
Dios todopoderoso y eterno, a quien podemos llamar Padre; aumenta en nuestros corazones el espíritu filial, para que merezcamos alcanzar la herencia prometida. Por nuestro Señor.

2) Lectura del Evangelio
Del Evangelio según Mateo 18,1-5.10.12-14
En aquel momento se acercaron a Jesús los discípulos y le dijeron: «¿Quién es, pues, el mayor en el Reino de los Cielos?» Él llamó a un niño, le puso en medio de ellos y dijo: «Yo os aseguro: si no cambiáis y os hacéis como los niños, no entraréis en el Reino de los Cielos. Así pues, quien se humille como este niño, ése es el mayor en el Reino de los Cielos.
«Y el que reciba a un niño como éste en mi nombre, a mí me recibe. «Guardaos de menospreciar a uno de estos pequeños; porque yo os digo que sus ángeles, en los cielos, ven continuamente el rostro de mi Padre que está en los cielos. «¿Qué os parece? Si un hombre tiene cien ovejas y se le descarría una de ellas, ¿no dejará en los montes las noventa y nueve, para ir en busca de la descarriada? Y si llega a encontrarla, os digo de verdad que tiene más alegría por ella que por las noventa y nueve no descarriadas. De la misma manera, no es voluntad de vuestro Padre celestial que se pierda uno solo de estos pequeños.
Palabra del Señor

3) Reflexión
• Aquí, en el capítulo 18 del evangelio de Mateo inicia el cuarto gran discurso de la Nueva Ley, el Sermón de la Comunidad. Como se dijo anteriormente (el 9 de junio de 2008), el Evangelio de Mateo, escrito para las comunidades de los judíos de Galilea y Siria, presenta a Jesús como el nuevo Moisés. En el AT, la Ley de Moisés fue codificada en los cinco libros del Pentateuco. Imitando el modelo antiguo, Mateo presenta la Nueva Ley, en cinco grandes Sermones: (a) El Sermón de la Montaña (Mt 5,1 a 7,29); (b) El Sermón de la Misión (Mt 10,1-42); (c) El Sermón de las Parábolas (Mt 13,1-52); (d) El Sermón de la Comunidad (Mt 18,1-35); (e) El Sermón del Futuro del Reino (Mt 24,1 a 25,46). Las partes narrativas, intercaladas entre los cinco Sermones, describen la práctica de Jesús y muestran cómo practicaba y encarnaba la nueva Ley en su vida.
• El evangelio de hoy trae la primera parte del Sermón de la Comunidad (Mt 18,1-14) que tiene como palabra clave los “pequeños”. Los pequeños no son los niños, sino también las personas pobres y sin importancia en la sociedad y en la comunidad, inclusive los niños. Jesús pide que estos pequeños estén en el centro de las preocupaciones de la comunidad, pues "el Padre no quiere que ni uno de estos pequeños perezca" (Mt 18,14).
• Mateo 18,1: La pregunta de los discípulos que da pie a la enseñanza de Jesús. Los discípulos quieren saber quién es el mayor en el Reino. Sólo el hecho de que ellos hicieran esa pregunta revela que habían entendido poco o nada del mensaje de Jesús. El Sermón de la Comunidad, todo ello, es para hacer entender que entre los seguidores y las seguidoras de Jesús tiene que estar vivo el espíritu de servicio, de entrega, de perdón, de reconciliación y de amor gratuito, sin buscar el propio interés y autopromoción.
• Mateo 18,2-5: El criterio básico: el menor es el mayor. Los discípulos quieren un criterio para poder medir la importancia de las personas en la comunidad: "¿Quién es el mayor en el Reino de los Cielos?". Jesús responde que el criterio son ¡los niños! Los niños no tienen importancia social, no pertenecen al mundo de los grandes. Los discípulos tienen que hacerse como niños. En vez de crecer hacia arriba, tienen que crecer hacia abajo, hacia la periferia, donde viven los pobres, los pequeños. ¡Así serán los mayores en el Reino! Y el motivo es éste: “¡Y el que reciba a un niño como éste en mi nombre, a mí me recibe!” Jesús se identifica con ellos. El amor de Jesús hacia los pequeños no tiene explicación. Los niños no tienen mérito. Es la pura gratuidad del amor de Dios que aquí se manifiesta y pide ser imitada en la comunidad por los que se dicen discípulos y discípulas de Jesús.
• Mateo 18,6-9: No escandalizar a los pequeños. Estos cuatro versículos sobre el escándalo de los pequeños fueron omitidos en el texto del evangelio de hoy. Damos un breve comentario. Escandalizar a los pequeños significa: ser motivo para que los pequeños pierdan la fe en Dios y abandonen la comunidad. Mateo conserva una frase muy dura de Jesús: “Pero al que escandalice a uno de estos pequeños que creen en mí, más le vale que le cuelguen al cuello una de esas piedras de molino que mueven los asnos, y le hundan en lo profundo del mar”. Señal de que en aquel tiempo muchos pequeños ya no se identificaban con la comunidad y buscaban otros amparos. Y ¿hoy? En América Latina, por ejemplo, cada año alrededor de 3 millones de personas abandonan las iglesias históricas y se van hacia las iglesias evangélicas. Señal de que no se sienten en casa entre nosotros. Y muchas veces son los más pobres los que nos abandonan. ¿Qué nos falta? ¿Cuál es la causa de este escándalo de los pequeños? Para evitar el escándalo, Jesús manda cortar la mano o el pie o arrancar el ojo. Esta frase no puede tomarse al pie de la letra. Significa que hay que ser muy exigente en el combate contra el escándalo que aleja a los pequeños. No podemos permitir, de forma alguna, que los pequeños se sientan marginados en nuestra comunidad. Pues, en este caso, la comunidad dejaría de ser una señal del Reino de Dios.
• Mateo 18,10-11: Los ángeles de los pequeños están en presencia del Padre. Jesús evoca el salmo 91. Los pequeños hacen de Yavé su refugio y toman al Altísimo como defensor (Sal 91,9) y, por esto: “No podrá la desgracia dominante ni la plaga acercarse a tu morada, pues ha dado a sus ángeles la orden de protegerte en todos tus caminos. En sus manos te habrán de sostener, para que no tropiece tu pie en alguna piedra”. (Sal 91,10-12).
• Mateo 18,12-14: La parábola de las cien ovejas. Para Lucas, esta parábola revela la alegría de Dios por la conversión de un pecador (Lc 15,3-7). Para Mateo, revela que el Padre no quiere que ni uno de estos pequeñuelos se pierda. Con otras palabras, los pequeños deben ser la prioridad pastoral de la Comunidad, de la Iglesia. Deben estar en el centro de la preocupación de todos. El amor por los pequeños y los excluidos tiene que ser el eje de la comunidad de los que quieren seguir a Jesús. Pues de este modo la comunidad se vuelve prueba del amor gratuito de Dios que acoge a todos.


4) Para la reflexión personal
• Las personas más pobres del barrio ¿participan de nuestra comunidad? ¿Se sienten bien o encuentran en nosotros un motivo para alejarse?
• Dios Padre no quiere que se pierda ninguno de los pequeños. ¿Qué significa esto para nuestra comunidad?


5) Oración final
Señor, tus dictámenes son mi herencia perpetua,
ellos son la alegría de mi corazón.
Inclino mi corazón a cumplir tus preceptos,
que son recompensa para siempre. (Sal 119,111-112)