UNA NUEVA PRIMAVERA ESPIRITUAL


«Si se promueve la lectio divina con eficacia, estoy convencido de que producirá una nueva primavera espiritual en la Iglesia… La lectura asidua de la Sagrada Escritura acompañada por la oración permite ese íntimo diálogo en el que, a través de la lectura, se escucha a Dios que habla, y a través de la oración, se le responde con una confiada apertura del corazón… No hay que olvidar nunca que la Palabra de Dios es lámpara para nuestros pasos y luz en nuestro camino»

Benedicto XVI, 16 septiembre 2005


HISTORIA Y PASOS DE LA LECTIO DIVINA




INVOCACIÓN AL ESPÍRITU SANTO





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martes, 1 de octubre de 2013

Lectio Divina : Martes, 1 de Septiembre, 2013 : Evangelio según San Lucas 9,51-56. : (26ª Semana del Tiempo Ordinario - Ciclo C -)

Lectio Divina : 
Martes, 1 Octubre, 2013  
Tiempo Ordinario
1) Oración inicial
¡Oh Dios!, que manifiestas especialmente tu poder con el perdón y la misericordia; derrama incesantemente sobre nosotros tu gracia, para que, deseando lo que nos prometes, consigamos los bienes del cielo. Por nuestro Señor.
2) Lectura
Del Evangelio según Lucas 9,51-56
Sucedió que como se iban cumpliendo los días de su asunción, él se afirmó en su voluntad de ir a Jerusalén. Envió, pues, mensajeros delante de sí, que fueron y entraron en un pueblo de samaritanos para prepararle posada; pero no le recibieron porque tenía intención de ir a Jerusalén. Al verlo sus discípulos Santiago y Juan, dijeron: «Señor, ¿quieres que digamos que baje fuego del cielo y los consuma?» Pero, volviéndose, les reprendió; y se fueron a otro pueblo. 
Palabra del Señor
Continúa

domingo, 29 de septiembre de 2013

Lectio Divina : Lunes, 30 de Septiembre, 2013 : Evangelio según San Lucas 9,46-50. : (26ª Semana del Tiempo Ordinario - Ciclo C -)


Lectio Divina : 
  Lunes, 30 Septiembre, 2013  
Tiempo Ordinario
 
1) Oración inicial ¡Oh Dios!, que manifiestas especialmente tu poder con el perdón y la misericordia; derrama incesantemente sobre nosotros tu gracia, para que, deseando lo que nos prometes, consigamos los bienes del cielo. Por nuestro Señor.
 
2) Lectura Del santo Evangelio según Lucas 9,46-50
Se suscitó una discusión entre ellos sobre quién de ellos sería el mayor. Conociendo Jesús lo que pensaban en su corazón, tomó a un niño, le puso a su lado, y les dijo: «El que reciba a este niño en mi nombre, a mí me recibe; y el que me reciba a mí, recibe a Aquel que me ha enviado; pues el más pequeño de entre vosotros, ése es mayor.»
Tomando Juan la palabra, dijo: «Maestro, hemos visto a uno que expulsaba demonios en tu nombre y tratamos de impedírselo, porque no viene con nosotros.» Pero Jesús le dijo: «No se lo impidáis, pues el que no está contra vosotros está por vosotros.» 
Palabra del Señor
Continúa

jueves, 26 de septiembre de 2013

Lectio Divina : Viernes, 27 de Septiembre, 2013 : Evangelio según San Lucas 9,18-22. : (25ª Semana del Tiempo Ordinario - Ciclo C -)


Lectio Divina : 
  Viernes, 27 Septiembre, 2013  
Tiempo Ordinario
 
1) Oración inicial
¡Oh Dios!, que has puesto la plenitud de la ley en el amor a ti y al prójimo; concédenos cumplir tus mandamientos para llegar así a la vida eterna. Por nuestro Señor.
 
2) Lectura
Del Evangelio según Lucas 9,18-22
Estando una vez orando a solas, en compañía de los discípulos, les preguntó: «¿Quién dice la gente que soy yo?» Ellos respondieron: «Unos, que Juan el Bautista; otros, que Elías; otros, que un profeta de los antiguos ha resucitado.» Les dijo: «Y vosotros, ¿quién decís que soy yo?» Pedro le contestó: «El Cristo de Dios.» Pero les mandó enérgicamente que no dijeran esto a nadie.
Dijo: «El Hijo del hombre debe sufrir mucho y ser reprobado por los ancianos, los sumos sacerdotes y los escribas, ser matado y resucitar al tercer día.» 
Palabra del Señor
Continúa

Lectio Divina : Jueves, 26 de Septiembre, 2013 : Evangelio según San Lucas 9,7-9. : (25ª Semana del Tiempo Ordinario - Ciclo C -)

Lectio Divina : 
  Jueves, 26 Septiembre, 2013  
Tiempo Ordinario
 
1) Oración inicial
¡Oh Dios!, que has puesto la plenitud de la ley en el amor a ti y al prójimo; concédenos cumplir tus mandamientos para llegar así a la vida eterna. Por nuestro Señor.

2) Lectura
Del Evangelio según Lucas 9,7-9
Se enteró el tetrarca Herodes de todo lo que pasaba y estaba perplejo, porque unos decían que Juan había resucitado de entre los muertos; otros, que Elías se había aparecido, y otros, que uno de los antiguos profetas había resucitado. Herodes dijo: «A Juan, le decapité yo.¿Quién es, pues, éste de quien oigo tales cosas?» Y buscaba verle.
Palabra del Señor
Continúa

miércoles, 25 de septiembre de 2013

Lectio Divina : Miércoles, 25 de Septiembre, 2013 : Evangelio según San Lucas 9,1-6. : (25ª Semana del Tiempo Ordinario - Ciclo C -)


Lectio Divina : 
  Miércoles, 25 Septiembre, 2013  
Tiempo Ordinario

1) Oración inicial
¡Oh Dios!, que has puesto la plenitud de la ley en el amor a ti y al prójimo; concédenos cumplir tus mandamientos para llegar así a la vida eterna. Por nuestro Señor.
2) Lectura
Del Evangelio según Lucas 9,1-6
Convocando a los Doce, les dio autoridad y poder sobre todos los demonios, y para curar enfermedades; y los envió a proclamar el Reino de Dios y a curar. Y les dijo: «No toméis nada para el camino, ni bastón, ni alforja, ni pan, ni plata; ni tengáis dos túnicas cada uno. Cuando entréis en una casa, quedaos en ella hasta que os marchéis de allí. Y si algunos no os reciben, salid de aquella ciudad y sacudid el polvo de vuestros pies en testimonio contra ellos.» Partieron, pues, y recorrieron los pueblos, anunciando la Buena Nueva y curando por todas partes.
Palabra del Señor

Versión en castellano :

Evangelio según San Lucas 9,1-6. 
Jesús convocó a los Doce y les dio poder y autoridad para expulsar a toda clase de demonios y para curar las enfermedades. 
Y los envió a proclamar el Reino de Dios y a sanar a los enfermos, 
diciéndoles: "No lleven nada para el camino, ni bastón, ni alforja, ni pan, ni dinero, ni tampoco dos túnicas cada uno. 
Permanezcan en la casa donde se alojen, hasta el momento de partir. 
Si no los reciben, al salir de esa ciudad sacudan hasta el polvo de sus pies, en testimonio contra ellos". 
Fueron entonces de pueblo en pueblo, anunciando la Buena Noticia y curando enfermos en todas partes. 
Palabra del Señor
 Continúa

sábado, 29 de junio de 2013

Lectio Divina : Domingo, 30 de Junio, 2013 : Evangelio según San Lucas 9, 51-62. : (13ª Semana del Tiempo Ordinario - Ciclo C -)



Lectio Divina : 
  Domingo, 30 Junio, 2013  
El difícil proceso en la formación de los discípulos.

Cómo nacer de nuevo.

1. Oración inicial
Señor Jesús, envía tu Espíritu, para que Él nos ayude a leer la Biblia en el mismo modo con el cual Tú la has leído a los discípulos en el camino de Emaús. Con la luz de la Palabra, escrita en la Biblia, Tú les ayudaste a descubrir la presencia de Dios en los acontecimientos dolorosos de tu condena y muerte. Así, la cruz, que parecía ser el final de toda esperanza, apareció para ellos como fuente de vida y resurrección. 
Crea en nosotros el silencio para escuchar tu voz en la Creación y en la Escritura, en los acontecimientos y en las personas, sobre todo en los pobres y en los que sufren. Tu palabra nos oriente a fin de que también nosotros, como los discípulos de Emaús, podamos experimentar la fuerza de tu resurrección y testimoniar a los otros que Tú estás vivo en medio de nosotros como fuente de fraternidad, de justicia y de paz. Te lo pedimos a Ti, Jesús, Hijo de María, que nos has revelado al Padre y enviado tu Espíritu. Amén.
2. Lectura
a) Clave de lectura:
En el contexto del Evangelio de Lucas, el texto de este domingo se encuentra al principio de la nueva fase de las actividades de Jesús. Los frecuentes conflictos de mentalidad con el pueblo y con las autoridades religiosas (Lc 4,28; 5,21.30; 6,2.7; 7,19.23.33-34.39) confirmaron a Jesús a lo largo del camino como el Mesías Siervo, previsto por Isaías (Is 50, 4-9; 53,12) y asumido por Él desde el comienzo de su actividad apostólica (Lc 4,18). A partir de esto, Jesús empieza a anunciar su pasión y muerte (Lc 9,22.43-44) y decide ir a Jerusalén (Lc 9,51) Este cambio de ruta de los acontecimientos produce una crisis en los discípulos (Mc 8,31-33). Ellos no entienden y tienen miedo (Lc 9,45), porque en ellos continúa dominando la mentalidad antigua sobre el Mesías glorioso. Lucas describe varios episodios en los que aflora la vieja mentalidad de los discípulos: deseo de ser el más grande (Lc 9,46-48); voluntad de controlar el nombre de Jesús (Lc 9,49-50); reacción violenta de Santiago y de Juan ante el rechazo de los samaritanos de acoger a Jesús (Lc 9,51-55). Lucas indica también cómo Jesús se esfuerza en hacer entender a sus discípulos la nueva idea de su misión. El texto de este domingo (Lc 9,51-62) describe algunos ejemplos de cómo hacía Jesús para formar sus discípulos.
b) Una división del texto para ayudar en su lectura:
Lucas 9,51-52: Jesús decide ir a Jerusalén
Lucas 9,52b-53: Una aldea de Samaría no ofrece acogida
Lucas 9,54: Reacción de Juan y Santiago frente al no samaritano
Lucas 9,55-56: Reacción de Jesús frente a la violencia de Santiago y Juan
Lucas 9,57-58: Primera propuesta de seguir a Jesús
Lucas 9,59-60: Segunda propuesta de seguir a Jesús
Lucas 9,61-62: Tercera propuesta de seguir a Jesús
c) El texto : 
Evangelio según San Lucas 9, 51-62.
51 Sucedió que como se iban cumpliendo los días de su asunción, él se afirmó en su voluntad de ir a Jerusalén. 52 Envió, pues, mensajeros delante de sí, que fueron y entraron en un pueblo de samaritanos para prepararle posada; 53 pero no le recibieron porque tenía intención de ir a Jerusalén. 54 Al verlo sus discípulos Santiago y Juan, dijeron: «Señor, ¿quieres que digamos que baje fuego del cielo y los consuma?» 55Pero, volviéndose, les reprendió; 56 y se fueron a otro pueblo.
57 Mientras iban caminando, uno le dijo: «Te seguiré adondequiera que vayas.» 58 Jesús le dijo: «Las zorras tienen guaridas, y las aves del cielo nidos; pero el Hijo del hombre no tiene donde reclinar la cabeza.»
59 A otro dijo: «Sígueme.» Él respondió: «Déjame ir primero a enterrar a mi padre.» 60 Le respondió: «Deja que los muertos entierren a sus muertos; tú vete a anunciar el Reino de Dios.»
61 También otro le dijo: «Te seguiré, Señor; pero déjame antes despedirme de los de mi casa.» 62 Le dijo Jesús: «Nadie que pone la mano en el arado y mira hacia atrás es apto para el Reino de Dios.»
Palabra del Señor

3. Un momento de silencio orante
para que la Palabra de Dios pueda entrar en nosotros e iluminar nuestra vida.

4. Algunas preguntas
para ayudarnos en la meditación y en la oración.
a) ¿Cuál es el punto del texto que te ha gustado más y que más te ha impresionado?
b) ¿Qué defectos y limitaciones de los discípulos se descubren en el texto?
c) ¿Cuál es la pedagogía de Jesús y que Él usa para corregir estos defectos?
d) ¿Cuáles son los hechos del Antiguo Testamento que se recuerdan en los textos?
e) ¿Con cuáles de estas tres vocaciones (vv. 57-62) te identificas? ¿Por qué?
f) ¿Cuál es el defecto de los discípulos de Jesús más presente en nosotros, sus discípulos de hoy?
 
5. Una clave de lectura 
para profundizar mucho más en el tema.
a) Contexto histórico de nuestro texto:
El contexto histórico del Evangelio de Lucas tiene siempre estos dos aspectos: el contexto del tiempo de Jesús de los años treinta, en Palestina, y el contexto de las comunidades cristianas de los años ochenta, en Grecia, para las que Lucas escribe su Evangelio.
En el tiempo de Jesús en Palestina. Para Jesús no fue cosa fácil formar a sus discípulos y discípulas. Porque no es por el hecho de que una persona vaya con Jesús o que vive en comunidad, por lo que esta persona es ya santa y perfecta. La mayor dificultad viene de “la levadura de los fariseos y de Herodes” ( Mc 8,15), o sea, de la ideología dominante de la época, promovida por la religión oficial (fariseos) y por el gobierno ( herodianos). Combatir esta levadura hacía parte de la formación que Jesús daba a sus discípulos. Porque el modo de pensar de los grandes tenía raíces profundas y renacía, siempre de nuevo, en la cabeza de los pequeños, de los discípulos. El texto que meditamos este domingo nos da una idea de cómo Jesús afrontaba este problema.
Al tiempo de Lucas, en las comunidades de Grecia. Para Lucas era importante ayudar a los cristianos a no dejarse llevar por “la levadura” del imperio romano y de la religión pagana. Lo mismo vale para hoy. El “fermento” del sistema neoliberal, divulgado por los medios de comunicación, propaga la mentalidad consumística, contraria a los valores del Evangelio. No es fácil para la persona descubrir que la están engañando: “¿Esto que tengo en la mano acaso no es falso?” (Is 44,20)
b) Comentario del texto:
Lucas 9,51-52 : Jesús decide ir a Jerusalén
“Mientras se iban cumpliendo los días de su asunción”. Esta afirmación indica que Lucas lee la vida de Jesús a la luz de los profetas. Quiere dejar bien claro a los lectores que Jesús es el Mesías, en el que se cumple lo que los profetas anunciaron. El modo mismo de hablar aparece en el evangelio de Juan: “Sabiendo Jesús que era llegada su hora de pasar de este mundo al Padre,...” (Jn 3,1). Jesús, obediente al Padre, “se dirige decididamente a Jerusalén”.
Lucas 9,52b-53: Una aldea de Samaría no ofrece hospitalidad.
La hospitalidad era una de las bases de la vida comunitaria. Difícilmente, dejaba la gente pasar la noche a alguno fuera, sin acogerlo (Gén 18,1-5; 19,1-3; Jue 19,15-21). Pero en el tiempo de Jesús la rivalidad entre judíos y samaritanos empujaba a la gente de la Samaría a no acoger a los judíos en peregrinación hacia Jerusalén y esto obligaba a los judíos a no pasar por la Samaría, cuando se dirigían a Jerusalén. Preferían caminar por la parte del valle de Jordán. Jesús no está de acuerdo con esta discriminación y pasa por la Samaría. Por lo que sufre las consecuencias de la discriminación y no recibe hospitalidad.
Lucas 9,54: Reacción violenta de Santiago y Juan ante el rechazo samaritano
Inspirado por el ejemplo del profeta Elías, Santiago y Juan quieren que descienda fuego para que extermine a los habitantes de aquella aldea. (2Re 1,10.12; 1Re 18,38). Piensan que por el simple hecho de que están con Jesús, todos deben acogerlos. Ellos poseen la vieja mentalidad, la de ser gente privilegiada. Piensan tener a Dios de su parte para defenderlos.
Lucas 9,55-56: Reacción de Jesús ante la violencia de Santiago y Juan
“Jesús se volvió y los reprendió”. Algunas biblias basándose en manuscritos antiguos, dicen también: “Vosotros no sabéis de qué espíritu sois. El Hijo del hombre no ha venido para tomar la vida de los hombres, sino para salvarla”. El hecho de que alguien esté con Jesús, no da derecho a nadie a pensar que es superior a los otros o que los otros deben rendirle honores. El “Espíritu” de Jesús pide lo contrario: perdonar setenta veces siete (Mt 18,22). Jesús escoge el perdonar al ladrón que le rogaba en la cruz. (Lc 23,43).
Lucas 9,57-58: Primera propuesta de seguir a Jesús
Uno le dice: “Te seguiré adondequiera que vayas”. La respuesta de Jesús es muy clara y sin tapujos. No deja dudas: el discípulo que quiere seguir a Jesús debe imprimir en la mente y en el corazón lo siguiente: Jesús no tiene nada, ni siquiera una piedra donde reclinar la cabeza. Las zorras y los pájaros le llevan en esto ventaja, porque por lo menos tienen guaridas y nidos.
Lucas 9, 59-60: Segunda propuesta de seguir a Jesús
Jesús dijo a otro: “¡Sígueme!” Esta misma palabra les fue dirigida a los primeros discípulos: “¡Sígueme!” (Mc 1,17.20; 2,14). La reacción de la persona llamada es positiva. Está dispuesta a seguir a Jesús. Sólo pide permiso para poder enterrar a su padre. La respuesta de Jesús es dura: “Deja que los muertos entierren a sus muertos; tú vete a anunciar el Reino de Dios”.
Probablemente que se trata de un proverbio popular usado para decir que se debe ser radical en las decisiones que se toman. Aquel que se dispone a seguir a Jesús debe dejar todo detrás de sí. Es como si muriese a todo lo que posee y resucitase a otra vida.
Lucas 9,61-62: Tercera propuesta de seguir a Jesús
Un tercer caso: “Te seguiré, pero déjame antes despedirme de los de mi casa”. De nuevo la respuesta de Jesús es dura y radical: “Nadie que pone la mano en el arado y mira hacia atrás, es apto para el Reino de Dios”. Jesús es más exigente que el Profeta Elías cuando éste llamó a Eliseo para que fuera su discípulo (1 Re 19,19-21). El Nuevo Testamento supera al Antiguo en la exigencia y en la práctica del amor.

6. Salmo 19 (18) , 8-15
La ley de Dios fuente de formación
7. Oración final
Señor Jesús, te damos gracia por tu Palabra que nos ha hecho ver mejor la voluntad del Padre. Haz que tu Espíritu ilumine nuestras acciones y nos comunique la fuerza para seguir lo que Tu Palabra nos ha hecho ver. Haz que nosotros como María, tu Madre, podamos no sólo escuchar, sino también poner en práctica la Palabra. Tú que vives y reinas con el Padre en la unidad del Espíritu Santo por todos los siglos de los siglos. Amén.

sábado, 22 de junio de 2013

Lectio Divina : Domingo, 23 de Junio, 2013 : Evangelio según San Lucas 9,18-24. : (12ª Semana del Tiempo Ordinario - Ciclo C -)



Lectio Divina : 
 Domingo, 23 Junio, 2013  
La profesión de fe de Pedro 

"Y vosotros ¿quién decís que soy yo?" 



1. ORACIÓN INICIAL
Oh Santo Espíritu, eres Tú quien une mi alma a Dios: muévela con fervientes deseos y enciéndela con el fuego de tu amor. Qué bueno eres conmigo, oh Espíritu Santo de Dios: ¡seas por siempre alabado y bendecido por el gran amor que infundes sobre mí! Dios mío y Creador mío ¿es posible que haya alguien que no te ame? ¡Durante mucho tiempo yo no te amé! Perdóname, Señor. Oh Espíritu Santo, concédele a mi alma ser totalmente de Dios y servirlo sin ningún interés personal, sino sólo porque es mi Padre y me ama. Mi Dios y mi todo ¿hay algo más que yo pudiese desear? Sólo me bastas Tú. Amén. (Santa Teresa de Jesús)

2. LECTURA 
a) Una clave de lectura 
El pasaje de hoy retoma el tema de quién es Jesús. La pregunta ya ha sido planteada por Juan el Bautista y por Herodes. Juan le pregunta a Jesús: “¿Eres tú el que debe venir, o debemos esperar a otro?” (Lc 7,19). Herodes dice y pregunta: “A Juan, lo hice decapitar yo ¿quién es este hombre, de quien oigo tales cosas?" (Lc 9,9). En el evangelio de hoy es el mismo Jesús que pregunta lo que la gente piensa de él ¿cuál es la opinión pública y la de los apóstoles. Pedro afirma: “Tú eres el Cristo de Dios.” Inmediatamente después, nos encontramos con el primer anuncio de la pasión, muerte y resurrección de Jesús.

b) Una división del texto para facilitar su lectura 
Lucas 9,18: La pregunta de Jesús después de la oración 
Lucas 9,19: La opinión de la gente acerca de Jesús 
Lucas 9,20: La pregunta de Jesús a sus discípulos 
Lucas 9,21: La prohibición de revelar que Jesús es el Cristo de Dios 
Lucas 9,22: El primer anuncio de la pasión 
Lucas 9,23-24: El seguimiento de Jesús 

c) Texto: Evangelio según San Lucas 9,18-24. :
Un día Jesús estaba en un lugar solitario para orar. Los discípulos estaban con él, y él les hizo esta pregunta: “La multitud ¿qué dicen que soy yo?”. Ellos dijeron: “Juan el Bautista, otros dicen que Elías; otros uno de los antiguos profetas que ha resucitado.”
Luego les preguntó: “Y vosotros ¿quién decís que soy yo?”. Pedro dijo: "El Cristo de Dios." Él estrictamente les ordenó que no se mencionara esto a nadie. “El Hijo del hombre - dijo - debe sufrir mucho y ser reprobado por los ancianos, los sumos sacerdotes y los escribas, ser matado y resucitar al tercer día.”
A continuación, les dijo a todos: “Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz de cada día y sígame. Quien quiera salvar su vida, la perderá, pero quien pierda su vida por mi causa, la salvará”. 
Palabra del Señor

3. Momento de silencio orante 
Para que la Palabra de Dios pueda entrar en nosotros e iluminar nuestra vida. 

4. ALGUNAS PREGUNTAS 
Para ayudarnos en la meditación y la oración. 
- Todos creemos en Jesús, pero hay quienes lo entienden de una forma y otros de otra. ¿Cuál es hoy el Jesús más común según el modo de pensar de la gente?
- La publicidad ¿cómo interfiere en mi modo de ver a Jesús? ¿Qué hago yo para no caer en el círculo de la publicidad?
- ¿Qué nos impide hoy a reconocer y asumir el proyecto de Jesús? 
- Todos esperaban al Mesías, cada uno a su manera. ¿Cuál es el Mesías que yo espero y que la gente espera hoy? 
- La condición para seguir a Jesús es la cruz. ¿Cómo reacciono frente a las cruces de la vida? 

5. Para los que desean profundizar el texto
a) Comentario del texto
Lucas 9,18: La pregunta de Jesús después de la oración
"Un día Jesús estaba en un lugar solitario para orar. Los discípulos estaban con él, y él les hizo esta pregunta: "La multitud ¿qué dicen que soy yo?". En el Evangelio de Lucas, en varias ocasiones importantes y decisivas, se presenta a Jesús en oración: en el bautismo, momento en que asume su misión (Lc 3,21); en los 40 días en el desierto, cuando vence las tentaciones del demonio a la luz de la Palabra de Dios (Lucas 4,1-13); la noche antes de escoger a los doce apóstoles (Lucas 6,12); en la transfiguración, cuando conversaba con Moisés y Elías sobre la Pasión en Jerusalén (Lc 9,29); en el jardín, cuando afronta la agonía (Lc 22,39-46); en la cruz, cuando pide perdón para el soldado (Lucas 23,34) y entrega su espíritu a Dios (Lucas 23,46).

Lucas 9,19: La opinión del pueblo sobre Jesús
Ellos dijeron: “Juan el Bautista, otros que Elías, otros uno de los antiguos profetas que ha resucitado.” Al igual que Herodes, muchos pensaban que Juan el Bautista había resucitado en Jesús. Era común la creencia que el profeta Elías regresaría (Mateo 17,10-13, Mc 9,11-12, Ml 3,23-24, Sir 48,10). Y todos alimentaban la esperanza de la venida del profeta prometido por Moisés (Deut. 18,15). Respuestas insuficientes.

Lucas 9,20: La pregunta de Jesús a sus discípulos
Después de escuchar las opiniones de los demás, Jesús pregunta: “Y vosotros ¿quién decís que soy yo?”. Pedro dijo: “El Cristo de Dios!” Pedro reconoce que Jesús es el único que la gente está esperando y que viene a cumplir las promesas. Lucas omite la reacción de Pedro que trata de disuadir a Jesús de seguir el camino de la cruz y también omite las duras críticas de Jesús a Pedro (Marcos 8,32-33, 16,22-23).

Lucas 9,21: La prohibición de revelar que Jesús es el Cristo de Dios
"Jesús con severidad les ordenó que no se mencione a nadie." Se les prohibió revelar a la gente que Jesús es el Cristo, el Mesías de Dios. ¿Por qué Jesús se lo prohibió? En aquel tiempo todos esperaban la venida del Cristo, del Mesías, pero cada uno a su manera: ¡algunos esperaban un rey, otros a un sacerdote, otros a un médico, un guerrero, un juez, o un profeta! Nadie parecía esperar al Mesías siervo, anunciado por Isaías (Is 42,1-9; 52,13-53:12). Quién insiste en mantener la idea de Pedro, es decir, del Mesías glorioso sin la cruz, no entiende nada y nunca llegará a asumir la actitud de un verdadero discípulo. Continuará a caminar en la oscuridad, como Pedro, confundiendo a la gente con árboles (cf. Mt 8,24). Porque sin la cruz es imposible entender quién es Jesús y lo que significa seguir a Jesús. Por ello, Jesús volvió a insistir en la cruz y más tarde ofrece el segundo anuncio de su pasión, muerte y resurrección.

Lucas 9,22: El primer anuncio de la pasión
Jesús comienza a enseñar que él es el Mesías Siervo, y dice que como el Mesías Siervo anunciado por Isaías, pronto será condenado a muerte en el desempeño de su misión de justicia (Isaías 49,4-9; 53,1-12). Lucas por lo general sigue el Evangelio de Marcos, pero en este caso omite la reacción de Pedro que aconsejaba a Jesús a no pensar en el Mesías sufriente y omite también la dura respuesta: “¡Ve detrás de mí, Satanás! Porque no piensas según Dios, sino según los hombres.” Satanás es una palabra hebrea que significa acusador, que aleja a los demás del camino de Dios. Jesús no permite que Pedro se aleje de su misión. Y Jesús añade: “El Hijo del Hombre debe sufrir mucho y ser reprobado por los ancianos, los sumos sacerdotes y los escribas, ser matado y resucitar al tercer día.”

Lucas 9,23-24: El seguimiento de Jesús
A continuación, a todos decía: “Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz de cada día y sígame. Quien quiera salvar su vida, la perderá, pero quien pierda su vida por mi causa, la salvará.” La comprensión plena del seguimiento de Jesús no se consigue por medio de una instrucción teórica, sino por el compromiso práctico, caminando con Él por el camino del servicio, desde Galilea hasta Jerusalén. El camino del discipulado es el camino de la entrega personal, del abandono, del servicio, de la disponibilidad, de la aceptación del conflicto, sabiendo que habrá resurrección. La cruz no es un incidente, es parte de este camino. Porque en un mundo organizado en base a principios egoístas ¡el amor y el servicio sólo pueden existir crucificados! Quien hace de su vida un servicio a los demás, incomoda a los que viven aferrados a los privilegios, y sufre.

c) Ampliando la información
Condiciones para seguir a Jesús
Jesús saca conclusiones válidas hasta el día de hoy: “Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz de cada día y sígame.” En aquella época la cruz era la pena de muerte que el Imperio Romano impuso a los delincuentes marginados. Tomar la cruz cargarla detrás de Jesús era lo mismo que aceptar ser marginados por el sistema injusto que legitimaba la injusticia. Era lo mismo que romper con el sistema. Como dice Pablo en Gálatas: “El mundo está crucificado para mí, y yo para el mundo" (Gal 6,14). La cruz no es fatalismo, y mucho menos es exigencia del Padre. La cruz es el resultado del compromiso libremente adoptado por Jesús de revelar la Buena Nueva que Dios es Padre, y que por tanto, todos y todas tenemos que ser aceptados y tratados como hermanos y hermanas. Debido a este anuncio revolucionario, fue perseguido y no tuvo miedo a dar su vida. No hay prueba de amor más grande que dar la vida por el hermano.

6. ORACIÓN - Salmo 1 
Bienaventurado el hombre que no entra en el consejo de los malvados,
que no permanece en el camino de los pecadores
ni se sienta en compañía de los arrogantes,
sino que encuentra su alegría en la ley del Señor,
su ley medita día y noche.

Es como un árbol plantado junto a corrientes de agua,
que da fruto en su tiempo:
sus hojas no se marchitan
y todo lo que hace, sale bien.

No es así, no es así con los impíos,
Son como el tamo que el viento dispersa;
por eso los impíos no se alzarán en la corte
ni los pecadores en la asamblea de los justos,
porque el Señor cuida el camino de los justos,
mientras que el camino de los malvados va a su ruina.

7. ORACIÓN FINAL 
Señor Jesús, te agradecemos por tu Palabra que nos ha hecho ver mejor la voluntad del Padre. Haz que tu Espíritu ilumine nuestras acciones y nos comunique la fuerza para seguir lo que Tu Palabra nos ha revelado. Haz que nosotros, como María tu madre, podamos no sólo escuchar sino también poner en práctica la Palabra. Tú que vives y reinas con el Padre en la unidad del Espíritu Santo por los siglos de los siglos. Amén.

viernes, 31 de mayo de 2013

Lectio Divina : Domingo, 2 de Junio, 2013 : Evangelio según San Lucas 9,10-17. : (Solemnidad del Santísimo Cuerpo y Sangre de Cristo - 9ª Semana del Tiempo Ordinario - Ciclo C -)


Solemnidad del Santísimo Cuerpo y Sangre de Cristo
1. Oración inicial
Señor Jesús, envía tu Espíritu, para que Él nos ayude a leer la Biblia en el mismo modo con el cual Tú la has leído a los discípulos en el camino de Emaús. Con la luz de la Palabra, escrita en la Biblia, Tú les ayudaste a descubrir la presencia de Dios en los acontecimientos dolorosos de tu condena y muerte. Así, la cruz, que parecía ser el final de toda esperanza, apareció para ellos como fuente de vida y resurrección.
Crea en nosotros el silencio para escuchar tu voz en la Creación y en la Escritura, en los acontecimientos y en las personas, sobre todo en los pobres y en los que sufren. Tu palabra nos oriente a fin de que también nosotros, como los discípulos de Emaús, podamos experimentar la fuerza de tu resurrección y testimoniar a los otros que Tú estás vivo en medio de nosotros como fuente de fraternidad, de justicia y de paz. Te lo pedimos a Ti, Jesús, Hijo de María, que nos has revelado al Padre y enviado tu Espíritu. Amén.
2. Lectura
a) Clave de lectura: el contexto literario:
Nuestro texto se encuentra a mitad del evangelio de Lucas: Jesús extiende e intensifica su misión por las aldeas de la Galilea y manda a sus doce discípulos para que le ayuden (Lc 9,1-6). La noticia de todo esto llega a Herodes, aquel que mandó matar a Juan Bautista ((Lc 9, 7-9) Cuando sus discípulos regresan de la misión, Jesús los invita a ir a un lugar solitario (Lc 9,10) Aquí sigue nuestro texto que habla de la multiplicación de los panes (Lc 9, 11-17)En seguida Jesús hace una pregunta: “¿Quién dice la gente que soy yo?” (Lc 9, 18-21). Dicho esto, por la primera vez, habla de su pasión y de su muerte y de las consecuencias de todo esto para la vida de los discípulos (Lc 9, 22-28). Luego viene la Transfiguración, en la que Jesús habla con Moisés y con Elías de su pasión, con el aturdimiento y la incomprensión de parte de los discípulos (Lc 9, 44-50). Finalmente, Jesús decide ir a Jerusalén, donde encontrará la muerte (Lc 9, 52).
b) Una división del texto para ayudar la lectura:
Lucas 9,10: Se retiran a un lugar apartado
Lucas 9,11: La gente reconoce a Jesús y Jesús acoge a la gente
Lucas 9,12: La preocupación de los discípulos por el hambre de la gente
Lucas 9, 13. La propuesta de Jesús y la repuesta de los discípulos
Lucas 14-15: La iniciativa de Jesús para resolver el problema del hambre
Lucas 9,16: La evocación y el sentido de la Eucaristía
Lucas 9,17: El gran signo: Todos comieron
c) El texto: Evangelio según San Lucas 9,10-17.
10 Cuando los apóstoles regresaron le contaron cuanto habían hecho. Y él, tomándolos consigo, se retiró aparte, hacia una ciudad llamada Betsaida. 11Pero la gente lo supo y le siguieron. Él los acogía, les hablaba del Reino de Dios y curaba a los que tenían necesidad de ser curados.
12 Pero el día había comenzado a declinar y, acercándose los Doce, le dijeron: «Despide a la gente para que vayan a los pueblos y aldeas del contorno y busquen alojamiento y comida, porque aquí estamos en un lugar deshabitado.»13 Él les dijo: «Dadles vosotros de comer.» Pero ellos respondieron: «No tenemos más que cinco panes y dos peces; a no ser que vayamos nosotros a comprar alimentos para toda esta gente.» 14 Pues había como cinco mil hombres. Él dijo a sus discípulos: «Haced que se acomoden por grupos de unos cincuenta.» 15 Lo hicieron así y acomodaron a todos. 16 Tomó entonces los cinco panes y los dos peces y, levantando los ojos al cielo, pronunció sobre ellos la bendición, los partió y los iba dando a los discípulos para que los fueran sirviendo a la gente.17 Comieron todos hasta saciarse. Se recogieron los trozos que les habían sobrado: doce canastos. 
Palabra del Señor
Versión en Castellano : Evangelio según San Lucas 9,11b-17. 
Pero la gente lo supo y partieron tras él. Jesús los acogió y volvió a hablarles del Reino de Dios mientras devolvía la salud a los que necesitaban ser atendidos.
El día comenzaba a declinar. Los Doce se acercaron para decirle: «Despide a la gente para que se busquen alojamiento y comida en las aldeas y pueblecitos de los alrededores, porque aquí estamos lejos de todo.»
Jesús les contestó: «Denles ustedes mismos de comer.» Ellos dijeron: «No tenemos más que cinco panes y dos pescados. ¿O desearías, tal vez, que vayamos nosotros a comprar alimentos para todo este gentío?»
De hecho había unos cinco mil hombres. Pero Jesús dijo a sus discípulos: «Hagan sentar a la gente en grupos de cincuenta.»
Así lo hicieron los discípulos, y todos se sentaron.
Jesús entonces tomó los cinco panes y los dos pescados, levantó los ojos al cielo, pronunció la bendición, los partió y se los entregó a sus discípulos para que los distribuyeran a la gente.
Todos comieron hasta saciarse. Después se recogieron los pedazos que habían sobrado, y llenaron doce canastos.
Palabra del Señor


3. Un momento de silencio orante
para que la Palabra de Dios pueda entrar en nosotros e iluminar nuestra vida.
4. Algunas preguntas
para ayudarnos en la meditación y en la oración.
a) ¿Cuál es el punto del texto que más te ha gustado o que más te ha llamado la atención?
b) ¿Cuál es la situación de la gente, que se desprende del texto?
c) ¿Cuál es la reacción o el sentimiento de Jesús ante la situación de la gente?
d) ¿Qué hechos del Antiguo Testamento se evocan en este texto?
e) ¿Conoces iniciativas de personas que hoy dan de comer a la gente hambrienta?
f) ¿Cómo ayudamos nosotros a la gente? ¿Damos peces o enseñamos a pescar?
5. Una clave de lectura
para los que desean profundizar en el tema

a) El contexto histórico de nuestro texto:
El contexto histórico del Evangelio de Lucas tiene siempre dos aspectos: el contexto del tiempo de Jesús en los años 30, en Palestina, y el contexto de las comunidades cristianas de los años 80, para las que Lucas escribe su Evangelio.
Al tiempo de Jesús en la Palestina, el pueblo vivía en la expectativa de que el Mesías, cuando viniese, sería como un nuevo Moisés, y repetiría los grandes prodigios operados por Moisés en el Éxodo: conducir al pueblo por el desierto y alimentarlo con el maná. La multiplicación de los panes en el desierto era para la gente la gran señal de que estaba llegando el tiempo mesiánico (Cf.6,14-15).
Al tiempo de Lucas, en las comunidades de Grecia, era importante confirmar a los cristianos en sus convicciones de fe y orientarlos en medio de las dificultades. En el modo de describir la multiplicación de los panes, Lucas recuerda la celebración de la Eucaristía que se realizan en las comunidades de los años 80, y ayuda a las personas a profundizar el significado de la Eucaristía en sus propias vidas. Además, en la misma descripción de la multiplicación de los panes, como veremos, Lucas evoca figuras importantes de la historia del pueblo de Dios: Moisés, Elías y Eliseo, mostrando así que Jesús es verdaderamente el Mesías que viene a cumplir las promesas del pasado.
b) Comentario del texto:
Lucas 9,10: Jesús y los discípulos se retiran a un lugar solitario
Los discípulos regresan de la misión, a la que han sido enviados (Lc 9,1-6). Jesús los invita a retirarse a un lugar solitario, cerca de Betsaida, al norte del lago de Galilea. El evangelio de Marcos añade que Él los invita a descansar un poco (Mc 6,31). Describiendo la misión de los 72 discípulos, Lucas describe la revisión de la acción misionera por parte de Jesús, acción desarrollada por los discípulos (Lc 10, 17-20).
Lucas 9,11: La gente busca a Jesús y Jesús acoge a la gente
La gente sabe dónde se encuentra Jesús y lo sigue. Marcos es más explícito. Dice que Jesús y sus discípulos van en barca y la gente lo sigue a pie, por otro camino, en un lugar determinado. La gente llega primero que Jesús (Mc 6,32-33). Llegados al lugar del descanso, viendo aquella muchedumbre, Jesús la acoge, habla del Reino y cura los enfermos. Marcos añade que la gente parecía un rebaño sin pastor. Ante esta situación de la gente, Jesús reacciona como “un buen pastor”, orientando a la gente con su palabra y alimentándola con panes y peces (Mc 6, 34ss).
Lucas 9,12: La preocupación de los discípulos y el hambre de la gente
El día comienza a decaer y se acerca el ocaso. Los discípulos están preocupados y piden a Jesús que despida a las gentes. Dicen que en el desierto no es posible encontrar comida para tanta gente. Para ellos la única solución es que la gente vaya a las aldeas vecinas a comprar pan. No consiguen imaginar otra posible solución.
Entre líneas sobre esta descripción de la situación de la gente, aparece algo muy importante. Para poder estar con Jesús, la gente se olvida de comer. Quiere decir que Jesús debe haber sabido atraer a la gente hasta el punto, de que ésta olvida todo, siguiéndolo por el desierto.
Lucas 9,13: La propuesta de Jesús y la respuesta de los discípulos
Jesús dice: “Dadles vosotros de comer”. Los discípulos se asustan, porque sólo tienen cinco panes y dos peces. Pero son ellos los que deben solucionar el problema y la única cosa que le viene a la mente es que la gente vaya a comprar pan. Sólo tienen la solución tradicional, según la cual alguno debe procurar panpara la gente.
Alguno debe procurar el dinero, comprar pan y distribuirlo a la gente, pero en aquel desierto, esta solución es imposible. Ellos no encuentran otra posibilidad de resolver el problema. O sea: Si Jesús insiste en no mandar a la gente a sus casas, no hay solución para el hambre de la gente. No pasa por sus mentes que la solución podría venir de Jesús y de la misma gente.
Lucas 9, 14-15: La iniciativa de Jesús para resolver el problema del hambre.
Había allí cinco mil personas. ¡Mucha gente! Jesús pide a los discípulos que la gente se sientan en grupos de cincuenta. Y es aquí, cuando Lucas comienza a usar la Biblia para iluminar los hechos de la vida de Jesús. Recuerda a Moisés. Él es, de hecho, el primero que dio de comer a la gente hambrienta en el desierto, después de la salida de Egipto (cf. Num cap. 1 al 4). Lucas evoca también a Eliseo. En efecto, es Eliseo quien en el Antiguo Testamento, hace desaparecer el hambre de la muchedumbre con unos pocos panes e incluso sobra (2 Re 4,42-44). El texto sugiere pues, que Jesús es el nuevo Moisés, el nuevo profeta que debe venir al mundo (cf. Jn 6, 14-15). Todas las comunidades conocían el Antiguo Testamento y a buen entendedor bastan pocas palabras. Así van descubriendo poco a poco el misterio que envuelve la persona de Jesús.
Lucas 9, 16. Evocación y significado de la EucaristíaDespués que el pueblo se sienta en tierra, Jesús multiplica los panes y pide a los discípulos que lo distribuyan. Aquí es importante notar, cómo Lucas describe el hecho. Dice: “Tomó entonces los cinco panes y los dos peces y, levantando los ojos al cielo, pronunció sobre ellos la bendición, los partió y los iba dando a los discípulos para que los fueran sirviendo a la gente”. Este modo de hablar a las comunidades de los años 80 ( y de todos los tiempos) hace pensar en la Eucaristía. Porque esta mismas palabras serán usadas ( y lo son todavía) en la celebración de la Cena del Señor (22, 19). Lucas sugiere que la Eucaristía debe llevar a la multiplicación de los panes, que quiere decir compartir. Debe ayudar a los cristianos a preocuparse de las necesidades concretas del prójimo. Es pan de vida que da valor y lleva al cristiano a afrontar los problemas de la gente de modo diverso, no desde afuera, sino desde dentro de la gente.
Lucas 9,17: El gran signo: Todos comieron
Todos comieron, se saciaron y ¡sobraron cestas enteras! Solución inesperada, realizada por Jesús y nacida desde dentro de la gente, partiendo de aquel poco que habían llevado, cinco panes y dos peces. Y sobraron doce cestos, después que cinco mil personas han comido ¡cinco panes y dos peces!
c) Profundizamiento: El milagro más grande
Algunos se preguntan: ¿Pero entonces, no hubo milagro?¿Fue sólo compartir? He aquí tres reflexiones a modo de respuestas:
Primera reflexión: ¿Cuál sería hoy el milagro más grande: por ejemplo, en un determinado día del año, el día de Navidad, todas las personas tienen qué comer, reciben una cesta de Navidad; o podría ser que la gente comenzase a compartir su pan, llegar a quitar el hambre a todos y que sobrara alimento para otras gentes?¿Cuál sería el milagro más grande? ¿Qué pensáis?
Segunda reflexión: La palabra Milagro (miraculum) viene del verbo admirar. Un milagro es una acción extraordinaria, fuera de lo normal, que causa admiración y hace pensar en Dios. El gran milagro, el más grande de todos es (1) Jesús mismo, Dios hecho hombre. ¡Es tan extraordinariamente humano, como sólo Dios mismo puede ser humano! Otro gran milagro (2) es el cambio que Jesús consigue obtener de la gente, habituada a soluciones de fuera, Jesús consigue hacer que la gente afronte el problema a partir de ella misma, a partir de los medios de que dispone. Gran milagro, cosa extraordinaria, y (3) que mediante este gesto de Jesús todos comen y la comida sobra. Cuando se comparte, hay siempre ...¡ y sobra! Por tanto, son tres los grandes milagros: Jesús mismo, la conversión de las personas, el compartir los bienes que genera abundancia. Tres milagros nacidos de la nueva experiencia de Dios como Padre, que se nos revela en Jesús: Esta experiencia de Dios cambió todos los esquemas mentales y el modo de vivir junto a los otros. Este es el milagro más grande: ¡ otro mundo es posible!
Tercera reflexión: Es difícil saber cómo han sucedido de hecho las cosas. Ninguno está diciendo que Jesús no hizo el milagro. ¡Hay hechos y muchos! Pero no debemos olvidar que el milagro más grande es la resurrección de Jesús. Por la fe en Jesús, la gente comienza a vivir en un mundo nuevo, compartiendo su pan con los hermanos y hermanas que no tienen nada y que están hambrientos: “Y todos distribuían lo que tenían, y no había necesidades entre ellos” (cf. Act 4, 43). Cuando en la Biblia se describe un milagro, la atención mayor no viene puesta en el aspecto milagroso en sí, sino más bien en el significado que tiene para la vida y para la fe de las comunidades que creen en Jesús, revelación del Padre. En el así llamado “primer mundo” de los países dichos “cristianos”, los animales tienen más alimento que los seres humanos del tercer mundo. Mucha gente tiene hambre. Quiere decir que la Eucaristía no tiene todavía la profundidad y la raigambre que pudiera y debiera tener.
6. Oración de un salmo: 81 (80)
Dios que libera y alimenta a su pueblo
7. Oración final
Señor Jesús, te damos gracia por tu Palabra que nos ha hecho ver mejor la voluntad del Padre. Haz que tu Espíritu ilumine nuestras acciones y nos comunique la fuerza para seguir lo que Tu Palabra nos ha hecho ver. Haz que nosotros como María, tu Madre, podamos no sólo escuchar, sino también poner en práctica la Palabra. Tú que vives y reinas con el Padre en la unidad del Espíritu Santo por todos los siglos de los siglos. Amén.