UNA NUEVA PRIMAVERA ESPIRITUAL


«Si se promueve la lectio divina con eficacia, estoy convencido de que producirá una nueva primavera espiritual en la Iglesia… La lectura asidua de la Sagrada Escritura acompañada por la oración permite ese íntimo diálogo en el que, a través de la lectura, se escucha a Dios que habla, y a través de la oración, se le responde con una confiada apertura del corazón… No hay que olvidar nunca que la Palabra de Dios es lámpara para nuestros pasos y luz en nuestro camino»

Benedicto XVI, 16 septiembre 2005


HISTORIA Y PASOS DE LA LECTIO DIVINA




INVOCACIÓN AL ESPÍRITU SANTO





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jueves, 7 de noviembre de 2013

Lectio Divina : Viernes, 8 de Noviembre, 2013 : Evangelio según San Lucas 16, 1-8. : (31ª Semana del Tiempo Ordinario - Ciclo C -)

 Lectio Divina : 
Viernes, 8 Noviembre, 2013
Evangelio según Lucas 16,1-8
(31ª Semana del Tiempo Ordinario-Ciclo C)


1) Oración inicial
Señor de poder y de misericordia, que has querido hacer digno y agradable por favor tuyo el servicio de tus fieles; concédenos caminar sin tropiezos hacia los bienes que pos prometes. Por nuestro Señor.
2) Lectura
Del Evangelio según Lucas 16,1-8
Decía también a sus discípulos: «Había un hombre rico que tenía un administrador a quien acusaron ante él de malbaratar su hacienda. Le llamó y le dijo: `¿Qué oigo decir de ti? Dame cuenta de tu administración, porque ya no seguirás en el cargo.' Se dijo entre sí el administrador: `¿Qué haré ahora que mi señor me quita la administración? Cavar, no puedo; mendigar, me da vergüenza. Ya sé lo que voy a hacer, para que cuando sea destituido del cargo me reciban en sus casas. '«Y llamando uno por uno a los deudores de su señor, dijo al primero: `¿Cuánto debes a mi señor?' Respondió: `Cien medidas de aceite.' Él le dijo: `Toma tu recibo, siéntate en seguida y escribe cincuenta.' Después dijo a otro: `Tú, ¿cuánto debes?' Contestó: `Cien cargas de trigo.' Dícele: `Toma tu recibo y escribe ochenta.'«El señor alabó al administrador injusto porque había obrado con sagacidad, pues los hijos de este mundo son más sagaces con los de su clase que los hijos de la luz.
Palabra del Señor
Continúa

domingo, 29 de septiembre de 2013

Lectio Divina : Domingo, 29 de Septiembre, 2013 : Evangelio según San Lucas 16, 19-31. : (26ª Semana del Tiempo Ordinario - Ciclo C -)


Lectio Divina : 
Domingo, 29 Septiembre, 2013  
La parábola de Lázaro y el rico

Entre los dos apenas una puerta cerrada

 1. Oración inicial

Señor Jesús, envía tu Espíritu, para que Él nos ayude a leer la Biblia en el mismo modo con el cual Tú la has leído a los discípulos en el camino de Emaús. Con la luz de la Palabra, escrita en la Biblia, Tú les ayudaste a descubrir la presenciade Dios en los acontecimientos dolorosos de tu condena y muerte. Así, la cruz, que parecía ser el final de toda esperanza, apareció para ellos como fuente de vida y resurrección.
Crea en nosotros el silencio para escuchar tu voz en la Creación y en la Escritura, en los acontecimientos y en las personas, sobre todo en los pobres y en los que sufren. Tu palabra nos oriente a fin de que también nosotros, como los discípulos de Emaús, podamos experimentar la fuerza de tu resurrección y testimoniar a los otros que Tú estás vivo en medio de nosotros como fuente de fraternidad, de justicia y de paz. Te lo pedimos a Ti, Jesús, Hijo de María, que nos has revelado al Padre y enviado tu Espíritu. Amén.
 
2. Lectura
a) Clave de lectura:
En este domingo vigésimo sexto del Tiempo Ordinario, la liturgia nos pone delante la parábola del pobre Lázaro, sentado delante de la puerta del rico. Esta parábola es un fiel espejo, en el que se refleja no sólo la situación de la sociedad del tiempo de Jesús, sino también nuestra sociedad del siglo XXI. La parábola es una denuncia fuerte y radical de esta situación, porque indica claramente que Dios piensa al contrario de nosotros. En la parábola aparece tres personas: el pobre, el rico y el padre Abrahán. El pobre tiene un nombre, pero no habla. Apenas existe. Sus únicos amigos son los perros que lamen sus heridas. El rico no tiene nombre, pero habla siempre e insiste. Quiere tener razón, pero no lo consigue. El padre Abrahán es padre de los dos y ama a los dos y llama al rico que está en el infierno, pero no consigue obtener que el rico cambie de opinión y se convierta. Durante la lectura trata de poner mucha atención a la conversación del rico con el padre Abrahán, a los argumentos del rico y a los argumentos del padre Abraham.
b) Una división del texto para ayudar en la lectura:
Lucas 16,19-21: La situación de los dos en esta vida
Lucas 16,22: La situación de los dos en la otra vida
Lucas 16,23-26: La primera conversación entre el rico y Abrahán
Lucas 16,27-29: La segunda conversación entre el rico y Abrahán
Lucas 16,30-31: La tercera conversación entre el rico y Abrahán
c) Texto:
Evangelio según San Lucas 16, 19-31. :
19 «Había un hombre rico que vestía de púrpura y lino, y celebraba todos los días espléndidas fiestas. 20 Y uno pobre, llamado Lázaro, que, echado junto a su portal, cubierto de llagas, 21 deseaba hartarse de lo que caía de la mesa del rico...pero hasta los perros venían y le lamían las llagas. 22 Sucedió, pues, que murió el pobre y los ángeles le llevaron al seno de Abrahán. Murió también el rico y fue sepultado.
23 «Estando en el Hades entre tormentos, levantó los ojos y vio a lo lejos a Abrahán, y a Lázaro en su seno. 24 Y, gritando, dijo: `Padre Abrahán, ten compasión de mí y envía a Lázaro a que moje en agua la punta de su dedo y refresque mi lengua, porque estoy atormentado en esta llama.' 25 Pero Abrahán le dijo: `Hijo, recuerda que recibiste tus bienes durante tu vida y Lázaro, al contrario, sus males; ahora, pues, él es aquí consolado y tú atormentado. 26 Y además, entre nosotros y vosotros se interpone un gran abismo, de modo que los que quieran pasar de aquí a vosotros, no puedan hacerlo; ni de ahí puedan pasar hacia nosotros.'
27 «Replicó: `Pues entonces, te ruego, padre, que le envíes a la casa de mi padre, 28 porque tengo cinco hermanos, para que les advierta y no vengan también ellos a este lugar de tormento.' 29Abrahán le dijo: `Tienen a Moisés y a los profetas; que les oigan.'30 Él dijo: `No, padre Abrahán, que si alguno de entre los muertos va a ellos, se convertirán.' 31 Le contestó: `Si no oyen a Moisés y a los profetas, tampoco se convencerán aunque un muerto resucite.'»
Palabra del Señor
 
3. Un momento de silencio orante
para que la Palabra de Dios pueda entrar en nosotros e iluminar nuestra vida.
 Continúa

domingo, 22 de septiembre de 2013

Lectio Divina : Domingo, 22 de Septiembre, 2013 : Evangelio según San Lucas 16, 1-13. : (25ª Semana del Tiempo Ordinario - Ciclo C -)


Lectio Divina : 
Domingo, 22 Septiembre, 2013  

La parábola del administrador infiel

La fidelidad a Dios como único Señor

1. Oración inicial
Señor, Padre mío, hoy coloco delante de ti mi debilidad, mi vergüenza, mi lejanía; no escondo mi deshonestidad e infidelidad, porque tú todo lo conoces y lo ves, hasta el fondo, con los ojos de tu amor y de tu compasión. Te ruego, buen médico, derrama sobre mi herida el ungüento de tu Palabra, de tu voz que me habla, me llama y me amaestra. No me quites tu don, que es el Espíritu Santo: deja que sople sobre mí, como aliento de vida, de los cuatro vientos; que me cubra como lengua de fuego y que me inunde como agua de salvación; envíalo para mí de tus cielos santos, como columna de verdad, que me anuncie también para hoy, que tú eres y me esperas, me tomas de nuevo contigo, después de todo, como al primer día, cuando tú me plasmaste, me creaste y me llamaste.
2. Lectura
a) Para colocar el pasaje en su contexto:
Esta perícopa evangélica pertenece a la gran sección del relato de Lucas que comprende todo el largo viaje de Jesús hacia Jerusalén; se abre con Lucas 9, 51 para terminar en Lucas 19, 27. Esta sección, a su vez, está subdividida en tres partes, casi tres etapas del viaje de Jesús, cada una de la cuales se introduce con una anotación casi de repetición: “Jesús se dirigió decididamente hacia Jerusalén” (9, 51); “Pasaba por ciudades y aldeas enseñando, mientras caminaba hacia Jerusalén” (13,22); “Durante el viaje hacia Jerusalén, Jesús atravesó la Samaría y la Galilea” ( 17,11); para llegar a la conclusión del 19,28: “Dichas estas cosas Jesús siguió adelante subiendo hacia Jerusalén”, cuando Jesús entra en la Ciudad.
Nos encontramos en la segunda parte, que va desde 13, 22 a 17,10 y que se compone de diversas enseñanzas, que Jesús ofrece a sus interlocutores: la gente, los fariseos, los escribas, los discípulos. En esta unidad, Jesús está dialogando con sus discípulos y les propone una parábola, para indicar cual debe ser el correcto uso de los bienes de este mundo y cómo debe ser la administración concreta de la propia vida, sumergida en una relación filial con Dios. Siguen tres aplicaciones secundarias de la misma parábola en situaciones diversas, que ayudan al discípulo a dejar espacio a la vida nueva en el Espíritu, que el Padre ofrece.
b) Para ayudar a la lectura del pasaje:
vv. 1-8: Jesús expone la parábola del administrador sabio y sagaz: un hombre, acusado por su excesiva avidez, de alguna manera ya insostenible, se encuentra en un momento decisivo y difícil de su vida, pero consigue utilizar todos sus recursos humanos para convertir en bien su clamoroso fallo. Como este hijo del mundo ha sabido discernir sus intereses, así también lo hijos de la luz deben aprender a discernir la voluntad de amor y de don del Padre a ellos para vivir como Él.
v.9: Jesús quiere hacer comprender que también la riqueza deshonesta e injusta, que es la de este mundo, si se utiliza para el bien, en el don , conduce a la salvación.
vv. 10-12: Jesús explica que los bienes de este mundo no están condenados, sino que hay que estimarlos por el valor que tienen. Se llaman “mínimos”, son “el poco” de nuestra vida, pero estamos llamados a administrarlos con fidelidad y atención, porque son medios para entrar en comunión con los hermanos y por tanto con el Padre.
v. 13: Jesús ofrece una enseñanza fundamental: hay un sólo y único fin en nuestra vida y es Dios, el Señor. Buscar y servir otra cualquier realidad significa convertirse en esclavos, atarse a engaños y morir ya desde ahora.
c) El texto:
Evangelio según San Lucas 16, 1-13.
1 Decía también a sus discípulos: «Había un hombre rico que tenía un administrador a quien acusaron ante él de malbaratar su hacienda. 2 Le llamó y le dijo: `¿Qué oigo decir de ti? Dame cuenta de tu administración, porque ya no seguirás en el cargo.' 3 Se dijo entre sí el administrador: `¿Qué haré ahora que mi señor me quita la administración? Cavar, no puedo; mendigar, me da vergüenza. 4 Ya sé lo que voy a hacer, para que cuando sea destituido del cargo me reciban en sus casas.'
5 «Y llamando uno por uno a los deudores de su señor, dijo al primero: `¿Cuánto debes a mi señor?' 6 Respondió: `Cien medidas de aceite.' Él le dijo: `Toma tu recibo, siéntate en seguida y escribe cincuenta.' 7 Después dijo a otro: `Tú, ¿cuánto debes?' Contestó: `Cien cargas de trigo.' Dícele: `Toma tu recibo y escribe ochenta.'
8 «El señor alabó al administrador injusto porque había obrado con sagacidad, pues los hijos de este mundo son más sagaces con los de su clase que los hijos de la luz.
9 «Yo os digo: Haceos amigos con el dinero injusto, para que, cuando llegue a faltar, os reciban en las eternas moradas. 10 El que es fiel en lo insignificante, lo es también en lo importante; y el que es injusto en lo insignificante, también lo es en lo importante. 11 Si, pues, no fuisteis fieles en el dinero injusto, ¿quién os confiará lo verdadero? 12 Y si no fuisteis fieles con lo ajeno, ¿quién os dará lo vuestro?

13 «Ningún criado puede servir a dos señores, porque aborrecerá a uno y amará al otro; o bien se dedicará a uno y desdeñará al otro. No podéis servir a Dios y al dinero.»
Palabra del Señor

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