UNA NUEVA PRIMAVERA ESPIRITUAL


«Si se promueve la lectio divina con eficacia, estoy convencido de que producirá una nueva primavera espiritual en la Iglesia… La lectura asidua de la Sagrada Escritura acompañada por la oración permite ese íntimo diálogo en el que, a través de la lectura, se escucha a Dios que habla, y a través de la oración, se le responde con una confiada apertura del corazón… No hay que olvidar nunca que la Palabra de Dios es lámpara para nuestros pasos y luz en nuestro camino»

Benedicto XVI, 16 septiembre 2005


HISTORIA Y PASOS DE LA LECTIO DIVINA




INVOCACIÓN AL ESPÍRITU SANTO





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miércoles, 11 de mayo de 2016

Lectio Divina: Jueves, 12 de mayo, 2016: Evangelio San Juan 17,20-26.: (Séptima Semana del Tiempo de Pascua - Ciclo C -)


Lectio Divina: 
  Jueves, 12 Mayo, 2016
Tiempo de Pascua

1) ORACIÓN INICIAL

Que tu Espíritu, Señor, nos penetre con su fuerza, para que nuestro pensar te sea grato y nuestro obrar concuerde con tu voluntad. Por nuestro Señor.

2) LECTURA

Del santo Evangelio según Juan 17,20-26
No ruego sólo por éstos, sino también por aquellos que, por medio de su palabra, creerán en mí, para que todos sean uno. Como tú, Padre, en mí y yo en ti, que ellos también sean uno en nosotros, para que el mundo crea que tú me has enviado. Yo les he dado la gloria que tú me diste, para que sean uno como nosotros somos uno: yo en ellos y tú en mí, para que sean perfectamente uno, y el mundo conozca que tú me has enviado y que los has amado a ellos como me has amado a mí. Padre, los que tú me has dado, quiero que donde yo esté estén también conmigo, para que contemplen mi gloria, la que me has dado, porque me has amado antes de la creación del mundo. Padre justo, el mundo no te ha conocido, pero yo te he conocido y éstos han conocido que tú me has enviado. Yo les he dado a conocer tu nombre y se lo seguiré dando a conocer, para que el amor con que tú me has amado esté en ellos y yo en ellos.»
Palabra del Señor

3) REFLEXIÓN

• El evangelio de hoy nos presenta la tercera y última parte de la Oración Sacerdotal, en la que Jesús mira hacia el futuro y manifiesta su gran deseo de unidad entre nosotros, sus discípulos, y para la permanencia de todos en el amor que unifica, pues sin amor y sin unidad no merecemos credibilidad.
• Juan 17,20-23: Para que el mundo crea que tú me enviaste. Jesús alarga el horizonte y reza al Padre: No ruego sólo por éstos, sino también por aquellos que, por medio de su palabra, creerán en mí, para que todos sean uno. Como tú, Padre, en mí y yo en ti, que ellos también sean uno en nosotros, para que el mundo crea que tú me has enviado. Aquí aflora la gran preocupación de Jesús por la unión que debe existir en las comunidades. Unidad no significa uniformidad, sino permanecer en el amor, a pesar de todas las tensiones y de todos los conflictos. El amor que unifica al punto de crear entre todos una profunda unidad, como aquella que existe entre Jesús y el Padre. La unidad en el amor revelada en la Trinidad es el modelo para las comunidades. Por esto, a través del amor entre las personas, las comunidades revelan al mundo el mensaje más profundo de Jesús. Como la gente decía de los primeros cristianos: “¡Mirad como se aman!” Es trágica la actual división entre las tres religiones nacidas de Abrahán: judíos, cristianos y musulmanes. Más trágica todavía es la división entre los cristianos que dicen que creen en Jesús. Divididos, no merecemos credibilidad. El ecumenismo está en el centro de la última plegaria de Jesús al Padre. Es Su testamento. Ser cristiano y no ser ecuménico es un contrasentido. Contradice la última voluntad de Jesús.
• Juan 17,24-26: Que el amor con que tú me amaste esté en ellos. Jesús no quiere quedar solo. Dice: Padre, los que tú me has dado, quiero que donde yo esté estén también conmigo, para que contemplen mi gloria, la que me has dado, porque me has amado antes de la creación del mundo. La dicha de Jesús es que todos nosotros estemos con él. Quiere que sus discípulos tengan la misma experiencia que él tuvo del Padre. Quiere que conozcan al Padre como él lo conoció. En la Biblia, la palabra conocer no se reduce a un conocimiento teórico racional, sino que implica experimentar la presencia de Dios en la convivencia de amor con las personas en la comunidad.
• ¡Que sean uno como nosotros! (Unidad y Trinidad en el evangelio de Juan) El evangelio de Juan nos ayuda mucho en la comprensión del misterio de la Trinidad, la comunión entre las personas divinas: el Padre, el Hijo y el Espíritu. De los cuatro evangelios, Juan es el que acentúa la profunda unidad entre el Padre y el Hijo. Por el texto del Evangelio (Jn 17,6-8) sabemos que la misión del Hijo es la suprema manifestación del amor del Padre. Y es justamente esta unidad entre el Padre y el Hijo la que hace proclamar a Jesús: Yo y el Padre somos una cosa sola (Jn 10,30). Entre él y el Padre existe una unidad tan intensa que quien ve el rostro del uno, ve también el rostro del otro. Cumpliendo esta misión de unidad recibida del Padre, Jesús revela al Espíritu. El Espíritu de la Verdad viene del Padre (Jn 15,26). El Hijo pide (Jn 14,16), y el Padre envía el Espíritu a cada uno de nosotros para que permanezca en nosotros, dándonos ánimo y fuerza. El Espíritu nos viene del Hijo también (Jn 16,7-8). Así, el Espíritu de la Verdad, que camina con nosotros, es la comunicación de la profunda unidad que existe entre el Padre y el Hijo (Jn 15,26-27). El Espíritu no puede comunicar otra verdad que no sea la Verdad del Hijo. Todo lo que se relaciona con el misterio del Hijo, el Espíritu lo da a conocer (Jn 16,13-14). Esta experiencia de la unidad en Dios fue muy fuerte en las comunidades del Discípulo Amado. El amor que une a las personas divinas Padre e Hijo y Espíritu nos permite experimentar a Dios a través de la unión con las personas en una comunidad de amor. Así, también, era la propuesta de la comunidad, donde el amor debería ser la señal de la presencia de Dios en medio de la comunidad (Jn 13,34-35). Y este amor construyó la unidad dentro de la comunidad (Jn 17,21). Ellos miraban la unidad en Dios para poder entender la unidad entre ellos.

4) PARA LA REFLEXIÓN PERSONAL

• Decía el obispo Don Pedro Casaldáliga: “La Trinidad es aún mejor que la comunidad”. ¿En la comunidad de la que tú eres miembro, percibes algún reflejo humano de la Trinidad Divina?
• Ecumenismo. ¿Soy ecuménico?

5) ORACIÓN FINAL

Señor, tu me enseñarás el camino de la vida,
me hartarás de gozo en tu presencia,
de dicha perpetua a tu derecha. (Sal 16,11)

lunes, 11 de mayo de 2015

Lectio Divina (Método en 10 pasos): Martes, 12 de Mayo, 2015: Evangelio según San Juan 16, 5-11.: (6ª Semana del Tiempo de Pascua - Ciclo B -)

La "Lectio Divina" es un método para leer, meditar, rezar, actuar y encarnar la Palabra de Dios en la vida diaria. El método consiste en 10 pasos progresivos muy fáciles de realizar y que permiten a cada cristiano entender y realizar la Voluntad de Dios.
1°. PREPARACIÓN:
¡Ven, Espíritu Santo! Ayúdame a estar abierto a tus inspiraciones, a conservar en mi corazón la alegría de saberme amado por Ti para que, con gran confianza, siga con prontitud y docilidad lo que hoy en esta Lectio Divina quieras pedirme. Amén
2°. LECTURA:
Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Juan. 16, 5-11
A la Hora de pasar de este mundo al Padre, Jesús dijo a sus discípulos: Ahora me voy al que me envió, y ninguno de ustedes me pregunta: “¿A dónde vas?”. Pero al decirles esto, ustedes se han entristecido. Sin embargo, les digo la verdad: Les conviene que yo me vaya, porque si no me voy, el Paráclito no vendrá a ustedes. Pero si me voy, se lo enviaré. Y cuando él venga, probará al mundo dónde está el pecado, dónde está la justicia y cuál es el juicio. El pecado está en no haber creído en mí. La justicia, en que yo me voy al Padre y ustedes ya no me verán. Y el juicio, en que el Príncipe de este mundo ya ha sido condenado.
Palabra del Señor.
3°. MEDITACIÓN:
A. COMENTARIO INTRODUCTORIO

  • Los discípulos siguen sin comprender las palabras de Cristo que afirma que tiene que volver al Padre, por eso se llenan de tristeza al pensar en la ausencia de Jesús, que ellos interpretan como separación definitiva.
  • El mundo se presenta para ellos como un adversario muy fuerte y, sin Jesús, se sienten indefensos.
  • Cristo afirma que vuelve al Padre porque su misión ha terminado pero que enviará el Espíritu Paráclito que será el testigo de su presencia.
  • Cristo trata de convencer a sus apóstoles de que no busquen ya su presencia física, sino que descubran en la fe la presencia su presencia “espiritual”.
  • El Espíritu va a dar a los discípulos la posibilidad de amar como Jesús.
  • Hasta ahora Jesús es para ellos un modelo; el Espíritu hará que sea la fuente interior de su vida....el Maestro interior.
  • Enviando al Espíritu, Jesús es consciente de multiplicar su Presencia: el Espíritu no tiene ningún límite, puede invadirlo todo.
  • La Iglesia en su misión profética, no sólo debe denunciar el pecado del mundo, sino proponer y trabajar dando respuestas concretas, nacidas del Evangelio para una vida y un camino nuevo del hombre. 
  • Gracias al querer del Padre, la redención del Hijo y la acción constante del Espíritu Santo, todos podemos responder con total fidelidad a su llamada, ayudando a los otros a hacerlo.
  • No estamos solos, tenemos en nosotros, en cada uno de nosotros, en la realidad de nuestra vida personal, el don, la presencia, la fuerza del Espíritu que nos ha sido dado para ser testigos de Jesucristo. Pide una vida de discípulos coherente con el Evangelio de Jesús.
B. REFLEXIÓN DEL PAPA FRANCISCO.
En el Evangelio hemos escuchado la promesa de Jesús a sus discípulos: “Yo le pediré al Padre que les envíe otro Paráclito, que esté siempre con ustedes”. El primer Paráclito es el mismo Jesús; el “otro” es el Espíritu Santo.
Aquí nos encontramos no muy lejos del lugar en el que el Espíritu Santo descendió con su fuerza sobre Jesús de Nazaret, después del bautismo de Juan en el Jordán, donde hoy me acercaré. Así pues, el Evangelio de este domingo, y también este lugar, al que, gracias a Dios, he venido en peregrinación, nos invitan a meditar sobre el Espíritu Santo, sobre su obra en Cristo y en nosotros, y que podemos resumir de esta forma: el Espíritu realiza tres acciones: prepara, unge y envía. […]
Las diversas intervenciones del Espíritu Santo forman parte de una acción armónica, de un único proyecto divino de amor. La misión del Espíritu Santo consiste en generar armonía –Él mismo es armonía– y obrar la paz en situaciones diversas y entre individuos diferentes. La diversidad de personas y de ideas no debe provocar rechazo o crear obstáculos, porque la variedad es siempre una riqueza. Por tanto, hoy invocamos con corazón ardiente al Espíritu Santo pidiéndole que prepare el camino de la paz y de la unidad. (Homilía de Papa Francisco, 24 de mayo de 2014).
4°. ORACIÓN: Dialogo con el Divino Maestro
Pedimos el Espíritu
Querido Jesús, Divino Maestro nuestro:
nos enseñaste con palabras y con tu ejemplo
cuál es la misión y el objetivo de la Iglesia, tu pueblo,
para que ella sea, en medio de la humanidad,
la gran manifestación de la presencia
de Dios Salvador,
sin tener en cuenta la raza,
el color o la cultura de cada pueblo,
pues todos por igual estamos llamados
a participar del Reino.

Por eso le pedimos a Dios, por tu intermedio,
que toda la Iglesia, como esta comunidad,
sepa hacerse todo para todos
a fin de que la buena noticia
sea divulgada y conocida
por todos los que buscan
la verdad con sincero corazón.

Te pedimos que envíes tu Santo Espíritu
como lo enviaste sobre los Apóstoles en Pentecostés
para que no solo vivamos conforme a tu Palabra
sino también para que seamos una comunidad misionera.
Amén

5°. CONTEMPLACIÓN: Silencio ante la Palabra.
6°. CONSOLACIÓN: Es sentir íntimamente el "gusto" de la Palabra de Dios.
7°. DISCERNIMIENTO: Pensar y Discernir la Palabra.

  • ¿Soy consciente de la "lucha" que se juega en mi vida y en el mundo?
  • ¿Asumo los valores de Cristo y trato de crecer en ellos para que el enemigo no me agarre desprevenido?
  • ¿Pido al Espíritu su fuerza y su luz?

8°. COMPARTIR: Comparto la Palabra.
9°. DELIBERACIÓN: Tomo una decisión concreta iluminado por la Palabra.

10. ACCIÓN CONCRETA: Propósito del día.
Preguntarle varias veces durante el día al Espíritu Santo cómo podemos agradarle más y ser más dóciles a sus inspiraciones.
SANTOS DE HOY - PIDAMOS LA INTERCESIÓN DE TODOS ELLOS
-San Dionisio, Roma, s. III.
-San Felipe de Argircón (Sicilia).
-San Epifanio, obispo de Salamina, Chipre, 403.
-San Modoaldo, obispo de Tréveris (Alemania), 640.
-Santo Domingo de la Calzada, 1109.
-San Macario, abad, Dax (Francia).

-San Remigio, monje de Fécamp (Francia), 1091.

lunes, 12 de mayo de 2014

Lectio Divina: Lunes, 12 de Mayo, 2014: Evangelio según San Juan 10, 11-18. : (4ª Semana del Tiempo Pascua - Ciclo A - )


Lectio Divina: 
Lunes, 12 Mayo, 2014  
(4ª Semana del Tiempo Pascua - Ciclo A - )
1) ORACIÓN INICIAL
¡Oh Dios!, que por medio de la humillación de tu Hijo levantaste a la humanidad caída; concede a tus fieles la verdadera alegría, para que quienes han sido librados de la esclavitud del pecado alcancen también la felicidad eterna. Por nuestro Señor.
2) LECTURA DEL EVANGELIO
Del Evangelio según Juan 10,11-18
Yo soy el buen pastor. El buen pastor da su vida por las ovejas. Pero el asalariado, que no es pastor, a quien no pertenecen las ovejas, ve venir al lobo, abandona las ovejas y huye, y el lobo hace presa en ellas y las dispersa, porque es asalariado y no le importan nada las ovejas. Yo soy el buen pastor; y conozco mis ovejas y las mías me conocen a mí, como me conoce el Padre y yo conozco a mi Padre y doy mi vida por las ovejas. También tengo otras ovejas, que no son de este redil; también a ésas las tengo que conducir y escucharán mi voz; y habrá un solo rebaño, un solo pastor. Por eso me ama el Padre, porque doy mi vida, para recobrarla de nuevo. Nadie me la quita; yo la doy voluntariamente. Tengo poder para darla y poder para recobrarla de nuevo; esa es la orden que he recibido de mi Padre.»
Palabra del Señor
3) REFLEXIÓN
• El evangelio de hoy nos trae la parábola del Buen Pastor que es la continuación del evangelio de ayer (domingo). Es difícil elegir entre uno y otro. Por ello, preferimos comentar brevemente los dos (Jn 10,1-18). El discurso sobre el Buen Pastor trae tres comparaciones enlazadas entre sí:
1ª comparación: Jesús habla del pastor y de los ladrones (Jn 10,1-5)
2ª comparación: Jesús es la puerta de las ovejas (Jn 10,6-10)
3ª comparación: Jesús es el Buen Pastor (Jn 10,11-18)
• Juan 10,1-5: 1ª comparación: entrar por la puerta y no por otro lugar. Jesús inicia el discurso con la comparación de la puerta: "Quien no entra por la puerta sino por cualquier otra parte es un ladrón y un salteador. Quien entra por la puerta es el pastor de las ovejas." En aquel tiempo, los pastores cuidaban del rebaño durante el día. Cuando llegaba la noche, llevaban las ovejas a un gran redil o corral comunitario, bien protegido contra ladrones y lobos. Todos los pastores de una misma región llevaban allí su rebaño. Un portero o guardián se ocupaba de todas las ovejas durante la noche. Al día siguiente, pronto por la mañana, el pastor llegaba, batía palmadas contra la puerta del redil y el guardián abría. El pastor entraba y llamaba a las ovejas por su nombre. Las ovejas reconocían la voz de su pastor, se levantaban y salían detrás de él para pastear. Las ovejas de los otros pastores oían la voz, pero no se movían, porque era una voz extraña para ellas. De vez en cuando, aparecía el peligro del asalto. Los ladrones entraban por un atajo o derribaban la valla del redil, hecha de piedras amontonadas, para robar las ovejas. Ellos no entraban por la puerta, pues estaba allí el guardián que las custodiaba.
• Juan 10,6-10: 2ª comparación: Jesús es la puerta. Los oyentes, los fariseos (Jn 9,40-41), no entendían lo que significaba "entrar por la puerta". Jesús entonces concluye: "Yo soy la puerta de las ovejas. Todos los que vinieron antes son ladrones y malhechores". ¿De quién está hablando Jesús en esta frase tan dura? Probablemente, se refería a los líderes religiosos que arrastraban a la gente detrás de sí y que, sin embargo, no respondían a las esperanzas de la gente. No estaban interesados en el bien del pueblo, pero sí en un su propio bolso y en sus intereses. Engañaban a la gente, y la dejaban sin un duro. Entrar por la puerta es lo mismo que actuar como actuaba Jesús. El criterio básico para discernir quién es pastor y quién es asaltante, es la defensa de la vida de las ovejas. Jesús pide al pueblo que no siga a las personas que se presentan como pastor, pero que no buscan la vida de la gente. Y aquí dice la frase que seguimos cantando hasta hoy: "He venido para que todos tengan vida, y ¡para que la tengan en abundancia!" ¡Este es el criterio!
• Juan 10,11-15: 3ª comparación: Jesús es el buen pastor. Jesús cambia la comparación. Antes, él era la puerta de las ovejas. Ahora es el pastor de las ovejas. Todo el mundo sabía lo que era un pastor y como vivía y trabajaba. Pero Jesús no es un pastor cualquiera, sino que es un ¡buen pastor! La imagen delbuen pastor viene del AT. Diciendo que es el Buen Pastor, Jesús se presenta como aquel que viene a realizar las promesas de los profetas y las esperanzas del pueblo. Podemos leer, por ejemplo, la bellísima profecía de Ezequiel (Ez 34,11-16). Hay dos puntos en los que Jesús insiste: (a) En la defensa de la vida de las ovejas: el buen pastor da la vida por las ovejas. (b) En el mutuo reconocimiento entre pastor y ovejas: el Pastor conoce a sus ovejas y ellas conocen el pastor. Jesús dice que en la gente hay una percepción para saber quién es el buen pastor. Era esto que los fariseos no aceptaban. Ellos despreciaban las ovejas y las llamaban ‘pueblo maldito e ignorante’ (Jn 7,49; 9,34). Pensaban tener la justa mirada para discernir las cosas de Dios. En realidad estaban ciegos. El discurso sobre el Buen Pastor enseña dos reglas para poder curar este tipo bastante frecuente de ceguera: (i) Prestar mucha atención a la reacción de las ovejas, pues ellas reconocen la voz del pastor. (ii) Prestar mucha atención a la actitud de aquel que se dice pastor para ver si le interesa verdaderamente la vida de las ovejas, sí o no, y si es capaz de dar la vida por las ovejas.
• Juan 10,16-18: La meta a la que Jesús quiere llegar: un solo rebaño y un solo pastor. Jesús abre el horizonte y dice que hay otras ovejas que no son de este redil. Y ellas no oyeron la voz de Jesús, pero cuando la oigan, se darán cuenta de que él es el pastor y le seguirán. Es la dimensión ecuménica universal.
4) PARA LA REFLEXIÓN PERSONAL
• Pastor-Pastoral. La pastoral en mi parroquia ¿imita la misión de Jesús - Pastor? Y en mi acción pastoral, ¿cuál es mi actitud? ¿Soy pastor como Jesús?
• ¿Has tenido ya la experiencia de haber sido engañado por un falso pastor? ¿Cómo procurar superarlo?
5) ORACIÓN FINAL
Como anhela la cierva los arroyos,
así te anhela mi ser, Dios mío.
Mi ser tiene sed de Dios,
del Dios vivo;
¿cuándo podré ir a ver
el rostro de Dios? (Sal 42,2-3)