UNA NUEVA PRIMAVERA ESPIRITUAL


«Si se promueve la lectio divina con eficacia, estoy convencido de que producirá una nueva primavera espiritual en la Iglesia… La lectura asidua de la Sagrada Escritura acompañada por la oración permite ese íntimo diálogo en el que, a través de la lectura, se escucha a Dios que habla, y a través de la oración, se le responde con una confiada apertura del corazón… No hay que olvidar nunca que la Palabra de Dios es lámpara para nuestros pasos y luz en nuestro camino»

Benedicto XVI, 16 septiembre 2005


HISTORIA Y PASOS DE LA LECTIO DIVINA




INVOCACIÓN AL ESPÍRITU SANTO





martes, 14 de junio de 2016

Lectio Divina: Miércoles, 15 de junio, 2016: Evangelio según san Mateo 6,1-6.16-18. (11ª Semana del Tiempo durante el Año - Ciclo C -)



Lectio Divina: 
Miércoles, 15 Junio, 2016
Tiempo Ordinario

1) ORACIÓN INICIAL

¡Oh Dios!, fuerza de los que en ti esperan, escucha nuestras súplicas; y, pues el hombre es frágil y sin ti nada puede, concédenos la ayuda de tu gracia para guardar tus mandamientos y agradarte con nuestras acciones y deseos. Por nuestro Señor.

2) LECTURA

Del santo Evangelio según Mateo 6,1-6.16-18
«Cuidad de no practicar vuestra justicia delante de los hombres para ser vistos por ellos; de lo contrario no tendréis recompensa de vuestro Padre que está en los cielos. Por tanto, cuando hagas limosna, no lo vayas trompeteando por delante como hacen los hipócritas en las sinagogas y por las calles, con el fin de ser honrados por los hombres; en verdad os digo que ya reciben su paga. Tú, en cambio, cuando hagas limosna, que no sepa tu mano izquierda lo que hace tu derecha; así tu limosna quedará en secreto; y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensará. «Y cuando oréis, no seáis como los hipócritas, que gustan de orar en las sinagogas y en las esquinas de las plazas bien plantados para ser vistos de los hombres; en verdad os digo que ya reciben su paga. Tú, en cambio, cuando vayas a orar, entra en tu aposento y, después de cerrar la puerta, ora a tu Padre, que está allí, en lo secreto; y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensará. «Cuando ayunéis, no pongáis cara triste, como los hipócritas, que desfiguran su rostro para que los hombres vean que ayunan; en verdad os digo que ya reciben su paga. Tú, en cambio, cuando ayunes, perfuma tu cabeza y lava tu rostro, para que tu ayuno sea visto, no por los hombres, sino por tu Padre que está allí, en lo secreto; y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensará.
Palabra del Señor

3) REFLEXIÓN

• El evangelio de hoy da continuidad a la meditación sobre el Sermón del Monte. En los días anteriores hemos reflexionado sobre el mensaje del capítulo 5 del evangelio de Mateo. En el Evangelio de hoy y en los días siguientes vamos a meditar el mensaje del capítulo 6 del mismo evangelio. La secuencia de los capítulos 5 y 6 puede ayudar en su comprensión. Los pasajes en itálico indican el texto del evangelio de hoy. He aquí el esquema:
Mateo 5,1-12: Las bienaventuranzas: solemne apertura de la nueva Ley.
Mateo 5,13-16: La nueva presencia en el mundo: Sal de la tierra y luz del mundo.
Mateo 5,17-19: La nueva práctica de la justicia: relación con la antigua ley.
Mateo 5, 20-48: La nueva práctica de la justicia: observando la nueva Ley.
Mateo 6,1-4: La nueva práctica de las obras de piedad: la limosna.
Mateo 6,5-15: La nueva práctica de las obras de piedad: la oración.
Mateo 6,16-18: La nueva práctica de las obras de piedad: el ayuno.
Mateo 6,19-21: La nueva relación con los bienes materiales: no acumular.
Mateo 6,22-23: Nueva relación con los bienes materiales: visión correcta.
Mateo 6,24: Nueva relación con los bienes materiales: Dios o el dinero.
Mateo 6,25-34: Nueva relación con los bienes materiales: abandono en la Providencia.
• El evangelio de hoy trata de tres asuntos: 
la limosna (6,1-4), 
la oración (6,5-6) y 
el ayuno (6,16-18). 
Son las tres obras de piedad de los judíos.
• Mateo 6,1: No practicar el bien para ser vistos por los otros. Jesús critica los que practican las buenas obras sólo para ser vistos por los hombres (Mt 6,1). Jesús pide apoyar la seguridad interior en aquello que hacemos por Dios. En los consejos que él da transpare un nuevo tipo de relación con Dios: “Y tu Padre que ve en lo secreto te recompensará" (Mt 6,4). “Antes que pidan, el Padre sabe lo que necesitan” (Mt 6,8). “Si perdonan las ofensas de los hombres, también el Padre celestial los perdonará” (Mt 6,14). Es un nuevo camino que aquí se abre de acceso al corazón de Dios Padre. Jesús no permite que la práctica de la justicia y de la piedad se use como medio de auto-promoción ante Dios y la comunidad (Mt 6,2.5.16).
• Mateo 6,,2-4: Cómo practicar la limosna. Dar la limosna es una manera de realizar el compartir tan recomendado por los primeros cristianos (Hec 2,44-45; 4,32-35). La persona que practica la limosna y el compartir para promoverse a sí mismo ante los demás merece la exclusión de la comunidad, como fue el caso de Ananías y Safira (At 5,1-11). Hoy, tanto en la sociedad como en la Iglesia, hay personas que hacen gran publicidad del bien que hacen a los demás. Jesús pide el contrario: hacer el bien de forma tal que la mano izquierda no sepa lo que hace la mano derecha. Es el total desapego y la entrega total en la gratuidad del amor que cree en Dios Padre y lo imita en todo lo que hace.
• Mateo 6,5-6: Como practicar la oración. La oración coloca a la persona en relación directa con Dios. Algunos fariseos transformaban la oración en una ocasión para aparecer y exhibirse ante los demás. En aquel tiempo, cuando tocaba la trompeta en los tres momentos de la oración: mañana, mediodía y tarde, ellos debían pararse en el lugar donde estaban para hacer sus oraciones. Había gente que procuraba estar en las esquinas en lugares públicos, para que todos pudiesen ver cómo rezaban. Ahora bien, una actitud así, pervierte nuestra relación con Dios. Es falsa y sin sentido. Por esto, Jesús dice que es mejor encerrarse en un cuarto y rezar en secreto, preservando la autenticidad de la relación. Dios te ve también el lo secreto y él te escucha siempre. Se trata de la oración personal, no de la oración comunitaria.
• Mateo 6,16-18: Como practicar el ayuno. En aquel tiempo la práctica del ayuno iba acompañada de algunos gestos exteriores bien visibles: no lavarse la cara ni peinarse, usar ropa de color oscuro. Era la señal visible del ayuno. Jesús critica esta manera de actuar y manda hacer lo contrario, para que nadie consigua percibir que estás ayunando: báñate, usa perfume, péinate bien el pelo. Y así el Padre que ve en lo secreto recompensará.

4) PARA LA REFLEXIÓN PERSONAL

• Cuando rezas, ¿cómo vives tu relación con Dios?
• ¿Cómo vives tu relación con los demás en la familia y en la comunidad?

5) ORACIÓN FINAL

¡Qué grande es tu bondad, Yahvé!
La reservas para tus adeptos,
se la das a los que a ti se acogen
a la vista de todos los hombres. (Sal 31,20)

lunes, 13 de junio de 2016

"Bajo el cielo de Roma": Pelicula sobre la vida del papa Pío XII

"CALMA MI PASO SEÑOR": HERMOSA Y PODEROSA ORACIÓN PARA DESACELERAR EL ESTRÉS

Papa Francisco: discurso en la sede del Programa Mundial de Alimentos (PAM)

Santo del día 14 de Junio: San Eliseo (ca. 850-800 A.C.)

Lectio Divina: Martes, 14 de junio, 2016: Evangelio según san Mateo 5,43-48. (11ª Semana del Tiempo durante el Año - Ciclo C -)


Lectio Divina: 
  Martes, 14 Junio, 2016
Tiempo Ordinario

1) ORACIÓN INICIAL

¡Oh Dios!, fuerza de los que en ti esperan, escucha nuestras súplicas; y, pues el hombre es frágil y sin ti nada puede, concédenos la ayuda de tu gracia para guardar tus mandamientos y agradarte con nuestras acciones y deseos. Por nuestro Señor.

2) LECTURA

Del santo Evangelio según Mateo 5,43-48
«Habéis oído que se dijo: Amarás a tu prójimo y odiarás a tu enemigo. Pues yo os digo: Amad a vuestros enemigos y rogad por los que os persigan, para que seáis hijos de vuestro Padre celestial, que hace salir su sol sobre malos y buenos, y llover sobre justos e injustos. Porque si amáis a los que os aman, ¿qué recompensa vais a tener? ¿No hacen eso mismo también los publicanos? Y si no saludáis más que a vuestros hermanos, ¿qué hacéis de particular? ¿No hacen eso mismo también los gentiles? Vosotros, pues, sed perfectos como es perfecto vuestro Padre celestial.
Palabra del Señor

3) REFLEXIÓN

• En el evangelio de hoy llegamos a la cima de la Montaña de las Bienaventuranzas, donde Jesús proclamó la Ley del Reino de Dios, cuyo ideal se resume en esta frase lapidaria: “Sed perfectos como vuestro Padre celestial” (Mt 5,48). ¡Jesús estaba corrigiendo la Ley de Dios! Cinco veces de seguido había afirmado: “¡Se os dijo, pero yo os digo!” (Mt 5,21.27,31.33.38). Es una señal de mucho valor de su parte corregir, públicamente, ante toda la gente reunida, el tesoro más sagrado de la gente, la raíz de su identidad, que era la Ley de Dios. Jesús quiere comunicar una nueva mirada para entender y practicar la Ley de Dios. La llave para poder tener esta nueva mirada es la afirmación: Sed perfectos, como vuestro Padre celestial es perfecto”. Nunca nadie podrá llegar a decir: “¡Hoy fui perfecto como el Padre celestial es perfecto!” Estaremos siempre por debajo de la medida que Jesús nos ha puesto delante. ¿Por qué él nos puso delante un ideal que para nosotros los mortales es imposible alcanzar?
• Mateo 5,43-45: Oísteis que se os digo: Amarás a tu prójimo y odiarás a tu enemigo. En esta frase Jesús explicita la mentalidad con la cual los escriba explicaban la ley; mentalidad que nacía de las divisiones entre judíos y no judíos, entre prójimo y no prójimo, entre santo y pecador, entre puro e impuro, etc. Jesús manda subvertir este pretendido orden nacido de divisiones interesadas. Manda superar las divisiones. “Pues yo os digo: Amad a vuestros enemigos y rogad por los que os persigan, para que seáis hijos de vuestro Padre celestial, que hace salir su sol sobre malos y buenos, y llover sobre justos e injustos. Porque si amáis a los que os aman, ¿qué recompensa vais a tener?” .Aquí sacamos de la fuente, de donde brota la novedad del Reino. Esta fuente es Dios mismo, reconocido como Padre, que hace nacer el sol sobre malos y buenos. Jesús manda que imitemos a este Dios: "Sed perfectos como vuestro Padre celestial es perfecto" (5,48). Es imitando a este Dios que creamos una sociedad justa, radicalmente nueva:
• Mateo 5,46-48: Ser perfecto como el Padre celestial es perfecto. Todo se resume en imitar a Dios: " Porque si amáis a los que os aman, ¿qué recompensa vais a tener? ¿No hacen eso mismo también los publicanos? Y si no saludáis más que a vuestros hermanos, ¿qué hacéis de particular? ¿No hacen eso mismo también los gentiles? Vosotros, pues, sed perfectos como es perfecto vuestro Padre celestial." (Mt 5,43-48). El amor es el principio y el fin de todo. No hay mayor amor que dar la vida para los hermanos (Jn 15,13). Jesús imitó al Padre y reveló su amor. Cada gesto, cada palabra de Jesús, desde el nacimiento hasta la hora de morir en la cruz, era una expresión de este amor creador que no depende del presente que recibe, ni discrimina al otro por motivo de raza, sexo, religión o clase social, sino que nace de un querer al otro, gratuitamente. Fue un creciendo continuo desde el nacimiento hasta la muerte en Cruz.
• La manifestación plena del amor creador en Jesús. Fue cuando en la Cruz ofreció el perdón al soldado que lo torturaba y lo mataba. El soldado, empleado del imperio, tomó el pulso de Jesús y lo apoyó sobre el brazo de la cruz, luego colocó un clavo y empezó a dar golpes. Varios martillazos. La sangre corría. El cuerpo de Jesús se contorcía por el dolor. El soldado, mercenario ignorante, ajeno a lo que estaba haciendo y a lo que estaba ocurriendo a su alrededor, seguía dando golpes como si fuera un clavo en la pared de la casa para colgar un cuadro. En este momento Jesús dirige al Padre esta oración: “Padre, ¡perdona¡ ¡No saben lo que hacen!” (Lc 23,34). Por más que los hombres quisieran la falta de humanidad no consiguió apagar en Jesús la humanidad. Ellos lo prenderán, lo insultarán, escupirán en el rostro, le darán trotazos, harán de él un rey payaso con la corona de espinas en la cabeza, le flagelarán, le torturarán, le harán andar por las calles como un criminal, tiene que escuchar los insultos de las autoridades religiosas, en el calvario lo dejarán totalmente desnudo a la vista de todos y de todas. Pero el veneno de la falta de humanidad no consiguió alcanzar la fuente de la humanidad, que brotaba desde dentro de Jesús. El agua que brotaba desde dentro era más fuerte que el veneno que venía de fuera, queriendo de nuevo contaminarlo todo. Mirando aquel soldado ignorante y bruto, Jesús tuvo pena del muchacho y rezó por él y por todos: “¡Padre, perdona!” y hasta consigue una disculpa: “Son ignorantes. ¡No saben lo que están haciendo!” Ante el Padre, Jesús se hizo solidario de los que lo torturaban y maltrataban. Era como el hermano que va con sus hermanos asesinos ante el juez y él, víctima de sus propios hermanos, dice al juez: “Son mis hermanos, sabe. Son ignorantes. ¡Pero mejorarán! ” Era como si Jesús estuviera con miedo que la mínima rabia contra el muchacho pudiera apagar en él el pequeño resto de humanidad que aún llevaba dentro. Este gesto increíble de humanidad y de fe en la posibilidad de recuperación de aquel soldado fue la mayor revelación del amor de Dios. Jesús puede morir: “¡Está todo consumado!” E inclinando la cabeza, entrega el espíritu (Jn 19,30). Realizó la profecía del Siervo sufriente (Is 53).

4) PARA LA REFLEXIÓN PERSONAL

• ¿Cuál es la motivación más profunda del esfuerzo que haces para observar la Ley de Dios: merecer la salvación o agradecer la bondad inmensa de Dios que te ha creado, te mantiene en vida y te salva?
• ¿Cómo entiendes la frase: “ser perfecto como el Padre celestial es perfecto?”

5) ORACIÓN FINAL

Piedad de mí, oh Dios, por tu bondad,
por tu inmensa ternura borra mi delito,
lávame a fondo de mi culpa,
purifícame de mi pecado. (Sal 51,3-4)

Papa en el Ángelus del domingo 12 de junio 2016: La forma de tratar a los enfermos indica el amor que podemos dar

Papa Francisco en homilía del Jubileo de los enfermos 12 Junio 2016: Cuánto amor puede brotar de un corazón aunque sea sólo a causa de una sonrisa

El papa Francisco condenó hoy la "naturalización" de la miseria

Lunes 13 de junio: San Antonio de Padua - Vida, milagros y genealogía

Lectio Divina: Lunes, 13 de junio, 2016: Evangelio según san Mateo 5,38-42. (11ª Semana del Tiempo durante el Año - Ciclo C -)



Lectio Divina: 
  Lunes, 13 Junio, 2016
Tiempo Ordinario

1) ORACIÓN INICIAL

¡Oh Dios!, fuerza de los que en ti esperan, escucha nuestras súplicas; y, pues el hombre es frágil y sin ti nada puede, concédenos la ayuda de tu gracia para guardar tus mandamientos y agradarte con nuestras acciones y deseos. Por nuestro Señor.

2) LECTURA

Del santo Evangelio según Mateo 5,38-42
«Habéis oído que se dijo: Ojo por ojo y diente por diente. Pues yo os digo: no resistáis al mal; antes bien, al que te abofetee en la mejilla derecha ofrécele también la otra; al que quiera pleitear contigo para quitarte la túnica déjale también el manto; y al que te obligue a andar una milla vete con él dos. A quien te pida da, y al que desee que le prestes algo no le vuelvas la espalda.
Palabra del Señor

3) REFLEXIÓN

• El evangelio de hoy forma parte de una pequeña unidad literaria que va desde Mt 5,17 hasta Mt 5,48, en la que se describe como pasar de la antigua justicia de los fariseos (Mt 5,20) para la nueva justicia del Reino de Dios (Mt 5,48). Describe como subir la Montaña de las Bienaventuranzas, de donde Jesús anunció la nueva Ley del Amor. El gran deseo de los fariseos era alcanzar la justicia, ser justo ante Dios. Es éste también el deseo de todos nosotros. Justo es aquel o aquella que consigue vivir allí donde Dios quiere que lo haga. Los fariseos se esforzaban para alcanzar la justicia a través de la observancia estricta de la Ley. Pensaban que era por el esfuerzo que podrían llegar hasta el lugar donde Dios los quería. Jesús toma postura ante esta práctica y anuncia que la nueva justicia tiene que superar la justicia de los fariseos (Mt 5,20). En el evangelio de hoy estamos casi llegando a la cima de la montaña. Falta poco. La cima está descrita con la frase: “Sed perfecto como vuestro Padre celestial es perfecto” (Mt 5,48), que meditaremos en el evangelio de mañana. Veamos de cerca este último grado que nos falta para llegar a la cima de la Montaña, de la que San Juan de la Cruz dice: “Aquí reinan el silencio y el amor”.
• Mateo 5,38: Ojo por ojo, diente por diente. Jesús cita un texto de la Ley antigua diciendo: "Habéis oído que se dijo: Ojo por ojo, diente por diente!”. El abrevia el texto diciendo: ”Vida por vida, ojo por ojo, diente por diente, pie por pie, quemadura por quemadura, herida por herida, golpe por golpe” (Ex 21,23-25). Como en los casos anteriores, aquí también Jesús hace una relectura enteramente nueva. El principio: “ojo por ojo, diente por diente” estaba en la raíz de la interpretación que los escribas hacían de la ley. Este principio debe ser subvertido, pues pervierte y perjudica la relación entre las personas y con Dios.
• Mateo 5,39ª: No devolver mal con mal. Jesús afirma exactamente lo contrario: “Pero yo os digo: no os vengais de quien os hace el mal”. Ante una violencia recibida, nuestra relación natural es pagar al otro con la misma moneda. La venganza pide: “ojo por ojo, diente por diente”. Jesús pide retribuir el mal no con el mal, sino con el bien. Pues, si no sabremos superar la violencia recibida, la espiral de violencia lo invadirá todo y no habrá salida. Lamec decía: “Pongan atención a mis palabras. Yo he muerto a un hombre por la hrida que me hizo y a un muchacho por un moretón que recibí. Si Caín ha de ser vengado siete veces, Lamec ha de serlo setenta y siete veces” (Gn 4,24). Fue por causa de esta venganza extremada que todo terminó en la confusión de la Torre de Babel (Gen 11,1-9). Fiel a la enseñanza de Jesús, Pablo escribe en la carta a los Romanos: “antes bien, al que te abofetee en la mejilla derecha ofrécele también la otra; al que quiera pleitear contigo para quitarte la túnica déjale también el manto; y al que te obligue a andar una milla vete con él dos. “No devuelvan a nadie mal por mal, procuren ganarse el aprecio de todos los hombres. No te dejes vencer por lo malo, más bien vence el mal a fuerza de bien”. (Rom 12,17.21). Para poder tener esta actitud, es necesario tener mucha fe en la posibilidad que el ser humano tiene de recuperarse. ¿Cómo hacer esto en la práctica? Jesús nos ofrece 3 ejemplos concretos.
• Mateo 5,39b-42: Los cuatro ejemplos para superar la espiral de violencia. Jesús dice: (a) al que te abofetee en la mejilla derecha ofrécele también la otra; (b) al que quiera pleitear contigo para quitarte la túnica déjale también el manto; (c) y al que te obligue a andar una milla vete con él dos. (d) a quien te pida da, y al que desee que le prestes algo no le vuelvas la espalda.(Mt 5,40-42). ¿Cómo entender estas cuatro afirmaciones? Jesús mismo nos ofreció una ayuda de cómo debemos entenderlas. Cuando el soldado le dio una bofetada en el rostro, él no ofreció la otra. Por el contrario, reaccionó con energía: “Si he hablado mal, muéstrame en qué, pero si he hablado bien, ¿por qué me pegas?” (Jn 18,23) Jesús no enseña la pasividad. San Pablo piensa que, retribuyendo el mal con el bien, “haciendo esto, amontonarás brasas sobre su cabeza” (Rom 12,20). Esta fe en la posibilidad de recupero del ser humano sólo es posible desde una raíz que nace de la total gratuidad del amor creador que Dios mostró para con nosotros en la vida y en las actitudes de Jesús.

4) PARA LA REFLEXIÓN PERSONAL

• ¿Has sentido alguna vez una rabia tan grande como para querer aplicar la venganza “ojo por ojo”, diente por diente”? ¿Cómo hacer para superarla?
• ¿Será que la convivencia comunitaria hoy en la iglesia favorece el tener en nosotros el amor creador que Jesús sugiere en el evangelio de hoy?

5) ORACIÓN FINAL

Escucha mi palabra, Yahvé,
repara en mi plegaria,
atento a mis gritos de auxilio,
rey mío y Dios mío. (Sal 5,2-3)

sábado, 11 de junio de 2016

LOS DIEZ MANDAMIENTOS DE LA MISERICORDIA.


LOS DIEZ MANDAMIENTOS DE LA MISERICORDIA.
Hay mandamientos de misericordia escritos en nuestro mismo ADN. Ya los conocemos, pero necesitamos recordarlos más explícitamente. ¿Cuáles son?
Los diez Mandamientos de la Misericordia:
1.- Recuerda que la misericordia descansa lo más profundamente en el corazón de Dios.
Pocas cosas acercan tanto la esencia de Dios como lo hace la misericordia. La misericordia es la esencia de Dios. La Escritura usa palabras tales como entrañable bondad y compasión para tratar de definir lo que constituye la misericordia de Dios, pero el concepto bíblico central, captado en el concepto hebreo de hesed, connota una relación que ama, abraza y perdona aún cuando no podemos llegar a medir o merecer lo que nos es dado.
2.- Recuerda que la misericordia es la esencia de toda religión verdadera.
En toda religión y espiritualidad, en todas creencias, tres cosas tratan de reclamar lo que es central: apropiada práctica religiosa, apertura a los pobres y compasión. Al fin, no están en oposición, sino son piezas complementarias de un todo religioso. Pero para que la práctica religiosa y la apertura a los pobres sean una apertura del amor de Dios y no del ego humano, necesitan ser predicadas sobre la compasión, la misericordia. El contenido más profundo de toda religión es esta invitación: Sean compasivos, misericordiosos, como Dios es compasivo.
3.- Recuerda que todos nosotros nos hallamos siempre necesitados de misericordia.
Hay mayor alegría en el cielo por solo un pecador que se convierte que por noventa y nueve justos. ¿Ama Dios más a los pecadores que a los justos? No hay personas justas. Resulta más bien que nosotros sentimos más el amor de Dios cuando admitimos que somos pecadores. Ninguno de nosotros llega a comprenderlo nunca. Pero, como tan reconfortantemente enseña san Pablo, la cuestión es que no tenemos que llegar a comprenderlo. Esto es lo que significa misericordia. Es inmerecida, por definición.
4.- Recuerda que, habiendo recibido misericordia, debemos manifestar misericordia a otros.
Sólo recibimos y poseemos de la misericordia de Dios y la misericordia de otros cuando extendemos esa misma misericordia a otros. La misericordia tiene que fluir a través de nosotros. Si no la extendemos a otros, venimos a ser auto-indulgentes y demasiado severos para con otros.
5.- Recuerda que sólo la práctica de la misericordia nos hace libres.
Recibir y dar la misericordia es la única cosa que nos libera de nuestra congénita propensión a auto-buscarnos, auto-justificarnos y juzgar a otros. Nada nos libera más de la tiranía del ego que lo que nos libera la práctica de la misericordia.
6.- Recuerda que la misericordia no es opuesta a la justicia, sino que es su culminación.
La misericordia, como tan competentemente expresa Walter Kasper, no es “una especie de suavizante de ropa que socava los dogmas y mandamientos, y revoca el significado central y fundamental de la verdad”. Esa es la acusación que los fariseos hicieron contra Jesús. La misericordia está donde se supone que termina la justicia.
7.- Recuerda que sólo la práctica de la misericordia hará que llegue el Reino de Dios.
Jesús nos prometió que algún día los mansos heredarán la tierra, los pobres comerán hasta saciarse y todas lágrimas serán enjugadas. Eso sólo puede suceder cuando la misericordia reemplace al auto-interés.
8.- Recuerda que la misericordia necesita también ser practicada colectivamente.
No nos basta con ser misericordiosos en nuestras propias vidas. La misericordia está marginada en una sociedad que no atiende suficientemente a aquellos que son débiles o están necesitados, de igual manera como podría estar marginada en una iglesia que sea "juzgadora". Debemos crear una sociedad que sea misericordiosa y una iglesia que sea también misericordiosa. La misericordia, sola, permite la supervivencia de los más débiles.
9.- Recuerda que la misericordia nos llama a hacer obras espirituales y materiales.
Nuestra fe cristiana nos desafía a practicar la misericordia de doble manera, corporal y espiritualmente. Las clásicas obras de misericordia corporales son: Dar de comer al hambriento, dar de beber al sediento, dar posada a los sin-techo, vestir al desnudo, visitar a los enfermos, visitar a los presos y enterrar a los muertos. Las clásicas obras de misericordia espirituales son: Instruir al ignorante, dar consejo al que duda, confortar al afligido, amonestar al pecador, perdonar las injurias , soportar con paciencia las adversidades y rogar por los vivos y los difuntos. Dios nos ha dado diferentes dones, y todos nosotros somos mejores en algunos de éstos que en otros, pero la misericordia está patente en todos ellos.
10.- Recuerda que nuestras vidas son un diálogo entre la misericordia de Dios y nuestra debilidad.
La única cosa a la que estamos adecuados es a ser inadecuados. Siempre quedamos cortos en algo, no obstante la verdad de nuestra sinceridad, buena intención y fuerza de voluntad. Sólo la misericordia, recibiéndola y dándola, nos puede apartar de las agitadas aguas de nuestras propias ansiedades, inquietud y tristeza. Sólo conociendo la misericordia conocemos la gratitud.

viernes, 10 de junio de 2016

Homilía del viernes 10 de junio 2016: Papa Francisco afirma que Dios se lo encuentra de pie, en silencio y en salida

Apocalipsis de San Juan - Pelicula Católica completa

Homilía del jueves 9 de junio 2016: Papa Francisco afirma que insultar a los demás, es pecado, es matar...

10 poderosas armas para luchar contra el Demonio

Todos los días los cristianos nos enfrentamos a una batalla espiritual. La propia Palabra de Dios nos enseña que nuestra vida en la tierra es un combate constante contra el Maligno, y nos recuerda, a quienes hemos decidido seguir a Cristo, estar siempre preparados para enfrentar los embates del Diablo. Para hacer de esta Cuaresma un verdadero tiempo de conversión, sin ningún tipo de concesión al Demonio, te presentamos estas diez eficaces armas espirituales.
1.- Lleva una vida ordenada 
En primer lugar, presta mucha atención a la oración, que es la base de tu vida espiritual. Date un tiempo también para leer la Biblia; te sugerimos leer detenidamente el Evangelio de San Mateo 25,35-40.
Por otra parte, debes estar firmemente arraigado en tu vocación. Podría ser la vida matrimonial, el sacerdocio, la vida consagrada, etc. Pero sea cual sea tu vocación, debes ser fiel en todas las cosas a la llamada que Dios te ha dado.
Finalmente, dedica un tiempo a la Iglesia. Sabemos que no todos hemos sido llamados de tiempo completo al ministerio en la Iglesia, pero todos podemos colaborar de alguna manera, en la medida de nuestras posibilidades.
2.- Rechaza tajantemente la tentación
Un problema en el combate espiritual es la respuesta lenta y débil a la tentación. Pero con la gracia de Dios, puedes fortalecer tu voluntad para rechazar con decisión y firmeza la tentación desde el principio. Por otra parte, a menudo tenemos tentación porque nos colocamos en una situación cercana al pecado. Pero recuerda siempre este proverbio: “El que con fuego juega, tarde o temprano se quema”.
3.- Ubica al enemigo y pide ayuda a Dios
Cuando caemos en la tentación resulta muy útil admitirlo de esta manera: “Estoy siendo tentado por el Diablo, el enemigo de Dios”.Nómbralo y pronuncia oraciones cortas y fervientes para pedir la ayuda del Señor. Algunos ejemplos de estas oraciones cortas, pero poderosas son: “Jesús, yo confío en ti…” “Dulce Corazón de María, sé mi salvación …” “¡Señor, sálvame …” “Señor ven a mi rescate …” y por supuesto, invocar con fe y confianza los santos nombres de Jesús, María y San José.
4.- Combate la desolación
La desolación espiritual se experimenta como oscuridad ante la verdad divina, insensibilidad ante la Palabra, pereza para hacer el bien, lejanía del Señor. Puede tener una fuerza inesperada y tambalear tus buenas intenciones que tenías sólo un día antes. San Ignacio decía que en estado de desolación, es importante: más oración y más meditación, examinar tu conciencia (mira por qué estás en desolación) y finalmente aplicarse alguna penitencia adecuada.
  Continúa

1 HORA de ALABANZAS a JESÚS SACRAMENTADO

jueves, 9 de junio de 2016

Lectio Divina: Viernes, 10 de junio, 2016: Evangelio según san Mateo 5,27-32. (10ª Semana del Tiempo durante el Año - Ciclo C -)

LECTIO DIVINA: vIERNES, 10 DE JUNIO, 2016 

1) ORACIÓN INICIAL

¡Oh Dios!, fuente de todo bien, escucha sin cesar nuestras súplicas; y concédenos, inspirados por ti, pensar lo que es recto y cumplirlo con tu ayuda. Por nuestro Señor.

2) LECTURA

Del santo Evangelio según Mateo 5,27-32
«Habéis oído que se dijo: No cometerás adulterio. Pues yo os digo: Todo el que mira a una mujer deseándola, ya cometió adulterio con ella en su corazón. Si, pues, tu ojo derecho te es ocasión de pecado, sácatelo y arrójalo de ti; más te conviene que se pierda uno de tus miembros, que no que todo tu cuerpo sea arrojado a la gehenna. Y si tu mano derecha te es ocasión de pecado, córtatela y arrójala de ti; más te conviene que se pierda uno de tus miembros, que no que todo tu cuerpo vaya a la gehenna.
«También se dijo: El que repudie a su mujer, que le dé acta de divorcio. Pues yo os digo: Todo el que repudia a su mujer, excepto en caso de fornicación, la hace ser adúltera; y el que se case con una repudiada, comete adulterio.
Palabra del Señor

3) REFLEXIÓN

• En el evangelio de ayer Jesús hizo una relectura del mandamiento “No matarás” (Mt 5,20-26). En el evangelio de hoy, hace una relectura del mandamiento “No cometer adulterio”. Jesús relee la ley a partir de la intención que Dios tenía al proclamarla, en el Monte Sinaí, siglos atrás. Lo que importa es el Espíritu de la Ley, no encerrarse en la letra. Retoma y defiende los grandes valores de la vida humana que están por detrás de cada uno de los Diez Mandamientos. Insiste en el amor, en la fidelidad, en la misericordia, en la justicia y en la verdad, en la humanidad (Mt 9,13; 12,7; 23,23; Mt 5,10; 5,20; Lc 11,42; 18,9). El resultado de la plena observancia de la Ley de Dios es la humanización de la vida. La observancia de la Ley humaniza a la persona. En Jesús aparece aquello que acontece cuando un ser humano deja que Dios ocupe el centro de su vida. El objetivo último es unir los dos amores, la construcción de la fraternidad en defensa de la vida. Cuanto más se vive la fraternidad, tanto mayor será la plenitud de vida y mayor es la adoración de las criaturas todas a Dios, Creador y Salvador.
• En el evangelio de hoy, Jesús mira de cerca la relación mujer y hombre, en el matrimonio, la base fundamental de la convivencia en familia. Había un mandamiento que decía: “No cometer adulterio, y otro que decía: “El que repudie a su mujer, que le dé acta de divorcio”. Jesús retoma los dos y les da un nuevo sentido.
• Mateo 5,27-28: No cometer adulterio. ¿Qué nos pide este mandamiento? La respuesta antigua era ésta: el hombre no puede dormir con la mujer de otro. Es lo que exigía la letra del mandamiento. Pero Jesús va más allá de la letra y dice: “Todo el que repudia a su mujer, excepto en caso de fornicación, la hace ser adúltera; y el que se case con una repudiada, comete adulterio”.
El objetivo del mandamiento es la fidelidad mutua entre el hombre y la mujer que asumirían vivir juntos como casados. Y esta fidelidad sólo será completa, si los dos saben mantener la fidelidad mutua hasta en el pensamiento y en el deseo y si saben llegar a una total trasparencia entre sí.
• Mateo 5,29-30: Arrancar el ojo y cortar la mano. Para ilustrar lo que acaba de decir Jesús se sirve de una palabra fuerte que usó también en otra ocasión, cuando habló de no escandalizar a los pequeños (Mt 18,9 e Mc 9,47). Dice: “Si, pues, tu ojo derecho te es ocasión de pecado, sácatelo y arrójalo de ti; más te conviene que se pierda uno de tus miembros, que no que todo tu cuerpo sea arrojado a la gehenna” Estas afirmaciones pueden tomarse al pie de la letra. Indican la radicalidad y la seriedad con la que Jesús insiste en la observancia de este mandamiento.
• Mateo 5,31-32: La cuestión del divorcio. Al hombre estaba permitido dar una acta de divorcio para la mujer. Jesús dirá en el Sermón de la Comunidad que lo permitió por la dureza de corazón de la gente (Mt 19,8). “Pues yo os digo: Todo el que repudia a su mujer, excepto en caso de fornicación, la hace ser adúltera; y el que se case con una repudiada, comete adulterio". Se había discutido ya mucho sobre este asunto. Basándose en esta afirmación de Jesús, la iglesia oriental permite el divorcio en caso de “fornicación”, esto es en caso de infidelidad. Otros dicen que aquí la palabra fornicación traduce un término aramaico o hebraico zenuth que indicaba un casamiento con un grado de parentesco prohibido. No serían unas bodas válidas.
• Cualquiera que sea la interpretación correcta de esta palabra, lo que importa es ver el objetivo y el sentido general de las afirmaciones de Jesús en la nueva lectura que hace de los Diez Mandamientos. Jesús apunta hacia un ideal que debe estar siempre delante de mis ojos. El ideal último es éste: “Ser perfecto como el padre celestial es perfecto” (Mt 5,48). Este ideal vale para todos los mandamientos revisados por Jesús. En la relectura del mandamiento: “No cometer adulterio” este ideal se traduce en una total transparencia y honestidad entre marido y mujer. Nadie nunca va a poder decir: “Soy perfecto como el Padre celestial es perfecto”. Estaremos siempre por debajo de la medida. Nunca vamos a poder merecer el premio por nuestra observancia porque estaremos siempre por debajo de la medida. Lo que importa es mantenerse en camino, mantener alto el ideal ante nuestros ojos, ¡siempre¡ Y al mismo tiempo, como Jesús, debemos saber aceptar a las personas con la misma misericordia con que él aceptaba a las personas y las orientaba para el ideal. Por esto, ciertas exigencias jurídicas de la iglesia de hoy, como por ejemplo, no permitir la comunión a personas que viven en segundas nupcias, se parecen más a la actitud de los fariseos que a la actitud de Jesús. Nadie aplica al pie de la letra la explicación del mandamiento. “No matar”, en la que Jesús dice que todo aquel que llama a su hermano idiota merece el infierno (Mt 5,22). Pues en este caso, todos estaríamos seguros de terminar allí y nadie se salvaría. ¿Por qué nuestra doctrina usa medidas diferentes en caso del quinto y del noveno mandamiento?

4) PARA UNA REFLEXIÓN PERSONAL

• ¿Logras vivir la total honestidad y transparencia con las personas de otro sexo?
• ¿Cómo entender la exigencia “ser perfecto como el Padre celestial es perfecto”?

5) ORACIÓN FINAL

Digo para mis adentros:
«Busca su rostro».
Sí, Yahvé, tu rostro busco:
no me ocultes tu rostro.
No rechaces con ira a tu siervo,
que tú eres mi auxilio.
No me abandones, no me dejes,
Dios de mi salvación. (Sal 27,8-9)

Lectio Divina: Jueves, 9 de junio, 2016: Evangelio según san Mateo 5,20-26. (10ª Semana del Tiempo durante el Año - Ciclo C -)


Lectio Divina: 
  Jueves, 9 Junio, 2016

1) ORACIÓN INICIAL

¡Oh Dios!, fuente de todo bien, escucha sin cesar nuestras súplicas; y concédenos, inspirados por ti, pensar lo que es recto y cumplirlo con tu ayuda. Por nuestro Señor.

2) LECTURA

Del santo Evangelio según Mateo 5,20-26
«Porque os digo que, si vuestra justicia no es mayor que la de los escribas y fariseos, no entraréis en el Reino de los Cielos.
«Habéis oído que se dijo a los antepasados: No matarás; y aquel que mate será reo ante el tribunal. Pues yo os digo: Todo aquel que se encolerice contra su hermano, será reo ante el tribunal; pero el que llame a su hermano `imbécil', será reo ante el Sanedrín; y el que le llame `renegado', será reo de la gehenna de fuego. Si, pues, al presentar tu ofrenda en el altar te acuerdas entonces de que tu hermano tiene algo contra ti, deja tu ofrenda allí, delante del altar, y vete primero a reconciliarte con tu hermano; luego vuelves y presentas tu ofrenda. Ponte enseguida a buenas con tu adversario mientras vas con él por el camino; no sea que tu adversario te entregue al juez y el juez al guardia, y te metan en la cárcel. Yo te aseguro: no saldrás de allí hasta que no hayas pagado el último céntimo.
Palabra del Señor

3) REFLEXIÓN

• El texto del evangelio de hoy está dentro de la unidad mayor de Mt 5,20 hasta Mt 5,48. En esta unidad Mateo muestra como Jesús interpretaba y explicaba la Ley de Dios. Por cinco veces repitió la frase: "Habéis oído que se dijo, ¡pero yo os digo!" (Mt 5,21.27.33.38.43). En opinión de algunos fariseos, Jesús estaba terminando con la ley. Pero era exactamente lo contrario. Decía: “No piensen que he venido a abolir la Ley y los Profetas. No he venido a acabar, sino a darles pleno cumplimiento (Mt 5,17). Ante la Ley de Moisés, Jesús tiene una actitud de ruptura ycontinuidad. Rompe con las interpretaciones erradas que se encerraban en la prisión de la letra, y reafirma de forma categórica el objetivo último de la ley: alcanzar la justicia mayor que es el Amor.
• En las comunidades para las cuales Mateo escribe su Evangelio había opiniones diferentes ante la Ley de Moisés. Para algunos no tenía sentido. Para otros tenía que ser observada hasta los mínimos detalles. Por esto había muchos conflictos y enfrentamientos. Unos llamaban a otros imbecil e idiota. Mateo trata de ayudar a los dos grupos a enfrentar y superar los conflictos que surgen dentro de la familia y de la comunidad.
• Mateo 5,20: La justicia de ustedes tiene que ser mayor que la justicia de los fariseos. Este primer versículo ofrece la llave general de todo lo que sigue en el conjunto de Mt 5,20-48. El evangelista muestra a las comunidades cómo deben practicar una justicia mayor que supera la justicia de los escribas y de los fariseos y que llevará a la observancia plena de la ley. En seguida, después de esta clave general sobre la justicia mayor, Mateo presenta cinco ejemplos bien concretos de cómo practicar la Ley de tal manera que su observancia lleve a la práctica perfecta del amor. En el primer ejemplo del evangelio de hoy, Jesús revela lo que Dios quería cuando entregó a Moisés el quinto mandamiento. “¡No matarás!”.
• Mateo 5,21-22: No matar. “Habéis oído que se ha dicho: No matará. Quien mate a su hermano será condenado por el tribunal”(Ex 20,13) Para observar plenamente este quinto mandamiento no basta evitar el asesinato. Es preciso arrancar del proprio ser todo aquello que, de una forma o de otra, pueda llevar al asesinato, como por ejemplo, la rabia, el odio, el juicio, e deseo de venganza, de explotación, etc.“Todo aquel que se encolerice contra su hermano, será reo ante el tribunal”. Es decir, quien piensa con rabia en su hermano, merece ya el mismo castigo de condena de parte del tribunal que, en la antigua ley, era reservado al asesino. Y Jesús va mucho más allá. El quiere arrancar la raíz del asesinato: pero el que llame a su hermano `imbécil', será reo ante el Sanedrín; y el que le llame `renegado', será reo de la gehenna de fuego Con otras palabras, observo plenamente el mandamientoNo Matar si consigo sacar de mi corazón cualquier sentimiento de rabia que lleva a insultar al hermano. Es decir: solamente si llego a la perfección del amor.
• Mateo 5,23-24: El culto perfecto que Dios quiere “Si, pues, al presentar tu ofrenda en el altar te acuerdas entonces de que tu hermano tiene algo contra ti, deja tu ofrenda allí, delante del altar, y vete primero a reconciliarte con tu hermano; luego vuelves y presentas tu ofrenda”. Para poder ser aceptado por Dios y estar unido a él, es preciso estar reconciliado con el hermano, con la hermana. Antes de la destrucción del Templo del año 70, cuando los cristianos han participado a las peregrinaciones a Jerusalén para hacer sus ofertas al altar del Templo, recordaban siempre la frase de Jesús. Ahora en los años 80, en el momento en que Mateo escribe, el Templo y el Altar ya no existían. La comunidad pasó a ser el Templo y el Altar de Dios (1Cor 3,16).
• Mateo 5,25-26: Reconciliar. Uno de los puntos en que el Evangelio de Mateo más insiste es la reconciliación, pues en las comunidades de aquella época, había muchas tensiones entre grupos radicales con tendencias diferentes, sin diálogo. Nadie quería ceder ante el otro. Mateo ilumina esta situación con palabras de Jesús sobre la reconciliación que piden acogida y comprensión. Pues el único pecado que Dios no consigue perdonar es nuestra falta de perdón a los demás (Mt 6,14). ¡Por esto, busca la reconciliación, antes de que sea demasiado tarde!
• El ideal de la justicia mayor. Por cinco veces, Jesús cita un mandamiento o una costumbre de la antigua ley: No matar (Mt 5,21), No cometer adulterio (Mt 5,27), No jurar en falso (Mt 5,33), Ojo por ojo, diente por diente (Mt 5,38), Amar al prójimo y odiar al enemigo (Mt 5,43). Y por cinco veces, critica la antigua manera de observar estos mandamientos y apunta hacia un camino nuevo para alcanzar la justicia, el objetivo de la ley (Mt 5,22-26; 5, 28-32; 5,34-37; 5,39-42; 5,44-48). La palabra Justicia aparece siete veces en el Evangelio de Mateo (Mt 3,15; 5,6.10.20; 6,1.33; 21,32). El ideal religioso de los judíos de la época era "ser justo ante Dios". Los fariseos enseñaban: “La persona alcanza la justicia ante Dios cuando llega a observar todas las normas de la ley en todos sus detalles!" Esta enseñanza engendraba una opresión legalista y llenaba de angustia a las personas de buena voluntad, porque era muy difícil observar todas las normas (Rom 7,21-24). Por esto, Mateo recoge las palabras de Jesús sobre la justicia mostrando que tiene que superar la justicia de los fariseos (Mt 5,20). Para Jesús, la justicia no viene de aquello que yo hago por Dios observando la ley, sino que viene de lo que Dios hace por mí, acogiéndome con amor como hijo o hija. El nuevo ideal que Jesús propone es éste "¡Ser perfecto como el Padre celestial es perfecto!" (Mt 5,48). Esto quiere decir: seré justo ante Dios, cuando trate de acoger y perdonar a las personas así como Dios me acoge y perdona gratuitamente, a pesar de mis muchos defectos y pecados.
Para la reflexión personal
• ¿Cuáles son los conflictos más frecuentes en nuestra familia? ¿Y en nuestra comunidad? ¿Es fácil la reconciliación en familia y en comunidad? ¿Sí o no? ¿Por qué?
• ¿De qué manera los consejo de Jesús pueden ayudar a mejorar la relación dentro de nuestra familia y de la comunidad?

5) ORACIÓN FINAL

Señor, te ocupas de la tierra y la riegas,
la colmas de riquezas.
El arroyo de Dios va lleno de agua,
tú preparas sus trigales. (Sal 65,10)

miércoles, 8 de junio de 2016

Lectio Divina: Domingo, 12 de junio, 2016: Evangelio según san Lucas 7,36 a 8,3. (11° Domingo del Tiempo durante el Año - Ciclo C -)

Lectio Divina: 
 
Domingo, 12 Junio, 2016
Jesús acoge y defiende a la mujer con el ungüento
Confianza de los pobres en la persona de Jesús


1. Oración inicial
Señor Jesús, envía tu Espíritu, para que Él nos ayude a leer la Biblia en el mismo modo con el cual Tú la has leído a los discípulos en el camino de Emaús. Con la luz de la Palabra, escrita en la Biblia, Tú les ayudaste a descubrir la presencia de Dios en los acontecimientos dolorosos de tu condena y muerte. Así, la cruz, que parecía ser el final de toda esperanza, apareció para ellos como fuente de vida y resurrección. 
Crea en nosotros el silencio para escuchar tu voz en la Creación y en la Escritura, en los acontecimientos y en las personas, sobre todo en los pobres y en los que sufren. Tu palabra nos oriente a fin de que también nosotros, como los discípulos de Emaús, podamos experimentar la fuerza de tu resurrección y testimoniar a los otros que Tú estás vivo en medio de nosotros como fuente de fraternidad, de justicia y de paz. Te lo pedimos a Ti, Jesús, Hijo de María, que nos has revelado al Padre y enviado tu Espíritu. Amén. 
2. Lectura
a) Clave de lectura:
El texto del Evangelio de este domingo nos presenta dos episodios ligados entre sí. El primero es un episodio lleno de emoción. Una mujer, considerada pecadora en la ciudad, tiene el valor de entrar en la casa de Simón, un fariseo, durante el almuerzo, para llegarse a Jesús, lavarle los pies y llenarlo de besos y perfumes. El segundo es la descripción de la comunidad de Jesús, a la cuál pertenecen los discípulos y discípulas.
Cuando leas el texto imagínate que estás en casa del fariseo, durante el almuerzo, y observa con mucha atención las conductas, los gestos y las palabras de las personas: de la mujer, de Jesús y de los fariseos. Lee varias veces y también atentamente la breve información de Lucas sobre la comunidad que se formó en torno a Jesús y trata de examinar bien las palabras usadas para indicar la participación tanto de los hombres como de las mujeres que siguen a Jesús.
b) Una división del texto para ayudar en su lectura
Lucas 7,36-38: Una mujer lava los pies de Jesús en casa de un Fariseo
Lucas 7,39-40: La reacción del fariseo y la respuesta de Jesús
Lucas 7,41-43: La parábola de los dos deudores y la respuesta del Fariseo
Lucas 7,44-47: Jesús aplica la parábola y defiende a la mujer
Lucas 7, 48-50: El amor hace nacer el perdón. El perdón hace crecer el amor
Lucas 8,1-3: Los discípulos y discípulas de la comunidad de Jesús
c) Texto: Evangelio según san Lucas 7,36 a 8,3.
36 Un fariseo rogó Jesús que comiera con él, y, entrando en la casa del fariseo, se puso a la mesa. 37 Había en la ciudad una mujer pecadora pública. Al enterarse de que estaba comiendo en casa del fariseo, llevó un frasco de alabastro de perfume 38 y, poniéndose detrás, a los pies de él, comenzó a llorar, y con sus lágrimas le mojaba los pies y con los cabellos de su cabeza se los secaba; besaba sus pies y los ungía con el perfume.
39 Al verlo el fariseo que le había invitado, se decía para sí: «Si éste fuera profeta, sabría quién y qué clase de mujer es la que le está tocando, pues es una pecadora.» 40 Jesús le respondió: «Simón, tengo algo que decirte.» Él dijo: «Di, maestro.» 41 «Un acreedor tenía dos deudores: uno debía quinientos denarios y el otro cincuenta. 42 Como no tenían para pagarle, perdonó a los dos. ¿Quién de ellos le amará más?» 43 Respondió Simón: «Supongo que aquel a quien perdonó más.»
Él le dijo: «Has juzgado bien.» 44 Y, volviéndose hacia la mujer, dijo a Simón: «¿Ves a esta mujer? Entré en tu casa y no me diste agua para los pies. Ella, en cambio, ha mojado mis pies con lágrimas y los ha secado con sus cabellos. 45 No me diste el beso. Ella, desde que entró, no ha dejado de besarme los pies. 46 No ungiste mi cabeza con aceite. Ella ha ungido mis pies con perfume.47 Por eso te digo que quedan perdonados sus muchos pecados, porque ha mostrado mucho amor. A quien poco se le perdona, poco amor muestra.» 48 Y le dijo a ella: «Tus pecados quedan perdonados.» 49Los comensales empezaron a decirse para sí: «¿Quién es éste, que hasta perdona los pecados?» 50 Pero él dijo a la mujer: «Tu fe te ha salvado. Vete en paz.»
1 Recorrió a continuación ciudades y pueblos, proclamando y anunciando la Buena Nueva del Reino de Dios; le acompañaban los Doce, 2 y algunas mujeres que habían sido curadas de espíritus malignos y enfermedades: María, llamada Magdalena, de la que habían salido siete demonios, 3 Juana, mujer de Cusa, un administrador de Herodes, Susana y otras muchas que les servían con sus bienes. 
Palabra del Señor

3. Un momento de silencio orante
para que la Palabra de Dios pueda entrar en nosotros e iluminar nuestra vida.
Continúa

Lectio Divina: Miércoles, 8 de junio, 2016: Evangelio según san Mateo 5,17-19. (10ª Semana del Tiempo durante el Año - Ciclo C -)


Lectio Divina: 
  Miércoles, 8 Junio, 2016
Tiempo Ordinario
  
1) Oración inicial
¡Oh Dios!, fuente de todo bien, escucha sin cesar nuestras súplicas; y concédenos, inspirados por ti, pensar lo que es recto y cumplirlo con tu ayuda. Por nuestro Señor.
2) Lectura
Del santo Evangelio según Mateo 5,17-19
«No penséis que he venido a abolir la Ley y los Profetas. No he venido a abolir, sino a dar cumplimiento. Os lo aseguro: mientras duren el cielo y la tierra, no dejará de estar vigente ni una tilde de la ley sin que todo se cumpla. Por tanto, el que traspase uno de estos mandamientos más pequeños y así lo enseñe a los hombres, será el más pequeño en el Reino de los Cielos; en cambio, el que los observe y los enseñe, ése será grande en el Reino de los Cielos.»
Palabra del Señor
3) Reflexión
• El Evangelio de hoy (Mt 5,17-19) enseña como observar la ley de Dios de manera que su práctica muestre en qué consiste el pleno cumplimiento de la ley (Mt 5,17-19). Mateo escribe para ayudar las comunidades de judíos convertidos a superar las críticas de los hermanos de raza que los acusaban diciendo: “Ustedes son infieles a la Ley de Moisés”. Jesús mismo había sido acusado de infidelidad a la ley de Dios. Mateo trae la respuesta esclarecedora de Jesús a los que lo acusaban. Así nos da una luz para ayudar las comunidades a resolver su problema.
• Usando imágenes de la vida cotidiana, con palabras sencillas y directas, Jesús había dicho que la misión de la comunidad, su razón de ser, es ser sal y luz. Había dado algunos consejos respecto de cada una de las imágenes. A continuación vienen los tres breves versículos del Evangelio de hoy.
• Mateo 5,17-18: Ni una tilde de la ley dejará de ser vigente. Había varias tendencias en las comunidades de los primeros cristianos. Unas pensaban que no era necesario observar las leyes del Antiguo Testamento, pues es la fe en Jesús lo que nos salva y no la observancia de la Ley (Rm 3,21-26). Otros aceptaban a Jesús como Mesías, pero no aceptaban la libertad del Espíritu con que algunas comunidades vivían la presencia de Jesús resucitado. Pensaban que ellos, siendo judíos, debían continuar observando las leyes del AT (Hec 15,1.5). Había además cristianos que vivían tan plenamente en la libertad del Espíritu, que habían dejado de mirar la vida de Jesús de Nazaret o el AT y que llegaban a decir: “¡Anatema Jesús!” (1Cor 12,3). Ante estas tensiones, Mateo procura un equilibrio más allá de los dos extremos. La comunidad ha de ser un espacio, donde este equilibrio pueda ser alcanzado y vivido. La respuesta dada por Jesús a los que lo criticaban seguía bien actual para las comunidades: “¡No he venido a abolir la ley, sino a darle pleno cumplimiento!”. Las comunidades no podían estar contra la Ley, ni podían encerrarse en la observancia de la ley. Al igual que Jesús, debían dar un paso y mostrar, en la práctica, cuál es el objetivo que la ley quiere alcanzar en la vida de las personas, a saber, en la práctica perfecta del amor.
• Mateo 5,19: Ni una tilde de la ley dejará de ser vigente Y a los que querían deshacerse de toda la ley, Mateo recuerda otra palabra de Jesús: “Por tanto, el que traspase uno de estos mandamientos más pequeños y así lo enseñe a los hombres, será el más pequeño en el Reino de los Cielos; en cambio, el que los observe y los enseñe, ése será grande en el Reino de los Cielos”. La gran inquietud del Evangelio de Mateo es mostrar que el AT, Jesús de Nazaret y la vida en el Espíritu Santo, no pueden separarse. Los tres forman parte del mismo y único proyecto de Dios y nos comunican la certeza central de la fe: el Dios de Abrahán y Sara está presente en medio de las comunidades por la fe en Jesús de Nazaret que nos manda su Espíritu.
4) Para la reflexión personal
• ¿Cómo veo y vivo la ley de Dios: cómo horizonte de libertad creciente o cómo imposición que delimita mi libertad?
• Y ¿qué podemos hacer hoy para los hermanos y las hermanas que consideran toda esta discusión como superada y sin actualidad? ¿Qué podemos aprender de ellos?
5) Oración final
¡Celebra a Yahvé, Jerusalén,
 alaba a tu Dios, Sión!,
que refuerza los cerrojos de tus puertas
y bendice en tu interior a tus hijos. (Sal 147,12-13)

martes, 7 de junio de 2016

Lectio Divina: Martes, 7 de junio, 2016: Evangelio según san Mateo 5,13-16. (10ª Semana del Tiempo durante el Año - Ciclo C -)


Lectio Divina: 
Martes, 7 Junio, 2016
Tiempo Ordinario

1) ORACIÓN INICIAL

¡Oh Dios!, fuente de todo bien, escucha sin cesar nuestras súplicas; y concédenos, inspirados por ti, pensar lo que es recto y cumplirlo con tu ayuda. Por nuestro Señor.

2) LECTURA

Del santo Evangelio según Mateo 5,13-16
«Vosotros sois la sal de la tierra. Mas si la sal se desvirtúa, ¿con qué se la salará? Ya no sirve para nada más que para ser tirada afuera y pisoteada por los hombres.
«Vosotros sois la luz del mundo. No puede ocultarse una ciudad situada en la cima de un monte. Ni tampoco se enciende una lámpara y la ponen debajo del celemín, sino sobre el candelero, para que alumbre a todos los que están en la casa. Brille así vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos.
Palabra del Señor

3) REFLEXIÓN

• Ayer, al meditar las ocho bienaventuranzas, hemos pasado por el portal de entrada del Sermón del Monte (Mt 5,1-12). En el evangelio de hoy recibimos una importante instrucción sobre la misión de la comunidad. Tiene que ser sal de la tierra y luz del mundo (Mt 5,13-16). La sal no existe para sí, sino para dar sabor a la comida. La luz no existe para sí, sino para iluminar el camino. La comunidad no existe para sí, sino para servir al pueblo. En la época en que Mateo escribió su evangelio, esta misión estaba siendo difícil para las comunidades de los judíos convertidos. A pesar de vivir en la observancia fiel de la ley de Moisés, estaban siendo expulsadas de la sinagogas, cortadas de su pasado judío. De cara a esto, entre los paganos convertidos algunos decían: “Con la venida de Jesús, la ley de Moisés está superada”. Todo esto causaba tensiones e incertezas. La apertura de unos parecía criticar la observancia de otros, y viceversa. Este conflicto generó una crisis que llevó a cada cual a encerrarse en su propia posición. Algunos querían avanzar, otros querían poner la lámpara bajo la mesa. Muchos se preguntaban: "Al final, ¿cuál es nuestra misión?" Recordando y actualizando las palabras de Jesús, el Evangelio de Mateo trata de ayudarlos:
• Mateo 5,13-16: Sal de la tierra. Usando imágenes de la vida cotidiana, con palabras sencillas y directas, Jesús hace saber cuál es la misión y la razón de ser de una comunidad cristiana: ser sal. En aquel tiempo, con el calor que hacía, la gente y los animales necesitaban consumir mucha sal. La gente iba consumiendo la sal que el abastecedor dejaba en grandes bloques en la plaza pública. Al final lo que sobraba quedaba esparcido como polvo en tierra, y había perdido el gusto. “Ya no sirve para nada más que para ser tirada afuera y pisoteada por los hombres”. Jesús evoca esta costumbre para aclarar a los discípulos y discípulas la misión que deben realizar.
• Mateo 5,14-16: Luz del mundo. La comparación es obvia. Nadie enciende una lámpara para colocarla bajo un celemín. Una ciudad situada en cima de un monte no consigue quedar escondida. La comunidad debe ser luz, debe iluminar. No debe temer que aparezca el bien que hace. No lo hace para que la vean, pero lo que hace es posible que se vea. La sal no existe para sí. La luz no existe para sí. Y así ha de ser la comunidad: no puede quedarse encerrada en sí misma. “Brille así vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras obras y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos."
• Mateo 5,17-19: Ni una coma de la ley caerá. Entre los judíos convertidos había dos tendencias. Unos pensaban que no era necesario observar las leyes del AT, porque es por la fe en Jesús que somos salvados y no por la observancia de la Ley (Rom 3,21-26). Otros pensaban que ellos, siendo judíos, debían continuar a observar las leyes del AT (Hec 15,1-2). En cada una de las dos tendencias había grupos más radicales. Ante este conflicto, Mateo procura llegar a un equilibrio entre los dos extremos. La comunidad debe ser el espacio donde este equilibrio puede ser alcanzado y vivido. La respuesta dada por Jesús a los que le criticaban seguía siendo bien actual: “¡No he venido a abolir la Ley, sino a darle cumplimiento!”. Las comunidades no pueden ir contra la Ley, ni pueden encerrarse en la observancia de la ley. Al igual que Jesús, deben dar un paso y mostrar, en la práctica, que el objetivo que la ley quiere alcanzar en la vida es la práctica perfecta del amor.
• Las diversas tendencias en las primeras comunidades cristianas. El plan de salvación tiene tres etapas unidas entre sí por la tierra de la vida: a) El Antiguo Testamento: la caminada del pueblo hebreo, orientada por la ley de Dios. b) La vida de Jesús de Nazaret: renueva la ley de Dios desde su experiencia de Dios como Padre/Madre. c) La vida de las Comunidades: a través del Espíritu de Jesús, tratan de vivir la vida como Jesús la vivió. La unidad de estas tres etapas engendra la certeza de fe de que Dios está en medio de nosotros. Los intentos de quebrar o enflaquecer la unidad de este plan de salvación engendraban varios grupos y tendencias en las comunidades:
i) Los fariseos no reconocían a Jesús como Mesías y aceptaban sólo el AT. Dentro de las comunidades había gente simpatizante con la línea de los fariseos (Hec 15,5).
ii) Algunos judíos convertidos aceptaban a Jesús como Mesías, pero no aceptaban la libertad del Espíritu con que las comunidades vivían la presencia de Jesús resucitado. (Hec 15,1).
iii) Otros, tanto judíos como paganos convertidos, pensaban que con Jesús había llegado el fin del AT. De aquí en adelante, sólo Jesús y la vida en el Espíritu.
iv) Había también cristianos que vivían tan plenamente la vida en la libertad del Espíritu que no miraban más la vida de Jesús de Nazaret ni el Antiguo Testamento (1Cor 12,3).
v) Ahora bien, la gran preocupación del Evangelio de Mateo es mostrar que el AT, Jesús de Nazaret y la vida en el Espíritu no pueden separarse. Los tres forman parte del mismo y único proyecto de Dios y nos comunican la certeza central de la fe: el Dios de Abrahán y Sara está presente en medio de las comunidades por la fe en Jesús de Nazaret.

4) PARA LA REFLEXIÓN PERSONAL

• Para ti, en tu experiencia de vida, ¿para que sirve la sal? Tu comunidad, ¿está siendo sal? ¿De qué manera tu comunidad está siendo luz?
• Las personas del barrio, ¿cómo ven a tu comunidad? Tu comunidad ¿tiene atracción? ¿Es señal? ¿De qué? ¿Para quién?

5) ORACIÓN FINAL

Amor y verdad son las sendas de Yahvé
para quien guarda su alianza y sus preceptos.
Haz gala de tu nombre, Yahvé,
y perdona mi culpa, que es grande. (Sal 25,10-11)

miércoles, 1 de junio de 2016

Lectio Divina: Jueves, 2 de junio, 2016: Evangelio según san Marcos 12,28b-34. (9ª Semana del Tiempo durante el Año - Ciclo C -)

Lectio Divina: 
  Jueves, 2 Junio, 2016
Tiempo Ordinario
  
1) Oración inicial
Señor, nos acogemos confiadamente a tu providencia, que nunca se equivoca; y te suplicamos que apartes de nosotros todo mal y nos concedas aquellos beneficios que pueden ayudarnos para la vida presente y la futura. Por nuestro Señor.
2) Lectura
Del santo Evangelio según Marcos 12,28b-34
Acercóse uno de los escribas que les había oído y, viendo que les había respondido muy bien, le preguntó: «¿Cuál es el primero de todos los mandamientos?» Jesús le contestó: «El primero es: Escucha, Israel: El Señor, nuestro Dios, es el único Señor, y amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma, con toda tu mente y con todas tus fuerzas. El segundo es: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. No existe otro mandamiento mayor que éstos.» Le dijo el escriba: «Muy bien, Maestro; tienes razón al decir que Él es único y que no hay otro fuera de Él, y amarle con todo el corazón, con toda la inteligencia y con todas las fuerzas, y amar al prójimo como a sí mismo vale más que todos los holocaustos y sacrificios.» Y Jesús, viendo que le había contestado con sensatez, le dijo: «No estás lejos del Reino de Dios.» Y nadie más se atrevía ya a hacerle preguntas.
Palabra del Señor
3) Reflexión
• El evangelio de hoy nos presenta una conversación bonita entre Jesús y un doctor de la ley. El doctor quiere saber de Jesús cuál es el primero de todos los mandamientos. Hoy también mucha gente quiere saber lo que es más importante en la religión. Algunos dicen que es ser bautizado. Otros dicen que es rezar. Otros dicen: ir a Misa o participar del culto el domingo. Otros dicen: amar al prójimo. Otros se preocupan sólo con las apariencias o con los cargos en la Iglesia.
• Marcos 12,28: La pregunta del doctor de la Ley. A un doctor de la ley, que había asistido al debate de Jesús con los saduceos (Mc 12,23-27), le gustó la respuesta de Jesús, y percibió su gran inteligencia y quiso aprovechar la ocasión para plantear una preguntar: “¿Cuál es el primero de todos los mandamientos?” En aquel tiempo, los judíos tenían una gran cantidad de normas para reglamentar en la práctica la observancia de los Diez Mandamientos. Algunos decían: “Todas estas normas tienen el mismo valor, pues todas vienen de Dios. No nos incumbe a nosotros introducir distinciones en las cosas de Dios”. Otros decían: “Algunas leyes son más importantes que las otras y, por esto, ¡obligan más!” El doctor quiere saber la opinión de Jesús.
• Marcos 12,29-31: La respuesta de Jesús. Jesús responde citando un pasaje de la Biblia para decir cuál es el primero de todos los mandamientos: es “¡amar a Dios con todo el corazón, con toda la inteligencia y con todas las fuerzas!” (Dt 6,4-5). En el tiempo de Jesús, los judíos piadosos hicieron de este texto del Deuteronomio una oración y la recitaban tres veces al día: de mañana, a medio día y por la noche. Era tan conocida entre ellos como hoy entre nosotros lo es el Padre Nuestro. Y Jesús añade, citando de nuevo la Biblia: “El segundo es éste: ‘Amarás a tu prójimo como a ti mismo’ (Lev 19,18). No existe otro mandamiento mayor que éstos”. ¡Respuesta breve y profunda¡ Es el resumen de todo lo que Jesús enseñó sobre Dios y sobre la vida (Mt 7,12).
• Marcos 12,32-33: La respuesta del doctor de la ley. El doctor concuerda con Jesús y saca las conclusiones: “«Muy bien, Maestro; tienes razón al decir que amar a Dios y amar al prójimo vale más que todos los holocaustos y sacrificios.» . O sea, el mandamiento del amor es más importante que los mandamientos relacionados con el culto y los sacrificios en el Templo. Esta afirmación venía ya de los profetas del Antiguo Testamento (Os 6,6; Sal 40,6-8; Sal 51,16-17). Hoy diríamos que la práctica del amor es más importante que novenas, promesas, misas, rezos y procesiones.
• Marcos 12,34: El resumen del Reino. Jesús confirma la conclusión del doctor y dice: “No estás lejos del Reino de Dios!” De hecho, el Reino de Dios consiste en reconocer que el amor hacia Dios es igual que el amor al prójimo. Pues si Dios es Padre, nosotros todos somos hermanos y hermanas y tenemos que demostrarlo en la práctica, viviendo en comunidad. "¡De estos dos mandamientos dependen toda la ley y los profetas!" (Mt 22,4) Los discípulos y las discípulas deben fijar en la memoria, en la inteligencia, en el corazón, en las manos y en los pies esta primera ley del amor: ¡sólo se llega a Dios a través del don total al prójimo!
• El primer mandamiento. El mayor y el primer mandamiento fue y será siempre: “amar a Dios con todo el corazón, con toda la inteligencia, y con todas las fuerzas” (Mc 12,30). En la medida en que el pueblo de Dios, a lo largo de los siglos, fue profundizando en el significado y en el alcance del amor a Dios, fue percibiendo que el amor de Dios sólo será real y verdadero, si se hace concreto en el amor al prójimo. Por esto, el segundo mandamiento que pide el amor al prójimo es semejante al primer mandamiento del amor a Dios (Mt 22,39; Mc 12,31). “Si alguien dijese “¡Amo a Dios!”, pero odia a su hermano, es un mentiroso” (1Jn 4,20). “Toda la ley los profetas dependen de estos dos mandamientos” (Mt 22,40).
4) Para la reflexión personal
• Para ti, ¿qué es lo más importante en la religión y en la vida? ¿Cuáles son las dificultades para poder vivir aquello que consideras lo más importante?
• Jesús dijo al doctor: “No estás lejos del Reino de Dios”. Hoy, ¿estoy más cerca o más lejos del Reino de Dios que el doctor elogiado por Jesús?
5) Oración final
Muéstrame tus caminos, Yahvé,
enséñame tus sendas.
Guíame fielmente, enséñame,
pues tú eres el Dios que me salva. (Sal 25,4-5)