UNA NUEVA PRIMAVERA ESPIRITUAL


«Si se promueve la lectio divina con eficacia, estoy convencido de que producirá una nueva primavera espiritual en la Iglesia… La lectura asidua de la Sagrada Escritura acompañada por la oración permite ese íntimo diálogo en el que, a través de la lectura, se escucha a Dios que habla, y a través de la oración, se le responde con una confiada apertura del corazón… No hay que olvidar nunca que la Palabra de Dios es lámpara para nuestros pasos y luz en nuestro camino»

Benedicto XVI, 16 septiembre 2005


HISTORIA Y PASOS DE LA LECTIO DIVINA




INVOCACIÓN AL ESPÍRITU SANTO





miércoles, 9 de septiembre de 2015

Catequesis (video y texto integral) del Papa Francisco del miércoles 9 de septiembre 2015: el vínculo entre la familia y la comunidad cristiana.


Texto completo de la catequesis del Papa en italiano traducido al español
Queridos hermanos y hermanas ¡buenos días!
Quisiera hoy detener nuestra atención en el vínculo entre la familia y la comunidad cristiana. Es un vínculo, por así decir, “natural”, porque la Iglesia es una familia espiritual y la familia es una pequeña Iglesia (cfr Lumen Gentium, 9).
La Comunidad cristiana es la casa de aquellos que creen en Jesús como la fuente de la fraternidad entre todos los hombres. La Iglesia camina en medio de los pueblos, en la historia de los hombres y de las mujeres, de los padres y de las madres, de los hijos y de las hijas: esta es la historia que cuenta para el Señor. Los grandes eventos de las potencias mundanas se escriben en los libros de historia, y allí permanecen. Pero la historia de los afectos humanos se escribe directamente en el corazón de Dios; y es la historia que permanece eternamente. Es este el lugar de la vida y de la fe. La familia es el lugar de nuestra iniciación – insustituible, indeleble – a esta historia.
Esta historia de vida plena que terminará en la contemplación de Dios para toda la eternidad en el cielo, pero que comienza en la familia y por eso, es tan importante la familia.
El Hijo de Dios aprendió la historia humana por este camino, y la recorre hasta el final (cfr Eb 2,18; 5,8). Es bonito volver a contemplar a Jesús y ¡los signos de este vínculo! Él nació en una familia y allí “aprendió el mundo”: una tienda, cuatro casas, un pueblo. Y sin embargo, viviendo por treinta años esta experiencia, Jesús asimiló la condición humana, acogiéndola en su comunión con el Padre y en su misma misión apostólica. Después, cuando dejó Nazaret y comenzó la vida pública, Jesús formó a su alrededor una comunidad, una “asamblea”, es decir una con-vocación de personas. Este es el significado de la palabra “iglesia”.
En los Evangelios, la asamblea de Jesús tiene la forma de una familia y de una familia hospitalaria, no de una secta exclusiva, cerrada: nos encontramos con Pedro y Juan, pero también el hambriento y el sediento, el extranjero y el perseguido, la pecadora y el publicano, los fariseos y la multitud. Y Jesús no cesa de recibir y de hablar con todos, también con quien no espera más encontrar a Dios en su vida. ¡Es una lección fuerte para la Iglesia! Los discípulos mismos han sido elegidos para cuidar esta asamblea, esta familia de huéspedes de Dios.
Para que sea viva hoy esta realidad de la asamblea de Jesús, es indispensable reavivar la alianza entre la familia y la comunidad cristiana. Podremos decir que la familia y la parroquia son dos lugares en donde se realiza esta comunión de amor que encuentra su fuente última en Dios mismo. Una Iglesia de verdad según el Evangelio no puede no tener la forma de una casa acogedora con las puertas abiertas siempre. Las iglesias, las parroquias, las instituciones con las puertas cerradas no se deben llamar iglesias, se deben llamar museos.
Hoy, esta es una alianza crucial. «En contra de los “centros de poder” ideológicos, financieros y políticos, volvemos a poner nuestras esperanzas en estos centros ¿de poder? ¡No! en centros del amor. Nuestra esperanza está en estos centros del amor. Centros evangelizadores, ricos de calor humano, basados en la solidaridad y la participación» también en el perdón entre nosotros. (Pont. Cons. para la familia, Papa Francisco sobre la familia y sobre la vida 1999-2014 LEV 2014, 189).
Reforzar el vínculo entre la familia y la comunidad cristiana es hoy indispensable y urgente. Cierto, es necesario una fe generosa para reencontrar la inteligencia y la valentía para renovar esta alianza. Las familias a veces dan un paso atrás, diciendo que no están a la altura: “Padre, somos una pobre familia y también un poco destartalada”, “no somos capaces”, “tenemos ya tantos problemas en casa”, “no tenemos la fuerza”. Es verdad. Pero ninguno es digno, ninguno está a la altura, ¡ninguno tiene las fuerzas! Sin la gracia de Dios, no podremos hacer nada. Todo se nos da gratuitamente. Y el Señor no llega nunca a una nueva familia sin hacer algún milagro. ¡Recordemos lo que hizo en las bodas de Caná! Si, el Señor, si nos ponemos en sus manos, nos hace hacer milagros, pero esos milagros de todos los días cuando está el Señor en esa familia.
Naturalmente, también la comunidad cristiana debe hacer su parte. Por ejemplo, buscar superar actitudes demasiado directivas y demasiado funcionales, favorecer el diálogo interpersonal y el conocimiento y la estima recíproca. Las familias tomen la iniciativa y sientan la responsabilidad de llevar los propios dones preciosos para la comunidad. Todos debemos ser conscientes que la fe cristiana se juega en el campo abierto de la vida compartida con todos, la familia y la parroquia deben cumplir el milagro de una vida más comunitaria para la sociedad completa.
En Caná, estaba la Madre de Jesús, la “madre del buen consejo”. Escuchemos nosotros sus palabras: “Hagan todo lo que él les diga” (cfr Jn 2, 5). Queridas familias, queridas comunidades parroquiales, dejémonos inspirar de esta Madre hagamos todo lo que Jesús nos dirá y ¡nos encontraremos frente al milagro, al milagro de cada día! Gracias.

(Traducción del italiano – Mercedes De La Torre – RV).

Lectio Divina: Domingo, 13 de Septiembre, 2015: Evangelio según San Marcos 8,27-35. : (24° Domingo del Tiempo Ordinario - Ciclo B -)



Lectio Divina: 
Domingo, 13 Septiembre, 2015
Cómo seguir a Jesús

Cuidado de los discípulos, curación de los ciegos

1. Oración inicial
Señor Jesús, envía tu Espíritu, para que Él nos ayude a leer la Biblia en el mismo modo con el cual Tú la has leído a los discípulos en el camino de Emaús. Con la luz de la Palabra, escrita en la Biblia, Tú les ayudaste a descubrir la presencia de Dios en los acontecimientos dolorosos de tu condena y muerte. Así, la cruz, que parecía ser el final de toda esperanza, apareció para ellos como fuente de vida y resurrección.
Crea en nosotros el silencio para escuchar tu voz en la Creación y en la Escritura, en los acontecimientos y en las personas, sobre todo en los pobres y en los que sufren. Tu palabra nos oriente a fin de que también nosotros, como los discípulos de Emaús, podamos experimentar la fuerza de tu resurrección y testimoniar a los otros que Tú estás vivo en medio de nosotros como fuente de fraternidad, de justicia y de paz. Te lo pedimos a Ti, Jesús, Hijo de María, que nos has revelado al Padre y enviado tu Espíritu. Amén.
2. Lectura
a) Clave de lectura:
El texto del evangelio de este 24º domingo del tiempo ordinario trae el primer anuncio de la pasión y muerte de Jesús a los discípulos, el intento de Pedro de eliminar la cruz y la enseñanza de Jesús sobre las consecuencias de la cruz para ser sus discípulos.
Pedro no entiende la propuesta de Jesús sobre la cruz y el sufrimiento. Él aceptaba a Jesús Mesías, pero no como Mesías sufriente. Pedro estaba condicionado por la propaganda del gobierno de la época que hablaba del Mesías sólo en términos de rey glorioso. Pedro parecía ciego. No entreveía nada y quería que Jesús fuese como él. Pedro, deseaba e imaginaba. Hoy todos creemos en Jesús, Pero no todo lo entendemos en la misma forma. ¿Quién es Jesús para mí? ¿Cuál es hoy la imagen más común que la gente tiene de Jesús? ¿Existe hoy una propaganda que intenta interferir nuestro modo de ver a Jesús? ¿Quién soy yo para Jesús?
b) Una división del texto para ayudarnos en la lectura:
Marcos 8,27-28: La pregunta de Jesús sobre la opinión de la gente y la respuesta de los discípulos
Marcos 8,29-30: La pregunta de Jesús y la opinión de sus discípulos
Marcos 8,31-32ª: El primer anuncio de la pasión y muerte
Marcos 8,32b-33: La conversación entre Pedro y Jesús
c) El texto:
Evangelio según San Marcos 8,27-35. : 
27 Salió Jesús con sus discípulos hacia los pueblos de Cesarea de Filipo, y por el camino hizo esta pregunta a sus discípulos: «¿Quién dicen los hombres que soy yo?» 28 Ellos le dijeron: «Unos, que Juan el Bautista; otros, que Elías; otros, que uno de los profetas.» 29 Y él les preguntaba: «Y vosotros, ¿quién decís que soy yo?» Pedro le contesta: «Tú eres el Cristo.» 30 Y les mandó enérgicamente que a nadie hablaran acerca de él.
Marcos 8,27-3531 Y comenzó a enseñarles que el Hijo del hombre debía sufrir mucho y ser reprobado por los ancianos, los sumos sacerdotes y los escribas, ser matado y resucitar a los tres días. 32 Hablaba de esto abiertamente. Tomándole aparte, Pedro se puso a reprenderle. 33Pero él, volviéndose y mirando a sus discípulos, reprendió a Pedro, diciéndole: «¡Quítate de mi vista, Satanás! porque tus pensamientos no son los de Dios, sino los de los hombres.»
34 Llamando a la gente a la vez que a sus discípulos, les dijo: «Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz y sígame. 35 Porque quien quiera salvar su vida, la perderá; pero quien pierda su vida por mí y por el Evangelio, la salvará.
Palabra del Señor
3. Un momento de silencio orante
para que la Palabra de Dios pueda entrar en nosotros e iluminar nuestra vida.
  Continúa

martes, 8 de septiembre de 2015

Enseñanzas del Papa Francisco N° 119 - Catequesis y Ángelus, semana 24 al 30 de agosto 2015.

8 de Septiembre: Fiesta de la Virgen de la Caridad del Cobre - Patrona de Cuba

Lectio Divina: Miércoles, 9 de Septiembre, 2015: Evangelio según san Lucas 6,20-26. (23ª Semana del Tiempo durante el Año - Ciclo B -)


Lectio Divina: 
  Miércoles, 9 Septiembre, 2015 

1) Oración inicial
Señor, tú que te has dignado redimirnos y has querido hacernos hijos tuyos, míranos siempre con amor de padre y haz que cuantos creemos en Cristo, tu Hijo, alcancemos la libertad verdadera y la herencia eterna. Por nuestro Señor.

2) Lectura
Del Evangelio según Lucas 6,20-26
Y él, alzando los ojos hacia sus discípulos, decía:
«Bienaventurados los pobres, porque vuestro es el Reino de Dios.
Bienaventurados los que tenéis hambre ahora, porque seréis saciados.
Bienaventurados los que lloráis ahora, porque reiréis.
Bienaventurados seréis cuando los hombres os odien, cuando os expulsen, os injurien y proscriban vuestro nombre como malo por causa del Hijo del hombre. Alegraos ese día y saltad de gozo, que vuestra recompensa será grande en el cielo. Pues de ese modo trataban sus padres a los profetas.
«Pero ¡ay de vosotros, los ricos!, porque habéis recibido vuestro consuelo.
¡Ay de vosotros, los que ahora estáis hartos!, porque tendréis hambre.
¡Ay de los que reís ahora!, porque tendréis aflicción y llanto.
¡Ay cuando todos los hombres hablen bien de vosotros!, pues de ese modo trataban sus padres a los falsos profetas.
Palabra del Señor
Versión en Castellano:

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas. 6, 20-26
Jesús, fijando la mirada en sus discípulos, dijo: “¡Felices ustedes, los pobres, porque el reino de Dios les pertenece! ¡Felices ustedes, los que ahora tienen hambre, porque serán saciados! ¡Felices ustedes, los que ahora lloran, porque reirán! ¡Felices ustedes, cuando los hombres los odien, los excluyan, los insulten y proscriban el nombre de ustedes, considerándolos infames a causa del Hijo del hombre! ¡Alégrense y llénense de gozo en ese día, porque la recompensa de ustedes será grande en el cielo! ¡De la misma manera los padres de ellos trataban a los profetas! Pero, ¡ay de ustedes los ricos, porque ya tienen su consuelo! ¡Ay de ustedes, los que ahora están satisfechos, porque tendrán hambre! ¡Ay de ustedes, los que ahora ríen, porque conocerán la aflicción y las lágrimas! ¡Ay de ustedes cuando todos los elogien! ¡De la misma manera los padres de ellos trataban a los falsos profetas!”.
Palabra del Señor.

3) Reflexión
• El evangelio de hoy nos presenta las cuatro bienaventuranzas y las cuatro maldiciones del Evangelio de Lucas. Hay una manera progresiva en la forma que Lucas tiene de presentar la enseñanza de Jesús. Hasta el 6,16, dice muchas veces que Jesús enseña a la gente, pero no llega a relatar el contenido de la enseñanza (Lc 4,15.31-32.44; 5,1.3.15.17; 6,6). Ahora, después de informar que Jesús vio la multitud deseosa de oír la palabra de Dios, Lucas trae el primer grande discurso que empieza con la exclamación:"¡Bienaventurados los pobres!" y "¡Ay de vosotros los ricos!", y ocupa todo el resto del capítulo (Lc 6,12-49). Algunos le llaman a este discurso el “Sermón de la planicie”, pues segundo Lucas, Jesús bajó de la montaña y se paró en un lugar de llanura donde hizo su discurso. En el evangelio de Mateo, este mismo discurso está hecho en el monte (Mt 5,1) y es el llamado "Sermón de la Montaña". En Mateo, el sermón tiene ocho bienaventuranzas, que tienen un programa de vida para las comunidades cristianas de origen judaica. En Lucas, el sermón es más breve y más radical. Contiene cuatro bienaventuranzas y cuatro maldiciones, dirigidas para las comunidades, constituidas de ricos y de pobres. Este discurso de Jesús va a ser meditado en el evangelio diario de los próximos días.
• Lucas 6,20: ¡Bienaventurados los pobres! Mirando hacia los discípulos, Jesús declara: "¡Bienaventurados los pobres, porque vuestro es el Reino de los cielos!" Esta declaración identifica la categoría social de los discípulos. ¡Ellos son pobres! Y a ellos Jesús promete: “¡Vuestro es el Reino de los Cielos!” No es una promesa para el futuro. El verbo está al presente. El Reino les pertenece ya. En el evangelio de Mateo, Jesús explicita el sentido y dice: "¡Bienaventurados los pobres de Espíritu!" (Mt 5,3). Son los pobres que tienen al Espíritu de Jesús. Pues hay pobres con cabeza o espíritu de rico. Los discípulos de Jesús son pobres con cabeza de pobre. Como Jesús no quieren acumular, pero asumen su pobreza y, como él, luchan por una convivencia más justa, donde haya fraternidad y puesta en común de los bienes, sin discriminación.
• Lucas 6,21-22: ¡Bienaventurados los que ahora tiene hambre y lloran! En la 2ª y 3ª bienaventuranza Jesús dice. "¡Bienaventurados los que ahora tenéis hambre, porque seréis saciados! ¡Bienaventurados los que ahora lloráis porque reiréis!" Una parte de las frases está al presente y otra al futuro. Aquello que ahora vivimos y sufrimos no es lo definitivo. Lo definitivo es el Reino que estamos construyendo hoy con la fuerza del Espíritu de Jesús. Construir el Reino trae sufrimiento y persecución, pero una cosa es cierta: el Reino va a llegar y “¡seréis saciados y reiréis!”.
• Lucas 6,23: ¡Bienaventurados seréis cuando los hombres os odien....! La bienaventuranza se refiere al futuro: "Bienaventurados seréis cuando los hombres os odien, os expulsen, proscriban vuestro nombre como malo por causa del Hijo del Hombre. ¡Alegraos ese día porque grande será vuestra recompensa, porque así fueron tratados los profetas!" Con estas palabras de Jesús, Lucas anima a las comunidades de su tiempo, que estaban siendo perseguidas. El sufrimiento no es estertor de muerte, sino dolor de parto. ¡Fuente de esperanza! La persecución era una señal de que el futuro anunciado por Jesús estaba llegando para ellas. Iban por el justo camino
• Lucas 6,24-25: ¡Ay de vosotros los ricos! ¡Ay de vosotros los que estáis hartos y os reís! Después de las cuatro bienaventuranzas a favor de los pobres y excluidos, siguen cuatro amenazas o maldiciones contra los ricos y los que se lo pasan bien y son elogiados por todos. Las cuatro amenazas tienen la misma forma literaria que las cuatro bienaventuranzas. La 1ª está al presente. La 2ª y la 3ª tienen una gran parte al presente y la otra al futuro. Y la 4ª se refiere enteramente al futuro. Estas amenazas sólo se encuentran en el evangelio de Lucas y no en el de Mateo. Lucas es más radical en la denuncia de la injusticia.
Delante de Jesús, en aquella planicie no había ricos. Sólo había gente pobre, venida de todos los lados (Lc 6,17-19). Asimismo, Jesús dice: "¡Ay de vosotros los ricos!" Y es que Lucas, al transmitir estas palabras de Jesús, estaba pensando más en las comunidades de su tiempo. En ellas había ricos y pobres, y había discriminación de los pobres por parte de los ricos, la misma que marcaba la estructura del Imperio Romano (cf. Sant. 5,1-6; Ap 3,17-19). Jesús hace una crítica dura y directa a los ricos: ¡Vosotros los ricos, ya tenéis consolación! ¡Vosotros ya estáis hartos, pero pasaréis hambre! ¡Vosotros os estáis riendo, pero quedaréis afligidos y lloraréis! Señal de que para Jesús, la pobreza no es una fatalidad, ni es fruto de prejuicios, sino que es fruto de enriquecimiento injusto de los otros.
• Lucas 6,26: ¡Ay de vosotros cuando todos hablen bien de vosotros, porque así vuestros padres trataron a los falsos profetas!” Esta cuarta amenaza se refiere a los hijos de los que en el pasado elogiaban a los falsos profetas. Es que algunas autoridades de los judíos usaban su prestigio y su autoridad, para criticar a Jesús.

4) Para la reflexión personal
• ¿Miramos la vida de las personas con la misma mirada de Jesús? Dentro de tu corazón, ¿qué piensas de verdad: una persona pobre y hambrienta puede ser realmente feliz? Las telenovelas y la propaganda del comercio, ¿qué ideal de nos presentan?
• Diciendo “Felices los pobres”, Jesús ¿estaba queriendo decir que los pobres han de seguir en la pobreza?


5) Oración final
Yahvé es justo cuando actúa,
amoroso en todas sus obras.
Cerca está Yahvé de los que lo invocan,
de todos los que lo invocan con sinceridad. (Sal 145,17-18)

Tweet 631 de Papa Francisco al Pueblo de Dios. Martes 8 de Septiembre 2015: "Pidamos a la Virgen María que ayude a todas las familias, especialmente a las que sufren por la falta de trabajo".

Tweet 631 de Papa Francisco al Pueblo de Dios. 
Martes 8 de Septiembre 2015: 
"Pidamos a la Virgen María que ayude a todas las familias, 
especialmente a las que sufren por la falta de trabajo".

Mendigo muere como héroe por salvar a rehén en Catedral de Sao Paulo (Video)

Lectio Divina: Martes, 8 de Septiembre, 2015: Evangelio según san Mateo. 1, 18-23. (Natividad Virgen María - 23ª Semana del Tiempo durante el Año - Ciclo B -)

LECTIO DIVINA DEL EVANGELIO DEL LA 23ª SEMANA DEL TIEMPO DURANTE EL AÑO. MARTES 8 DE SEPTIEMBRE 2015. FELIZ CUMPLEAÑOS VIRGEN MADRE! Fiesta de la Natividad de la Santísima Virgen María : https://www.youtube.com/watch?v=pWK_HvcFiNY -
Jornada de la vida consagrada: https://www.youtube.com/watch?v=kiotyPtpkbk

1°. ORACIÓN DE PREPARACIÓN:
Espíritu Santo, ilumina mi entendimiento, para que al leer y meditar el Evangelio de hoy, sienta la presencia de Dios Padre que se manifiesta a través de tu Palabra. Amén
2°. LECTURA DEL EVANGELIO:
Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo. 1, 18-23
Este fue el origen de Jesucristo: María, su madre, estaba comprometida con José y, cuando todavía no habían vivido juntos, concibió un hijo por obra del Espíritu Santo. José, su esposo, que era un hombre justo y no quería denunciarla públicamente, resolvió abandonarla en secreto. Mientras pensaba en esto, el ángel del Señor se le apareció en sueños y le dijo: “José, hijo de David, no temas recibir a María, tu esposa, porque lo que ha sido engendrado en ella proviene del Espíritu Santo. Ella dará a luz un hijo, a quien pondrás el nombre de Jesús, porque él salvará a su Pueblo de todos sus pecados”. Todo esto sucedió para que se cumpliera lo que el Señor había anunciado por el profeta: “La Virgen concebirá y dará a luz un hijo a quien pondrán el nombre de Emanuel”, que traducido significa: “Dios con nosotros”.
Palabra del Señor.

VIDEOS-EVANGELIO:
1. https://www.youtube.com/watch?v=8M_eVufh-Lw
2. https://www.youtube.com/watch?v=kr8uiaz_2UU

3°.MEDITACIÓN DEL EVANGELIO:
A. COMENTARIO INTRODUCTORIO
  • Los textos litúrgicos de la Escritura seleccionados para honrar hoy a María no hablan de su Natividad, este hecho quedó desde el primer momento perdido en un anonimato similar al de cientos de hijos de Israel.
  • En los planes de Dios, la humildad, el silencio, el pasar desapercibido, se hacen habituales. El misterio escondido en el nacimiento será iluminado desde acontecimientos posteriores.
  • Por eso, la liturgia se fija en el gran acontecimiento de la natividad de un Niño, de un Elegido, Predestinado, Jesús, que, proviniendo de la casa y familia de David, da cumplimiento a cuanto en la Biblia se dijo sobre el Mesías, Salvador.
  • Los textos muestran con claridad que hemos conocido la verdadera historia de la predestinación de María a través de la sorprendente historia de salvación que realizó su Hijo, Jesús.
  • Hoy nosotros, desde la salvación que Jesús nos ofrece con su muerte y resurrección, orientamos nuestra mirada hacia la Mujer que fue objeto de predilección, haciendo nuestra la aclamación: ¡Dichoso el vientre que te llevó y los pechos que te amamantaron!
  • Todos los títulos de grandeza de María, desde su concepción hasta su coronación en el cielo, derivan de la misión de Madre del Mesías. ¡Dichosa porque has creído y has sido llamada para ser Madre de Dios y Madre nuestra!
  • Celebremos esta fiesta evocando en nuestra memoria el recuerdo de aquellos que nos han marcado un camino en la fe.
  • Que el recuerdo de María como Madre de Jesús, parte de una familia y de un pueblo nos ayude a asumir nuestra responsabilidad histórica de hacer crecer y pasar la herencia de la fe.


B. REFLEXIÓN DEL PAPA FRANCISCO
El tema central en el Evangelio de Jesús es el Reino de Dios. Jesús es el Reino de Dios en persona, es el Emmanuel, Dios-con-nosotros. Es en el corazón del hombre donde el Reino, el señorío de Dios, se establece y crece. El Reino es al mismo tiempo don y promesa. Ya se nos ha dado en Jesús, pero aún debe cumplirse en plenitud. Por ello pedimos cada día al Padre: “Venga a nosotros tu reino”. […]el Magnificat, el cántico de María, pobre de espíritu, es también el canto de quien vive las Bienaventuranzas. La alegría del Evangelio brota de un corazón pobre, que sabe regocijarse y maravillarse por las obras de Dios, como el corazón de la Virgen, a quien todas las generaciones llaman “dichosa”. Que Ella, la madre de los pobres y la estrella de la nueva evangelización, nos ayude a vivir el Evangelio, a encarnar las Bienaventuranzas en nuestra vida, a atrevernos a ser felices. (Mensaje del Santo Padre Francisco para la XXIX Jornada Mundial de la Juventud 2014).

4°. ORACIÓN: Dialogo con el Divino Maestro

Gracias Jesús, Maestro,  por dejarnos a María como madre y modelo de santidad. Quiero acercarme más a Ella para poder seguir mejor su ejemplo y así lograr que todo momento de mi existencia sea un paso para crecer en el amor a Dios y a mis hermanos.

Himno en honor al Nacimiento de la Virgen María 
Hoy nace una clara estrella,
tan divina y celestial,
que, con ser estrella, es tal,
que el mismo sol nace de ella.
De Ana y de Joaquín, oriente
de aquella estrella divina,
sale luz clara y digna
de ser pura eternamente;
el alba más clara y bella
no le puede ser igual,
que, con ser estrella, es tal,
que el mismo Sol nace de ella.
No le iguala lumbre alguna
de cuantas bordan el cielo,
porque es el humilde suelo
de sus pies la blanca luna:
nace en el suelo tan bella
y con luz tan celestial,
que, con ser estrella, es tal,
que el mismo Sol nace de ella.
Gloria al Padre, y gloria al Hijo,
gloria al Espíritu Santo,
por los siglos de los siglos. Amén.

6°. CONSOLACIÓN: Es sentir íntimamente el "gusto" de la Palabra de Dios.

7°. DISCERNIMIENTO: Pensar y Discernir la Palabra.
¿He tenido experiencia que los caminos de Dios no son mis caminos? ¿Lo he vivido con docilidad y humildad?
¿Qué pasos de profundidad tengo que dar en mi pertenencia a la Iglesia?

8°. COMPARTIR: Comparto la Palabra.
9°. DELIBERACIÓN: Tomo una decisión concreta iluminado por la Palabra.

10°. ACCIÓN CONCRETA: Propósito del día.
Celebrando el cumpleaños de la Virgen María, aprovechemos para renovar nuestra fe. Unámonos en familia en torno a ella y pidámosle que nos ayude a descubrir siempre la mano de Dios en nuestra vida. Que al igual que María y José, sepamos confiar en la Providencia buscando en todo servir y agradar a Dios.

SANTOS DE HOY:
-San Sergio I, papa, Roma 701.
-San Adrián, mártir, 306.
-Santos Amón. Teófilo, Nestorio y veintidós compañeros mártires, Alejandría. s. II.
-Santos Timoteo y Fausto, mártires, Antioquía.
-Santos Eusebio, Nestabo y Zenón, martirizados en el anfiteatro de Gaza, 362. 
-San Néstor, mártir, Gaza (Palestina), 362.
-Santo Tomás de Villanueva, arzobispo de Valencia, 1555 (22 setiembre).
-Santa Adela, viuda, 1067.

Liturgia de las Horas de hoy (orar con los Salmos): http://www.liturgiadelashoras.com.ar/


San Cayetano Errico, ruega por nosotros

domingo, 6 de septiembre de 2015

Lectio Divina: Lunes, 7 de Septiembre, 2015: Evangelio según san Lucas 6, 6-11. (23ª Semana del Tiempo durante el Año - Ciclo B -)

Lectio Divina: 
 
Lunes, 7 Septiembre, 2015
Tiempo Ordinario
 
1) Oración inicial  Señor, tú que te has dignado redimirnos y has querido hacernos hijos tuyos, míranos siempre con amor de padre y haz que cuantos creemos en Cristo, tu Hijo, alcancemos la libertad verdadera y la herencia eterna. Por nuestro Señor.
 
2) Lectura Del santo Evangelio según Lucas 6,6-11
Otro sábado entró Jesús en la sinagoga y se puso a enseñar. Había allí un hombre que tenía la mano derecha seca. Estaban al acecho los escribas y fariseos por si curaba en sábado, para encontrar de qué acusarle. Pero él, conociendo sus pensamientos, dijo al hombre que tenía la mano seca: «Levántate y ponte ahí en medio.» Él se levantó y se puso allí. Entonces Jesús les dijo: «Yo os pregunto si en sábado es lícito hacer el bien en vez de hacer el mal, salvar una vida en vez de destruirla.» Y, mirando a todos ellos, le dijo: «Extiende tu mano.» Él lo hizo, y quedó restablecida su mano. Ellos se ofuscaron y deliberaban entre sí qué harían a Jesús.
Palabra del Señor
 
3) Reflexión• Contexto. Nuestro pasaje presenta a Jesús curando a un hombre que tenía una mano seca. A diferencia del contexto de los cap. 3-4 en los que Jesús aparece solo, aquí Jesús aparece rodeado de sus discípulos y de las mujeres que lo acompañaban. En los primeros tramos de este camino encontrará el lector diversos modos de escuchar la palabra de Jesús por parte de los que lo siguen que en definitiva podrían sintetizarse en dos experiencias que reclaman a su vez dos tipos de aproximación a Jesús: el de Pedro (5,1-11) y el del centurión (7,1-10). El primero encuentra a Jesús que, después de la pesca milagrosa, lo invita a ser pescador de hombres, y cae después de rodillas ante Jesús: “Aléjate de mí, Señor, que soy un hombre pecador” (5,8). El segundo no tiene ninguna comunicación directa con Jesús: ha oído hablar muy bien sobre Jesús y le envía intermediarios para pedirle la curación de su criado que está muriendo; pide algo no para sí, sino para una persona muy querida. La figura de Pedro representa la actitud del que, sintiéndose pecador, pone su obrar bajo el influjo de la Palabra de Jesús. El centurión, mostrando su solicitud por el criado, aprende a escuchar a Dios. Pues bien, la curación del hombre que tiene una mano seca se coloca entre estas vías o actitudes que caracterizan la itinerancia de la vida de Jesús. El hecho milagroso se produce en un contexto de debate o controversia: las espigas arrancadas en sábado y una curación también en sábado, precisamente la mano seca. Entre las dos discusiones, la palabra de Jesús juega un papel crucial: “El Hijo del hombre es señor del sábado” (6,5). Yendo a nuestro pasaje, preguntémonos qué significa esta mano seca? Es símbolo de la salvación del hombre que es conducido a su situación original, la de la creación. Además, la mano derecha expresa el obrar humano. Jesús devuelve a este día de la semana, el sábado, su más profundo sentido: es el día de la alegría, de la restauración, y no de la limitación. El sábado que Jesús presenta es el sábado mesiánico, no el sábado legalista; las curaciones realizadas por él son signos del tiempo mesiánico, de la restauración y liberación del hombre. 
• Dinámica del milagro. Lucas pone ante Jesús a un hombre con una mano sin fuerza, seca, paralizada. Nadie se interesa por pedir su curación y menos aún el directamente interesado. Pero la enfermedad no era sólo un problema individual, sino que sus efectos repercuten en toda la comunidad. En nuestro relato no emerge tanto el problema de la enfermedad sino más bien su relación con el sábado. Jesús es criticado porque ha curado en sábado. La diferencia con los fariseos consiste en que éstos, en el día de sábado, no actúan en base al mandamiento del amor que es la esencia de la ley. Jesús, después de ordenar al hombre ponerse en el centro de la asamblea, hace una pregunta decisiva: “¿es lícito o no curar en sábado?”. Los espacios para la respuesta son reducidos: curar o no curar, o sea, curar o destruir (v.9). Imaginémonos la dificultad de los fariseos: había que excluir que en sábado se pudiese hacer el mal o conducir al hombre a la perdición y menos aún curar ya que ayudar en sábado estaba permitido sólo en casos de extrema necesidad. Los fariseos se sienten provocados, lo cual excita su agresividad. Aparece como evidente que la intención de Jesús al curar en sábado es procurar el bien del hombre, en primer lugar el que está enfermo. Esta motivación de amor nos invita a reflexionar sobre nuestro comportamiento y a fundamentarlo en el de Jesús, que salva. Jesús no presta atención sólo a la curación del enfermo, sino que está también interesado por la de sus adversarios: corarlos de su torcida actitud al observar la ley; observar el sábado sin reanimar al prójimo de sus enfermedades no está en conformidad con lo que Dios quiere. Para el evangelista, la función del sábado es hacer el bien, salvar como Jesús hace en su vida terrena.
 
4) Para la reflexión personal• ¿Te sientes urgido las palabras de Jesús? ¿Cómo te comprometes en tu servicio a la vida? ¿Sabes crear condiciones para que el otro viva mejor?
• ¿Sabes poner en el centro de tu atención a todos los hombres y a sus necesidades?
 
5) Oración finalSe alegrarán los que se acogen a ti,
gritarán alborozados por siempre;
tú los protegerás, en ti disfrutarán
los que aman tu nombre. (Sal 5,12)

Video-Texto del Ángelus de Papa Francisco - Domingo 6 de Septiembre 2015


Queridos hermanos y hermanas, ¡buenos días!
El Evangelio de hoy (Mc 7,31-37) relata la curación de un sordomudo por parte de Jesús, un evento prodigioso que muestra cómo Jesús restablece la plena comunicación del hombre con Dios y con los otros hombres. El milagro está ambientado en la zona de la Decápolis, es decir, en pleno territorio pagano; por lo tanto, aquel sordomudo que es llevado a Jesús se transforma en el símbolo del no-creyente que cumple un camino hacia la fe. En efecto, su sordera expresa la incapacidad de escuchar y de comprender no sólo las palabras de los hombres, sino también la Palabra de Dios. Y San Pablo nos recuerda que “la fe nace de la escucha de la predicación” (Rm. 10,17).
La primera cosa que Jesús hace es llevar a aquel hombre lejos de la muchedumbre: no quiere hacer publicidad al gesto que está por realizar, pero no quiere tampoco que su palabra sea cubierta por el bullicio de las voces y de las habladurías del ambiente. La Palabra de Dios que Cristo nos transmite tiene necesidad de silencio para ser escuchada como Palabra que sana, que reconcilia y restablece la comunicación.
Se evidencian después dos gestos de Jesús. Él toca las orejas y la lengua del sordomudo. Para restablecer la relación con aquel hombre “bloqueado” en la comunicación, busca primero restablecer el contacto. Pero el milagro es un don que viene de lo alto, que Jesús implora al Padre; por esto, levanta los ojos al cielo y ordena: “¡Ábrete!”  Y las orejas del sordo se abren, se desata el nudo de su lengua y comienza a hablar correctamente (cfr. v. 35).
La enseñanza que obtenemos de este episodio es que Dios no está cerrado en sí mismo, sino que se abre y se pone en comunicación con la humanidad. En su inmensa misericordia, supera el abismo de la infinita diferencia entre Él y nosotros, y sale a nuestro encuentro. Para realizar esta comunicación con el hombre, Dios se hace hombre: no le basta hablarnos a través de la ley y de los profetas, sino que se hace presente en la persona de su Hijo, la Palabra hecha carne. Jesús es el gran “constructor de puentes” que construye en sí mismo el gran puente de la comunión plena con el Padre.
Pero este Evangelio nos habla también de nosotros: a menudo nosotros estamos replegados y encerrados en nosotros mismos, y creamos tantas islas inaccesibles e inhospitalarias. Incluso las relaciones humanas más elementales a veces crean realidades incapaces de apertura recíproca: la pareja cerrada, la familia cerrada, el grupo cerrado, la parroquia cerrada…Y aquello no es de Dios. Esto es nuestro, es nuestro pecado.
Sin embargo en el origen de nuestra vida cristiana, en el Bautismo, están precisamente aquel gesto y aquella palabra de Jesús: “¡Effatá!” – “¡Ábrete!”. Y el milagro se cumplió: fuimos curados de la sordera del egoísmo y del mutismo de la cerrazón y del pecado y fuimos inseridos en la gran familia de la Iglesia; podemos escuchar a Dios que nos habla y comunicar su Palabra a cuantos no la han escuchado nunca o a quien la ha olvidado, o sepultado bajo las espinas de las preocupaciones y de los engaños del mundo.
Pidamos a la Virgen Santa, mujer de la escucha y del testimonio alegre, que nos sostenga en el compromiso de profesar nuestra fe y de comunicar las maravillas del Señor a quienes encontramos en nuestro camino.
(RV).- Después del rezo dominical a la Madre de Dios y del responso por los difuntos, el Papa Francisco, ante la tragedia de los prófugos que huyen de la muerte, ha pedido, con un apremiante llamamiento, el testimonio concreto y tenaz del Evangelio de Cristo, en proximidad del Jubileo de la Misericordia.
Cada parroquia, comunidad religiosa, monasterio y santuario de Europa, empezando por la diócesis del Papa y el Vaticano acoja a una familia de prófugos:
«La Misericordia de Dios se reconoce a través de nuestras obras, como nos ha testimoniado la vida de la beata Madre Teresa de Calcuta, cuyo aniversario de muerte recordamos ayer.
Ante la tragedia de decenas de miles de prófugos que huyen de la muerte por la guerra y el hambre y están en camino hacia una esperanza de vida, elEvangelio nos llama a ser ‘prójimos’ de los más pequeños y abandonados. A darles una esperanza concreta. No sólo a decir ‘¡ánimo, paciencia!’… La esperanza es combativa, con la tenacidad de quien va hacia una meta segura.
Por lo tanto, en proximidad del Jubileo de la Misericordia, dirijo un llamamiento a las parroquias, a las comunidades religiosas, a los monasterios y a lossantuarios de toda Europa para que expresen lo concreto del Evangelio y acojan a una familia de prófugos. Un gesto concreto en preparación del Año Santo.
Cada parroquia, cada comunidad religiosa, cada monasterio, cada santuario de Europa hospede a una familia, empezando por mi diócesis de Roma.
Me dirijo a mis hermanos Obispos de Europa, verdaderos pastores, para que en sus diócesis sostengan este llamamiento mío, recordando que la Misericordia es el segundo nombre del Amor:  “Les aseguro que cada vez que lo hicieron con el más pequeño de mis hermanos, lo hicieron conmigo” (Mt 25.40)
También las dos parroquias del Vaticano acogerán en estos días a dos familias de prófugos» (CdM – RV)
Texto italiano: "decine di migliaia di profughi che fuggono dalla morte per la guerra e per la fame"
Cari fratelli e sorelle,
la Misericordia di Dio viene riconosciuta attraverso le nostre opere, come ci ha testimoniato la vita della beata Madre Teresa di Calcutta, di cui ieri abbiamo ricordato l’anniversario della morte.
Di fronte alla tragedia di decine di migliaia di profughi che fuggono dalla morte per la guerra e per la fame, e sono in cammino verso una speranza di vita, il Vangelo ci chiama, ci chiede di essere “prossimi”, dei più piccoli e abbandonati. A dare loro una speranza concreta. Non soltanto dire: “Coraggio, pazienza!...”. La speranza cristiana è combattiva, con la tenacia di chi va verso una meta sicura.
Pertanto, in prossimità del Giubileo della Misericordia, rivolgo un appello alle parrocchie, alle comunità religiose, ai monasteri e ai santuari di tutta Europa ad esprimere la concretezza del Vangelo e accogliere una famiglia di profughi. Un gesto concreto in preparazione all’Anno Santo della Misericordia.
Ogni parrocchia, ogni comunità religiosa, ogni monastero, ogni santuario d’Europa ospiti una famiglia, incominciando dalla mia diocesi di Roma.
Mi rivolgo ai miei fratelli Vescovi d’Europa, veri pastori, perché nelle loro diocesi sostengano questo mio appello, ricordando che Misericordia è il secondo nome dell’Amore: «Tutto quello che avete fatto a uno solo di questi miei fratelli più piccoli, l’avete fatto a me» (Mt 25,40).

Anche le due parrocchie del Vaticano accoglieranno in questi giorni due famiglie di profughi.

Video con valores: Amar a tiempo!

Cortometraje animado: "Coda" - "Cara a cara con la muerte"

viernes, 4 de septiembre de 2015

Lectio Divina: Sábado, 5 de Septiembre, 2015: Evangelio según san Lucas 6, 1-5. (22ª Semana del Tiempo durante el Año - Ciclo B -)



Lectio Divina: 
Sábado, 5 Septiembre, 2015
Tiempo Ordinario
1) Oración inicial
Dios todopoderoso, de quien procede todo bien, siembra en nuestros corazones el amor de tu nombre, para que, haciendo más religiosa nuestra vida, acrecientes el bien en nosotros y con solicitud amorosa lo conserves. Por nuestro Señor.
2) Lectura
Del Evangelio según Lucas 6,1-5
Sucedió que, cruzando un sábado por unos sembrados, sus discípulos arrancaban espigas, las desgranaban con las manos y se las comían. Algunos de los fariseos dijeron: «¿Por qué hacéis lo que no es lícito en sábado?» Y Jesús les respondió: «¿Ni siquiera habéis leído lo que hizo David, cuando sintió hambre él y los que le acompañaban, cómo entró en la Casa de Dios y tomando los panes de la presencia, que no es lícito comer sino sólo a los sacerdotes, comió él y dio a los que le acompañaban?» Y les dijo: «El Hijo del hombre es señor del sábado.»
Palabra del Señor
3) Reflexión
• El evangelio de hoy nos habla del conflicto alrededor de la observancia del sábado. La observancia del sábado era una ley central, uno de los Diez Mandamientos. Ley muy antigua que fue revalorizada en la época del cautiverio. En el cautiverio, la gente tenía que trabajar siete días por semana de sol a sol, sin condiciones de reunirse para escuchar y meditar la Palabra de Dios, para rezar juntos y para compartir su fe, sus problemas y su esperanza. De allí surgió la necesidad urgente de parar por lo menos un día por semana para reunirse y animarse mutuamente en aquella condición tan dura del cautiverio. De lo contrario, perderían la fe. Fue así que renació y fue reestablecida con vigor la observancia del sábado.
• Lucas 6,1-2: La causa del conflicto. En un día de sábado, los discípulos pasan por las plantaciones y se abren camino arrancando espigas. Mateo 12,1 dice que ellos tenían hambre (Mt 12,1). Los fariseos invocan la Biblia para decir que esto es trasgresión de la ley del sábado: "¿Por que hacéis lo que no es lícito el sábado?" (Cf. Ex 20,8-11).
• Lucas 6,3-4: La respuesta de Jesús. Inmediatamente, Jesús responde recordando que el mismo David hizo también cosas prohibidas, pues tiró los panes sagrados del templo y los dio de comer a los soldados que tenían hambre (1 Sam 21,2-7). Jesús conocía la Biblia y la invocaba para mostrar que los argumentos de los demás no tenían fundamento. En Mateo, la respuesta de Jesús es más completa. No sólo invoca la historia de David, sino que suscita también la legislación que permite que los sacerdotes trabajen el sábado y cita la frase del profeta Oseas: “Misericordia quiero y no sacrificio”. Cita un texto histórico, un texto legislativo y un texto profético (cf. Mt 12,1-18). En aquel tiempo, no había Biblias impresas como tenemos hoy en día. En cada comunidad sólo había una única Biblia, escrita a mano, que quedaba en la sinagoga. Si Jesús conocía tan bien la Biblia, es señal de que él, durante los 30 años de su vida en Nazaret, tiene que haber participado intensamente en la vida de la comunidad, donde todos los sábados se leían las Escrituras. Nos falta mucho a nosotros para que tengamos esa misma familiaridad con la Biblia y la misma participación en la comunidad.
• Lucas 6,5: La conclusión para todos nosotros. Y Jesús termina con esta frase: ¡El Hijo del Hombre es señor del sábado! Jesús, como hijo de Hombre que vive en la intimidad con Dios, descubre el sentido de la Biblia, no de fuera a dentro, sino de dentro a fuera, esto es, descubre el sentido a partir de la raíz, a partir de su intimidad con el autor de la Biblia que es Dios mismo. Por esto, se dice señor del sábado. En el evangelio de Marcos, Jesús relativiza la ley del sábado diciendo: “El hombre está hecho por el sábado, y no el sábado por el hombre” (Mc 2,27).
4) Para la reflexión personal
• ¿Cómo pasas el domingo, nuestro sábado? ¿Vas a misa por obligación, para evitar el pecado o para estar con Dios?
• Jesús conocía la Biblia casi de memoria. ¿Y yo? ¿Qué representa la Biblia para mí?
5) Oración final
¡Que mi boca alabe a Yahvé,
que bendigan los vivientes su nombre
sacrosanto para siempre jamás! (Sal 145,21)

Tweet 630 de Papa Francisco al Pueblo de Dios. Viernes 4 de Septiembre 2015: "La guerra es madre de toda pobreza, una gran depredadora de vidas y almas".

Tweet 630 de Papa Francisco al Pueblo de Dios. 
Viernes 4 de Septiembre 2015: 
"La guerra es madre de toda pobreza, una gran depredadora de vidas y almas". 

Video-Homilía de Papa Francisco en Casa Santa Marta - Viernes 4 de Septiembre: El que chismorrea es un terrorista

"Mil Gracias Derramando" - Hermana Glenda

martes, 1 de septiembre de 2015

"MI CRISTO ROTO" (VIDEO-OBRA COMPLETA)

1 de septiembre 2015: Papa preside liturgia en la primera Jornada de Oración por el cuidado de la Creación

Lectio Divina: Miércoles, 2 de Septiembre, 2015: Evangelio según san Lucas 4,38-44. (22ª Semana del Tiempo durante el Año - Ciclo B -)



Lectio Divina: 
Miércoles, 2 Septiembre, 2015
Tiempo Ordinario
1) Oración inicial
Dios todopoderoso, de quien procede todo bien, siembra en nuestros corazones el amor de tu nombre, para que, haciendo más religiosa nuestra vida, acrecientes el bien en nosotros y con solicitud amorosa lo conserves. Por nuestro Señor.
2) Lectura
Del Evangelio según Lucas 4,38-44
En saliendo de la sinagoga, entró en la casa de Simón. La suegra de Simón estaba con mucha fiebre y le rogaron por ella. Inclinándose sobre ella, conminó a la fiebre; y la fiebre la dejó; ella, levantándose al punto, se puso a servirles. A la puesta del sol, todos cuantos tenían enfermos de diversas dolencias se los llevaban; y él, poniendo las manos sobre cada uno de ellos, los curaba. Salían también demonios de muchos, gritando y diciendo: «Tú eres el Hijo de Dios.» Pero él les conminaba y no les permitía hablar, porque sabían que él era el Cristo. Al hacerse de día salió y se fue a un lugar solitario. La gente le andaba buscando y, llegando hasta él, trataban de retenerle para que no les dejara. Pero él les dijo: «También a otras ciudades tengo que anunciar la Buena Nueva del Reino de Dios, porque a esto he sido enviado.» E iba predicando por las sinagogas de Judea.
Palabra del Señor
3) Reflexión
• El evangelio de hoy nos habla de cuatro asuntos distintos: la curación de la suegra de Pedro (Lc 4,38-39), la curación de muchos enfermos, la noche después del sábado (Lc 4, 40-41), la oración de Jesús en un lugar desierto (Lc 4,42) y su insistencia en la misión (Lc 4,43-44). Con pequeñas diferencias Lucas sigue y adapta las informaciones que sacó del evangelio de Marcos.
• Lucas 4,38-39: Jesús restaura la vida para el servicio. Después de participar en la celebración del sábado, en la sinagoga, Jesús entra en casa de Pedro y cura su suegra. La curación hace que ella se ponga inmediatamente de pie. Una vez recuperadas la salud y la dignidad, la suegra de Pedro se pone al servicio de las personas. Jesús no solamente cura, sino que cura para que la persona se ponga al servicio de la vida.
• Lucas 4,40-41: Jesús acoge y cura a los marginados. Al caer de la tarde, en la hora en que la primera estrella aparece en el cielo, terminado el sábado, Jesús acoge y cura a los enfermos y a los poseídos que la gente había traído. Enfermos y poseídos eran las personas más marginadas en aquella época. No tenían a quien recurrir. Quedaban a la merced de la caridad pública. Además de esto, la religión las consideraba impuras. No podían participar en la comunidad. Era como si Dios las rechazara y las excluyera. Jesús las acoge y las cura imponiéndoles las manos. Así aparece en qué consiste la Buena Nueva de Dios y lo que quiere hacer en la vida de la gente: acoger a los marginados y a los excluidos y reintegrarlos en la convivencia.
“Salían también demonios de muchos, gritando y diciendo:”Tú eres el Hijo de Dios.» Pero él les conminaba y no les permitía hablar, porque sabían que él era el Cristo”. En aquel tiempo, el título Hijo de Dios no había adquirido ni la densidad ni la profundidad que el título tiene hoy para nosotros. Significaba que la gente reconocía en Jesús una presencia toda especial de Dios. Jesús no dejaba hablar a los demonios. No quería una propaganda fácil por medio del impacto de expulsiones espectaculares.
• Lucas 4,42a: Permanecer unido al Padre por la oración. “Al hacerse de día salió y se fue a un lugar solitario. La gente le andaba buscando y, llegando hasta él, trataban de retenerle para que no les dejara”. Aquí Jesús aparece rezando. Hace un esfuerzo muy grande para tener el tiempo y el ambiente para rezar. Se levanta de en medio de los otros y se va hacia un lugar desierto, para poder estar a solas con Dios. Muchas veces, los evangelios nos hablan de Jesús en el silencio (Lc 3,21-22; 4,1-2.3-12; 5,15-16; 6,12; 9,18; 10,21; 5,16; 9,18; 11,1; 9,28;23,34; Mt 14,22-23; 26,38; Jn 11,41-42; 17,1-26; Mc 1,35; Lc 3,21-22). A través de la oración mantiene viva en sí la conciencia de su misión.
• Lucas 4,42b-44: Mantener viva la conciencia de la misión y no quedarse en el resultado. Jesús se vuelve conocido. La gente le va detrás y no quiere que se vaya. Jesús no hace caso a lo que le piden y dice: "También a otras ciudades tengo que anunciar la Buena Nueva del Reino de Dios, porque a esto he sido enviado.” Jesús tiene muy clara su misión. No se encierra en el resultado ya obtenido, sino que quiere mantener bien viva la conciencia de su misión. Es la misión recibida del Padre lo que le orienta a la hora de tomar decisiones. ¡Porque a esto he sido enviado! Y aquí en el texto esta conciencia tan viva aparece como fruto de la oración.
4) Para la reflexión personal
• Jesús sacaba tiempo para poder rezar y estar a solas con el Padre. ¿Yo hago lo mismo para rezar y estar a solas con Dios?
• Jesús mantenía viva la conciencia de su misión. Como cristiano o cristiana que soy, ¿tengo conciencia de alguna misión o vivo sin misión?
5) Oración final
Esperamos anhelantes a Yahvé,
él es nuestra ayuda y nuestro escudo;
en él nos alegramos de corazón
y en su santo nombre confiamos. (Sal 33,20-21)

Lectio Divina: Domingo, 6 de Septiembre, 2015: Evangelio según San Marcos 7,31-37. : (23° Domingo del Tiempo Ordinario - Ciclo B -)



Lectio Divina: 
  Domingo, 6 Septiembre, 2015
Curación del sordomudo

Jesús vuelve a dar al pueblo el don de la Palabra

1. Oración inicial
Señor Jesús, envía tu Espíritu, para que Él nos ayude a leer la Biblia en el mismo modo con el cual Tú la has leído a los discípulos en el camino de Emaús. Con la luz de la Palabra, escrita en la Biblia, Tú les ayudaste a descubrir la presencia de Dios en los acontecimientos dolorosos de tu condena y muerte. Así, la cruz, que parecía ser el final de toda esperanza, apareció para ellos como fuente de vida y resurrección.

Crea en nosotros el silencio para escuchar tu voz en la Creación y en la Escritura, en los acontecimientos y en las personas, sobre todo en los pobres y en los que sufren. Tu palabra nos oriente a fin de que también nosotros, como los discípulos de Emaús, podamos experimentar la fuerza de tu resurrección y testimoniar a los otros que Tú estás vivo en medio de nosotros como fuente de fraternidad, de justicia y de paz. Te lo pedimos a Tí, Jesús, Hijo de María, que nos has revelado al Padre y enviado tu Espíritu. Amén.
2. Lectura
a) Una clave de lectura:La liturgia de este domingo nos pone delante a Jesús que cura un sordomudo en la tierra de la Decápolis y recibe del pueblo este elogio: “¡Todo lo ha hecho bien; a los sordos hace oír y a los mudos hablar!” Este elogio se inspira en algunas frases de Isaías (Is 29,8-19; 35,5-6; 42,7) y demuestra que el pueblo estaba viendo en Jesús la venida de los tiempos mesiánicos. Jesús mismo había usado esta frase para responder a los discípulos de Juan: “Id y contad a Juan lo que habéis oído y visto: Los ciegos ven, los sordos oyen, los mudos hablan” (Mat 11,4-5).

Los primeros cristianos usaban la Biblia para aclarar e interpretar las acciones y conductas de Jesús. Hacían esto para expresar su fe de que Jesús era el Mesías, aquél que debía realizar la promesa y para poder entender mejor todo lo que Jesús había hecho y enseñado en aquellos pocos años que Jesús había pasado en medio de ellos en Palestina.

b) Una división del texto para ayudar a la lectura:

Marcos 7,31: descripción geográfica: Jesús está en un territorio fuera de la Judea
Marcos 7,32: la situación del hombre: sordomudo
Marcos 7, 33-34: el gesto de Jesús para curar al hombre
Marcos 7,35: el resultado de la acción sanadora de Jesús
Marcos 7,36 la recomendación del silencio no es obedecida
Marcos 7,37: el elogio del pueblo
c) El texto:Marcos 7,31-37Evangelio según San Marcos 7,31-37. : 
31 Se marchó de la región de Tiro y vino de nuevo, por Sidón, al mar de Galilea, atravesando la Decápolis.32 Le presentan un sordo que, además, hablaba con dificultad, y le ruegan imponga la mano sobre él.33 Él, apartándole de la gente, a solas, le metió sus dedos en los oídos y con su saliva le tocó la lengua.34 Y, levantando los ojos al cielo, dio un gemido, y le dijo: «Effatá», que quiere decir: «¡Ábrete!» 35 Se abrieron sus oídos y, al instante, se soltó la atadura de su lengua y hablaba correctamente. 36 Jesús les mandó que a nadie se lo contaran. Pero cuanto más se lo prohibía, tanto más ellos lo publicaban. 37 Y se maravillaban sobremanera y decían: «Todo lo ha hecho bien; hace oír a los sordos y hablar a los mudos.»
Palabra del Señor
3. Un momento de silencio orante
para que la Palabra de Dios pueda entrar en nosotros e iluminar nuestra vida.
 Continúa

Martes 1 de Septiembre - Homilía del Papa Francisco en Casa Santa Martha: El consuelo cristiano está en Jesús.

(RV).- La esperanza en el encuentro final con Cristo debe reforzarse entre los cristianos gracias al “consuelo” recíproco dado mediante “buenas palabras y buenas obras” y no con “palabrerías” inútiles. Lo afirmó esta mañana el Papa Francisco en su homilía al reanudar, tras la pausa de verano, la celebración de la Misa matutina en la capilla de la Casa de Santa Marta con la participación de un pequeños grupo de fieles.
Una fe cierta en el encuentro final con Cristo más fuerte que la duda y tan firme que alegre cada jornada no se enraíza en las palabrerías y futilidades, sino en la “consolación” que los cristianos saben darse “recíprocamente” en Jesús.
El Papa Francisco consideró el comportamiento de la antigua comunidad de Tesalónica, a la que se refiere el pasaje de la carta de San Pablo propuesta por la liturgia del día. Una comunidad  “inquieta” – dijo –  que preguntaba al Apóstol acerca del “cómo” y del “cuándo” del regreso de Cristo, así como qué destino les tocaría a los muertos y del que incluso había sido necesario decir: “Quien no trabaja, que no coma”.
Las palabrerías no consuelan
Francisco destacó que San Pablo afirma que el “día del Señor” llegará al improviso “como un ladrón”, pero también añade que Jesús vendrá a traer la salvación a quien cree en Él. Y concluye: “Consuélense recíprocamente y sean de ayuda unos a otros”. Y es precisamente este consuelo – reafirmó el Papa – “el que da la esperanza”:
“Éste es el consejo: ‘Consuélense. Consuélense recíprocamente. Hablar de esto: pero yo les pregunto: ¿nosotros hablamos de esto, que el Señor vendrá, que nosotros lo encontraremos a Él? ¿O hablamos de tantas cosas, incluso de teologías, de cosas de Iglesia, de curas, de monjas, de monseñores, todo esto? Y nuestro consuelo ¿es esta esperanza? ‘Consuélense recíprocamente’: consuélense en comunidad. En nuestras comunidades, en nuestras parroquias, ¿se habla de esto, que estamos en espera del Señor que viene? ¿O se habla de esto, de aquello, de aquella, para pasar un poco el tiempo y no aburrirse demasiado?”.
El Juicio y el abrazo
En el Salmo responsorial – prosiguió diciendo el Pontífice – “hemos repetido: ‘Estoy seguro de contemplar la bondad del Señor en la tierra de los vivos’. ¿Pero tú  – preguntó el Papa – tienes aquella certeza de contemplar al Señor?”. El ejemplo de imitar a Job, que a pesar de sus desventuras afirmaba con decisión: “Yo sé que Dios está vivo y que lo veré, y lo veré con estos ojos”:
“Es  verdad, Él vendrá a juzgarme y cuando vamos a la Sixtina vemos aquella bella escena del Juicio final, es verdad. Pero pensemos también que Él vendrá a encontrarme para que yo lo vea con estos ojos, lo abrace y esté siempre con Él. Ésta es la esperanza que el Apóstol Pedro nos pide que expliquemos a los demás con nuestra vida,  que demos testimonio de esperanza. Éste es el verdadero consuelo, ésta es la verdadera certeza: Estoy seguro de contemplar la bondad del Señor”.
El consuelo de buenas palabras y obras
Como San Pablo a los cristianos de ayer, el Papa Francisco se hizo eco del consejo a aquellos de la Iglesia de hoy: “Consuélense recíprocamente con las buenas obras y ayúdense unos a otros. Y así iremos adelante:

“Pidamos al Señor esta gracia: que aquella semilla de esperanza que ha sembrado en nuestro corazón se desarrolle, crezca hasta el encuentro definitivo con Él. “Yo estoy seguro de que veré al Señor’. ‘Yo estoy seguro de que el Señor vive’. ‘Yo estoy seguro de que el Señor vendrá a verme’: y éste es el horizonte de nuestra vida. Pidamos esta gracia al Señor y consolémonos unos a otros con las buenas obras y las buenas palabras, por este camino”.

Tweet 629 de Papa Francisco al Pueblo de Dios. Martes 1 de Septiembre 2015: "Hoy es la Jornada mundial de oración por el cuidado de la Creación. Recemos y trabajemos".

"Hoy es la Jornada mundial de oración por el cuidado de la Creación. Recemos y trabajemos". Tweet 629 de Papa Francisco al Pueblo de Dios - 
Martes 1 de Septiembre 2015.

Oraciones del Papa en la encíclica Laudato Si'

"Oración por nuestra tierra" :
Dios omnipotente, que estás presente en todo el universo y en la más pequeña de tus criaturas, Tú, que rodeas con tu ternura todo lo que existe, derrama en nosotros la fuerza de tu amor para que cuidemos la vida y la belleza. Inúndanos de paz, para que vivamos como hermanos y hermanas sin dañar a nadie. Dios de los pobres, ayúdanos a rescatar a los abandonados y olvidados de esta tierra que tanto valen a tus ojos. Sana nuestras vidas, para que seamos protectores del mundo y no depredadores, para que sembremos hermosura y no contaminación y destrucción. Toca los corazones de los que buscan sólo beneficios a costa de los pobres y de la tierra. Enséñanos a descubrir el valor de cada cosa, a contemplar admirados, a reconocer que estamos profundamente unidos con todas las criaturas en nuestro camino hacia tu luz infinita. Gracias porque estás con nosotros todos los días. Aliéntanos, por favor, en nuestra lucha por la justicia, el amor y la paz. Amén

"Oración cristiana con la creación":
Te alabamos, Padre, con todas tus criaturas, que salieron de tu mano poderosa. Son tuyas, y están llenas de tu presencia y de tu ternura. Alabado seas.
Hijo de Dios, Jesús, por ti fueron creadas todas las cosas. Te formaste en el seno materno de María, te hiciste parte de esta tierra, y miraste este mundo con ojos humanos. Hoy estás vivo en cada criatura con tu gloria de resucitado. Alabado seas.
Espíritu Santo, que con tu luz orientas este mundo hacia el amor del Padre y acompañas el gemido de la creación, tú vives también en nuestros corazones para impulsarnos al bien. Alabado seas.
Señor Uno y Trino, comunidad preciosa de amor infinito, enséñanos a contemplarte en la belleza del universo, donde todo nos habla de ti. Despierta nuestra alabanza y nuestra gratitud por cada ser que has creado. Danos la gracia de sentirnos íntimamente unidos con todo lo que existe. Alabado seas
Dios de amor, muéstranos nuestro lugar en este mundo como instrumentos de tu cariño por todos los seres de esta tierra, porque ninguno de ellos está olvidado ante ti. Ilumina a los dueños del poder y del dinero para que se guarden del pecado de la indiferencia, amen el bien común, promuevan a los débiles, y cuiden este mundo que habitamos. Los pobres y la tierra están clamando: Señor, tómanos a nosotros con tu poder y tu luz, para proteger toda vida, para preparar un futuro mejor, para que venga tu Reino de justicia, de paz, de amor y de hermosura. Alabado seas. Amén.