Lectio Divina:
Domingo, 6 Septiembre, 2015
Curación del sordomudo
Jesús vuelve a dar al pueblo el don de la Palabra
1. Oración inicial
Señor Jesús, envía tu Espíritu, para que Él nos ayude a leer la Biblia en el mismo modo con el cual Tú la has leído a los discípulos en el camino de Emaús. Con la luz de la Palabra, escrita en la Biblia, Tú les ayudaste a descubrir la presencia de Dios en los acontecimientos dolorosos de tu condena y muerte. Así, la cruz, que parecía ser el final de toda esperanza, apareció para ellos como fuente de vida y resurrección.
Crea en nosotros el silencio para escuchar tu voz en la Creación y en la Escritura, en los acontecimientos y en las personas, sobre todo en los pobres y en los que sufren. Tu palabra nos oriente a fin de que también nosotros, como los discípulos de Emaús, podamos experimentar la fuerza de tu resurrección y testimoniar a los otros que Tú estás vivo en medio de nosotros como fuente de fraternidad, de justicia y de paz. Te lo pedimos a Tí, Jesús, Hijo de María, que nos has revelado al Padre y enviado tu Espíritu. Amén.
Señor Jesús, envía tu Espíritu, para que Él nos ayude a leer la Biblia en el mismo modo con el cual Tú la has leído a los discípulos en el camino de Emaús. Con la luz de la Palabra, escrita en la Biblia, Tú les ayudaste a descubrir la presencia de Dios en los acontecimientos dolorosos de tu condena y muerte. Así, la cruz, que parecía ser el final de toda esperanza, apareció para ellos como fuente de vida y resurrección.
Crea en nosotros el silencio para escuchar tu voz en la Creación y en la Escritura, en los acontecimientos y en las personas, sobre todo en los pobres y en los que sufren. Tu palabra nos oriente a fin de que también nosotros, como los discípulos de Emaús, podamos experimentar la fuerza de tu resurrección y testimoniar a los otros que Tú estás vivo en medio de nosotros como fuente de fraternidad, de justicia y de paz. Te lo pedimos a Tí, Jesús, Hijo de María, que nos has revelado al Padre y enviado tu Espíritu. Amén.
2. Lectura
a) Una clave de lectura:La liturgia de este domingo nos pone delante a Jesús que cura un sordomudo en la tierra de la Decápolis y recibe del pueblo este elogio: “¡Todo lo ha hecho bien; a los sordos hace oír y a los mudos hablar!” Este elogio se inspira en algunas frases de Isaías (Is 29,8-19; 35,5-6; 42,7) y demuestra que el pueblo estaba viendo en Jesús la venida de los tiempos mesiánicos. Jesús mismo había usado esta frase para responder a los discípulos de Juan: “Id y contad a Juan lo que habéis oído y visto: Los ciegos ven, los sordos oyen, los mudos hablan” (Mat 11,4-5).
Los primeros cristianos usaban la Biblia para aclarar e interpretar las acciones y conductas de Jesús. Hacían esto para expresar su fe de que Jesús era el Mesías, aquél que debía realizar la promesa y para poder entender mejor todo lo que Jesús había hecho y enseñado en aquellos pocos años que Jesús había pasado en medio de ellos en Palestina.
b) Una división del texto para ayudar a la lectura:
Marcos 7,31: descripción geográfica: Jesús está en un territorio fuera de la Judea
Marcos 7,32: la situación del hombre: sordomudo
Marcos 7, 33-34: el gesto de Jesús para curar al hombre
Marcos 7,35: el resultado de la acción sanadora de Jesús
Marcos 7,36 la recomendación del silencio no es obedecida
Marcos 7,37: el elogio del pueblo
Los primeros cristianos usaban la Biblia para aclarar e interpretar las acciones y conductas de Jesús. Hacían esto para expresar su fe de que Jesús era el Mesías, aquél que debía realizar la promesa y para poder entender mejor todo lo que Jesús había hecho y enseñado en aquellos pocos años que Jesús había pasado en medio de ellos en Palestina.
b) Una división del texto para ayudar a la lectura:
Marcos 7,31: descripción geográfica: Jesús está en un territorio fuera de la Judea
Marcos 7,32: la situación del hombre: sordomudo
Marcos 7, 33-34: el gesto de Jesús para curar al hombre
Marcos 7,35: el resultado de la acción sanadora de Jesús
Marcos 7,36 la recomendación del silencio no es obedecida
Marcos 7,37: el elogio del pueblo
c) El texto:
Evangelio según San Marcos 7,31-37. :
31 Se marchó de la región de Tiro y vino de nuevo, por Sidón, al mar de Galilea, atravesando la Decápolis.32 Le presentan un sordo que, además, hablaba con dificultad, y le ruegan imponga la mano sobre él.33 Él, apartándole de la gente, a solas, le metió sus dedos en los oídos y con su saliva le tocó la lengua.34 Y, levantando los ojos al cielo, dio un gemido, y le dijo: «Effatá», que quiere decir: «¡Ábrete!» 35 Se abrieron sus oídos y, al instante, se soltó la atadura de su lengua y hablaba correctamente. 36 Jesús les mandó que a nadie se lo contaran. Pero cuanto más se lo prohibía, tanto más ellos lo publicaban. 37 Y se maravillaban sobremanera y decían: «Todo lo ha hecho bien; hace oír a los sordos y hablar a los mudos.»
Palabra del Señor
3. Un momento de silencio orante
para que la Palabra de Dios pueda entrar en nosotros e iluminar nuestra vida.
Continúa
