UNA NUEVA PRIMAVERA ESPIRITUAL


«Si se promueve la lectio divina con eficacia, estoy convencido de que producirá una nueva primavera espiritual en la Iglesia… La lectura asidua de la Sagrada Escritura acompañada por la oración permite ese íntimo diálogo en el que, a través de la lectura, se escucha a Dios que habla, y a través de la oración, se le responde con una confiada apertura del corazón… No hay que olvidar nunca que la Palabra de Dios es lámpara para nuestros pasos y luz en nuestro camino»

Benedicto XVI, 16 septiembre 2005


HISTORIA Y PASOS DE LA LECTIO DIVINA




INVOCACIÓN AL ESPÍRITU SANTO





miércoles, 10 de diciembre de 2014

Homilía de Papa Francisco en la Capilla de Casa de Santa Marta del Martes 9 de Diciembre 2014: La Iglesia es madre, no sirve un organigrama perfecto.

(RV).-  La alegría de la Iglesia es ser madre, ir a buscar a las ovejas perdidas. Lo afirmó el Papa Francisco en su homilía de la Misa matutina celebrada en la capilla de la Casa de Santa Marta. El Obispo de Roma reafirmó que a la Iglesia no le sirve tener “un organigrama perfecto” si después es un ambiente triste y cerrado, si no es madre. De ahí la invitación del Pontífice a ser “cristianos alegres” con la “consolación de la ternura de Jesús”.
“Abrir las puertas a la consolación del Señor”. Francisco se inspiró en su homilía partiendo de la primera lectura en la que el profeta Isaías habla del fin de la tribulación de Israel después del exilio en Babilonia. “El pueblo – comentó el Papa – tiene necesidad de consuelo. La misma presencia delSeñor consuela”. Una consolación –  añadió –  que también existe en la tribulación. Y sin embargo –   prosiguió – “nosotros, habitualmente huimos de la consolación; tenemos desconfianza; estamos más cómodos en nuestras cosas, más cómodos también en nuestras faltas, en nuestros pecados. Ésta – dijo el Santo Padre – es tierra nuestra”. En cambio – añadió – “cuando viene el Espíritu y viene la consolación nos conduce a otro estado que nosotros no podemos controlar: es precisamente el abandono en la consolación del Señor”.
Francisco subrayó que “la consolación más fuerte es la de la misericordia y la del perdón”. Y aludió al final del capítulo 16 de Ezequiel, cuando después “del elenco de tantos pecados del pueblo”, dice: “Pero yo no te abandono; yo te daré más; ésta será mi venganza: la consolación y el perdón”, “así es nuestro Dios”. Por esto – reafirmó el Papa – “es bueno repetir: déjense consolar por el Señor, es el único que puede consolarnos”. Si bien “estamos habituados a alquilar consolaciones pequeñas, un poco hechas por nosotros”, pero que después “no sirven”. Y al detenerse sobre el Evangelio del día, tomado deSan Mateo, sobre la parábola de la oveja perdida, el Santo Padre dijo:
“Yo me pregunto cuál es la consolación de la Iglesia. Así como cuando una persona es consolada; cuando siente la misericordia y el perdón del Señor, la Iglesia hace fiesta, es feliz cuando sale de sí misma. En el Evangelio, ese pastor que  sale, va a buscar aquella oveja perdida, podía hacer la cuenta de un buen comerciante: por, 99, si pierde una no hay problema; el balance… Ganancias, pérdidas… Pero va bien, podemos ir así. No. Tiene corazón de pastor. Sale a buscarla hasta que la encuentra y allí hace fiesta, está feliz”.
“La alegría de salir para buscar a los hermanos y a las hermanas que están lejos. Ésta – evidenció Francisco – es la alegría de la Iglesia. Allí la Iglesia se convierte en madre, se hace fecunda”:
“Cuando la Iglesia no hace esto, cuando la Iglesia se detiene en sí misma, se cierra en sí misma, tal vez se ha organizado bien, un organigrama perfecto, todo en su lugar, todo limpio, pero falta la alegría, falta la fiesta, falta la paz, y así se convierte en una Iglesia desalentada, ansiosa, triste, una Iglesia que tiene más de solterona que de madre, y esta Iglesia no sirve, es una Iglesia de museo. La alegría de la Iglesia es dar a luz; la alegría de la Iglesia es salir de sí misma para dar vida; la alegría de la Iglesia es ir a buscar aquellas ovejas que están perdidas; la alegría de la Iglesia es precisamente aquella ternura del pastor, la ternura de la madre”.
El Papa explicó que en el final del pasaje de Isaías “se retoma esta imagen: como un pastor él hace pastorear al rebaño y con su brazo lo reúne”. “Ésta – dijo Francisco –  es la alegría de la Iglesia: salir de sí misma y llegar a ser fecunda”:
“Que el Señor nos de la gracia de trabajar, ser cristianos alegres en la fecundidad de la madre Iglesia y nos libre de caer en la actitud de ser cristianos tristes, impacientes, desalentados, ansiosos, que tienen todo perfecto en la Iglesia, pero no tienen ‘niños’. Que el Señor nos consuele con la consolación de una Iglesia madre que sale de sí misma y nos consuele con la consolación de la ternura de Jesús y de su misericordia en el perdón de nuestros pecados”.  

(María Fernanda Bernasconi - RV).

martes, 9 de diciembre de 2014

lunes, 8 de diciembre de 2014

Lectio Divina: Martes, 9 de Diciembre, 2014: Evangelio según San Mateo 18,12-14. : (2ª Semana del Tiempo Adviento - Ciclo B -)


Lectio Divina: 
Martes, 9 Diciembre, 2014 
(2ª  Semana del Tiempo Adviento - Ciclo B -)

1) Oración inicial
Señor y Dios nuestro, que has manifestado tu salvación hasta los confines de la tierra; concédenos esperar con alegría la gloria del nacimiento de tu Hijo. Que vive y reina contigo. Amen.
2) Lectura
Del santo Evangelio según Mateo 18,12-14.
«¿Qué os parece? Si un hombre tiene cien ovejas y se le descarría una de ellas, ¿no dejará en los montes las noventa y nueve, para ir en busca de la descarriada? Y si llega a encontrarla, os digo de verdad que tiene más alegría por ella que por las noventa y nueve no descarriadas. De la misma manera, no es voluntad de vuestro Padre celestial que se pierda uno solo de estos pequeños.
Palabra del Señor
3) Reflexión
• Una parábola no es una enseñanza que recibir de forma pasiva o que relegar en la memoria, sino que es una invitación para participar en el descubrimiento de la verdad. Jesús empieza diciendo: “¿Qué les parece?” Una parábola es una pregunta con una respuesta no definida. La respuesta depende de nuestra reacción y de la participación de los oyentes. Tratemos de buscar la respuesta a esta parábola de la oveja perdida. 
• Jesús cuenta una historia muy breve y muy sencilla: un pastor tiene 100 ovejas, pierde una, deja las otras 99 y va en busca de la oveja perdida. Y Jesús pregunta: “¿Qué les parece?” Es decir: “¿Ustedes harían lo mismo?” ¿Cuál será la respuesta de los pastores y de las demás personas que escuchaban a Jesús que cuenta esta historia? ¿Harían lo mismo? ¿Cual es mi respuesta a la pregunta de Jesús? Pensémoslo bien antes de contestar. 
• Si tú tuvieses 100 ovejas y pierdes una de ellas, ¿qué harías? No hay que olvidar que los montes son lugares de difícil acceso, con simas profundas, habitados por animales peligrosos y donde se esconden los ladrones. Y no puedes olvidar que has perdido una oveja, una sola, por consiguiente todavía ¡tienes 99 ovejas! ¡Has perdido poco! ¿Abandonarías a las demás 99 por el monte? Quizás solamente una persona con poco sentido común haría lo que hace el pastor de la parábola de Jesús. ¡Piénsatelo bien! 
• Los pastores que escucharon la historia de Jesús, habrán pensado y comentado: “¡Solamente un pastor sin fundamento actúa de este modo!” Seguramente le habrán preguntado a Jesús: “Perdona, pero ¿quién es ese pastor del que estás hablando? Hacer lo que él hizo, es pura locura” 
• Jesús contesta: “Este pastor es Dios, nuestro Padre, y la oveja perdida eres tú”. Dicho con otras palabras, aquel que actúa así es Dios movido por su gran amor hacia los pequeños, los pobres, los excluidos. Solamente un amor así de grande es capaz de hacer una locura de este tipo. El amor con que Dios nos ama supera la prudencia y el sentido común. El amor de Dios hace locuras. ¡Gracias a Dios! Si así no fuera, ¡estaríamos perdidos!
4) Para la reflexión personal
• Ponte en la piel de la oveja perdida y anima tu fe y tu esperanza. ¡Tú eres aquella oveja!
• Ponte en la piel del pastor y trata de ver si tu amor por los pequeños es verdadero amor.
5) Oración final
¡Cantad a Yahvé un nuevo canto,
canta a Yahvé, tierra entera,
cantad a Yahvé, bendecid su nombre!
Anunciad su salvación día a día. (Sal 96,1-2)

Ángelus de Papa Francisco del Lunes 8 de Diciembre 2014: El Papa en la fiesta de la Inmaculada Concepción recuerda que María es 'el rostro de Cristo que más le asemeja'

En el día de la Inmaculada Concepción de la Virgen María, el santo padre Francisco rezó el ángelus desde la ventana de su estudio que da hacia la plaza de San Pedro, en donde decenas de miles de fieles y peregrinos le esperaban. Y les dirigió las siguientes palabras.
«Queridos hermanas y hermanos, el mensaje de la fiesta fiesta de hoy, de la Inmaculada Concepción de la Virgen María se puede resumir con estas palabras: 'todo es gracia, todo es don gratuito de Dios y de su amor por nosotros'.
El ángel Gabriel llama a María 'llena de gracia', en ella no hay lugar para el pecado, porque Dios la ha elegido desde siempre madre de Jesús y la preservó de la culpa original. Y María corresponde a la gracia y se abandona diciéndole al Ángel: 'Hágase en mi según tu palabra'. No dice 'lo haré según tu palabra', sino 'Hágase en mi...' y el Verbo se hizo carne en su vientre. También a nosotros nos es pedido escuchar a Dios que nos habla y de acoger su voluntad: ¡según la lógica evangélica nada obra más y más es profundo que escuchar la Palabra del Señor! que viene del evangelio, de la Biblia, el Señor nos habla siempre
La actitud de María de Nazaret nos muestra que el ser está antes del hacer, y que es necesario dejar obrar a Dios para ser verdaderamente como Él nos quiere. Es Él quien hace en nosotros tantas maravillas.
María es receptiva, no pasiva. Así como a nivel físico recibe la potencia del Espíritu Santo, y después dona carne y sangre al Hijo de Dios que se forma en ella, así en el plano espiritual, acoge la gracia y corresponde a ella con la fe.
Por esto San Agustín afirma que la Virgen “ha concebido antes en el corazón que en su vientre”. Ha concebido primero la Fe y después al Señor. Este misterio de la acogida de la gracia, que en María por un privilegio único, no tenía el obstáculo del pecado, es una posibilidad para todos. San Pablo de hecho abre su carta a los Efesinos con estas palabras de alabanza: 'Bendito Dios, Padre del Señor nuestro Jesucristo, que nos ha bendecido con cada bendición espiritual en los cielos en Cristo”.
Así como María es saludada por santa Elisabeth como 'Bendita entre las mujeres', así también nosotros hemos sido 'bendecidos', o sea amados, y por lo tanto 'elegidos antes de la creación del mundo para ser santos e inmaculados.
María ha sido pre-servada, en cambio nosotros hemos sido salvados gracias al bautismo y a la fe. A todos entretanto, sea ella que nosotros, por medio de Cristo, “a alabanza del esplendor de su gracia', esa gracia de la cual la Inmaculada ha sido colma en plenitud'.
Delante del amor, delante de la misericordia, de la gracia divina derramada en nuestros corazones, la consecuencia que se impone es una sola: la gratuidad.
Nadie de nosotros puede comprar la Salvación, la Salvación es un don gratuito del Señor que viene del Señor, y habita dentro de nosotros. Así como hemos recibido gratuitamente, así gratuitamente estamos llamados a dar. A imitación de María que después de haber acogido el anuncio del Ángel, va a compartir el don de la fecundidad con su pariente Elisabeth.
Porque si todo nos ha sido donado, todo tienen que ser nuevamente donado. ¿De qué manera?Dejando que el Espíritu Santo haga de nosotros un don para los otros; que nos haga volver instrumentos de acogida.
El Espíritu Santo es don para nosotros y nosotros con la fuerza del Espíritu deberemos ser don para los demás; que nos haga volver instrumentos de reconciliación y de perdón. Si nuestra existencia se deja transformar por la gracia del Señor, porque la gracia del Señor nos transforma ¿Verdad?
No podemos retener la luz que viene de su rostro, pero la dejaremos pasar para que ilumine a los otros. Aprendamos de María, que ha tenido constantemente la mirada fija en el Hijo, y su rostro se ha vuelto 'el rostro de Cristo que más le asemeja'. Y a ella nos dirigimos ahora con la oración que recuerda el anuncio del Ángel».
El papa Francisco reza la oración del ángelus. Y después dirige las siguientes palabras:
«Queridos hermanos y hermanas, saludo a todos con afecto, especialmente a las familias y los grupos parroquiales. Saludo a los fieles de Rocca di Papa, al parroco, a los maratones, los ciclistas, y bendigo su flama. Saludo a los grupos de Felline (Lecce), a la asociación 'Completamente tuoi' y a los jóvenes de Carugate.
En esta fiesta de la Acción Católica Italiana, vive la renovación de la adhesión. Dirijo un pensamiento especial a todas las asociaciones diocesanas y parroquiales. La Virgen Inmaculada bendiga a la Acción Católica y la vuelva cada vez más, una escuela de santidad y de generoso servicio a la Iglesia y al mundo.
Hoy por la tarde iré a Santa María la Mayor para saludar a la Salus Populi Romani, y después a la Plaza de España, para renovar el tradicional homenaje de oración a los pies del monumento a la Inmaculada; será una tarde toda dedicada a la Virgen. Les pido de unirse espiritualmente a mi, en esta peregrinación, que expresa la devoción filial a nuestra Madre celeste. Y no se olviden: la salvación es gratuita, nosotros hemos recibido esta gratuidad, esta gracia, y tenemos que darla. Hemos recibido el don y tenemos que volver a darlo a los otros.
A todos les deseo buena fiesta y un buen camino de Adviento bajo la guía de la Virgen María. Por favor, por favor no se olviden de rezar por mi».

Y concluyó con sus ya conocidas palabras de despedida: "¡Buon pranzo e arrivederci!"

domingo, 7 de diciembre de 2014

Lectio Divina: Lunes, 8 de Diciembre, 2014: Evangelio según San Lucas 1,26-38. : (Solemnidad de la Inmaculada Concepción de la Virgen María - 2° Semana del Tiempo Adviento - Ciclo B -)

Lectio Divina: 
Lunes, 8 Diciembre, 2014
(Solemnidad de la Inmaculada Concepción de la Virgen María - 
2° Semana del Tiempo Adviento - Ciclo B -)

1. LECTIO
a) Oración inicial
Alégrate, Virgen María,ya surge la estrella de Jacob.Se cumplen hoy las Escrituras:como nube fecunda llega el Señor.
Viene nuestro Dios, no está en silencio;
ten atento el oído a su saludo.
Dulce es la palabra en sus labios,
noble el diseño de su corazón.
Resplandecen como alas de paloma
los vestidos de su mensajero;
desciende como céfiro de estío
sobre ti, fecundo, su consuelo
Despliega su fuerza nuestro Dios,
en tu carne encuentra su descanso;
encuentra en ti su santuario,
alábalo y ámalo por siempre.
Mira, aparece su cortejo,
delante de él camina la justicia.
Dominará el orgullo de los fuertes.
Devolverá a los humildes su vigor
Lucas 1,26-38Extenderá su gran misericordia
sobre todos los que temen su nombre;
humilde esclava del Señor,
 téjenos las alabanzas del Amor.


b) Lectura del Evangelio: Lucas 1, 26-38
26 Al sexto mes envió Dios el ángel Gabriel a una ciudad de Galilea, llamada Nazaret,27 a una virgen desposada con un hombre llamado José, de la casa de David; el nombre de la virgen era María. 28 Y, entrando, le dijo: «Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo.» 29 Ella se conturbó por estas palabras y se preguntaba qué significaría aquel saludo. 30 El ángel le dijo: «No temas, María, porque has hallado gracia delante de Dios; 31 vas a concebir en el seno y vas a dar a luz un hijo a quien pondrás por nombre Jesús. 32 Él será grande, se le llamará Hijo del Altísimo y el Señor Dios le dará el trono de David, su padre; 33 reinará sobre la casa de Jacob por los siglos y su reino no tendrá fin.» 34 María respondió al ángel: «¿Cómo será esto, puesto que no conozco varón?» 35 El ángel le respondió: «El Espíritu Santo vendrá sobre ti y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra; por eso el que ha de nacer será santo y se le llamará Hijo de Dios. 36 Mira, también Isabel, tu pariente, ha concebido un hijo en su vejez y este es ya el sexto mes de la que se decía que era estéril, 37 porque no hay nada imposible para Dios.» 38 Dijo María: «He aquí la esclava del Señor; hágase en mí según tu palabra.» Y el ángel, dejándola, se fue.
Palabra del Señor
c) Un momento de silencio:
 para que la Palabra de Dios pueda entrar en nosotros e iluminar nuestra vida.
2. MEDITATIO
a) Clave de lectura:
Aunque se repiten los temas de Mateo y Marcos, el Evangelio de Lucas es una composición original en muchos aspectos. El evangelista coloca en su narración material nuevo con respecto a las otras narraciones evangélicas. En los primeros dos capítulos que tratan de la infancia de Jesús, Lucas se acerca a las tradiciones hebraicas con muchas referencias directas e indirectas al Antiguo Testamento. La teología, el simbolismo y todo el conjunto de los relatos de la infancia de Jesús han encontrado las raíces en el mundo semítico, diverso en muchas formas del mundo y del pensamiento griego. El evangelista ambienta el comienzo de su narración en el ambiente de los anawîm, los pobres del Señor, o sea aquéllos que se someten con gusto a la voluntad de Dios, firme en la fe que el Señor les dará la salvación en el tiempo oportuno. A los anawîm el Señor promete enviar el Mesías “ enviado a llevar la buena nueva a los abatidos, a curar las llagas de los corazones destrozados, a proclamar la libertad de los cautivos, y la liberación a los encarcelados, a promulgar el año de gracia del Señor, y un día de venganza para nuestro Dios, para consolar a todos los tristes, para alegrar a los afligidos de Sion...” (Is 61, 1ss). Esta promesa de Dios se cumplirá en Jesús de Nazareth que “ entrando según su costumbre el sábado en la sinagoga” (Lc 4,16), proclama que la promesa de Dios pronunciada por medio de Isaías “se ha cumplido” (Lc 4,21) en Él. Sólo los anawîm pueden recibir del hijo de José el carpintero y de María (Lc 4, 22; Mt 13, 53-58; Mc 6, 1-6; Jn 1,45) la alegre nueva de la salvación, los otros desgraciadamente se escandalizan de Él. El Mesías es humilde y dulce, su “ boca” pronuncia “palabras de gracia” (Lc 4,22) por esto para acogerlo se necesita prepararse, entrar dentro de sí mismo, para acoger al prometido de Israel. Por eso el Señor amonesta por medio del profeta: “ Buscad a Yahvé los humildes de la tierra, que practicáis su ley; buscad la justicia, buscad la mansedumbre, quizás quedaréis al abrigo de la ira del Señor (Sof 2,3).
En este contexto, “En el mes sexto, fue enviado el ángel Gabriel a una ciudad de Galilea llamada Nazareth a una virgen desposada con un varón de la casa de David, llamado José. La virgen se llamaba María”. (Lc 1, 26-27). Esta virgen es una de los anawîm a la cual el Señor revela su salvación. Con ella se encuentran otros dos anawîm que “eran entrados en años” (Lc 1, 7), “un sacerdote llamado Zacarías” e Isabel que “era estéril” y por tanto sin hijo (Lc 1, 5-7). También a estos dos deshonrados (Gen 30,33; 1Sam 1, 5-8; 2Sam 6, 23; Os 9,11) se les anuncia la salvación del Señor. Desgraciadamente en Jerusalén, en el templo, durante la liturgia, lugar de la revelación, de la potencia y de la gloria de Dios, esta buena nueva no es acogida por el sacerdote (Lc 1, 8-23). Pero la Palabra de Dios no está ligada y no se la puede limitar. Dice en verdad el Santo de Israel: “Como baja la lluvia y la nieve de los cielos y no vuelven allá sin haber empapado y fecundado la tierra y haberla hecho germinar, dando la simiente para sembrar y el pan para comer, así será la palabra salida de mi boca: no volverá a mí vacía sino que hace lo que yo quiero y cumple su misión” (Is 55, 10-11). Por eso, Isabel “en su vejez, ha concebido un hijo y este es el sexto mes para ella a la que todos llamaban estéril: nada es imposible para Dios” (Lc 1, 36-37). Este será el acontecimiento ofrecido a María como un signo “ de la potencia del Altísimo” (Lc 1, 35) que se extenderá como sombra sobre ella para concebir al Hijo de Dios por obra del Espíritu Santo que “descenderá” sobre ella (Lc 1, 34-35). El Hijo se llamará Jesús, “será grande y llamado Hijo del Altísimo; el Señor Dios le dará el trono de David su padre y reinará por siempre sobre la casa de Jacob y su reino no tendrá fin” (Lc 1,31-33). Estas palabras del ángel recuerdan las mismas dirigidas a Acaz: “El Señor mismo os dará un signo. Helo aquí: la virgen concebirá y parirá un hijo, que se llamará Emmanuel” (Is 7, 14).
Por esto, después de la concepción de Juan, o sea “en el sexto mes” (Lc 1,26), la buena noticia es bien acogida “en una ciudad de la Galilea, llamada Nazaret” (Lc 1,26) por una doncella, “virgen, prometida como esposa” (Lc 1,27). “Nazaret” y “María” hacen contraste con “Jerusalén” y “sacerdote”; así como también es contrastante la frase “ presentándose a ella” con la palabra “templo”. El Señor se revela en lugares humildes y es acogido por gente humilde de las que, a juicio de los hombres, no “puede venir nada de bueno” (Jn 1,45). A María se le invita a gozar: “¡Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo!” (Lc 1, 28). La presencia del Señor en medio de su pueblo es ocasión de gozo, porque la presencia del Señor llevan salvación y bendición. El saludo e invitación del ángel está dirigido a todo el pueblo de Dios en la persona de María.. Por lo que, todo el pueblo de Dios está llamado a gozar y a alegrarse en el Señor su Salvador. Es el gozo mesiánico que se anuncia a todos: “Gritad de gozo y alegraos, habitantes de Sión, porque grande es en medio de vosotros el Santo de Israel” (Is 12, 6). “¡Exulta, hija de Sion, da voces jubilosas Israel, y regocíjate con todo tu corazón, hija de Jerusalén! El Señor ha revocado los decretos dados contra ti y ha rechazado tu enemigo. El Rey de Israel es el Señor en medio de ti, tú no verás ya más el infortunio.....” (Sof 3, 14-15ss). “ Alégrate y regocíjate, hija de Sión, porque he aquí que yo vengo para habitar en medio de ti” (Zc 2, 14).
La concepción de Jesús es un acontecimiento nuevo, la primicia de la futura nueva creación operada por la potencia creativa de Dios que viene al encuentro de la imposibilidad de concebir de María, porque todavía no conoce varón (Lc 1, 34). La sombra que el Altísimo extiende sobre María recuerda la nube que de día acompañaba al pueblo en el desierto (Ex 13,22), que daba sombra al monte Sinaí revelando la gloria del Señor por seis días (Ex 19,16; 24,17). Es también un signo de la protección de Dios otorgada al justo que invoca el nombre del Señor y se pone en sus manos durante la prueba (Sal 17,8, 57,2; 140,8). En la creación, el Espíritu de Dios aleteaba sobre las aguas, signo de la potencia creadora de la palabra de Dios (Gén 1,2).
Dios supera toda capacidad humana, nada es imposible para Él (Lc 1,47; Gen 18, 14; Jer 32,27). Ante el Señor de la alegría, de la vida y de la salvación, María acoge su palabra generadora y creadora: “He aquí la esclava del Señor, que me suceda como has dicho” (Lc 1, 38).
b) Preguntas para orientar la meditación y actualización:
● El Señor se revela a los anawîm de su pueblo: Según tu parecer ¿quiénes son los anawîm contemporáneos a nosotros?
● Muchas veces nos sentimos como si viviéramos en un mundo hostil a la revelación de Dios. Parece también que Él ha enmudecido, que no revela más su palabra que da vida ¿Es esto verdad? Si Él todavía nos habla ¿dónde puedo encontrar su palabra viviente? ¿Cómo acogerla?
● Las potencias del mal paresen envolver nuestro inquieto mundo. Las diversas modalidades de opresión parecen que incluso oprimen también al Dios de la alegría, de la libertad, de la misericordia. ¿Cómo te comportas tú ante esta realidad? ¿Piensas que el texto de hoy pueda inspirarte un comportamiento justo ante las situaciones imposibles?
● ¿Qué piensas tú que sea la característica del comportamiento de María? ¿Te revela algo en tu vida?
3. ORATIO
a) Cántico de María:
«Alaba mi alma la grandeza del Señor
y mi espíritu se alegra en Dios mi salvador
porque ha puesto los ojos en la pequeñez de su esclava,
por eso desde ahora todas las generaciones me llamarán bienaventurada,
porque ha hecho en mi favor cosas grandes el Poderoso, Santo es su nombre
y su misericordia alcanza de generación en generación a los que le temen.
Desplegó la fuerza de su brazo, dispersó a los de corazón altanero.
Derribó a los potentados de sus tronos y exaltó a los humildes.
A los hambrientos colmó de bienes y despidió a los ricos con las manos vacías.
Acogió a Israel, su siervo,
acordándose de la misericordia
-como había anunciado a nuestros padres-
en favor de Abrahán y de su linaje por los siglos.»
b) Momentos dedicados al silencio orante
4. CONTEMPLATIO
[En la contemplación], de hecho, a los hombres fuertes le es consentido recogerse cuando desean estar solos consigo mismo, cultivar asiduamente los pimpollos de las virtudes y nutrirse, felizmente, de los frutos del paraíso. Aquí se conquista aquel ojo cuya serena mirada hiere de amor al Esposo, y por medio de su transparencia y pureza se ve a Dios. Aquí se practica un ocio laborioso y se descansa en una acción quieta. Aquí, por la fatiga de la lucha, Dios da a sus atletas la recompensa deseada, esto es, la paz que el mundo ignora, y el gozo en el Espíritu Santo.Esta es aquella Raquel graciosa, de bello aspecto, que Jacob, si bien no era ella fértil de hijos, amó más que a Lía, segura que más fértil, pero de ojos legañosos. Menos numerosos, de hecho, son los hijos de la contemplación respecto a los de la acción; sin embargo José y Benjamín son amados del padre más que los otros hermanos.
Esta es aquella parte mejor que María ha escogido y que no le será quitada.
(De la Carta de San Bruno a Rodolfo el Verde).

Ángelus de Papa Francisco del Domingo 7 de Diciembre 2014: ¡Por favor, déjense consolar por el Señor!

¡Por favor, déjense consolar por el Señor! Misericordia y ternuradel Señor, esperanza, consolación, liberación y salvación. «¡Consuelen, consuelen a mi pueblo, dice su Dios!» Con la invitación del Señor, a través del profeta Isaías (40, 1), el Papa Francisco recordó que el segundo domingo deAdviento -   tiempo estupendo que despierta en nosotros la espera del retorno de Cristo y la memoria de su venida histórica - «nos presenta un mensaje lleno de esperanza». Es un «bálsamo sobre nuestras heridas»,  que «habla hoy a nuestro corazón, para decirnos que Dios olvida nuestros pecados y nos consuela».
En un clima prenavideño, las palabras del Obispo de Roma resonaron de forma especial antes del rezo mariano dominical, con los numerosos peregrinos que acudieron a la Plaza de San Pedro, que ya luce el árbol de navidad, aunque todavía no se terminó de adornar, y donde se está preparando el pesebre.
El Santo Padre hizo hincapié en que «hoy hay necesidad de personas que sean testimonios de la misericordia y ternura del Señor». El mismo Señor que con la solicitud y ternura de un pastor cuida a su rebaño, lo reúne y dedica especial atención a sus ovejas más frágiles y débiles. Reiterando que «es la actitud de Dios hacia nosotros sus criaturas. Por lo tanto el profeta invita al que lo escucha – incluso a nosotros hoy – a difundir entre su pueblo este mensaje de esperanza», el Papa Bergoglio recordó que no podemos ser mensajeros de la consolación de Dios si no experimentamos nosotros mismos la alegría de ser consolados y amados por Él. Y ello sucede cuando escuchamos su Palabra, cuando permanecemos en silencio orante ante Él, cuando lo encontramos en la Eucaristía o en el sacramento del Perdón.
El Papa invitó a encomendar «la espera de salvación y de paz de todos los hombres y las mujeres de nuestro tiempo» a la Virgen María, que «es el‘camino’ que Dios mismo se ha preparado para venir al mundo».

 (CdM - RV)

Lectio Divina: Domingo, 7 de Diciembre, 2014: Evangelio según San Marcos 1,1-8. : (2° Domingo del Tiempo Adviento - Ciclo B -)




Lectio Divina: 
 
Domingo, 7 Diciembre, 2014
(2° Domingo del Tiempo Adviento - Ciclo B -)
Predicación de Juan el Bautista

Cómo empezó el anuncio de la Buena Nueva

1. Oración inicial
Señor Jesús, envía tu Espíritu, para que Él nos ayude a leer la Biblia en el mismo modo con el cual Tú la has leído a los discípulos en el camino de Emaús. Con la luz de la Palabra, escrita en la Biblia, Tú les ayudaste a descubrir la presencia de Dios en los acontecimientos dolorosos de tu condena y muerte. Así, la cruz, que parecía ser el final de toda esperanza, apareció para ellos como fuente de vida y resurrección.
Crea en nosotros el silencio para escuchar tu voz en la Creación y en la Escritura, en los acontecimientos y en las personas, sobre todo en los pobres y en los que sufren. Tu palabra nos oriente a fin de que también nosotros, como los discípulos de Emaús, podamos experimentar la fuerza de tu resurrección y testimoniar a los otros que Tú estás vivo en medio de nosotros como fuente de fraternidad, de justicia y de paz. Te lo pedimos a Ti, Jesús, Hijo de María, que nos has revelado al Padre y enviado tu Espíritu. Amén.
2. Lectura
a) Clave de lectura:
La unidad literaria de Marcos 1, 1-13, al que pertenece nuestro texto (Mc 1,1-8), es una breve introducción al anuncio de la Buena Noticia de Dios. Tres son los puntos principales: (i) La Buena Noticia viene preparada por la actividad de Juan Bautista (Mc 1,2-8). (ii) Viene proclamada con ocasión del bautismo de Jesús (Mc 1,9-11). (iii) Viene probada en el momento de la tentación de Jesús en el desierto (Mc 1,12-13).
En los años 70, época en la que Marcos escribe su evangelio, las comunidades vivían una situación difícil. Desde fuera eran perseguidas, por el Imperio Romano. Desde dentro, se vivían entre dudas y tensiones. Algunos grupos afirmaban que Juan Bautista era igual que Jesús (At 18,26; 19,3). Otros querían saber cómo debían comenzar el anuncio de la Buena Noticia de Jesús. En estos pocos versículos, Marcos comienza a responder, narrando cómo se inició la Buena Noticia de Dios que Jesús nos anuncia y cuál es el puesto que Juan Bautista ocupa en el proyecto de Dios. Durante la lectura, intentemos estar atentos para percibir cómo penetra la Buena Noticia en la vida de las personas.
b) Una división del texto para ayudarnos en la lectura:
Marcos 1,1: Apertura y título del Evangelio de MarcosMarcos 1,2-3: Citación de los profetas Malaquías e IsaíasMarcos 1,4-5: Contenido y repercusión de la predicación de Juan BautistaMarcos 1,6-8: Significado de la predicación de Juan Bautista

c) Texto:
Evangelio según San Marcos 1,1-8. : 
1 Comienzo del Evangelio de Jesús, el Cristo, Hijo de Dios. 2 Conforme está escrito en Isaías el profeta: Mira, envío mi mensajero delante de ti, el que ha de preparar tu camino. 3 Voz del que clama en el desierto: Preparad el camino del Señor, enderezad sus sendas, 4 apareció Juan bautizando en el desierto, proclamando un bautismo de conversión para perdón de los pecados.5 Acudía a él gente de toda la región de Judea y todos los de Jerusalén, y eran bautizados por él en el río Jordán, confesando sus pecados.
6 Juan llevaba un vestido de piel de camello; y se alimentaba de langostas y miel silvestre. 7 Y proclamaba: «Detrás de mí viene el que es más fuerte que yo; y no soy digno de desatarle, inclinándome, la correa de sus sandalias. 8 Yo os he bautizado con agua, pero él os bautizará con Espíritu Santo.»
Palabra del Señor

Versión en Castellano:
Evangelio según San Marcos 1,1-8. 
Comienzo de la Buena Noticia de Jesús, Mesías, Hijo de Dios.
Como está escrito en el libro del profeta Isaías: Mira, yo envío a mi mensajero delante de ti para prepararte el camino.
Una voz grita en el desierto: Preparen el camino del Señor, allanen sus senderos,
así se presentó Juan el Bautista en el desierto, proclamando un bautismo de conversión para el perdón de los pecados.
Toda la gente de Judea y todos los habitantes de Jerusalén acudían a él, y se hacían bautizar en las aguas del Jordán, confesando sus pecados.
Juan estaba vestido con una piel de camello y un cinturón de cuero, y se alimentaba con langostas y miel silvestre. Y predicaba, diciendo:
"Detrás de mí vendrá el que es más poderoso que yo, y yo ni siquiera soy digno de ponerme a sus pies para desatar la correa de sus sandalias.
Yo los he bautizado a ustedes con agua, pero él los bautizará con el Espíritu Santo". 
Palabra del Señor

3. Un momento de silencio orante
para que la Palabra de Dios pueda entrar en nosotros e iluminar nuestra vida.

4. Algunas preguntas
para ayudarnos en la meditación y en la oración.
a) ¿Cuál es el punto del texto que te ha gustado más o ha llamado más tu atención?
b) ¿Qué dice el texto sobre la misión de Juan Bautista
c) ¿Con qué fin el Evangelio cita a los dos profetas del Viejo Testamento?
d) ¿Qué dice el texto sobre la persona de Jesús y sobre su misión?
e) ¿Qué nos enseña para nosotros hoy?
Continúa

miércoles, 3 de diciembre de 2014

Lectio Divina: Jueves, 4 de Diciembre, 2014: Evangelio según San Mateo 7,21.24-27. : (Primera Semana del Tiempo de Adviento - Ciclo B -)

Lectio Divina: 
 
Jueves, 4 Diciembre, 2014
(Primera Semana del Tiempo de Adviento - Ciclo B -)
1) Oración inicial
Despierta tu poder, Señor, y ven a socorrernos con tu fuerza; que tu amor y tu perdón apresuren la salvación que retardan nuestros pecados. Por nuestro Señor Jesucristo. Amen.
2) Lectura
Del santo Evangelio según Mateo 7,21.24-27
«No todo el que me diga: `Señor, Señor', entrará en el Reino de los Cielos, sino el que haga la voluntad de mi Padre que está en los cielos.
«Así pues, todo el que oiga estas palabras mías y las ponga en práctica, será como el hombre prudente que edificó su casa sobre roca: cayó la lluvia, vinieron los torrentes, soplaron los vientos, y embistieron contra aquella casa; pero ella no cayó, porque estaba cimentada sobre roca. Y todo el que oiga estas palabras mías y no las ponga en práctica, será como el hombre insensato que edificó su casa sobre arena: cayó la lluvia, vinieron los torrentes, soplaron los vientos, irrumpieron contra aquella casa y cayó, y fue grande su ruina.»
Palabra del Señor
Versión en castellano:
Evangelio según San Mateo 7,21.24-27. 
Jesús dijo a sus discípulos:
No son los que me dicen: 'Señor, Señor', los que entrarán en el Reino de los Cielos, sino los que cumplen la voluntad de mi Padre que está en el cielo.
Así, todo el que escucha las palabras que acabo de decir y las pone en práctica, puede compararse a un hombre sensato que edificó su casa sobre roca.
Cayeron las lluvias, se precipitaron los torrentes, soplaron los vientos y sacudieron la casa; pero esta no se derrumbó porque estaba construida sobre roca.
Al contrario, el que escucha mis palabras y no las practica, puede compararse a un hombre insensato, que edificó su casa sobre arena.
Cayeron las lluvias, se precipitaron los torrentes, soplaron los vientos y sacudieron la casa: esta se derrumbó, y su ruina fue grande". 
Palabra del Señor

3) Reflexión
El evangelio de hoy cuenta la parte final del Sermón de la Montaña. El Sermón de la Montaña es una nueva lectura de la Ley de Dios. Empieza con las bienaventuranzas (Mt 5,1-12) y termina con la casa construida sobre la roca. 
• Se trata de adquirir la verdadera sabiduría. La palabra de Dios, expresada en la ley de Dios, es fuente de salvación. La verdadera sabiduría consiste en sentir y practicar la Palabra de Dios (Lc 11,28). No basta decir “¡Señor, Señor!” Lo importante no es decir unas bonitas palabras sobre Dios, sino hacer la voluntad del Padre y ser una revelación de su amor y de su presencia en el mundo. 
• Quien escucha y practica la palabra construye la casa sobre roca. La solidez no viene de la casa en sí, sino del terreno, de la roca. ¿Qué significa la roca? Es la experiencia del amor de Dios revelado en Jesús (Rom 8,31-39). Hay personas que practican la palabra para poder merecer el amor de Dios. Pero el amor no se compra, ni se merece (Cnt 8,7). El amor de Dios se recibe gratuitamente. Ponemos en práctica la Palabra no para merecer el amor, sino para decir gracias por el amor recibido. He aquí la buena tierra, la roca, que da seguridad a la casa. ¡La verdadera seguridad viene de la certeza del amor de Dios! Es la roca que sostiene en los momentos de dificultad y de tormenta. 
• El evangelista termina el Sermón del Monte (Mt 7,27-28) diciendo que la multitud queda admirada por la enseñanza de Jesús, ya que “enseñaba con autoridad y no como los escribas". El resultado de la enseñanza de Jesús es la conciencia crítica de la gente ante las autoridades religiosas de la época. Admirada y agradecida, la gente aprueba las preciosas enseñanzas de Jesús, que son diversas.
4) Para la reflexión personal
• ¿Soy de los que dicen “Señor, Señor”, o de los que ponen en práctica la palabra?
• ¿Observo la ley para merecer el amor y la salvación o para dar gracias a Dios por su amor y su salvación?
5) Oración final
¡Alabad a Yahvé, todas las naciones,
ensalzadlo, pueblos todos!
Pues sólido es su amor hacia nosotros,
la lealtad de Yahvé dura para siempre. (Sal 117)

Audiencia general de Papa Francisco - Miércoles 3 de Diciembre 2014: "Oremos al Príncipe de la Paz por los frutos de mi viaje a Turquía".

Queridos hermanos y hermanas, buenos días.
Pero, no parece una jornada muy buena, un poco fea. Pero vosotros sois valientes, pero 'al mal tiempo buena cara' y vamos adelante.
Esta audiencia se desarrolla en dos lugares distintos, como hacemos cuando llueve. Aquí en la plaza y los enfermos están en el Aula Pablo VI. Yo ya les he visto, les he saludado y ellos siguen la audiencia a través de las pantallas gigantes porque están enfermos y no pueden estar bajo la lluvia. Les saludamos desde aquí con un aplauso, todos.
Hoy quiero compartir con vosotros algunas cosas de mi peregrinación a Turquía del viernes al domingo pasado. Como pedí prepararlo y acompañarlo con la oración, ahora os invito a dar gracias al Señor por su realización y para que puedan surgir frutos de diálogo tanto en nuestras relaciones con los hermanos ortodoxos, como con los musulmanes, y en el camino hacia la paz entre los pueblos. Siento, en primer lugar, el deber de renovar la expresión de mi reconocimiento al presidente de la República, al primer ministro, al presidente de los Asuntos Religiosos y a las otras autoridades que me han acogido con respeto y han garantizado el buen orden de los eventos. Y esto es trabajo, y ellos han hecho este trabajo con gusto. Doy gracias fraternalmente a los obispos de la Iglesia católica en Turquía, el presidente de la Conferencia Episcopal, muy bueno, y le doy gracias por su compromiso con las comunidades católicas. También doy gracias al patriarca ecuménico, su santidad Bartolomé I, por su cordial acogida. El beato Pablo VI y san Juan Pablo II, que ambos fueron a Turquía, y san Juan XXIII, que fue delegado pontificio en esta nación, han protegido desde el cielo mi peregrinación, que ha tenido lugar ocho años después de la de mi predecesor, Benedicto XVI.
Esa tierra es querida por cada cristiano, especialmente por ser lugar de nacimiento del apóstol Pablo, por haber acogido los primeros siete concilios, y por la presencia cercana a Éfeso, de la "casa de María". La tradición dice que allí ha vivido la Virgen, después de la venida del Espíritu Santo.
En la primer jornada del viaje apostólico he saludado a las autoridades del país, en su mayoría musulmán, pero en cuya Constitución se afirma la laicidad del Estado. Y hablamos con las autoridades sobre la violencia. Es precisamente el olvido de Dios, y no su glorificación, lo que genera violencia. Por esto he insistido en la importancia de que los cristianos y musulmanes se comprometan juntos por la solidaridad, por la paz y la justicia, afirmando que cada Estado debe asegurar a los ciudadanos y a las comunidades religiosas una libertad de culto real.
Hoy, antes de ir a saludar a los enfermos, he estado con un grupo de cristianos y musulmanes que celebran una reunión organizada por el dicasterio del diálogo interreligioso, bajo la guía del cardenal Tauran. Y también ellos han expresado este deseo de ir adelante en este deseo de continuar adelante en este diálogo fraternal entre católicos, cristianos y musulmanes.
En el segundo día visité algunos lugares-símbolo de las distintas confesiones religiosas presentes en Turquía. Lo he hecho sintiendo en el corazón la invocación al Señor, Dios del cielo y de la tierra, Padre misericordioso de toda la humanidad. Centro de la jornada fue la celebración eucarística que reunió en la Catedral a pastores y fieles de distintos ritos católicos presentes en Turquía. Asistieron también el patriarca ecuménico, el vicario patriarcal armeno apostólico, el metropolita siro-ortodoxo y exponentes protestantes. Juntos invocamos al Espíritu Santo, el que hace la unidad de la Iglesia: unidad en la fe, unidad en la caridad, unidad en la cohesión interior. El Pueblo de Dios, en la riqueza de sus tradiciones y articulaciones, es llamado a dejarse guiar por el Espíritu Santo, en actitud constante de apertura, de docilidad y de obediencia.
Nuestro camino del diálogo ecuménico, y también de nuestra unidad, de la Iglesia católica, quien hace todo es el Espíritu Santo, a nosotros nos toca hacer, acoger, ir detrás de sus inspiraciones.
El tercer y último día, fiesta de san Andrés apóstol, ofreció el contexto ideal para consolidar las relaciones fraternas entre el Obispo de Roma, Sucesor de Pedro, y el Patriarca Ecuménico de Constantinopla, sucesor de apóstol Andrés, hermano de Simón Pedro, que ha fundado esa Iglesia. Renové con Su Santidad Bartolomé I el compromiso recíproco de proseguir en el camino hacia el restablecimiento de la plena comunión entre católicos y ortodoxos. Juntos hemos firmado una Declaración conjunta, un paso más de este camino. Fue particularmente significativo que este acto se haya realizado al final de la solemne Liturgia de la fiesta de san Andrés, a la cual he asistido con gran alegría, y a la que le siguió la doble Bendición impartida por el Patriarca de Constantinopla y del Obispo de Roma. La oración, de hecho, está en la base de todo diálogo ecuménico fructífero bajo la guía del Espíritu Santo. Que como he dicho es el que hace la unidad.
El último encuentro, esto ha sido bonito pero también doloroso, fue con un grupo de niños refugiados, acogidos por los Salesianos. Para mí era muy importante reunirme con algunos refugiados de las zonas de guerra de Oriente Medio, ya sea para expresarles mi cercanía y la de la Iglesia, como para subrayar el valor de la acogida, en la que también Turquía está muy comprometida. Doy las gracias una vez más a Turquía por la acogida de estos refugiados, y doy las gracias de corazón a los salesianos de Estambul. Estos salesianos trabajan con los refugiados, son buenos, también me reuní con otros padres, un jesuita alemán y otros que trabajan con refugiados. Pero ese oratorio salesiano de los refugiados es algo bonito y un trabajo escondido. Agradezco mucho a esas personas que trabajan con los refugiados. Y recemos por todos los refugiados y para que desaparezcan las causas de esta plaga dolorosa.
Queridos hermanos y hermanas. Dios omnipotente y misericordioso continúe protegiendo el pueblo turco, sus gobernantes y los representantes de las distintas religiones. Puedan construir juntos un futuro de paz, para que Turquía pueda representar un lugar de coexistencia pacífica entre religiones y culturas diferentes. Rezamos además para que, por intercesión de la Virgen María, el Espíritu Santo haga fecundo este viaje apostólico y favorezca en la Iglesia el fervor misionario, para anunciar a todos los pueblos, en el respeto y en el diálogo fraterno, que el Señor Jesús es verdad, paz y amor. Solo Él es el Señor. Gracias

Texto traducido por ZENIT

Canto de Adviento: Ven Salvador, ven sin tardar!

3 de Diciembre: Día del Médico

Felicito de manera especial, a todos los médicos en su día, por llevar en su corazón una de las profesiones más humanitaria que exista, y por tener la paciencia necesaria, y asumir con responsabilidad, la tarea de salvar y sanar vidas!!
"Honra al médico por sus servicios, como corresponde, porque también a él lo ha creado el Señor. Si estás enfermo, hijo mío, no seas negligentes, ruega al Señor, y él te sanará. Después, deja actuar al médico, porque el Señor lo creó; que no se aparte de ti, porque lo necesitas. En algunos casos, tu mejoría está en sus manos, y ellos mismos rogarán al Señor que les permita dar una alivio y curar al enfermo, para que se restablezca".
Eclesiástico 38, 1-14


martes, 2 de diciembre de 2014

Lectio Divina: Miércoles, 3 de Diciembre, 2014: Evangelio según San Mateo 15,29-37. : (Primera Semana del Tiempo de Adviento - Ciclo B -)


Lectio Divina: 
  Miércoles, 3 Diciembre, 2014
(Primera Semana del Tiempo de Adviento - Ciclo B -)
1) Oración inicial
Señor y Dios nuestro, prepara nuestros corazones con la fuerza de tu Espíritu para que, cuando llegue Jesucristo, tu Hijo, nos encuentre dignos de sentarnos a su mesa y él mismo nos sirva en el festín eterno. Por nuestro Señor Jesucristo. Amen.
2) Lectura
Del santo Evangelio según Mateo 15,29-37
Pasando de allí Jesús vino junto al mar de Galilea; subió al monte y se sentó allí. Y se le acercó mucha gente trayendo consigo cojos, lisiados, ciegos, mudos y otros muchos; los pusieron a sus pies, y él los curó. De suerte que la gente quedó maravillada al ver que los mudos hablaban, los lisiados quedaban curados, los cojos caminaban y los ciegos veían; y glorificaron al Dios de Israel.
Jesús llamó a sus discípulos y les dijo: «Siento compasión de la gente, porque hace ya tres días que permanecen conmigo y no tienen qué comer. Y no quiero despedirlos en ayunas, no sea que desfallezcan en el camino.» Le dicen los discípulos: «¿Cómo hacernos en un desierto con pan suficiente para saciar a una multitud tan grande?» Díceles Jesús: «¿Cuántos panes tenéis?» Ellos dijeron: «Siete, y unos pocos pececillos.» Él mandó a la gente acomodarse en el suelo. Tomó luego los siete panes y los peces y, dando gracias, los partió e iba dándolos a los discípulos, y los discípulos a la gente. Comieron todos y se saciaron, y de los trozos sobrantes recogieron siete espuertas llenas.
Palabra del Señor
Versión en Castellano:
Evangelio según San Mateo 15,29-37. 
Jesús llegó a orillas del mar de Galilea y, subiendo a la montaña, se sentó.
Una gran multitud acudió a él, llevando paralíticos, lisiados, ciegos, mudos y muchos otros enfermos. Los pusieron a sus pies y él los curó.
La multitud se admiraba al ver que los mudos hablaban, los inválidos quedaban curados, los paralíticos caminaban y los ciegos recobraban la vista. Y todos glorificaban al Dios de Israel.
Entonces Jesús llamó a sus discípulos y les dijo: "Me da pena esta multitud, porque hace tres días que están conmigo y no tienen qué comer. No quiero despedirlos en ayunas, porque podrían desfallecer en el camino".
Los discípulos le dijeron: "¿Y dónde podríamos conseguir en este lugar despoblado bastante cantidad de pan para saciar a tanta gente?".
Jesús les dijo: "¿Cuántos panes tienen?". Ellos respondieron: "Siete y unos pocos pescados".
El ordenó a la multitud que se sentara en el suelo;
después, tomó los panes y los pescados, dio gracias, los partió y los dio a los discípulos. Y ellos los distribuyeron entre la multitud.
Todos comieron hasta saciarse, y con los pedazos que sobraron se llenaron siete canastas. 
Palabra del Señor

3) Reflexión
El evangelio de hoy es como el sol que surge. El sol es siempre el mismo, todos los días, y alegra la vida, hace crecer las plantas. El peligro mayor es la rutina. La rutina mata el evangelio y apaga el sol de la vida. 
• Los elementos que componen un relato del evangelio son siempre los mismos: Jesús, el monte, el mar, los enfermos, la multitud, los problemas de la vida. A pesar de conocerlos bien, como el sol de cada día, estos elementos traen siempre un mensaje nuevo. 
• Al igual que Moisés, Jesús sube al monte y la gente se reúne a su alrededor. Llega con sus problemas: enfermos, cojos, ciegos, mudos, sordos, muchos problemas… No solamente gente mayor, adultos, sino que también los pequeños…Son el comienzo del nuevo pueblo de Dios que se reúne alrededor del nuevo Moisés. Jesús sana a todos. 
• Jesús llama a los discípulos. Tiene compasión de la gente que no tiene nada que comer. Según los discípulos, la solución tiene que llegar de fuera: “¿De dónde sacar pan para tanta gente?” Según Jesús la solución tiene que venir de la gente: ¿Cuántos panes tienen?” –“Siete y unos cuantos peces”. Con estos pocos panes y peces Jesús sacia el hambre de todos, y sobran panes y peces. Si hoy la gente compartiese lo que tiene, no habría hambre en el mundo. ¡Sobrarían muchas cosas! Realmente, ¡otro mundo es posible! 
• El relato de la multiplicación de los panes evoca la eucaristía y revela su valor cuando dice: “Jesús tomó el pan en sus manos, lo bendijo, dio gracias, lo partió y lo dio a sus discípulos”.
4) Para la reflexión personal
• Jesús tiene compasión. ¿Tengo compasión por los problemas de la humanidad? ¿Hago algo?
• Los discípulos esperan que la solución venga de fuera. Jesús pide una solución desde dentro. ¿Yo?
5) Oración final
Ahí viene el Señor Yahvé con poder,
y su brazo lo sojuzga todo (Is 40,10)

Tweet 444 de Papa Francisco al Pueblo de Dios. Martes 2 de Diciembre 2014: "Nunca más esclavos. Todos somos hermanos".

Tweet 444 de Papa Francisco al Pueblo de Dios. 
Martes 2 de Diciembre 2014: 
"Nunca más esclavos. Todos somos hermanos".


Tweet 443 de Papa Francisco al Pueblo de Dios. Martes 2 de Diciembre 2014: "La Iglesia está llamada a hacerse cercana a todas las personas, comenzando por los más pobres y los que sufren".

Tweet 443 de Papa Francisco al Pueblo de Dios. Martes 2 de Diciembre 2014: 
"La Iglesia está llamada a hacerse cercana a todas las personas, 
comenzando por los más pobres y los que sufren".

Homilía de Papa Francisco en la Capilla de Casa de Santa Marta del Martes 2 de Diciembre 2014: “un corazón humilde conoce a Dios, la teología se hace de rodillas".

(RV).- Quien estudia el misterio de Dios que se ponga de rodillas, porque Dios se revela con mucho gusto a un corazón humilde. Lo afirmó el Papa Francisco en su homilía de la misa matutina celebrada en la Capilla de la Casa de Santa Marta.
Los ojos de un pobre son más aptos para ver a Cristo y, a través de Él, vislumbrar el perfil de Dios. Los otros que pretenden sondar este misterio con los recursos de su propia inteligencia primero deben ponerse “de rodillas”, en actitud de humildad, de lo contrario “no entenderán nada”. Francisco reafirmó la verdad y la paradoja del misterio de la Buena Nueva: el Reino de su Padre pertenece a los “pobres de espíritu”. La reflexión del Papa siguió la huella del Evangelio de Lucas propuesta por la liturgia, en el punto en el que Cristo alaba y da gracias a su Padre porque ha decidido revelarse a quien para la sociedad no cuenta nada y a quien, tal vez cuenta, pero sabe hacerse “pequeño” en el alma:
“Él nos hace conocer al Padre, nos hace conocer esta vida interior que Él tiene. Y ¿a quién revela esto el Padre? ¿A quién da esta gracia? ‘Te alabo, oh Padre, Señor del Cielo y de la Tierra, porque has escondido estas cosas a los sabios y a los doctos y las has revelado a los pequeños’. Sólo aquellos que tienen el corazón como los pequeños, que son capaces de recibir esta revelación, el corazón humilde, manso, que siente la necesidad de rezar, de abrirse a Dios, se siente pobre; solamente aquel que va adelante con la primera Bienaventuranza: los pobres de espíritu”.
Por tanto, la pobreza es la dote privilegiada para abrir la puerta del misterio de Dios. Una dote que a veces, hizo notar el Papa, puede faltar precisamente en quien a este misterio dedica una vida de estudios:
“Tantos pueden conocer la ciencia, la teología también, ¡tantos! Pero si no hacen esta teología de rodillas, o sea humildemente, como pequeños, no entenderán nada. Nos dirán tantas cosas, pero no comprenderán nada. Sólo esta pobreza es capaz de recibir la Revelación que el Padre da a través de Jesús, a través de Jesús. Y Jesús viene, no como un capitán, un general de ejército, un gobernante potente, no, no. Viene como un brote. Así lo hemos escuchado en la Primera Lectura: ‘En aquel día, un retoño brotará del tronco de Jesé. Él es un vástago: es humilde, es manso, y ha venido para los humildes, para los mansos, a traer la salvación a los enfermos, a los pobres, a los oprimidos”.
El Santo Padre prosiguió explicando que Jesús es el primero de los marginados llegando incluso a considerar “un valor no negociable ser igual a Dios”. “La grandeza del misterio de Dios”, repitió, se conoce solamente “en el misterio de Jesús y el misterio de Jesús es precisamente el misterio del abajarse, del aniquilarse, del humillarse” que “trae la salvación a los pobres, a aquellos que son aniquilados por tantas enfermedades, pecados y situaciones difíciles”. “Fuera de este marco  – concluyó el Papa Francisco – no se puede entender el misterio de Jesús”:
“Pidamos al Señor, en este tiempo de Adviento, que nos acerquemos más, más, más a su misterio y que lo hagamos por el camino que Él quiere que hagamos: el camino de la humildad, el camino de la mansedumbre, el camino de la pobreza, el camino de sentirnos pecadores. Así Él viene a salvarnos, a liberarnos. Que el Señor nos de esta gracia”.

(María Fernanda Bernasconi - RV).