UNA NUEVA PRIMAVERA ESPIRITUAL


«Si se promueve la lectio divina con eficacia, estoy convencido de que producirá una nueva primavera espiritual en la Iglesia… La lectura asidua de la Sagrada Escritura acompañada por la oración permite ese íntimo diálogo en el que, a través de la lectura, se escucha a Dios que habla, y a través de la oración, se le responde con una confiada apertura del corazón… No hay que olvidar nunca que la Palabra de Dios es lámpara para nuestros pasos y luz en nuestro camino»

Benedicto XVI, 16 septiembre 2005


HISTORIA Y PASOS DE LA LECTIO DIVINA




INVOCACIÓN AL ESPÍRITU SANTO





viernes, 31 de mayo de 2013

Papa Francisco : Homilía del Jueves 30 de Mayo 2013 en Santa Marta : “Solidaridad: una palabra mal vista por el espíritu mundano”

(RV).- (Con audio) RealAudioMP3 En la Solemnidad del Santísimo Cuerpo y Sangre de Cristo, el Santo Padre Francisco celebró la Santa Misa en el atrio de la Basílica de San Juan de Letrán y presidió la procesión Eucarística que, recorriendo vía Merulana, culminó en la cercana Basílica de Santa María la Mayor.

En su homilía, el Obispo de Roma, dirigiéndose a los numerosos fieles presentes comenzó destacando que en el Evangelio según San Lucas, que acababan de escuchar, hay una expresión de Jesús que siempre le llama la atención: “Denles ustedes de comer”. (Lc 9, 13). 

Partiendo de esta frase, el Pontífice se dejó guiar por tres palabras, a saber: seguimiento, comunión y participación.

El Papa Francisco invitó a preguntarnos esta noche, adorando a Cristo presente realmente en la Eucaristía: ¿me dejo transformar por Él? ¿Dejo que el Señor se done a mí, me guíe a salir cada vez más de mi pequeño recinto y no tener miedo de donar, de compartir, de amarlo a Él y a los demás?

Seguimiento, comunión, participación – concluyó diciendo en su homilía –. Oremos para que la participación en la Eucaristía nos provoque siempre: a seguir al Señor cada día, a ser instrumentos de comunión, a compartir con Él y con nuestro prójimo lo que somos. Entonces – dijo el Papa Francisco – nuestra existencia será verdaderamente fecunda. (MFB - RV).



Texto completo de la homilía del Santo Padre Francisco en la Solemnidad del Santísimo Cuerpo y Sangre de Cristo 
Queridos hermanos y hermanas:

En el Evangelio que hemos escuchado hay una expresión de Jesús que me sorprende siempre: “Denles ustedes de comer” (Lc 9,13). Partiendo de esta frase, me dejo guiar por tres palabras: seguimiento, comunión, compartir.

1.- Ante todo: ¿quiénes son aquellos a los que dar de comer? La respuesta la encontramos al inicio del pasaje evangélico: es la muchedumbre, la multitud. Jesús está en medio a la gente, la recibe, le habla, la sana, le muestra la misericordia de Dios; en medio a ella elige a los Doce Apóstoles para permanecer con Él y sumergirse como Él en las situaciones concretas del mundo. Y la gente lo sigue, lo escucha, porque Jesús habla y actúa de una manera nueva, con la autoridad de quien es auténtico y coherente, de quien habla y actúa con verdad, de quien dona la esperanza que viene de Dios, de quien es revelación del Rostro de un Dios que es amor. Y la gente, con gozo, bendice al Señor.

Esta tarde nosotros somos la multitud del Evangelio, también nosotros intentamos seguir a Jesús para escucharlo, para entrar en comunión con Él en la Eucaristía, para acompañarlo y para que nos acompañe. Preguntémonos: ¿cómo sigo a Jesús? Jesús habla en silencio en el Misterio de la Eucaristía y cada vez nos recuerda que seguirlo quiere decir salir de nosotros mismos y hacer de nuestra vida no una posesión nuestra, sino un don a Él y a los demás. 

2.- Demos un paso adelante: ¿de dónde nace la invitación que Jesús hace a los discípulos de saciar ellos mismos el hambre de la multitud? Nace de dos elementos: sobre todo de la multitud que, siguiendo a Jesús, se encuentra en un lugar solitario, lejos de los lugares habitados, mientras cae la tarde, y luego por la preocupación de los discípulos que piden a Jesús despedir a la gente para que vaya a los pueblos y caseríos a buscar alojamiento y comida (cfr. Lc 9, 12). Frente a la necesidad de la multitud, ésta es la solución de los apóstoles: que cada uno piense en sí mismo: ¡despedir a la gente! ¡Cuántas veces nosotros cristianos tenemos esta tentación! No nos hacemos cargo de la necesidad de los otros, despidiéndolos con un piadoso: “¡Que Dios te ayude!”. Pero la solución de Jesús va hacia otra dirección, una dirección que sorprende a los discípulos: “denles ustedes de comer”. Pero ¿cómo es posible que seamos nosotros los que demos de comer a una multitud? “No tenemos más que cinco panes y dos pescados; a no ser que vayamos nosotros mismos a comprar víveres para toda esta gente”. Pero Jesús no se desanima: pide a los discípulos hacer sentar a la gente en comunidades de cincuenta personas, eleva su mirada hacia el cielo, pronuncia la bendición parte los panes y los da a los discípulos para que los distribuyan. Es un momento de profunda comunión: la multitud alimentada con la palabra del Señor, es ahora nutrida con su pan de vida. Y todos se saciaron, escribe el Evangelista.

Esta tarde también nosotros estamos en torno a la mesa del Señor, a la mesa del Sacrificio eucarístico, en el que Él nos dona su cuerpo una vez más, hace presente el único sacrificio de la Cruz. Es en la escucha de su Palabra, en el nutrirse de su Cuerpo y de su Sangre, que Él nos hace pasar del ser multitud a ser comunidad, del anonimato a la comunión. La Eucaristía es el Sacramento de la comunión, que nos hace salir del individualismo para vivir juntos el seguimiento, la fe en Él. Entonces tendremos todos que preguntarnos ante el Señor: ¿cómo vivo la Eucaristía? ¿La vivo en forma anónima o como momento de verdadera comunión con el Señor, pero también con tantos hermanos y hermanas que comparten esta misma mesa? ¿Cómo son nuestras celebraciones eucarísticas?

3.- Un último elemento: ¿de dónde nace la multiplicación de los panes? La respuesta se encuentra en la invitación de Jesús a los discípulos “Denles ustedes”, “dar”, compartir. ¿Qué cosa comparten los discípulos? Lo poco que tienen: cinco panes y dos peces. Pero son justamente esos panes y esos peces que en las manos del Señor sacian el hambre de toda la gente. Y son justamente los discípulos desorientados ante la incapacidad de sus posibilidades, ante la pobreza de lo que pueden ofrecer, los que hacen sentar a la muchedumbre y distribuyen - confiándose en la palabra de Jesús - los panes y los peces que sacian el hambre de la multitud. Y esto nos indica que en la Iglesia pero también en la sociedad existe una palabra clave a la que no tenemos que tener miedo: “solidaridad”, o sea saber `poner a disposición de Dios aquello que tenemos, nuestras humildes capacidades, porque solo en el compartir, en el donarse, nuestra vida será fecunda, dará frutos. Solidaridad: ¡una palabra mal vista por el espíritu mundano!

Esta tarde, una vez más, el Señor distribuye para nosotros el pan que es su cuerpo, se hace don. Y también nosotros experimentamos la “solidaridad de Dios” con el hombre, una solidaridad que no se acaba jamás, una solidaridad que nunca termina de sorprendernos: Dios se hace cercano a nosotros, en el sacrificio de la Cruz se abaja entrando en la oscuridad de la muerte para darnos su vida, que vence el mal, el egoísmo, la muerte. También esta tarde Jesús se dona a nosotros en la Eucaristía, comparte nuestro mismo camino, es más se hace alimento, el verdadero alimento que sostiene nuestra vida en los momentos en los que el camino se hace duro, los obstáculos frenan nuestros pasos. Y en la Eucaristía el Señor nos hace recorrer su camino, aquel del servicio, del compartir, del donarse, y lo poco que tenemos, lo poco que somos, si es compartido, se convierte en riqueza, porque es la potencia de Dios, que es la potencia del amor que desciende sobre nuestra pobreza para transformarla.

Esta tarde entonces preguntémonos, adorando a Cristo presente realmente en la Eucaristía: ¿me dejo transformar por Él? ¿Dejo que el Señor que se dona a mí, me guíe para salir cada vez más de mi pequeño espacio y no tener miedo de donar, de compartir, de amarlo a Él y a los demás?

Seguimiento, comunión, compartir. Oremos para que la participación a la Eucaristía nos provoque siempre: a seguir al Señor cada día, a ser instrumentos de comunión, a compartir con Él y con nuestro prójimo aquello que somos. Entonces nuestra existencia será verdaderamente fecunda. Amen. 

Video-Evangelio : Fiesta de la Visitación de la Virgen María-Viernes 31 de Mayo-2013



Evangelio según San Lucas 1,39-56.
Por entonces María tomó su decisión y se fue, sin más demora, a una ciudad
ubicada en los cerros de Judá.
Entró en la casa de Zacarías y saludó a Isabel.
Al oír Isabel su saludo, el niño dio saltos en su vientre. Isabel se llenó del
Espíritu Santo
y exclamó en alta voz: «¡Bendita tú eres entre las mujeres y bendito el fruto
de tu vientre!
¿Cómo he merecido yo que venga a mí la madre de mi Señor?
Apenas llegó tu saludo a mis oídos, el niño saltó de alegría en mis entrañas.
¡Dichosa tú por haber creído que se cumplirían las promesas del Señor!»
María dijo entonces: Proclama mi alma la grandeza del Señor,
y mi espíritu se alegra en Dios mi Salvador,
porque se fijó en su humilde esclava, y desde ahora todas las generaciones
 me llamarán feliz.
El Poderoso ha hecho grandes cosas por mí: ¡Santo es su Nombre!
Muestra su misericordia siglo tras siglo a todos aquellos que viven en
su presencia.
Dio un golpe con todo su poder: deshizo a los soberbios y sus planes.
Derribó a los poderosos de sus tronos y exaltó a los humildes.
Colmó de bienes a los hambrientos y despidió a los ricos con las manos
vacías.
Socorrió a Israel, su siervo, se acordó de su misericordia,
como lo había prometido a nuestros padres, a Abraham y a sus
descendientes para siempre.
María se quedó unos tres meses con Isabel, y después volvió
a su casa.
Palabra del Señor

Lectio Divina : Viernes, 31 de Mayo, 2013 : Fiesta de la Visitación de la Virgen María : Evangelio según San Lucas 1, 39-56. : (8ª Semana del Tiempo Ordinario - Ciclo C -)

 
Fiesta de la Visitación de la Virgen María
1) Oración inicial
Concédenos tu ayuda, Señor, para que el mundo progrese, según tus designios; gocen las naciones de una paz estable y tu Iglesia se alegre de poder servirte con una entrega confiada y pacífica. Por nuestro Señor.
 2) Lectura
Del santo Evangelio según Lucas 1,39-56
En aquellos días, se puso en camino María y se fue con prontitud a la región montañosa, a una ciudad de Judá; entró en casa de Zacarías y saludó a Isabel. En cuanto oyó Isabel el saludo de María, saltó de gozo el niño en su seno, Isabel quedó llena de Espíritu Santo y exclamó a gritos: «Bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto de tu seno; y ¿de dónde a mí que venga a verme la madre de mi Señor? Porque apenas llegó a mis oídos la voz de tu saludo, saltó de gozo el niño en mi seno. ¡Feliz la que ha creído que se cumplirían las cosas que le fueron dichas de parte del Señor!»
Y dijo María:
«Alaba mi alma la grandeza del Señor
y mi espíritu se alegra en Dios mi salvadorporque ha puesto los ojos en la pequeñez de su esclava,
por eso desde ahora todas las generaciones me llamarán bienaventurada,
porque ha hecho en mi favor cosas grandes el Poderoso, Santo es su nombre
y su misericordia alcanza de generación en generación a los que le temen.
Desplegó la fuerza de su brazo, dispersó a los de corazón altanero.
Derribó a los potentados de sus tronos y exaltó a los humildes.
A los hambrientos colmó de bienes
 y despidió a los ricos con las manos vacías.
Acogió a Israel, su siervo,
acordándose de la misericordia
-como había anunciado a nuestros padres- en favor de Abrahán y de su linaje por los siglos.»
María se quedó con ella unos tres meses, y luego se volvió a su casa.
Palabra del Señor
3) Reflexión
• Hoy, fiesta de la visitación de Nuestra Señora, el evangelio habla de la visita de María a su prima Isabel. Cuando Lucas habla de María, él piensa en las comunidades de su tiempo que vivían dispersas por las ciudades del Imperio Romano y les ofrece en María un modelo de cómo deben relacionarse con la Palabra de Dios. Una vez, al oír hablar a Jesús, una mujer exclamó: "Feliz la que te dio a luz y felices los pechos que te amamantaron”. Elogió a la madre de Jesús. Inmediatamente, Jesús respondió: "¡Felices, pues, los que escuchan la palabra de Dios y la observan!" (Lc 11,27-28). María es el modelo de comunidad fiel que sabe escuchar y practicar la Palabra de Dios. Al describir la visita de María a Isabel, enseña qué deben hacer las comunidades para transformar la visita de Dios en servicio a los hermanos y a las hermanas.

• El episodio de la visita de María a Isabel muestra otro aspecto bien típico de Lucas. Todas las palabras y actitudes, sobre todo el cántico de María, forman una gran celebración de alabanza. Parece la descripción de una solemne liturgia. Así, Lucas evoca el ambiente litúrgico y celebrativo, en el cual Jesús fue formado y en el cual las comunidades tenían que vivir su fe.
• Lucas 1,39-40: María sale para visitar a Isabel. Lucas acentúa la prontitud de María en atender las exigencias de la Palabra de Dios. El ángel le habló de que María estaba embarazada e, inmediatamente, María se levanta para verificar lo que el ángel le había anunciado, y sale de casa para ir a ayudar a una persona necesitada. De Nazaret hasta las montañas de Judá son ¡más de 100 kilómetros! No había bus ni tren.
• Lucas 1,41-44: Saludo de Isabel. Isabel representa el Antiguo Testamento que termina. María, el Nuevo que empieza. El Antiguo Testamento acoge el Nuevo con gratitud y confianza, reconociendo en él el don gratuito de Dios que viene a realizar y completar toda la expectativa de la gente. En el encuentro de las dos mujeres se manifiesta el don del Espíritu que hace saltar al niño en el seno de Isabel. La Buena Nueva de Dios revela su presencia en una de las cosas más comunes de la vida humana: dos mujeres de casa visitándose para ayudarse. Visita, alegría, embarazo, niños, ayuda mutua, casa, familia: es aquí donde Lucas quiere que las comunidades (y nosotros todos) perciban y descubran la presencia del Reino. Las palabras de Isabel, hasta hoy, forman parte del salmo más conocido y más rezado en todo el mundo, que es el Ave María.
• Lucas 1,45: El elogio que Isabel hace a María. "Feliz la que ha creído que se cumplieran las cosas que le fueron dicha de parte del Señor". Es el recado de Lucas a las Comunidades: creer en la Palabra de Dios, pues tiene la fuerza de realizar aquello que ella nos dice. Es Palabra creadora. Engendra vida en el seno de una virgen, en el seno del pueblo pobre y abandonado que la acoge con fe.
• Lucas 1,46-56: El cántico de María. Muy probablemente, este cántico, ya era conocido y cantado en las Comunidades. Enseña cómo se debe cantar y rezar.Lucas 1,46-50: María empieza proclamando la mutación que ha acontecido en su propia vida bajo la mirada amorosa de Dios, lleno de misericordia. Por esto canta feliz: "Exulto de alegría en Dios, mi Salvador". Lucas 1,51-53: En seguida después, canta la fidelidad de Dios para con su pueblo y proclama el cambio que el brazo de Yavé estaba realizando a favor de los pobres y de los hambrientos. La expresión “brazo de Dios” recuerda la liberación del Éxodo. Esta es la fuerza salvadora de Dios que hace acontecer la mutación: dispersa a los orgullosos (1,51), destrona a los poderosos y eleva a los humildes (1,52), manda a los ricos con las manos vacías y llena de bienes a los hambrientos (1,53). Lucas 1,54-55:Al final recuerda que todo esto es expresión de la misericordia de Dios para con su pueblo y expresión de su fidelidad a las promesas hechas a Abrahán. La Buena Nueva viene no como recompensa por la observancia de la Ley, sino como expresión de la bondad y de la fidelidad de Dios a las promesas. Es lo que Pablo enseñaba en las cartas a los Gálatas y a los Romanos.
El segundo libro de Samuel cuenta la historia del Arca de la Alianza. David quiso colocarla en su casa, pero tuvo miedo y dijo: "¿Cómo voy a llevar a mi casa el Arca de Yavé?" (2 Sam 6,9) David mandó que el Arca fuera para la casa de Obed-Edom. "Y el Arca permaneció tres meses en casa de Obed-Edom, y Yavé bendijo a Obed-Edom y a toda su familia" (2 Sam 6,11). María, embarazada de Jesús, escomo el Arca de la Alianza que, en el Antiguo Testamento, visitaba las casas de las personas distribuyendo beneficios a las casas y a las personas. Va hacia la casa de Isabel y se queda allí tres meses. En cuanto entra en casa de Isabel, ella y toda la familia es bendecida por Dios. La comunidad debe ser como la Nueva Arca de la Alianza. Al visitar las casas de las personas tiene que traer beneficios y gracias de Dios para la gente.
4) Para la reflexión personal
• ¿Qué nos impide descubrir y vivir la alegría de la presencia de Dios en nuestra vida?
• ¿Dónde y cómo la alegría de la presencia de Dios está aconteciendo hoy en mi vida y en la vida de la comunidad?
5) Oración final
Bendice, alma mía, a Yahvé,
el fondo de mi ser, a su santo nombre.
Bendice, alma mía, a Yahvé,
nunca olvides sus beneficios. (Sal 103,1-2)

jueves, 30 de mayo de 2013

Colecta Anual de Cáritas : “Apuntamos alto: Pobreza cero”.



Los días 8 y 9 de junio en todas las parroquias, 
capillas, centros misionales y colegios del país, 
se llevará a cabo la Colecta Anual de Cáritas 
Argentina, con el lema  
    
“Apuntamos alto: Pobreza cero”.

Llamamos a  solidarizarse frente a las 
situaciones de pobreza extrema y exclusión.
 

San Francisco de Asís [ Película Completa Español Latino ]

29 de Mayo 2013 - Audiencia General del Papa Francisco : Iglesia como familia de Dios, con su misericordia y amor.

(RV).- (Con audio) El Santo Padre Francisco, dio comienzo a la Audiencia General de hoy, felicitando a los cerca de cien mil peregrinos que, a pesar de la lluvia, acudieron con valentía, desde temprano a la Plaza de San Pedro, para escuchar sus palabras y recibir su bendición RealAudioMP3 . Y después de la lluvia, salió el sol. A partir de esta catequesis, titulada «La Iglesia como familia de Dios», irá reflexionando - como él mismo anunció –sobre el misterio de la Iglesia, misterio que «todos vivimos y del que todos formamos parte». Con el Concilio Ecuménico Vaticano II y evocando a su amado Predecesor, Benedicto XVI, hizo hincapié en el proyecto de Dios: hacer que toda la humanidad sea una familia de hijos suyos. En este Año de la Fe, el Obispo de Roma, invitó a rogar al Señor para que nos ayude a amar a la Iglesia, con el anhelo de que sea cada vez más una familia, en la que cada uno perciba la misericordia y el amor de Dios, por encima de los pecados que algunos de sus miembros pueden cometer, pues son humanos. Nadie es perfecto, ni siquiera el Papa, dijo el Santo Padre Francisco, subrayando que «lo lindo de darnos cuenta de que somos pecadores es que encontramos la misericordia de Dios: Dios siempre perdona».
En su catequesis central en italiano el Papa empezó recordando que en varias oportunidades, desde el comienzo de su Pontificado, se ha referido a la parábola del hijo prodigo, o “mejor del padre misericordioso”: parábola, que como otras en el Evangelio, indica bien el diseño de Dios sobre la humanidad: RealAudioMP3
«¿Cuál es este proyecto de Dios? Es hacer de todos nosotros la única familia de sus hijos, en los que cada uno se sienta cerca y se sienta amado por Él, como en la parábola del Evangelio, sienta el calor de ser la familia de Dios. En este gran diseño encuentra su origen la Iglesia, que no es una organización fundada por un acuerdo de algunas personas, sino - como nos ha recordado tantas veces el Papa Benedicto XVI- es obra de Dios, nace precisamente de este plan de amor que se desarrolla progresivamente en la historia.»
El Obispo de Roma subrayó que la Iglesia nace del deseo de Dios de llamar a todos los hombres a la comunión con Él, recordándonos que la palabra “Iglesia”, del griego ekklesia, significa “convocación”: Dios nos convoca, puntualizó Francisco, y nos llama a formar parte su familia: RealAudioMP3
«Toda la historia de la salvación es la historia de Dios que busca al hombre, le ofrece su amor, lo acoge. Llamó a Abraham para ser el padre de una multitud; eligió al pueblo de Israel para forjar una alianza que abrazara a todas las naciones; y envió, en la plenitud de los tiempos, a su Hijo para que su designio de amor y de salvación se realizara en una nueva y eterna alianza con la humanidad entera. Cuando leemos los Evangelios, vemos que Jesús reúne a su alrededor una pequeña comunidad que acoge su palabra, lo sigue, comparte su camino, se convierte en su familia, y con esta comunidad Él se prepara y edifica su Iglesia».

Entonces ¿de dónde nace la Iglesia? Se preguntó el Papa: “Nace del gesto supremo de amor de la Cruz, del costado abierto de Jesús del que brotan sangre y agua, símbolo de los Sacramentos de la Eucaristía y del Bautismo”: RealAudioMP3
«En la familia de Dios, en la Iglesia, la savia vital es el amor de Dios que se realiza en amarle a Él y a los demás, a todos, sin distinción ni mesura. La Iglesia es una familia en la que se ama y se es amado ¿Cuándo se manifiesta la Iglesia? Lo hemos celebrado hace dos domingos; se manifiesta cuando el don del Espíritu Santo, llena el corazón de los Apóstoles y les empuja a salir y a empezar el camino para anunciar el Evangelio, difundir el amor de Dios.»
El Papa constató que aun hoy en día alguno dice: “Cristo si, la Iglesia no”. Pero es justamente la Iglesia la que nos trae a Cristo y la que nos lleva a Dios; la Iglesia es la gran familia de los hijos de Dios: RealAudioMP3
«Por supuesto, también tiene aspectos humanos; en los que forman parte de ella, Pastores y fieles, hay defectos, imperfecciones, pecados: hasta el Papa los tiene, ¡eh! y ¡tiene tantos! Pero lo hermoso es que cuando nos damos cuenta de que somos pecadores... lo hermoso es esto: cuando nos damos cuenta de que somos pecadores, nos encontramos con la misericordia de Dios: Dios siempre perdona. No olvidemos esto: ¡Dios siempre perdona! Y Él nos recibe en su amor de perdón y de misericordia. Algunas personas dicen: "Es hermoso, esto: que el pecado es una ofensa a Dios, pero también una oportunidad; la humillación para darse cuenta de que hay otra cosa más hermosa, que es la misericordia de Dios". Pensemos en ello».
¿Cuánto amo la Iglesia? ¿Qué cosa hago por ella y mis hermanos?, preguntó el Santo Padre, alentando a rezar al Señor, en especial en este Año de la Fe: RealAudioMP3
«La fe es un don y un acto que nos afecta personalmente, pero Dios nos llama a vivir, juntos, nuestra fe, como una familia, como Iglesia. Pidamos al Señor de una manera especial en este Año de la Fe, que nuestras comunidades, toda la Iglesia, sean cada vez más verdaderas familias que viven y traen el calor de Dios.»
Al final de la Audiencia el Papa saludó afectuosamente a los jóvenes, a los enfermos y a los recién casados. A todos ellos recordó que en esta última Audiencia del mes de mayo el pensamiento se dirige automáticamente a María Santísima, estrella luminosa de nuestro camino cristiano. El Papa les invitó a hacer constante referencia a Ella para encontrar en su intercesión y en sus ejemplos inspiración y guía segura en nuestra diaria peregrinación de fe.
El Papa Francisco presidirá, por primera vez como Obispo de Roma, la tradicional celebración de la solemnidad del Santísimo Cuerpo y Sangre de Cristo. En efecto este jueves 29 de mayo, después de la Santa Misa, que tendrá lugar en el atrio de la catedral romana, la basílica papal de San Juan de Letrán, el Santo Padre presidirá la Procesión Eucarística, que recorriendo la antigua vía Merulana, llegará a la Basílica de Santa María la Mayor… El Santo Padre invitó a los fieles de Roma y a los peregrinos a este «acto de profunda fe hacia la Eucaristía, que constituye el más precioso tesoro de la Iglesia y de la humanidad»: RealAudioMP3
Mañana, fiesta del Corpus Domini, como cada año celebraremos a las 19 horas la Santa Misa en San Juan de Letrán. Al final, se desarrollará la solemne procesión que concluirá en Santa María la Mayor. Invito a los fieles de Roma y a los peregrinos a unirse en este acto de profunda fe hacia la Eucaristía, que constituye el más precioso tesoro de la Iglesia y de la humanidad.
(CdM - RV)

Video-Evangelio : Jueves de la octava semana del T.O.-30 de Mayo-2013-C

miércoles, 29 de mayo de 2013

Lectio Divina : Jueves, 30 de Mayo, 2013 : Evangelio según San Marcos 10, 46-52. : (8ª Semana del Tiempo Ordinario - Ciclo C -)


1) Oración inicial
Concédenos tu ayuda, Señor, para que el mundo progrese, según tus designios; gocen las naciones de una paz estable y tu Iglesia se alegre de poder servirte con una entrega confiada y pacífica. Por nuestro Señor.
2) Lectura
Del santo Evangelio según Marcos 10,46-52
Llegan a Jericó. Y cuando salía de Jericó, acompañado de sus discípulos y de una gran muchedumbre, el hijo de Timeo (Bartimeo), un mendigo ciego, estaba sentado junto al camino. Al enterarse de que era Jesús de Nazaret, se puso a gritar: «¡Hijo de David, Jesús, ten compasión de mí!» Muchos le increpaban para que se callara. Pero él gritaba mucho más: «¡Hijo de David, ten compasión de mí!» Jesús se detuvo y dijo: «Llamadle.» Llaman al ciego, diciéndole: «¡Ánimo, levántate! Te llama.» Y él, arrojando su manto, dio un brinco y vino ante Jesús. Jesús, dirigiéndose a él, le dijo: «¿Qué quieres que te haga?» El ciego le dijo: «Rabbuní, ¡que vea!» Jesús le dijo: «Vete, tu fe te ha salvado.» Y al instante recobró la vista y le seguía por el camino.
Palabra del Señor
3) Reflexión
• El evangelio de hoy describe la curación del ciego Bartimeo (Mc 10,46-52) que encierra la larga instrucción de Jesús sobre la Cruz. Al inicio de la instrucción, había la curación de un ciego anónimo (Mc 8,22-26). Las dos curaciones de ciegos son el símbolo de lo que pasaba entre Jesús y los discípulos.
• Marcos 10,46-47: El grito del ciego Bartimeo. Finalmente, después de una larga travesía, Jesús y los discípulos llegan a Jericó, última parada antes de la subida a Jerusalén. El ciego Bartimeo está sentado junto al camino. No puede participar en la procesión que acompaña a Jesús. Pero grita, invocando la ayuda de Jesús:“¡Jesús, hijo de David, ten piedad de mí!”. A lo largo de los siglos, mediante la práctica de los monjes del desierto, esta invocación del pobre Bartimeo llegó a ser aquello que se tiene la costumbre de llamar “La oración de Jesús”. Los monjes lo repiten con los labios, sin parar, y va de los labios al corazón. La persona, dopo poco tiempo, no reza ya, sino que toda ella se vuelve oración.
• Marcos 10,48-51: Jesús escucha el grito del ciego. El grito del pobre incomoda. Los que van en procesión tratan de acallarlo. Pero “¡él gritaba mucho más!” Y Jesús, ¿qué hace? El escucha el grito del pobre, se para y ¡manda llamarle! Los que querían hacer callar el grito incómodo del pobre, ahora, a petición de Jesús, se ven obligados a llevar al pobre ante Jesús: “Animo. Levántate. Te llama". Bartimeo deja todo y va hacia Jesús. No tiene mucho. Apenas un manto. Era lo que tenía para cubrir su cuerpo (cf. Ex 22,25-26). Era su seguridad, ¡su tierra! Jesús pregunta: “¿Qué quieres que te haga?” No basta gritar. Hay que saber el porqué uno grita. “¡Rabbuni” Maestro! ¡Que vea!” Bartimeo había invocado a Jesús con ideas no del todo correctas, pues el título “Hijo de David” no era muy bueno. Jesús mismo lo había criticado (Mc 12,35-37). Pero Bartimeo tenía más fe en Jesús que en sus propias ideas. Dio en el blanco. No fue exigente como Pedro. Supo entregar su vida, aceptando a Jesús, sin imponer condiciones, y el milagro aconteció.
• Marcos 10,52: Tu fe te ha salvado. Jesús le dijo: "Vete, tu fe te ha salvado." En ese mismo instante, Bartimeo empezó a ver de nuevo y seguía a Jesús por el camino, su curación es fruto de su fe en Jesús. Curado, lo deja todo, sigue a Jesús por el camino y sube con él hacia el Calvario en Jerusalén. Bartimeo se vuelve discípulo modelo para todos nosotros que queremos “seguir a Jesús por el camino” en dirección hacia Jerusalén. En esta decisión de caminar con Jesús está la fuente del valor y la semilla de la victoria sobre la cruz. Pues la cruz no es una fatalidad, ni una exigencia de Dios. Es la consecuencia del compromiso asumido con Dios: servir a los hermanos y no aceptar el privilegio.
• La fe es una fuerza que transforma a las personas. La curación del ciego Bartimeo aclara un aspecto muy importante de cómo debe ser la fe en Jesús. Pedro había dicho a Jesús: “¡Tú eres el Cristo!” (Mc 8,29). Su doctrina era correcta, porque Jesús es el Cristo, el Mesías. Pero cuando Jesús dice que el Mesías ha de sufrir, Pedro reacciona y no acepta. Pedro tiene una doctrina correcta, pero se fe en Jesús no lo era mucho. Por el contrario, Bartimeo, había invocado a Jesús con el título de “¡Hijo de David!” (Mc 10,47). A Jesús no le gustaba mucho este título (Mc 12,35-37). Así que, aún invocando a Jesús con una doctrina no del todo correcta, Bartimeo tiene fe ¡y es curado! Diferentemente de Pedro (Mc 8,32-33), cree más en Jesús que en las ideas que tenía sobre Jesús. Se convierte, lo deja todo y sigue a Jesús por el camino hacia el Calvario. (Mc 10,52). La comprensión total del seguimiento de Jesús, no se obtiene por la instrucción teórica, sino por el compromiso práctico, caminando con él por el camino del servicio y de la gratuidad, desde Galilea hasta Jerusalén. Quien insiste en mantener la idea de Pedro, es decir, del Mesías glorioso sin la cruz, no va a entender nada de Jesús y nunca llegará a tener una actitud de verdadero discípulo. Quien sabe creer en Jesús y hacer “entrega de sí” (Mc 8,35), aceptar “ser el último” (Mc 9,35), “beber el cáliz y cargar con su cruz” (Mc 10,38), éste, al igual que Bartimeo, aún teniendo ideas no enteramente correctas, logrará entender y “seguirá a Jesús por el camino” (Mc 10,52). En esta certeza de caminar con Jesús está la fuente de la audacia y la semilla de la victoria sobre la cruz.

4) Para la reflexión personal
• Una pregunta indiscreta: “Yo, en mi forma de vivir la fe, ¿soy como Pedro o como Bartimeo?
• Hoy, en la iglesia, la mayoría de la gente ¿es como Pedro o como Bartimeo?

5) Oración final
Pues bueno es Yahvé y eterno su amor,
su lealtad perdura de edad en edad. (Sal 100,5)

Video-Evangelio : Miércoles de la octava semana del T.O.-29 Mayo 2013-C

Papa Francisco : Homilía del Mièrcoles 29 de Mayo 2013 en Santa Marta : El triunfalismo detiene a la Iglesia: es la tentación del cristianismo sin la Cruz.

(RV).- El Evangelio del día cuenta que Jesús, de camino hacia Jerusalén anuncia a sus discípulos su pasión, muerte y resurrección. Es el camino de la fe. Los discípulos -explicó el Papa en la homilía de este martes en la casa de Santa marta- piensan en otro proyecto, piensan hacer sólo la mitad del camino, que es mejor pararse" y "discuten entre sí sobre cómo arreglar la Iglesia, cómo solucionar la salvación". Así, Juan y Santiago, le piden sentarse, en su gloria, uno a su derecha y el otro a su izquierda, lo que provoca una discusión entre los otros sobre quién era el más importante en la Iglesia.

"La tentación de los discípulos -dijo el Papa - es la misma que la de Jesús en el desierto, cuando el demonio le propone otro camino": "hazlo todo rápidamente, haz un milagro, algo que todo el mundo vea. Ve al templo y haz el paracaidista sin dispositivo, así todo el mundo verá el milagro y así se hará la redención". Es la misma tentación de Pedro cuando en un primer momento no acepta la pasión de Jesús. "Es la tentación de un cristianismo sin la cruz, un cristianismo a medio camino”. "La tentación del cristianismo sin la cruz", una iglesia a medio camino" - que no quiere llegar a donde el Padre quiere ", es la tentación del triunfalismo. Queremos el triunfo de hoy, sin ir a la cruz, un triunfo mundano, un triunfo razonable":

(audio) RealAudioMP3 "El triunfalismo en la Iglesia, detiene a la Iglesia. El triunfalismo en los cristianos, frena a los cristianos. Una Iglesia triunfalista, es una Iglesia a mitad de camino, una Iglesia que es feliz así, bien equipada - ¡bien arreglada! - con todas las oficinas, todo muy bien, todo bonito ¿eh? Eficiente. Pero una iglesia que reniega a los mártires, porque no sabe que los mártires son necesarios a la Iglesia para el camino de la Cruz. Una Iglesia que sólo piensa en los triunfos, los éxitos, que no sabe aquella regla de Jesús: la regla del triunfo a través del fracaso, el fracaso humano, el fracaso de la Cruz. Y ésta es una tentación que todos tenemos".

El Papa, después evoca un momento particular de su vida:

(audio) RealAudioMP3 "Recuerdo que una vez, en que atravesaba un momento oscuro de mi vida espiritual y le pedía una gracia al Señor, fui a predicar los ejercicios espirituales a unas monjas. Y el último día se confesaron. Vino a confesarse una religiosa anciana, de más de 80 años, pero con los ojos claros y muy luminosos: era una mujer de Dios. Al final de la confesión viendo que era una verdadera mujer de Dios, le dije:'oiga, como penitencia, rece por mí, porque necesito una gracia, ¿eh? Si usted se la pide al Señor, seguro que me la dará’. Se detuvo un momento, como si rezara, y luego me dijo:"Claro que el Señor le dará la gracia, pero no se engañe: se la dará a su manera divina'. Esto me hizo muy bien. Sentir que el Señor siempre nos da lo que pedimos, pero a su manera divina. Y el modo divino es esto hasta el final. La forma divina consiste en la Cruz, no por masoquismo: no, no! Por amor. Por amor hasta el extremo".

Y esta es la oración con la que el Santo Padre terminó su homilía:

(audio) RealAudioMP3 "Pidamos al Señor la gracia de no ser una iglesia a mitad de camino, una Iglesia triunfalista, de grandes éxitos, sino de ser una Iglesia humilde, que camina con decisión, como Jesús. Adelante, adelante, adelante. Con el corazón abierto a la voluntad del Padre, como Jesús. Pidamos esta gracia".

ER - RV

29 de Mayo 2013 - Tweet 51 de Papa Francisco : "La Iglesia nace del gesto supremo de amor de Jesús en la Cruz, de su costado abierto. La Iglesia es una familia donde se ama y se es amado".


Vaticano convoca a católicos de todo el mundo a rezar contemporáneamente con el Papa

Vaticano convoca a católicos de todo el mundo a rezar contemporáneamente con el Papa


28 de mayo, 2013. (Romereports.com) El 2 de junio católicos de todo el mundo 
rezarán al mismo tiempo. Es un acontecimiento histórico porque hasta ahora nunca 
se habían puesto de acuerdo para rezar de forma simultanea. Será una hora de  
adoración ante la Eucaristía y el punto central la basílica de San Pedro. 
Las catedrales de todo el mundo se unirán a la oración del Papa Francisco.  


ARZ. RINO FISICHELLLA
Presidente, Pontificio Consejo para la Nueva Evangelización 
“Será histórico porque las catedrales de todo el mundo durante una hora 
estarán sincronizadas con la hora de Roma y estarán en comunión con 
el Papa en la adoración Eucarística. Hemos tenido una adhesión masiva 
a esta iniciativa que se extiende más allá de las catedrales y ha 
involucrado a las conferencias episcopales, las parroquias, 
congregaciones religiosas, especialmente los conventos de clausura 
y las asociaciones”. 

El acto será sencillo, no habrá discurso ni homilía del Papa pero el Vaticano
 ofrecerá imágenes de la basílica de San Pedro y conectará con países de 
todo el mundo. La adoración será entre las 17 y las 18 de Roma 
(16.00-17.00 GMT), en México serán las 10 de la mañana, en Islandia 
las tres de la tarde. en Corea y Japón será medianoche, en Papua 
Nueva Guinea la una de la madrugada, o en Honolulu, serán las 5 
de la mañana,  Pero en todos estos lugares se rezará unidos al Papa.

MONS. JOSE OCTAVIO RUIZ ARENAS
Secretario, Pontificio Consejo para la Nueva Evangelización
“Será un gran estímulo para todos los cristianos saber que 
estamos rezando juntos con el Santo Padre y también por 
las mismas intenciones. Son dos intenciones una 'ad intra' de 
la Iglesia: que la Iglesia sea más santa, más pura, inmaculada, 
y que los cristianos seamos expresión del amor y de la misericordia 
del Señor; y después una 'ad extra' que es muy querida por el Santo 
Padre: debemos mirar a las personas que sufren e ir hasta las 
periferias existenciales”.

Según el Vaticano, desde que empezó el Año de la Fe, el 11 de octubre de 2012 hasta hoy, unos 4,3 millones de peregrinos han participado en los eventos programados. 

En junio tendrá lugar además otro encuentro multitudinario: la Jornada Evangelium Vitae, que tendrá su punto central en la Misa presidida por el Papa en la plaza de San Pedro el domingo 16 de junio.

martes, 28 de mayo de 2013

Lectio Divina : Miércoles, 29 de Mayo, 2013 : Evangelio según San Marcos 10, 32-45. : (8ª Semana del Tiempo Ordinario - Ciclo C -)


1) Oración inicial
Concédenos tu ayuda, Señor, para que el mundo progrese, según tus designios; gocen las naciones de una paz estable y tu Iglesia se alegre de poder servirte con una entrega confiada y pacífica. Por nuestro Señor.

2) Lectura
Del santo Evangelio según Marcos 10,32-45
Iban de camino subiendo a Jerusalén, y Jesús marchaba delante de ellos; ellos estaban sorprendidos y los que le seguían tenían miedo. Tomó otra vez a los Doce y comenzó a decirles lo que le iba a suceder: «Mirad que subimos a Jerusalén, y el Hijo del hombre será entregado a los sumos sacerdotes y a los escribas; le condenarán a muerte y le entregarán a los gentiles, y se burlarán de él, le escupirán, le azotarán y le matarán, y a los tres días resucitará.» Se acercan a él Santiago y Juan, los hijos de Zebedeo, y le dicen: «Maestro, queremos nos concedas lo que te pidamos.» Él les dijo: «¿Qué queréis que os conceda?» Ellos le respondieron: «Concédenos que nos sentemos en tu gloria, uno a tu derecha y otro a tu izquierda.» Jesús les dijo: «No sabéis lo que pedís. ¿Podéis beber la copa que yo voy a beber, o ser bautizados con el bautismo con que yo voy a ser bautizado?» Ellos le dijeron: «Sí, podemos.» Jesús les dijo: «La copa que yo voy a beber, sí la beberéis y también seréis bautizados con el bautismo con que yo voy a ser bautizado; pero, sentarse a mi derecha o a mi izquierda no es cosa mía el concederlo, sino que es para quienes está preparado.» Al oír esto los otros diez, empezaron a indignarse contra Santiago y Juan. Jesús, llamándoles, les dice: «Sabéis que los que son tenidos como jefes de las naciones, las dominan como señores absolutos y sus grandes las oprimen con su poder. Pero no ha de ser así entre vosotros, sino que el que quiera llegar a ser grande entre vosotros, será vuestro servidor, y el que quiera ser el primero entre vosotros, será esclavo de todos, que tampoco el Hijo del hombre ha venido a ser servido, sino a servir y a dar su vida como rescate por muchos.»
Palabra del Señor
3) Reflexión
• El evangelio de hoy presenta el tercer anuncio de la pasión y, de nuevo, como en las veces anteriores, muestra la incoherencia de los discípulos (cf. Mc 8,31-33 e Mc 9,30-37). Mientras que Jesús insistía en el servicio y en la entrega de su vida, ellos seguían discutiendo sobre los primeros puestos en el Reino, uno a la derecha y el otro a la izquierda del trono. Y todo esto indica que los discípulos ¡seguían ciegos! Señal de que la ideología dominante de la época había penetrado profundamente en su mentalidad. A pesar de la convivencia de varios años con Jesús, todavía no habían renovado su manera de ver las cosas. Miraban hacia Jesús con la vieja mirada. Querían una retribución por el hecho de seguir a Jesús.
• Marcos 10,32-34: El tercer anuncio de la pasión. Ellos van camino de Jerusalén. Jesús los precede. Tiene prisa. Sabe que van a matarlo. El profeta Isaías lo había anunciado ya. (Is 50,4-6; 53,1-10). Su muerte no es fruto de un destino ciego o de un plan ya preestablecido, sino que es la consecuencia del compromiso asumido con la misión que recibió del Padre al lado de los excluidos de su tiempo. Por esto, Jesús alerta a los discípulos sobre la tortura y la muerte a la que se va a enfrentar, allí en Jerusalén. Pues el discípulo tiene que seguir a su maestro, aunque fuera para sufrir como él. Los discípulos estaban espantados, y los que le seguían estaban con miedo. No entendían lo que estaba aconteciendo. El sufrimiento no se combinaba con la idea que ellos tenían del mesías.
• Marcos 10,35-37: Piden el primer puesto. Los discípulos no sólo no entendían, sino que seguían con sus ambiciones personales. Santiago y Juan piden un lugar preferencial en la gloria del Reino, uno a la derecha y el otro a la izquierda de Jesús. Quieren ¡adelantarse a Pedro! No entienden la propuesta de Jesús. Estaban preocupados sólo por sus propios intereses. Esto refleja el enfrentamiento y las tensiones que existían en las comunidades, en el tiempo de Marcos, y que existen hasta hoy en nuestras comunidades. En el evangelio de Mateo es la madre de Santiago y de Juan la que pide para los hijos (Mt 20,20). Probablemente, ante la difícil situación de pobreza y de falta de empleo creciente en aquella época, la madre intercede por los hijos e intenta garantizar el que tengan un empleo en la venida del Reino del que Jesús hablaba tanto.
• Marcos 10,38-40: La respuesta de Jesús. Jesús reacciona con firmeza: “No sabéis lo que pedís”. Y pregunta si son capaces de beber el cáliz que él, Jesús, beberá, y si están dispuestos a recibir el bautismo que él va a recibir. ¡Es el cáliz del sufrimiento, el bautismo de sangre! Jesús quiere saber si ellos, en vez de un lugar destacado, aceptan entregar la vida hasta la muerte. Los dos responden:“¡Podemos!” Parece una respuesta de labios para fuera, pues a los pocos días, abandonarán a Jesús y lo dejarán solo en la hora del sufrimiento (Mc 14,50). Ellos no tienen mucha conciencia crítica, ni perciben su realidad personal. Cuanto al lugar destacado, de honra, en el Reino al lado de Jesús, quien lo da es el Padre. Lo que el Jesús tiene para ofrecer es el cáliz y el bautismo, el sufrimiento y la cruz.
• Marcos 10,41-44: Entre vosotros no sea así. Al final de la instrucción sobre la Cruz, Jesús habla, de nuevo, sobre el ejercicio del poder (Mc 9,33-35). En aquel tiempo, los que detenían el poder en el Imperio Romano no tenían en cuenta a la gente. Actuaban según entendían (Mc 6,17-29). El Imperio Romano controlaba el mundo y lo mantenía sometido por la fuerza de las armas y, así, a través de tributos, impuestos y tasas, conseguía concentrar la riqueza de la gente en mano de pocos allá en Roma. La sociedad estaba caracterizada por el ejercicio represivo y abusivo del poder. Jesús tenía otra propuesta. Dice: “¡Entre vosotros no ha de ser así! El que quiera ser grande entre vosotros, será vuestro servidor.”El enseña contra los privilegios y contra la rivalidad. Invierte el sistema e insiste en el servicio como remedio en contra de la ambición personal. La comunidad tiene que presentar una alternativa para la convivencia humana.
• Marcos 10,45: El resumen de la vida de Jesús. Jesús define su misión y su vida: “El Hijo del hombre no ha venido a ser servido, sino a servir y a dar su vida como rescate por muchos”. Jesús es el Mesías Siervo, anunciado por el profeta Isaías (cf. Is 42,1-9; 49,1-6; 50,4-9; 52,13-53,12). Aprendió de su madre que dijo al ángel: “¡He aquí la esclava del Señor!” (Lc 1,38). Propuesta totalmente nueva para la sociedad de aquel tiempo. En esta frase en la que él define su vida, aparecen los tres títulos más antiguos, usados por los primeros cristianos para expresar y comunicar a los demás lo que Jesús quería indicar al usarlos: Hijo del Hombre, Siervo de Yavé, Rescate de los excluidos (libertador, salvador). Humanizar la vida, Servir a los hermanos y a las hermanas, Acoger a los excluidos.

4) Para la reflexión personal
• Santiago y Juan pidieron el primer puesto en el Reino. Hoy mucha gente reza a Dios pidiendo dinero, promoción, sanación, éxito. Yo, ¿qué es lo que busco en mi relación con Dios y qué le pido en la oración?
• Humanizar la vida, Servir a los hermanos y a las hermanas, Acoger a los excluidos. Es el programa de Jesús, y nuestro programa. ¿Cómo lo estoy llevando a cabo?

5) Oración final
Yahvé ha dado a conocer su salvación,
ha revelado su justicia a las naciones;
se ha acordado de su amor y su lealtad
para con la casa de Israel. (Sal 98,2-3)

Tweet 50 de Papa Francisco : Queridos jóvenes, la Iglesia espera mucho de ustedes y espera que sean generosos. Tengan la valentía de superarse.


Cada vez que somos egoístas y decimos no a Dios, arruinamos su historia de amor con nosotros. Tweet 49 de Papa Francisco


Papa Francisco : Homilía del Martes 28 de Mayo 2013 en Santa Marta : No se puede sacar la Cruz del camino de Jesús.

(RV).- (Audio) RealAudioMP3 El anuncio de Jesús no es una pátina, un barniz, sino algo que entra hasta al corazón y nos cambia. Lo afirmó el Papa Francisco el martes en la Misa de la mañana en la Casa de Santa Marta. El Papa repitió que seguir a Jesús no quiere decir tener más poder, porque su camino es aquel de la Cruz. En la Misa, concelebrada por mons. Rino Fisichella y mons. José Octavio Ruiz Arenas, presidente y secretario respectivamente del Pontificio Consejo para la Nueva Evangelización, participaron algunos sacerdotes del mismo dicasterio y un grupo de empleados de la Central termoeléctrica y del Taller de carpintería del Vaticano.

¿Cual será la recompensa que recibiremos por seguirte? Papa Francisco desarrolló su homilía partiendo de esta interrogante de Pedro y que, en el fondo, tiene que ver con la vida de todo cristiano. Jesús, observó el Papa, responde que aquellos que lo seguirán tendrán “tantas cosas bellas” pero “con persecución”. El camino del Señor, continuó, “es un camino de ‘humillación’, un camino que termina en la Cruz”. He aquí el por qué, agregó, “siempre habrán dificultades”, “las persecuciones”. Existirán siempre, “porque Él tomó este camino antes” que nosotros. El Santo Padre hizo notar que “cuando un cristiano no tiene dificultades en la vida – todo va bien, todo es bello – algo no funciona”. Se puede pensar que sea “muy amigo del espíritu del mundo, de la mundanidad”. y ésta, constató, “es la tentación propia de un cristiano”:

“Seguir a Jesús sí, pero sólo hasta un cierto punto; seguir a Jesús como una forma cultural: soy cristiano, tengo esta cultura… Pero sin la exigencia del verdadero seguimiento de Jesús, la exigencia de ir sobre su camino. Si se sigue a Jesús como una propuesta cultural, se usa este camino para ascender cada vez más, para tener más poder. Y la historia de la Iglesia está llena de esto, comenzando por algunos emperadores y después tantos gobernantes y tantas otras personas, ¿no? Y también algunos - no quiero decir tantos sino algunos - sacerdotes, algunos obispos, ¿no? Algunos dicen que son bastantes… algunos que piensan que seguir a Jesús es hacer carrera”.
El Papa recordó que había un tiempo, “en la literatura de hace dos siglos”, en el que a veces se acostumbraba decir que uno “de niño tenía ganas de seguir la carrera eclesiástica”. Y recalcó que “tantos cristianos, tentados por el espíritu del mundo, piensan que seguir a Jesús es bueno porque se puede hacer carrera, se puede ascender”. Pero este “no es el espíritu” y es, en cambio, la actitud de Pedro que habla de carrera y Jesús le responde: “Si, te daré todo con persecución”. “No se puede sacar la Cruz del camino de Jesús: está siempre”. Pero el Papa también precisó que esto no quiere decir que el cristiano debe hacerse daño. El cristiano “sigue a Jesús por amor y cuando se sigue a Jesús por amor, la envidia del diablo hace tantas cosas”. El “espíritu del mundo – observó – no tolera esto, no tolera el testimonio”:

“Piensen en la Madre Teresa: ¿qué cosa dice el espíritu del mundo sobre la Madre Teresa? ‘Ah, la Beata Teresa es una mujer buena, ha hecho tantas cosas buenas por los demás…’. El espíritu del mundo no dice jamás que la Beata Teresa, todos los días, por tantas horas, permanecía en adoración… ¡Jamás! Reduce la actividad cristiana a hacer el bien social. Como si la existencia cristiana fuese un barniz, una pátina de cristianismo. El anuncio de Jesús no es una pátina: el anuncio de Jesús llega a los huesos, al corazón, va hasta adentro y nos cambia. Y esto no lo tolera el espíritu del mundo, no lo tolera y por esto ocurren las persecuciones”.
Quien deja la propia casa, la propia familia para seguir a Jesús, notó el Obispo de Roma, recibe cien veces más “ya ahora en este tiempo”. Cien veces junto a las persecuciones. Y esto no puede ser olvidado:

“El seguimiento de Jesús es justamente esto: ir con Él por amor, tras de Él: el mismo camino, el mismo camino. Y el espíritu del mundo será aquel que no lo tolerará y nos hará sufrir, pero un sufrimiento como aquel de Jesús. Pidamos esta gracia: seguir a Jesús por el camino que Él nos ha hecho ver y que Él nos ha enseñado. Esto es bello, porque jamás nos deja solos. ¡Jamás! Está siempre con nosotros. Así sea”. (RC-RV)

Video-Evangelio : Martes de la octava semana del tiempo ordinario-28 Mayo 2013-C

Lectio Divina : Martes, 28 de Mayo, 2013 : Evangelio según San Marcos 10,28-31. : (8ª Semana del Tiempo Ordinario - Ciclo C -)



1) Oración inicial
Concédenos tu ayuda, Señor, para que el mundo progrese, según tus designios; gocen las naciones de una paz estable y tu Iglesia se alegre de poder servirte con una entrega confiada y pacífica. Por nuestro Señor.
 
2) Lectura
Del santo Evangelio según Marcos 10,28-31
Pedro se puso a decirle: «Ya lo ves, nosotros lo hemos dejado todo y te hemos seguido.» Jesús dijo: «Yo os aseguro: nadie que haya dejado casa, hermanos, hermanas, madre, padre, hijos o hacienda por mí y por el Evangelio, quedará sin recibir el ciento por uno: ahora, al presente, casas, hermanos, hermanas, madres, hijos y hacienda, con persecuciones; y en el mundo venidero, vida eterna. Pero muchos primeros serán últimos y los últimos, primeros.»
Palabra del señor
 
3) Reflexión
• En el evangelio de ayer, Jesús hablaba de la conversión que tiene que existir en la relación de los discípulos con los bienes materiales: desprenderse de las cosas, venderlo todo, darlo a los pobres y seguir a Jesús. Es decir, al igual que Jesús, vivir en una total gratuidad, entregando la propia vida a Dios y poniéndola en sus manos al servicio de los hermanos y de las hermanas (Mc 10,17-27). En el evangelio de hoy, Jesús explica mejor cómo debe ser esta vida de gratuidad y de servicio de los que abandonan todo por Jesús y por el Evangelio (Mc 10,28-31).
• Marcos 10,28-31: El ciento por uno, pero con persecuciones. Pedro observa:"Ya lo ves, nosotros hemos dejado todo y te seguimos". Es como si dijera: “Hicimos lo que el Señor pidió al joven rico. Lo dejamos todo y te seguimos. ¿Nos explica cómo debe ser nuestra vida?” Pedro quiere que Jesús explicite un poco más el nuevo modo de vivir con espíritu de gratuidad y de servicio. La respuesta de Jesús es bonita, profunda y simbólica: "Yo os aseguro: nadie que haya dejado casa, hermanos, hermanas, madre, padre, hijos o hacienda por mí y por el Evangelio, quedará sin recibir el ciento por uno: ahora, al presente, casas, hermanos, hermanas, madres, hijos y hacienda, con persecuciones; y en el mundo venidero, vida eterna”. El tipo de vida que resulta de la entrega de todo es lo que Jesús quiere realizar: (a) Ensancha la familia y crea comunidad, pues aumenta cien veces el número de hermanos y hermanas. (b) Hace que los bienes se compartan, pues todos tendrán cien veces más casas y campos. La providencia divina se encarna y pasa por la organización fraterna, donde todo es de todos y no habrá más necesitados. Ellos cumplen la ley de Dios que pide “entre vosotros no haya pobres” (Dt 15,4-11). Fue lo que hicieron los primeros cristianos (He 2,42-45). Es la vivencia perfecta del servicio y de la gratuidad. (c) No deben esperar ninguna ventaja en cambio, ni seguridad, ni promoción de nada. Por el contrario, en esta vida tendrán todo esto, pero con persecuciones. Pues los que en este mundo organizado a partir del egoísmo y de los intereses de grupos y personas, viven a partir del amor gratuito y de la entrega de sí, éstos, al igual que Jesús, serán crucificados. (d) Serán perseguidos en este mundo, pero, en el mundo futuro tendrán la vida eterna de la que hablaba el joven rico.
• Jesús y la opción por los pobres. Un doble cautiverio marcaba la situación de la gente en la época de Jesús: el cautiverio de la política de Herodes, apoyada por el Imperio Romano y mantenida por todo un sistema bien organizado de exploración y de represión, y el cautiverio de la religión oficial, mantenida por las autoridades religiosas de la época. Por esto, el clan, la familia, la comunidad, se estaba desintegrando y una gran parte de la gente vivía excluida, marginada, sin techo, sin religión, sin sociedad. Por esto había varios movimientos que, al igual que Jesús, buscaban una nueva manera de vivir y convivir en comunidad: esenios, fariseos y, más tarde, los celotes. Dentro de la comunidad de Jesús, sin embargo, había algo nuevo que marcaba la diferencia con los otros grupos. Era la actitud ante los pobres y excluidos. Las comunidades de los fariseos vivíanseparadas. La palabra “fariseo” quiere decir “separado”. Vivían separadas del pueblo impuro. Muchos fariseos consideraban al pueblo como ignorante y maldito (Jn 7,49), lugar de pecado (Jn 9,34). Jesús y su comunidad, por el contrario, vivían mezclados con las personas excluidas, consideradas impuras: publicanos, pecadores, prostitutas, leprosos (Mc 2,16; 1,41; Lc 7,37). Jesús reconoce la riqueza y el valor que los pobres poseen (Mt 11,25-26; Lc 21,1-4). Los proclama felices porque el Reino es de ellos, de los pobres (Lc 6,20; Mt 5,3). Define su propia misión como “anunciar la Buena Nueva a los pobres” (Lc 4, 18). El mismo vive como pobre. No posee nada suyo, ni siquiera una piedra donde reclinar la cabeza (Lc 9,58). Y a quien quiere seguirle para vivir con él, manda escoger: ¡o Dios, o el dinero! (Mt 6,24). ¡Manda hacer la opción por los pobres! (Mc 10,21) La pobreza que caracterizaba la vida de Jesús y de los discípulos, caracterizaba también la misión. Al contrario d los otros misioneros (Mt 23,15), los discípulos y las discípulas de Jesús no podían llevar nada, ni oro, ni plata, ni dos túnicas, ni saco, ni sandalias (Mt 10,9-10). Debían confiar en la hospitalidad (Lc 9,4; 10,5-6). Y en caso de que fueran acogidos por la gente, debían trabajar como todo el mundo y vivir de lo que recibían a cambio (Lc 10,7-8). Además de esto, debían ocuparse de los enfermos y necesitados (Lc 10,9; Mt 10,8). Entonces podían decir a la gente: “¡El Reino de Dios ha llegado!” (Lc 10,9).
4) Para la reflexión personal
• En tu vida, ¿cómo acoges la propuesta de Pedro: “Dejamos todo y te seguimos”?
• Compartir, gratuidad, servicio, acogida a los excluidos son signos del Reino. ¿Cómo los vivo hoy?
5) Oración final
Los confines de la tierra han visto
la salvación de nuestro Dios.
¡Aclama a Yahvé, tierra entera,
gritad alegres, gozosos, cantad! (Sal 98,3-4)

lunes, 27 de mayo de 2013

Papa Francisco : Homilía del Lunes 27 de Mayo 2013 en Santa Marta :Para seguir a Jesús debemos despojarnos de la cultura del bienestar y de la fascinación de lo provisional.

(RV).- Para seguir a Jesús debemos despojarnos de la cultura del bienestar y de la fascinación de lo provisional. Lo afirmó el Papa Francisco la mañana del lunes en la Misa en la Casa de Santa Marta. El Papa subrayó que debemos hacer un examen de consciencia sobre las “riquezas” que hoy en día nos impiden acercarnos a Jesús. En la Misa, concelebrada por el cardenal francés Philippe Barbarin, arzobispo de Lyon, tomó parte otro grupo de empleados vaticanos.

Jesús pide a un joven dar todas sus riquezas a los pobres y seguirlo, pero éste se aleja triste. El Papa Francisco desarrolló su homilía partiendo del conocido episodio narrado en el Evangelio de hoy. El Santo Padre subrayó que “las riquezas son un obstáculo” que “no hace fácil el camino hacia el Reino de Dios”. Por lo demás, advirtió, “Cada uno de nosotros tiene sus ‘riquezas’, cada uno”. Existe siempre, explicó, una riqueza que nos “impide acercarnos a Jesús”. Y esto hay que detectarlo. Todos, continuó, “tenemos que hacer un examen de consciencia sobre cuáles son nuestras riquezas, porque nos impiden acercarnos Jesús en el camino de la vida”. Francisco se refirió a dos “riquezas culturales”: ante todo la “cultura del bienestar, que nos hace poco valientes, nos hace perezosos, nos hace también egoístas”. El bienestar, constató el Obispo de Roma, “nos adormece, es una anestesia”:

“‘No, no, más de un hijo no, porque no podremos ir de vacaciones, no podremos ir a tal lugar, no podremos comprar la casa’. Está bien seguir al Señor, pero hasta un cierto punto. Esto es lo que hace el bienestar: todos sabemos bien cómo es el bienestar, pero esto nos destruye, nos despoja de aquel valor, de aquel coraje fuerte para acercarnos a Jesús. Esta es hoy la primera riqueza de nuestra cultura, la cultura del bienestar”.

Existe además, agregó, “otra riqueza en nuestra cultura”, una riqueza que nos “impide acercarnos a Jesús: es la fascinación de lo provisional”. Nosotros, observó el Papa, estamos “enamorados de lo provisional”. Las “propuestas definitivas” que nos hace Jesús, puntualizó, “no nos gustan”. En cambio nos gusta lo pasajero, porque “tenemos miedo del tiempo de Dios” que es definitivo:

“Él es el Señor del tiempo, nosotros somos los señores del momento. ¿Por qué? Porque en ese instante somos los que mandan: hasta aquí sigo al Señor, después se verá… Una vez supe de uno que quería ser sacerdote, pero sólo por diez años, no más … Cuántas parejas, cuántas parejas se casan, sin decirlo, pero pensándolo con el corazón : ‘hasta que dure el amor y después se verá…’ La fascinación de lo provisional: ésta es una riqueza. Debemos convertirnos en dueños del tiempo, hacemos breve el tiempo reduciéndolo al momento. Estas dos riquezas son aquellas que en este momento nos impiden ir hacia adelante. Pienso en tantos, tantos hombres y mujeres que han dejado la propia tierra para ir como misioneros por toda la vida: ¡aquello es lo definitivo!”.

Pero también, aseguró, pienso en tantos hombres y mujeres que “han dejado la propia casa para hacer un matrimonio por toda la vida”; ¡aquello es “seguir a Jesús de cerca! ¡Es lo definitivo!”. Lo provisional, repitió el Papa Francisco, “es no seguir a Jesús ”, ese es “territorio nuestro”:

“Ante la invitación de Jesús, ante estas dos riquezas culturales pensamos en los discípulos: estaban desconcertados. También nosotros podemos estar desconcertados por estas palabras de Jesús. Cuando Jesús explicaba alguna cosa estaban aún más desconcertados. Pidamos al Señor que nos dé el valor de ir adelante, despojándonos de esta cultura del bienestar, con la esperanza – al final del camino, donde Él nos espera - en el tiempo. No con la pequeña esperanza del momento que no sirve más. Así sea”. (RC-RV)