UNA NUEVA PRIMAVERA ESPIRITUAL


«Si se promueve la lectio divina con eficacia, estoy convencido de que producirá una nueva primavera espiritual en la Iglesia… La lectura asidua de la Sagrada Escritura acompañada por la oración permite ese íntimo diálogo en el que, a través de la lectura, se escucha a Dios que habla, y a través de la oración, se le responde con una confiada apertura del corazón… No hay que olvidar nunca que la Palabra de Dios es lámpara para nuestros pasos y luz en nuestro camino»

Benedicto XVI, 16 septiembre 2005


HISTORIA Y PASOS DE LA LECTIO DIVINA




INVOCACIÓN AL ESPÍRITU SANTO





viernes, 24 de mayo de 2013

Lectio Divina : Viernes, 24 Mayo, 2013 : Evangelio según San Marcos 10,1-12. : (7ª Semana del Tiempo Ordinario - Ciclo C -)


1) Oración inicial
Dios todopoderoso y eterno: concede a tu pueblo que la meditación asidua de tu doctrina le enseñe a cumplir de palabra y de obra, lo que a ti te complace. Por nuestro Señor.
2) Lectura
Del santo Evangelio según Marcos 10,1-12
Y levantándose de allí va a la región de Judea, y al otro lado del Jordán, y de nuevo vino la gente hacia él y, como acostumbraba, les enseñaba. Se acercaron unos fariseos que, para ponerle a prueba, preguntaban: «¿Puede el marido repudiar a la mujer?» Él les respondió: «¿Qué os prescribió Moisés?» Ellos le dijeron: «Moisés permitió escribir el acta de divorcio y repudiarla.» Jesús les dijo: «Teniendo en cuenta la dureza de vuestro corazón escribió para vosotros este precepto. Pero desde el comienzo de la creación, Él los hizo varón y hembra. Por eso dejará el hombre a su padre y a su madre, y los dos se harán una sola carne.De manera que ya no son dos, sino una sola carne. Pues bien, lo que Dios unió, no lo separe el hombre.» Y ya en casa, los discípulos le volvían a preguntar sobre esto. Él les dijo: «Quien repudie a su mujer y se case con otra, comete adulterio contra aquélla; y si ella repudia a su marido y se casa con otro, comete adulterio.»
3) Reflexión
• El evangelio de ayer traía los consejos de Jesús sobre la relación entre adultos y niños, entre grandes y pequeños en la sociedad. El evangelio de hoy trae consejos sobre cómo debe ser la relación entre hombre y mujer, entre marido y mujer.
• Marcos 10,1-2: La pregunta de los fariseos: “¿el marido puede repudiar a la mujer?” La pregunta es maliciosa Pretende poner a prueba a Jesús. “¿Es lícito a un marido repudiar a su mujer?” Señal de que Jesús tenía una opinión diferente, pues de lo contrario los fariseos no irían a interrogarlo sobre este asunto. No preguntan si es lícito que una esposa repudie a su marido. Esto no les pasa por la cabeza. Signo claro del fuerte dominio machista y de la marginación de la mujer en la sociedad de aquel tiempo.
• Marcos 10,3-9: La respuesta de Jesús: el hombre no puede repudiar a la mujer.En vez de responder, Jesús pregunta: “¿Qué dice la ley de Moisés?” La ley permitía al hombre escribir una carta de divorcio y repudiar a la mujer. Este permiso revela el machismo. El hombre podía repudiar a la mujer, pero la mujer no tenía este mismo derecho. Jesús explica que Moisés actuó así por la dureza de corazón de la gente, pero la intención de Dios era otra, cuando creó al ser humano. Jesús vuelve al proyecto del Creador y niega al hombre el derecho de repudiar a su mujer. Quita el privilegio del hombre ante la mujer y pide el máximo de igualdad entre los dos.
• Marcos 10,10-12: Igualdad hombre y mujer. En casa, los discípulos hacen preguntas sobre este asunto. Jesús saca las conclusiones y reafirma la igualdad de derechos y deberes entre hombre y mujer. Propone un nuevo tipo de relación entre los dos. No permite que una vez casados el hombre pueda repudiar a la mujer, y viceversa. El evangelio de Mateo añade un comentario de los discípulos sobre este asunto. Dicen: “Si la situación del hombre con la mujer es así, entonces mejor no casarse” (Mt 19,10). Prefieren no casarse, que casarse sin el privilegio de poder seguir mandando sobre la mujer y sin el derecho de poder pedir el divorcio en caso de que ella no les agrade más. Jesús va hasta el fondo y dice que hay solamente tres casos en que se permite a una persona no casarse:"No todos comprenden lo que acaban de decir, sino solamente los que reciben este don. Hay hombres que nacen incapacitados para casarse. Hay otros que fueron mutilados por los hombres. Hay otros que por amor al Reino de los Cielos han descartado la posibilidad de casarse. ¡Entienda el que pueda!” (Mt 19,11-12). Los tres casos son: “(a) impotencia, (b) castración y (c) por el Reino. No casarse sólo porque el hombre no quiere perder el dominio sobre la mujer, esto ¡la Nueva Ley del Amor no lo permite! Tanto el casarse como el celibato, ambos deben estar al servicio del Reino y no al servicio de los intereses egoístas. Ninguno de los dos puede ser motivo para mantener el dominio machista del hombre sobre la mujer. Jesús cambió la relación hombre-mujer, marido-esposa.
4) Para la reflexión personal
• En mi vida personal, ¿cómo vivo la relación hombre-mujer?
• En la vida de mi familia y de mi comunidad, ¿cómo está siendo la relación hombre-mujer?
5) Oración final
Yahvé es clemente y compasivo,
lento a la cólera y lleno de amor;
no se querella eternamente,
ni para siempre guarda rencor. (Sal 103,8-9)

jueves, 23 de mayo de 2013

Papa Francisco : Homilía Jueves 23 de Mayo en Santa Marta : Difundir la sal de la fe, de la esperanza y de la caridad para no ser cristianos de museo...



Que los cristianos difundan la sal de la fe, de la esperanza y de la caridad: es la exhortación que el Papa Francisco hizo esta mañana en la homilía de la Misa celebrada en la capilla de la Casa de Santa Marta. El Santo Padre subrayó que la originalidad cristiana “no es una uniformidad”, y puso en guardia ante el riesgo de convertirnos en insípidos “cristianos de museo”. 

En esta ocasión concelebraron con el Obispo de Roma los Cardenales Angelo Sodano y Leonardo Sandri junto al Arzobispo de La Paz, Edmundo Abastoflor Montero, y participó un grupo de sacerdotes y colaboradores laicos de la Congregación para las Iglesias Orientales.

¿Qué es la sal en la vida de un cristiano, y qué sal nos ha dado Jesús? El Papa se detuvo a considerar en su homilía el sabor que los cristianos están llamados a dar a su propia vida y a la de los demás. Y dijo que la sal que nos da el Señor es la sal de la fe, de la esperanza y de la caridad. A la vez que advirtió que debemos estar atentos a que esta sal, que nos es dada por la certeza de que Jesús murió y resucitó para salvarnos, “no se vuelva insípido, y no pierda su fuerza”. Porque esta sal, prosiguió Francisco, “no es para conservarla, porque si la sal se conserva en un frasco no hace nada, no sirve”:

“La sal tiene sentido cuando se da para dar sabor a las cosas. También pienso que la sal conservada en un frasco, con la humedad, pierde fuerza y no sirve. La sal que nosotros hemos recibido es para darla, es para dar sabor, es para ofrecerla. De lo contrario se vuelve insípida y no sirve. Debemos pedir al Señor que no nos convirtamos en cristianos con la sal insípida, con la sal cerrada en el frasco. Pero la sal también tiene una característica: cuando se la usa bien, no se siente el gusto de la sal, el sabor de la sal… ¡No se siente! Se siente el sabor de cada comida: la sal ayuda a que el sabor de esa comida sea mejor, se conserve más, sea más sabrosa. ¡Esta es la originalidad cristiana!” 

Y añadió que “cuando anunciamos la fe con esta sal”, quienes “reciben el anuncio, lo reciben según su propia peculiaridad, como sucede con las comidas”. Y así “cada uno con su propia peculiaridad recibe la sal se vuelve más bueno”:

“¡La originalidad cristiana no es una uniformidad! Toma a cada uno como es, con su personalidad, con sus características, con su cultura y lo dejo con todo ello, porque es una riqueza. Pero le da algo más: ¡le da el sabor! Esta originalidad cristiana es tan bella, porque cuando queremos hacer una uniformidad - todos somos salados del mismo modo - las cosas serán como cuando la mujer echa demasiada sal y se siente sólo el gusto de la sal y no el gusto de esa comida sabrosa con la sal. La originalidad cristiana es precisamente esto: cada uno es como es, con los dones que el Señor le ha dado”.

Esta, prosiguió diciendo el Papa, “es la sal que debemos dar”. Una sal que “no es para conservarla, es para darla”. Y esto “significa un poco de trascendencia”: “salir con el mensaje, salir con esta riqueza que nosotros tenemos de la sal y darla a los demás”. Por otra parte, subrayó, hay dos “salidas” para que esta sal no se arruine. Primero: dar la sal “al servicio de la comida, al servicio de los demás, al servicio de las personas”. Segundo: la “trascendencia hacia el autor de la sal, el Creador”. La sal, reafirmó el Obispo de Roma, “no se conserva sólo dándola en la predicación” sino que “también tiene necesidad de otra trascendencia, de la oración, de la adoración”:

“Y de este modo la sal se conserva, no pierde su sabor. Con la adoración del Señor yo trasciendo de mí mismo y con el anuncio evangélico voy fuera de mí mismo para dar el mensaje. Pero si nosotros no hacemos esto - estas dos cosas, estas dos trascendencias para dar la sal - la sal permanecerá en el frasco y nosotros nos convertiremos en cristianos de museo. Podemos hacer ver la sal: esta es mi sal. ¡Pero qué bella es! Esta es la sal que he recibido en el Bautismo, ésta es la que he recibido en la Confirmación, ésta es la que he recibido en la catequesis… Pero miren: ¡cristianos de museo! ¡Una sal sin sabor, una sal que no hace nada!”.

Profesión de fe del Episcopado italiano con Papa Francisco - Jueves 23 de Mayo 2013 : El Diablo aprovecha el desconcierto, las frustraciones y la incredulidad para aislar en la amargura.


(RV).- El Diablo aprovecha el desconcierto, las frustraciones y la incredulidad para aislar en la amargura. Jesús, en cambio, no humilla, sino que consuela y vuelve a dar coraje. Ser Pastores quiere decir disponerse a “caminar en medio y detrás del rebaño” y no ser seducidos por el dinero o la perspectiva de la carrera. Son algunos de los pasajes de la homilía del Papa Francisco, pronunciada esta tarde en la Basílica de San Pedro, durante la Profesión de fe del Episcopado italiano, reunido en la 65ª Asamblea general.

En efecto, a las seis de la tarde, el Obispo de Roma presidió la solemne Profesión de de del Episcopado Italiano, con una meditación en la que destacó que es significativo – y que se sentía particularmente contento – por el hecho de que este primer encuentro con los obispos italianos se produzca precisamente en este lugar que custodia no sólo la tumba de Pedro, sino también la memoria viva de su testimonio de fe, de su servicio a la verdad, de su entrega hasta el martirio por el Evangelio y por la Iglesia.

Esta tarde – dijo el Papa – el altar de la Confesión se convierte de este modo en nuestro lago de Tiberiades, en cuyas orillas volvemos a escuchar el estupendo diálogo entre Jesús y Pedro, con la pregunta dirigida al Apóstol, pero que debe resonar también en nuestro corazón... “¿Me amas tú?”; “¿Eres mi amigo?” (Cfr. Jn 21, 15ss).

Después del saludo del Cardenal Angelo Bagnasco, Presidente de la Conferencia Episcopal Italiana, y de la celebración de la Liturgia de la Palabra, el Papa Francisco, tras la Profesión de fe, la súplica y la bendición apostólica, durante el canto final del Salve Regina, presentó un homenaje floral a la imagen de la Bienaventurada Virgen María.

(María Fernanda Bernasconi – RV).

Un gran exorcismo de Papa Francisco!


Autor : jesuita Guillermo Ortiz

(RV).- (Audio) RealAudioMP3 En estos días varios medios de difusión dieron mucho espacio a un posible exorcismo realizado por Papa Francisco.

En tanto se discute el tema, entiendo, que si ponemos el foco solamente en cosas extraordinarias, espectaculares, no solamente volvemos a la condición de espectadores que juzgan sin comprometerse con los protagonistas, sino que también y sobre todo, se pierde de vista algo esencial, muy importante y profundo que esta sucediendo desde hace dos meses en Roma ante nuestros ojos.

Cuando Papa Francisco se acerca a tantos con la caricia del amor y la misericordia de Dios; sobre todo cuando se inclina ante los enfermos y a los que viven en situación de periferia existencial, mirándolos, dándoles la mano, un beso, un abrazo, una bendición, los reconoce como personas; les devuelve la conciencia de su dignidad; de su condición de hijos queridos de Dios; los hace sentir capaces de recibir y dar amor. Y esto es un gran exorcismo del espíritu del mal; esto es lo que hace el mismo Jesús, liberándonos del espíritu del mal, que nos domina desde el egoísmo, el individualismo, la comodidad. Porque el diablo existe escondido; se disfraza de ángel bueno y nos hace caer en sus trampas, sin que nos demos cuenta que quedamos encadenados, prisioneros, adictos del sentirnos bien. Y cuando este espíritu nos mueve, dirige nuestra vida, terminamos por ser violentos, mentirosos y hasta asesinos, porque faltamos el respeto, consideramos al otro algo que hasta puede ser “descartable”.

También con palabras que explican sus gestos, Francisco nos invita con autoridad y con el poder de su servicio, a vencer, con la ayuda de Dios, nuestros demonios interiores para salir del egoísmo, la comodidad, los intereses de parte, para ir al otro y compartir la alegría del amor de Dios. Esto ¿no es un gran exorcismo?

miércoles, 22 de mayo de 2013

Lectio Divina : Jueves, 23 Mayo, 2013 : Evangelio según San Marcos 9,41-40. : (7ª Semana del T. O. - Ciclo C -)



1) Oración inicial
Dios todopoderoso y eterno: concede a tu pueblo que la meditación asidua de tu doctrina le enseñe a cumplir de palabra y de obra, lo que a ti te complace. Por nuestro Señor.

2) Lectura
Del santo Evangelio según Marcos 9,41-50
«Todo aquel que os dé de beber un vaso de agua por el hecho de que sois de Cristo, os aseguro que no perderá su recompensa. «Y al que escandalice a uno de estos pequeños que creen, mejor le es que le pongan al cuello una de esas piedras de molino que mueven los asnos y que le echen al mar. Y si tu mano te es ocasión de pecado, córtatela. Más vale que entres manco en la Vida que, con las dos manos, ir a la gehenna, al fuego que no se apaga Y si tu pie te es ocasión de pecado, córtatelo. Más vale que entres cojo en la Vida que, con los dos pies, ser arrojado a la gehenna. Y si tu ojo te es ocasión de pecado, sácatelo. Más vale que entres con un solo ojo en el Reino de Dios que, con los dos ojos, ser arrojado a la gehenna, donde su gusano no muere y el fuego no se apaga; pues todos han de ser salados con fuego. Buena es la sal; mas si la sal se vuelve insípida, ¿con qué la sazonaréis? Tened sal en vosotros y tened paz unos con otros.»
Palabra del Señor
Versión en Castellano :
Evangelio según San Marcos 9,41-50. 
Y cualquiera que les dé de beber un vaso de agua porque son de Cristo, yo les aseguro que no quedará sin recompensa.»
«El que haga caer a uno de estos pequeños que creen en mí, sería mejor para él que le ataran al cuello una gran piedra de moler y lo echaran al mar.
Si tu mano te está haciendo caer, córtatela; pues es mejor para ti entrar con una sola mano en la vida que ir con las dos a la gehenna, al fuego que no se apaga.
Y si tu pie te está haciendo caer, córtatelo;
pues es mejor para ti entrar cojo en la vida que ser arrojado con los dos pies a la gehenna.
Y si tu ojo prepara tu caída, sácatelo;
pues es mejor para ti entrar con un solo ojo en el Reino de Dios que ser arrojado con los dos al infierno,
donde su gusano no muere y el fuego no se apaga.
Pues el mismo fuego los conservará.
La sal es buena, pero si la sal pierde su sabor, ¿con qué se lo devolverán? Tengan sal en ustedes y vivan en paz unos con otros.» 
Palabra del Señor


3) Reflexión
• El evangelio de hoy nos presenta algunos consejos de Jesús sobre la relación de los adultos con los pequeños y excluidos. En aquel tiempo, mucha gente pequeña era excluida y marginada. No podía participar. Muchos perdían la fe. El texto que vamos a meditar tiene algunas afirmaciones extrañas que si se toman al pie de la letra causan perplejidad en la gente.
• Marcos 9,41: Un vaso de agua es recompensado. Aquí se inserta una frase suelta de Jesús: En verdad os digo: Cualquiera que os dé de beber un vaso de agua porque sois de Cristo y lleváis su nombre, os aseguro que no quedará sin recompensa. Dos pensamientos: a) “Cualquier que os dé un vaso de agua”: Jesús está yendo a Jerusalén para entregar su vida. ¡Gesto de gran entrega! Pero no olvida los gestos pequeños de entrega del diario vivir: un vaso de agua, una acogida, una limosna, tantos gestos. Quien desprecia el ladrillo, ¡no construye nunca una casa! b) “Porque sois de Cristo”: Jesús se identifica con nosotros que queremos pertenecer a El. Esto significa que, para El, tenemos mucho valor.
• Marcos 9,42: Escándalo para los pequeños. Escándalo, literalmente, es la piedra por el camino, piedra en el zapato; es aquello que desvía a una persona del buen camino. Escandalizar a los pequeños es ser motivo por el cual los pequeños se desvían del camino y pierden la fe en Dios. Quien hace esto recibe la siguiente sentencia: “¡Al cuello una piedra de molino y ser echado al mar!” ¿Por qué tanta severidad? ¿Porque Jesús se identifica con los pequeños? (Mt 25,40.45). ¡Quien hace algo a ellos, lo hace a Jesús! Hoy, en el mundo entero, los pequeños, los pobres, muchos de ellos se están yendo de las iglesias tradicionales. Cada año, solamente en América Latina, casi unos tres millones de personas migran hacia otras iglesias. ¡No consiguen creer en lo que profesamos en nuestra iglesia! ¿Por qué será? ¿Hasta dónde tenemos la culpa? ¿Merecemos al cuello la piedra de molino?
• Marcos 9,43-48: Cortar la mano y el pie, arrancar el ojo. Jesús manda a la persona que se arranque la mano, el pie y el ojo, en caso de que fueran motivo de escándalo. Dice: “Es mejor entrar en la vida o en el Reino con un pie (mano, ojo) que entrar en el infierno con dos pies (manos, ojos)”. Estas frases no pueden tomarse al pie de la letra. Significan que una persona tiene que ser radical en la opción por Dios y por el Evangelio. La expresión ”geena (infierno) donde su gusano no muere y el fuego no se apaga”, es una imagen para indicar la situación de la persona que queda sin Dios. La geena era el nombre de un valle cerca de Jerusalén, donde se tiraba la basura de la ciudad y donde siempre había un fuego que quemaba la basura. Este lugar era nauseabundo y para la gente era símbolo de la situación de una persona que dejaba de participar en el Reino de Dios.
• Marcos 9,49-50: Sal e Paz. Estos dos versículos ayudan a entender las palabras severas sobre el escándalo. Jesús dice: “¡Tened sal en vosotros y tened paz unos con otros!” Una comunidad en la cual se vive en paz, unos con otros, es como un poco de sal que da gusto a toda la comida. La convivencia pacífica y fraterna en la comunidad es la sal que da gusto a la vida del la gente en el barrio. Es un signo del Reino, una revelación de la Buena Noticia de Dios. ¿Estamos siendo sal? Sal que no da gusto, ¡no sirve para nada!
• Jesús acoge y defiende la vida de los pequeños. Varias veces, Jesús insiste en la acogida que hay que dar a los pequeños. “Quien acoge a uno de estos pequeños en mi nombre, a mí me acoge” (Mc 9,37). Quien da un vaso de agua a uno de estos pequeños no perderá su recompensa (Mt 10,42). El pide que no se desprecien los pequeños (Mt 18,10). Y en el juicio final los justos serán recibidos porque dieron de comer “a uno de estos pequeñuelos” (Mt 25,40). Si Jesús insiste tanto en la acogida que hay que dar a los pequeños, es porque había probablemente mucha gente pequeña ¡que no era acogida! De hecho, muchas mujeres, muchos niños no contaban (Mt 14,21; 15,38), eran despreciados (Mt 18,10) y silenciados (Mt 21,15-16). Hasta los apóstoles impedían que llegasen cerca de Jesús (Mt 19,13; Mc 10,13-14). En nombre de la ley de Dios, mal interpretada por las autoridades de la época, mucha buena gente era excluida. En vez de acoger a los excluidos, la ley era usada para legitimar la exclusión. En los evangelios, la expresión “pequeños” (en griego se dice elachistoi, mikroi o nepioi), a veces indica “niños”, otras veces, indica los sectores excluidos de la sociedad. No es fácil discernir. A veces lo que es “pequeño” en un evangelio, es “niños” en otro. Porque los niños pertenecían a la categoría de los “pequeños”, de los excluidos. Además de esto, no siempre es fácil discernir entre lo que viene del tiempo de Jesús y lo que viene del tiempo de las comunidades para las cuales los evangelios fueron escritos. Aún así, lo que resulta claro es el contexto de exclusión que estaba presente en la época y la imagen que las primeras comunidades conservaron de Jesús: Jesús se pone del lado de los pequeños, de los excluidos, y asume su defensa.
4) Para la reflexión personal
• En nuestra sociedad y en nuestra comunidad, ¿quiénes son hoy los pequeños y los excluidos? ¿Cómo está siendo la acogida que les damos?
• “Cuerda al cuello”. Mi comportamiento ¿merece una cuerda o una cuerdecilla al cuello? ¿Y el comportamiento de nuestra comunidad: qué se merece?
5) Oración final
El Señor, que tus culpas perdona,
que cura todas tus dolencias,
rescata tu vida de la fosa,
te corona de amor y ternura. (Sal 103,3-4)

El padre Amorth exorcizó luego al hombre por quien había orado el Papa: «Tiene cuatro demonios»


Quien ya es el poseído más célebre del mundo fue exorcizado por 
el exorcista más célebre del mundo después de que el pasado 
domingo Francisco orase por él, en unas imágenes sobrecogedoras

Así lo desveló este martes por la tarde el mismo padre Gabriele Amorth,
 exorcista de Roma, en una entrevista al programa Un giorno da pecora 
de la emisora italiana Radio2 que recoge la agencia Ansa. Donde, 
además, precisó el número exacto de demonios que poseen el cuerpo 
de Ángel, el mexicano de 43 años, casado y con hijos, a quien 
el Papa impuso las manos mientras rezaba una oración de liberación.

El portavoz de la Santa Sede, Federico Lombardi, quiso aclarar que 
no se trató de un exorcismo, pero Amorth matiza: "Si lo han 
desmentido es que no han comprendido nada. No sólo 
es exorcismo el que se hace según las normas del ritual, con 
las oraciones escritas y reservadas para los exorcismos. 
También son exorcismos las oraciones de liberación que se 
hacen con las propias palabras. Yo mismo conozco tres casos 
realizados por Juan Pablo II sin ningún libro".

El padre Amorth ofreció además en antena una información 
muy relevante: "Les diré más. El hombre a quien el Papa 
exorcizó acudió a mí hoy a las 11.30 de la mañana. 
Está poseído por cuatro demonios y realicé sobre 
él un largo exorcismo".

La posesión de Ángel, añadió, "es una venganza del 
demonio contra los obispos mexicanos 
[é una vendetta del demonio contro i vescovi messicani] porque 
no se opusieron al aborto como debían haberlo hecho. 
Este hombre sólo será liberado cuando los obispos 
mexicanos se arrepientan y hagan penitencia por no 
haber intervenido más en esa cuestión".

Catequesis - Homilía del día Miércoles 22 de Mayo 2013 del Papa Francisco : “EVANGELIZAR Y ANUNCIAR A JESÚS NOS DA ALEGRÍA. EN CAMBIO, EL EGOÍSMO NOS DA AMARGURA”



<<¡Queridos hermanos y hermanas, buenos días! En el Credo, después de haber profesado la fe en el Espíritu Santo, decimos: "Creo en la Iglesia una, santa, católica y apostólica". Hay una conexión profunda entre estas dos realidades de la fe: es el Espíritu Santo, de hecho, quién da vida a la Iglesia, guía sus pasos. Sin la presencia y la acción incesante del Espíritu Santo, la Iglesia no podría vivir y no podría cumplir con la tarea que Jesús resucitado le ha confiado de ir y hacer discípulos en todas las naciones (cf. Mt 28:18). Evangelizar es la misión de la Iglesia, no sólo de algunos, sino la mía, la tuya, nuestra misión. El apóstol Pablo exclamaba: "¡Ay de mí si no predicara el Evangelio!" (1 Cor 9,16). Cada uno de nosotros debe ser evangelizador, ¡sobre todo con la vida! Pablo VI subrayaba que "... evangelizar es la gracia y la vocación propia de la Iglesia, su identidad más profunda. Ella existe para evangelizar” (Esort. ap. Evangelii nuntiandi, 14). 

¿Quién es el verdadero motor de la evangelización en nuestra vida y en la Iglesia? Pablo VI escribía con claridad: "Es él, el Espíritu Santo que, hoy como al principio de la Iglesia, actúa en cada evangelizador que se deje poseer y conducir por Él, que le sugiere las palabras que a solas no podría encontrar, disponiendo a la vez la preparación de la mente de quien escucha para que sea receptivo a la Buena Nueva y al Reino anunciado" (ibid., 75). Para evangelizar, pues, es necesario una vez más abrirse a la acción del Espíritu de Dios, sin temor a lo que nos pida y a dónde nos guíe. ¡Confiémonos a Él! Él nos permitirá vivir y dar testimonio de nuestra fe, e iluminará el corazón de aquellos que nos encontremos. 

Esta ha sido la experiencia de Pentecostés, los Apóstoles reunidos con María en el Cenáculo, "aparecieron lenguas como de fuego que se repartieron y se posaron sobre cada uno de ellos, y todos fueron llenos del Espíritu Santo y comenzaron a hablar en otros idiomas, en la manera en que el Espíritu les daba que hablasen "(Hechos 2:3-4). El Espíritu Santo, al descender sobre los apóstoles, los hace salir de donde estaban encerrados por miedo, los hace salir de sí mismos, y los convierte en heraldos y testigos de las "grandes maravillas de Dios" (v. 11). Y esta transformación obrada por el Espíritu Santo se refleja en la multitud que acudió al lugar y que provenía "de todas las naciones que hay bajo el cielo" (v. 5), porque todo el mundo escucha las palabras de los apóstoles, como si estuvieran pronunciadas en su propia lengua (6). 

Este es un primer efecto importante de la acción del Espíritu Santo que guía e anima el anuncio del Evangelio: la unidad, la comunión. En Babel, según la Biblia, había comenzado la dispersión de los pueblos y la confusión de las lenguas, como resultado del acto de soberbia y de orgullo del hombre que quería construir con sus propias fuerzas, sin Dios, "una ciudad y una torre cuya cúspide llegara hasta el cielo "(Génesis 11:04). En Pentecostés, estas divisiones se superan. Ya no hay orgullo con Dios, ni cerrazón entre unos y otros, sino apertura hacia Dios: el salir para anunciar su Palabra: una nueva lengua, la del amor que el Espíritu Santo derrama en los corazones (cf. Rom 5,5), una lengua que todos pueden entender y que, una vez acogida, puede expresarse en cualquier vida y en todas las culturas. La lengua del Espíritu, la lengua del Evangelio es la lengua de la comunión, que invita a superar la cerrazón y la indiferencia, divisiones y conflictos. 

Todos debemos preguntarnos ¿cómo me dejo guiar por el Espíritu Santo, para que mi testimonio de fe sea de unidad y de comunión? ¿Llevo la palabra de reconciliación y de amor, que es el Evangelio, en los lugares donde yo vivo? A veces parece que se repita hoy lo que sucedió en Babel: divisiones, incapacidad para entenderse entre sí, rivalidad, envidia, egoísmo. ¿Yo que hago con mi vida? Creo unidad a mí alrededor, o divido, divido, divido con las críticas, la envidia. ¿Qué hago? Pensemos en ello. Llevar el Evangelio es proclamar y vivir, nosotros en primer lugar, la reconciliación, el perdón, la paz, la unidad, el amor que el Espíritu Santo nos da. Recordemos las palabras de Jesús: "En esto todos reconocerán que ustedes son mis discípulos: en el amor que se tengan los unos a los otros " (Jn 13:34-35). 

Un segundo elemento: el día de Pentecostés, Pedro, lleno del Espíritu Santo, se pone de pie "con los once" y "en voz alta" (Hechos 2:14), "con confianza" (v. 29) anuncia la buena nueva de Jesús, que dio su vida por nuestra salvación y que Dios lo resucitó de entre los muertos. Este es otro efecto de la acción del Espíritu Santo: el coraje de proclamar la novedad del Evangelio de Jesús a todos, con franqueza (parresia), en voz alta, en todo tiempo y en todo lugar. Y esto ocurre incluso hoy para la Iglesia y para cada uno de nosotros: del fuego de Pentecostés, de la acción del Espíritu Santo, se desprenden siempre nuevas energías de misión, nuevas formas para proclamar el mensaje de la salvación, nuevo valor para evangelizar. ¡No nos cerremos nunca a esta acción! ¡Vivamos con humildad y valentía el Evangelio! Demos testimonio de la novedad, la esperanza, la alegría que el Señor trae a la vida. Escuchemos en nosotros "la dulce y confortadora alegría de evangelizar" (Pablo VI, Exhortación Apostólica. Ap. Evangelii nuntiandi, 80). Porque evangelizar y anunciar a Jesús nos da alegría. En cambio el egoísmo nos da amargura, tristeza, nos lleva hacia abajo. Evangelizar nos lleva hacia arriba. 

Menciono sólo un tercer elemento, que, sin embargo, es particularmente importante: una nueva evangelización, una Iglesia que evangeliza debe comenzar siempre con la oración, con el pedir, como los Apóstoles en el Cenáculo, el fuego del Espíritu Santo. Sólo la relación fiel e intensa con Dios permite salir de la propia cerrazón y anunciar el Evangelio con parresia. Sin la oración nuestras acciones se convierten en vacío y nuestro anunciar no tiene alma, no está animado por el Espíritu. 

Queridos amigos, como dijo Benedicto XVI, hoy la Iglesia "siente sobre todo el viento del Espíritu Santo que nos ayuda, nos muestra el camino justo; y así, con nuevo entusiasmo, estamos en camino y damos gracias al Señor" (palabras en la Asamblea Ordinaria del Sínodo de los Obispos, 27 de octubre de 2012). 

Renovemos cada día la confianza en la acción del Espíritu Santo, la confianza que Él obra en nosotros, Él está dentro de nosotros. Él nos da el fervor apostólico, nos da la paz, nos da la alegría. Renovemos esta confianza, dejémonos guiar por Él, seamos hombres y mujeres de oración, que dan testimonio del Evangelio con valentía, convirtiéndose en instrumentos en nuestro mundo de la unidad y de la comunión de Dios. Gracias>>. (Traducción Radio Vaticano-Eduardo Rubió)

martes, 21 de mayo de 2013

Lectio Divina : Miércoles, 22 Mayo, 2013 : Evangelio según San Marcos 9,38-40. : (Miércoles de la 7ª Semana del T. O. - Ciclo C -)



1) Oración inicial
Dios todopoderoso y eterno: concede a tu pueblo que la meditación asidua de tu doctrina le enseñe a cumplir de palabra y de obra, lo que a ti te complace. Por nuestro Señor.
2) Lectura
Del santo Evangelio según Marcos 9,38-40
Juan le dijo: «Maestro, hemos visto a uno que expulsaba demonios en tu nombre y no viene con nosotros y tratamos de impedírselo porque no venía con nosotros.» Pero Jesús dijo: «No se lo impidáis, pues no hay nadie que obre un milagro invocando mi nombre y que luego sea capaz de hablar mal de mí. Pues el que no está contra nosotros, está por nosotros.
otra versión :
Evangelio según San Marcos 9,38-40. 
Juan le dijo: «Maestro, hemos visto a uno que hacía uso de tu nombre para expulsar demonios, y hemos tratado de impedírselo porque no anda con nosotros.»
Jesús contestó: «No se lo prohíban, ya que nadie puede hacer un milagro en mi nombre y luego hablar mal de mí.
El que no está contra nosotros está con nosotros.
Palabra del Señor

3) Reflexión
• El evangelio de hoy nos presenta un ejemplo bonito y actual de la pedagogía de Jesús. Nos muestra que él ayudaba a sus discípulos a percibir y a superar la “levadura de los fariseos y de Herodes”.
• Marcos 9,38-40: La mentalidad de cerrazón: “no viene con nosotros”. Alguien que no era de la comunidad usaba el nombre de Jesús para expulsar los demonios. Juan, el discípulo, ve y prohíbe: Tratamos de impedírselo, porque no viene con nosotros. ¡En nombre de la comunidad impide que el otro pueda hacer una buena acción! Por ser discípulo, él piensa tener el monopolio sobre Jesús y, por esto, quiere prohibir que otros usen el nombre de Jesús para realizar el bien. Era la mentalidad cerrada y antigua del “¡Pueblo elegido, Pueblo separado!”. Jesús responde: "No se lo impidáis, pues no hay nadie que obre un milagro invocando mi nombre y que luego sea capaz de hablar mal de mí. Pues el que no está contra nosotros, está por nosotros.” (Mc 9,40). Difícilmente es posible encontrar una afirmación más ecuménica que esta afirmación de Jesús. Para Jesús, lo que importa no es si la persona forma o no forma parte de la comunidad, pero si hace o no el bien que la comunidad debe realizar.
• Un retrato de Jesús como formador de sus discípulos. Jesús, el Maestro, es el eje, el centro y el modelo de formación dada a los discípulos. Por sus actitudes, es una muestra del Reino, encarna el amor de Dios y lo revela (Mc 6,31; Mt 10,30; Lc 15,11-32). Muchos pequeños gestos reflejan este testimonio de vida con que Jesús marcaba su presencia en la vida de los discípulos y de las discípulas, preparándolos para la vida y la misión. Era su manera de dar forma humana a la experiencia que él mismo tenía de Dios como Padre. He aquí un retrato de Jesús como formador de sus discípulos:
- los involucra en la misión (Mc 6,7; Lc 9,1-2;10,1),
- al volver, hace revisión con ellos (Lc 10,17-20),
- los corrige cuando se equivocan y quieren ser los primeros (Mc 9,33-35;10,14-15)
- espera el momento oportuno para corregir (Lc 9,46-48; Mc 10,14-15).
- los ayuda a discernir (Mc 9,28-29),
- los interpela cuando son lentos (Mc 4,13;8,14-21),
- los prepara para el conflicto (Jn 16,33; Mt 10,17-25),
- los manda observar la realidad (Mc 8,27-29; Jn 4,35;Mt 16,1-3),
- reflexiona con ellos sobre las cuestiones del momento (Lc 13,1-5),
- los confronta con las necesidades de la gente (Jn 6,5),
- les enseña que las necesidades de la gente están por encima de las prescripciones rituales (Mt 12,7.12),
- tiene momentos sólo con ellos para poderlos instruir (Mc 4,34;7,17;9,30-31;10,10;13,3),
- sabe escuchar, aún cuando el diálogo es difícil (Jn 4,7-42).
- los ayuda a aceptarse a sí mismos (Lc 22,32).
- es exigente y pide que lo dejen todo por amor a él (Mc 10,17-31).
- es severo con la hipocresía (Lc 11,37-53).
- hace más preguntas que dar respuestas (Mc 8,17-21).
- es firme y no se deja desviar por el camino (Mc 8,33; Lc 9,54).
- los prepara para el conflicto y la persecución (Mt 10,16-25).
• La formación no era, en primer lugar, la transmisión de verdades que había que aprender de memoria, sino una comunicación de la nueva experiencia de Dios y de la vida que irradiaba de Jesús para sus discípulos y discípulas. La comunidad que se formaba alrededor de Jesús era la expresión de esta nueva experiencia. La formación llevaba a las personas a tener otros ojos, otras actitudes. Hacía nacer en ellas una nueva conciencia respecto de la misión y respecto de sí mismas. Hacía que fueran poniendo los pies del lado de los excluidos. Producía, después de poco tiempo, una “conversión” como consecuencia de la aceptación de la Buena Nueva (Mc 1,15).
4) Para la reflexión personal
• ¿Qué significa hoy, en el siglo XXI, para mí, para nosotros, la afirmación de Jesús que dice: Quién no está contra nosotros, está por nosotros?”
• ¿Cómo acontece la formación de Jesús en mi vida?
5) Oración final
Bendice, alma mía, a Yahvé,
el fondo de mi ser, a su santo nombre.
Bendice, alma mía, a Yahvé,
nunca olvides sus beneficios. (Sal 103,1-2)

Homilía del día Martes 21 de Mayo 2013 del Papa Francisco : EL VERDADERO PODER ES EL SERVICIO

Para un cristiano, progresar significa rebajarse como hizo Jesús. Lo señaló Francisco en la Misa esta mañana en la Casa de Santa Marta. El Papa también reiteró que el verdadero poder está en el servicio y que no debe existir la lucha por el poder dentro de la Iglesia. 

El Papa reflexionó sobre el episodio narrado en el Evangelio de hoy, cuando Jesús habla de su Pasión a sus discípulos y, éstos en cambio, discuten sobre quién es el mejor entre ellos. "La lucha por el poder en la Iglesia - observó el Santo Padre- no es algo de nuestros días, comenzó ya en tiempos de Jesús" que, "con su ejemplo nos enseñó el poder del servicio".

"El verdadero poder es el servicio. Cómo lo hizo Él, que no vino para ser servido, sino para servir, y su servicio fue el servicio de la Cruz. Él se humilló hasta la muerte, la muerte en la Cruz, por nosotros, para servirnos a nosotros, para salvarnos. Y no hay otro camino en la Iglesia para seguir adelante. Para el cristiano, ir adelante, progresar, significa abajarse. Si no aprendemos esta regla cristiana, nunca, nunca seremos capaces de entender el verdadero mensaje de Jesús sobre el poder".

En la Iglesia, “el más grande es el que sirve más, el que se dedica más al servicio de los otros”. El Papa en su homilía recordó que San Ignacio de Loyola, en los Ejercicios Espirituales, solicitaba al Señor Crucificado "la gracia de la humillación". Esto, ha reiterado el Papa, es "el verdadero poder del servicio de la Iglesia." Este es el verdadero camino de Jesús, la verdadera promoción, y no la mundana:

"El camino del Señor es Su servicio: igual que Él hizo Su servicio, nosotros tenemos que ir tras Él en el camino del servicio. Este es el verdadero poder de la Iglesia. Quisiera hoy rezar por todos nosotros, para que el Señor nos dé la gracia de comprender que el verdadero poder en la Iglesia es el servicio. Y también para comprender la regla de oro que Jesús nos enseñó con Su ejemplo: para un cristiano, progresar, avanzar significa abajarse, ser menor. Pidamos esta gracia".

A la Misa, concelebrada por el director de programas de Radio Vaticano, el padre Andrzej Koprowski, participaron un grupo de compañeros de nuestra emisora y empleados de la Oficina de peregrinos y turistas del Gobernatorato del Vaticano.

ER - RV

Lectio Divina : Martes, 21 Mayo, 2013 : Evangelio según San Marcos 9,30-37. : (Martes de la 7ª Semana del T. O. - Ciclo C -)



1) Oración inicial
Dios todopoderoso y eterno: concede a tu pueblo que la meditación asidua de tu doctrina le enseñe a cumplir de palabra y de obra, lo que a ti te complace. Por nuestro Señor.

2) Lectura
Del santo Evangelio según Marcos 9,30-37
Y saliendo de allí, iban caminando por Galilea; él no quería que se supiera, porque iba enseñando a sus discípulos. Les decía: «El Hijo del hombre será entregado en manos de los hombres; le matarán y a los tres días de haber muerto resucitará.» Pero ellos no entendían lo que les decía y temían preguntarle. Llegaron a Cafarnaún y, una vez en casa, les preguntaba: «¿De qué discutíais por el camino?» Ellos callaron, pues por el camino habían discutido entre sí quién era el mayor. Entonces se sentó, llamó a los Doce, y les dijo: «Si uno quiere ser el primero, sea el último de todos y el servidor de todos.» Y tomando un niño, le puso en medio de ellos, le estrechó entre sus brazos y les dijo: «El que reciba a un niño como éste en mi nombre, a mí me recibe; y el que me reciba a mí, no me recibe a mí sino a Aquel que me ha enviado.»

3) Reflexión
• El evangelio de hoy presenta el segundo anuncio de la Pasión, Muerte y Resurrección de Jesús. Como en el primer anuncio (Mc 8,27-38), los discípulos quedan espantados y con miedo. No entienden la palabra sobre la cruz, porque no son capaces de entender ni de aceptar a un Mesías que se hace siervo de los hermanos. Ellos siguen soñando con un mesías glorioso y muestran, además de esto, una gran incoherencia. Mientras Jesús anuncia su Pasión y Muerte, ellos discuten entre sí quiénes de ellos es el mayor. Jesús quiere servir, ¡ellos sólo piensan en mandar! La ambición los lleva a auto promoverse a cuestas de Jesús. Hasta hoy, aquí y allá, el mismo deseo de autopromoción aparece en nuestras comunidades.
• Tanto en la época de Jesús, como en la época de Marcos, había la “levadura” de la ideología dominante. También hoy, la ideología de las propagandas del comercio, del consumismo, de las novelas influye profundamente en la manera de pensar y actuar de la gente. En la época de Marcos, no siempre las comunidades eran capaces de mantener una actitud crítica frente a la invasión del Imperio Romano. ¿Y hoy?
• Marcos 9,30-32: El anuncio de la Cruz. Jesús camina por Galilea, pero no quiere que la gente se entere, pues está ocupado con la formación de los discípulos y conversa con ellos sobre la Cruz. Dice que, conforme a la profecía de Isaías (Is 53,1-10), el Hijo de Hombre debía ser entregado y condenado a muerte. Esto indica que Jesús se dejaba orientar por la Biblia, tanto en la realización de su propia misión, como en la formación dada a los discípulos. El sacaba su enseñanza de las profecías. Como en el primer anuncio (Mc 8,32), los discípulos lo escuchaban, pero no entendían la palabra sobre la cruz. Pero tampoco piden aclaraciones. ¡Tienen medio de dejar trasparentar su ignorancia!
• Marcos 9,33-34: La mentalidad de competición. Al llegar a casa, Jesús pregunta: “¿De qué discutíais por el camino?” Ellos no responden. Es el silencio de quien se siente culpable, “pues por el camino habían discutido entre sí quién era el mayor”. Jesús es buen pedagogo. No interviene inmediatamente. Sabe esperar el momento para luchar contra la influencia de la ideología en sus formandos. La mentalidad de competición y de prestigio, que caracterizaba la sociedad del Imperio Romano, se infiltraba ya en la pequeña comunidad que ¡estaba a punto de empezar! ¡Aquí aparece el contraste, la incoherencia: mientras Jesús se preocupa de ser Mesías Servo, ellos sólo piensan en ser el mayor! Jesús trata de bajar. ¡Y ellos quieren subir!
• Marcos 9,35-37: Servir, en vez de mandar. La respuesta de Jesús es un resumen del testimonio de vida que él mismo venía dando desde el comienzo: Si uno ser el primero, sea el último de todos, el siervo de todos. Pues el último no gana premio ni recompensa. Es un siervo inútil. (cf. Lc 17,10). El poder hay que usarlo no para subir y dominar, sino para bajar y servir. Este es el punto en que Jesús más insistía y del que más dio testimonio (cf. Mc 10,45; Mt 20,28; Jn 13,1-16). Enseguida, Jesús coloca a un crío en medio de ellos. Una persona que sólo piensa en subir y en dominar, no prestaría gran atención a los pequeños. ¡Pero Jesús lo invierte todo! Dice: El que recibe a uno de estos pequeños en mi nombre, a mí me recibe. Quien me recibe a mí, recibe a aquel que me ha enviado. El se identifica con los niños. Quien acoge a los pequeños en el nombre de Jesús, acoge a Dios mismo.
• No por el hecho de que una persona “siga a Jesús” ya es santa y renovada. En medio de los discípulos, cada vez de nuevo, la “levadura de Herodes y de los fariseos” (Mc 8,15) levantaba cabeza. En el episodio del evangelio de hoy, Jesús aparece como el maestro que forma a sus seguidores. "Seguir" era un término que formaba parte del sistema educativo de la época. Era usado para indicar la relación entre discípulo y maestro. La relación maestro-discípulo es diferente a la relación profesor-alumno. Los alumnos asisten a las explicaciones del profesor sobre una determinada materia. Los discípulos "siguen" al maestro y conviven con él, veinte y cuatro horas al día. Fue en esta "convivencia" de tres años con Jesús, que los discípulos y las discípulas recibieron su formación. El evangelio de mañana nos dará otro ejemplo muy concreto de cómo Jesús formaba a sus discípulos.

4) Para la reflexión personal

• Jesús quiere bajar y servir. Los discípulos quieren subir y dominar. ¿Yo? ¿Cuál es la motivación más profunda de mi “yo” desconocido?
• Seguir a Jesús y estar con él, veinte cuatro horas al día, y dejar que su modo di vivir se vuelva mi modo de vivir y convivir. ¿Está ocurriendo esto en mí?

5) Oración final
Acepta con agrado mis palabras,
el susurro de mi corazón,
sin tregua ante ti, Yahvé,
Roca mía, mi redentor. (Sal 19,15)

HOMILÍA DEL LUNES DEL PAPA FRANCISCO : LA ORACIÓN VALIENTE, HUMILDE Y FUERTE CUMPLE MILAGROS


Una oración valiente, humilde y fuerte, cumple milagros: lo afirmó el Papa Francisco esta mañana en la Misa presidida en la Casa de Santa Marta. La liturgia del día nos propone el pasaje del Evangelio en el que los discípulos no logran sanar a un muchacho; Jesús debe intervenir lamentando la incredulidad de los presentes; y al padre de aquel chico que le pide ayuda, responde que “todo es posible para el que cree”.

El Santo Padre observó que a menudo también aquellos que aman a Jesús no arriesgan mucho en su fe y no se confían completamente a Él: “Pero ¿por qué, esta incredulidad? Creo que es justamente el corazón que no se abre, el corazón cerrado, el corazón que quiere tener todo bajo control”.

Es un corazón que “no se abre” y no “deja a Jesús el control de las cosas ” – explicó el Papa –. Cuando los discípulos preguntan por qué no han podido curar al joven, el Señor responde que aquel “tipo de demonios no se puede eliminar sino solo con la oración”. “Todos nosotros – subrayó el Santo Padre- llevamos un poco de incredulidad, dentro”. Es necesaria “una oración fuerte, y esta oración humilde y fuerte hace que Jesús pueda obrar el milagro. La oración para pedir un milagro, para pedir una acción extraordinaria – prosiguió el Obispo de Roma – debe ser una oración coral, que nos involucre a todos”.

A este propósito el Papa narró un episodio ocurrido en Argentina: una niña de 7 años se enfermó y los médicos le dieron pocas horas de vida. El papá, un electricista, “hombre de fe”, “se puso como loco y en aquella locura” tomó un autobús para ir al Santuario mariano de Lujan, distante 70 km: “Llegó ahí pasadas las 9 de la noche, cuando todo estaba cerrado. Y comenzó a rezar a la Virgen, con las manos aferradas a la reja de fierro. Y rezaba, y rezaba, y lloraba, y rezaba … y así, permaneció toda la noche. Pero este hombre luchaba: luchaba con Dios, luchaba junto a Dios por la sanación de su hija. Luego, después de las 6 de la mañana, fue al terminal, tomó el bus y llegó a casa, al hospital, a las 9, más o menos. Encontró a su esposa llorando. Se imaginó lo peor. ‘¿Qué ha pasado? ¡No entiendo, no entiendo! ¿Qué ha pasado?’. ‘Han venido los doctores y me han dicho que la fiebre ha pasado, que respira bien, que ¡no tiene nada! La dejarán en reposo por dos días más, pero no entienden qué ha pasado!’. ¡Esto todavía sucede, ¿eh?, los milagros existen!”.

Continúa

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lunes, 20 de mayo de 2013

Homilía de Papa en la Fiesta de Pentecostés (Texto completo)


Queridos hermanos y hermanas: En este día, contemplamos y revivimos en la liturgia la efusión del Espíritu Santo que Cristo resucitado derramó sobre la Iglesia, un acontecimiento de gracia que ha desbordado el cenáculo de Jerusalén para difundirse por todo el mundo.

Pero, ¿qué sucedió en aquel día tan lejano a nosotros, y sin embargo, tan cercano, que llega adentro de nuestro corazón? San Lucas nos da la respuesta en el texto de los Hechos de los Apóstoles que hemos escuchado (2,1-11). El evangelista nos lleva hasta Jerusalén, al piso superior de la casa donde están reunidos los Apóstoles. El primer elemento que nos llama la atención es el estruendo que de repente vino del cielo, «como de viento que sopla fuertemente», y llenó toda la casa; luego, las «lenguas como llamaradas», que se dividían y se posaban encima de cada uno de los Apóstoles. Estruendo y lenguas de fuego son signos claros y concretos que tocan a los Apóstoles, no sólo exteriormente, sino también en su interior: en su mente y en su corazón. Como consecuencia, «se llenaron todos de Espíritu Santo», que desencadenó su fuerza irresistible, con resultados llamativos: «Empezaron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu les concedía manifestarse». Asistimos, entonces, a una situación totalmente sorprendente: una multitud se congrega y queda admirada porque cada uno oye hablar a los Apóstoles en su propia lengua. Todos experimentan algo nuevo, que nunca había sucedido: «Los oímos hablar en nuestra lengua nativa». ¿Y de qué hablaban? «De las grandezas de Dios».

A la luz de este texto de los Hechos de los Apóstoles, deseo reflexionar sobre tres palabras relacionadas con la acción del Espíritu: novedad, armonía, misión. 


1. La novedad nos da siempre un poco de miedo, porque nos sentimos más seguros si tenemos todo bajo control, si somos nosotros los que construimos, programamos, planificamos nuestra vida, según nuestros esquemas, seguridades, gustos. Y esto nos sucede también con Dios. Con frecuencia lo seguimos, lo acogemos, pero hasta un cierto punto; nos resulta difícil abandonarnos a Él con total confianza, dejando que el Espíritu Santo anime, guíe nuestra vida, en todas las decisiones; tenemos miedo a que Dios nos lleve por caminos nuevos, nos saque de nuestros horizontes con frecuencia limitados, cerrados, egoístas, para abrirnos a los suyos. Pero, en toda la historia de la salvación, cuando Dios se revela, aparece su novedad, trasforma y pide confianza total en Él: Noé, del que todos se ríen, construye un arca y se salva; Abrahán abandona su tierra, aferrado únicamente a una promesa; Moisés se enfrenta al poder del faraón y conduce al pueblo a la libertad; los Apóstoles, de temerosos y encerrados en el cenáculo, salen con valentía para anunciar el Evangelio.
Continúa

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domingo, 19 de mayo de 2013

Lectio Divina : Domingo, 19 Mayo, 2013 Evangelio según San Juan 14, 15-16.23-2. : (Fiesta de Pentecostés - Ciclo C -)


Lectio Divina : 
Domingo, 19 Mayo, 2013
Evangelio según San Juan 14, 15-16.23-2. : 
(Fiesta de Pentecostés - Ciclo C -)



1) Oración inicial
Señor, Padre misericordioso, en este día santísimo yo grito hasta ti desde mi cuarto con las puertas cerradas; a ti elevo mi oración desde el miedo y la inmovilidad de la muerte. Haz que venga Jesús y que se detenga en el centro de mi corazón, para arrojar toda miedo y toda oscuridad. Haz que venga tu paz, que es paz verdadera, paz del corazón. Y haz que venga tu Espíritu Santo, que es fuego de amor, que inflama e ilumina, funde y purifica; que es agua viva, que salta hasta la vida eterna, que quita la sed y limpia, bautiza y renueva; que es viento impetuoso y suave al mismo tempo, soplo de tu voz y de tu respiro; que es paloma anunciadora de perdón, de un comienzo nuevo y duradero para toda la tierra.
Manda tu Espíritu sobre mí, en el encuentro con esta Palabra, en este encuentro con tu Palabra, en la escucha de ella y en la penetración de los misterios que ella conserva; que yo sea colmado y sumergido, que sea bautizado y hecho hombre nuevo, por el don de mi vida a ti y a los hermanos. Amén, aleluya.

2) Lectura

Del santo Evangelio según San Juan 14, 15-16.23-2
15 Si me amáis, guardaréis mis mandamientos; 16 y yo pediré al Padre y os dará otro Paráclito, para que esté con vosotros para siempre.23 «Si alguno me ama, guardará mi palabra, y mi Padre le amará, y vendremos a él, y haremos morada en él. 24 El que no me ama no guarda mis palabras. Y la palabra no es mía, sino del Padre que me ha enviado. 25 Os he dicho estas cosas estando entre vosotros. 26 Pero el Paráclito, el Espíritu Santo, que el Padre enviará en mi nombre, os lo enseñará todo y os recordará todo lo que yo os he dicho.
Palabra del Señor

  Continúa

DOSSIER SOBRE EL ESPÍRITU SANTO Y LA FIESTA DE PENTECOSTÉS 2013



http://www.mercaba.org/DIESDOMINI/PASCUA/PENT/dossier_pentecostes.htm


sábado, 18 de mayo de 2013

Pentecostés 2013: ¡Ven, Espíritu Santo!

HOMILÍA DEL PAPA DEL VIERNES 17 DE MAYO 2013 : EL SEÑOR SIEMPRE NOS BUSCA, ESTÁ SIEMPRE CERCA: DEJEMOS QUE NOS ENCUENTRE


Al centro de la homilía del Papa Francisco de este viernes en la Casa de Santa Marte estuvo el Evangelio en el que Jesús resucitado por tres veces pregunta a Pedro si lo ama. “Es un dialogo de amor, entre el Señor y su discípulo”, explicó el Santo Padre, que recorrió la historia de los encuentros de Pedro con Jesús: desde aquel primer “Sígueme”, hasta cuando le dio un nombre nuevo: “Te llamarás Cefas, Piedra”, para indicar su misión, ya que aunque “Pedro no había entendido nada … la misión existía”. Luego, cuando Pedro lo reconoce como el Cristo e inmediatamente después dice “no” al camino de la cruz, con Jesús que responde: “Aléjate, Satanás!” y “él acepta esta humillación”.

Pedro – afirmó el Papa – a menudo “ se creía un valiente”, en el Getsemaní es “fogoso” y “toma la espada” para defender a Jesús, pero lo niega tres veces. Y cuando Jesús lo fija con aquella mirada “tan bella” - notó el Papa Francisco - Pedro llora. “En estos encuentros, Jesús va madurando el alma de Pedro, el corazón de Pedro”, lo hace madurar en el amor. Así, cuando Pedro escucha que Jesús le pregunta por tres veces : “Simón, hijo de Juan, ¿me quieres?”, se avergüenza, porque se acuerda de cuando por tres veces había dicho que no lo conocía:

“Pedro se quedó dolorido de que por tercera vez le preguntase ‘¿Me amas?'. Este dolor, esta vergüenza … Un gran hombre, este Pedro… pecador, pecador. Pero el Señor hace sentir, a él y también a nosotros, que todos somos pecadores. El problema no es ser pecadores: el problema es no arrepentirse del pecado, no tener vergüenza de aquello que hemos hecho. Ese es el problema. Y Pedro tiene esta vergüenza, esta humildad, ¿no? El pecado, el pecado de Pedro, es un hecho que con el gran corazón que tenía Pedro, lo lleva a un encuentro nuevo con Jesús, a la alegría del perdón”.

El Señor no abandona su promesa, cuando le había dicho “Tu eres piedra”, y ahora le dice: “Apacienta mi rebaño”: “Pedro era pecador, pero no corrupto, ¿eh? Pecadores, sí, todos; corruptos, no. Una vez supe de un sacerdote, un buen párroco que trabajaba bien; fue nombrado obispo, y él se avergonzaba porque no se sentía digno, tenía un tormento espiritual. Y fue a confesarse. El confesor lo escuchó y le dijo: ‘Pero no te asustes. Si después de lo que hizo Pedro, lo han hecho Papa, ¡tú sigue adelante!’. Es que el Señor es así. El Señor es así. El Señor nos hace madurar con tantos encuentros con Él, también con nuestras debilidades, cuando las reconocemos, con nuestros pecados …”.

Pedro “se dejó moldear” por los “tantos encuentros con Jesús” y esto - afirmó el Papa – “ nos sirve a todos nosotros, porque estamos en el mismo camino”. “Pedro es un valiente” – recalcó el Pontífice – no “porque sea un valiente” sino porque “es noble, tiene un corazón noble, y esta nobleza lo lleva al llanto, lo lleva a ese dolor, a esa vergüenza y también a asumir su labor de apacentar el rebaño”.

“Pidamos hoy al Señor que este ejemplo de la vida de un hombre que se encuentra continuamente con el Señor y el Señor lo purifica, lo hace más maduro con estos encuentros, nos ayude a ir adelante, buscando al Señor y encontrándolo, realizando un encuentro con Él. Pero más que esto es importante dejarnos encontrar por el Señor: Él siempre nos busca, Él siempre está cerca de nosotros. Sin embargo, tantas veces miramos hacia otro lado porque no tenemos ganas de hablar con el Señor o de dejarnos encontrar por el Señor. Encontrar al Señor, pero es más importante dejarse encontrar por el Señor: esta es una gracia. He aquí la gracia que nos enseña Pedro. Pidamos hoy esta gracia. Así sea”. (RC-RV)

Vigilia de Pentecostés