Dijo que en la liturgia resuena la invitación a alegrarse, porque el Señor está cerca. Y afirmó: “¡la Iglesia no es un refugio para personas tristes, la Iglesia es la casa de la alegría!”.
Continúa
Recuerda que para completar la suscripción necesitas confirmarla haciendo clic en un e-mail que te llegará. Si no lo ves en la bandeja de entrada, chequea la carpeta de spam. Sin esa confirmación no hay suscripción.