VATICANO,
13 Jul. 15 / 09:01 am (ACI).-
En el vuelo de regreso a Roma (Italia), luego de su visita apostólica a
Ecuador, Bolivia y Paraguay, el Papa Francisco concedió una rueda de prensa de
64 minutos a los periodistas que viajaron con él.
El Pontífice
respondió a diversas preguntas sobre sus declaraciones en la gira, el polémico
regalo de Evo Morales, la impresionante energía que muestra a sus 78 años y
asuntos de coyuntura internacional.
A
continuación la transcripción completa de la rueda de prensa:
-Nosotros
le agradecemos de que haya elevado el santuario de Caacupé como Basílica, pero
en el Paraguay se pregunta la gente por qué Paraguay no tiene cardenal. ¿Cuál
es el pecado de Paraguay para que no tenga cardenal, o en todo caso, está lejos
todavía de que tenga un cardenal?
Bueno, no
tener un cardenal no es un pecado. La mayoría de los países del mundo no tienen cardenales. Las nacionalidades,
no recuerdo cuántas son, pero son minoría con respecto a todo el conjunto. Es
verdad Paraguay no ha tenido cardenal hasta ahora. No sabría darle la razón.
A veces
para la elección de los cardenales se
balancean, se estudian los legajos de cada uno, se ven las personas, sobre todo
el carisma del cardenal, que debería aconsejar al Papa y asistir al Papa en el
gobierno universal de la Iglesia.
El
cardenal, si bien pertenece a una Iglesia particular, es incardinado en la
Iglesia de Roma. Y tiene que tener una visión universal. Esto no quiere decir
que en Paraguay no haya obispos que no la tengan, la pueden tener. Pero como
siempre hay que elegir hasta un número, uno no puede designar más de 120 cardenales
electores, entonces, será por eso. Bolivia ha tenido dos, Uruguay ha tenido dos
y algunos países centroamericanos tampoco han tenido. Pero no es ningún pecado
y todo depende de las circunstancias, la persona, el carisma, para
incardinarse.
Y no quiere
decir eso un menosprecio o que no tenga valor. Hay obispos paraguayos geniales,
me acuerdo que lo dos Bogarin hicieron historia en Paraguay, pero no fueron
cardenales, no es un ascenso. Yo me hago otra pregunta: ¿merece Paraguay tener
un cardenal si miramos la Iglesia de Paraguay? Yo diría que se merecería tener
dos. Pero no tiene nada que ver con los méritos. Es una Iglesia viva, es una
Iglesia alegre, una Iglesia luchadora y con una historia gloriosa.
