¡He ahí, a tu hijo!
¡He ahí, a tu madre!
Juan 19,25-27
¡He ahí, a tu madre!
Juan 19,25-27
1. Recojámonos en oración –Statio
Ven, Espíritu Santo, llena de tu luz nuestras mentes para entender el verdadero significado de tu Palabra.
Ven, Espíritu Santo, enciende en nuestros corazones el fuego de tu amor que inflame nuestra fe.
Ven, Espíritu Santo, llena nuestra persona con tu fuerza para reforzar lo que en nosotros es débil en nuestro servicio a Dios.
Ven, Espíritu Santo, con el don de la prudencia para frenar nuestro entusiasmo que nos impide amar a Dios y al prójimo.
Ven, Espíritu Santo, enciende en nuestros corazones el fuego de tu amor que inflame nuestra fe.
Ven, Espíritu Santo, con el don de la prudencia para frenar nuestro entusiasmo que nos impide amar a Dios y al prójimo.
2. Lectura orante de la Palabra - Lectio
Del Evangelio según Juan
25 Junto a la cruz de Jesús estaban su madre y la hermana de su madre, María, mujer de Cleopás, y María Magdalena.
26 Jesús, viendo a su madre y junto a ella al discípulo a quien amaba, dice a su madre: «Mujer, ahí tienes a tu hijo.» 27 Luego dice al discípulo: «Ahí tienes a tu madre.» Y desde aquella hora el discípulo la acogió en su casa.
26 Jesús, viendo a su madre y junto a ella al discípulo a quien amaba, dice a su madre: «Mujer, ahí tienes a tu hijo.» 27 Luego dice al discípulo: «Ahí tienes a tu madre.» Y desde aquella hora el discípulo la acogió en su casa.






