LectioDivina :
Domingo, 20 Junio, 2010
La profesión de fe de Pedro
"Y ustedes ¿quién dicen que soy yo?"
San Lucas 9,18-24
1. ORACIÓN INICIAL
Oh Santo Espíritu, eres Tú quien une mi alma a Dios: muévela con fervientes deseos y enciéndela con el fuego de tu amor. Qué bueno eres conmigo, oh Espíritu Santo de Dios: ¡seas por siempre alabado y bendecido por el gran amor que infundes sobre mí! Dios mío y Creador mío ¿es posible que haya alguien que no te ame? ¡Durante mucho tiempo yo no te amé! Perdóname, Señor. Oh Espíritu Santo, concédele a mi alma ser totalmente de Dios y servirlo sin ningún interés personal, sino sólo porque es mi Padre y me ama. Mi Dios y mi todo ¿hay algo más que yo pudiese desear? Sólo me bastas Tú. Amén. (Santa Teresa de Jesús)
2. LECTURA
a) Una clave de lectura
El pasaje de hoy retoma el tema de quién es Jesús. La pregunta ya ha sido planteada por Juan el Bautista y por Herodes. Juan le pregunta a Jesús: “¿Eres tú el que debe venir, o debemos esperar a otro?” (Lc 7,19). Herodes dice y pregunta: “A Juan, lo hice decapitar yo ¿quién es este hombre, de quien oigo tales cosas?" (Lc 9,9). En el evangelio de hoy es el mismo Jesús que pregunta lo que la gente piensa de él ¿cuál es la opinión pública y la de los apóstoles. Pedro afirma: “Tú eres el Cristo de Dios.” Inmediatamente después, nos encontramos con el primer anuncio de la pasión, muerte y resurrección de Jesús.
b) Una división del texto para facilitar su lectura
Lucas 9,18: La pregunta de Jesús después de la oración
Lucas 9,19: La opinión de la gente acerca de Jesús
Lucas 9,20: La pregunta de Jesús a sus discípulos
Lucas 9,21: La prohibición de revelar que Jesús es el Cristo de Dios
Lucas 9,22: El primer anuncio de la pasión
Lucas 9,23-24: El seguimiento de Jesús
c) Texto del Evangelio de hoy :
Sigue.................
El pasaje de hoy retoma el tema de quién es Jesús. La pregunta ya ha sido planteada por Juan el Bautista y por Herodes. Juan le pregunta a Jesús: “¿Eres tú el que debe venir, o debemos esperar a otro?” (Lc 7,19). Herodes dice y pregunta: “A Juan, lo hice decapitar yo ¿quién es este hombre, de quien oigo tales cosas?" (Lc 9,9). En el evangelio de hoy es el mismo Jesús que pregunta lo que la gente piensa de él ¿cuál es la opinión pública y la de los apóstoles. Pedro afirma: “Tú eres el Cristo de Dios.” Inmediatamente después, nos encontramos con el primer anuncio de la pasión, muerte y resurrección de Jesús.
b) Una división del texto para facilitar su lectura
Lucas 9,18: La pregunta de Jesús después de la oración
Lucas 9,19: La opinión de la gente acerca de Jesús
Lucas 9,20: La pregunta de Jesús a sus discípulos
Lucas 9,21: La prohibición de revelar que Jesús es el Cristo de Dios
Lucas 9,22: El primer anuncio de la pasión
Lucas 9,23-24: El seguimiento de Jesús
c) Texto del Evangelio de hoy :
Evangelio según San Lucas 9,18-24.
Un día en que Jesús oraba a solas y sus discípulos estaban con él, les preguntó: "¿Quién dice la gente que soy yo?".
Ellos le respondieron: "Unos dicen que eres Juan el Bautista; otros, Elías; y otros, alguno de los antiguos profetas que ha resucitado".
"Pero ustedes, les preguntó, ¿quién dicen que soy yo?". Pedro, tomando la palabra, respondió: "Tú eres el Mesías de Dios".
Y él les ordenó terminantemente que no lo dijeran a nadie.
"El Hijo del hombre, les dijo, debe sufrir mucho, ser rechazado por los ancianos, los sumos sacerdotes y los escribas, ser condenado a muerte y resucitar al tercer día".
Después dijo a todos: "El que quiera venir detrás de mí, que renuncie a sí mismo, que cargue con su cruz cada día y me siga.
Porque el que quiera salvar su vida, la perderá y el que pierda su vida por mí, la salvará.
Palabra del SeñorUn día en que Jesús oraba a solas y sus discípulos estaban con él, les preguntó: "¿Quién dice la gente que soy yo?".
Ellos le respondieron: "Unos dicen que eres Juan el Bautista; otros, Elías; y otros, alguno de los antiguos profetas que ha resucitado".
"Pero ustedes, les preguntó, ¿quién dicen que soy yo?". Pedro, tomando la palabra, respondió: "Tú eres el Mesías de Dios".
Y él les ordenó terminantemente que no lo dijeran a nadie.
"El Hijo del hombre, les dijo, debe sufrir mucho, ser rechazado por los ancianos, los sumos sacerdotes y los escribas, ser condenado a muerte y resucitar al tercer día".
Después dijo a todos: "El que quiera venir detrás de mí, que renuncie a sí mismo, que cargue con su cruz cada día y me siga.
Porque el que quiera salvar su vida, la perderá y el que pierda su vida por mí, la salvará.
Sigue.................
