UNA NUEVA PRIMAVERA ESPIRITUAL


«Si se promueve la lectio divina con eficacia, estoy convencido de que producirá una nueva primavera espiritual en la Iglesia… La lectura asidua de la Sagrada Escritura acompañada por la oración permite ese íntimo diálogo en el que, a través de la lectura, se escucha a Dios que habla, y a través de la oración, se le responde con una confiada apertura del corazón… No hay que olvidar nunca que la Palabra de Dios es lámpara para nuestros pasos y luz en nuestro camino»

Benedicto XVI, 16 septiembre 2005


HISTORIA Y PASOS DE LA LECTIO DIVINA




INVOCACIÓN AL ESPÍRITU SANTO





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lunes, 9 de mayo de 2016

Lectio Divina: Lunes, 9 de mayo, 2016: Evangelio San Juan 16,29-33.: (Séptima Semana del Tiempo de Pascua - Ciclo C -)



Lectio Divina: 
  Lunes, 9 Mayo, 2016
Tiempo de Pascua

1) ORACIÓN INICIAL

Derrama, Señor, sobre nosotros la fuerza del Espíritu Santo, para que podamos cumplir fielmente tu voluntad y demos testimonio de ti con nuestras obras. Por nuestro Señor.

2) LECTURA

Del santo Evangelio según Juan 16,29-33
Le dicen sus discípulos: «Ahora sí que hablas claro, y no dices ninguna parábola. Sabemos ahora que lo sabes todo y no necesitas que nadie te pregunte. Por esto creemos que has salido de Dios.» Jesús les respondió: «¿Ahora creéis? Mirad que llega la hora (y ha llegado ya) en que os dispersaréis cada uno por vuestro lado y me dejaréis solo. Pero no estoy solo, porque el Padre está conmigo. Os he dicho estas cosas para que tengáis paz en mí. En el mundo tendréis tribulación. Pero ¡ánimo!: yo he vencido al mundo.»
Palabra del Señor

3) REFLEXIÓN

• El contexto del evangelio de hoy sigue siendo el ambiente de la Ultima Cena, ambiente de convivencia y de despedida, de tristeza y de expectativa, en el cual se refleja la situación de las comunidades de Asia Menor de finales del primer siglo. Para poder entender bien los evangelios, no podemos nunca olvidar que no relatan las palabras de Jesús como si fuesen grabadas en un CD para transmitirlas literalmente. Los evangelios son escritos pastorales que procuran encarnar y actualizar las palabras de Jesús en las nuevas situaciones en que se encontraban las comunidades en la segunda mitad del siglo primero en Galilea (Mateo), en Grecia (Lucas), en Italia (Marcos) y en Asia Menor (Juan). En el Evangelio de Juan, las palabras y las preguntas de los discípulos no son sólo de los discípulos, sino que en ellas afloran también las preguntas y los problemas de las comunidades. Son espejos, en los que las comunidades, tanto las de aquel tiempo como las de hoy, se reconocen con sus tristezas y angustias, con sus alegrías y esperanzas. Encuentran luz y fuerza en las respuestas de Jesús.
• Juan 16,29-30: Ahora estás hablando claramente. Jesús había dicho a los discípulos: pues el Padre mismo os quiere, porque me queréis a mí y creéis que salí de Dios. Salí del Padre y he venido al mundo. Ahora dejo otra vez el mundo y voy al Padre (Jn 16,27-28). Al oír esta afirmación de Jesús, los discípulos responden: Ahora sí que hablas claro, y no dices ninguna parábola. Sabemos ahora que lo sabes todo y no necesitas que nadie te pregunte. Por esto creemos que has salido de Dios. Los discípulos pensaban que lo entendían todo. Sí, realmente, ellos captaron una luz verdadera para aclarar sus problemas. Pero era una luz aún muy pequeña. Captaron la semilla, pero de momento no conocían el árbol. La luz o la semilla era una intuición básica de la fe: Jesús es para nosotros la revelación de Dios como Padre: Por esto creemos que has salido de Dios. Pero esto no era que el comienzo, la semilla. Jesús mismo, era y sigue siendo una gran parábola o revelación de Dios para nosotros. En él Dios llega hasta nosotros y se nos revela. Pero Dios no cabe en nuestros esquemas. Supera todo, desarma nuestros esquemas y nos trae sorpresas inesperadas que, a veces, son muy dolorosas.
• Juan 16,31-32: Me dejaréis solo, pero yo no estoy solo. El Padre está conmigo. Jesús pregunta: "¿Ahora creéis? El conoce a sus discípulos. Sabe que falta mucho para la comprensión total del misterio de Dios y de la Buena Nueva de Dios. Sabe que, a pesar de la buena voluntad y a pesar de la luz que acabaron de recibir en aquel momento, ellos tenían que enfrentarse todavía con la sorpresa inesperada y dolorosa de la Pasión y de la Muerte de Jesús. La pequeña luz que captaron no bastaba para vencer la oscuridad de la crisis: Mirad que llega la hora (y ha llegado ya) en que os dispersaréis cada uno por vuestro lado y me dejaréis solo. Pero yo no estoy solo, porque el Padre está conmigo. Esta es la fuente de la certeza de Jesús y, a través de Jesús, ésta es y será la fuente de la certeza de todos nosotros: El Padre está conmigo. Cuando Moisés fue enviado para la misión a liberar al pueblo de la opresión de Egipto, recibió esta certeza: “¡Va! Yo estoy contigo” (Ex 3,12). La certeza de la presencia libertadora de Dios está expresada en el nombre que Dios asumió en la hora de iniciar el Éxodo y liberar a su pueblo: JHWH, Dios con nosotros: Este es mi nombre para siempre (Ex 3,15). Nombre que está presente más de seis mil veces solo en el Antiguo Testamento.
• Juan 16,33: ¡Animo! Yo he vencido al mundo. Y viene ahora la última frase de Jesús que anticipa la victoria y que será fuente de paz y de resistencia tanto para los discípulos de aquel tiempo como para todos nosotros, hasta hoy: Os he dicho estas cosas para que tengáis paz en mí. En el mundo tendréis tribulación. Pero ¡ánimo!: yo he vencido al mundo. “Con su sacrificio por amor, Jesús vence al mundo y a Satanás. Sus discípulos están llamados a participar en la lucha y en la victoria. Sentir el ánimo que él infunde es ya ganar la batalla.” (L.A.Schokel)

4) PARA LA REFLEXIÓN PERSONAL

• Una pequeña luz ayudó a los discípulos a dar un paso, pero no iluminó todo el camino. ¿Has tenido una experiencia así en tu vida?
• ¡Animo! ¡Yo he vencido al mundo! Esta frase de Jesús ¿te ha ayudado alguna vez en tu vida?

5) ORACIÓN FINAL

Guárdame, oh Dios, que en ti me refugio.
Digo a Yahvé: «Tú eres mi Señor,
mi bien, nada hay fuera de ti».
Yahvé es la parte de mi herencia y de mi copa,
tú aseguras mi suerte. (Sal 16,1-2,5)

viernes, 8 de mayo de 2015

Lectio Divina: Sábado, 9 de Mayo, 2015: Evangelio según San Juan 15, 18-21.: (5ª Semana del Tiempo de Pascua - Ciclo B -)

Lectio Divina: 
Sábado, 9 Mayo, 2015
Tiempo de Pascua

1) Oración inicial
Señor, Dios todopoderoso, que por las aguas del bautismo nos has engendrado a la vida eterna; ya que has querido hacernos capaces de la vida inmortal, no nos niegues ahora tu ayuda para conseguir los bienes eternos. Por nuestro Señor.
2) Lectura
Del Evangelio según Juan 15,18-21
Si el mundo os odia, sabed que a mí me ha odiado antes que a vosotros. Su fuerais del mundo, el mundo amaría lo suyo; pero, como no sois del mundo, porque yo al elegiros os he sacado del mundo, por eso os odia el mundo. Acordaos de la palabra que os he dicho: El siervo no es más que su señor. Si a mí me han perseguido, también os perseguirán a vosotros; si han guardado mi palabra, también la vuestra guardarán. Pero todo esto os lo harán por causa de mi nombre, porque no conocen al que me ha enviado.
Palabra del Señor
Versión en castellano:
Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Juan. 15, 18-21
A la Hora de pasar de este mundo al Padre, Jesús dijo a sus discípulos: Si el mundo los odia, sepan que antes me ha odiado a mí. Si ustedes fueran del mundo, el mundo los amaría como cosa suya. Pero como no son del mundo, sino que yo los elegí y los saqué de él, el mundo los odia. Acuérdense de lo que les dije: El servidor no es más grande que su señor. Si me persiguieron a mí, también los perseguirán a ustedes; si fueron fieles a mi palabra, también serán fieles a la de ustedes. Pero los tratarán así a causa de mi Nombre, porque no conocen al que me envió.
Palabra del Señor.

3) Reflexión
• Juan 15,18-19: El odio del mundo."Si el mundo os odia, sabed que a mí me ha odiado antes que a vosotros”. El cristiano que sigue a Jesús está llamado a vivir al revés de la sociedad. En un mundo organizado desde intereses egoístas de personas y grupos, quien procura vivir e irradiar el amor será crucificado. Este fue el destino de Jesús. Por esto, cuando un cristiano o una cristiana es muy elogiado/a por los poderes de este mundo y es exaltado/a como modelo para todos por los medios de comunicación, conviene desconfiar siempre un poco. “Si fuerais del mundo, el mundo amaría lo suyo; pero, como sois del mundo, porque yo al elegiros os he sacado del mundo”. Fue la elección de Jesús lo que nos separó. Y basándonos en esta elección o vocación gratuita de Jesús tenemos la fuerza para aguantar la persecución y la calumnia y podremos tener la alegría en medio de las dificultades.
• Juan 15,20: El siervo no es más que su señor. “El siervo no es más que su señor. Si a mí me han perseguido, también os perseguirán a vosotros; si han guardado mi palabra, también la vuestra guardarán”. Jesús había insistido en este punto en el lavatorio de los pies (Jn 13,16) y en el discurso de la Misión (Mt 10,24-25). Y esta identificación con Jesús, a lo largo de los siglos, dio mucha fuerza a las personas para seguir su camino y fue fuente de experiencia mística para muchos santos y santas mártires.
• Juan 15,21: Persecución por causa de Jesús. “Pero todo esto os lo harán por causa de mi nombre, porque no conocen al que me ha enviado.” La insistencia repetida de los evangelios en recordar las palabras de Jesús que pueden ayudar a las comunidades a entender el porqué de las crisis y de las persecuciones, es una señal evidente de que nuestros hermanos y hermanas de las primeras comunidades no tuvieron una vida fácil. Desde la persecución de Nerón en el 64 después de Cristo hasta el final del siglo primero, vivieron en el temor de ser perseguidos, acusados, encarcelados y de morir en cualquier momento. La fuerza que los sostenía era la certeza de que Jesús estaba en medio de ellos.
4) Para la reflexión personal
• Jesús se dirige a mí y me dice: Si fueras del mundo, el mundo amaría lo suyo. ¿Cómo aplico esto a mi vida?
• Dentro de mí hay dos tendencias: el mundo y el evangelio. ¿Cuál de las dos domina?
5) Oración final
Pues bueno es Yahvé y eterno su amor,
su lealtad perdura de edad en edad. (Sal 100,5)

jueves, 8 de mayo de 2014

Lectio Divina: Viernes, 9 de Mayo, 2014: Evangelio según San Juan 6, 52-59. : (3ª Semana del Tiempo Pascua - Ciclo A - )


Lectio Divina: 
  Viernes, 9 Mayo, 2014 
 (3ª Semana del Tiempo Pascua - Ciclo A - )

1) ORACIÓN INICIAL

Te pedimos, Señor, que ya que nos has dado la gracia de conocer la resurrección de tu Hijo, nos concedas también que el Espíritu Santo, con su amor, nos haga resucitar a una vida nueva. Por nuestro Señor.
2) LECTURA
Del Evangelio según Juan 6,52-59
Discutían entre sí los judíos y decían: «¿Cómo puede éste darnos a comer su carne?» Jesús les dijo: «En verdad, en verdad os digo: si no coméis la carne del Hijo del hombre, y no bebéis su sangre, no tenéis vida en vosotros. El que come mi carne y bebe mi sangre, tiene vida eterna, y yo le resucitaré el último día. Porque mi carne es verdadera comida y mi sangre verdadera bebida. El que come mi carne y bebe mi sangre, permanece en mí, y yo en él. Lo mismo que el Padre, que vive, me ha enviado y yo vivo por el Padre, también el que me coma vivirá por mí. Este es el pan bajado del cielo; no como el que comieron vuestros padres, y murieron; el que coma este pan vivirá para siempre.» Esto lo dijo enseñando en la sinagoga, en Cafarnaún.
Palabra del Señor

3) REFLEXIÓN
• Estamos llegando casi al final del Discurso del Pan de Vida. Aquí empieza la parte más polémica. Los judíos se encierran en sí mismos y empiezan a cuestionar las afirmaciones de Jesús.
• Juan 6,52-55: Carne y sangre: expresión de vida y de entrega total. Los judíos reaccionan "¿Cómo este hombre puede darnos su carne para comer?" Era cerca de la fiesta de Pascua. Dentro de unos pocos días, iban a comer la carne del cordero pascual en la celebración de la noche de pascua. Ellos no entendían las palabras de Jesús, porque tomaron todo al pie de la letra. Pero Jesús no disminuyó las exigencias, ni tampoco retira nada de lo que había dicho, e insiste: "«En verdad, en verdad os digo: si no coméis la carne del Hijo del hombre, y no bebéis su sangre, no tenéis vida en vosotros. El que come mi carne y bebe mi sangre, tiene vida eterna, y yo le resucitaré el último día. Porque mi carne es verdadera comida y mi sangre verdadera bebida. El que come mi carne y bebe mi sangre, permanece en mí, y yo en él”. (a) Comer la carne de Jesús significa aceptar a Jesús como el nuevo Cordero Pascual, cuya sangre nos libera de la esclavitud. La ley del Antiguo Testamento, respecto a la vida, prohibía comer sangre (Dt 12,16.23; He 15.29). La sangre era la señal de la vida. (b) Beber la sangre de Jesús significa asimilar la misma manera de vivir que marcó la vida de Jesús. Lo que trae vida no es celebrar el maná del pasado, sino comer este nuevo pan que es Jesús, su carne y su sangre. Participando en la Cena Eucarística, asimilamos su vida, su donación y su entrega. “Si no coméis la carne del Hijo del hombre, y no bebéis su sangre, no tenéis vida en vosotros.” Deben aceptar a Jesús como mesías crucificado, cuya sangre será derramada.
• Juan 6,56-58: Quien me come, vivirá por mí. Las últimas frases son de gran profundidad y tratan de resumir todo lo que se dijo. Evocan la dimensión mística que envuelve toda la participación en la eucaristía. Expresan lo que Pablo dice en la carta a los Gálatas: “Ya no vivo yo, es Cristo quien vive en mí (Gál 2,20). Es lo que dice el Apocalipsis de Juan: “Si uno me oye y me abre, entraré en su casa y comeremos juntos” (Ap 3,20). Y Juan mismo en el Evangelio: “Si alguien me ama guardará mi palabra y mi Padre le amará y los dos nos vendremos con él y en él haremos nuestra morada” (Jn 14,23). Y termina con la promesa de vida que marca la diferencia con el antiguo éxodo: “Este es el pan bajado del cielo. No es como el pan que comieron vuestros padres y después murieron. Quien come de este pan vivirá por siempre."
• Juan 6,59: Termina el discurso en la sinagoga. Hasta aquí la conversación entre Jesús, la gente y los judíos en la sinagoga de Cafarnaún. Como aludimos anteriormente, el Discurso del Pan de Vida nos ofrece una imagen de cómo era la catequesis en aquel final del siglo primero en las comunidades cristianas de Asia Menor. Las preguntas de la gente y de los judíos reflejan las dificultades de los miembros de las comunidades. Y las respuestas de Jesús representan las aclaraciones para ayudarlos a superar las dificultades, a profundizar en su fe y a vivir más intensamente la eucaristía que se celebraba sobre todo en las noches del sábado al domingo, el Día del Señor.

4) PARA LA REFLEXIÓN PERSONAL

• A partir del Discurso del Pan de Vida, la celebración de la Eucaristía recibe una luz muy fuerte y una enorme profundización. ¿Cuál es la luz que estoy percibiendo y que me ayuda a da un paso?
• Comer la carne y la sangre de Jesús, es el mandamiento que él nos da. ¿Cómo vivo la eucaristía en mi vida? Aunque no pueda ir a misa todos los días o los domingos, mi vida debe ser eucaristía. ¿Cómo alcanzar este objetivo?

5) ORACIÓN FINAL

¡Alabad a Yahvé, todas las naciones,
ensalzadlo, pueblos todos!
Pues sólido es su amor hacia nosotros,
la lealtad de Yahvé dura para siempre. (Sal 117,1-2)