Lectio Divina:
Domingo, 8 Marzo, 2015
La purificación del templo
Jesús el nuevo templo
1. Oración inicial
Espíritu de verdad, enviado por Jesús para conducirnos a la verdad toda entera, abre nuestra mente a la inteligencia de las Escrituras. Tú, que descendiendo sobre María de Nazareth, la convertiste en tierra buena donde el Verbo de Dios pudo germinar, purifica nuestros corazones de todo lo que opone resistencia a la Palabra. Haz que aprendamos como Ella a escuchar con corazón bueno y perfecto la Palabra que Dios nos envía en la vida y en la Escritura, para custodiarla y producir fruto con nuestra perseverancia.
Espíritu de verdad, enviado por Jesús para conducirnos a la verdad toda entera, abre nuestra mente a la inteligencia de las Escrituras. Tú, que descendiendo sobre María de Nazareth, la convertiste en tierra buena donde el Verbo de Dios pudo germinar, purifica nuestros corazones de todo lo que opone resistencia a la Palabra. Haz que aprendamos como Ella a escuchar con corazón bueno y perfecto la Palabra que Dios nos envía en la vida y en la Escritura, para custodiarla y producir fruto con nuestra perseverancia.
2. Lectura
i) Contexto y estructura:
Nuestro pasaje sigue inmediatamente al primer signo de Jesús en Caná de Galilea (2, 1-12). Existen algunas expresiones y frases que se repiten en las dos escenas y hacen pensar que el autor haya querido crear un contraste entre las dos escenas. En Caná, una aldea de Galilea, durante una fiesta de bodas, una mujer hebrea, la madre de Jesús, demuestra una confianza ilimitada en Jesús e invita a la acogida de su palabra (2, 3-5). Por otra parte, "los Judíos" durante la celebración de la Pascua en Jerusalén rechazan el creer en Jesús y no acogen su palabra. En Caná Jesús hizo el primer signo (2,11), aquí los Judíos piden un signo (v.18), pero no aceptan el signo que Jesús les da (2,20).
El desarrollo de nuestra pequeña historia es muy sencilla. El v. 13 la encuadra en un contexto espacial y temporal bien preciso y significativo: Jesús sube a Jerusalén por la Pascua. El v. 14 introduce la escena que hace desencadenar una fuerte reacción por parte de Jesús. La acción de Jesús viene descrita en el v.15 y motivada por el mismo Jesús en el v. 16. La acción y la palabra de Jesús suscitan dos reacciones. La primera, la de los discípulos, es de admiración (v. 17); la segunda, aquélla de los "judíos", es de desacuerdo y confrontación (v.18). Ellos reclaman una explicación por parte de Jesús (v. 19), pero no están abiertos a acogerla (v.20). En este momento interviene el narrador para interpretar auténticamente la palabra de Jesús (v.21). "Los Judíos" no pueden entender el verdadero significado de la palabra de Jesús. Pero ni siquiera los discípulos, que lo admiran como un profeta lleno de celo por Dios, la pueden entender ahora: sólo después de su cumplimiento creerán en la palabra de Jesús (v.22). Finalmente el narrador nos ofrece un resumen sobre la acogida entusiasta de Jesús por parte de las gentes en Jerusalén (vv. 23-25). Pero esta fe basada sólo en los signos no entusiasma a Jesús.
El desarrollo de nuestra pequeña historia es muy sencilla. El v. 13 la encuadra en un contexto espacial y temporal bien preciso y significativo: Jesús sube a Jerusalén por la Pascua. El v. 14 introduce la escena que hace desencadenar una fuerte reacción por parte de Jesús. La acción de Jesús viene descrita en el v.15 y motivada por el mismo Jesús en el v. 16. La acción y la palabra de Jesús suscitan dos reacciones. La primera, la de los discípulos, es de admiración (v. 17); la segunda, aquélla de los "judíos", es de desacuerdo y confrontación (v.18). Ellos reclaman una explicación por parte de Jesús (v. 19), pero no están abiertos a acogerla (v.20). En este momento interviene el narrador para interpretar auténticamente la palabra de Jesús (v.21). "Los Judíos" no pueden entender el verdadero significado de la palabra de Jesús. Pero ni siquiera los discípulos, que lo admiran como un profeta lleno de celo por Dios, la pueden entender ahora: sólo después de su cumplimiento creerán en la palabra de Jesús (v.22). Finalmente el narrador nos ofrece un resumen sobre la acogida entusiasta de Jesús por parte de las gentes en Jerusalén (vv. 23-25). Pero esta fe basada sólo en los signos no entusiasma a Jesús.
ii) El texto:
Evangelio según San Juan 2, 13-25. :
Evangelio según San Juan 2, 13-25. :
13 Se acercaba la Pascua de los judíos y Jesús subió a Jerusalén. 14 Y encontró en el Templo a los vendedores de bueyes, ovejas y palomas, y a los cambistas en sus puestos. 15 Haciendo un látigo con cuerdas, echó a todos fuera del Templo, con las ovejas y los bueyes; desparramó el dinero de los cambistas y les volcó las mesas; 16 y dijo a los que vendían palomas: «Quitad esto de aquí. No hagáis de la casa de mi Padre una casa de mercado.» 17 Sus discípulos se acordaron de que estaba escrito: El celo por tu casa me devorará.
18 Los judíos entonces replicaron diciéndole: «Qué signo nos muestras para obrar así?» 19 Jesús les respondió: «Destruid este santuario y en tres días lo levantaré.» 20 Los judíos le contestaron: «Cuarenta y seis años se ha tardado en construir este santuario, ¿y tú lo vas a levantar en tres días?» 21 Pero él hablaba del santuario de su cuerpo. 22 Cuando fue levantado, pues, de entre los muertos, se acordaron sus discípulos de que había dicho eso, y creyeron en la Escritura y en las palabras que había dicho Jesús.
23 Mientras estuvo en Jerusalén, por la fiesta de la Pascua, muchos creyeron en su nombre al ver los signos que realizaba. 24 Pero Jesús no se confiaba a ellos porque los conocía a todos 25 y no tenía necesidad de que se le diera testimonio acerca de los hombres, pues él conocía lo que hay en el hombre.
23 Mientras estuvo en Jerusalén, por la fiesta de la Pascua, muchos creyeron en su nombre al ver los signos que realizaba. 24 Pero Jesús no se confiaba a ellos porque los conocía a todos 25 y no tenía necesidad de que se le diera testimonio acerca de los hombres, pues él conocía lo que hay en el hombre.
Palabra del Señor
3. Un momento de silencio orante
para que la Palabra de Dios pueda entrar en nosotros e iluminar nuestra vida.
Continúa...