UNA NUEVA PRIMAVERA ESPIRITUAL


«Si se promueve la lectio divina con eficacia, estoy convencido de que producirá una nueva primavera espiritual en la Iglesia… La lectura asidua de la Sagrada Escritura acompañada por la oración permite ese íntimo diálogo en el que, a través de la lectura, se escucha a Dios que habla, y a través de la oración, se le responde con una confiada apertura del corazón… No hay que olvidar nunca que la Palabra de Dios es lámpara para nuestros pasos y luz en nuestro camino»

Benedicto XVI, 16 septiembre 2005


HISTORIA Y PASOS DE LA LECTIO DIVINA




INVOCACIÓN AL ESPÍRITU SANTO





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viernes, 21 de agosto de 2015

Lectio Divina: Domingo, 23 de Agosto, 2015: Evangelio según San Juan 6, 60-69. : (21° Domingo del Tiempo Ordinario - Ciclo B -)



Lectio Divina: 
 Domingo, 23 Agosto, 2015
El corazón de los discípulos 

es puesto a prueba ante la Palabra del Señor.
El reto: permanecer en la fe del Padre y del Hijo o, 
alejarse con el maligno. 

1. Oración inicial
Señor, tu Palabra es dulce, es como una gota de miel, no es dura, no es amarga. Aún cuando abrasa como el fuego, aún cuando es como martillo que rompe la roca, aún cuando es como espada afilada que penetra y separa el alma...¡Señor, tu Palabra es dulce! Haz que yo la oiga así, como música suave, como canción de amor; aquí están mis oídos, mi corazón, mi memoria, mi inteligencia. Aquí estoy ante ti, hazme un oyente fiel, sincero, fuerte; hazme permanecer, Señor, con los oídos del corazón, fijo en tus labios, en tu voz, en cada una de tus palabras, para que ninguna caiga en el vacío. Te ruego que envíes tu santo Espíritu abundantemente, que sea como agua viva que riega todo mi campo para que dé fruto, el 30, el 60 o el 100 por uno. Señor, haz que venga hacia ti, porque, tú lo sabes... ¿dónde podría ir, hacia quién, aquí en esta tierra, sino hacia ti?
2. Lectura
a) Para colocar el pasaje en su contexto:
Estos versículos constituyen la conclusión del cap. 6 del Evangelio de Juan, en el cual el Evangelista presenta su "teología eucarística". Esta conclusión es el culmen de todo el capítulo, porque la Palabra nos hace ir cada vez más profundamente, más al centro: desde la multitud que aparece al principio, a los Judíos que discuten con Jesús en la sinagoga de Cafarnaúm, a los discípulos, a los doce, hasta Pedro, el único que representa a cada uno de nosotros, solos, cara a cara con el Señor Jesús. Aquí brota la respuesta a la enseñanza de Jesús, a su Palabra sembrada tan abundantemente en el corazón de los oyentes. Aquí se verifica, si el terreno del corazón produce espinas o cardos, hierba verde, que se convierte en espiga y después grano bueno en la espiga.
b) Para ayudar en la lectura del pasaje:
v. 60: Juicio por parte de algunos apóstoles de la Palabra de Señor y, por tanto, contra el mismo Jesús, que es el Verbo de Dios. Dios no es considerado como un Padre bueno, sino como un patrono duro (Mt 25, 24), con el cual no es posible dialogar.
vv. 61-65: Jesús desenmascara la incredulidad y la dureza de corazón de sus discípulos y revela sus misterios de salvación: su Ascensión al cielo, la venida del Espíritu Santo, nuestra participación en la vida divina. Estos misterios solamente pueden ser comprendidos a través de la sabiduría de un corazón dócil, capaz de escuchar, y no con la inteligencia de la carne.
v. 66: Primera gran traición por parte de muchos discípulos que no han sabido aprender la gran ciencia de Jesús. En vez de volver la mirada al Maestro, le vuelven la espalda; interrumpen de este modo la comunión y no van ya más con Él
vv. 67-69: Jesús habla con los Doce, sus más íntimos, y los coloca ante la elección definitiva, absoluta: permanecer con Él o marcharse. Pedro responde por todos y proclama la fe de la Iglesia en Jesús como Hijo de Dios y en su Palabra, que es la verdadera fuente de la Vida.

c) El texto:
Juan 6, 60-69Evangelio según San Juan 6, 60-69. :
60 Muchos de sus discípulos, al oírle, dijeron: "Es duro este lenguaje. ¿Quién puede escucharlo?" 61 Pero sabiendo Jesús en su interior que sus discípulos murmuraban por esto, les dijo: "¿Esto os escandaliza? 62 ¿Y cuando veáis al Hijo del hombre subir adonde estaba antes?...
63 "El espíritu es el que da vida; la carne no sirve para nada. Las palabras que os he dicho son espíritu y son vida.
64 "Pero hay entre vosotros algunos que no creen." Porque Jesús sabía desde el principio quiénes eran los que no creían y quién era el que lo iba a entregar. 65 Y decía: "Por esto os he dicho que nadie puede venir a mí si no se lo concede el Padre." 66 Desde entonces muchos de sus discípulos se volvieron atrás y ya no andaban con él.
67 Jesús dijo entonces a los Doce: "¿También vosotros queréis marcharos?" 68 Le respondió Simón Pedro: "Señor, ¿a quién vamos a ir? Tú tienes palabras de vida eterna, 69 y nosotros creemos y sabemos que tú eres el Santo de Dios."
Palabra del Señor

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