UNA NUEVA PRIMAVERA ESPIRITUAL


«Si se promueve la lectio divina con eficacia, estoy convencido de que producirá una nueva primavera espiritual en la Iglesia… La lectura asidua de la Sagrada Escritura acompañada por la oración permite ese íntimo diálogo en el que, a través de la lectura, se escucha a Dios que habla, y a través de la oración, se le responde con una confiada apertura del corazón… No hay que olvidar nunca que la Palabra de Dios es lámpara para nuestros pasos y luz en nuestro camino»

Benedicto XVI, 16 septiembre 2005


HISTORIA Y PASOS DE LA LECTIO DIVINA




INVOCACIÓN AL ESPÍRITU SANTO





Mostrando las entradas con la etiqueta 5 de Junio. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta 5 de Junio. Mostrar todas las entradas

viernes, 5 de junio de 2015

Lectio Divina (Método en 10 pasos): Viernes, 5 de Junio, 2015: Evangelio según San Marcos. 12, 35-37. : (9ª Semana del Tiempo Durante el año - Ciclo B -)


LECTIO DIVINA DEL EVANGELIO DE LA 9ª SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO: VIERNES 5 DE JUNIO 2015: MEMORIA DE SAN BONIFACIO, OBISPO Y MÁRTIR. Día mundial del medio ambiente.


1°. ORACIÓN DE PREPARACIÓN:
Jesucristo, creo que eres el Hijo de Dios, que te hiciste hombre para redimir al mundo del pecado. Creo que también hoy me llamas, por medio de la Lectio Divina a tener este encuentro contigo en la oración. Creo y confío que me enseñarás a meditar, a reconocer lo bueno y lo verdadero. Ayúdame a hacer todo motivado por el amor, porque ahí está lo esencial.
Espíritu Santo, que no desconfíe del poder de Dios y sepa comprender su Palabra.
Amén.

2°. LECTURA DEL EVANGELIO:
Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Marcos. 12, 35-37
Jesús se puso a enseñar en el Templo y preguntaba: “Cómo pueden decir los escribas que el Mesías es hijo de David? El mismo David ha dicho, movido por el Espíritu Santo: ‘Dijo el Señor a mi Señor: Siéntate a mi derecha, hasta que ponga a tus enemigos debajo de tus pies’. Si el mismo David lo llama ‘Señor’, ¿cómo puede ser hijo suyo?”. La multitud escuchaba a Jesús con agrado.
Palabra del Señor.

3°.MEDITACIÓN DEL EVANGELIO:

A. COMENTARIO INTRODUCTORIO
  • En el evangelio de anteayer, Jesús criticó la doctrina de los saduceos 
  • (Mc 12,24-27).
  • En el evangelio de hoy, critica la enseñanza de los doctores de la ley. Y esta vez su crítica no apunta a la incoherencia de sus vidas, sino a una enseñanza que transmiten a la gente.
  • En otra ocasión, Jesús había criticado su incoherencia y había dicho a la gente: “Los doctores de la Ley y los fariseos tienen autoridad para interpretar la Ley de Moisés. Por esto, ustedes tienen que hacer todo lo que les dicen. Pero no imiten sus acciones, porque hablan pero no practican” (Mt 23.2-3). Ahora, Jesús tiene una crítica de cara a la relación con los que enseñan en referencia a la esperanza mesiánica, y basa su crítica en argumentos sacados de la Biblia.
  • Marcos 12,35-36: La enseñanza de los doctores de la Ley sobre el Mesías: La propaganda oficial tanto del gobierno como de los doctores de la Ley decía que el mesías vendría como Hijo de David. Era una manera de enseñar que el mesías sería un rey glorioso, fuerte y dominador. Así fue el grito de la gente el Domingo de Ramos:"¡Bendito el Reino que viene de nuestro padre David!" (Mc 11,10). Así también gritó el ciego de Jericó: "Jesús, hijo de David, ten piedad de mí!" (Mc 10,47).
  • Marcos 12,37: Jesús cuestiona la enseñanza de los doctores sobre el Mesías. Jesús cuestiona esta enseñanza de los doctores. Cita un salmo de David: “El Señor dijo a mi señor: siéntate a mi diestra, hasta que ponga a tus enemigos debajo de tus pies!” (Sal 110,1) Y Jesús añade: “El mismo David le llama Señor; ¿cómo entonces puede ser hijo suyo?» Esto significa que Jesús no concordaba mucho con esta idea de un mesías, Señor Glorioso, que vendría como rey poderoso para dominar e imponerse sobre todos los enemigos.
  • Marcos añade que a la gente le gustó la crítica de Jesús. De hecho, la historia informa que los “pobres de Javé “ (anawim) esperaban al mesías no como dominador, sino como siervo de Dios para la humanidad.
B. REFLEXIÓN DEL PAPA FRANCISCO.
El Papa Francisco invitó a «no tener miedo y a tener alegría», y explicó: «No tener miedo es pedir la gracia del valor, el valor del Espíritu Santo; y tener alegría es pedir el don del Espíritu Santo, también en los momentos más difíciles, con la paz que nos da el Señor». Es lo que «sucede en los cristianos, sucede en las comunidades, en toda la Iglesia, en las parroquias, en tantas comunidades cristianas». En efecto, «existen comunidades miedosas, que van siempre a lo seguro: “No, no, no hagamos esto... No, no, esto no se puede, esto no se puede”». Hasta el punto que «parece que sobre la puerta de entrada hayan escrito “prohibido”: todo está prohibido por miedo». Así, «cuando se entra en esa comunidad el aire está viciado, porque la comunidad está enferma: el miedo enferma a una comunidad; la falta de valentía enferma a una comunidad». Pero «también una comunidad sin alegría es una comunidad enferma, porque donde no hay alegría hay vacío. No, más bien lo que hay diversión». Y así, al final de cuentas, «será una bonita comunidad divertida pero mundana, enferma de mundanidad porque no tiene la alegría de Jesucristo». Y «un efecto, entre otros, de la mundanidad ―alertó el Pontífice― es hablar mal de los demás». Por lo tanto, «cuando la Iglesia tiene miedo y cuando la Iglesia no recibe la alegría del Espíritu Santo, la Iglesia se enferma, las comunidades se enferman, los fieles se enferman». En la oración al inicio de la misa, recordó el Papa «hemos pedido al Señor la gracia de elevarnos hacia el Cristo sentado a la derecha del Padre». Precisamente «la contemplación de Cristo sentado a la derecha del Padre, afirmó, nos dará la valentía, nos dará la alegría, nos quitará el miedo y nos ayudará también a no caer en una vida superficial y de diversión». «Con esta intención de elevar nuestro espíritu hacia Cristo sentado a la derecha del Padre —concluyó el Papa Francisco— continuamos nuestra celebración pidiendo al Señor: eleva nuestro espíritu, quítanos todo miedo y danos la alegría y la paz». (Cf. Papa Francisco, Viernes 15 de mayo de 2015)
4°. ORACIÓN: Dialogo con el Divino Maestro

Oración para servir

Oh Cristo, para poder servirte mejor,
dame un noble corazón
Un corazón fuerte
para aspirar por los altos ideales
y no por opciones mediocres.

Un corazón generoso en el trabajo,
viendo en el no una imposición
sino una misión que me confías.

Un corazón grande para el sufrimiento,
siendo valiente soldado ante mi propia cruz
y sensible cirineo para la cruz de los demás.

Un corazón grande para con el mundo,
siendo comprensivo con sus fragilidades
pero inmune a sus máximas y seducciones.

Un corazón grande para los hombres,
leal y atento para con todos
pero especialmente servicial y delicado
con los pequeños y humildes.

Un corazón nunca centrado sobre mí,
siempre apoyado en ti,
feliz de servirte y servir a mis hermanos,
¡oh, mi Señor!
todos los días de mi vida.
Amén.
Padre Ignacio Larrañaga

5°. CONTEMPLACIÓN: Silencio ante la Palabra.

6°. CONSOLACIÓN: Es sentir íntimamente el "gusto" de la Palabra de Dios.

7°. DISCERNIMIENTO: Pensar y Discernir la Palabra.
¿Experimento la dignidad de ser hijo de Dios?
¿Cómo miro la vida de esa dignidad?
¿A qué me compromete?

8°. COMPARTIR: Comparto la Palabra.

9°. DELIBERACIÓN: Tomo una decisión concreta iluminado por la Palabra.

10. ACCIÓN CONCRETA: Propósito del día.
Hoy procuraré vivir un día lleno de la presencia de Dios... sólo basta mirar las maravillas de su creación y hacer una oración de alabanza y gratitud.

SANTOS DE HOY - PIDAMOS LA INTERCESIÓN DE TODOS ELLOS
-San Bonifacio de Crediton o Maguncia, Obispo y Mártir (Memoria Litúrgica)
-Nuestra Señora de Haut, Francia (1428)
-Nuestra Señora del Tránsito, (Zamora)
-Beato Adán Arakawa, Catequista y Mártir
-San Adelario de Dokkum, Mártir
-San Amundo de Dokkum, Diácono y Mártir
-San Apolonio de Egipto, Mártir
-San Atevulfo, Monje y Mártir
-San Basilio de Pojani, Mártir
-San Bonifacio de Mainz, Mártir
-San Bosa de Dokkum, Diácono y Mártir
-San Ciriaco de Perusa, Mártir
-Santo Domingo Huyen, Mártir
-Santo Domingo Toai, Mártir
-San Doroteo de Gaza, Monje Palestino, escritor escéptico
-San Doroteo de Tiro, Obispo y Mártir
-San Eluro de Dokkum, Monje y Mártir
-San Eoban de Dokkum, Obispo y 10 compañeros Mártires
-San Eutiquio de Como, Obispo
-San Faustino de Perusa, Mártir
-San Félix de Pojani, Mártir
-San Florencio de Perusa, Mártir
-San Franco de Assergi, Eremita
-San Gualterio de Dokkum, Presbítero y Mártir
-San Gundecaro de Dokkum, Monje y Mártir
-San Gregorio de Lilibeo, Obispo y Mártir
-San Igor II de Cheróigov, Príncipe y Mártir
-San Inocencio de Pojani, Mártir
-San Ilidio de Auvernia o Clermont, Obispo
-San Isauro de Pojani, Mártir
-San Jeremías de Pojani, Mártir
-San Juliano de Perusa, Mártir
-San Lucas Vu Ba Loan, Presbítero y Mártir
-San Marcelino de Perusa, Mártir
-San Marciano de Egipto, y compañeros Mártires 
-San Nicanor o Nicandro de Egipto, Mártir
-San Pedro Spanò de Ciano, Eremita
-San Peregrino de Pojani, Mártir
-San Sevibaldo de Dokkum, Diácono y Mártir
-San Vacaro de Dokkum, Monje y Mártir
-San Vintrungo de Dokkum, Presbítero y Mártir
-Santa Cira de Cesarea, Mártir
-Santa Marcia de Cesarea, Mártir
-Santa Valeria de Cesarea, Mártir
-Santa Zenaida de Cesarea, Mártir


San Cayetano Errico, ruega por nosotros


"ORACIÓN A SAN MIGUEL ARCÁNGEL"
San Miguel Arcángel, defiéndenos en la batalla; sé
nuestro amparo contra la perversidad y asechanzas
del demonio. Reprímale Dios, pedimos suplicantes,
y tú, Príncipe de la Milicia Celestial, arroja al infierno
con el divino poder a Satanás y a los demás espíritus
malignos que andan dispersos por el mundo
para la perdición de las almas. Amén

jueves, 5 de junio de 2014

Lectio Divina: Jueves, 5 de Junio, 2014: Evangelio según San Juan 17,20-26. : (7ª Semana del Tiempo Pascua - Ciclo A - )


Lectio Divina: 
  Jueves, 5 Junio, 2014  
(7ª Semana del Tiempo Pascua - Ciclo A - )

1) ORACIÓN INICIAL

Que tu Espíritu, Señor, nos penetre con su fuerza, para que nuestro pensar te sea grato y nuestro obrar concuerde con tu voluntad. Por nuestro Señor.
2) LECTURA
Del santo Evangelio según Juan 17,20-26
No ruego sólo por éstos, sino también por aquellos que, por medio de su palabra, creerán en mí, para que todos sean uno. Como tú, Padre, en mí y yo en ti, que ellos también sean uno en nosotros, para que el mundo crea que tú me has enviado. Yo les he dado la gloria que tú me diste, para que sean uno como nosotros somos uno: yo en ellos y tú en mí, para que sean perfectamente uno, y el mundo conozca que tú me has enviado y que los has amado a ellos como me has amado a mí. Padre, los que tú me has dado, quiero que donde yo esté estén también conmigo, para que contemplen mi gloria, la que me has dado, porque me has amado antes de la creación del mundo. Padre justo, el mundo no te ha conocido, pero yo te he conocido y éstos han conocido que tú me has enviado. Yo les he dado a conocer tu nombre y se lo seguiré dando a conocer, para que el amor con que tú me has amado esté en ellos y yo en ellos.»
Palabra del Señor

3) REFLEXIÓN

• El evangelio de hoy nos presenta la tercera y última parte de la Oración Sacerdotal, en la que Jesús mira hacia el futuro y manifiesta su gran deseo de unidad entre nosotros, sus discípulos, y para la permanencia de todos en el amor que unifica, pues sin amor y sin unidad no merecemos credibilidad.
• Juan 17,20-23: Para que el mundo crea que tú me enviaste. Jesús alarga el horizonte y reza al Padre: No ruego sólo por éstos, sino también por aquellos que, por medio de su palabra, creerán en mí, para que todos sean uno. Como tú, Padre, en mí y yo en ti, que ellos también sean uno en nosotros, para que el mundo crea que tú me has enviado. Aquí aflora la gran preocupación de Jesús por la unión que debe existir en las comunidades. Unidad no significa uniformidad, sino permanecer en el amor, a pesar de todas las tensiones y de todos los conflictos. El amor que unifica al punto de crear entre todos una profunda unidad, como aquella que existe entre Jesús y el Padre. La unidad en el amor revelada en la Trinidad es el modelo para las comunidades. Por esto, a través del amor entre las personas, las comunidades revelan al mundo el mensaje más profundo de Jesús. Como la gente decía de los primeros cristianos: “¡Mirad como se aman!” Es trágica la actual división entre las tres religiones nacidas de Abrahán: judíos, cristianos y musulmanes. Más trágica todavía es la división entre los cristianos que dicen que creen en Jesús. Divididos, no merecemos credibilidad. El ecumenismo está en el centro de la última plegaria de Jesús al Padre. Es Su testamento. Ser cristiano y no ser ecuménico es un contrasentido. Contradice la última voluntad de Jesús.
• Juan 17,24-26: Que el amor con que tú me amaste esté en ellos. Jesús no quiere quedar solo. Dice: Padre, los que tú me has dado, quiero que donde yo esté estén también conmigo, para que contemplen mi gloria, la que me has dado, porque me has amado antes de la creación del mundo. La dicha de Jesús es que todos nosotros estemos con él. Quiere que sus discípulos tengan la misma experiencia que él tuvo del Padre. Quiere que conozcan al Padre como él lo conoció. En la Biblia, la palabra conocer no se reduce a un conocimiento teórico racional, sino que implica experimentar la presencia de Dios en la convivencia de amor con las personas en la comunidad.
• ¡Que sean uno como nosotros! (Unidad y Trinidad en el evangelio de Juan) El evangelio de Juan nos ayuda mucho en la comprensión del misterio de la Trinidad, la comunión entre las personas divinas: el Padre, el Hijo y el Espíritu. De los cuatro evangelios, Juan es el que acentúa la profunda unidad entre el Padre y el Hijo. Por el texto del Evangelio (Jn 17,6-8) sabemos que la misión del Hijo es la suprema manifestación del amor del Padre. Y es justamente esta unidad entre el Padre y el Hijo la que hace proclamar a Jesús: Yo y el Padre somos una cosa sola (Jn 10,30). Entre él y el Padre existe una unidad tan intensa que quien ve el rostro del uno, ve también el rostro del otro. Cumpliendo esta misión de unidad recibida del Padre, Jesús revela al Espíritu. El Espíritu de la Verdad viene del Padre (Jn 15,26). El Hijo pide (Jn 14,16), y el Padre envía el Espíritu a cada uno de nosotros para que permanezca en nosotros, dándonos ánimo y fuerza. El Espíritu nos viene del Hijo también (Jn 16,7-8). Así, el Espíritu de la Verdad, que camina con nosotros, es la comunicación de la profunda unidad que existe entre el Padre y el Hijo (Jn 15,26-27). El Espíritu no puede comunicar otra verdad que no sea la Verdad del Hijo. Todo lo que se relaciona con el misterio del Hijo, el Espíritu lo da a conocer (Jn 16,13-14). Esta experiencia de la unidad en Dios fue muy fuerte en las comunidades del Discípulo Amado. El amor que une a las personas divinas Padre e Hijo y Espíritu nos permite experimentar a Dios a través de la unión con las personas en una comunidad de amor. Así, también, era la propuesta de la comunidad, donde el amor debería ser la señal de la presencia de Dios en medio de la comunidad (Jn 13,34-35). Y este amor construyó la unidad dentro de la comunidad (Jn 17,21). Ellos miraban la unidad en Dios para poder entender la unidad entre ellos.

4) PARA LA REFLEXIÓN PERSONAL

• Decía el obispo Don Pedro Casaldáliga: “La Trinidad es aún mejor que la comunidad”. ¿En la comunidad de la que tú eres miembro, percibes algún reflejo humano de la Trinidad Divina?
• Ecumenismo. ¿Soy ecuménico?

5) ORACIÓN FINAL

Señor, tu me enseñarás el camino de la vida,
me hartarás de gozo en tu presencia,
de dicha perpetua a tu derecha. (Sal 16,11)

martes, 4 de junio de 2013

Lectio Divina : Miércoles, 5 de Junio, 2013 : Evangelio según San Marcos 12,18-27. : (9ª Semana del Tiempo Ordinario - Ciclo C -)

1) Oración inicial
Señor, nos acogemos confiadamente a tu providencia, que nunca se equivoca; y te suplicamos que apartes de nosotros todo mal y nos concedas aquellos beneficios que pueden ayudarnos para la vida presente y la futura. Por nuestro Señor.
 

2) Lectura
Del santo Evangelio según Marcos 12,18-27
Se le acercan unos saduceos, esos que niegan que haya resurrección, y le preguntaban: «Maestro, Moisés nos dejó escrito que si muere el hermano de alguno y deja mujer y no deja hijos, que su hermano tome a la mujer para dar descendencia a su hermano. Eran siete hermanos: el primero tomó mujer, pero murió sin dejar descendencia; también el segundo la tomó y murió sin dejar descendencia; y el tercero lo mismo. Ninguno de los siete dejó descendencia. Después de todos, murió también la mujer. En la resurrección, cuando resuciten, ¿de cuál de ellos será mujer? Porque los siete la tuvieron por mujer.»
Jesús les contestó: «¿No estáis en un error precisamente por esto, por no entender las Escrituras ni el poder de Dios? Pues cuando resuciten de entre los muertos, ni ellos tomarán mujer ni ellas marido, sino que serán como ángeles en los cielos. Y acerca de que los muertos resucitan, ¿no habéis leído en el libro de Moisés, en lo de la zarza, cómo Dios le dijo: Yo soy el Dios de Abrahán, el Dios de Isaac y el Dios de Jacob? No es un Dios de muertos, sino de vivos. Estáis en un gran error.» 
Palabra del Señor
3) Reflexión
• En el evangelio de hoy sigue el enfrentamiento entre Jesús y las autoridades. Después de los sacerdotes, de los ancianos y de los escribas (Mc 12,1-12) y de los fariseos y herodianos (Mc 12,13-17), ahora aparecen los saduceos que plantean una pregunta sobre la resurrección. Asunto polémico, que enfrentaba a saduceos y fariseos (Mc 12,18-27; cf. At 23,6-1).
• En las comunidades cristianas de los años setenta, época en que Marcos escribe su evangelio, había algunos cristianos que, para no ser perseguidos, trataban de conciliar el proyecto de Jesús con el proyecto del imperio romano. Los otros que resistían al imperio eran perseguidos, acusados e interrogados por las autoridades o por los vecinos que se sentían incómodos por el testimonio de ellos. La descripción de los conflictos de Jesús con las autoridades era una ayuda muy grande para que los cristianos no se dejaran manipular por la ideología del imperio. Leyendo estos episodios de conflicto de Jesús con las autoridades, los cristianos perseguidos se animaban y cobran valor para seguir el camino.
• Marcos 12,18-23. Los Saduceos. Los saduceos era una élite aristocrática de latifundistas y comerciantes. Eran conservadores. No aceptaban la fe en la resurrección. En aquel tiempo esa fe comenzaba a ser valorada por los fariseos y por la piedad popular. Animaba a la resistencia del pueblo contra el dominio tanto de los romanos como de los sacerdotes, de los ancianos y de los saduceos. Para los saduceos, el reino mesiánico estaba ya presente en la situación de bienestar que ellos estaban viviendo. Ellos seguían la así llamada “Teología de la Retribución” que distorsionaba la realidad. Según esta teología, Dios retribuye con riqueza y bienestar a los que observan la ley de Dios, y castiga con sufrimiento y pobreza a los que practican el mal. Así, se entiende por qué los saduceos no querían mudanzas . Querían que la religión permaneciera tal y como era, inmutable, como Dios mismo. Por esto, no aceptaban la fe en la resurrección y en la ayuda de los ángeles, que sostenía la lucha de los que buscaban mudanzas y liberación.
• Marcos 12,19-23. La pregunta de los Saduceos. Llegan hasta Jesús y, para criticar y ridiculizar la fe en la resurrección, cuentan el caso ficticio de aquella mujer que se casó siete veces y, al final, se murió sin tener hijos. La así llamada ley del levirato obligaba a la viuda sin hijos a que se casara con el hermano del marido fallecido. El hijo que naciera de este nuevo casamiento era considerado hijo del marido fallecido. Así, éste tendría una descendencia. Pero en el caso propuesto por los saduceos, la mujer, a pesar de haber tenido siete maridos, se quedó sin marido: Ellos preguntaron a Jesús.:“ En la resurrección, cuando resuciten, ¿de cuál de ellos será mujer? Porque los siete la tuvieron por mujer.»" Era para decir que creer en la resurrección llevaría a la persona a que aceptara lo absurdo.
• Marcos 12,24-27: La respuesta de Jesús. Jesús responde duramente. “Estáis en un error precisamente por esto, por no entender la Escritura, ni el poder de Dios!” Jesús explica que la condición de las personas después de la muerte será totalmente diferente de la condición actual. Después de la muerte ya no habrá casamientos, sino que todos seremos como ángeles en el cielo. Los saduceos imaginaban la vida en cielo igual a la vida en la tierra. Al final, Jesús concluye: “Nuestro Dios no es un Dios de muertos, sino de vivos. Estáis en un gran error!” Los discípulos y las discípulas deben estar en alerta: quien estuviera del lado de estos saduceos estará del lado opuesto de Dios
4) Para la reflexión personal
• ¿Cuál es hoy el sentido de esta frase: “Dios no es un Dios de muertos, sino de vivos”?
• ¿Creo en la resurrección? ¿Qué significa para mí: “creo en la resurrección de la carne y en la vida eterna”?
5) Oración final
A ti levanto mis ojos,
tú que habitas en el cielo.
Lo mismo que los ojos de los siervos
miran a la mano de sus amos,
lo mismo que los ojos de la sierva
miran a la mano de su señora,
nuestros ojos miran a Yahvé, nuestro Dios,
esperando que se apiade de nosotros. (Sal 123,1-2)