UNA NUEVA PRIMAVERA ESPIRITUAL


«Si se promueve la lectio divina con eficacia, estoy convencido de que producirá una nueva primavera espiritual en la Iglesia… La lectura asidua de la Sagrada Escritura acompañada por la oración permite ese íntimo diálogo en el que, a través de la lectura, se escucha a Dios que habla, y a través de la oración, se le responde con una confiada apertura del corazón… No hay que olvidar nunca que la Palabra de Dios es lámpara para nuestros pasos y luz en nuestro camino»

Benedicto XVI, 16 septiembre 2005


HISTORIA Y PASOS DE LA LECTIO DIVINA




INVOCACIÓN AL ESPÍRITU SANTO





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jueves, 4 de agosto de 2016

Lectio Divina: Viernes, 5 de agosto, 2016: Evangelio según san Mateo 16,24-28. (- 18ª Semana del Tiempo durante el Año - Ciclo C -)



Lectio Divina: 
  Viernes, 5 Agosto, 2016

1) Oración inicial
Ven, Señor, en ayuda de tus hijos; derrama tu bondad inagotable sobre los que te suplican, y renueva y protege la obra de tus manos en favor de los que te alaban como creador y como guía. Por nuestro Señor.

2) Lectura del Evangelio
Del Evangelio según Mateo 16,24-28
Entonces dijo Jesús a sus discípulos: «Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz y sígame. Porque quien quiera salvar su vida, la perderá, pero quien pierda su vida por mí, la encontrará. Pues ¿de qué le servirá al hombre ganar el mundo entero, si arruina su vida? O ¿qué puede dar el hombre a cambio de su vida?
«Porque el Hijo del hombre ha de venir en la gloria de su Padre, con sus ángeles, y entonces pagará a cada uno según su conducta. Yo os aseguro: entre los aquí presentes hay algunos que no gustarán la muerte hasta que vean al Hijo del hombre venir en su Reino.»
Palabra del Señor

3) Reflexión
• Los cinco versículos del evangelio de hoy son la continuidad de las palabras de Jesús a Pedro que meditamos ayer. Jesús no esconde ni ablanda las exigencias del discipulado. No permite que Pedro tome la delantera y le pone en su sitio: “¡Quítate de mi vista!” El evangelio de hoy explicita estas exigencias para todos nosotros.

• Mateo 16,24: Tome su cruz y me siga. Jesús saca las conclusiones que valen hasta hoy: "Si alguien quiere seguirme, renuncie a si mismo, tome su cruz y me siga”. En aquel tiempo, la cruz era la pena de muerte que el imperio romano imponía a los marginados y a los bandidos. Tomar la cruz y cargarla detrás de Jesús era lo mismo que aceptar el ser marginado por el sistema injusto que legitimaba la injusticia. La Cruz no es fatalismo, ni exigencia del Padre. La Cruz es consecuencia del compromiso libremente asumido por Jesús: revelar la Buena Nueva de que Dios es Padre y que, por tanto, todos y todas deben ser aceptados y tratados como hermanos y hermanas. A causa de este anuncio revolucionario, Jesús fue perseguido y no tuvo miedo a dar su vida. No hay prueba de amor más grande que dar la vida por los hermanos (Jn 15,13). El testimonio de Pablo en la carta a los Gálatas muestra el alcance de todo esto: “Por mí, no quiero sentirme orgulloso de nada, sino de la cruz de Cristo Jesús, nuestro Señor. Por él el mundo ha sido crucificado para mí, y yo, para el mundo”. (Gal 6,14) Y termina aludiendo a las cicatrices de las torturas que sufrió: “Que nadie pues me venga a molestar. Yo, por mi parte, llevo en mi cuerpo las señas de Jesús” (Gal 6,17).

• Mateo 16,25-26: Quien pierde la vida por causa mía la encontrará. Estos dos versículos explicitan valores humanos universales que confirman la experiencia de muchos, cristianos y no cristianos. Salvar la vida, perder la vida, encontrar la vida. La experiencia de muchos enseña lo siguiente: Quien corre tras los bienes y la riqueza no queda nunca saciado. Quien se entrega a los demás olvidándose de sí, siente una gran felicidad. Es la experiencia de las madres que se entregan, y de mucha gente que no piensa en sí, sino en los demás. Muchos hacen y viven así casi por instinto, como algo que viene del fondo del alma. Otros hacen así, porque tuvieron una experiencia dolorosa de frustración que los llevó a mudar de actitud. Jesús tiene razón en decir: Quien quiera salvar su vida, la perderá, pero quien pierda su vida por mí, la encontrará”. Importante es el motivo: “por mí”, o como dice en otro lugar: “por causa del Evangelio” (Mc 8,35). Y termina: “Pues ¿de qué le servirá al hombre ganar el mundo entero, si arruina su vida? O ¿qué puede dar el hombre a cambio de su vida?” Esta última frase evoca el salmo que dice que nadie es capaz de pagar el precio de rescate de la vida: “comprada su vida nadie tiene, ni a Dios puede, con plata sobornarlo, pues es muy caro el precio de la vida. ¿Vivir piensa por siempre, o cree que no iré a la fosa un día?”. (Sal 49,8-10).

• Mateo 16,27-28: El Hijo del Hombre, dará a cada uno según su conducta. Estos dos versículos se refieren a la esperanza del pueblo con relación a la venida del Hijo del Hombre al final de los tiempos como juez de la humanidad, como presentado en la visión del profeta Daniel (Dn 7,13-14). El primer versículo dice: “El Hijo del Hombre vendrá en la gloria de su Padre, con sus ángeles, y entonces pagará a cada uno según su conducta” (Mt 16,27). En esta frase se habla de la justicia del Juez. Cada uno recibirá según su propia conducta. El segundo versículo dice: “Yo os aseguro: entre los aquí presentes hay algunos que no gustarán la muerte hasta que vean al Hijo del hombre venir en su Reino”. (Mt 16,28). Esta frase es un aviso para ayudar a percibir la venida de Jesús como Juez en los hechos de la vida. Algunos pensaban que Jesús vendría luego (1Ts 4,15-18). Jesús, de hecho, ya estaba presente en las personas, sobre todo en los pobres. Pero ellos no lo percibieron. Jesús mismo había dicho: “Cuando lo hicieron con alguno de estos más pequeños, que son mis hermanos, lo hicieron conmigo!” (Mt 25,34-45)

4) Para la reflexión personal
• Quien pierde la vida, la gana. ¿Cuál es la experiencia que tengo en este punto?
• Las palabras de Pablo: ““Por mí, no quiero sentirme orgulloso de nada, sino de la cruz de Cristo Jesús, nuestro Señor. Por él el mundo ha sido crucificado para mí, y yo, para el mundo”.¿Tengo valor para repetirlas en mi vida?

5) Oración final
Ensalzad conmigo a Yahvé,
exaltemos juntos su nombre.
Consulté a Yahvé y me respondió:
me libró de todos mis temores. (Sal 34,4-5)

miércoles, 5 de agosto de 2015

Lectio Divina (Método en 10 pasos): Miércoles, 5 de Agosto, 2015: Evangelio según san Mateo 15, 21-28.: (18ª Semana del Tiempo durante el Año - Ciclo B -)


LECTIO DIVINA DEL EVANGELIO DE LA 18ª SEMANA DEL TIEMPO DURANTE EL AÑO. MIÉRCOLES 5 DE AGOSTO 2015.

Dedicación de la Basílica de Santa María.  
El método de la Lectio Divina consiste en la lectura-escucha-meditación -orante de la Palabra de Dios para encarnarla en la vida diaria.

1°. ORACIÓN DE PREPARACIÓN:
Mi fe, frente a las dificultades, se debilita, cuando debería crecer como la fe de la mujer cananea. Humildemente recurro a ti, Señor y Maestro mío, suplicando la intercesión de san José, para que esta oración de la lectio divina me ayude a aumentar mi fe, acrecentar mi esperanza y, sobre todo, sea el medio para crecer en mi caridad, en mi amor a Ti y a los demás. Amén

2°. LECTURA DEL EVANGELIO:
Lectura del santo Evangelio según san Mateo 15, 21-28
Jesús partió de allí y se retiró al país de Tiro y de Sidón. Entonces una mujer cananea, que procedía de esa región, comenzó a gritar: «¡Señor, Hijo de David, ten piedad de mí! Mi hija está terriblemente atormentada por un demonio.» Pero él no le respondió nada.
Sus discípulos se acercaron y le pidieron: «Señor, atiéndela, porque nos persigue con sus gritos». Jesús respondió: «Yo he sido enviado solamente a las ovejas perdidas del pueblo de Israel». Pero la mujer fue a postrarse ante él y le dijo: «¡Señor, socórreme!»
Jesús le dijo: «No está bien tomar el pan de los hijos, para tirárselo a los cachorros.»
Ella respondió: «¡Y sin embargo, Señor, los cachorros comen las migas que caen de la mesa de sus dueños!»
Entonces Jesús le dijo: «Mujer, ¡qué grande es tu fe! ¡Que se cumpla tu deseo!» Y en ese momento su hija quedó curada.
Palabra del Señor.


3°.MEDITACIÓN DEL EVANGELIO:

A. COMENTARIO INTRODUCTORIO
  • Jesús pasa una frontera y Su ministerio se extiende a una tierra pagana, al país de Tiro y Sidón que es el actual Líbano.
  • Una mujer cananea se puso a gritarle.
  • En la cultura judía las mujeres estaban marginadas y no podían hablar a los varones, mucho menos a un prestigioso Maestro.
  • Además, las mujeres paganas estaban excluidas por no pertenecer al pueblo judío, y la enfermedad era un nuevo motivo de exclusión más. 
  • La mujer cananea se dirige a Jesús llamándolo “Hijo de David”.
  • Jesús escucha el grito de esa mujer pero guarda silencio.
  • Los discípulos se preocupan por alejarla para que no moleste al maestro.
  • Luego, Jesús responde a la mujer señalando que Él ha sido enviado sólo para las ovejas descarriadas de Israel. Ante la insistencia de la mujer, Jesús pone una nueva prueba, “no está bien quitarle el pan a los hijos para echárselo a los cachorros”.
  • La mujer no se da por vencida ante los límites que Jesús le presenta, y va respondiendo a cada una de las «dificultades» que la ponen a prueba: “los cachorros se comen las migajas que caen de la mesa de sus amos”. La mujer no abandonará su plegaria, llega hasta el fin.
  • Las palabras de la mujer conmueven a Jesús y reconoce que la fe de esta mujer, es capaz de liberar a su hija del mal en que ha caído.
  • Es otro de los casos en que Jesús alaba la fe de un extranjero, en contraposición a los judíos, los de casa, a los que se les podría pedir una fe mayor que a los de fuera.
  • La fe de esta mujer interpela a los que somos “de casa”, a los que “estamos adentro” y que, por eso mismo, quizás estamos autosuficientes y pasivos olvidando la humildad que necesitamos ante Dios y los demás. 
  • Muchas veces, la oración de tantas personas aparentemente alejadas, que no saben rezar litúrgicamente, pero que lo hacen desde la hondura de su ser, es más agradable a Dios que muchos cantos y oraciones rutinarias y satisfechas que realizamos en la Iglesia.
  • Es más sencillo cuidar lo que tenemos y repetir lo que sabemos.
  • Sin lugar a dudas, los gritos de “los de afuera” que nos desestabilizan, rompen nuestras formas tradicionales.
  • Si no somos capaces de escuchar estas voces corremos el riesgo de que la fe se convierta en algo cada vez más irrelevante reservado a unos pocos.
  • Si nos encerramos en nuestras seguridades, ciertamente estaremos desoyendo los gritos de los muchos hombres y mujeres que quieren y necesitan tocar a Jesús y sentirse queridos por Él.

B. REFLEXIÓN DEL PAPA FRANCISCO
«Pensemos al episodio evangélico de la mujer cananea. Es una mujer pagana, no era del pueblo de Israel, era una pagana, que suplica a Jesús que sane a su hija. Jesús, para probar su fe, en primer lugar responde con dureza: “No puedo, debo pensar antes a las ovejas de Israel”. La mujer no retrocede -una madre, cuando pide ayuda para su criatura, ¡nunca se rinde! Todos lo sabemos esto, ¿eh? Las madres luchan por los hijos, ¿eh?- y Jesús responde a esta mujer: “También a los perritos, cuando los dueños se han alimentado, se les da algo”. Como diciendo: ´pero por lo menos mírame como una perrita´. Y Jesús le dice: “Mujer, ¡grande es tu fe! Que se haga como deseas”.
Frente a la enfermedad, también surgen dificultades en la familia, a causa de la debilidad humana. Pero, en general, el tiempo de la enfermedad refuerza los lazos familiares. Y pienso en lo importante que es educar a los hijos desde pequeños en la solidaridad en el tiempo de la enfermedad. Una educación que deja de lado la sensibilidad por la enfermedad humana, endurece el corazón. Y hace que los chicos estén “anestesiados” ante el sufrimiento de los demás, incapaces de confrontarse con el sufrimiento y de vivir la experiencia del límite.» (Catequesis de S.S. Francisco, 10 de junio de 2015).

4°. ORACIÓN: Dialogo con el Divino Maestro
Señor ayúdame a evangelizar

Señor ayúdame a evangelizar a todas las personas.
Que nunca me cierre a nadie y atienda a las llamadas que me hacen.
Quiero caminar con ojos abiertos y el corazón en la mano
igual que hicieron Jesús y su Madre.
Confesando mi fe, sin miedo ni vergüenza
para predicar tu Palabra,
siendo Testigo tuyo en el mundo.
Llevando la Buena Noticia a la humanidad,
construyendo una Iglesia unida, justa y fraternal.

María Madre de los Apóstoles,
enséñame la radicalidad del Evangelio,
para no desfigurar el mensaje de salvación
y un día pueda encontrarme con todos en el Reino.

Amén.

5°. CONTEMPLACIÓN: Silencio ante la Palabra.
6°. CONSOLACIÓN: Es sentir íntimamente el "gusto" de la Palabra de Dios.

7°. DISCERNIMIENTO: Pensar y Discernir la Palabra.
¿Qué actitud asumimos ante los que no son de los nuestros?
¿El bien que hacemos brota de un deseo profundo o lo hacemos para sacarnos problemas de encima?
¿Qué miramos primeramente en las acciones de los demás?

8°. COMPARTIR: Comparto la Palabra.
9°. DELIBERACIÓN: Tomo una decisión concreta iluminado por la Palabra.

10°. ACCIÓN CONCRETA: Propósito del día.
Hoy voy a repetir como la mujer cananea: «¡Señor, socórreme!»
También diré: "Creo Señor, pero aumenta mi fe…"

SANTOS DE HOY - PIDAMOS LA INTERCESIÓN DE TODOS ELLOS
-Veintitrés mártires en Roma, 304.
-Santos Cándido, Candidiano y Sobel, mártires egipcios, s. III.
-San Memo, (Francia), 126.
-San Casiano, obispo de Autun (Francia).
-San París, obispo de Teano (Italia), 346.
-San Oswaldo, rey y mártir
-San Venancio, obispo de Viviers (Francia). 544.
-San Juan XIX, obispo de Cambrai y Arrás (Francia).

Para profundizar la Lectio Divina y la vida de los Santos de hoy puedes visitar el blog: http://lectiodivinacamo.blogspot.com.ar/
camo.msscc@gmail.com

San Cayetano Errico, ruega por nosotros

lunes, 4 de agosto de 2014

Lectio Divina: Martes, 5 de Agosto, 2014: Evangelio según San Mateo 15,1-2.10-14. : (18ª Semana del Tiempo Ordinario - Ciclo A -)


Lectio Divina: 
Martes, 5 Agosto, 2014  
(18ª Semana del Tiempo Ordinario - Ciclo A -)
1) Oración inicial
Ven, Señor, en ayuda de tus hijos; derrama tu bondad inagotable sobre los que te suplican, y renueva y protege la obra de tus manos en favor de los que te alaban como creador y como guía. Por nuestro Señor.
2) Lectura del Evangelio
Del Evangelio según Mateo 15,1-2.10-14
Entonces se acercan a Jesús algunos fariseos y escribas venidos de Jerusalén, y le dicen: «¿Por qué tus discípulos transgreden la tradición de los antepasados? Pues no se lavan las manos a la hora de comer.» Luego llamó a la gente y les dijo: «Oíd y entended. No es lo que entra en la boca lo que contamina al hombre; sino lo que sale de la boca, eso es lo que contamina al hombre.» Entonces se acercan los discípulos y le dicen: «¿Sabes que los fariseos se han escandalizado al oír tu palabra?» Él les respondió: «Toda planta que no haya plantado mi Padre celestial será arrancada de raíz. Dejadlos: son ciegos y guías de ciegos. Y si un ciego guía a otro ciego, los dos caerán en el hoyo.»
Palabra del Señor
3) Reflexión
• El Evangelio de hoy nos narra la discusión de Jesús con los fariseos sobre lo que es puro e impuro. El testo habla de las costumbres religiosas de aquel tiempo, habla de los fariseos que enseñaban estas costumbres a la gente, y habla de las instrucciones de Jesús respeto de esas costumbres, muchas de las cuales ya habían perdido su sentido. Aquí en el capítulo 15, Jesús ayuda a la gente y a los discípulos a entender mejor este asunto tan importante de la pureza y de las leyes de la pureza.
• Mateo 15,1-2: Los fariseos critican el comportamiento de los discípulos de Jesús. Algunos fariseos y diversos doctores de la ley, venidos de Jerusalén, se acercan a Jesús y preguntan: "¿Por que tus discípulos transgreden la tradición de los antepasados? ¡Pues, no se lavan las manos a la hora de comer!" Ellos fingen estar interesados en conocer el porqué del comportamiento de los discípulos. En realidad, critican a Jesús por permitir que los discípulos transgredan las normas de la pureza. Aquí hay tres puntos que merecen ser señalados: (a) Los escribas son de Jerusalén, de la capital. Vienen a observar los pasos de Jesús. (b) ¡Los discípulos no se lavan las manos para comer! La convivencia con Jesús les da coraje para transgredir normas que la tradición imponía a la gente, pero que no tienen sentido para la vida. (c) La costumbre de lavarse las manos, que hasta hoy, continúa siendo una importante norma de higiene, había asumido para ellos un significado religioso que servía para controlar y discriminar a las personas.
• La Tradición de los Antiguos (versículos 3 a 9 de este capítulo 15 de Mateo). “La Tradición de los Antiguos” transmitía las normas que debían de ser observadas por la gente para conseguir la pureza exigida por la ley. La observancia de la pureza era un asunto muy serio. Una persona impura no podía recibir la bendición prometida por Dios a Abrahán. Las normas de la ley de pureza enseñaban cómo recuperar la pureza para poder comparecer de nuevo ante Dios y sentirse bien en presencia de él. No se podía comparecer ante Dios de cualquier manera. Pues Dios es Santo y la Ley decía: “¡Sed santos, porque yo soy santo!” (Lv 19,2). Las normas de pureza eran, en realidad, una prisión, un cautiverio (Cf Mt 23,4). Para los pobres, era prácticamente imposible observarlas: tocar a un leproso, comer con un publicano, comer sin lavarse las manos, y tantas otras actividades, etc. Todo esto volvía a la persona impura y cualquier contacto con una persona contaminaba a los otros. Por esto, la gente vivía con miedo, siempre amenazado por las muchas cosas impuras que amenazaban su vida. Se veía obligado a vivir desconfiado de todo y de todos. Insistiendo en las normas de pureza, los fariseos llegaban a vaciar de contenido los mandamientos de la ley de Dios. Jesús cita un ejemplo concreto. Ellos decían: la persona que consagrara al Templo sus bienes, no podía usar de ellos para ayudar a los padres necesitados. Así, en nombre de la tradición, vaciaban de contenido el cuarto mandamiento que manda amar el padre y la madre (Mt 15,3-6). Tales personas parecían muy observantes, pero era sólo hacia fuera. Por dentro, el corazón quedaba lejos de Dios! Jesús decía, citando a Isaías: Este pueblo me honra sólo con los labios, pero su corazón está lejos de mí (Mt 15,7-9). El pueblo, en su sabiduría, no concordaba con todo lo que se enseñaba, y esperaba que el mesías viniese a indicar otro camino para alcanzar la pureza. En Jesús se realiza esta esperanza. Por la palabra él purifica a los leprosos (Mc 1,40-44), expulsa a los espíritus impuros (Mc 1,26.39; 3,15.22 etc), y vence la muerte que era la fuente de toda la impureza. Gracias al toque de Jesús, la mujer excluida como impura queda curada (Mc 5,25-34). Sin miedo a la contaminación, Jesús come con las personas consideradas impuras (Mc 2,15-17).
• Mateo 15,10-11: Jesús abre un nuevo camino para que la gente se acerque a Dios. El dice a la multitud: "Oíd y entended. No es lo que entra en la boca lo que contamina al hombre; sino lo que sale de la boca, eso es lo que contamina al hombre.” Jesús invierte las cosas: lo impuro no viene de fuera hacia dentro, como enseñaban los doctores de la ley, sino de dentro hacia fuera. De este modo, nadie más precisa preguntarse si ésta o aquella comida o bebida es pura o impura. Jesús coloca lo que es puro o impuro a otro nivel, en el nivel del comportamiento ético. El abre un nuevo camino para llegar hasta Dios y realizar así el deseo más profundo de la gente: estar en paz con Dios. Ahora, de repente, ¡todo muda! A través de la fe en Jesús, era posible conseguir la pureza y sentirse bien ante Dios sin que fuera necesario observar todas aquellas normas de la “Tradición de los Antiguos”. ¡Fue una liberación! La Buena Nueva anunciada por Jesús sacó al pueblo de la defensiva, del miedo y le devolvió la voluntad de vivir, la alegría de ser hijo e hija de Dios.
• Mateo 15,12-14: Jesús reafirma lo que dijo antes. Los discípulos comunicaron a Jesús que las palabras de él producían escándalo entre los fariseos, pues decían exactamente lo contrario de aquello que los fariseos enseñaban a la gente. Pues, si la gente se tomara en serio la nueva enseñanza de Jesús, toda la tradición de los antiguos tendría que ser abolida y los fariseos y los doctores perderían su liderazgo y su fuente de renta. La respuesta de Jesús es clara y no deja lugar a duda: "Toda planta que no haya plantado mi Padre celestial será arrancada de raíz. Dejadlos: son ciegos y guías de ciegos. Y si un ciego guía a otro ciego, los dos caerán en el hoyo.” Jesús no disminuye el impacto de sus palabras y reafirma lo que había dicho antes.
4) Para la reflexión personal
• ¿Conoces algunas costumbres religiosas de hoy que ya no tienen sentido, pero que siguen siendo enseñadas? En tu vida ¿hay costumbres que consideras sagradas, y otras que no son sagradas?
• Los fariseos eran judíos practicantes, pero su fe estaba desligada de la vida de la gente. Por esto, Jesús los critica. Y hoy, ¿Jesús nos criticaría? ¿En qué?
5) Oración final
El ángel de Yahvé pone su tienda
en torno a sus adeptos y los libra.
Gustad y ved lo bueno que es Yahvé,
dichoso el hombre que se acoge a él. (Sal 34,8-9)