Lectio Divina:
Domingo, 26 Junio, 2016
El difícil proceso en la formación de los discípulos.
Cómo nacer de nuevo.
1. Oración inicial
Señor Jesús, envía tu Espíritu, para que Él nos ayude a leer la Biblia en el mismo modo con el cual Tú la has leído a los discípulos en el camino de Emaús. Con la luz de la Palabra, escrita en la Biblia, Tú les ayudaste a descubrir la presencia de Dios en los acontecimientos dolorosos de tu condena y muerte. Así, la cruz, que parecía ser el final de toda esperanza, apareció para ellos como fuente de vida y resurrección.
Crea en nosotros el silencio para escuchar tu voz en la Creación y en la Escritura, en los acontecimientos y en las personas, sobre todo en los pobres y en los que sufren. Tu palabra nos oriente a fin de que también nosotros, como los discípulos de Emaús, podamos experimentar la fuerza de tu resurrección y testimoniar a los otros que Tú estás vivo en medio de nosotros como fuente de fraternidad, de justicia y de paz. Te lo pedimos a Ti, Jesús, Hijo de María, que nos has revelado al Padre y enviado tu Espíritu. Amén.
Señor Jesús, envía tu Espíritu, para que Él nos ayude a leer la Biblia en el mismo modo con el cual Tú la has leído a los discípulos en el camino de Emaús. Con la luz de la Palabra, escrita en la Biblia, Tú les ayudaste a descubrir la presencia de Dios en los acontecimientos dolorosos de tu condena y muerte. Así, la cruz, que parecía ser el final de toda esperanza, apareció para ellos como fuente de vida y resurrección.
Crea en nosotros el silencio para escuchar tu voz en la Creación y en la Escritura, en los acontecimientos y en las personas, sobre todo en los pobres y en los que sufren. Tu palabra nos oriente a fin de que también nosotros, como los discípulos de Emaús, podamos experimentar la fuerza de tu resurrección y testimoniar a los otros que Tú estás vivo en medio de nosotros como fuente de fraternidad, de justicia y de paz. Te lo pedimos a Ti, Jesús, Hijo de María, que nos has revelado al Padre y enviado tu Espíritu. Amén.
2. Lectura
a) Clave de lectura:
En el contexto del Evangelio de Lucas, el texto de este domingo se encuentra al principio de la nueva fase de las actividades de Jesús. Los frecuentes conflictos de mentalidad con el pueblo y con las autoridades religiosas (Lc 4,28; 5,21.30; 6,2.7; 7,19.23.33-34.39) confirmaron a Jesús a lo largo del camino como el Mesías Siervo, previsto por Isaías (Is 50, 4-9; 53,12) y asumido por Él desde el comienzo de su actividad apostólica (Lc 4,18). A partir de esto, Jesús empieza a anunciar su pasión y muerte (Lc 9,22.43-44) y decide ir a Jerusalén (Lc 9,51) Este cambio de ruta de los acontecimientos produce una crisis en los discípulos (Mc 8,31-33). Ellos no entienden y tienen miedo (Lc 9,45), porque en ellos continúa dominando la mentalidad antigua sobre el Mesías glorioso. Lucas describe varios episodios en los que aflora la vieja mentalidad de los discípulos: deseo de ser el más grande (Lc 9,46-48); voluntad de controlar el nombre de Jesús (Lc 9,49-50); reacción violenta de Santiago y de Juan ante el rechazo de los samaritanos de acoger a Jesús (Lc 9,51-55). Lucas indica también cómo Jesús se esfuerza en hacer entender a sus discípulos la nueva idea de su misión. El texto de este domingo (Lc 9,51-62) describe algunos ejemplos de cómo hacía Jesús para formar sus discípulos.
b) Una división del texto para ayudar en su lectura:
Lucas 9,51-52: Jesús decide ir a Jerusalén
Lucas 9,52b-53: Una aldea de Samaría no ofrece acogida
Lucas 9,54: Reacción de Juan y Santiago frente al no samaritano
Lucas 9,55-56: Reacción de Jesús frente a la violencia de Santiago y Juan
Lucas 9,57-58: Primera propuesta de seguir a Jesús
Lucas 9,59-60: Segunda propuesta de seguir a Jesús
Lucas 9,61-62: Tercera propuesta de seguir a Jesús
Lucas 9,52b-53: Una aldea de Samaría no ofrece acogida
Lucas 9,54: Reacción de Juan y Santiago frente al no samaritano
Lucas 9,55-56: Reacción de Jesús frente a la violencia de Santiago y Juan
Lucas 9,57-58: Primera propuesta de seguir a Jesús
Lucas 9,59-60: Segunda propuesta de seguir a Jesús
Lucas 9,61-62: Tercera propuesta de seguir a Jesús
c) El texto: Evangelio según san Lucas 9,51-62.:
51 Sucedió que como se iban cumpliendo los días de su asunción, él se afirmó en su voluntad de ir a Jerusalén. 52 Envió, pues, mensajeros delante de sí, que fueron y entraron en un pueblo de samaritanos para prepararle posada; 53 pero no le recibieron porque tenía intención de ir a Jerusalén. 54 Al verlo sus discípulos Santiago y Juan, dijeron: «Señor, ¿quieres que digamos que baje fuego del cielo y los consuma?» 55Pero, volviéndose, les reprendió; 56 y se fueron a otro pueblo.
57 Mientras iban caminando, uno le dijo: «Te seguiré adondequiera que vayas.» 58 Jesús le dijo: «Las zorras tienen guaridas, y las aves del cielo nidos; pero el Hijo del hombre no tiene donde reclinar la cabeza.»
59 A otro dijo: «Sígueme.» Él respondió: «Déjame ir primero a enterrar a mi padre.» 60 Le respondió: «Deja que los muertos entierren a sus muertos; tú vete a anunciar el Reino de Dios.»
61 También otro le dijo: «Te seguiré, Señor; pero déjame antes despedirme de los de mi casa.» 62 Le dijo Jesús: «Nadie que pone la mano en el arado y mira hacia atrás es apto para el Reino de Dios.»
Palabra del Señor
57 Mientras iban caminando, uno le dijo: «Te seguiré adondequiera que vayas.» 58 Jesús le dijo: «Las zorras tienen guaridas, y las aves del cielo nidos; pero el Hijo del hombre no tiene donde reclinar la cabeza.»
59 A otro dijo: «Sígueme.» Él respondió: «Déjame ir primero a enterrar a mi padre.» 60 Le respondió: «Deja que los muertos entierren a sus muertos; tú vete a anunciar el Reino de Dios.»
61 También otro le dijo: «Te seguiré, Señor; pero déjame antes despedirme de los de mi casa.» 62 Le dijo Jesús: «Nadie que pone la mano en el arado y mira hacia atrás es apto para el Reino de Dios.»
Palabra del Señor
3. Un momento de silencio orante

