UNA NUEVA PRIMAVERA ESPIRITUAL


«Si se promueve la lectio divina con eficacia, estoy convencido de que producirá una nueva primavera espiritual en la Iglesia… La lectura asidua de la Sagrada Escritura acompañada por la oración permite ese íntimo diálogo en el que, a través de la lectura, se escucha a Dios que habla, y a través de la oración, se le responde con una confiada apertura del corazón… No hay que olvidar nunca que la Palabra de Dios es lámpara para nuestros pasos y luz en nuestro camino»

Benedicto XVI, 16 septiembre 2005


HISTORIA Y PASOS DE LA LECTIO DIVINA




INVOCACIÓN AL ESPÍRITU SANTO





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miércoles, 26 de junio de 2013

Lectio Divina : Jueves, 27 de Junio, 2013 : Evangelio según san Mateo 7, 21-90. : (12ª Semana del Tiempo Ordinario - Ciclo C -)


Lectio Divina : 
 Jueves, 27 Junio


1) Oración inicial 
Concédenos vivir siempre, Señor, en el amor y respeto a tu santo nombre, porque jamás dejas de dirigir a quienes estableces en el sólido fundamento de tu amor. Por nuestro Señor.


2) Lectura
Del santo Evangelio según Mateo 7,21-29
«No todo el que me diga: ’Señor, Señor', entrará en el Reino de los Cielos, sino el que haga la voluntad de mi Padre que está en los cielos. Muchos me dirán aquel Día: `Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre expulsamos demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros?' Y entonces les declararé: `¡Jamás os conocí; apartaos de mí, agentes de iniquidad!' «Así pues, todo el que oiga estas palabras mías y las ponga en práctica, será como el hombre prudente que edificó su casa sobre roca: cayó la lluvia, vinieron los torrentes, soplaron los vientos, y embistieron contra aquella casa; pero ella no cayó, porque estaba cimentada sobre roca. Y todo el que oiga estas palabras mías y no las ponga en práctica, será como el hombre insensato que edificó su casa sobre arena: cayó la lluvia, vinieron los torrentes, soplaron los vientos, irrumpieron contra aquella casa y cayó, y fue grande su ruina.»
Y sucedió que cuando acabó Jesús estos discursos, la gente se asombraba de su doctrina; porque les enseñaba como quien tiene autoridad, y no como sus escribas.
Palabra del Señor

3) Reflexión
• El evangelio de hoy presenta la parte final del Sermón de la Montaña (a) no basta hablar y cantar, es preciso vivir y practicar (Mt 7,21-23). (b) la comunidad construida en cima del fundamento de la nueva Ley del Sermón del Monte quedará firme en el momento de la tormenta (Mt 7,24-27). (c) el resultado de las palabras de Jesús en las personas es una conciencia más crítica con relación a los líderes religiosos, los escribas (Mt 7,28-29).
• Este final del Sermón del Monte explica algunas oposiciones o contradicciones que siguen actuales hasta hoy en día: (a) Las personas que hablan continuamente de Dios, pero se olvidan de hacer la voluntad de Dios; usan el nombre de Jesús, pero no traducen en la vida su relación con el Señor (Mt 7,21). (b) Hay personas que viven en la ilusión de estar trabajando por el Señor, pero en el día del encuentro definitivo con El, descubren trágicamente que nunca le conocieron (Mt 7,22-23). Las dos palabras finales del Sermón del Monte, de la casa construida sobre la roca (Mt 7,24-25) y de la casa construida sobre la arena (Mt 7,26-27), ilustran estas contradicciones. Por medio de ellas Mateo denuncia y, al mismo tiempo, trata de corregir la separación entre fe y vida, entre hablar y hacer, entre enseñar y practicar.
• Mateo 7,21: No basta hablar, es precido practicar. El importante no es hablar de forma bonita sobre Dios o saber explicar bien la Biblia a los demás, sino que es hacer la voluntad del Padre y, así, ser una revelación de su rostro y de su presencia en el mundo. La misma recomendación fue dada por Jesús a la mujer que elogió a María su madre. Jesús le respondió: “Felices los que oyen la Palabra de Dios y la ponen en práctica” (Lc 11,28).
• Mateo 7,22-23: Los dones deben estar al servicio del Reino, de la comunidad. Había personas con dones extraordinarios como, por ejemplo, el don de la profecía, del exorcismo, de la sanación, pero usaban estos dones para ellas mismas, fuera del contexto de la comunidad. En el juicio, oirán una sentencia dura de Jesús: "¡Alejaos de mí vosotros que practicáis la iniquidad!". La iniquidad es lo opuesto a la justicia. Es hacer con Jesús lo que algunos doctores hacían con la ley: enseñaban pero no practicaban (Mt 23,3). Pablo dirá lo mismo con otras palabras y argumentos : “Si yo tuviera el don de profecía, conociendo las cosas secretas con toda clase de conocimientos, y tuviera tanta fe como para trasladar los montes, pero me faltara el amor, nada soy. Si reparto todo lo que poseo a los pobres y si entrego hasta mi propio cuerpo, pero no por amor, sino para recibir alabanzas, de nada me sirve” (1Cor 13,2-3).
• Mateo 7,24-27: La parábola de la casa sobre roca. Oír y poner en práctica, ésta es la conclusión final del Sermón del Monte. Mucha gente trataba de buscar su seguridad en los dones extraordinarios o en las observancias. Pero la verdadera seguridad no viene del prestigio, ni de las observancias, no viene de nada de esto. ¡Viene de Dios! Viene del amor de Dios que nos amó primero (1Jn 4,19). Su amor por nosotros, manifestado en Jesús, supera todo (Rom 8,38-39). Dios se vuelve fuente de seguridad, cuando tratamos de hacer su voluntad. Ahí, El será la roca que nos sustenta en la hora de las dificultades y de las tormentas.
• Mateo 7,28-29: Enseñar con autoridad. El evangelista cierra el Sermón del Monte diciendo que la multitud quedó admirada de la enseñanza de Jesús, "él enseñaba con autoridad y no como los escribas". El resultado de la enseñanza de Jesús es la conciencia más crítica de la gente con relación a las autoridades religiosas de la época. Sus palabras sencillas y claras brotaban de su experiencia de Dios, de su vida entregada al Proyecto del Padre. La gente estaba admirada y aprobaba las enseñanzas de Jesús.
• Comunidad: casa en la roca. En el libro de los Salmos, con frecuencia encontramos la expresión: “Dios es mi roca mi fortaleza… , mi escudo y mi libertador” (Sal 18,3). El es la defensa y la fuerza de los que piensan en la justicia y la buscan (Sal 18,21.24). Las personas que confían en este Dios se vuelven roca para los otros. Así el profeta Isaías dirige una invitación a los que estaban en el cautiverio: “Escúchenme ustedes que anhelan la justicia y que buscan a Yavé. Miren la piedra de que fueron tallados, y el corte en la roca de donde fueron sacados. Miren a Abrahán, su padre, y a Sara, que los dio a luz” (Is 51,1-2). El profeta pide a la gente que no olvide el pasado. El pueblo tiene que recordar como Abrahán y Sara por la fe en Dios se vuelven roca, comienzo del pueblo de Dios. Mirando hacia esta roca, la gente cobraba valor para luchar y salir del cautiverio. Asimismo, Mateo exhorta a las comunidades para que tengan como meta esa misma roca (Mt 7,24-25) y así puedan ellas mismas ser roca para fortalecer a sus hermanos y hermanas en la fe. Este es el sentido del nombre que Jesús dio a Pedro: “Tú eres Pedro y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia” (Mt 16,18). Esta es la vocación de las primeras comunidades, llamadas a unirse a Jesús, la piedra viva, para volverse, ellas también, piedras vivas por la escucha y la práctica de la Palabra (Pd 2,4-10; 2,5; Ef 2,19-22).

4) Para la reflexión personal
• Nuestra comunidad ¿cómo trata de equilibrar oración y acción, alabanza y práctica, hablar y hacer, enseñar y practicar? ¿Qué es lo que debe mejorar en nuestra comunidad, para que sea roca, casa segura y acogedora para todos?
• ¿Cuál es la roca que sustenta nuestra comunidad? ¿Cuál es punto en que Jesús insiste más?

5) Oración final
Ayúdanos, Dios salvador nuestro,
por amor de la gloria de tu nombre;
líbranos, borra nuestros pecados,
por respeto a tu nombre. (Sal 78)

martes, 25 de junio de 2013

Lectio Divina : Miércoles, 26 de Junio, 2013 : Evangelio según san Mateo 7, 15-20. : (12ª Semana del Tiempo Ordinario - Ciclo C -)


Lectio Divina : 
  Miércoles, 26 Junio, 2013  
1) Oración inicial
Concédenos vivir siempre, Señor, en el amor y respeto a tu santo nombre, porque jamás dejas de dirigir a quienes estableces en el sólido fundamento de tu amor. Por nuestro Señor.
2) Lectura
Del santo Evangelio según Mateo 7,15-20
«Guardaos de los falsos profetas, que vienen a vosotros con disfraces de ovejas, pero por dentro son lobos rapaces. Por sus frutos los conoceréis.¿Acaso se recogen uvas de los espinos o higos de los abrojos? Así, todo árbol bueno da frutos buenos, pero el árbol malo da frutos malos. Un árbol bueno no puede producir frutos malos, ni un árbol malo producir frutos buenos. Todo árbol que no da buen fruto, es cortado y arrojado al fuego. Así que por sus frutos los reconoceréis.
Palabra del Señor
Versión en Castellano :
Evangelio según San Mateo 7,15-20. 
Cuídense de los falsos profetas: se presentan ante ustedes con piel de ovejas, pero por dentro son lobos feroces.
Ustedes los reconocerán por sus frutos. ¿Cosecharían ustedes uvas de los espinos o higos de los cardos?
Lo mismo pasa con un árbol sano: da frutos buenos, mientras que el árbol malo produce frutos malos.
Un árbol bueno no puede dar frutos malos, como tampoco un árbol malo puede producir frutos buenos.
Todo árbol que no da buenos frutos se corta y se echa al fuego.
Por lo tanto, ustedes los reconocerán por sus obras.  
Palabra del Señor
3) Reflexión
• Estamos llegando a las recomendaciones finales del Sermón del Monte. Comparando el evangelio de Mateo con el de Marcos se percibe una gran diferencia en la manera en que los dos presentan la enseñanza de Jesús. Mateo insiste más en el contenido de la enseñanza y lo organiza en cinco grandes discursos, de los cuales el Sermón del Monte es el primero (Mt 5 a 7). Marcos, por más de quince veces, dice que Jesús enseñaba, pero raramente dice lo que él enseñan. A pesar de estas diferencias, los dos concuerdan en un punto: Jesús enseñaba mucho. Enseñar era lo que Jesús más hacía (Mc 2,13; 4,1-2; 6,34). Era su costumbre (Mc 10,1). Mateo se interesaba por el contenido. Marcos ¿se interesaba por el contenido? ¡Depende de lo que entendemos por contenido! Enseñar no es sólo cuestión de comunicar verdades para que la gente las aprenda de memoria. El contenido no está sólo en las palabras, sino también en los gestos y en la manera que Jesús tiene de relacionarse con las personas. El contenido no está nunca desligado de la persona que lo comunica. La persona es la raíz del contenido. La bondad y el amor que transparen en las palabras y en los gestos de Jesús forman parte del contenido. Son su espesor. Contenido bueno sin bondad es como leche derramada. No convence y no hay conversión.
• Las recomendaciones finales y el resultado del Sermón del Monte en la conciencia de la gente ocupan el evangelio de hoy (Mt 7,15-20) y de mañana (Mt 7,21-29). (La secuencia de los evangelios diarios de la semana no es siempre la de los evangelios mismos).
Mateo 7,13-14: Escoger el camino recto
Mateo 7,15-20: Los profetas se conocen por los frutos
Mateo 7,21-23: No sólo hablar, sino practicar
Mateo 7,24-27: Construir la casa sobre roca
Mateo 7,28-29: La nueva conciencia de la gente

• Mateo 7,15-16ª: Cuidado con los falsos profetas. En el tiempo de Jesús, había profetas de todo tipo, personas que anunciaban mensajes apocalípticos para envolver a la gente en los diversos movimientos de aquella época. Esenos, fariseos, celotes y otros (cf. At 5,36-37). En el tiempo en que Mateo escribe había también profetas que anunciaban mensajes diferentes del mensaje proclamado por las comunidades. Las cartas de Pablo mencionan estos movimientos y tendencias (cf 1Cor 12,3; Gal 1,7-9; 2,11-14;6,12). No debe haber sido fácil para las comunidades hacer el discernimiento de espíritus. De aquí la importancia de las palabras de Jesús sobre los falsos profetas. La advertencia de Jesús es muy fuerte: "Cuidado con los falsos profetas: ellos viene vestidos con pieles de oveja, pero dentro son lobos feroces” .Jesús usa esta misma imagen cuando envía a los discípulos y a las discípulas en misión: “Os mando como cordero en medio de lobos” (Mt 10,16 y Lc 10,3). La oposición entre lobo voraz y manso cordero es irreconciliable, a no ser que el lobo se convierta y pierda su agresividad como sugiere el profeta Isaías (Is 11,6; 65,25). Lo que importa aquí en nuestro texto es el don del discernimiento. No es fácil discernir los espíritus. A veces, sucede que intereses personales o grupales llevan a las personas a proclamar como falsos a los profetas que anuncian la verdad que incomoda. Esto aconteció con Jesús. Fue eliminado y condenado a muerte como falso profeta por las autoridades religiosas de la época. De vez en cuando, lo mismo ha ocurrido y sigue ocurriendo en nuestra iglesia.
• Mateo 7,16b-20 : La comparación del árbol y sus frutos. Para ayudar en el discernimiento de espíritus, Jesús usa la comparación del fruto: “Por los frutos os reconocerán”. Un criterio similar lo había sugerido ya el libro del Deuteronomio (Dt 18,21-22). Y Jesús añade: Un árbol bueno no puede producir frutos malos, ni un árbol malo producir frutos buenos. Todo árbol que no da buen fruto, es cortado y arrojado al fuego. En el evangelio de Juan, Jesús completa la comparación: “Si alguna de mis ramas no produce fruto, él lo corta; y limpia toda rama que produce fruto para que dé más. Esas ramas son arrojadas fuera y se secan como ramas muertas.” (Jn 15,2.4.6)
4) Para la reflexión personal
• ¡Falsos profetas! Conoces algún caso en que una persona buena y honrada que proclamaba una verdad incómoda fue condenada como falso profeta?
• Al juzgar por los frutos del árbol de tu vida personal, ¿cómo te defines: falso o verdadero?
5) Oración final
Mis ojos languidecen por tu salvación,
por tu promesa de justicia.
Trata a tu siervo según tu amor,
enséñame tus preceptos. (Sal 119,123-124)

lunes, 24 de junio de 2013

Lectio Divina : Martes, 25 de Junio, 2013 : Evangelio según san Mateo 7,6.12-14. : (12ª Semana del Tiempo Ordinario - Ciclo C -)


Lectio Divina : 
Martes, 25 Junio, 2013  
  

1) Oración inicial Concédenos vivir siempre, Señor, en el amor y respeto a tu santo nombre, porque jamás dejas de dirigir a quienes estableces en el sólido fundamento de tu amor. Por nuestro Señor.


2) Lectura Del santo Evangelio según san Mateo 7,6.12-14.
«No deis a los perros lo que es santo, ni echéis vuestras perlas delante de los puercos, no sea que las pisoteen con sus patas, y después, volviéndose, os despedacen.
«Por tanto, todo cuanto queráis que os hagan los hombres, hacédselo también vosotros a ellos; porque ésta es la Ley y los Profetas.
«Entrad por la entrada estrecha; porque ancha es la entrada y espacioso el camino que lleva a la perdición, y son muchos los que entran por ella; mas ¡qué estrecha la entrada y qué angosto el camino que lleva a la Vida!; y pocos son los que lo encuentran.
Palabra del señor

Versión en Castellano :

Evangelio según San Mateo 7,6.12-14. 
No den lo que es santo a los perros, ni echen sus perlas a los cerdos, pues podrían pisotearlas y después se volverían contra ustedes para destrozarlos.
Todo lo que ustedes desearían de los demás, háganlo con ellos: ahí está toda la Ley y los Profetas.
Entren por la puerta angosta, porque ancha es la puerta y espacioso el camino que conduce a la ruina, y son muchos los que pasan por él.
Pero ¡qué angosta es la puerta y qué escabroso el camino que conduce a la salvación! y qué pocos son los que lo encuentran.

Palabra del Señor




3) Reflexión
• Discernimiento y prudencia al ofrecer las cosas de valor. En sus relaciones con los demás, Jesús pone en guardia ante algunas actitudes peligrosas. Lo primero es no juzgar (7,1-5): se trata de una verdadera prohibición, “no juzguéis”, acción que evita todo desprecio o condena de los otros. El juicio último es competencia exclusiva de Dios; nuestros parámetros y criterios son relativos; están condicionados por nuestra subjetividad. Toda condenación de los demás se vuelve también condenación de sí mismo, por cuanto nos pone bajo el juicio de Dios y se autoexcluye del perdón. Si tu ojo está limpio, es decir, si está libre de todo juicio hacia el hermano, puedes relacionarte con él de manera veraz ante Dios.
Vayamos a las palabras de Jesús que el texto nos ofrece: “No deis a los perros lo que es santo, ni echéis vuestras perlas delante de los puercos, no sea que las pisoteen con sus patas, y después, volviéndose, os despedacen” (7,6). A primera vista, este “dicho” de Jesús parece extraño a la sensibilidad del lector hodierno. Puede presentarse como un verdadero enigma. En verdad se trata de una manera de decir, de un lenguaje semítico que requiere ser interpretado. En tiempo de Jesús, como en la cultura antigua, los perros no eran muy apreciados porque se consideraban semisalvajes y callejeros (U. Luz). Vayamos ahora al aspecto positivo y didáctico-sapiencial de las palabras de Jesús: no profanar las cosas santas es, a fin de cuentas, una invitación a usar la prudencia y el discernimiento. En el AT las cosas santas son la carne para el sacrificio (Lv 22,14; Es 29,33ss; Nm 18,8-19). También la prohibición de echar las perlas a los puercos resulta incomprensible. Para los hebreos, los cerdos son animales impuros, como la quintaesencia de la repugnancia. Por el contrario, las perlas son lo más precioso que puede haber. La advertencia de Jesús se refiere a aquel que sacia a los perros callejeros con la carne consagrada y destinada al sacrificio. Tal comportamiento resulta malvado y con frecuencia imprudente, pues normalmente a los perros no se les daba de comer y, movidos por su hambre insaciable, podían retroceder y asaltar a sus “bienhechores”. A nivel metafórico, las perlas indicarían las enseñanzas de los sabios y las interpretaciones de la “torâh”. En el evangelio de Mateo, la perla es imagen del reino de Dios (Mt 13,45ss). La interpretación que hace el evangelista al poner esta advertencia de Jesús, es principalmente teológica. Seguramente la interpretación que nos parecerá más acorde con el texto es la lectura eclesial de las palabras de Jesús: una advertencia a los misioneros cristianos de no predicar el evangelio a cualquiera (Gnilka Luz)
• El camino a seguir. Al final del discurso (7,13-27) Mateo pone, entre otras cuestiones, una exhortación conclusiva de Jesús, que invita a hacer una elección decisiva para entrar en el reino de los cielos: la puerta estrecha (7,13-14). La palabra de Jesús no es sólo algo que hay que comprender e interpretar, sino que sobre todo ha de formar parte de la vida. Ahora bien, para entrar en el reino de los cielos es necesario seguir un camino y entrar en la plenitud de la vida atravesando una “puerta”. El tema del “camino” es muy apreciado en el AT (Dt 11,26-28; 30,15-20; Jr 21,8; Sal 1,6; Sal 118,29-30; Sal 138,4; Sb 5,6-7, etc.). El camino representado en las dos puertas conduce a metas diversas. Una significación coherente de las advertencias de Jesús sería que a la puerta ancha se une el camino ancho que conduce a la perdición, es decir, recorrer un camino ancho siempre es agradable, pero esto no se dice en nuestro texto. Más bien parece que Mateo coincide con el concepto judío de “camino”: siguiendo Dt 30,19 y Jr 21,8 se encuentran dos caminos que se contraponen, el de la muerte y el de la vida. Saber elegir entre dos modos diversos de vida es decisivo para entrar en el reino de los cielos. El que elije la vía estrecha, la de la vida, debe saber que está llena de aflicciones; al decir estrecha indica que en el sufrimiento se encuentra la prueba de la fe.
 
4) Para la reflexión personal
• ¿Cómo ha impactado en tu corazón la palabra de Jesús? ¿La escuchas para vivir bajo la mirada del Padre y para cambiar personalmente y en tus relaciones con los hermanos?
• La palabra de Jesús, o mejor, Jesús mismo es la puerta que introduce en la vida filial y fraterna. ¿Te dejas guiar y atraer por la vía estrecha y exigente del evangelio? ¿Sigues más bien la vía ancha y fácil, que consiste en hacer lo que a uno le place o lo que conduce a satisfacer los propios deseos, y que pasa por alto las necesidades de los demás?
5) Oración finalTu amor, oh Dios, evocamos
en medio de tu templo;
como tu fama, oh Dios, tu alabanza
alcanza los confines de la tierra. (Sal 48,10-11)