UNA NUEVA PRIMAVERA ESPIRITUAL


«Si se promueve la lectio divina con eficacia, estoy convencido de que producirá una nueva primavera espiritual en la Iglesia… La lectura asidua de la Sagrada Escritura acompañada por la oración permite ese íntimo diálogo en el que, a través de la lectura, se escucha a Dios que habla, y a través de la oración, se le responde con una confiada apertura del corazón… No hay que olvidar nunca que la Palabra de Dios es lámpara para nuestros pasos y luz en nuestro camino»

Benedicto XVI, 16 septiembre 2005


HISTORIA Y PASOS DE LA LECTIO DIVINA




INVOCACIÓN AL ESPÍRITU SANTO





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domingo, 22 de mayo de 2016

Lectio Divina : Domingo, 15 de Mayo, 2016: Fiesta de Pentecostés: Evangelio según san Juan 14, 15-16.23-2. : (- Ciclo C -)



Lectio Divina: 
 
Domingo, 15 Mayo, 2016
Fiesta de Pentecostés
La promesa del Consolador. El Espíritu Santo, 

maestro y memoria viva de la Palabra de Jesús

1. Oración inicial
Señor, Padre misericordioso, en este día santísimo yo grito hasta ti desde mi cuarto con las puertas cerradas; a ti elevo mi oración desde el miedo y la inmovilidad de la muerte. Haz que venga Jesús y que se detenga en el centro de mi corazón, para arrojar toda miedo y toda oscuridad. Haz que venga tu paz, que es paz verdadera, paz del corazón. Y haz que venga tu Espíritu Santo, que es fuego de amor, que inflama e ilumina, funde y purifica; que es agua viva, que salta hasta la vida eterna, que quita la sed y limpia, bautiza y renueva; que es viento impetuoso y suave al mismo tempo, soplo de tu voz y de tu respiro; que es paloma anunciadora de perdón, de un comienzo nuevo y duradero para toda la tierra.
Manda tu Espíritu sobre mí, en el encuentro con esta Palabra, en este encuentro con tu Palabra, en la escucha de ella y en la penetración de los misterios que ella conserva; que yo sea colmado y sumergido, que sea bautizado y hecho hombre nuevo, por el don de mi vida a ti y a los hermanos. Amén, aleluya.
2. Lectura
a) Para situar el pasaje en su contexto:
Estos pocos versículos, por otra parte no continuos, son como algunas gotas de agua extraídas del océano; de hecho, forman parte del largo y estupendo discurso del evangelio de San Juan que desde el cap. 13,31 abarca a todo el capítulo 17. Desde el comienzo hasta el final de esta unidad discursiva, profundísima e indecible, se trata solamente de un único tema: «ir a Jesús», que aparece incluso en 13, 33: “Todavía por un poco estoy con vosotros, donde yo voy, vosotros no podéis venir” y en 16, 28: “Salí del Padre y he venido al mundo. Ahora dejo otra vez el mundo y voy al Padre.» y aún en 17, 13: “Pero ahora voy a ti, Padre”. El ir de Jesús hacia el Padre incluye también el significado de nuestro caminar, de nuestro recorrido existencial y de fe en el mundo; aquí es donde aprendemos a seguir a Jesús, a escucharlo, a vivir como Él. Aquí se nos ofrece la revelación más completa sobre Jesús en el misterio de la Trinidad, como también la revelación sobre su vida cristiana, su poder, su misión, su alegría y su dolor, su esperanza y su lucha. Penetrando estas palabras, podemos encontrar la verdad del Señor Jesús y de nosotros ante Él, en Él.
Estos versículos hablan en particular de tres motivos de consolación muy fuertes para nosotros: la promesa de la venida del Consolador; la venida del Padre y del Hijo al alma del discípulo que cree; la presencia de un maestro, que es el Espíritu Santo, gracias al cual la enseñanza de Jesús no pasará jamás.
b) Para ayudar en la lectura del pasaje:
vv. 15-16: Jesús revela que la observancia de sus mandamientos no está hecha a base de constreñir, sino que es un fruto dulce, que nace del amor del discípulo hacia Él. A esta obediencia amorosa está unida la oración omnipotente de Jesús por nosotros. El Señor promete la venida de otro Consolador, enviado desde el Padre, que permanecerá siempre con nosotros para conjurar definitivamente nuestra soledad.
vv. 23-24: Jesús repite que el amor y la observancia de sus mandamientos son dos realidades vitales esencialmente unidas entre sí, que tienen el poder de introducir al discípulo en la vida mística, esto es, en la experiencia de la comunión inmediata y personal con Jesús y con el Padre.
v. 25: Jesús afirma una cosa muy importante: hay una diferencia substancial entre las cosas que Él ha dicho mientras estaba junto a los discípulos y las cosas que dirá después cuando, gracias al Espíritu, Él estará dentro de ellos. Antes, la comprensión era solo limitada, porque la relación con Él era externa: la Palabra venía de fuera y llegaba a los oídos, pero no eran pronunciadas dentro. Después, la comprensión será plena.
v. 26: Jesús anuncia al Espíritu Santo como maestro, que no enseñará ya desde fuera, sino viniendo desde dentro de nosotros. Él vivificará las Palabras de Jesús, que habían sido olvidadas y las recordará, hará que los discípulos puedan comprenderlas plenamente.
c) El texto: Evangelio según san Juan 14, 15-16.23-2. :
15 Si me amáis, guardaréis mis mandamientos; 16 y yo pediré al Padre y os dará otro Paráclito, para que esté con vosotros para siempre.
23 «Si alguno me ama, guardará mi palabra, y mi Padre le amará, y vendremos a él, y haremos morada en él. 24 El que no me ama no guarda mis palabras. Y la palabra no es mía, sino del Padre que me ha enviado. 25 Os he dicho estas cosas estando entre vosotros. 26 Pero el Paráclito, el Espíritu Santo, que el Padre enviará en mi nombre, os lo enseñará todo y os recordará todo lo que yo os he dicho.
Palabra del Señor

  Continúa..

jueves, 14 de mayo de 2015

Lectio Divina (Método en 10 pasos): Viernes, 15 de Mayo, 2015: Evangelio según San Juan 16, 20-23a.: (Fiesta de san Isidro, labrador - 6ª Semana del Tiempo de Pascua - Ciclo B -)

LECTIO DIVINA DEL EVANGELIO DE LA 6ª SEMANA DE PASCUA: 
VIERNES 15 DE MAYO 2015.
FIESTA DE SAN ISIDRO, LABRADOR.
La "Lectio Divina" es un método para leer, meditar, rezar, actuar y encarnar la Palabra de Dios en la vida diaria. El método consiste en 10 pasos progresivos muy fáciles de realizar y que permiten a cada cristiano entender y realizar la Voluntad de Dios.
1°. PREPARACIÓN:
Señor, creo en Ti, espero y confío en tu gran misericordia y amor, por eso te suplico que esta Lectura orante de la Palabra me lleve a descubrir tu providencia en todos los sucesos de mi vida. Amén

2°. LECTURA DEL EVANGELIO:
Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Juan. 16, 20-23a
A la Hora de pasar de este mundo al Padre, Jesús dijo a sus discípulos: “Les aseguro que ustedes van a llorar y se van a lamentar; el mundo, en cambio, se alegrará. Ustedes estarán tristes, pero esa tristeza se convertirá en gozo. La mujer, cuando va a dar a luz, siente angustia porque le llegó la hora; pero cuando nace el niño, se olvida de su dolor, por la alegría que siente al ver que ha venido un hombre al mundo. También ustedes ahora están tristes, pero yo los volveré a ver, y tendrán una alegría que nadie les podrá quitar. Aquel día no me harán más preguntas”.
Palabra del Señor.
3°. MEDITACIÓN:
A. COMENTARIO INTRODUCTORIO

  • Perder a Jesús debió ser un golpe durísimo para los discípulos a pesar de haberlos preparado.
  • La muerte no tendría la última palabra y ellos deben saberlo.
  • Era necesario que los discípulos de ayer y los de mañana supieran que, aunque la muerte es un drama doloroso y es difícil de entender, esa tristeza se convertirá en gozo al constatar que existe la vida eterna.
  • Todo no finaliza en este mundo, los sufrimientos de ahora tienen sentido si se ofrecen a Dios, como Jesús ofreció los suyos.
  • Jesús utiliza la imagen de la mujer parturienta para describir el sufrimiento que espera a los discípulos.
  • En la Sagrada Escritura los dolores del parto caracterizan un castigo terrible, sin embargo, son los únicos dolores que tienen un sentido porque traen una nueva vida al mundo.
  • Para Jesús, los sufrimientos de esta vida no son sufrimientos de agonía, que conducen a la muerte. Son sufrimientos de parto, de alumbramiento, que conducen a la vida.
  • Es una visión nueva de las cosas.....Todo sufrimiento, dice Jesús, es fecundo.
  • La alegría que nos propone Jesús es la misma que vivió él: alegría que supone fidelidad y solidaridad hasta la muerte, pero que engendra nueva vida.
  • La alegría pasa a veces por el crisol del dolor y la renuncia, pero que es fecunda. 
  • Una alegría que no se produce al margen de las pruebas de la vida, sino como una victoria sobre ellas.
  • El intento de negar el dolor es inútil y está llamado al fracaso.
  • Todo sufrimiento vivido desde el amor nos hace crecer y madurar.
  • La alegría de Dios es duradera, es interior porque es producida directamente por el Espíritu Santo.
  • Aunque pasemos por situaciones difíciles y apremiantes, la alegría interior se convierte en un río interno que nos hace capaces de afrontar con entereza los problemas y dificultades, por más difíciles o graves que éstos sean.
  • B. REFLEXIÓN DEL PAPA FRANCISCO.
  • «La integridad del Don, a la que nadie puede quitar ni agregar nada, es fuente incesante de alegría: una alegría incorruptible, que el Señor prometió, que nadie nos la podrá quitar. Puede estar adormecida o taponada por el pecado o por las preocupaciones de la vida pero, en el fondo, permanece intacta como el rescoldo de un tronco encendido bajo las cenizas, y siempre puede ser renovada. La recomendación de Pablo a Timoteo sigue siendo actual: Te recuerdo que atices el fuego del don de Dios que hay en ti por la imposición de mis manos.
  • Una alegría misionera. Este tercer rasgo lo quiero compartir y recalcar especialmente: la alegría del sacerdote está en íntima relación con el santo pueblo fiel de Dios porque se trata de una alegría eminentemente misionera. La unción es para ungir al santo pueblo fiel de Dios: para bautizar y confirmar, para curar y consagrar, para bendecir, para consolar y evangelizar». (Homilía de Papa Francisco, 17 de abril de 2014).
4°. ORACIÓN: Dialogo con el Divino Maestro

Señor, lo único que hace triunfar el mal es la desconfianza, el abatimiento ante los problemas, olvidando que Tú eres el Creador, el Dueño y Señor de la vida. Por eso puedo vivir la alegría en el dolor, porque por la fe y la esperanza, sé que todo tiene un sentido y que Tú nunca me dejas en el sufrimiento, y el mal y la injusticia nunca tienen la última palabra. ¡Gracias, Maestro bueno, por la fidelidad de tu amor! Amén

Himno a la alegría
Escucha hermano
la canción de la alegría
el canto alegre
del que espera un nuevo día.
Ven canta sueña cantando
vive soñando un nuevo sol
en que los hombres
volverán a ser hermanos.
Si en tu camino
solo existe la tristeza
y el canto amargo
de la soledad completa.
Si es que no encuentras
la alegría en esta tierra
búscala hermano más allá
de las estrellas.

5°. CONTEMPLACIÓN: Silencio ante la Palabra.

6°. CONSOLACIÓN: Es sentir íntimamente el "gusto" de la Palabra de Dios.

7°. DISCERNIMIENTO: Pensar y Discernir la Palabra.
¿Cuáles son los motivos de mis alegrías? ¿Dónde busco la alegría?
¿Cuáles son las cosas que me provocan tristeza?
¿Qué lugar ocupa Cristo en mis alegrías y en mis tristezas?
8°. COMPARTIR: Comparto la Palabra.

9°. DELIBERACIÓN: Tomo una decisión concreta iluminado por la Palabra.

10. ACCIÓN CONCRETA: Propósito del día.
Hoy al enfrentar una dificultad, pediré ayuda a Dios en vez de confiar sólo en mis propias fuerzas.
SANTOS DE HOY - PIDAMOS LA INTERCESIÓN DE TODOS ELLOS
-San Isidro Labrador, patrón de Madrid, siglo XII. Isidro nació en la periferia de Madrid alrededor del año 1082. Trabajó como jornalero agrícola al servicio de varios amos y se casó con una joven llamada María. Este matrimonio se destacó por su honradez y dedicación al trabajo, como también por su vida de intensa oración. Por esta razón ambos fueron reconocidos como santos. Desde entonces se les profesa una gran devoción en las zonas rurales de España y de muchos lugares del mundo. Isidro es el patrono de los labradores.
-Los siete varones apostólicos, Torcuato, Tesifonte, Segundo, Indalecio, Cecilio, Esiquio y Eufrasio, quienes fueron enviados por los apóstoles San Pedro y San Pablo a evangelizar España.
-San Mancio, mártir, en Evora (Portugal). s. VI.
-San Isidro, mártir, isla de Quio (Grecia), 251.
-Santos Pedro, Andrés, Pablo y Dionisia, mártires, Lampsaco (Grecia), 250.
-San Simplicio, obispo y mártir, Fausina (Cerdeña), s. IV.
-Santos Casio, Victorino, Máximo y compañeros mártires Auvernia (Francia).
-Santa Dimpna, mártir, hija del rey de Irlanda. Bélgica, s. VII.
-San Ruperto, príncipe alemán, s. IX.
-San Reticio, obispo de Autun (Francia), 334.
-San Emigdio, obispo y mártir.

jueves, 15 de mayo de 2014

Lectio Divina: Jueves, 15 de Mayo, 2014: Evangelio según San Juan 13,16-20. : (4ª Semana del Tiempo Pascua - Ciclo A - )


Lectio Divina: 
  Jueves, 15 Mayo, 2014  
(4ª Semana del Tiempo Pascua - Ciclo A - )
1) ORACIÓN INICIAL
¡Oh Dios!, que has restaurado la naturaleza humana elevándola sobre su condición original; no olvides tus inefables designios de amor y conserva en quienes han renacido por el bautismo los dones que tan generosamente han recibido. Por nuestro Señor.
2) LECTURA
Del Evangelio según Juan 13,16-20
«En verdad, en verdad os digo: no es más el siervo que su amo, ni el enviado más que el que lo envía. «Sabiendo esto, dichosos seréis si lo cumplís. No me refiero a todos vosotros; yo conozco a los que he elegido; pero tiene que cumplirse la Escritura: El que come mi pan ha alzado contra mí su talón. «Os lo digo desde ahora, antes de que suceda, para que, cuando suceda, creáis que Yo Soy. En verdad, en verdad os digo: quien acoja al que yo envíe, me acoge a mí, y quien me acoja a mí, acoge a aquel que me ha enviado.»
Palabra del Señor

Versión en Castellano:

Evangelio según San Juan 13,16-20. 

Después de haber lavado los pies a los discípulos, Jesús les dijo: 
"Les aseguro que el servidor no es más grande que su señor, ni el enviado más grande que el que lo envía. 
Ustedes serán felices si, sabiendo estas cosas, las practican. 
No lo digo por todos ustedes; yo conozco a los que he elegido. Pero es necesario que se cumpla la Escritura que dice: El que comparte mi pan se volvió contra mí. 
Les digo esto desde ahora, antes que suceda, para que cuando suceda, crean que Yo Soy. 
Les aseguro que el que reciba al que yo envíe, me recibe a mí, y el que me recibe, recibe al que me envió". 

Palabra del Señor

3) REFLEXIÓN

• A partir de hoy, para tres semanas, todos los días, excepto las fiestas, el evangelio del día está sacado de la larga conversación de Jesús con los discípulos durante la Ultima Cena (Jn de 13 a 17). En estos cinco capítulos, que describen la despedida de Jesús, se percibe la presencia de los tres hilos de los que hablamos anteriormente y que tejen y componen el evangelio de Juan: la palabra de Jesús, la palabra de las comunidades y la palabra del evangelista que hizo la última redacción del Cuarto Evangelio. En estos cinco capítulos, los tres hilos están de tal manera entrelazados que el todo se presenta como una pieza única de rara belleza e inspiración, en la que es difícil distinguir lo que es del uno y lo que es del otro, pero en el cual todo es Palabra de Dios para nosotros.
• Estos cinco capítulos traen la conversación que Jesús tuvo con sus amigos, en vísperas de ser detenido y condenado a muerte. Era una conversación amistosa, que queda en la memoria del Discípulo Amado. Jesús, así parece, quería prolongar al máximo ese último encuentro, momento de mucha intimidad. Lo mismo acontece hoy. Hay conversación y conversación. Hay conversaciones superficiales en las que se gastan palabras y que revelan el vacío de las personas. Y hay conversaciones que van al fondo del corazón y quedan en la memoria. Todos nosotros, de vez en cuando, tenemos estos momentos de convivencia amistosa, que dilatan el corazón y se convierten en fuerza en la hora de las dificultades. Ayudan a tener confianza y a vencer el miedo.
• Los cinco versículos del Evangelio de hoy sacan dos conclusiones del lavatorio de los pies (Jn 13,1-15). 
Hablan 
(a) del servicio como característica principal de los seguidores de Jesús, y 
(b) de la a identidad de Jesús como revelación del Padre.
• Juan 13,16-17: No es más el siervo que su amo. Jesús acaba de lavar los pies a sus discípulos. Pedro se asusta y no quiere que Jesús le lave los pies. “Si no te lavo los pies, no podrás compartir conmigo” (Jn 13,8). Y basta lavar los pies; el resto no necesita ser lavado (Jn 13,10). El valor simbólico del gesto del lavatorio consistía en aceptar a Jesús que se entrega a sí mismo por los demás, y no aceptar a un mesías rey glorioso. Esta entrega de sí como siervo de todos es la llave para entender el gesto del lavatorio. Entender esto es la raíz de la felicidad de una persona: “Sabiendo esto, dichosos seréis si lo cumplís". Pero había personas, también entre los discípulos, que no aceptaban a Jesús como Mesías Siervo. No querían ser siervos de otros. Probablemente, querían un mesías glorioso como Rey y Juez, según la ideología oficial. Jesús dice:"No me refiero a todos vosotros. Yo conozco a los que he elegido, pero tenía que cumplirse la Escritura: ¡El que come mi pan, ha alzado contra mi su talón!” Juan se refiere a Judas, cuya traición va a ser anunciada inmediatamente después (Jn 13,21-30).
• Juan 13,18-20: Digo esto desde ahora, para que creáis que YO SOY. Fue en ocasión de la liberación de Egipto a los pies del Monte Sínai, que Dios reveló su nombre a Moisés: “¡Estoy con vosotros!” (Es 3,12), “Yo soy el que soy” (Ex 3,14), “Estoy” o “Yo soy” me mandó a vosotros” (Ex 3,14). El nombre Yahvé (Ex 3,15) expresa la certeza absoluta de la presencia libertadora de Dios junto con su pueblo. De muchas maneras y en muchas ocasiones Jesús usa esta misma expresión Yo soy o Soy yo (Jn 8,24; 8,28; 8,58; Jo 6,20; 18,5.8; Mc 14,62; Lc 22,70). Jesús es la presencia del rostro libertador de Dios en medio de nosotros.

4) PARA LA REFLEXIÓN PERSONAL

• El siervo no es mayor que su señor. ¿Cómo hago de mi vida un servicio permanente a los otros?
• Jesús sabe convivir con las personas que no lo aceptaban. ¿Yo lo consigo?

5) ORACIÓN FINAL

Cantaré por siempre el amor de Yahvé,
anunciaré tu lealtad de edad en edad.
Dije: «Firme está por siempre el amor,
en ellos cimentada tu lealtad.» (Sal 89,2-3)