UNA NUEVA PRIMAVERA ESPIRITUAL


«Si se promueve la lectio divina con eficacia, estoy convencido de que producirá una nueva primavera espiritual en la Iglesia… La lectura asidua de la Sagrada Escritura acompañada por la oración permite ese íntimo diálogo en el que, a través de la lectura, se escucha a Dios que habla, y a través de la oración, se le responde con una confiada apertura del corazón… No hay que olvidar nunca que la Palabra de Dios es lámpara para nuestros pasos y luz en nuestro camino»

Benedicto XVI, 16 septiembre 2005


HISTORIA Y PASOS DE LA LECTIO DIVINA




INVOCACIÓN AL ESPÍRITU SANTO





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jueves, 30 de junio de 2016

Lectio Divina: Viernes, 1 de julio, 2016: Evangelio según san Mateo 9,9-13. (- 13ª Semana del Tiempo durante el Año - Ciclo C -)



Lectio Divina: 
  Viernes, 1 Julio, 2016
Tiempo Ordinario

1) Oración inicial
Padre de bondad, que por la gracia de la adopción nos has hecho hijos de la luz; concédenos vivir fuera de las tinieblas del error y permanecer siempre en el esplendor de la verdad. Por nuestro Señor.
2) Lectura del Evangelio
Del Evangelio según Mateo 9,9-13
Cuando se iba de allí, al pasar vio Jesús a un hombre llamado Mateo, sentado en el despacho de impuestos, y le dice: «Sígueme.» Él se levantó y le siguió.
Y sucedió que estando él a la mesa en la casa, vinieron muchos publicanos y pecadores, y estaban a la mesa con Jesús y sus discípulos. Al verlo los fariseos decían a los discípulos: «¿Por qué come vuestro maestro con los publicanos y pecadores?» Mas él, al oírlo, dijo: «No necesitan médico los que están fuertes sino los que están mal. Id, pues, a aprender qué significa Misericordia quiero, que no sacrificio. Porque no he venido a llamar a justos, sino a pecadores.»
Palabra del Señor
3) Reflexión
• El Sermón de la Montaña ocupa los capítulos de 5 a 7 del Evangelio de Mateo. La parte narrativa de los capítulos 8 y 9 tiene como finalidad mostrar cómo Jesús practicaba lo que acababa de enseñar. En el Sermón de la Montaña Jesús enseñó la acogida (Mt 5,23-25.38-42.43). Ahora, él mismo la practica al acoger a leprosos (Mt 8,1-4), extranjeros (Mt 8,5-13), mujeres (Mt 8,14-15), enfermos (Mt 8,16-17), endemoniados (Mt 8,28-34), paralíticos (Mt 9,1-8), publicanos (Mt 9,9-13), personas impuras (Mt 9,20-22), etc. Jesús rompe con las normas y costumbres que excluían y dividían a las personas, esto es, el miedo y la falta de fe (Mt 8,23-27) y las leyes de pureza (9,14-17), e indica claramente cuáles son las exigencias de quienes quieren seguirle. Tienen que tener el valor de abandonar muchas cosas (Mt 8,18-22). Así, en las actitudes y en la práctica de Jesús, aparece en qué consisten el Reino y la observancia perfecta de la Ley de Jesús.
• Mateo 9,9: El llamado para seguir a Jesús. Las primeras personas llamadas a seguir a Jesús fueron cuatro pescadores, todos judíos (Mt 4,18-22). Ahora Jesús llama a un publicano, considerado pecador y tratado como impuro por las comunidades más observantes de los fariseos. En los demás evangelios, este publicano se llama Leví. Aquí su nombre es Mateo, que significadon de Dios o dado por Dios. Las comunidades, en vez de excluir al publicano como impuro, deben considerarlo como un Don de Dios para la comunidad, pues su presencia hace que la comunidad se vuelva ¡señal de salvación para todos! Como los primeros cuatro llamados, así el publicano Mateo deja todo lo que tiene y sigue a Jesús. El seguimiento de Jesús exige ruptura. Mateo deja su despacho de impuestos, su fuente de renta, y sigue a Jesús.
• Mateo 9,10: Jesús se sienta en la mesa con los pecadores y los publicanos. En aquel tiempo, los judíos vivían separados de los paganos y de los pecadores y no comían con ellos en la misma mesa. Los judíos cristianos tenían que romper este aislamiento y crear comunión con los paganos e impuros. Fue esto lo que Jesús enseñó en el Sermón de la Montaña, como expresión del amor universal de Dios Padre (Mt 5,44-48). La misión de las comunidades era ofrecer un lugar a los que no tenían lugar. En algunas comunidades, las personas venidas del paganismo, aún siendo cristianas, no eran aceptadas en la misma mesa (cf. Hec 10,28; 11,3; Gal 2,12). El texto del evangelio de hoy indica cómo Jesús comía con publicanos y pecadores en la misma casa y en la misma mesa.
• Mateo 9,11: La pregunta de los fariseos. A los judíos estaba prohibido sentarse en la mesa con publicanos y paganos, pero Jesús no presta atención a esto, por el contrario, confraterniza con ellos. Los fariseos, viendo la actitud de Jesús, preguntan a los discípulos: “¿Por qué vuestro maestro come con los recaudadores de impuestos y con los pecadores?" Esta pregunta puede ser interpretada como expresión del deseo de éstos, que quieren saber porqué Jesús actúa así. Otros interpretan la pregunta como una crítica de los comportamientos de Jesús, pues durante más de quinientos años, desde el tiempo del cautiverio en Babilonia hasta la época de Jesús, los judíos habían observado las leyes de pureza. Esta observancia secular se volvió para ellos una fuerte señal de identidad. Al mismo tiempo, era factor de su separación en medio de los otros pueblos. Así, por las causas de las leyes de pureza, no podían ni conseguían sentarse en la mesa para comer con los paganos. Comer con los paganos significaba volverse impuro Los preceptos de la pureza eran rigurosamente observados, tanto en Palestina como en las comunidades judaicas de la Diáspora. En la época de Jesús, había más de quinientos preceptos para guardar la pureza. En los años setenta, época en que Mateo escribe, este conflicto era muy actual.
• Mateo 9,12-13: Misericordia quiero y no sacrificios. Jesús oye la pregunta de los fariseos a los discípulos y responde con dos aclaraciones. La primera está sacada del sentido común: "No necesitan médico los que están fuertes, sino los que están mal”. La otra está sacada de la Biblia: “Aprendan, pues, lo que significa: Misericordia quiero, y no sacrificio”. Por medio de estas dos aclaraciones Jesús explicita y aclara su misión junto con la gente: “No he venido a llamar a los justos sino a los pecadores". Jesús niega la crítica de los fariseos, y no acepta sus argumentos, pues nacían de una falsa idea de la Ley de Dios. El mismo invoca la Biblia: "¡Misericordia quiero y no sacrificio!" Para Jesús la misericordia es más importante que la pureza legal. Apela a la tradición profética para decir que para Dios la misericordia vale más que todos los sacrificios (Os 6,6; Is 1,10-17). Dios tiene entrañas de misericordia, que se conmueven ante las faltas de su pueblo (Os 11,8-9).
4) Para la reflexión personal
• Hoy, en nuestra sociedad, ¿quién es marginado y quién es excluido? ¿Por qué? En nuestra comunidad ¿tenemos ideas preconcebidas? ¿Cuáles? ¿Cuál es el desafío que las palabras de Jesús plantean a nuestra comunidad, hoy?
• Jesús ordena al pueblo que lea y que entienda el Antiguo Testamento que dice: "Misericordia quiero y no sacrificios". ¿Qué quiere decir con esto Jesús, hoy?
5) Oración final
Señor, dichosos los que guardan sus preceptos,
los que lo buscan de todo corazón;
los que, sin cometer iniquidad,
andan por sus caminos. (Sal 119,2-3)

martes, 30 de junio de 2015

Lectio Divina (Método en 10 pasos): miércoles, 1 de Julio, 2015: Evangelio según San Mateo. 8, 28-34.: (13ª Semana del Tiempo durante el Año - Ciclo B -)


LECTIO DIVINA DEL EVANGELIO DE LA 13ª SEMANA DEL TIEMPO DURANTE EL AÑO. MIÉRCOLES 1 DE JULIO 2015. 


La Lectio Divina es la lectura-escucha-meditación -orante de la Palabra de Dios para encarnarla en vida diaria.


1°. ORACIÓN DE PREPARACIÓN:
Espíritu Santo, ilumina mi entendimiento, para que al leer y meditar el Evangelio de hoy, sienta la presencia de Dios Padre que se manifiesta a través de tu Palabra.
Abre mi corazón para darme cuenta del querer de Dios y la manera de hacerlo realidad en mis acciones de cada día. Instrúyeme en tus sendas para que, teniendo en cuenta tu Palabra, sea signo de tu presencia en el mundo. Amén

2°. LECTURA DEL EVANGELIO:
Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo. 8, 28-34
Cuando Jesús llegó a la otra orilla del lago, a la región de los gadarenos, fueron a su encuentro dos endemoniados que salían de los sepulcros. Eran tan feroces, que nadie podía pasar por ese camino. Y comenzaron a gritar: “¿Qué quieres de nosotros, Hijo de Dios? ¿Has venido aquí para atormentarnos antes de tiempo?”. A cierta distancia había una gran piara de cerdos paciendo. Los demonios suplicaron a Jesús: “Si vas a expulsarnos, envíanos a esa piara”. Él les dijo: “Vayan”. Ellos salieron y entraron en los cerdos: Éstos se precipitaron al mar desde lo alto del acantilado, y se ahogaron. Los cuidadores huyeron y fueron a la ciudad para llevar la noticia de todo lo que había sucedido con los endemoniados. Toda la ciudad salió al encuentro de Jesús y, al verlo, le rogaron que se fuera de su territorio.
Palabra del Señor

A. COMENTARIO INTRODUCTORIO
Jesús llega a la ciudad helenística de Gadara que se encontraba cerca del mar de Galilea.
Atraídos por su presencia, van a su encuentro dos hombres endemoniados, poseídos por un espíritu inmundo.
Los poseídos acuden a Jesús desde el cementerio; salen de los sepulcros, lugar de la muerte, para acercarse a Él; desean ver en Jesús una posibilidad de vida nueva.
Estos endemoniados se resisten a la acción de Jesús, como lo muestran sus gritos, pero reconocen al mismo tiempo su condición divina. Es el “Hijo de Dios”, el Mesías; el único liberador que puede sacarlos de la situación miserable en que se encuentran.
Cerca del lugar había una piara de cerdos; se trata evidentemente de país pagano. El cerdo es el animal más impuro; y por lo tanto el lugar natural para los demonios. 
En la mentalidad judía, el cerdo no tenía valor y nadie sufría por su pérdida.
Los demonios le suplican a Jesús para que los envíe a la piara de cerdos. Los demonios entraron en la piara y de inmediato se precipitaron en el mar y murieron junto con los cerdos.
Los exorcismos demuestran cómo los demonios no tienen realmente poder alguno y quedan sometidos instantáneamente a la palabra de Jesús.
Hay un solo poder con el que los hombres deben contar, y es el poder de Dios que vence cualquier otro poder.
Los lugareños muestran la estrechez y mezquindad de las que es capaz el corazón humano, cuando lo que se le presenta contradice sus planes o intereses.
A Dios, no se le escapa el mundo de las manos.
Dios siempre “dispone todo para el bien de aquellos que ama”, a pesar de los impedimentos que le podamos poner. De hecho, nuestros impedimentos son, antes que nada, impedimentos para nosotros mismos.
Dios sigue siendo Señor de la historia. En eso apoyamos nuestra fe, nuestra esperanza y nuestra fuerza para seguir caminando.

B. REFLEXIÓN DEL PAPA FRANCISCO.
«Desencuentros familiares, desencuentros testimoniales, desencuentros en el anuncio de la Palabra, y del mensaje, desencuentros de guerras, desencuentros de familias, o sea el desencuentro, la división, es el arma que el demonio tiene. Y entre paréntesis les digo que el demonio existe. Por si alguno tiene dudas, ¿no? Existe y se las trae. Existe y se las trae.
Y el camino es el desencuentro que lleva a la pelea, la enemistad. Babel, ¿no? Así como la Iglesia es ese templo de piedras vivas, que edifica el Espíritu Santo, el demonio edifica ese otro templo de la soberbia, del orgullo, que desencuentra, porque cada cual no se entiende, porque habla cosas distintas, que es Babel, ¿no?
De ahí que tenemos que trabajar por una cultura del encuentro. Una cultura que nos ayude a encontrarnos como familia, como movimiento, como Iglesia, como parroquia. Siempre buscar cómo encontrarse» (Papa Francisco, al Movimiento de Schoenstatt, 24 de octubre de 2014).

4°. ORACIÓN: Dialogo con el Divino Maestro
Gracias, Jesús

Tu eres el Hijo de Dios que te hiciste hermano y amigo nuestro.
Gracias, Jesús porque me quieres.
Tu viniste a enseñarnos el camino del cielo
Tu viniste a salvarnos del pecado y de la muerte.
Tú viniste a decirnos que Dios es un Padre que nos ama.
Tú viniste a enseñarnos a construir un mundo más digno del hombre.
Tu viniste a animarnos y hadarnos fuerza para ser mejores.’
Tú viniste a consolarnos en nuestras tristezas y a traer alegría a
nuestra vida.
Tú viniste a enseñarnos como amarnos y perdonarnos unos a otros.
Padre Dios, Tu nos amaste tanto que nos enviaste a Jesús, tu propio
Hijo, para salvarnos; ayúdanos a escuchar y cumplir siempre lo que El
nos dice.
Te lo pedimos por el mismo Cristo Jesús.

Amén.

5°. CONTEMPLACIÓN: Silencio ante la Palabra.
6°. CONSOLACIÓN: Es sentir íntimamente el "gusto" de la Palabra de Dios.

7°. DISCERNIMIENTO: Pensar y Discernir la Palabra.
¿Qué cosas me han incomodado del paso de Dios por mi vida?
¿Desconfío de las promesas de Dios?
¿Qué impedimentos pongo en la construcción del reino?

8°. COMPARTIR: Comparto la Palabra.
9°. DELIBERACIÓN: Tomo una decisión concreta iluminado por la Palabra.

10. ACCIÓN CONCRETA: Propósito del día.
Hoy buscaré, con cualquier pretexto, reencontrarme con esa persona de la que me he alejado por no tenerle paciencia o por sentir que no me comprendía.

SANTOS DE HOY - PIDAMOS LA INTERCESIÓN DE TODOS ELLOS
-Dedicación de la Iglesia de Jumieges, Normandía, Francia. (1067).
-Nuestra Señora de la Luz
-Virgen de Moncayo
-La Preciosísima Sangre de Nuestro Señor Jesucristo
-San Aarón, Sacerdote Hebreo (Hermano de Moisés, AT)
-San Aarón de Inglaterra, Mártir
-San Anastasio, Abad
-San Arnoldo, Obispo
-San Atilano Cruz Alvarado, Presbítero y Mártir
-San Basilio, Abad
-San Carileffo o Calais de Anille, Abad
-San Casto de Sinesse, Obispo y Mártir
-San Cayo, Presbítero
-San Cibardo, Abad
-San Domiciano de Bebrón, Abad Ermitaño
-San Eparquio de Angulema, Presbítero
-San Esparco, Presbítero
-San Felices, Confesor
-San Felipe, Confesor
-San Floregio, Obispo y Mártir
-San Galo I, Obispo
-San Golveno de León, Eremita y Obispo
-San Hilario, Obispo
-San Julio de Inglaterra, Mártir
-San Justino Orona Madrigal, Presbítero y Mártir
-San Lunaire o Leonor de Bretaña, Ermitaño
-San Leoborio, Obispo
-San Leoncio, Obispo
-San Lupiano, Anacoreta
-San Martín de Vienne, Obispo
-San Nicasio Camuto de Burgio, Mártir
-San Oliverio Plunkett, Obispo y Mártir
-San Pambón, Eremita
-San Rumoldo de Malinas, Obispo y Mártir
-San Secundino de Sinesse, Obispo y Mártir
-San Servando, Monje
-San Simeón de Salus o Emesa, el Loco, Monje Anacoreta
-San Simeón, Labrador Ermitaño
-San Teobaldo de Vicenza, Anacoreta Ermitaño
-San Teodorico, Monje
-San Teodorico de Reims, Presbítero
-San Thierry, Confesor
-San Walter, Anacoreta
-San Zhang Huailu, Mártir

-Santa Carolina, Confesora
-Santa Esther de Persia, Reina (AT)
-Santa Leonor, Viuda
-Santa Maria, hermana de Moisés
-Santa Regina, Confesora
-Santa Reina, Virgen

San Cayetano Errico, ruega por nosotros

"Oración a San Miguel Arcángel"
San Miguel Arcángel,
defiéndenos en el combate diario.
Sé nuestro amparo
contra la perversidad y asechanzas
del demonio.
Reprímale Dios, pedimos suplicantes,
y tú Príncipe de la Milicia Celestial,
por medio del divino poder, arroja al infierno
a Satanás y a los otros espíritus malignos
que andan dispersos por el mundo
para la perdición de las almas.

Amén.

lunes, 30 de junio de 2014

Lectio Divina: Martes, 1 de Julio, 2014: Evangelio según San Mateo 8,23-27. : (13ª Semana del Tiempo Ordinario - Ciclo A -)

Lectio Divina: 
Martes, 1 Julio, 2014 
(13ª Semana del Tiempo Ordinario - Ciclo A -)

1) Oración inicial
Padre de bondad, que por la gracia de la adopción nos has hecho hijos de la luz; concédenos vivir fuera de las tinieblas del error y permanecer siempre en el esplendor de la verdad. Por nuestro Señor.

2) Lectura del Evangelio
Del Evangelio según Mateo 8,23-27
Subió a la barca y sus discípulos le siguieron. De pronto se levantó en el mar una tempestad tan grande que la barca quedaba tapada por las olas; pero él estaba dormido. Acercándose ellos le despertaron diciendo: « ¡Señor, sálvanos, que perecemos!» Díceles: « ¿Por qué tenéis miedo, hombres de poca fe?» Entonces se levantó, increpó a los vientos y al mar, y sobrevino una gran bonanza. Y aquellos hombres, maravillados, decían: «¿Quién es éste, que hasta los vientos y el mar le obedecen?»

Palabra del Señor 
3) Reflexión
• Mateo escribe para las comunidades de judíos convertidos de los años 70 que se sentían como un barco perdido en el mar revuelto de la vida, sin mucha esperanza de poder alcanzar el puerto deseado. Jesús parece que duerme en el barco, porque ellos no veían ningún poder divino que los salvara de la persecución. Mateo recoge diversos episodios de la vida de Jesús para ayudar las comunidades a descubrir, en medio de la aparente ausencia, la acogedora y poderosa presencia de Jesús vencedor, que domina el mar (Mt 8,23-27), que vence y expulsa el poder del mal (Mt 9,28-34) y que tiene poder de perdonar los pecados (Mt 9,1-8). Con otras palabras, Mateo quiere comunicar la esperanza y sugerir que las comunidades no deben temer nada. Este es el motivo del relato de la tormenta calmada del evangelio de hoy.

• Mateo 8,23: El punto de partida: entrar en el barco. Mateo sigue el evangelio de Marcos, pero lo acorta y lo incluye en el nuevo esquema que él adoptó. En Marcos, el día fue pesado por el mucho trabajo. Una vez terminado el discurso de las parábolas (Mc 4,3-34), los discípulos llevan a Jesús al barco y, de tan cansado que está, Jesús se duerme encima de una travesera (Mc 4,38). El texto de Mateo es mucho más breve. Solamente dice que Jesús entra en el barco, y los discípulos lo acompañan. Jesús es el Maestro, los discípulos siguen al maestro.

• Mateo 8,24-25: La situación es desesperada: “! Estamos a punto de perecer!” El lago da Galilea está cerca de altas montañas. A veces, por los resquicios de las rocas, el viento sopla fuerte sobre el lago produciendo repentinas tormentas. Viento fuerte, mar agitado, barco lleno de agua. Los discípulos eran pescadores experimentados. Si ellos piensan que están a punto de hundirse, quiere decir que la situación es peligrosa. Pero Jesús no parece darse cuenta, y sigue durmiendo. Ellos gritan: “Señor, ¡sálvanos! Que estamos pereciendo". En Mateo, el sueño profundo de Jesús no es sólo señal de cansancio, es también expresión de confianza tranquila de Jesús en Dios. ¡El contraste entre la actitud de Jesús y de los discípulos es grande!

• Mateo 8,26: La reacción de Jesús: “¿Por qué tenéis miedo?” Jesús se despierta, no por las olas, sino por el grito desesperado de los discípulos. Se dirige a ellos y dice: “¿Por qué tenéis miedo? ¡Hombres de poca fe!” Luego, él se levanta, amenaza los vientos y el mar, y todo queda en calma. La impresión que se tiene es que no era necesario aplacar el mar, pues no había ningún peligro. Es como cuando uno llega a casa de un amigo, y el perro, al lado del dueño de la casa, empieza a ladrar al visitante. Pero no es necesario tener miedo, porque el dueño está presente y controla la situación. El episodio de la tormenta calmada evoca el éxodo, cuando la multitud, sin miedo, atravesó las aguas del mar (Ex 14,22). Jesús rehace el éxodo. Evoca al profeta Isaías, que decía al pueblo: “Cuando atravieses las aguas, ¡yo estaré contigo!” (Is 43,2). Por fin, el episodio de la tormenta calmada evoca la profecía anunciada en el Salmo 107:
Los que viajaron en barco por el mar,
para traficar por las aguas inmensas,
contemplaron las obras del Señor,
sus maravillas en el océano profundo.
Con su palabra desató un vendaval,
que encrespaba las olas del océano:
ellos subían hasta el cielo, bajaban al abismo,
se sentían desfallecer por el mareo,
se tambaleaban dando tumbos como ebrios,
y su pericia no les valía de nada.
Pero en la angustia invocaron al Señor,
y él los libró de sus tribulaciones:
cambió el huracán en una brisa suave
y se aplacaron las olas del mar;
entonces se alegraron de aquella calma,
y el Señor los condujo al puerto deseado.
(Sal 107,23-30)

• Mateo 8,27: El miedo de los discípulos: “¿Quién es este hombre?” Jesús preguntó: “¿Por qué tenéis miedo?” Los discípulos no saben qué responder. Admirados, se preguntan: “¿Quién es éste, a quien hasta los vientos y el mar obedecen?” A pesar de haber vivido tanto tiempo con Jesús, no saben todavía quién es. ¡Jesús sigue siendo un extraño para ellos! ¿Quién es éste?

• ¿Quién es éste? ¿Quién es Jesús para nosotros, para mí? Esta debe ser la pregunta que nos lleva a continuar la lectura del Evangelio, todos los días, con el deseo de conocer más y más el significado y el alcance de la persona de Jesús para nuestra vida. De esta pregunta nace la Cristología. No nació de altas consideraciones teológicas, sino del deseo que los primeros cristianos tenían de encontrar siempre nuevos nombres y títulos para expresar lo que Jesús significaba para ellos. Son decenas y decenas los nombres, los títulos y los atributos, desde carpintero hasta hijo de Dios, que Jesús recibe: Mesías, Cristo, Señor, Hijo amado, Santo de Dios, Nazareno, Hijo del Hombre, Esposo, Hijo de Dios, Hijo del Dios altísimo, Hijo de María, carpintero, Profeta, Maestro, Hijo de David, Rabuni, Bendito el que viene en el nombre del Señor, Hijo, Pastor, Pan de vida, Resurrección, Luz del mundo, Camino, Verdad, Vida, Rey de los judíos, Rey de Israel, etc., etc. Cada nombre, cada imagen es un intento para expresar lo que Jesús significaba para ellos. Pero un nombre, por muy bonito que sea, nunca llega a revelar el misterio de una persona, mucho menos de la persona de Jesús. Jesús no cabe en ninguno de estos nombres, en ningún esquema, en ningún título. El es mayor que todo, supera todo. No puede ser enmarcado. El amor capta, la cabeza ¡no! Es a partir de la experiencia viva del amor, que los nombres, los títulos y las imágenes reciben su pleno sentido. Al final, ¿quién es Jesús para mí, para nosotros?

4) Para la reflexión personal
• ¿Cuál era el mar agitado en el tiempo de Jesús? ¿Cuál era el mar agitado en la época en que Mateo escribió su evangelio? ¿Cuál es hoy el mar agitado para nosotros? Alguna vez, ¿las aguas agitadas de la vida han amenazado con ahogarte? ¿Qué te salvó?
• ¿Quién es Jesús para mí? ¿Cuál es el nombre de Jesús que mejor expresa mi fe y mi amor?


5) Oración final
Una edad a otra encomiará tus obras,
pregonará tus hechos portentosos.
El esplendor, la gloria de tu majestad,
el relato de tus maravillas recitaré. (Sal 145,4-5)

domingo, 30 de junio de 2013

Lectio Divina : Lunes, 1 de Julio, 2013 : Evangelio según San Mateo 8,18-22. : (13ª Semana del Tiempo Ordinario - Ciclo C -)


Lectio Divina : 
Lunes, 1 Julio, 2013  
Tiempo Ordinario 


1) Oración inicial
Padre de bondad, que por la gracia de la adopción nos has hecho hijos de la luz; concédenos vivir fuera de las tinieblas del error y permanecer siempre en el esplendor de la verdad. Por nuestro Señor.
2) Lectura
Del santo Evangelio según Mateo 8,18-22
Viéndose Jesús rodeado de la muchedumbre, mandó pasar a la otra orilla. Y un escriba se acercó y le dijo: « Maestro, te seguiré adondequiera que vayas.» Dícele Jesús: «Las zorras tienen guaridas, y las aves del cielo nidos; pero el Hijo del hombre no tiene donde reclinar la cabeza.»Otro de los discípulos le dijo: «Señor, déjame ir primero a enterrar a mi padre.» Dícele Jesús: «Sígueme, y deja que los muertos entierren a sus muertos.»
Palabra del Señor
3) Reflexión
• Desde la 10ª Semana del Tiempo Ordinario hasta la 12ª Semana, durante tres semanas, meditamos los capítulos de 5 a 8 del evangelio de Mateo. Dando secuencia a la meditación del capítulo 8, el evangelio de hoy presenta las condiciones del seguimiento de Jesús. Jesús decide ir para otra orilla del lago y una persona le pide seguirle (Mt 8,18-22).
• Mateo 8,18: Jesús manda pasar a la otra orilla del lago. Jesús había acogido y curado a todos los enfermos que la gente le había traído (Mt 8,16). Mucha gente se juntó a su alrededor. Viendo esa multitud, Jesús decidió ir para la otra orilla del lago. En el evangelio de Marcos, de donde Mateo saca gran parte de sus informaciones, el contexto es diferente. Jesús acababa de terminar el discurso de las parábolas (Mc 4,3-34) y dijo: “¡Vamos para el otro lado!” (Mc 4,35), y en el barco de donde había hecho el discurso (cf. Mc 4,1-2), los discípulos lo llevan a otro lado. De tan cansado que estaba, Jesús se durmió en la popa sobre el cojín. (Mc 4,38).
• Mateo 8,19: Un doctor de Ley quiere seguir a Jesús. En el momento en que Jesús decide atravesar el lago, un doctor de ley se acerca y dice: "Maestro, te seguiré adondequiera que vayas.” Un texto paralelo de Lucas (Lc 9,57-62) trata el mismo asunto, pero de una forma algo distinta. Según Lucas, Jesús había decidido ir para Jerusalén donde iba ser condenado a muerte. Tomando rumbo hacia Jerusalén, entra en el territorio de Samaría (Lc 9,51-52), donde tres personas piden seguirle (Lc 9,57.59.61). En Mateo, que escribe para judíos convertidos, la persona que quiere seguir a Jesús es un doctor de la ley. Mateo acentúa el que es una autoridad de los judíos la que reconoce el valor de Jesús y que pide ser discípulo. En Lucas, que escribe para paganos convertidos, las personas que quieren seguir a Jesús son samaritanos. Lucas acentúa una apertura ecuménica de Jesús que acepta también a no judíos como discípulos.
• Mateo 8,20: La respuesta de Jesús al doctor de la Ley. La respuesta de Jesús es idéntica tanto en Mateo como en Lucas, y es una respuesta muy exigente que no deja dudas: "Las zorras tienen guaridas, y las aves del cielo nidos; pero el Hijo del hombre no tiene donde reclinar la cabeza.” Quien quiere ser discípulo de Jesús tiene que saber lo que hace. Tiene que examinar las exigencias y calcular bien, antes de tomar una decisión (cf. Lc 14,28-32). “Del mismo modo, cualquiera de ustedes que no renuncia a todo lo que tiene, no puede ser discípulo mío” (Lc 14,33).
• Mateo 8,21: Un discípulo pide poder enterrar a su padre que ha fallecido. Alguien que era discípulo pide permiso para poder enterrar a su padre: "Señor. Déjame ir primero a enterrar a mi padre". Con otras palabras, pide a Jesús que remita a más tarde la travesía del lago, para después del entierro de Jesús. Enterrar a los padres era un deber sagrado de los hijos (cf Tb 4,3-4).
• Mateo 8,22: La respuesta de Jesús. De nuevo, la respuesta de Jesús es muy exigente. Jesús no aplaza su viaje para el otro lado del lago y dice a su discípulo:"Sígueme, y deja que los muertos entierren a sus muertos”. Cuando Elías llamó a Eliseo, dejó que Eliseo volviera a casa para despedirse de sus padres (1Reyes 19,20). Jesús es mucho más exigente. Para entender todo el alcance de la respuesta de Jesús conviene recordar que la expresión Deja que los muertos sepulten a sus muertos era un proverbio popular usado por la gente para significar que no hay que gastar energía en cosas que no tienen futuro y que no tienen nada que ver con la vida. Un proverbio así no puede tomarse al pie de la letra. Debe mirarse el objetivo con qué fue usado. Así que, aquí en nuestro caso, por medio del proverbio, Jesús acentúa la exigencia radical de la vida nueva a la que llama a las personas y que exige abandonarlo todo para poder seguir a Jesús. Describe las exigencias del seguimiento de Jesús.
• Seguir a Jesús. Como los rabinos de la época, Jesús reúne a discípulos y discípulas. Todos ellos "siguen a Jesús". Seguir era el término que se usaba para indicar la relación entre el discípulo y el maestro. Para los primeros cristianos,Seguir a Jesús significaba tres cosas muy importantes, enlazadas entre sí:
a) Imitar el ejemplo del Maestro: Jesús era el modelo que había que imitar y re-crear en la vida del discípulo y de la discípula (Jo 13,13-15). La convivencia diaria permitía un confronto constante. En la "escuela de Jesús” se enseñaba sólo una única materia: el Reino, y este Reino se reconocía en la vida y en la práctica de Jesús.
b) Participar del destino del Maestro: Quien seguía a Jesús debía comprometerse con él a "estar con él en sus en sus pruebas" (Lc 22,28), inclusive en las persecuciones (Mt 10,24-25) y en la cruz (Lc 14,27). Tenía que estar dispuesto a morir con él (Jn 11,16).
c) Tener la vida de Jesús dentro de sí: Después de Pascua, a la luz de la resurrección, el seguimiento asume esta tercera dimensión: "Vivo, más no vivo yo, es Cristo que vive en mí" (Gl 2,20). Se trata de la dimensión mística del seguimiento, fruto de la acción del Espíritu. Los cristianos tratan de rehacer en sus vidas el camino que Jesús había recorrido, muriendo en defensa de la vida y resucitado por el poder de Dios (Fil 3,10-11).
4) Para la reflexión personal
• Ser discípulo, discípula, de Jesús. Seguir a Jesús. ¿Cómo estoy viviendo el seguimiento de Jesús?
• Las zorras tienen guaridas y las aves del cielo tienen nido; pero el Hijo del Hombre no tiene donde reclinar la cabeza. ¿Cómo vivir hoy esta exigencia de Jesús?
5) Oración final
Los que lo miran quedarán radiantes,
no habrá sonrojo en sus semblantes.
Si grita el pobre, Yahvé lo escucha,
y lo salva de todas sus angustias. (Sal 34,6-7)