UNA NUEVA PRIMAVERA ESPIRITUAL
«Si se promueve la lectio divina con eficacia, estoy convencido de que producirá una nueva primavera espiritual en la Iglesia… La lectura asidua de la Sagrada Escritura acompañada por la oración permite ese íntimo diálogo en el que, a través de la lectura, se escucha a Dios que habla, y a través de la oración, se le responde con una confiada apertura del corazón… No hay que olvidar nunca que la Palabra de Dios es lámpara para nuestros pasos y luz en nuestro camino»
Benedicto XVI, 16 septiembre 2005
INVOCACIÓN AL ESPÍRITU SANTO
lunes, 8 de julio de 2013
Visita y Misa del Papa a la Isla de Lampedusa (integral - Italiano)
El Papa Francisco ha visitado este lunes a la isla italiana de Lampedusa, en su
primer viaje oficial fuera de Roma. Allí, el papa ha recordado a los inmigrantes
muertos en el mar en su intento de llegar a Europa y ha echo votos para que
novuelva a ocurrir.
El papa ha estrechado las manos de los inmigrantes irregulares y después se
ha trasladado al campo de deportes "Arena", de la localidad de Salina, para
oficiar una misa.También ha arrojado una corona de flores al mar, como
recuerdo de los inmigrantes fallecidos.
"Nos hemos acostumbrados al sufrimiento de los otros - ha dicho Francisco
durante la homilía - no nos afecta, no nos interesa, no es cosa nuestra".
"Pidamos al Señor que nos de la gracia de llorar por nuestra indiferencia,
por la crueldad que hay en el mundo, en nosotros y en aquellos que en el
anonimato toman decisiones socio económicas a nivel mundial que abren
el camino a dramas como estos", ha añadido.
Francisco ha sido recibido por el arzobispo de Agrigento, Francesco Montenegro,
y la alcaldesa de la isla, Giusi Nicolini, las únicas autoridades presentes.
Lampedusa, una arriesgada puerta hacia Europa
La pequeña isla de Lampedusa, la más meridional de Italia, se ha convertido
en los últimos años en la primera puerta de entrada hacia Europa para los
inmigrantes que intentan llegar desde de África a través del Mediterráneo,
ya que apenas la separan 120 kilómetros de las costas tunecinas y 200 de
la isla de Sicilia.
Se calcula que en los últimos 20 años unas 25.000 personas han perdido la
vida intentando llegar a sus costas.
En 2011, con el estallido de la primavera árabe, casi 50.000 inmigrantes
llegaron a la isla, muchos de ellos procedentes del África subsahariana,
incluyendo a los refugiados de las guerras de Etiopía y Somalia, y también
a aquellos que escapaban de Libia y Túnez.
Sólo en los seis primeros meses de 2013 han desembarcado un total 3.648
inmigrantes. Y en lo que va de año, al menos 40 inmigrantes han perdido
la vida intentando cruzar las aguas del Mediterráneo. Mientras se esperaba
la llegada del Pontífice, una barcaza con 166 inmigrantes indocumentados
a bordo llegó al puerto de esa pequeña isla italiana.
Tweet 77 de Papa Francisco al Pueblo de Dios (Lunes 8 de Juilo 2013) : Pidamos un corazón que acoja a los inmigrantes. Dios nos juzgará según hayamos tratado a los más necesitados.
Pidamos un corazón que acoja a los inmigrantes.
Dios nos juzgará según hayamos tratado
Pareja gay que violó e hizo pornografía con niño refleja tragedia de adopción homosexual, afirman
(ACI).- El caso de una pareja de homosexuales estadounidenses que adoptaron un niño de Rusia, para luego someterlo a violaciones y produjeron pornografía con él, distribuyéndola en sitios web de pedofilia, expone el drama de la adopción gay, señaló el experto Oscar Rivas Lozano, presidente del Instituto Mexicano de Orientación Sexual (IMOS).
La pareja homosexual conformada por Mark J. Newton, de 42 años, y Peter Truong, de 36, adoptaron a un niño ruso en 2005, pagándole a su madre 8 mil dólares y, de acuerdo a los investigadores, violó y además llevó al niño por Australia, Estados Unidos, Francia y Alemania, grabando al menos ocho violaciones al menor a manos de pedófilos.
Estos videos fueron luego difundidos en internet, en el sitio web para pedófilos Boy Lovers network ("red de amantes de niños").
Newton y Truong se han declarado culpables, y el primero de ellos, al testificar ante la corte federal estadounidense que lo juzgó, aseguró que "ser un padre fue un honor y un privilegio que sumó los mejores seis años de mi vida".
Mark Newton ha sido sentenciado a 40 años de cárcel y una reparación civil al niño de 400 mil dólares, mientras que su pareja, Peter Truong, está esperando su sentencia.
En declaraciones a ACI Prensa el 1 de julio, Óscar Rivas Lozano advirtió que "si bien no solo las personas homosexuales son pederastas, estudios psiquiátricos indican que sí la mayoría de los pederastas son casos de homosexualidad, donde el abusador utiliza a una persona de su mismo sexo, en este caso un varón".
El presidente del IMOS indicó que "una pareja de personas del mismo sexo, estadísticamente hablando, implica un mayor riesgo de abuso que una pareja heterosexual".
En efecto, George A. Rekers Ph.D, Profesor de Neuropsiquiatría y ciencias del comportamiento en la University of South Carolina, indicó en un informe científico del 2004 que “hay una base empírica para esperar una probabilidad sustancialmente más alta de que un hombre homosexual en el hogar abuse de un hijo adoptado adolescente, a que un hombre heterosexual abuse sexualmente de una hija adoptada adolescente”.
Rekers sustentó su argumentación en que “los hombres homosexuales han sido abusados sexualmente en un porcentaje 6.6 veces mayor que hombres adultos heterosexuales, y los hombres que fueron sexualmente abusados son más capaces de mostrar un comportamiento agresivo y victimizar a otros”.
Las estadísticas a las que hace referencia el científico son las del estudio de 2001 de Marie Tomeo, que concluyó que, de una muestra de 946 personas, un 46 por ciento de hombres adultos homosexuales reportaron un abuso sexual homosexual cuando fueron menores, frente a un 7 por ciento de hombres heterosexuales.
Otra razón expuesta por Rekers es que “los hombres homosexuales adultos consideran a hombres adolescentes casi el doble de atractivos como parejas sexuales que los hombres heterosexuales consideran a mujeres adolescentes”.
Un tercer punto indicado en el estudio del Dr. Rekers para advertir del posible abuso de hombres homosexuales en adolescentes es que “los hombres homosexuales tienen 3 veces el número de parejas sexuales que los hombres heterosexuales”.
Rivas Lozano recordó que "la adopción no es un derecho de la pareja sino del niño, y este caso demuestra cómo el Estado debe velar por el bien superior del niño", el cual "ya ha sido violentado al ser abandonado y estar en una situación donde requiere ser adoptado".
Para que el niño que ha sido desamparado por los padres sea dado en adopción y "se reincorpore a la sociedad, el Estado debe velar por el mejor ambiente, el más idóneo y ese siempre será el de un hombre y una mujer".
domingo, 7 de julio de 2013
Lectio Divina : Lunes, 8 de Julio, 2013 : Evangelio según San Mateo 9,18-26. : (14ª Semana del Tiempo Ordinario - Ciclo C -)
Tiempo Ordinario
¡Oh Dios!, que por medio de la humillación de tu Hijo levantaste a la humanidad caída; concede a tus fieles la verdadera alegría, para que, quienes han sido librados de la esclavitud del pecado, alcancen también la felicidad eterna. Por nuestro Señor.
2) Lectura
Del Evangelio según Mateo 9,18-26
Así les estaba hablando, cuando se acercó un magistrado y se postraba ante él diciendo: «Mi hija acaba de morir, pero ven, impón tu mano sobre ella y vivirá.» Jesús se levantó y le siguió junto con sus discípulos. En esto, una mujer que padecía flujo de sangre desde hacía doce años se acercó por detrás y tocó la orla de su manto. Pues se decía para sí: «Con sólo tocar su manto, me salvaré.» Jesús se volvió, y al verla le dijo: « ¡Ánimo!, hija, tu fe te ha salvado.» Y se salvó la mujer desde aquel momento. Al llegar Jesús a casa del magistrado y ver a los flautistas y la gente alborotando, decía: « ¡Retiraos! La muchacha no ha muerto; está dormida.» Y se burlaban de él. Mas, echada fuera la gente, entró él, la tomó de la mano, y la muchacha se levantó. Y esta noticia se divulgó por toda aquella comarca.
Así les estaba hablando, cuando se acercó un magistrado y se postraba ante él diciendo: «Mi hija acaba de morir, pero ven, impón tu mano sobre ella y vivirá.» Jesús se levantó y le siguió junto con sus discípulos. En esto, una mujer que padecía flujo de sangre desde hacía doce años se acercó por detrás y tocó la orla de su manto. Pues se decía para sí: «Con sólo tocar su manto, me salvaré.» Jesús se volvió, y al verla le dijo: « ¡Ánimo!, hija, tu fe te ha salvado.» Y se salvó la mujer desde aquel momento. Al llegar Jesús a casa del magistrado y ver a los flautistas y la gente alborotando, decía: « ¡Retiraos! La muchacha no ha muerto; está dormida.» Y se burlaban de él. Mas, echada fuera la gente, entró él, la tomó de la mano, y la muchacha se levantó. Y esta noticia se divulgó por toda aquella comarca.
Palabra del Señor
3) Reflexión
• El evangelio de hoy nos lleva a meditar dos milagros de Jesús a favor de dos mujeres. El primero fue a favor de una mujer considerada impura por una hemorragia irregular, que padecía desde hacía doce años. El otro, a favor de una muchacha que acababa de fallecer. Según la mentalidad de la época, cualquier persona que tocara la sangre o un cadáver era considerada impura y quien la tocaba, quedaba impuro/a. Sangre y muerte ¡eran factores de exclusión! Por esto, esas dos mujeres eran personas marginadas, excluidas de la participación en comunidad. Quien las tocara, quedaría impuro/a, impedido/a de participar en la comunidad y no podía relacionarse con Dios. Para poder ser readmitida en la plena participación comunitaria, la persona tenía que pasar por el rito de la purificación, prescrito por las normas de la ley. Ahora, curando a través de la fe la impureza de aquella señora, Jesús abrió un camino nuevo para Dios, un camino que no dependía de los ritos de purificación, controlados por los sacerdotes. Al resucitar a la muchacha, venció el poder de la muerte y abrió un nuevo horizonte para la vida.
• Mateo 9,18-19: La muerte de la muchacha. Mientras Jesús estaba hablando, un jefe del lugar vino a interceder para su hija que acababa de morir. El pide a Jesús que fuera a imponer la mano a la muchacha, “y ella vivirá”. El jefe cree que Jesús tiene el poder de devolver la vida a la hija. Señal de mucha fe en Jesús, de parte del padre de la muchacha. Jesús se levanta y va con él, llevando consigo a que siguen: la curación de la mujer con doce años de hemorragia y la resurrección de la muchacha. El evangelio de Marcos presenta los mismos dos episodios, pero con muchos detalles: el jefe se llamaba Jairo, y era uno de los jefes de la sinagoga. La muchacha no estaba muerta todavía, y tenía doce años, etc. (Mc 5,21-43). Mateo abrevió la narración tan viva de Marcos.
• Mateo 9,20-21: La situación de la mujer. Durante la caminada hacia la casa del jefe, una mujer que sufría desde hacía doce años de hemorragia irregular, se acerca a Jesús en busca de curación. ¡Doce años de hemorragia! Por esto vivía excluida, pues, como dijimos, en aquel tiempo la sangre volvía impura a la persona. Marcos informa que la mujer se había gastado todo su patrimonio con los médicos y, en vez de estar mejor, estaba peor (Mc 5,25-26). Había oído hablar de Jesús (Mc 5,27). Por esto, nació en ella una nueva esperanza. Decía: “Con sólo tocar su manto me salvaré”. El catecismo de la época mandaba decir: “Si toco su ropa, quedo impuro”. La mujer pensaba exactamente lo contrario. Señal de mucho valor. Señal de que las mujeres no estaban del todo de acuerdo con todo lo que las autoridades religiosas enseñaban. ¡La enseñanza de los fariseos y de los escribas no consiguió controlar el pensamiento de la gente! ¡Gracias a Dios! La mujer se acercó a Jesús por detrás, tocó su manto, y quedó curada.
• Mateo 9,22: La palabra iluminadora de Jesús. Jesús se da la vuelta y, viendo a la mujer, declara: “¡Animo, hija! Tu fe te ha salvado.” Frase breve, pero que deja transparentar tres puntos muy importantes: (a) Al decir “Hija”, Jesús acoge a la mujer en la nueva comunidad, que se formaba a su alrededor. Ella deja de ser una excluida. (b) Acontece de hecho aquello que ella esperaba y creía. Queda curada. Muestra esto, de que el catecismo de las autoridades religiosas no era correcto y que en Jesús se abría un nuevo camino para que las personas pudiesen obtener la pureza exigida por la ley y entrar en contacto con Dios. (c) Jesús reconoce que, sin la fe de aquella mujer, él no hubiera podido hacer el milagro. La curación no fue un rito mágico, sino un acto de fe.
• Mateo 9,23-24: En la casa del jefe. En seguida, Jesús va para la casa del jefe. Viendo el alboroto de los que lloraban por la muerte de la muchacha, Jesús manda que todo el mundo salga de la casa Dijo: “La muchacha no ha muerto. ¡Está dormida!”. La gente se ríe, porque sabe distinguir cuando una persona está dormida o cuando está muerta. Para la gente, la muerte era una barrera que nadie podía superar. Es la risa de Abrahán y de Sara, esto es, de los que no consiguieron creer que nada es imposible para Dios (Gn 17,17; 18,12-14; Lc 1,37). Las palabras de Jesús tienen un significado más profundo aún. La situación de las comunidades del tiempo de Mateo parecía una situación de muerte. Ellas también tenían que oír: “¡No es muerte! ¡Ustedes están durmiendo! ¡Despiértense!”
• Mateo 9,25-26: La resurrección de la muchacha. Jesús no dio importancia a la risa del pueblo. Esperó que todos estuvieran fuera de la casa. Luego entró, tomó a la muchacha por la mano y se levantó. Marcos conserva las palabras de Jesús: “Talita kúmi!”, lo que quiere decir: Muchacha, ¡levántate! (Mc 5,41). La noticia se esparció por toda aquella región. Y la gente creyó que Jesús es el Señor de la vida que vence la muerte.
• Mateo 9,18-19: La muerte de la muchacha. Mientras Jesús estaba hablando, un jefe del lugar vino a interceder para su hija que acababa de morir. El pide a Jesús que fuera a imponer la mano a la muchacha, “y ella vivirá”. El jefe cree que Jesús tiene el poder de devolver la vida a la hija. Señal de mucha fe en Jesús, de parte del padre de la muchacha. Jesús se levanta y va con él, llevando consigo a que siguen: la curación de la mujer con doce años de hemorragia y la resurrección de la muchacha. El evangelio de Marcos presenta los mismos dos episodios, pero con muchos detalles: el jefe se llamaba Jairo, y era uno de los jefes de la sinagoga. La muchacha no estaba muerta todavía, y tenía doce años, etc. (Mc 5,21-43). Mateo abrevió la narración tan viva de Marcos.
• Mateo 9,20-21: La situación de la mujer. Durante la caminada hacia la casa del jefe, una mujer que sufría desde hacía doce años de hemorragia irregular, se acerca a Jesús en busca de curación. ¡Doce años de hemorragia! Por esto vivía excluida, pues, como dijimos, en aquel tiempo la sangre volvía impura a la persona. Marcos informa que la mujer se había gastado todo su patrimonio con los médicos y, en vez de estar mejor, estaba peor (Mc 5,25-26). Había oído hablar de Jesús (Mc 5,27). Por esto, nació en ella una nueva esperanza. Decía: “Con sólo tocar su manto me salvaré”. El catecismo de la época mandaba decir: “Si toco su ropa, quedo impuro”. La mujer pensaba exactamente lo contrario. Señal de mucho valor. Señal de que las mujeres no estaban del todo de acuerdo con todo lo que las autoridades religiosas enseñaban. ¡La enseñanza de los fariseos y de los escribas no consiguió controlar el pensamiento de la gente! ¡Gracias a Dios! La mujer se acercó a Jesús por detrás, tocó su manto, y quedó curada.
• Mateo 9,22: La palabra iluminadora de Jesús. Jesús se da la vuelta y, viendo a la mujer, declara: “¡Animo, hija! Tu fe te ha salvado.” Frase breve, pero que deja transparentar tres puntos muy importantes: (a) Al decir “Hija”, Jesús acoge a la mujer en la nueva comunidad, que se formaba a su alrededor. Ella deja de ser una excluida. (b) Acontece de hecho aquello que ella esperaba y creía. Queda curada. Muestra esto, de que el catecismo de las autoridades religiosas no era correcto y que en Jesús se abría un nuevo camino para que las personas pudiesen obtener la pureza exigida por la ley y entrar en contacto con Dios. (c) Jesús reconoce que, sin la fe de aquella mujer, él no hubiera podido hacer el milagro. La curación no fue un rito mágico, sino un acto de fe.
• Mateo 9,23-24: En la casa del jefe. En seguida, Jesús va para la casa del jefe. Viendo el alboroto de los que lloraban por la muerte de la muchacha, Jesús manda que todo el mundo salga de la casa Dijo: “La muchacha no ha muerto. ¡Está dormida!”. La gente se ríe, porque sabe distinguir cuando una persona está dormida o cuando está muerta. Para la gente, la muerte era una barrera que nadie podía superar. Es la risa de Abrahán y de Sara, esto es, de los que no consiguieron creer que nada es imposible para Dios (Gn 17,17; 18,12-14; Lc 1,37). Las palabras de Jesús tienen un significado más profundo aún. La situación de las comunidades del tiempo de Mateo parecía una situación de muerte. Ellas también tenían que oír: “¡No es muerte! ¡Ustedes están durmiendo! ¡Despiértense!”
• Mateo 9,25-26: La resurrección de la muchacha. Jesús no dio importancia a la risa del pueblo. Esperó que todos estuvieran fuera de la casa. Luego entró, tomó a la muchacha por la mano y se levantó. Marcos conserva las palabras de Jesús: “Talita kúmi!”, lo que quiere decir: Muchacha, ¡levántate! (Mc 5,41). La noticia se esparció por toda aquella región. Y la gente creyó que Jesús es el Señor de la vida que vence la muerte.
4) Para la reflexión personal
• Hoy, ¿cuáles son las categorías de personas que se sienten excluidas de la participación en la comunidad cristiana? ¿Cuáles son los factores que hoy causan la exclusión de tantas personas y le dificultan la vida tanto en familia como en la sociedad?
• “La muchacha no ha muerto. ¡Está dormida!” ¿Estás durmiendo? Pues, ¡despierta! Este es el mensaje del evangelio de hoy. ¿Qué me dice a mí? ¿Soy de aquellos que se ríen?
• “La muchacha no ha muerto. ¡Está dormida!” ¿Estás durmiendo? Pues, ¡despierta! Este es el mensaje del evangelio de hoy. ¿Qué me dice a mí? ¿Soy de aquellos que se ríen?
5) Oración final
Te ensalzaré, Dios mío, mi Rey,
bendeciré tu nombre por siempre;
todos los días te bendeciré,
alabaré tu nombre por siempre.
Grande es Yahvé, muy digno de alabanza,
su grandeza carece de límites. (Sal 145,1-3)
bendeciré tu nombre por siempre;
todos los días te bendeciré,
alabaré tu nombre por siempre.
Grande es Yahvé, muy digno de alabanza,
su grandeza carece de límites. (Sal 145,1-3)
Homilía en la Jornada de los seminaristas, novicios, novicias y de todos los que están en el camino vocacional (Domingo 7 de Julio 2013)
CIUDAD DEL VATICANO, 07 de julio de 2013 - Texto de la homilía del santo padre Francisco, en la misa de hoy en la basílica de San Pedro en la "Jornada de los seminaristas, novicios, novicias y de todos los que están en el camino vocacional" en ocasión del Año de la Fe.
Queridos hermanos y hermanas:
Ya ayer tuve la alegría de encontrarme con ustedes, y hoy nuestra fiesta es todavía mayor porque nos reunimos de nuevo para celebrar la Eucaristía, en el día del Señor. Ustedes son seminaristas, novicios y novicias, jóvenes en el camino vocacional, provenientes de todas las partes del mundo: ¡representan a la juventud de la Iglesia! Si la Iglesia es la Esposa de Cristo, en cierto sentido ustedes constituyen el momento del noviazgo, la primavera de la vocación, la estación del descubrimiento, de la prueba, de la formación. Y es una etapa muy bonita, en la que se ponen las bases para el futuro. ¡Gracias por haber venido!
Hoy la palabra de Dios nos habla de la misión. ¿De dónde nace la misión? La respuesta es sencilla: nace de una llamada que nos hace el Señor, y quien es llamado por Él lo es para ser enviado. Pero, ¿cuál debe ser el estilo del enviado? ¿Cuáles son los puntos de referencia de la misión cristiana? Las lecturas que hemos escuchado nos sugieren tres: la alegría de la consolación, la cruz y la oración.
El primer elemento: la alegría de la consolación. El profeta Isaías se dirige a un pueblo que ha atravesado el periodo oscuro del exilio, ha sufrido una prueba muy dura; pero ahora, para Jerusalén, ha llegado el tiempo de la consolación; la tristeza y el miedo deben dejar paso a la alegría: "Festejad… gozad… alegraos", dice el Profeta (66,10). Es una gran invitación a la alegría. ¿Por qué? ¿Cuál es el motivo? Porque el Señor hará derivar hacia la santa Ciudad y sus habitantes un "torrente" de consolación, de ternura materna: "Llevarán en brazos a sus criaturas y sobre las rodillas las acariciarán; como a un niño a quien su madre consuela, así os consolaré yo" (v. 12-13). Todo cristiano, sobre todo nosotros, estamos llamados a ser portadores de este mensaje de esperanza que da serenidad y alegría: la consolación de Dios, su ternura para con todos. Pero sólo podremos ser portadores si nosotros experimentamos antes la alegría de ser consolados por Él, de ser amados por Él. Esto es importante para que nuestra misión sea fecunda: sentir la consolación de Dios y transmitirla. La invitación de Isaías ha de resonar en nuestro corazón: "Consolad, consolad a mi pueblo" (40,1), y convertirse en misión. La gente de hoy tiene necesidad ciertamente de palabras, pero sobre todo tiene necesidad de que demos testimonio de la misericordia, la ternura del Señor, que enardece el corazón, despierta la esperanza, atrae hacia el bien. ¡La alegría de llevar la consolación de Dios!
El segundo punto de referencia de la misión es la cruz de Cristo. San Pablo, escribiendo a los Gálatas, dice: "Dios me libre de gloriarme si no es en la cruz de nuestro Señor Jesucristo" (6,14). Y habla de las "marcas", es decir, de las llagas de Cristo Crucificado, como el cuño, la señal distintiva de su existencia de Apóstol del Evangelio. En su ministerio, Pablo ha experimentado el sufrimiento, la debilidad y la derrota, pero también la alegría y la consolación. He aquí el misterio pascual de Jesús: misterio de muerte y resurrección. Y precisamente haberse dejado conformar con la muerte de Jesús ha hecho a San Pablo participar en su resurrección, en su victoria. En la hora de la oscuridad y de la prueba está ya presente y activa el alba de la luz y de la salvación. ¡El misterio pascual es el corazón palpitante de la misión de la Iglesia! Y si permanecemos dentro de este misterio, estamos a salvo tanto de una visión mundana y triunfalista de la misión, como del desánimo que puede nacer ante las pruebas y los fracasos. La fecundidad del anuncio del Evangelio no procede ni del éxito ni del fracaso según los criterios de valoración humana, sino de conformarse con la lógica de la Cruz de Jesús, que es la lógica del salir de sí mismos y darse, la lógica del amor. Es la Cruz –siempre la Cruz con Cristo-, la que garantiza la fecundidad de nuestra misión. Y desde la Cruz, acto supremo de misericordia y de amor, renacemos como "criatura nueva" (Ga 6,15).ù
Finalmente, el tercer elemento: la oración. En el Evangelio hemos escuchado: "Rogad, pues, al dueño de la mies que mande obreros a su mies" (Lc 10,2). Los obreros para la mies no son elegidos mediante campañas publicitarias o llamadas al servicio y a la generosidad, sino que son "elegidos" y "mandados" por Dios. Por eso es importante la oración. La Iglesia, nos ha repetido Benedicto XVI, no es nuestra, sino de Dios; el campo a cultivar es suyo. Así pues, la misión es sobre todo gracia. Y si el apóstol es fruto de la oración, encontrará en ella la luz y la fuerza para su acción. En efecto, nuestra misión pierde su fecundidad, e incluso se apaga, en el mismo momento en que se interrumpe la conexión con la fuente, con el Señor.
Queridos seminaristas, queridas novicias y queridos novicios, queridos jóvenes en el camino vocacional. "La evangelización se hace de rodillas", me decía uno de ustedes el otro día. ¡Sean siempre hombres y mujeres de oración! Sin la relación constante con Dios la misión se convierte en función. El riesgo del activismo, de confiar demasiado en las estructuras, está siempre al acecho. Si miramos a Jesús, vemos que la víspera de cada decisión y acontecimiento importante, se recogía en oración intensa y prolongada. Cultivemos la dimensión contemplativa, incluso en la vorágine de los compromisos más urgentes y acuciantes. Cuanto más les llame la misión a ir a las periferias existenciales, más unido ha de estar su corazón a Cristo, lleno de misericordia y de amor. ¡Aquí reside el secreto de la fecundidad de un discípulo del Señor!
Jesús manda a los suyos sin "talega, ni alforja, ni sandalias" (Lc 10,4). La difusión del Evangelio no está asegurada ni por el número de personas, ni por el prestigio de la institución, ni por la cantidad de recursos disponibles. Lo que cuenta es estar imbuidos del amor de Cristo, dejarse conducir por el Espíritu Santo, e injertar la propia vida en el árbol de la vida, que es la Cruz del Señor.
Queridos amigos y amigas, con gran confianza les pongo bajo la intercesión de María Santísima. Ella es la Madre que nos ayuda a tomar las decisiones definitivas con libertad, sin miedo. Que Ella les ayude a dar testimonio de la alegría de la consolación de Dios, a conformarse con la lógica de amor de la Cruz, a crecer en una unión cada vez más intensa con el Señor. ¡Así su vida será rica y fecunda! Amén.
Ángelus de Papa Francisco - Domingo 7 de Juio 2013 : Jesús no es un misionero aislado, involucra a sus discípulos
“¡Esto es muy bonito! –afirmó el Obispo de Roma- Jesús no quiere actuar solo, ha venido a traer al mundo el amor de Dios y quiere difundirlo con el estilo de la comunión, de la fraternidad. Por esto forma inmediatamente una comunidad de discípulos, que es una comunidad misionera. Inmediatamente los entrena para la misión; para ir.”
Por esto rogó que el amor por Cristo madure en las vidas de los seminaristas, novicios y novicias, para que sean verdaderos misioneros del Reino de Dios.
El objetivo – explicó Francisco – no es socializar, pasar el tiempo. El objetivo es anunciar el Reino de Dios, y esto es urgente.
Los 72 representan a todos los misioneros del Evangelio, del Reino. A ellos Jesús les da el poder de derrotar al maligno. Pero no debemos pensar que somos nosotros los protagonistas. El protagonista es el Señor y su gracia. Y nuestra alegría es solo ésta: ser sus discípulos, sus amigos.
Después de la oración del ángelus, el Papa se refirió a la encíclica “La Luz de la Fe”, diciendo que habla de lo esencial de la fe y que puede ser también útil a quien esta en búsqueda de Dios y del sentido de la vida. Y la entregó con alegría a todo el pueblo el pueblo de Dios.
(jesuita Guillermo Ortiz – RV).
Texto de la alocución del Papa a antes de rezar el ángelus:
¡Queridos hermanos y hermanas buenos días!Ante todo deseo compartir con ustedes la alegría de haber encontrado, ayer y hoy, a una peregrinación especial del Año de la fe: la de los seminaristas, de los novicios y de las novicias. Les pido que recen por ellos, para que el amor por Cristo madure cada vez más en su vida y se conviertan en verdaderos misioneros del Reino de Dios.
El Evangelio de este domingo (Lc 10,1-12.17-20) nos habla precisamente de esto: del hecho de que Jesús no es un misionero aislado, no quiere realizar solo su misión, sino que involucra a sus discípulos. Y hoy vemos que, además de los Doce apóstoles, llama a otros Setenta y Dos, y los envía a las aldeas, de dos en dos, a anunciar que el Reino de Dios está cerca. ¡Esto es muy bonito! Jesús no quiere obrar solo, ha venido a traer al mundo el amor de Dios y quiere difundirlo con el estilo de la comunión, con el estilo de la fraternidad. Por eso forma inmediatamente una comunidad de discípulos, que es una comunidad misionera. Inmediatamente los entrena a la misión, a ir.Pero atención: la finalidad no es socializar, pasar el tiempo juntos, no, la finalidad es anunciar el Reino de Dios, ¡y esto es urgente!, también hoy es urgente, no hay tiempo que perder en charlas, no es necesario esperar el consenso de todos, es necesario ir y anunciar. A todos se lleva la paz de Cristo, y si no la reciben, se va hacia adelante. A los enfermos se les lleva la curación, porque Dios quiere curar al hombre de todo mal. ¡Cuántos misioneros hacen esto! Siembran vida, salud, consuelo en las periferias del mundo. ¡Qué bonito es esto! No vivir para sí mismo, no vivir para sí misma. Sino vivir para ir a hacer el bien. Hay tantos jóvenes hoy en la plaza. Piensen esto, pregúntense, ¿Jesús me llama a ir, a salir de mí, a hacer el bien? A ustedes jóvenes, a ustedes chicos y chicas, les pregunto: ¿Ustedes son valientes, tienen la valentía de sentir la voz de Jesús? ¡Es bello ser misionero! Ah son buenos, eh, me gusta eso.
¿Quiénes son estos Setenta y Dos discípulos que Jesús envía? ¿Qué representan? Si los Doce son los Apóstoles, y por tanto representan también a los Obispos, sus sucesores, estos setenta y dos pueden representar a los demás ministros ordenados, a los presbíteros y diáconos; pero en sentido más amplio podemos pensar en los otros ministros en la Iglesia, en los catequistas, en los fieles laicos que se empeñan en las misiones parroquiales, en quien trabaja con los enfermos, con las diversas formas de necesidad y de marginación; pero siempre como misioneros del Evangelio, con la urgencia del Reino que está cerca. Todos deben ser misioneros. Todos pueden sentir esa llamada de Jesús e ir hacia adelante a anunciar el Reino.
Dice el Evangelio que estos Setenta y Dos volvieron de su misión llenos de alegría, porque habían experimentado el poder del Nombre de Cristo contra el mal. Jesús lo confirma: a estos discípulos Él les da la fuerza de derrotar al maligno. Pero añade: “No se alegren de que los espíritus se les sometan; alégrense de que sus nombres estén escritos en los cielos” (Lc 10,20). No debemos vanagloriarnos como si fuéramos nosotros los protagonistas: protagonista es uno solo, es el Señor, protagonista es la gracia del Señor. Él es el único protagonista. Y nuestra alegría es sólo ésta: ser sus discípulos, ser sus amigos. Que la Virgen nos ayude a ser buenos obreros del Evangelio. Queridos amigos, la alegría, no tengan miedo de ser alegres, no tengan miedo de la alegría. Esa alegría que nos da el Señor cuando lo dejamos entrar en nuestra vida; dejemos que Él entre en nuestra vida y nos invite a salir fuera de nosotros, a las periferias de la vida, a anunciar el Evangelio. No tengan miedo de la alegría. ¡Alegría y coraje!
Después de rezar a la Madre de Dios el Papa dijo: Queridos hermanos y hermanas: como saben, hace dos días ha sido publicada la Carta Encíclica sobre el tema de la fe, titulada “Lumen fidei”, “la luz de la fe”. Para el Año de la fe, el Papa Benedicto XVI había comenzado esta Encíclica, que sigue a las dedicadas a la caridad y a la esperanza. Yo he recogido este bello trabajo y lo he llevado a término. Lo ofrezco con alegría a todo el Pueblo de Dios, a todos, a todos. En efecto, todos, especialmente hoy, tenemos necesidad de ir a lo esencial de la fe cristiana, de profundizarla, y de confrontarla con las problemáticas actuales. Pero pienso que esta Encíclica, al menos en algunas partes, puede ser útil también a quien está en búsqueda de Dios y del sentido de la vida. La pongo en las manos de María, icono perfecto de la fe, para que pueda dar esos frutos que el Señor quiere.
Dirijo mi saludo cordial a todos ustedes, queridos fieles de Roma y peregrinos. Saludo de modo particular a los jóvenes de la Diócesis de Roma que se preparan para partir hacia Río de Janeiro para la Jornada Mundial de la Juventud. ¡Queridos jóvenes, también yo me estoy preparando! Caminamos juntos hacia esta gran fiesta de la fe; que la Virgen nos acompañe y nos encontraremos allá.
Saludo a las Religiosas Rosminianas y a las Franciscanas Angelinas, que están viviendo sus Capítulos Generales; y a los responsables de la Comunidad de San Egidio venidos de diversos países para el curso de formación. ¡A todos, a todos ustedes les deseo feliz domingo! Y buen almuerzo. Hasta la próxima.
(MFB – RV).
Lectio Divina : Domingo, 7 de Julio, 2013 : Evangelio según San Lucas 10,1-12.17-20. : (14ª Semana del Tiempo Ordinario - Ciclo C -)
Señor Jesús, envía tu Espíritu, para que Él nos ayude a leer la Biblia en el mismo modo con el cual Tú la has leído a los discípulos en el camino de Emaús. Con la luz de la Palabra, escrita en la Biblia, Tú les ayudaste a descubrir la presencia de Dios en los acontecimientos dolorosos de tu condena y muerte. Así, la cruz, que parecía ser el final de toda esperanza, apareció para ellos como fuente de vida y resurrección.
Crea en nosotros el silencio para escuchar tu voz en la Creación y en la Escritura, en los acontecimientos y en las personas, sobre todo en los pobres y en los que sufren. Tu palabra nos oriente a fin de que también nosotros, como los discípulos de Emaús, podamos experimentar la fuerza de tu resurrección y testimoniar a los otros que Tú estás vivo en medio de nosotros como fuente de fraternidad, de justicia y de paz. Te lo pedimos a Ti, Jesús, Hijo de María, que nos has revelado al Padre y enviado tu Espíritu. Amén.
a) Clave de lectura:
La predicación de Jesús atrae a mucha gente (Mc 3,7-8). En torno a Él comienza a nacer una pequeña comunidad. Primero, dos personas (Mc 1,16-18); después otras dos (Mc 1,19-20); después, doce (Mc 3,13-19); y ahora, en nuestro texto, más de setenta y dos personas (Lc 10,1). La comunidad va creciendo. Una de las cosas en las que Jesús mayormente insiste es la vida comunitaria. Él mismo ha dado el ejemplo. No quiere ya trabajar solo. Lo primero que hace al comienzo de su predicación en Galilea es llamar a la gente para que esté con Él y le ayude en su misión (Mc 1,16-20; 3,14). El ambiente de fraternidad que nace alrededor de Jesús es un ensayo del Reino, una prueba de la nueva experiencia de Dios como Padre. Y por tanto si Dios es Padre y Madre, entonces somos todos una familia, hermanos y hermanas. Así nace la comunidad, la nueva familia (cf. Mc 3,34-35). El Evangelio de este domingo nos señala normas prácticas para orientar a los setenta y dos discípulos en el anuncio de la Buena Nueva del Reino y en la reconstrucción de la vida comunitaria.
Anunciar la Buena Nueva del Reino y reconstruir la comunidad son dos caras de la misma medalla. La una sin la otra no existe y no se entiende. En el curso de la lectura del texto trata de descubrir este lazo que hay entre la vida en comunidad y el anuncio del Reino de Dios.
b) Una división del texto para ayudarnos en la lectura:
b) Una división del texto para ayudarnos en la lectura:
Lucas 10,1: La Misión
Lucas 10,2-3: La Corresponsabilidad
Lucas 10, 4-6: La Hospitalidad
Lucas 10,7: El compartir
Lucas 10,8: La comunión en torno a la mesa
Lucas 10,9a: La acogida de los excluidos
Lucas 10,9b: La venida del Reino
Lucas 10,10-12: Sacudir el polvo de las sandalias
Lucas 10,17-20: El nombre escrito en el cielo
Lucas 10,2-3: La Corresponsabilidad
Lucas 10, 4-6: La Hospitalidad
Lucas 10,7: El compartir
Lucas 10,8: La comunión en torno a la mesa
Lucas 10,9a: La acogida de los excluidos
Lucas 10,9b: La venida del Reino
Lucas 10,10-12: Sacudir el polvo de las sandalias
Lucas 10,17-20: El nombre escrito en el cielo
c) Texto:
Evangelio según San Lucas 10,1-12.17-20. :
1 Después de esto, designó el Señor a otros setenta y dos y los envió por delante, de dos en dos, a todas las ciudades y sitios adonde él había de ir.2 Y les dijo:
«La mies es mucha y los obreros pocos. Rogad, pues, al Dueño de la mies que envíe obreros a su mies. 3 Id; mirad que os envío como corderos en medio de lobos. 4 No llevéis bolsa, ni alforja, ni sandalias. Y no saludéis a nadie en el camino. 5En la casa en que entréis, decid primero: `Paz a esta casa.' 6 Y si hubiere allí un hijo de paz, vuestra paz reposará sobre él; si no, se volverá a vosotros. 7Permaneced en la misma casa, comed y bebed lo que tengan, porque el obrero merece su salario. No vayáis de casa en casa. 8En la ciudad en que entréis y os reciban, comed lo que os pongan; 9curad los enfermos que haya en ella, y decidles: `El Reino de Dios está cerca de vosotros.' 10 En la ciudad en que entréis y no os reciban, salid a sus plazas y decid: 11 `Sacudimos sobre vosotros hasta el polvo de vuestra ciudad que se nos ha pegado a los pies. Sabed, de todas formas, que el Reino de Dios está cerca.' 12 Os digo que en aquel Día habrá menos rigor para Sodoma que para aquella ciudad.
17 Regresaron los setenta y dos, y dijeron alegres: «Señor, hasta los demonios se nos someten en tu nombre.» 18 Él les dijo: «Yo veía a Satanás caer del cielo como un rayo. 19 Mirad, os he dado el poder de pisar sobre serpientes y escorpiones y sobre todo poder del enemigo, y nada os podrá hacer daño; 20 pero no os alegréis de que los espíritus se os sometan; alegraos de que vuestros nombres estén escritos en los cielos.»
1 Después de esto, designó el Señor a otros setenta y dos y los envió por delante, de dos en dos, a todas las ciudades y sitios adonde él había de ir.2 Y les dijo:
«La mies es mucha y los obreros pocos. Rogad, pues, al Dueño de la mies que envíe obreros a su mies. 3 Id; mirad que os envío como corderos en medio de lobos. 4 No llevéis bolsa, ni alforja, ni sandalias. Y no saludéis a nadie en el camino. 5En la casa en que entréis, decid primero: `Paz a esta casa.' 6 Y si hubiere allí un hijo de paz, vuestra paz reposará sobre él; si no, se volverá a vosotros. 7Permaneced en la misma casa, comed y bebed lo que tengan, porque el obrero merece su salario. No vayáis de casa en casa. 8En la ciudad en que entréis y os reciban, comed lo que os pongan; 9curad los enfermos que haya en ella, y decidles: `El Reino de Dios está cerca de vosotros.' 10 En la ciudad en que entréis y no os reciban, salid a sus plazas y decid: 11 `Sacudimos sobre vosotros hasta el polvo de vuestra ciudad que se nos ha pegado a los pies. Sabed, de todas formas, que el Reino de Dios está cerca.' 12 Os digo que en aquel Día habrá menos rigor para Sodoma que para aquella ciudad.
17 Regresaron los setenta y dos, y dijeron alegres: «Señor, hasta los demonios se nos someten en tu nombre.» 18 Él les dijo: «Yo veía a Satanás caer del cielo como un rayo. 19 Mirad, os he dado el poder de pisar sobre serpientes y escorpiones y sobre todo poder del enemigo, y nada os podrá hacer daño; 20 pero no os alegréis de que los espíritus se os sometan; alegraos de que vuestros nombres estén escritos en los cielos.»
Versión en Castellano :
Evangelio según San Lucas 10,1-12.17-20.
Después de esto, el Señor eligió a otros setenta y dos discípulos y los envió de dos en dos, delante de él, a todas las ciudades y lugares adonde debía ir.
Les dijo: «La cosecha es abundante, pero los obreros son pocos. Rueguen, pues, al dueño de la cosecha que envíe obreros a su cosecha.
Vayan, pero sepan que los envío como corderos en medio de lobos.
No lleven monedero, ni bolsón, ni sandalias, ni se detengan a visitar a conocidos.
Al entrar en cualquier casa, bendíganla antes diciendo: La paz sea en esta casa.
Si en ella vive un hombre de paz, recibirá la paz que ustedes le traen; de lo contrario, la bendición volverá a ustedes.
Mientras se queden en esa casa, coman y beban lo que les ofrezcan, porque el obrero merece su salario.
No vayan de casa en casa. Cuan do entren en una ciudad y sean bien recibidos, coman lo que les sirvan,
sanen a los enfermos y digan a su gente: El Reino de Dios ha venido a ustedes.
Pero si entran en una ciudad y no quieren recibirles, vayan a sus plazas y digan:
Nos sacudimos y les dejamos hasta el polvo de su ciudad que se ha pegado a nuestros pies. Con todo, sépanlo bien: el Reino de Dios ha venido a ustedes.
Yo les aseguro que, en el día del juicio, Sodoma será tratada con menos rigor que esa ciudad.
Los setenta y dos discípulos volvieron muy contentos, diciendo: «Señor, hasta los demonios nos obedecen al invocar tu nombre.»
Jesús les dijo: «Yo veía a Satanás caer del cielo como un rayo.
Miren que les he dado autoridad para pisotear serpientes y escorpiones y poder sobre toda fuerza enemiga: no habrá arma que les haga daño a ustedes.
Sin embargo, alégrense no porque los espíritus se someten a ustedes, sino más bien porque sus nombres están escritos en los cielos.»
Después de esto, el Señor eligió a otros setenta y dos discípulos y los envió de dos en dos, delante de él, a todas las ciudades y lugares adonde debía ir.
Les dijo: «La cosecha es abundante, pero los obreros son pocos. Rueguen, pues, al dueño de la cosecha que envíe obreros a su cosecha.
Vayan, pero sepan que los envío como corderos en medio de lobos.
No lleven monedero, ni bolsón, ni sandalias, ni se detengan a visitar a conocidos.
Al entrar en cualquier casa, bendíganla antes diciendo: La paz sea en esta casa.
Si en ella vive un hombre de paz, recibirá la paz que ustedes le traen; de lo contrario, la bendición volverá a ustedes.
Mientras se queden en esa casa, coman y beban lo que les ofrezcan, porque el obrero merece su salario.
No vayan de casa en casa. Cuan do entren en una ciudad y sean bien recibidos, coman lo que les sirvan,
sanen a los enfermos y digan a su gente: El Reino de Dios ha venido a ustedes.
Pero si entran en una ciudad y no quieren recibirles, vayan a sus plazas y digan:
Nos sacudimos y les dejamos hasta el polvo de su ciudad que se ha pegado a nuestros pies. Con todo, sépanlo bien: el Reino de Dios ha venido a ustedes.
Yo les aseguro que, en el día del juicio, Sodoma será tratada con menos rigor que esa ciudad.
Los setenta y dos discípulos volvieron muy contentos, diciendo: «Señor, hasta los demonios nos obedecen al invocar tu nombre.»
Jesús les dijo: «Yo veía a Satanás caer del cielo como un rayo.
Miren que les he dado autoridad para pisotear serpientes y escorpiones y poder sobre toda fuerza enemiga: no habrá arma que les haga daño a ustedes.
Sin embargo, alégrense no porque los espíritus se someten a ustedes, sino más bien porque sus nombres están escritos en los cielos.»
Palabra del Señor
para que la Palabra de Dios pueda entrar en nosotros e iluminar nuestra vida.
para ayudarnos en la meditación y en la oración.
a) ¿Cuál es punto de este texto que más te ha gustado o que ha llamado más tu atención?
b)¿Cuáles son, una por una, las cosas que Jesús ordena hacer y cuáles ordena evitar?
c)¿Qué quiere aclarar Jesús con cada una de estas recomendaciones tan diferentes de la cultura de hoy?
d) ¿Cómo realizar hoy lo que el Señor pide: “no llevéis alforja”, “no vayáis de casa en casa”, “no saludad a ninguno por el camino”, “sacudir el polvo de las sandalias”?
e) ¿Por qué todas estas formas de comportarse recomendados por el Señor son una señal de la venida del Reino de Dios?
f) Jesús pide prestar atención a lo que es más importante y dice:”Vuestros nombres están escritos en los cielos” ¿Qué significa esto para nosotros?
b)¿Cuáles son, una por una, las cosas que Jesús ordena hacer y cuáles ordena evitar?
c)¿Qué quiere aclarar Jesús con cada una de estas recomendaciones tan diferentes de la cultura de hoy?
d) ¿Cómo realizar hoy lo que el Señor pide: “no llevéis alforja”, “no vayáis de casa en casa”, “no saludad a ninguno por el camino”, “sacudir el polvo de las sandalias”?
e) ¿Por qué todas estas formas de comportarse recomendados por el Señor son una señal de la venida del Reino de Dios?
f) Jesús pide prestar atención a lo que es más importante y dice:”Vuestros nombres están escritos en los cielos” ¿Qué significa esto para nosotros?
5. Para los que desean profundizar en el tema
a) Contexto literario e histórico
Un poco antes de nuestro texto, en Lucas 9,51, empieza la segunda etapa de la actividad de Jesús, a saber, un largo camino a Jerusalén (Lc 9,51 a 19,29). La primera etapa tuvo lugar en Galilea y comenzó con la presentación del programa de Jesús en la sinagoga de Nazaret (Lc 4,14-21). En la segunda etapa, entra en Samaría, envía mensajeros delante de Él (Lc 9,52), y consigue nuevos discípulos (Lc 9,57-62). La segunda etapa comienza con la designación de otros 72 discípulos y con la presentación del programa que debe orientarlos en la acción misionera (Lc 10,1-16). Lucas sugiere así que estos nuevos discípulos no son ya galileos, sino samaritanos, el territorio de los excluidos. El objetivo de la misión que los discípulos reciben es la reconstrucción de la vida comunitaria. En tiempos de Jesús existían varios movimientos que, como Jesús, intentaban un nuevo modo de vivir y convivir: Fariseos, esenios, zelotas, Juan Bautista y otros. Muchos de ellos formaban una comunidad de discípulos (Jn 1,35; Lc 11,1; Act 19, 3) y tenían sus misioneros (Mc 23,15). Pero había una gran diferencia. Las comunidades de los fariseos, por ejemplo, vivían separados de las gentes. Las comunidades que seguían a Jesús vivían en medio de la gente. La propuesta de Jesús para los 72 discípulos rescata los antiguos valores comunitarios que se estaban perdiendo, como por ejemplo, la hospitalidad, la acogida, el compartir, la comunión alrededor de la mesas, la acogida de los marginados. Jesús intenta renovar y reorganizar las comunidades, de modo que sean de nuevo una expresión de la Alianza, una expresión del Reino de Dios.
b) Comentario del texto:
Lucas 10,1: La MisiónJesús envía a los discípulos a lugares donde precisamente Él debe ir. El discípulo es el altavoz de Jesús. No es el dueño de la Buena Noticia. Jesús los envía de dos en dos. Así favorece la ayuda mutua, y así la misión no es individual, sino comunitaria. Dos personas representan mejor a la comunidad.
Lucas 10,2-3: La corresponsabilidad. El primer deber es el de orar para que Dios envíe operarios. Todos los discípulos de Jesús deben sentirse responsables de la misión. Por esto deben orar al Padre, por la continuidad de la misión. Jesús envía a sus discípulos como corderos en medio de lobos. La misión es una tarea difícil y peligrosa. Y el sistema en el que vivían y en el que todavía vivimos era y continúa siendo contrario a la reorganización de la gente en comunidades vivas. Quien, como Jesús, anuncia el amor de una sociedad organizada a partir del egoísmo individual y colectivo, será cordero en medio de lobos, será crucificado.
Lucas 10,4-6: La hospitalidadLos discípulos de Jesús no pueden llevar nada, ni bolsa, ni sandalias. Sólo deben llevar la paz. Esto significa que deben confiar en la hospitalidad de la gente. Así el discípulo que va sin nada llevando apenas la paz, muestra que tiene confianza en la gente. Piensa que será recibido y la gente se siente respetada y confirmada. Por medio de esta práctica los discípulos criticaban las leyes de la exclusión y rescataban los antiguos valores de la convivencia comunitaria del pueblo de Dios. No saludar a ninguno por el camino significa que no se debe perder tiempo con las cosas que pertenecen a la misión. Es posible que sea una evocación del episodio de la muerte del hijo de la sunamita, donde Eliseo dice a su criado: “¡Parte! Si alguno te saluda, no le responda!” (2Re 4,29), porque se trataba de un caso de muerte. ¡Anunciar la Buena Nueva de Dios es un caso de vida o muerte!
Lucas 10,7: El compartir. Los discípulos no deben andar de casa en casa, sino permanecer en la misma casa. Esto es, deben convivir de modo estable, participar en la vida y en trabajo de la gente del lugar y vivir de aquello que reciben en cambio, porque el operario merece su salario. Esto significa que deben tener confianza en el compartir. Y así, por medio de esta nueva práctica, ellos rescatan una de las más antiguas tradiciones del pueblo de Dios, criticando una cultura de acumulación que marcaba la política del Imperio Romano y anunciaban un nuevo modelo de convivencia humana.
Lucas 10,8: La comunión en torno a la mesaLos discípulos deben comer lo que la gente les ofrece. Cuando los fariseos iban de misión, iban preparados. Portaban alforjas y dinero para poder procurarse la propia comida. Sostenían que no podían confiar en la comida de la gente, porque no siempre era ritualmente “pura”. Así las observancias de la Ley sobre la pureza legal, en vez de ayudar a superar las divisiones, debilitaban el vivir los valores comunitarios. Los discípulos de Jesús no debían separarse de las gentes, sino al contrario, debían aceptar lacomunión en torno a la mesa. En el contacto de la gente, no podían tener miedo de perder la pureza legal. El valor comunitario de la convivencia fraterna prevalece sobre las normas rituales. Obrando así, criticaban las leyes de la pureza que estaban en vigor, y anunciaban un nuevo acceso a la pureza, a la intimidad con Dios.
Lucas 10,9a: La acogida a los excluidosLos discípulos deben ocuparse de los enfermos, curar los leprosos y echar los demonios (cf. Mt 10,8). Esto significa que deben acoger para el interior de la comunidad a los que de ella fueron excluidos. La práctica de la solidaridad critica la sociedad que excluye una persona del resto de la comunidad. Y así se recupera la antigua tradición profética del goêl. Desde los tiempos más antiguos o la fuerza del clan o de la comunidad se revelaba en la defensa de los valores de la persona, de la familia y de la posesión de la tierra, y concretamente se manifestaba cada “siete veces siete años” en la celebración del año jubilar (Lv 25,8-55; Dt 15,1-18).
Lucas 10,9b: La venida del Reino. Hospitalidad, compartir, comunión en torno a la mesa, acogida de los marginados (goêl) eran las cuatro columnas que debían sostener la vida comunitaria. Pero a causa de la situación difícil de la pobreza, de la falta de trabajo, de la persecución o de la represión por parte de los romanos, estas columnas se habían roto. Jesús quiere reconstruirlas y afirma que si se vuelve a estas cuatro exigencias, los discípulos pueden anunciar a los cuatro vientos: ¡El Reino de los cielos está aquí! Anunciar el Reino no es en primer lugar enseñar verdades o doctrinas, sino llevar a las personas a un nuevo modo de vivir y convivir, a un nuevo modo de pensar y obrar, partiendo de la Buena Nueva que Jesús nos anuncia: Dios es Padre, y, por tanto, nosotros somos hermanos y hermanas los unos de los otros.
Lucas 10,10-12: Sacudir el polvo de las sandalias¿Cómo entender esta amenaza tan severa? Jesús no ha venido a traer una cosa totalmente nueva. Ha venido a rescatar los valores comunitarios del pasado: la hospitalidad, el compartir, la comunión en torno a la mesa, la acogida a los marginados. Esto explica la severidad contra aquellos que rechazan el mensaje. Pero ellos no rechazan una cosa nueva, sino su pasado, la propia cultura y sabiduría. El programa de Jesús a los 72 discípulos tenía la finalidad de excavar en la memoria, de rescatar los valores comunitarios de la más antigua tradición, de reconstruir la comunidad y de renovar la alianza, de rehacer la vida y así hacer de modo que Dios se convierta de nuevo en la gran Buena Noticia para la vida humana.
Lucas 10,17-20: El nombre escrito en el cieloLos discípulos vuelven de la misión y se reúnen con Jesús para evaluar todo lo que han hecho. Comienzan a contar. Informan con mucha alegría que, usando el nombre de Jesús, han conseguido expulsar a los demonios. Jesús les ayuda en el discernimiento. Si ellos han conseguido echar a los demonios, ha sido precisamente porque Jesús les ha dado poder. Estando con Jesús no les podrá suceder a ellos nada malo. Y Jesús dice que la cosa más importante no es expulsar a los demonios, sino tener sus nombres escrito en el cielo. Tener el propio nombre escrito en el cielo quiere decir la certeza de ser conocidos y amados del Padre. Poco antes Santiago y Juan habían pedido hacer caer fuego del cielo para matar a los samaritanos (Lc 9,54). Ahora, por el anuncio de la Buena Nueva, Satanás cae del cielo (Lc 10,18) y los nombres de los discípulos samaritanos entran en el cielo. En aquel tiempo muchos pensaban que lo que era samaritano era cosa del demonio, cosa de Satanás (Jn 8,48), ¡Jesús lo cambia todo!
c) Ampliando conocimientos
Las pequeñas comunidades que se van formando, tanto en Galilea como en Samaria, son en primer lugar “ ensayo del Reino”. La comunidad en torno a Jesús es como el rostro de Dios, transformado en Buena Nueva para la gente, sobre todo para los pobres. ¿Es así nuestra comunidad? He aquí algunas señas de la comunidad que se formó en torno a Jesús. Son rasgos del rostro de Dios que se revelan en ella. Sirven de espejo para la revisión de nuestra comunidad:
i) “Uno sólo es el Maestro y vosotros todos sois hermanos” (Mt 23,8). La base de la comunidad no es el saber, ni siquiera el poder, sino la igualdad entre todos: hermanos y hermanas. Es lafraternidad.ii) Jesús insiste en igualdad entre hombre y mujer (Mt 19,7-12) y da órdenes tanto a los hombres como a las mujeres (Mt 28,10; Mc 16,9-10; Jn 20,17). Todos ellos “siguen” a Jesús, desde la Galilea (Mc 15,41; Lc 8,2-3).
iii) Había una caja común que se compartía con los pobres (Jn 13,29). Este compartir debe alcanzar al alma y al corazón (Act 1,14; 4,32). Debe llegar hasta el punto que no haya secretos entre ellos (Jn 15,15).
iv) El poder es servicio. “Quién quiera ser el primero de entre vosotros, será el siervo de todos” (Mc 10,44). Jesús da el ejemplo (Jn 13,15). “No he venido para ser servido, sino para servir” (Mt 20,28). “Estoy en medio de vosotros como quien sirve” (Lc 22,27). “¡Siervos inútiles somos!” (Lc 17,10).
v) A causa de los muchos conflictos y divisiones, Jesús insiste para que la comunidad sea un lugar de perdón y de reconciliación. No de condena recíproca (Mt 18,21-22; Lc 17,3-4). El poder de perdonar le fue dado a Pedro (Mt 16,19), a los apóstoles (Jn 20,23) y a las comunidades (Mt 18,18). El perdón de Dios pasa por la comunidad.
vi) Rezaban juntos en el templo (Jn 2,13; 7,14; 10,22-23). A veces Jesús forma grupos menores (Lc 9,28; Mt 26,36-37). Rezan antes de comer (Mc 6,41; Lc 24,30) y frecuentan las sinagogas (Lc 4,16).
vii) Alegría que ninguno puede quitar (Jn 16,20-22). “Dichosos vosotros”. Vuestro nombre está escrito en el cielo (Lc 10,20). Sus ojos verán las promesas (Lc 10,23-24). ¡El Reino es vuestro! (Lc 6,20). La comunidad en torno a Jesús sirve de modelo a nuestros primeros cristianos después de la resurrección (Act 2,42-47). La comunidad es como el rostro de Dios transformado en Buena Nueva para la gente.
6. Oración del Salmo 146 (145)
i) “Uno sólo es el Maestro y vosotros todos sois hermanos” (Mt 23,8). La base de la comunidad no es el saber, ni siquiera el poder, sino la igualdad entre todos: hermanos y hermanas. Es lafraternidad.ii) Jesús insiste en igualdad entre hombre y mujer (Mt 19,7-12) y da órdenes tanto a los hombres como a las mujeres (Mt 28,10; Mc 16,9-10; Jn 20,17). Todos ellos “siguen” a Jesús, desde la Galilea (Mc 15,41; Lc 8,2-3).
iii) Había una caja común que se compartía con los pobres (Jn 13,29). Este compartir debe alcanzar al alma y al corazón (Act 1,14; 4,32). Debe llegar hasta el punto que no haya secretos entre ellos (Jn 15,15).
iv) El poder es servicio. “Quién quiera ser el primero de entre vosotros, será el siervo de todos” (Mc 10,44). Jesús da el ejemplo (Jn 13,15). “No he venido para ser servido, sino para servir” (Mt 20,28). “Estoy en medio de vosotros como quien sirve” (Lc 22,27). “¡Siervos inútiles somos!” (Lc 17,10).
v) A causa de los muchos conflictos y divisiones, Jesús insiste para que la comunidad sea un lugar de perdón y de reconciliación. No de condena recíproca (Mt 18,21-22; Lc 17,3-4). El poder de perdonar le fue dado a Pedro (Mt 16,19), a los apóstoles (Jn 20,23) y a las comunidades (Mt 18,18). El perdón de Dios pasa por la comunidad.
vi) Rezaban juntos en el templo (Jn 2,13; 7,14; 10,22-23). A veces Jesús forma grupos menores (Lc 9,28; Mt 26,36-37). Rezan antes de comer (Mc 6,41; Lc 24,30) y frecuentan las sinagogas (Lc 4,16).
vii) Alegría que ninguno puede quitar (Jn 16,20-22). “Dichosos vosotros”. Vuestro nombre está escrito en el cielo (Lc 10,20). Sus ojos verán las promesas (Lc 10,23-24). ¡El Reino es vuestro! (Lc 6,20). La comunidad en torno a Jesús sirve de modelo a nuestros primeros cristianos después de la resurrección (Act 2,42-47). La comunidad es como el rostro de Dios transformado en Buena Nueva para la gente.
6. Oración del Salmo 146 (145)
El Rostro de Dios confirmado por Jesús
¡Aleluya!
¡Alaba, alma mía, a Yahvé!
A Yahvé, mientras viva, alabaré,
mientras exista tañeré para mi Dios.
¡Alaba, alma mía, a Yahvé!
A Yahvé, mientras viva, alabaré,
mientras exista tañeré para mi Dios.
No pongáis la confianza en los nobles,
en un ser humano, incapaz de salvar;
exhala su aliento, retorna a su barro,
ese mismo día se acaban sus planes.
en un ser humano, incapaz de salvar;
exhala su aliento, retorna a su barro,
ese mismo día se acaban sus planes.
Feliz quien se apoya en el Dios de Jacob,
quien tiene su esperanza en Yahvé, su Dios,
que hizo el cielo y la tierra,
el mar y cuanto hay en ellos;
que guarda por siempre su lealtad,
que hace justicia a los oprimidos,
que da pan a los hambrientos.
quien tiene su esperanza en Yahvé, su Dios,
que hizo el cielo y la tierra,
el mar y cuanto hay en ellos;
que guarda por siempre su lealtad,
que hace justicia a los oprimidos,
que da pan a los hambrientos.
Yahvé libera a los condenados.
Yahvé abre los ojos a los ciegos,
Yahvé endereza a los encorvados,
Yahvé protege al forastero,
sostiene al huérfano y a la viuda.
Yahvé ama a los honrados,
y tuerce el camino del malvado.
Yahvé abre los ojos a los ciegos,
Yahvé endereza a los encorvados,
Yahvé protege al forastero,
sostiene al huérfano y a la viuda.
Yahvé ama a los honrados,
y tuerce el camino del malvado.
Yahvé reina para siempre,
tu Dios, Sión, de edad en edad.
tu Dios, Sión, de edad en edad.
Señor Jesús, te damos gracia por tu Palabra que nos ha hecho ver mejor la voluntad del Padre. Haz que tu Espíritu ilumine nuestras acciones y nos comunique la fuerza para seguir lo que Tu Palabra nos ha hecho ver. Haz que nosotros como María, tu Madre, podamos no sólo escuchar, sino también poner en práctica la Palabra. Tú que vives y reinas con el Padre en la unidad del Espíritu Santo por todos los siglos de los siglos. Amén.
sábado, 6 de julio de 2013
Tweet 76 de Papa Francisco al Pueblo de Dios : (Sábado 6 de Julio 2013) : El Señor nos habla mediante la Sagrada Escritura, en la oración.
El Señor nos habla mediante la Sagrada Escritura,
en la oración. Aprendamos a permanecer en silencio
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