UNA NUEVA PRIMAVERA ESPIRITUAL


«Si se promueve la lectio divina con eficacia, estoy convencido de que producirá una nueva primavera espiritual en la Iglesia… La lectura asidua de la Sagrada Escritura acompañada por la oración permite ese íntimo diálogo en el que, a través de la lectura, se escucha a Dios que habla, y a través de la oración, se le responde con una confiada apertura del corazón… No hay que olvidar nunca que la Palabra de Dios es lámpara para nuestros pasos y luz en nuestro camino»

Benedicto XVI, 16 septiembre 2005


HISTORIA Y PASOS DE LA LECTIO DIVINA




INVOCACIÓN AL ESPÍRITU SANTO





sábado, 6 de julio de 2013

Papa Francisco - Homilía del Sábado 6 de Julio 2013 en Santa Marta : Papa: no debemos tener miedo de renovar las estructuras de la Iglesia


(RV) -.(Con audio) RealAudioMP3 Ser cristiano "no significa hacer las cosas, sino dejarse renovar por el Espíritu Santo". Esto es lo que subrayó el Papa Francisco en la misa en la Casa Santa Marta, la última que presidió en presencia de grupos antes de las vacaciones de verano. El Papa señaló que, incluso en la vida de la Iglesia, existen "estructuras antiguas" que hay que renovar sin miedo. La misa contó con la presencia, entre otros, de un grupo de reclutas de la Guardia Suiza Pontificia. El servicio es de Alessandro Gisotti:
“Vino nuevo en odres nuevos." El Papa Francisco desarrolló su homilía centrándose en la renovación que trae Jesús. "La doctrina de la ley -observó- con Jesús se enriquece, se renueva" y "Jesús hace nuevas todas las cosas. "La suya, dijo, es "una verdadera renovación de la ley, la misma ley, pero más madura, renovada”. Y señaló que "las exigencias de Jesús eran más fuertes”, “mayores que las de la ley." La ley permite odiar al enemigo, en cambio, Jesús dice que recen por él. Este es, pues, "el Reino de Dios que Jesús predica." Una renovación que "se realiza, ante todo, en nuestros corazones." Nosotros, advirtió, "pensamos que ser cristiano significa" hacer esto o esto otro, pero no es así: Alpha
"Ser cristiano significa dejarse renovar por Jesús en esta nueva vida. Yo soy un buen cristiano, cada domingo, de 11 a mediodía voy a Misa, y hago esto, y hago lo otro... Como si se tratara de una colección. Pero la vida cristiana no es un collage de cosas. Es una totalidad armónica, armoniosa, ¡y la hace el Espíritu Santo! Lo renueva todo: renueva nuestros corazones, nuestras vidas y nos hace vivir en un estilo diferente, pero en un estilo que llena toda la vida. No se puede ser cristiano en pedazos, a tiempo parcial. ¡El cristiano a tiempo parcial, no va! Todo, la totalidad, a tiempo completo. Esta renovación la hace el Espíritu. Ser cristiano, al final, no significa hacer cosas, sino dejarse renovar por el Espíritu Santo, o, usando las palabras de Jesús, convertirse en vino nuevo".
La novedad del Evangelio, añadió después el Papa, es "una novedad, pero en la misma ley que está en la historia de la Salvación." Y esta novedad, dijo, "va más allá de nosotros" nos renueva "y renueva las estructuras". Por eso Jesús dice que para el vino nuevo se necesitan odres nuevos:
"En la vida cristiana, y también en la vida de la Iglesia, hay estructuras antiguas, estructuras caducas: ¡es necesario renovarlas! Y la Iglesia siempre ha estado atenta a esto, a través del diálogo, con las culturas ...Siempre se deja renovar de acuerdo con los lugares, los tiempos y las personas. ¡Esto siempre lo ha hecho la Iglesia! Desde el primer momento: recordemos la primera batalla teológica: ¿para convertirse en cristiano se debe hacer todo el proceso judío, o no? ¡No! ¡Dijeron que no! Los gentiles pueden entrar como son: gentiles... Entrar en la Iglesia y recibir el Bautismo. Esta fue una primera renovación... y así, la Iglesia siempre fue adelante, dejando que el Espíritu Santo renovara estas estructuras, estructuras de iglesias. ¡No tengan miedo de eso! ¡No tengan miedo a la novedad del Evangelio! ¡No tengan miedo de la novedad que el Espíritu Santo hace en nosotros! ¡No tengan miedo de la renovación de las estructuras!".
"La Iglesia -continuó diciendo el Papa- es libre: la lleva adelante el Espíritu Santo." El Evangelio nos enseña esto: "la libertad para encontrar siempre la novedad del Evangelio en nosotros, en nuestras vidas y también en las estructuras." El Papa reiteró pues la importancia de la "libertad de elegir odres nuevos para esta novedad." Y agregó que el cristiano es un hombre libre "con esa libertad" que nos da Jesús, "no es esclavo de hábitos, de estructuras... lo lleva adelante el Espíritu Santo." El Papa recordó también que el día de Pentecostés con los discípulos allí estaba la Virgen:
¿Y dónde está la madre, los niños están a salvo? ¡Todos! Pidamos la gracia de no tener miedo a la novedad del Evangelio, de no tener miedo a la renovación que hace el Espíritu Santo, no tener miedo de dejar caer las estructuras obsoletas que nos aprisionan. Si tenemos miedo, sabemos que está con nosotros la Madre y como los niños con un poco de miedo, vamos hacia Ella y Ella - como dice la más antigua de las antífona - 'nos custodia con su manto, con su protección de madre. Asíí sea. "
(María Fernanda Bernasconi – RV).

Papa Francisco: San Miguel Arcángel Patrono de la Ciudad del Vaticano, con San José custodio de Jesús

(RV).- RealAudioMP3 No es un monumento más, el del Arcángel Miguel - que desde este viernes está presente en los Jardines Vaticanos, por voluntad del Papa Francisco y de Benedicto XVI - sino que tiene una importancia particular. Así como también quedarán grabadas en las mentes y los corazones de muchos las imágenes del nuevo abrazo fraterno y cordial entre ambos, junto con la fecha del 5 de julio de 2013, día en que el Santo Padre Francisco consagró el Estado de la Ciudad del Vaticano a San José, Patrono de la Iglesia Universal y a san Miguel Arcángel, campeón de la primacía y del poder de Dios. 


«Nos hemos dado cita aquí en los Jardines Vaticanos para inaugurar un monumento dedicado a San Miguel Arcángel, patrono del Estado de la Ciudad del Vaticano», empezó diciendo el Papa Bergoglio, para luego hacer hincapié en que es una iniciativa planeada desde hacía tiempo, con la aprobación de su amado predecesor, el «Papa Benedicto XVI, a quien va siempre nuestro afecto y nuestro reconocimiento y a quien queremos expresar nuestra gran alegría por tenerlo aquí presente hoy en medio de nosotros ¡Gracias de corazón!», dijo textualmente el Santo Padre Francisco. 
Y tras subrayar el particular relieve de la obra monumental dedicada a san Miguel que vence al Maligno – tanto por su colocación en los jardines vaticanos, como por su significado, el Papa Francisco reiteró que «es una invitación a la reflexión y a la oración, que se inserta bien en el Año de la Fe. Miguel – que significa ¿quién como Dios? – es el campeón de la primacía de Dios, de su trascendencia y poder. Miguel lucha para restablecer la justicia divina; defiende al Pueblo de Dios de sus enemigos y sobre todo del enemigo por excelencia, el diablo»:

«San Miguel vence porque en Él es Dios el que actúa. Esta escultura nos recuerda, por lo tanto, que el mal es vencido, que el acusador es desenmascarado y su cabeza aplastada, porque la salvación se ha cumplido una vez para siempre en la sangre de Cristo. Aunque el diablo intenta siempre resquebrajar el rostro del Arcángel y el rostro del hombre, Dios es más fuerte. Es suya la victoria y su salvación es ofrecida a todo hombre. En el camino y en las pruebas de la vida no estamos solos, estamos acompañados y sostenidos por los Ángeles de Dios, que nos ofrecen – por decir así – sus alas para ayudarnos a superar tantos peligros, para poder volar alto, con respecto a las realidades que pueden apesadumbrar nuestra vida o arrastrarnos hacia abajo. Al consagrar el Estado de la Ciudad del Vaticano a San Migue Arcángel, le pedimos que nos defienda del Maligno y que lo expulse».

Antes de concluir el Santo Padre Francisco destacó también la consagración a San José:

«Queridos hermanos y hermanas, consagramos el Estado de la Ciudad del Vaticano también a san José, el custodio de Jesús, el custodio de la Sagrada Familia. Que su presencia nos haga aún más fuertes y valientes, para que dejemos espacio a Dios en nuestra vida, para vencer siempre el mal con el bien. A Él le pedimos que nos custodie y nos cuide, para que la vida de la Gracia crezca cada día más en cada uno de nosotros»

El Santo Padre Francisco pronunció la oración de consagración:

«San José... custodia y dona paz a esta tierra, regada por la sangre de san Pedro y de los primeros mártires romanos. Custodia y reaviva la gracia del Bautismo en cuantos aquí viven y trabajan, custodia y aumenta la fe de los peregrinos que llegan aquí de todas partes del mundo. A ti te consagramos las fatigas y las alegrías de cada día... las expectativas y las esperanzas de la Iglesia. A ti te consagramos los pensamientos, los anhelos y las obras: ¡que todo se cumpla en el nombre del Señor Jesús! 

¡Oh glorioso Arcángel san Miguel.... vela sobre esta Ciudad y sobre la Sede Apostólica, corazón y centro de la catolicidad, para que viva en fidelidad al Evangelio y en el ejercicio de la caridad heroica! ¡Haznos victoriosos contra las tentaciones del poder, de la riqueza y de la sensualidad! ¡Sé tú el baluarte contra toda maquinación, que amenaza la serenidad de la Iglesia! ¡Sé tú la centinela de nuestros pensamientos, que libera del asedio de la mentalidad mundana! ¡Sé tú la guía espiritual que nos sostiene en la buena batalla de la fe!»

(CdM – RV)

Video-Evangelio : Sábado de la decimotercera semana del T.O. 06 Julio 2013 - C -

viernes, 5 de julio de 2013

SÁBADO 6 DE JULIO : SANTA MARIA GORETTI (1890-1902), ASESINADA POR DEFENDER SU VIRGINIDAD. (PELÍCULA SUBTITULADA)


María Goretti nació el 16 de octubre de 1890 en el pueblo de Corinaldo, en la provincia de Ancona. Hija de Luigi Goretti y Assunta Carlini, fue la segunda de seis hermanos (Mariano y Teressa son algunos de ellos). La familia se mudó a Nettuno, a trabajar como temporeros en la hacienda Le Ferriere del conde Giacomo Mazzoleni. Junto a Santa Filomena fue, desde niña, pequeña mártir de la pureza. De acuerdo con los testimonios de su familia y la gente que la conoció, la joven María tomó muy a pecho su posición como la segunda Conca, hoy conocida como Borgo Montello.
Vivió en el seno de una familia humilde y perdió a su padre a los diez años por causa del paludismo. Como consecuencia de la muerte de su padre, la madre de María Goretti tuvo que trabajar dejando la casa y los hermanos menores a cargo de Maria quien realizaba sus obligaciones con alegría y cada semana asistía a clases de catecismo. Antes de que muriera su padre, ella siempre le preguntaba cuándo podría hacer su primera comunión y su padre le decía que cuando fuese voluntad de Dios, ya que ella siempre anhelaba hacer su primera comunión.
A los once años hizo su primera comunión haciéndose, desde entonces, el firme propósito de morir antes que cometer un pecado. En la misma finca donde vivía María trabajaba Alejandro Serenelli, quien se enamoró de María que en ese entonces contaba con doce años. Serenelli, a causa de lecturas impuras, se dedicó a buscar a María haciéndole propuestas que la santa rechazaba haciendo que Serenelli se sintiera despreciado.
El 5 de julio de 1902, mientras la familia de María y el padre de Alejandro trabajaban cosechando vegetales, la niña se quedó en casa cosiendo ropa y cuidando de su hermanita de dos años, Teresa. Alejandro, que se había cansado de los rechazos de María, la sorprendió e intentó abusar sexualmente de ella, pero María le opuso resistencia y trató de hacerlo razonar advirtiéndole a Serenelli que lo que pretendía era pecado y que no accedería a sus pretensiones, Maria al ver que Alejandro no entendia explicaciones, resignada y por último le menciona que preferia siempre morir antes de ofender a Dios.
Alejandro reaccionó a estas palabras con descontrol completo, desgarrandole el vestido y apuñalandola salvajemente once veces con una lima a la que había dado forma de picahielo; cuando Alejandro vio a la malherida María tratando de arrastrarse hacia la puerta, la apuñaló en la espalda tres veces más y huyó. María quedó entonces definitivamente herida de muerte. A ese paso, el padre de Alejandro, subió a dicha casa donde se encontraba María, al verla desahuciada tendida en el suelo, salió de la casa y gritó a la mamá de María, diciendo que Maria había muerto.
El Condenado
Alejandro Serenelli fue condenado a 30 años de prisión donde nunca dio muestras de arrepentimiento. Hasta que después de un sueño donde María le dijo que él también era llamado al cielo, Alejandro Serenelli cambió completamente volviéndose hacia Dios y ofreciendo sus trabajos y sufrimientos en reparación de sus pecados. Fue una niña sabia de Dios que hacía todo con el respeto merecido.
Después de 27 años de cárcel fue liberado e inmediatamente acudió a pedir perdón a la madre de Maria, quien no solo lo perdonó sino que lo defendió en público alegando que si Dios y su hija lo habían perdonado, ella no tendría porque no perdonarlo.
Su Muerte
María fue llevada al Hospital de -çSan Juan de Dios, donde los médicos la operaron sin anestesia porque no había disponible y durante dos horas la santa soportó el sufrimiento ofreciéndo a Dios sus dolores. Recibió los últimos sacramentos de parte del párroco del hospital, el Padre Temístocles Signori. En su lecho de muerte, entre otras cosas, María perdonó a su asesino, cuando le preguntaron si lo perdonaba, ella respondió que sí, y añadió que quería que Alejandro estuviera con ella en el Paraíso. Finalmente, María murió el 6 de julio de 1902, a la edad de 11 años, 9 meses y 21 días.
La fama de María Goretti se extendía cada vez más y fueron apareciendo las muestras de santidad, que fue fruto de su cercanía a Dios y su devoción a la Virgen María. Después de numerosos estudios, la Santa Sede la canonizó el 24 de junio de 1950 en una ceremonia que se tuvo que realizar en la Plaza de San Pedro debido a la cantidad de asistentes que se calculaban en más de quinientas mil personas.
En la ceremonia de canonización acompañaron a Pío XII la madre, dos hermanas y un hermano de María. La primera ceremonia de su tipo en frente de aproximadamente un millón y medio de peregrinos, durante esta ceremonia Su Santidad Pío XII exhaltó la virtud de la santa y sus estudiosos afirman que por la vida que llevó aún cuando no hubiera sido mártir habría merecido ser declarada santa.

En un hecho historico también allí presente en esa misma ceremonia de canonización estuvo su mismísimo asesino, Alejandro Serenelli.

Himno JMJ Rio 2013 Español Remix by Tiano Vas

El resumen de noticias católicas 05 de Julio del 2013

Video-Síntesis de la Homilía de Papa Francisco en Casa Santa Marta (Viernes 5 de Julio) : Jesús es misericordioso

Inauguración en Vaticano del Papa Francisco de una estatua dedicada a San Miguel del 05/07/2013 HD

El Papa Francisco canonizará a Juan Pablo II y a Juan XXIII

Tweet 75 de Papa Francisco al Pueblo de Dios : (Viernes 5 de Julio 2013) : Jesús no es sólo un amigo. Es un maestro de verdad y de vida, que nos revela el camino de la felicidad.



"Jesús no es sólo un amigo. 
Es un maestro de verdad y 
de vida, que nos revela 
el camino de la felicidad".


“Lumen fidei”, la primera Encíclica del Papa Francisco como confesión de fe integral escrita a cuatro manos por los Sucesores de Pedro

(RV).- Esta mañana a las 11,00, en el Aula Juan Pablo II de la Oficina de Prensa de la Santa Sede, se presentó la primera Encíclica del Papa Francisco, “Lumen fidei”. Intervinieron en esta rueda de prensa el Cardenal Marc Ouellet, Prefecto de la Congregación para los obispos; Mons. Gerhard Ludwig Müller, Prefecto de la Congregación para la doctrina de la fe y Mons. Rino Fisichella, Presidente del Consejo pontificio para la promoción de la Nueva Evangelización. 

En su intervención, el Cardenal Marc Ouellet comenzó explicando que a la trilogía de Benedicto XVI sobre las virtudes teologales faltaba un pilar. Y dijo que la Providencia ha querido que el pilar faltante fuera un don del Papa emérito a su sucesor y, al mismo tiempo un símbolo de unidad, puesto que asumiendo y llevando a término la obra emprendida por su predecesor, el Papa Francisco da testimonio con él de la unidad de la fe. 
De este modo la luz de la fe es entregada de uno al otro Pontífice, como en las carreras en el estadio, gracias al don de la sucesión apostólica, mediante el cual, se asegura la continuidad de la memoria de la Iglesia, así como también la certeza de tomar de la fuente pura de la que brota la fe.
Y añadió la alegría particular que se experimenta al recibir la Encíclica “Lumen fidei”, cuya modalidad compartida de transmisión ilustra de manera extraordinaria el aspecto más fundamental y original que ella desarrolla, a saber, la dimensión de la comunión en la fe. Esta Encíclica – prosiguió el purpurado – habla, en realidad, expresándose en un “nosotros” que es comunión. Habla de la fe como de una experiencia de comunión, de dilatación y de solidaridad en el camino de la Iglesia con Cristo y por la salvación de la humanidad.
El Cardenal Marc Ouellet dijo además que esta Encíclica añade un considerable desarrollo con respecto a la pertinencia de la fe para la vida social, para la edificación de la ciudad en la justicia y en la paz, gracias al respeto de toda persona y de su libertad, así como a los recursos de compasión y de reconciliación que ofrece para el consuelo de los sufrimientos y la composición de los conflictos. Porque la fe es un bien para todos, es un bien común.
Tras recordar que la Encíclica concluye contemplando a María, figura de la fe por excelencia, el Cardenal Ouellet añadió que el Papa Francisco reafirma con su predecesor una verdad de la fe dejada de parte y a veces en ciertos ambientes hasta puesta en duda: que en la concepción virginal de María tenemos un claro signo de la filiación divina de Cristo. Y concluyó con estas palabras:
Acojamos por tanto con gran alegría y gratitud esta confesión de fe integral bajo forma de catequesis a cuatro manos de los Sucesores de Pedro. Ellos exponen juntos la fe de la Iglesia en su belleza que se confiesa desde dentro del cuerpo de Cristo, como comunión concreta de los creyentes.
(María Fernanda Bernasconi – RV).

Decretos de la Congregación para las causas de los Santos: Juan XXIII y Juna Pablo II Serán canonizados

Ciudad del Vaticano, 5 julio 2013 (VIS).-El Santo Padre ha recibido esta mañana en audiencia al cardenal Angelo Amato, S.D.B., prefecto de la Congregación para las Causas de los Santos. En el transcurso de la misma, el Papa ha autorizado a la Congregación a promulgar los siguientes decretos concernientes a:
 
-MILAGROS
 
-Un milagro atribuido a la intercesión del Beato Juan Pablo II, polaco, (en el siglo Karol Józef Wojtyla) Sumo Pontífice (1920-2005)
 
-Un milagro atribuido a la intercesión del Venerable Siervo di Dio Alvaro del Portillo y Diez de Sollano, español, obispo y prelado de la Prelatura Personal de la Santa Cruz y del Opus Dei, (1914-1994)
 
-Un milagro atribuido a la intercesión de la Venerable Sierva de Dios Esperanza de Jesús (en el siglo María Josefa Alhama Valera), española, Fundadora de las Congregaciones de las Siervas del Amor Misericordioso y de los Hijos del Amor Misericordioso (1893 -1983)
 
MARTIRIO
 
-Siervo de Dios José Guardiet y Pujol, español, sacerdote diocesano; nacido en 1879 asesinado por odio a la fe en España il 3 agosto 1936;
 
-Siervos de Dios Mauricio Íñiguez de Heredia, español y 23 compañeros de la Orden Hospitalaria di San Juan de Dios ;asesinados por odio a la fe en España entre 1936 y 1937.
 
-Siervos de Dios Fortunato Velasco Tobar, español y 13 compañeros, de la Congregación de la Misión;asesinados por odio a la fe en España entre 1934 y 1936;
 
-Siervas de Dios Maria Asunción (en el siglo: Juliana González Trujillano) y 2 compañeras, españolas; religiosas profesas de la Congregación de las Hermanas Franciscanas Misioneras de la Madre del Divino Pastor; asesinadas por odio a la fe en España nel 1936.
 
VIRTUDES HEROICAS
 
-Siervo de Dios Nicola D'Onofrio, italiano, clérigo profeso de la Orden de los Clérigos Regulares Ministros de los Enfermos (Camilianos ), (1943 -1964).
 
-Siervo de Dios Bernard Philippe, francés, (en el siglo Jean Fromental Cayroche), Hermano profeso del Instituto de las Escuelas Cristianas, Fundador de las Hermanas Guadalupanas de La Salle, (1895-1978).
 
-Sierva de Dios Maria Isabel da Santíssima Trinidade, portuguesa, (en el siglo: Maria Isabel Picão Caldeira viuda de Carneiro), Fundadora de la Congregación de las Hermanas Concepcionistas (1889 -1962).
 
-Sierva de Dios Maria del Carmen Rendiles Martínez, venezolana, Fundadora de las Siervas de Jesús de Venezuela; (1903 -1977)
 
-Siervo de Dios Giuseppe Lazzati, italiano, laico consagrado; (1909-1986).
 
El Sumo Pontífice ha aprobado igualmente los votos favorables de la sesión ordinaria de los padres cardenales y obispos acerca de la canonización del beato Juan XXIII (Angelo Giuseppe Roncalli) y ha decidido convocar un consistorio que se ocupará también de la canonización del beato Juan Pablo II (Karol Józef Wojtyla)

Papa Francisco aprueba milagro de Juan Pablo II y autoriza la próxima canonización

Publicada la primera encíclica del Papa Francisco, Lumen fidei

Encíclica del Papa Francisco "Lumen fidei" en formato Pdf. (Viernes 5 de Julio 2013)


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Síntesis de la Encíclica del Papa Francisco "Lumen fidei" (Viernes 5 de Julio 2013)



(RV).- “Lumen fidei” - La luz de la fe (LF) es la primera encíclica firmada por el Papa Francisco. Dividida en cuatro capítulos, una introducción y una conclusión, la Carta - explica el Papa - se suma a las encíclicas del Papa Benedicto XVI sobre la caridad y la esperanza y asume el "valioso trabajo" realizado por el Papa emérito, que ya había "prácticamente completado" la encíclica sobre la fe. A este "primera redacción" el Santo Padre Francisco agrega ahora "algunas aportaciones".

La introducción (No. 1-7) de la LF ilustra los motivos en que se basa el documento: En primer lugar, recuperar el carácter de luz propio de la fe, capaz de iluminar toda la existencia del hombre, de ayudarlo a distinguir el bien del mal, sobre todo en una época como la moderna, en la que el creer se opone al buscar y la fe es vista como una ilusión, un salto al vacío que impide la libertad del hombre. En segundo lugar, la LF - justo en el Año de la Fe, 50 años después del Concilio Vaticano II, un "Concilio sobre la Fe" - quiere reavivar la percepción de la amplitud de los horizontes que la fe abre para confesarla en la unidad y la integridad. La fe, de hecho, no es un presupuesto que hay que dar por descontado, sino un don de Dios que debe ser alimentado y fortalecido. "Quien cree ve", escribe el Papa, porque la luz de la fe viene de Dios y es capaz de iluminar toda la existencia del hombre: procede del pasado, de la memoria de la vida de Jesús, pero también viene del futuro porque nos abre vastos horizontes.

El primer capítulo (8-22): Hemos creído en el amor (1 Jn 4, 16). En referencia a la figura bíblica de Abraham, la fe en este capítulo se explica como "escucha" de la Palabra de Dios, "llamada" a salir del aislamiento de su propio yo , para abrirse a una nueva vida y "promesa" del futuro, que hace posible la continuidad de nuestro camino en el tiempo, uniéndose así fuertemente a la esperanza. La fe también se caracteriza por la "paternidad", porque el Dios que nos llama no es un Dios extraño, sino que es Dios Padre, la fuente de bondad que es el origen de todo y sostiene todo. En la historia de Israel, lo contrario de la fe es la idolatría, que dispersa al hombre en la multiplicidad de sus deseos y lo "desintegra en los múltiples instantes de su historia", negándole la espera del tiempo de la promesa. Por el contrario, la fe es confiarse al amor misericordioso de Dios, que siempre acoge y perdona, que endereza "lo torcido de nuestra historia", es disponibilidad a dejarse transformar una y otra vez por la llamada de Dios "es un don gratuito de Dios que exige la humildad y el valor de fiarse y confiarse, para poder ver el camino luminoso del encuentro entre Dios y los hombres, la historia de la salvación." (n. 14) Y aquí está la "paradoja" de la fe: el volverse constantemente al Señor hace que el hombre sea estable, y lo aleja de los ídolos.
La LF se detiene, después, en la figura de Jesús, el mediador que nos abre a una verdad más grande que nosotros, una manifestación del amor de Dios que es el fundamento de la fe "precisamente en la contemplación de la muerte de Jesús la fe se refuerza", porque Él revela su inquebrantable amor por el hombre. También en cuanto resucitado Cristo es "testigo fiable", "digno de fe”, a través del cual Dios actúa realmente en la historia y determina el destino final. Pero hay "otro aspecto decisivo" de la fe en Jesús: "La participación en su modo de ver". La fe, en efecto, no sólo mira a Jesús, sino que también ve desde el punto de vista de Jesús, con sus ojos. Usando una analogía, el Papa explica que, como en la vida diaria, confiamos en "la gente que sabe las cosas mejor que nosotros" - el arquitecto, el farmacéutico, el abogado - también en la fe necesitamos a alguien que sea fiable y experto en "las cosas de Dios" y Jesús es "aquel que nos explica a Dios." Por esta razón, creemos a Jesús cuando aceptamos su Palabra, y creemos en Jesús cuando lo acogemos en nuestras vidas y nos confiamos a él. Su encarnación, de hecho, hace que la fe no nos separe de la realidad, sino que nos permite captar su significado más profundo. Gracias a la fe, el hombre se salva, porque se abre a un Amor que lo precede y lo transforma desde su interior. Y esta es la acción propia del Espíritu Santo: "El cristiano puede tener los ojos de Jesús, sus sentimientos, su condición filial, porque se le hace partícipe de su Amor, que es el Espíritu" (n. 21). Fuera de la presencia del Espíritu, es imposible confesar al Señor. Por lo tanto, "la existencia creyente se convierte en existencia eclesial", porque la fe se confiesa dentro del cuerpo de la Iglesia, como "comunión real de los creyentes." Los cristianos son "uno" sin perder su individualidad y en el servicio a los demás cada uno gana su propio ser. Por eso, "la fe no es algo privado, una concepción individualista, una opinión subjetiva", sino que nace de la escucha y está destinada a pronunciarse y a convertirse en anuncio.

El segundo capítulo (23-36): Si no creéis, no comprenderéis (Is 07, 09). El Papa demuestra la estrecha relación entre fe y verdad, la verdad fiable de Dios, su presencia fiel en la historia. "La fe, sin verdad, no salva - escribe el Papa – Se queda en una bella fábula, la proyección de nuestros deseos de felicidad." Y hoy, debido a la "crisis de verdad en que nos encontramos", es más necesario que nunca subrayar esta conexión, porque la cultura contemporánea tiende a aceptar solo la verdad tecnológica, lo que el hombre puede construir y medir con la ciencia y lo que es "verdad porque funciona", o las verdades del individuo, válidas solo para uno mismo y no al servicio del bien común. Hoy se mira con recelo la "verdad grande, la verdad que explica la vida personal y social en su conjunto", porque se la asocia erróneamente a las verdades exigidas por los regímenes totalitarios del siglo XX. Esto, sin embargo, implica el "gran olvido en nuestro mundo contemporáneo", que - en beneficio del relativismo y temiendo el fanatismo - olvida la pregunta sobre la verdad, sobre el origen de todo, la pregunta sobre Dios. La LF subraya el vínculo entre fe y amor, entendido no como "un sentimiento que va y viene", sino como el gran amor de Dios que nos transforma interiormente y nos da nuevos ojos para ver la realidad. Si, pues, la fe está ligada a la verdad y al amor, entonces "amor y verdad no se pueden separar", porque sólo el verdadero amor resiste la prueba del tiempo y se convierte en fuente de conocimiento. Y puesto que el conocimiento de la fe nace del amor fiel de Dios, "verdad y fidelidad van juntos". La verdad que nos abre la fe es una verdad centrada en el encuentro con el Cristo encarnado, que, viniendo entre nosotros, nos ha tocado y nos ha dado su gracia, transformando nuestros corazones.
Aquí el Papa abre una amplia reflexión sobre el "diálogo entre fe y razón", sobre la verdad en el mundo de hoy, donde a menudo viene reducida a la "autenticidad subjetiva", porque la verdad común da miedo, se identifica con la imposición intransigente de los totalitarismo. En cambio, si la verdad es la del amor de Dios, entonces no se impone con la violencia, no aplasta al individuo. Por esta razón, la fe no es intransigente, el creyente no es arrogante. Por el contrario, la verdad vuelve humildes y conduce a la convivencia y el respeto del otro. De ello se desprende que la fe lleva al diálogo en todos los ámbitos: en el campo de la ciencia, ya que despierta el sentido crítico y amplía los horizontes de la razón, invitándonos a mirar con asombro la Creación; en el encuentro interreligioso, en el que el cristianismo ofrece su contribución; en el diálogo con los no creyentes que no dejan de buscar, que "intentan vivir como si Dios existiese", porque "Dios es luminoso, y se deja encontrar por aquellos que lo buscan con sincero corazón". "Quién se pone en camino para practicar el bien - afirma el Papa - se acerca a Dios". Por último, la LF habla de la teología y afirma que es imposible sin la fe, porque Dios no es un mero "objeto", sino que es Sujeto que se hace conocer. La teología es participación del conocimiento que Dios tiene de sí mismo; se desprende que debe ponerse al servicio de la fe de los cristianos y que el Magisterio de la Iglesia no es un límite a la libertad teológica, sino un elemento constitutivo porque garantiza el contacto con la fuente original, con la Palabra de Cristo.

El tercer capítulo (37-49): Transmito lo que he recibido (1 Co 15, 03). Todo el capítulo se centra en la importancia de la evangelización: quien se ha abierto al amor de Dios, no puede retener este regalo para sí mismo, escribe el Papa: La luz de Jesús resplandece sobre el rostro de los cristianos y así se difunde, se transmite bajo la forma del contacto, como una llama que se enciende de la otra, y pasa de generación en generación, a través de la cadena ininterrumpida de testigos de la fe. Esto comporta el vínculo entre fe y memoria, porque el amor de Dios mantiene unidos todos los tiempos y nos hace contemporáneos a Jesús. Por otra parte, se hace "imposible creer cada uno por su cuenta", porque la fe no es "una opción individual", sino que abre el yo al "nosotros" y se da siempre "dentro de la comunión de la Iglesia". Por esta razón, "quien cree nunca está solo": porque descubre que los espacios de su "yo" se amplían y generan nuevas relaciones que enriquecen la vida.
Hay, sin embargo, un "medio particular" por el que la fe se puede transmitir: son los Sacramentos, en los que se comunica "una memoria encarnada." El Papa cita en primer lugar el Bautismo – tanto de niños como de adultos, en la forma del catecumenado - que nos recuerda que la fe no es obra del individuo aislado, un acto que se puede cumplir solos, sino que debe ser recibida, en comunión eclesial. "Nadie se bautiza a sí mismo", dice la LF. Además, como el niño que tiene que ser bautizado no puede profesar la fe él solo, sino que debe ser apoyado por los padres y por los padrinos, se sigue "la importancia de la sinergia entre la Iglesia y la familia en la transmisión de la fe." En segundo lugar, la Encíclica cita la Eucaristía, "precioso alimento para la fe", "acto de memoria, actualización del misterio" y que "conduce del mundo visible al invisible," enseñándonos a ver la profundidad de lo real. El Papa recuerda después la confesión de la fe, el Credo, en el que el creyente no sólo confiesa la fe, sino que se ve implicado en la verdad que confiesa; la oración, el Padre Nuestro, con el que el cristiano comienza a ver con los ojos de Cristo; el Decálogo, entendido no como "un conjunto de preceptos negativos", sino como "un conjunto de indicaciones concretas" para entrar en diálogo con Dios, "dejándose abrazar por su misericordia", "camino de la gratitud" hacia la plenitud de la comunión con Dios . Por último, el Papa subraya que la fe es una porque uno es "el Dios conocido y confesado", porque se dirige al único Señor, que nos da la "unidad de visión" y "es compartida por toda la Iglesia, que forma un solo cuerpo y un solo Espíritu". Dado, pues, que la fe es una sola, entonces tiene que ser confesada en toda su pureza e integridad, "la unidad de la fe es la unidad de la Iglesia"; quitar algo a la fe es quitar algo a la verdad de la comunión. Además, ya que la unidad de la fe es la de un organismo vivo, puede asimilar en sí todo lo que encuentra, demostrando ser universal, católica, capaz de iluminar y llevar a su mejor expresión todo el cosmos y toda la historia. Esta unidad está garantizada por la sucesión apostólica.

El capítulo cuarto (n. 50-60): Dios prepara una ciudad para ellos (Hb 11, 16) Este capítulo explica la relación entre la fe y el bien común, lo que conduce a la formación de un lugar donde el hombre puede vivir junto con los demás. La fe, que nace del amor de Dios, hace fuertes los lazos entre los hombres y se pone al servicio concreto de la justicia, el derecho y la paz. Es por esto que no nos aleja del mundo y no es ajena al compromiso concreto del hombre contemporáneo. Por el contrario, sin el amor fiable de Dios, la unidad entre todos los hombres estaría basada únicamente en la utilidad, el interés o el miedo. La fe, en cambio, capta el fundamento último de las relaciones humanas, su destino definitivo en Dios, y las pone al servicio del bien común. La fe "es un bien para todos, un bien común", no sirve únicamente para construir el más allá, sino que ayuda a edificar nuestras sociedades, para que avancen hacia el futuro con esperanza.
La encíclica se centra, después, en los ámbitos iluminados por la fe: en primer lugar, la familia fundada en el matrimonio, entendido como unión estable de un hombre y una mujer. Nace del reconocimiento y de la aceptación de la bondad de la diferenciación sexual y, fundada sobre el amor en Cristo, promete "un amor para siempre" y reconoce el amor creador que lleva a generar hijos. Después los jóvenes: aquí el Papa cita las Jornadas Mundiales de la Juventud, en las que los jóvenes muestran "la alegría de la fe" y el compromiso de vivirla de un modo firme y generoso. "Los jóvenes aspiran a una vida grande - escribe el Papa -. El encuentro con Cristo da una esperanza sólida que no defrauda. La fe no es un refugio para personas pusilánimes, sino que ensancha la vida". Y en todas las relaciones sociales: haciéndonos hijos de Dios, de hecho, la fe da un nuevo significado a la fraternidad universal entre los hombres, que no es mera igualdad, sino la experiencia de la paternidad de Dios, comprensión de la dignidad única de la persona singular. Otra área es la de la naturaleza: la fe nos ayuda a respetarla, a "buscar modelos de desarrollo que no se basen únicamente en la utilidad y el provecho, sino que consideren la creación como un don"; nos enseña a encontrar las formas justas de gobierno, en las que la autoridad viene de Dios y está al servicio del bien común; nos ofrece la posibilidad del perdón que lleva a superar los conflictos. "Cuando la fe se apaga, se corre el riesgo de que los fundamentos de la vida se debiliten con ella", escribe el Papa, y si hiciéramos desaparecer la fe en Dios de nuestras ciudades, se debilitaría la confianza entre nosotros y quedaríamos unidos sólo por el miedo. Por esta razón no debemos avergonzarnos de confesar públicamente a Dios, porque la fe ilumina la vida social. Otro ámbito iluminado por la fe es el del sufrimiento y la muerte: el cristiano sabe que el sufrimiento no puede ser eliminado, pero que le puede dar sentido, puede convertirlo en acto de amor, de entrega confiada en las manos de Dios, que no nos abandona, y ser así "etapa de crecimiento en la fe y el amor". Al hombre que sufre, Dios no le da un racionamiento que explique todo, sino que le responde con una presencia que acompaña, que abre un un resquicio de luz en la oscuridad. En este sentido, la fe está unida a la esperanza. Y aquí el Papa hace un llamamiento: "No nos dejemos robar la esperanza, no permitamos que la banalicen con soluciones y propuestas inmediatas que obstruyen el camino."

Conclusión (N º 58-60): Bienaventurada la que ha creído (Lc 1, 45) Al final de la LF, el Papa nos invita a mirar a María, "icono perfecto" de la fe, porque, como Madre de Jesús, ha concebido "fe y alegría." A Ella se alza la oración del Papa para que ayude la fe del hombre, nos recuerde que aquellos que creen nunca están solos, y que nos enseñe a mirar con los ojos de Jesús.
(MFB – RV).

Video-Evangelio : Viernes de la decimotercera semana del T. O. - Viernes 5 Julio 2013-C

Lectio Divina : Viernes,5 de Julio, 2013 : Evangelio según San Mateo 9,9-13. : (13ª Semana del Tiempo Ordinario - Ciclo C -)

Lectio Divina : 
 

Viernes, 5 Julio, 2013 

Tiempo Ordinario

 
1) Oración inicial
Padre de bondad, que por la gracia de la adopción nos has hecho hijos de la luz; concédenos vivir fuera de las tinieblas del error y permanecer siempre en el esplendor de la verdad. Por nuestro Señor.

2) Lectura del Evangelio
Del Evangelio según Mateo 9,9-13
Cuando se iba de allí, al pasar vio Jesús a un hombre llamado Mateo, sentado en el despacho de impuestos, y le dice: «Sígueme.» Él se levantó y le siguió.
Y sucedió que estando él a la mesa en la casa, vinieron muchos publicanos y pecadores, y estaban a la mesa con Jesús y sus discípulos. Al verlo los fariseos decían a los discípulos: «¿Por qué come vuestro maestro con los publicanos y pecadores?» Mas él, al oírlo, dijo: «No necesitan médico los que están fuertes sino los que están mal. Id, pues, a aprender qué significa Misericordia quiero, que no sacrificio. Porque no he venido a llamar a justos, sino a pecadores.»
Palabra del Señor
3) Reflexión
• El Sermón de la Montaña ocupa los capítulos de 5 a 7 del Evangelio de Mateo. La parte narrativa de los capítulos 8 y 9 tiene como finalidad mostrar cómo Jesús practicaba lo que acababa de enseñar. En el Sermón de la Montaña Jesús enseñó la acogida (Mt 5,23-25.38-42.43). Ahora, él mismo la practica al acoger a leprosos (Mt 8,1-4), extranjeros (Mt 8,5-13), mujeres (Mt 8,14-15), enfermos (Mt 8,16-17), endemoniados (Mt 8,28-34), paralíticos (Mt 9,1-8), publicanos (Mt 9,9-13), personas impuras (Mt 9,20-22), etc. Jesús rompe con las normas y costumbres que excluían y dividían a las personas, esto es, el miedo y la falta de fe (Mt 8,23-27) y las leyes de pureza (9,14-17), e indica claramente cuáles son las exigencias de quienes quieren seguirle. Tienen que tener el valor de abandonar muchas cosas (Mt 8,18-22). Así, en las actitudes y en la práctica de Jesús, aparece en qué consisten el Reino y la observancia perfecta de la Ley de Jesús.
• Mateo 9,9: El llamado para seguir a Jesús. Las primeras personas llamadas a seguir a Jesús fueron cuatro pescadores, todos judíos (Mt 4,18-22). Ahora Jesús llama a un publicano, considerado pecador y tratado como impuro por las comunidades más observantes de los fariseos. En los demás evangelios, este publicano se llama Leví. Aquí su nombre es Mateo, que significa don de Dios o dado por Dios. Las comunidades, en vez de excluir al publicano como impuro, deben considerarlo como un Don de Dios para la comunidad, pues su presencia hace que la comunidad se vuelva ¡señal de salvación para todos! Como los primeros cuatro llamados, así el publicano Mateo deja todo lo que tiene y sigue a Jesús. El seguimiento de Jesús exige ruptura. Mateo deja su despacho de impuestos, su fuente de renta, y sigue a Jesús.
• Mateo 9,10: Jesús se sienta en la mesa con los pecadores y los publicanos. En aquel tiempo, los judíos vivían separados de los paganos y de los pecadores y no comían con ellos en la misma mesa. Los judíos cristianos tenían que romper este aislamiento y crear comunión con los paganos e impuros. Fue esto lo que Jesús enseñó en el Sermón de la Montaña, como expresión del amor universal de Dios Padre (Mt 5,44-48). La misión de las comunidades era ofrecer un lugar a los que no tenían lugar. En algunas comunidades, las personas venidas del paganismo, aún siendo cristianas, no eran aceptadas en la misma mesa (cf. Hec 10,28; 11,3; Gal 2,12). El texto del evangelio de hoy indica cómo Jesús comía con publicanos y pecadores en la misma casa y en la misma mesa.
• Mateo 9,11: La pregunta de los fariseos. A los judíos estaba prohibido sentarse en la mesa con publicanos y paganos, pero Jesús no presta atención a esto, por el contrario, confraterniza con ellos. Los fariseos, viendo la actitud de Jesús, preguntan a los discípulos: “¿Por qué vuestro maestro come con los recaudadores de impuestos y con los pecadores?" Esta pregunta puede ser interpretada como expresión del deseo de éstos, que quieren saber porqué Jesús actúa así. Otros interpretan la pregunta como una crítica de los comportamientos de Jesús, pues durante más de quinientos años, desde el tiempo del cautiverio en Babilonia hasta la época de Jesús, los judíos habían observado las leyes de pureza. Esta observancia secular se volvió para ellos una fuerte señal de identidad. Al mismo tiempo, era factor de su separación en medio de los otros pueblos. Así, por las causas de las leyes de pureza, no podían ni conseguían sentarse en la mesa para comer con los paganos. Comer con los paganos significaba volverse impuro Los preceptos de la pureza eran rigurosamente observados, tanto en Palestina como en las comunidades judaicas de la Diáspora. En la época de Jesús, había más de quinientos preceptos para guardar la pureza. En los años setenta, época en que Mateo escribe, este conflicto era muy actual.
• Mateo 9,12-13: Misericordia quiero y no sacrificios. Jesús oye la pregunta de los fariseos a los discípulos y responde con dos aclaraciones. La primera está sacada del sentido común: "No necesitan médico los que están fuertes, sino los que están mal”. La otra está sacada de la Biblia: “Aprendan, pues, lo que significa: Misericordia quiero, y no sacrificio”. Por medio de estas dos aclaraciones Jesús explicita y aclara su misión junto con la gente: “No he venido a llamar a los justos sino a los pecadores". Jesús niega la crítica de los fariseos, y no acepta sus argumentos, pues nacían de una falsa idea de la Ley de Dios. El mismo invoca la Biblia: "¡Misericordia quiero y no sacrificio!" Para Jesús la misericordia es más importante que la pureza legal. Apela a la tradición profética para decir que para Dios la misericordia vale más que todos los sacrificios (Os 6,6; Is 1,10-17). Dios tiene entrañas de misericordia, que se conmueven ante las faltas de su pueblo (Os 11,8-9).
4) Para la reflexión personal
• Hoy, en nuestra sociedad, ¿quién es marginado y quién es excluido? ¿Por qué? En nuestra comunidad ¿tenemos ideas preconcebidas? ¿Cuáles? ¿Cuál es el desafío que las palabras de Jesús plantean a nuestra comunidad, hoy?
• Jesús ordena al pueblo que lea y que entienda el Antiguo Testamento que dice:"Misericordia quiero y no sacrificios". ¿Qué quiere decir con esto Jesús, hoy?


5) Oración final
Señor, dichosos los que guardan sus preceptos,
los que lo buscan de todo corazón;
los que, sin cometer iniquidad,
andan por sus caminos. (Sal 119,2-3)

Derecho a vivir : SÍ a la vida - NO al aborto! : Madre y bebé de 19 semanas conmueven al mundo



El 14 de junio el pequeño Walter nació a las 19 semanas de gestación en el 
hospital de Kokomo en Indiana (Estados Unidos). Pese a vivir solo durante 
unos minutos, él y su madre han dejado una profunda huella en mucha gente 
en el mundo luego de que se difundieran las fotografías de su inesperado 
nacimiento.
Su madre, la fotógrafa profesional Lexi Fretz recordó que al nacer Walter, 

"lo alcé, lo abracé, mientras su corazón latía. Lo mantuve cerca de mi corazón, 
conté sus dedos de los pies y le besé la cabecita".
"Siempre atesoraré los momentos que tengo de él", dijo.
Por haber nacido antes de las 24 semanas, Walter no pudo sobrevivir al parto 

prematuro.
En una carta publicada en su blog el 26 de junio, Lexi manifestó su alegría 

de que su esposo, Joshua, pudiera llevar la cámara fotográfica, pues gracias 
a las imágenes que capturó de Walter, "en su corta vida de solo unos pocos 
minutos, él ha tocado más vidas de las que pude haber imaginado".
Lexi estaba preparándose para una sesión fotográfica de un matrimonio, 

cuando comenzó la labor de parto, por lo que junto a su esposo se 
dirigieron al hospital.
Ahí, horas más tarde, nació Walter Joshua Fretz, a las 9:42 p.m., con 

19 semanas y 3 días.
Al día siguiente, las otras dos hijas de Joshua y Lexi, Michayla y Emma, 

fueron al hospital a conocer a su hermanito, y "cada una de las niñas 
tuvo momentos para recordar a su hermano". "No hubo ninguna duda 
en mi mente de que yo necesitaba que las niñas entraran a ver a su 
hermano" que ya había fallecido la noche anterior, dijo Lexi.

El testimonio pro-vida de Walter
Lexi reconoció el importante testimonio que ha dado Walter al mundo e 

indicó que un grupo de personas la contactaron y le dijeron que "fueron 
capaces de usar sus fotos para acercarse a una mujer sufriente que 
estaba considerando someterse a un aborto".
"Solo porque el niño dentro no pueda ser visto, no significa que sólo sea 

un montón de células", indicó.
"Walter estaba perfectamente formado y muy activo en el útero. Si solo 

hubiera tenido un poco más de semanas, él hubiera tenido una oportunidad 
en la vida".
Lexi indicó que si bien no entiende "por qué el Señor lo llevó a casa", 

ella tiene que "confiar en su perfección para decidir el momento justo".
"Podría nunca saber por qué, pero es reconfortante saber dónde está él, 

y que lo veré otra vez. Por ahora, él está con su Padre celestial, quien lo 
ama inconmensurablemente más que yo, su madre terrenal, hubiera 
podido jamás", concluyó.

jueves, 4 de julio de 2013

El resumen de noticias católicas 04 de Julio de 2013

Las selecciones de fútbol de Italia y Argentina jugarán el 14 de agosto un amistoso en el estadio Olímpico de Roma para rendir homenaje al pontificado del Papa Francisco.


Las selecciones de fútbol de Italia y Argentina jugarán 
el 14 de agosto un amistoso en el estadio Olímpico 
de Roma para rendir homenaje al pontificado 
del Papa Francisco.

Video - Libertad, signo distintivo de los cristianos : El Papa Francisco en Casa santa Marta.

"En las tentaciones actuar con lentitud, mirar atrás, tener miedo. Hay que dirigirse al Señor, a la Gracia del Espíritu Santo". Papa Francisco



"En las tentaciones actuar con lentitud, 
mirar atrás, tener miedo. Hay que dirigirse 
al Señor, a la Gracia del Espíritu Santo". 
Papa Francisco

Video-Síntesis Homilía del Papa (Jueves 4 de Julio 2013) : Somos hijos de Dios. Está escrito en nuestro carné de identidad.